{"id":30509,"date":"2021-07-23T22:00:00","date_gmt":"2021-07-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-23T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-23T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-segunda-etapa-15\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Segunda etapa (15)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30509\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Respir&oacute; bien hondo al salir de la clase y habiendo entregado el papel con las respuestas, se sent&iacute;a plet&oacute;rico, algo de culpa ten&iacute;a creer que casi todas sus respuestas eran correctas. Camin&oacute; por dentro de la universidad realmente feliz, por fin se estaba acabando la &eacute;poca de estudiar y pronto volver&iacute;a la de disfrutar y poder salir con los amigos.<\/p>\n<p>Acerc&aacute;ndose a la salida, justo en el comienzo de una peque&ntilde;a rampa que daba a la explanada donde estaba la entrada, vio a alguien conocido. Su cabello rubio que brillaba a pesar de estar en pleno invierno no pod&iacute;a ser de otra persona. Era incre&iacute;ble que no se vieran en su ciudad viviendo a unos diez minutos uno del otro y s&iacute; en &eacute;poca de ex&aacute;menes. Marta estaba a unos pocos metros de &eacute;l.<\/p>\n<p>Se detuvo por un instante, no quer&iacute;a verla, un miedo similar al esc&eacute;nico le entr&oacute; en el cuerpo. Estaba demasiado contento como para afrontar el problema que ten&iacute;an, o si es que hab&iacute;a que afrontar algo, hac&iacute;a varias semanas que no hablaban.<\/p>\n<p>Pero de pronto una voz en su interior le aconsej&oacute; que deb&iacute;a hacerlo, se ten&iacute;a que librar del &uacute;ltimo lastre que le ataba. Dio el primer paso y fij&oacute; la vista en su&hellip; exnovia (llamarla de otra forma era una estupidez), estaba con dos amigas y paseaban tranquilamente, seguramente despu&eacute;s de un examen.<\/p>\n<p>Deb&iacute;a hacerlo, era su momento, ten&iacute;a que aclarar todo y quedarse con la conciencia tranquila. Aceler&oacute; el paso, notando como el coraz&oacute;n le hac&iacute;a lo mismo dentro del pecho y cuando Marta lleg&oacute; a la explanada delante del edificio principal y cerca de la salida, la dio alcance.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Marta! &mdash;la llam&oacute; desde par de metros m&aacute;s atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Sus amigas se dieron la vuelta antes que ella, apenas unas pocas mil&eacute;simas, pero Sergio sinti&oacute; que la que hab&iacute;a sido su pareja, no le iba a agradar nada aquella conversaci&oacute;n. Se gir&oacute; y el joven observ&oacute; que los preciosos ojos de la muchacha se clavaban en su rostro, haci&eacute;ndose que se preguntara &ldquo;&iquest;sabr&aacute; lo de Alicia?&rdquo;.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; hasta donde las dos chicas y Marta, que se hab&iacute;an detenido. La joven llevaba unos cuadernos en la mano, los abraz&oacute; con fuerza contra su pecho queriendo una protecci&oacute;n que no le valdr&iacute;a de nada. Quiz&aacute; mejor unas orejeras&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Marta, &iquest;puedo quitarte unos segundos de tu vida? &mdash;Sergio pensaba que la voz se le quebrar&iacute;a, que sentir&iacute;a p&aacute;nico delante de ella, pero no, estaba sorprendentemente tranquilo.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip; &iquest;Qu&eacute; quieres? &mdash;casi lo dijo con resignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&iacute;a hablar contigo, va a ser solo un momento, te lo prometo.<\/p>\n<p>&mdash;Pues dime lo que tengas que decirme, no tengo problema.<\/p>\n<p>&mdash;Si fuera posible&hellip; a solas. &mdash;Marta ech&oacute; un vistazo a sus amigas y viendo que nadie dec&iacute;a nada, el joven a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Por favor.