{"id":30561,"date":"2021-07-26T22:00:00","date_gmt":"2021-07-26T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-26T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-26T22:00:00","slug":"los-feos-tambien-cogen-rico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-feos-tambien-cogen-rico\/","title":{"rendered":"Los feos tambi\u00e9n cogen rico"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30561\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hay hombres poco agraciados que por incompresible que pueda parecer me resultan interesantes y hasta cierto punto atractivos. Poseen cierta especie de aura o energ&iacute;a que les hace destacar entre todos los mortales tanto que podr&iacute;an hacer sentir inferior hasta el hombre m&aacute;s hermoso y codiciado del planeta.<\/p>\n<p>Eso me sucedi&oacute; con Antonio, un electricista. Digo electricista porque la primera vez que lo vi estaba arreglando el motor del port&oacute;n el&eacute;ctrico de la entrada al condominio donde viv&iacute;a, as&iacute; que esa fue la primera impresi&oacute;n que tuve de &eacute;l, un electricista. No era su &uacute;nico oficio, tambi&eacute;n hac&iacute;a labores de jardiner&iacute;a, lavado de piscina y qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s, pues, pr&aacute;cticamente viv&iacute;a todo el d&iacute;a en el condominio solucionando los problemas que se presentasen.<\/p>\n<p>Le calcul&eacute; 40 a&ntilde;os y una estatura de 175 cm. Era blanco de piel, llena de matices ya que era un hombre maduro, trabajador al aire libre y especulo que hab&iacute;a sido el sol el culpable de degradar el color de su piel a un tono amarillento. Ten&iacute;a el pelo corto y entradas pronunciadas, sobresaliendo un poco de cabello en medio de su frente.<\/p>\n<p>Es de esos hombres que tienen mucha barba que desde la patilla abarca toda la parte baja del rostro, es decir, la zona de la quijada hasta cubrir parte de las mejillas, los alrededores del ment&oacute;n y la boca. Tambi&eacute;n luc&iacute;a un bigote a la par con su barba siempre bien rasurada, nunca tan poblada algo que me parec&iacute;a sexy a pesar de que no era un hombre de buen parecer. Orejas grandes aunque paralelas con su cabeza, cejas gruesas, ojos negros peque&ntilde;os, mirada fr&iacute;a, una nariz normal, pero con la punta redonda que me hac&iacute;a pensar en un payaso.<\/p>\n<p>Del resto de su f&iacute;sico no pod&iacute;a adivinar mucho ya que solo una vez le hab&iacute;a visto la espalda desnuda y luc&iacute;a bastante gruesa y saludable, el resto de las veces siempre le ve&iacute;a con su pechera de trabajo.<\/p>\n<p>La fealdad de un hombre queda relegada a un lugar posterior si este tiene cualidades interesantes y una personalidad peculiar que le distingue del mont&oacute;n y puede que la percepci&oacute;n sea errada, pero es la m&iacute;a y aqu&iacute; les cuento solo lo que yo he experimentado. Antonio era un hombre en&eacute;rgico, carism&aacute;tico, atento, amigable y popular lo que de una u otra forma lo hac&iacute;a interesante y atractivo para mi y estoy segura de que para muchas otras mujeres tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>A medida que pasaban los d&iacute;as me lo topaba muy a menudo ya fuese en la entrada o en los pasillos y hasta en el ascensor. Me saludaba con una sonrisa muy segura y una mirada llena de vida, yo simplemente le devolv&iacute;a el saludo por cortes&iacute;a.<\/p>\n<p>Con el tiempo fue incrementando la confianza, llam&aacute;ndome por mi nombre adem&aacute;s de halagarme siendo muy respetuoso aunque provocativo. Daba la impresi&oacute;n de tener piropos reservados para cada vez que se topara conmigo y no me era molesto verle tan entusiasmado en saludarme y dedicarme uno o varios halagos, entend&iacute; que yo le gustaba cosa que no me sorprendi&oacute; en absoluto.<\/p>\n<p>En una semana ya me sab&iacute;a su nombre, no porque se lo haya preguntado sino porque un d&iacute;a que iba entrando lo vi hablando con el conserje de turno y este mencion&oacute; su nombre mientras conversaban.<\/p>\n<p>A partir de entonces decid&iacute; ser m&aacute;s cortes, las pr&oacute;ximas veces que me top&eacute; con &eacute;l lo salud&eacute; siempre agregando su nombre.