<\/p>\n<p>Marta se mordi&oacute; el labio, nerviosa por pensar que se quedaba a merced de una jaur&iacute;a de lobos hambrientos, pero al fin y al cabo no era m&aacute;s que Sergio, el chico que tanto hab&iacute;a querido. Movi&oacute; la cabeza diciendo a sus dos amigas que se adelantaran.<\/p>\n<p>&mdash;Esperarme en la salida, ahora voy.<\/p>\n<p>Las dos asintieron y lanzaron una mirada lapidaria al joven que sin entender muy bien el motivo, sinti&oacute; cierto temblor en sus piernas, no le gustaba que le mirasen de esa forma&hellip; a nadie le gustar&iacute;a. &ldquo;Sabe lo de Alicia, seguro&hellip;&rdquo; pens&oacute; mientras se quedaba a solas con Marta.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vamos a los bancos que tienen tejavana? &mdash;se&ntilde;al&oacute; una zona a unos cuentos pasos de distancia y sigui&oacute; diciendo&mdash;Tiene pinta de que en nada va a llover&hellip;<\/p>\n<p>Dicho y hecho. Como por orden divina, el cielo que llevaba todo el d&iacute;a repleto de nubes y oscurecido, decidi&oacute; que era un buen momento para comenzar a descargar unas peque&ntilde;as gotas de agua. El suelo se comenz&oacute; a llenar de peque&ntilde;as manchas h&uacute;medas y los dos fueron a paso r&aacute;pido a refugiarse donde el muchacho se&ntilde;al&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No me equivocaba &mdash;coment&oacute; Sergio para romper un poco el hielo que recubr&iacute;a a Marta.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, me est&aacute;n esperando. Di lo que tengas que decirme. &mdash;Marta estaba muy inc&oacute;moda.<\/p>\n<p>&mdash;Marta, por d&oacute;nde empezar&hellip; me gustar&iacute;a decirte tantas cosas y tan pocas a la vez.<\/p>\n<p>&mdash;Estamos de ex&aacute;menes, este no es el mejor&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Ya &mdash;cort&oacute; el joven con una sonrisa&mdash;, lo s&eacute;. S&eacute; que no te gusta que te desconcentren en esta &eacute;poca del a&ntilde;o, como s&eacute; que te justa el chocolate con churros y ver las luces de Navidad cuando es noche cerrada. Tambi&eacute;n s&eacute; que el invierno es tu &eacute;poca favorita del a&ntilde;o, aunque te encanta dorarte al sol como un filete cuando vas a la playa. Marta, s&eacute; mucho de ti.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; a qu&eacute; viene esto, mira de verdad, tengo prisa. &mdash;aunque el rostro ya no era tan g&eacute;lido, Marta segu&iacute;a sin querer estar all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; que lo nuestro&hellip; pues ya se termin&oacute;. No hace falta ser un adivino para eso, &mdash;Sergio sent&iacute;a que las palabras flu&iacute;an en su boca con mucha sencillez&mdash; pero no quiero que esta vez se repita lo mal que hicimos la anterior. La vez que lo dejamos, en verdad te odi&eacute;, nunca te lo he dicho, pero te odi&eacute; much&iacute;simo. No entend&iacute;a por qu&eacute; me lo hac&iacute;as, es que no comprend&iacute;a nada de lo que pasaba. Me parec&iacute;a tan absurdo, tan irreal&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Sergio&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No, Marta &mdash;le volvi&oacute; a cortar con una dulce sonrisa y se acerc&oacute; a ella. La joven no se alej&oacute;&mdash;, d&eacute;jame que lo suelte todo. Mira, tus razones tendr&iacute;as para dejarme por otro y creo que las s&eacute;, pero no me importa. &iquest;Sabes por qu&eacute;?<\/p>\n<p>La muchacha todav&iacute;a con el gorro de la chamarra puesto y los cuadernos bien agarrados, movi&oacute; los hombros sin encontrar respuesta a la pregunta. Sergio apenas not&oacute; ese movimiento porque segu&iacute;a centrado para no dejar de hablar.<\/p>\n<p>&mdash;Porque te quiero. S&iacute;, no pongas esa cara, es as&iacute;. Pero enti&eacute;ndeme, s&eacute; que t&uacute; y yo ya hemos agotado nuestra relaci&oacute;n y es mejor as&iacute;. Sin embargo te lo vuelvo a decir, te quiero, te quiero mucho. Contigo he re&iacute;do, he saltado, he cantado&hellip; lo he hecho todo, incluso podr&iacute;a decir que contigo descubr&iacute; el sexo.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, t&iacute;o&hellip; que estamos en medio de la universidad, te puede escuchar cualquiera. &mdash;Marta algo avergonzada dio la espalda al camino por donde pasaba la gente.<\/p>\n<p>&mdash;Lo hemos hecho todo y quiz&aacute; no conectemos para m&aacute;s tiempo, pero todos esos meses lo guardo para m&iacute;. Porque seguramente, dentro de diez a&ntilde;os, o quiz&aacute; cuando tenga cuarenta y lleve a mi hijo al parque, pues de pronto me acuerde de ti. Igual estoy mirando a mi hijo o hija con la mente en blanco y recuerde todos esos buenos momentos. Pero lo mejor de todo eso, es que lo har&eacute; con una sonrisa, con un gesto de felicidad porque me voy a quedar con todo lo bueno que pasamos juntos. Es as&iacute; de simple, no te voy a olvidar porque ante todo, fuiste mi primera novia.<\/p>\n<p>Sergio se acerc&oacute; a la que definitivamente era su exnovia y pos&oacute; ambas manos en sus brazos, ella mir&oacute; al suelo sin querer hacer contacto con &eacute;l y espero que le dijera m&aacute;s cosas.<\/p>\n<p>&mdash;Tenemos muchas cosas en com&uacute;n e incluso me gustar&iacute;a que fu&eacute;ramos amigos, s&eacute; que eso igual es muy complicado para ti, pero oye&hellip; no me importar&iacute;a. Aunque suene una obviedad, me caes muy bien. No te digo ser amigos que se llaman todos los d&iacute;as, pero s&iacute; de los que se paran en la calle a hablar un rato. Nos detenemos y me cuentes que tal te va la vida, que tal con tu nuevo novio, amante o marido.<\/p>\n<p>&mdash;No creo que eso sea posible&hellip; &mdash;un peque&ntilde;o sollozo aflor&oacute; en la garganta de Marta&mdash; porque cuando estoy contigo siento que quiero algo m&aacute;s. Se me har&iacute;a muy dif&iacute;cil que me cuentes que est&aacute;s con otra. S&eacute; que eso es muy ego&iacute;sta por mi parte, pero es la verdad. Mientras estuvimos separados, aunque yo tuviera novio, pensaba en si t&uacute; ten&iacute;as o no, y por mucho que quisiera tu felicidad, esperaba que nadie te pudiera disfrutar.<\/p>\n<p>En un movimiento r&aacute;pido, Sergio estir&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sus brazos y rode&oacute; a su ex pareja en medio de la universidad. Las gotas ca&iacute;an en el techo met&aacute;lico que les proteg&iacute;an y hac&iacute;an un sonido r&iacute;tmico que relajaba. Los estudiantes pasaban con el paraguas abierto en r&aacute;pidas caminatas, ajenos a que muy cerca de ellos una pareja romp&iacute;a para siempre.<\/p>\n<p>Una l&aacute;grima comenz&oacute; a caer por los ojos de Marta. Era una l&aacute;grima de pena, no quer&iacute;a afrontar un momento como este, es normal, las despedidas siempre son dolorosas. Abri&oacute; los brazos dejando caer los cuadernos al suelo y abrazando tambi&eacute;n al joven que tanto hab&iacute;a querido.<\/p>\n<p>&mdash;Siento haberte hecho da&ntilde;o, lo siento mucho &mdash;dijo Marta con la voz a medio romper y la cabeza sumergida contra el pecho de Sergio, casi queriendo meterse dentro de su cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;No, jam&aacute;s. T&uacute; no tienes que pedirme perd&oacute;n por nada, cuando decidiste estar con otro que no era yo, fue tu decisi&oacute;n y ya. &iquest;Me doli&oacute;? Obvio. Es evidente, te quer&iacute;a tener para m&iacute; y ya no era as&iacute;. Pero jam&aacute;s pienses que te voy a tener rencor por eso, dijera lo que te dijera aquel d&iacute;a en tu portal, por mi parte est&aacute; olvidado. Ten&iacute;as raz&oacute;n, fui un imb&eacute;cil.