<\/p>\n<p>Pasar&iacute;an unas cuantas semanas para que Antonio cautivara por completo mi atenci&oacute;n. Me lo consegu&iacute;a muy a menudo en la entrada del condominio al llegar, me saludaba y se inventaba cualquier tema de conversaci&oacute;n para retenerme por unos segundos logrando hacerme sonre&iacute;r en casi todas las ocasiones. Ese fue el puente que nos conectar&iacute;a m&aacute;s adelante; su sentido de humor, su esp&iacute;ritu en&eacute;rgico y seguridad, dejar claro desde un principio que yo le interesaba.<\/p>\n<p>Con el tiempo se las ingeni&oacute; para ser &eacute;l quien me llevase a mi apartamento cosas puntuales como envases de agua potable, muebles que de vez en cuando iba agregando a mi apartamento, bolsas pesadas de alguna compra hecha en el supermercado; aparec&iacute;a &eacute;l de la nada para ofrecerme ayuda.<\/p>\n<p>Cada lunes o martes que solicitaba un envase de 20 litros de agua potable &eacute;l se encargaba de llevarlo a mi apartamento y aunque yo le ofrec&iacute;a propina siempre la rechazaba.<\/p>\n<p>Me fui dando cuenta poco a poco que Antonio despertaba en mi un extra&ntilde;o inter&eacute;s hacia &eacute;l. Siempre que dejaba el agua encima de la mesa y se iba gustoso de hab&eacute;rmela tra&iacute;do yo me quedaba pensativa. Ese hombre me deseaba, no hab&iacute;a dudas. Llevaba meses trat&aacute;ndome como una reina sin obtener nada a cambio.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; pensaba que era imposible que una chica linda como yo, teniendo la mitad de su edad jam&aacute;s le corresponder&iacute;a o tal vez pensaba lo contrario y estaba seguro de que alg&uacute;n d&iacute;a yo caer&iacute;a rendidita a sus pies.<\/p>\n<p>La confianza se increment&oacute;, yo era m&aacute;s amable con &eacute;l y empec&eacute; a despedirme con un beso en su mejilla cada inicio de semana que sub&iacute;a a mi apartamento a llevarme el agua.<\/p>\n<p>Recuerdo que la primera vez que le bes&eacute; la mejilla le dije:<\/p>\n<p>&mdash;Ya que no me dejas darte propina al menos d&eacute;jame agradecerte con un beso<\/p>\n<p>En lugar de sonrojarse contest&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Viniendo de ti es un beso que vale millones, preciosa.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a me rega&ntilde;&eacute; a mi misma apenas se fue. &laquo;&iquest;Qu&eacute; me estaba pasando? &iquest;Acaso estaba loca? &iquest;Te vas enredar con un feo cuarent&oacute;n probablemente soltero, un simple empleado del condominio? Est&aacute;s mal de la cabeza, Mar&iacute;a, reacciona a tiempo&raquo;.<\/p>\n<p>Luego me re&iacute;a a mi misma de mis alocados pensamientos. C&oacute;mo era posible que llegase a pensar y fantasear con ese hombre invadiendo mi vagina con sus dedos, su lengua y su pene, tom&aacute;ndome de las caderas, chupando mis pezones y haci&eacute;ndome completamente suya. Y no solo eso, llegu&eacute; a tocarme bajo la ducha pensando en &eacute;l y tuve sue&ntilde;os h&uacute;medos en los que &eacute;l aparec&iacute;a observ&aacute;ndome mientras me duchaba y haciendo gestos lascivos aunque sin llegar a tocarme, pero si masturb&aacute;ndose y mostrando una sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p>Las mujeres tambi&eacute;n fantaseamos y tenemos sue&ntilde;os de tipo er&oacute;tico y no necesariamente con un pr&iacute;ncipe azul, a veces aparecen en nuestros sue&ntilde;os un taxista de avanzada edad, un vigilante, un delincuente peligroso del que nos enteramos rob&oacute; a alguien en la comunidad, un hombre desagradable que nos pirope&oacute; cuando nos dirig&iacute;amos a determinada zona del centro de la ciudad, un hombre que roz&oacute; su pene sobre nuestro cuerpo m&aacute;s de la cuenta cuando viaj&aacute;bamos en un autob&uacute;s abarrotado de gente, cosa muy com&uacute;n en mi pa&iacute;s. En nuestros sue&ntilde;os er&oacute;ticos hay de todo un poco, solo que somos bastante reservadas y nos guardamos esas cosas.<\/p>\n<p>De hecho una vez so&ntilde;&eacute; que mi pap&aacute; me hizo suya. Fue un sue&ntilde;o bastante intenso y creo que se origin&oacute; porque una vez cuando estaba mucho m&aacute;s joven espi&eacute; a pap&aacute; y mam&aacute; teniendo sexo que por cierto fue algo que me impact&oacute; de gran forma. Aunque no esperen un relato de &quot;mi pap&aacute; me cogi&oacute;&quot; porque tal evento no aconteci&oacute; ni jam&aacute;s pas&oacute; ni pasar&aacute; por mi mente la idea de tener un encuentro de tipo sexual con mi papi.<\/p>\n<p>El que si me cogi&oacute; y varias veces fue el pap&aacute; de Brenda, pero ese relato ya lo hab&eacute;is le&iacute;do y tal vez publique m&aacute;s sobre las otras veces en que fui su ni&ntilde;a pervertida.<\/p>\n<p>Volviendo con el electricista. Mis ganas de tener una aventura con &eacute;l se incrementaron. Dej&eacute; de apreciarlo como un simple trabajador del condominio, lo ve&iacute;a como un objetivo, una meta, un capricho. La imagen que ten&iacute;a de &eacute;l hab&iacute;a cambiado por completo, me parec&iacute;a sexy, atractivo, deseaba que me cogiera aunque mi conciencia me condenara cada vez que la idea de tir&aacute;rmelo se paseara entre mis sienes.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a recibirlo en mi apartamento vestida con poca ropa y evitaba toparme con &eacute;l a la salida o entrada. Deb&iacute;a ser muy discreta y as&iacute; evitar levantar sospechas por lo que evit&eacute; coincidir con &eacute;l y solamente le ver&iacute;a cuando fuese a llevarme el agua, lunes o martes en el que mis ma&ntilde;anas las ten&iacute;a libres.<\/p>\n<p>El ambiente se tornaba tenso cuando le abr&iacute;a la puerta para que pasara a dejar el agua sobre la mesa, entabl&aacute;bamos una peque&ntilde;a conversaci&oacute;n sabiendo que a pesar de mirarme a los ojos me detallaba milim&eacute;tricamente cuando yo miraba hacia otro lado.<\/p>\n<p>Siempre hac&iacute;a un comentario sobre lo que llevaba puesto y eran comentarios que aunque atrevidos no eran irrespetuosos, era una combinaci&oacute;n perfecta que me hac&iacute;a querer jalarlo del cuello y besarlo.<\/p>\n<p>Estaba loca y sigo loca, lo s&eacute;, pero quer&iacute;a cogerme a ese hombre.<\/p>\n<p>Y no pens&eacute;is que dur&eacute; todos esos meses sin experimentar relaciones sexuales, obviamente tuve parejas y noviazgos que por una u otra raz&oacute;n no duraban m&aacute;s de un mes, digamos que soy exageradamente exigente y cualquier cosita que me incomoda es motivo para dar por terminada una relaci&oacute;n por muy espectacular que aparente ser.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a planear el momento perfecto para cumplir mi capricho y hacer feliz por un d&iacute;a a un soltero cuarent&oacute;n que se babeaba por culearme, las cosas como son.<\/p>\n<p>La siguiente vez que vino a traerme agua le dije que necesitaba unas conexiones nuevas de electricidad y que si estaba dispuesto a hacerme ese trabajo.<\/p>\n<p>Recuerdo que ese d&iacute;a andaba descalza con mis delicadas y lindas u&ntilde;as de los pies pintadas de negro, cargaba un cachetero negro bien ajustadito (mis nalgas intentaban escapar de &eacute;l) y un top rosado sin tirantes que hac&iacute;a que mis senos destacasen m&aacute;s de la cuenta, un top estrat&eacute;gico que realzaba el tama&ntilde;o de mis boobies.<\/p>\n<p>Les juro que si ese hombre se atrev&iacute;a a lanzarse encima de mi dici&eacute;ndome que me deseaba lo iba a conseguir, estaba dispuesta por si suced&iacute;a.<\/p>\n<p>&laquo;La gente no es tan enfermita como t&uacute;, Mar&iacute;a. C&aacute;lmate&raquo;. (risas).<\/p>\n<p>Le estuve indicando las partes donde quer&iacute;a las nuevas conexiones y en una de esas me interrumpi&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Co&ntilde;o, Mar&iacute;a, andas terriblemente bella hoy, me piensas matar o qu&eacute;<\/p>\n<p>Y a continuaci&oacute;n empez&oacute; a re&iacute;rse como si se hubiera arrepentido de lo que dijo y quer&iacute;a borrar con su risa su atrevimiento. Yo me re&iacute; tras &eacute;l y el momento m&aacute;gico se desvaneci&oacute; por completo.<\/p>\n<p>Se fue a los pocos segundos y quedamos en que el s&aacute;bado podr&iacute;a venir a hacer las conexiones.