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias&hellip; para m&iacute; eso es un alivio.<\/p>\n<p>Sergio se sent&iacute;a culpable, su ex pareja hab&iacute;a estado pas&aacute;ndolo mal por algo que hab&iacute;a hecho tanto tiempo atr&aacute;s, y a &eacute;l ya no le dol&iacute;a lo de Alicia. Pens&oacute; en cont&aacute;rselo, pero &iquest;qu&eacute; solucionar&iacute;a aquello? Simplemente m&aacute;s dolor y odio, muchas veces es mejor callar.<\/p>\n<p>&mdash;Nunca he querido hacerte da&ntilde;o, Marta. &mdash;el abrazo entre ambos parec&iacute;a infinito&mdash; Y si alguna vez lo hice, lo siento.<\/p>\n<p>Los cuerpos se separaron lentamente mientras ambos se miraban a los ojos. El joven vio los cuadernos en el suelo y se agach&oacute; a recogerlos. Al d&aacute;rselos a su &ldquo;amiga&rdquo; ambas manos se tocaron y por un momento quedaron as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Creo&hellip; &mdash;la l&aacute;grima de Marta se hab&iacute;a secado por el viento&mdash; que tengo&hellip; que irme.<\/p>\n<p>&mdash;Te esperan, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;Marta no le dejaba de mirar a los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, no solo tus amigas.<\/p>\n<p>&mdash;No. &mdash;la joven cerr&oacute; los ojos y volvi&oacute; la vista al suelo como si se arrepintiera de sus decisiones.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando he visto que tus amigas se iban, he visto que un chico miraba curioso hacia nosotros. Me he aventurado, pero he acertado, es tu novio.<\/p>\n<p>Marta suspir&oacute; con fuerza sin saber que decir, pero su silencio delataba m&aacute;s que cualquier otra palabra. Mir&oacute; de nuevo a su ex pareja, le segu&iacute;a mostrando la mejor de sus sonrisas, una sonrisa dulce y c&aacute;lida, incluso de compresi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; No te he puesto los cuernos con &eacute;l&hellip; y&hellip; no somos novios, estamos quedando.<\/p>\n<p>&mdash;No, Marta, no. Ni se te ocurra excusarte &mdash;la mano helada debido al fr&iacute;o, recorri&oacute; la mejilla caliente de la joven. A pesar de la sensaci&oacute;n debido al contraste en su rostro quiso que se quedara all&iacute; para siempre.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, no es nada&hellip; de momento&hellip; quiz&aacute; lo sea, pero no lo vi oportuno&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Marta, p&iacute;dele hoy mismo que sea tu pareja si es lo que quieras, no mantengas un est&uacute;pido luto por m&iacute;.<\/p>\n<p>La joven alz&oacute; su mano hasta la mejilla donde la de Sergio reposaba y la sujet&oacute;. Al instante siguiente ambos las bajaron, quedando unidos por ellas a pocos cent&iacute;metros el uno del otro.<\/p>\n<p>&mdash;Solo un consejo, si me dejas d&aacute;rtelo. &mdash;ella con los ojos fijos en &eacute;l, le atendi&oacute; gustosa&mdash; Es solo una apreciaci&oacute;n m&iacute;a. Creo que te vendr&iacute;a bien un tiempo de soledad, no ahora, quiz&aacute; m&aacute;s tarde. No solo me refiero a estar en pareja, sino en general. Siempre te veo acompa&ntilde;ada, ya sea de amigas, de tus padres o de un novio. Algunas veces he pensado que temes estar sola. &mdash;Sergio not&oacute; en sus ojos que la suposici&oacute;n que tantas veces se hab&iacute;a hecho parec&iacute;a realidad&mdash; Te dir&eacute; una cosa. Eres una chica valiente, brillante, lista&hellip; lo tienes todo, incluso eres preciosa, eres una mujer independiente en todos los sentidos, no necesitas a nadie siempre a tu lado, a veces la soledad es buena compa&ntilde;era.<\/p>\n<p>Marta no contest&oacute;, sab&iacute;a que en parte ten&iacute;a raz&oacute;n, ese miedo a estar sola siempre hab&iacute;a estado en su interior y no entend&iacute;a por qu&eacute;. Pensaba que vendr&iacute;a por ser hija &uacute;nica, por querer al lado siempre a alguien, no lo sab&iacute;a muy bien y jam&aacute;s lo comprender&iacute;a, sin embargo, las palabras de su nuevo amigo, le har&iacute;an cambiar de parecer.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias por todo, Sergio. Ahora&hellip; tengo que&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Claro, no te quito m&aacute;s tiempo.<\/p>\n<p>Los dos quedaron mir&aacute;ndose para que algo m&aacute;s sucediera, pero por unos segundos, todo sigui&oacute; igual, el agua segu&iacute;a cayendo y la gente, cada vez en menor cantidad segu&iacute;a caminando hacia la salida.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sigues teniendo mi n&uacute;mero? &mdash;pregunt&oacute; Sergio, ella asinti&oacute;&mdash; No lo borres. Alg&uacute;n d&iacute;a puede que te apetezca tomar un caf&eacute; o algo. Yo no lo voy a borrar.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno mejor un cola-cao, &iquest;no? &mdash;ella sonri&oacute; como tanto le gustaba al muchacho. Una sonrisa que le enamoraba.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, por mi mejor eso.<\/p>\n<p>Ambos sonrieron como lo hac&iacute;an cuando estaban enamorados y todav&iacute;a cogidos de la mano se miraron como dos personas que segu&iacute;an queri&eacute;ndose. Porque en realidad eso era, dos adolescentes que hab&iacute;an vivido un amor al extremo con sus subidas y bajadas, pero cuando una hoguera se acaba, siempre quedan las brasas.<\/p>\n<p>Sergio se adelant&oacute; decidido, ve&iacute;a propicio el momento, el lugar, la situaci&oacute;n y la predisposici&oacute;n. Marta vio el movimiento del chico y abri&oacute; los ojos de par en par, la boca de Sergio estaba cerca, tanto como cuando eran novios. Podr&iacute;a haberlo eludido, pensar en el chico que esperaba fuera y no caer en esa tentaci&oacute;n. Pero &iquest;c&oacute;mo denegar tal acci&oacute;n a un hombre que le hab&iacute;a dicho tantas cosas buenas y que tanto hab&iacute;a amado?&hellip; Y amaba. Movi&oacute; su cabeza hacia delante y busc&oacute; lo que Sergio le ofrec&iacute;a.<\/p>\n<p>Los dos se besaron cogidos de la mano. Sus labios calientes a pesar del fr&iacute;o chocaron el uno contra el otro d&aacute;ndoles unos recuerdos que seguro nunca olvidar&iacute;an. Sus primeros besos, sus primeros paseos, los planes que hicieron, el sexo, todo converg&iacute;a en ese &uacute;ltimo beso.<\/p>\n<p>Sergio abri&oacute; la boca y Marta le copi&oacute;, juntando ambas lenguas en un vals que ojal&aacute; nunca se acabase. Los buenos momentos corrieron por sus recuerdos, tanta alegr&iacute;a concentrada en fracciones de segundo, pero la situaci&oacute;n era m&aacute;s propicia para otros momentos, unos m&aacute;s &iacute;ntimos. El d&iacute;a que volvieron a ser pareja despu&eacute;s de un d&iacute;a duro de &ldquo;estudio&rdquo; en la biblioteca, como la joven se salt&oacute; todo lo que cre&iacute;a haci&eacute;ndolo en el ba&ntilde;o. &ldquo;El mejor polvo de mi vida&rdquo; juraba en su cabeza siempre que lo recordaba. Con la lengua de su exnovio todav&iacute;a en su boca, lo rememor&oacute; de tal forma que un calent&oacute;n le surgi&oacute; en lo m&aacute;s profundo de la entrepierna.<\/p>\n<p>El beso finalmente acab&oacute;, m&aacute;s por fuerza del joven que de Marta, la cual se qued&oacute; con los ojos cerrados y con ganas de m&aacute;s, mucho m&aacute;s. Terminaron por mirarse, los dos ten&iacute;an los p&oacute;mulos enrojecidos, la respiraci&oacute;n algo acelerada y un calor en el cuerpo que hac&iacute;a olvidar el g&eacute;lido invierno. Las manos al fin se soltaron y Sergio sonri&oacute; a la que hab&iacute;a sido su primera novia.<\/p>\n<p>&mdash;Marcha, anda, que te est&aacute;n esperando y esto&hellip; mejor no lo cuentes.