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; con una calentura y pens&eacute; que si yo estaba excitada &eacute;l deb&iacute;a estarlo m&aacute;s, pues la bonita soy yo, la del cuerpo rico, medidas m&aacute;s que irresistibles, un culito y tetas imposibles de pasar desapercibidos. Llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que ese hombre iba directo al ba&ntilde;o a hacerse una o varias pajas.<\/p>\n<p>A veces pienso que soy narcisista porque, estudiemos las dos perspectivas. &Eacute;l quer&iacute;a cogerme por mi cara bonita, mi lindo cuerpo, por la sonrisa que le ofrec&iacute;a cada vez que me saludaba en cambio yo ten&iacute;a otro modo de verlo. No quer&iacute;a coger con &eacute;l por ser lindo, solo quer&iacute;a que un hombre como &eacute;l, con esas caracter&iacute;sticas, esas facciones, ese rostro poco agraciado me consintiera, me hiciera mujer, me produjera uno o m&aacute;s orgasmos. Era un morbo dif&iacute;cil de explicar, quer&iacute;a experimentarlo, quer&iacute;a ver sus reacciones al momento de tenerme desnuda delante de &eacute;l, de poseerme.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el s&aacute;bado y nuevamente lo recib&iacute; con poca ropa, esta vez vest&iacute;a un top blanco sin tirantes, se me marcaba la l&iacute;nea de bronceado lo que hac&iacute;a m&aacute;s deseables mis senos, abajo llevaba puesto un short de tela con dibujitos de panda. Mi lindo ombligo quedaba al descubierto y aunque no tengo los abdominales de una fisicoculturista mi abdomen luc&iacute;a y sigue luciendo bastante sexy. Mi cabello suelto, mis pies al desnudo. &Eacute;l debi&oacute; enloquecer apenas entr&oacute; por esa puerta y recibi&oacute; en su mejilla un beso de bienvenida.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; no lo not&eacute; t&iacute;mido, segu&iacute;a siendo &eacute;l, en&eacute;rgico, atento, dispuesto, sin intimidarse, algo que es s&uacute;per importante para mi en un hombre.<\/p>\n<p>Lo hice pasar a la sala y me dirig&iacute; a la cocina a buscarle unas tajaditas con queso que hab&iacute;a cocinado y se las traje a la mesa del comedor que est&aacute; ubicado en la misma sala. Tambi&eacute;n le traje un poco de caf&eacute; y estuvimos conversando. Yo como si nada medio desnuda delante de &eacute;l, acostumbrada a andar as&iacute; de relajada en mi apartamento mientras a &eacute;l lo notaba de lo m&aacute;s tranquilo aunque se pod&iacute;a percibir la tensi&oacute;n sexual en el ambiente; el deseo estaba all&iacute;, solo hab&iacute;a que abrir el candado.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de acabarse las tajadas y el caf&eacute; comenz&oacute; su trabajo, yo me fui a mi habitaci&oacute;n y al volver lo &uacute;nico que me cubr&iacute;a era la toalla de ba&ntilde;o. &Eacute;l dej&oacute; un momento lo que estaba siendo y gir&oacute; su cabeza en direcci&oacute;n hacia a mi y no pudo evitar bailar sus ojos de arriba a abajo, de pie a cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;Me voy a ba&ntilde;ar, cari&ntilde;o &mdash;le dije, sonri&eacute;ndole una vez que me di cuenta de que me hab&iacute;a escaneado como terminator.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; todo mi tiempo, calcul&eacute; que le tomar&iacute;a una hora (quiz&aacute; un poco menos) en terminar ese trabajo.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del ba&ntilde;o 40 minutos despu&eacute;s volviendo de regreso a mi habitaci&oacute;n, me vest&iacute; y me coloqu&eacute; una fragancia de marca que solo uso para cuando quiero tener sexo.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute;, estaba &eacute;l recostado al sof&aacute; y entend&iacute; que hab&iacute;a terminado. A verme me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Eres mala, flaca. Est&aacute;s demasiado rica<\/p>\n<p>Yo no esperaba que fuera tan directo, pero es que soy una maldita provocadora. Vest&iacute;a nuevamente un top sin tirantes pero esta vez rosado y un short de tela igual al anterior pero con rosas dibujadas, descalza y con mi cabello suelto un poco h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Me encontraba en mi apartamento a solas con un empleado del condominio, a puertas cerradas, nadie sabr&iacute;a qu&eacute; hac&iacute;amos o qu&eacute; har&iacute;amos. &laquo;&iquest;Por qu&eacute; no llevar a cabo todo lo que se me ocurre y me gusta hacer con un hombre? &iquest;Qui&eacute;n me lo va a impedir? &iquest;Qui&eacute;n estar&aacute; presente para juzgar mi comportamiento? Nadie&raquo;<\/p>\n<p>Me le acerqu&eacute; un poco sonri&eacute;ndole. &Eacute;l no disimul&oacute; en lo absoluto mientras me miraba de arriba abajo y la situaci&oacute;n ya pintaba extremadamente tensa, la cuerda estaba por romperse.