<\/p>\n<p>&mdash;Me da que no&hellip; &mdash;Marta sonri&oacute; con picard&iacute;a al ver que Sergio hac&iacute;a lo mismo, la mirada del joven la descifr&oacute; a la perfecci&oacute;n, su exnovio a&uacute;n sent&iacute;a deseo por ella.<\/p>\n<p>Se dieron la vuelta y caminaron en caminos opuestos. Separados por unos metros, Marta sinti&oacute; ser observada y se gir&oacute; para ver al muchacho, pero este caminaba hacia el otro lado sin reparar en ella. Abraz&oacute; de nuevo sus cuadernos con fuerza contra su pecho para reprimir el deseo de gritarle ciertas cosas subidas de todo, pero sin contener su boca y teniendo que decir algo le llam&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio.<\/p>\n<p>Su tono fue elevado, tanto que cualquiera del camino adyacente la pod&iacute;a escuchar. El joven se vir&oacute; divisando lo preciosa que era la muchacha con la que hab&iacute;a compartido tanto tiempo y momentos. Se qued&oacute; quieto mientras esta le miraba y esper&oacute; paciente para escuchar lo que ten&iacute;a que decirle.<\/p>\n<p>&mdash;Te quiero.<\/p>\n<p>Alg&uacute;n que otro estudiante que todav&iacute;a pasaba les mir&oacute; con curiosidad, sin reparar mucho m&aacute;s en la situaci&oacute;n. Marta comida por una verg&uuml;enza que hab&iacute;a superado, se dio la vuelta y con la cabeza gacha y el gorro todav&iacute;a puesto comenz&oacute; a andar al encuentro de sus amigas.<\/p>\n<p>Sergio en cambio se qued&oacute; observando como aquella chica se alejaba. Como un s&iacute;mil de su vida, Marta se perd&iacute;a en el camino mientras la lluvia golpeaba con fuerza. Pens&oacute; que eso era lo mejor, aunque el coraz&oacute;n todav&iacute;a le ped&iacute;a m&aacute;s de ella y otra parte&hellip; la cual se hab&iacute;a alegrado con el beso y ped&iacute;a salir del calzoncillo.<\/p>\n<p>Camin&oacute; baj&oacute; la lluvia como si flotase, con una conciencia relativamente m&aacute;s limpia. Sali&oacute; por la puerta de abajo, en vez de la de arriba donde el &ldquo;novio&rdquo; de Marta esperaba pacientemente. &ldquo;Lo que me faltaba, cruzarme con &eacute;l despu&eacute;s de besar a Marta&rdquo; pens&oacute; con una media sonrisa.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de rodear la universidad pasando varios minutos bajo la lluvia para evitar de nuevo ver a su exnovia y la pareja de esta, logr&oacute; llegar al coche. Solt&oacute; un peque&ntilde;o grito de victoria, uno para quitarse la tensi&oacute;n que se hab&iacute;a acumulado en su interior durante todo este tiempo y dos para calentarse con la expulsi&oacute;n de la adrenalina. Estaba liberado, hab&iacute;a cerrado los dos frentes abiertos que le quedaban y estaba dispuesto a encarar su vida con ganas.<\/p>\n<p>&mdash;Un examen m&aacute;s y listo.<\/p>\n<p>Aunque al arrancar el coche, algo que hab&iacute;a olvidado por unas horas apareci&oacute; en su mente. &iquest;Qu&eacute; deb&iacute;a hacer con su madre? El breve rugir del coche, d&aacute;ndole la tranquilidad de que el motor se encend&iacute;a no le quit&oacute; la pregunta de la cabeza. Aunque todav&iacute;a con un examen m&aacute;s de por medio, prefiri&oacute; dejarlo para otro momento.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo que solucionar eso como sea, ya sea dejando que se me pase o&hellip; &mdash;lo que realmente quer&iacute;a se hizo presente en su voz&mdash; haciendo algo&hellip;<\/p>\n<p>La lluvia golpeaba con fuerza en el parabrisas mientras conduc&iacute;a pensando en su madre y en el caliente sue&ntilde;o que hab&iacute;a tenido aquella misma noche. Las preguntas se debat&iacute;an en su mente, pero trat&oacute; de centrarse en la carretera. De pensar en Mari ya se ocupaba su entrepierna, primero por el beso de Marta y ahora por los recuerdos del dulce sue&ntilde;o, aquello no bajaba, sino que aumentaba.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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