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Terminaste? &iquest;Cu&aacute;nto te debo? &mdash;Hice las preguntas una tras otra, pues me interesa solo la respuesta de la segunda.<\/p>\n<p>&mdash;Nada, mi cielo, como piensas que te voy a cobrar &mdash;me dijo mir&aacute;ndome atontado y con una cara de sumisi&oacute;n, como si delante de &eacute;l estuviera la due&ntilde;a de los siete reinos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo que no te debo nada? Claro que si.<\/p>\n<p>Llev&eacute; ambas manos por detr&aacute;s de la espalda y desat&eacute; mi top, quedando mis peque&ntilde;os senos al descubierto y que por efectos de la gravedad se caen un poquito. El top se lo lanc&eacute; a &eacute;l a la cara y le sonre&iacute; sinti&eacute;ndome una puta.<\/p>\n<p>Y no, no soy una puta como tal. Putas son esas mujeres con problemas econ&oacute;micos que en el mayor de los casos se ven obligadas quieran o no a entregarse a otros hombres para poder pagar sus deudas y obligaciones.<\/p>\n<p>No es mi caso, pero si que me resulta excitante la idea de pensar que soy una de esas y no es que me entregue por dinero sino gratis o por pagar un favor lo que me produce un morbo y una excitaci&oacute;n tan enorme que es imposible que lo comprendan. Adoro fantasear y experimentar que soy no solo una puta sino una puta barata, a la que cogen sin pagarle o a la que le pagan una miserable cantidad de dinero.<\/p>\n<p>Cada tanto, compro prendas y vestimentas relacionadas a ese mundo para usarlas cuando se presente una oportunidad interesante. Soy una enfermita pero todo de puertas adentro, que de puertas a afuera la gente solo conozca mi parte normal, mi parte sana y no la pervertida que llevo dentro de mi.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Es en serio, chamita? &mdash;me dijo al ver que me le estaba ofreciendo en bandeja de plata.<\/p>\n<p>&mdash;Si, en serio. &mdash;le respond&iacute; y comenc&eacute; a sentir mi respiraci&oacute;n agitada porque estaba casi del todo segura de que ese hombre me iba a coger.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a marcha atr&aacute;s, si ese hombre no actuaba me iba a decepcionar.<\/p>\n<p>Me tom&oacute; de una mano y me acerc&oacute; a &eacute;l y empez&oacute; a manosearme los senos con ambas manos. Hab&iacute;a dado el primer paso y nada ni nadie lo iba a detener.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; delicias de senos tienes, flaquita.<\/p>\n<p>Me termin&oacute; de jalar hacia &eacute;l e hizo que quedara sobre sus piernas y me chup&oacute; los senos con tal dedicaci&oacute;n que me hizo gemir<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gustan? &mdash;le dije casi sin voz<\/p>\n<p>&mdash;Me los voy a disfrutar como si no hubiera un ma&ntilde;ana dijo.<\/p>\n<p>Me re&iacute; levemente y le dije que eran suyos, que le hiciera lo que quisiera.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; encima de &eacute;l viendo c&oacute;mo se com&iacute;a mis senos, apretando con leve fuerza, mordiendo suavemente mis pezones, incluso los escupi&oacute; para luego lamerlos, eso me encant&oacute;.<\/p>\n<p>Estuvo chup&aacute;ndome por unos minutos en los que no dijimos una sola palabra, solo se o&iacute;an mis gemidos y el ruido de sus labios saboreando mis pezones. Se levant&oacute; y aun carg&aacute;ndome se dirigi&oacute; con toda confianza y sin permiso hacia mi habitaci&oacute;n donde me recost&oacute;, me quit&oacute; el short y se dio cuenta de que no ten&iacute;a panti.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; si aguantar&eacute; cogerte, pero lo intentar&eacute; &mdash;dijo al ver mi vagina depilada de una forma tan perfecta, no hab&iacute;a rastros de vellos por ning&uacute;n lado y solo se ve&iacute;a la l&iacute;nea que separa mis labios vaginales.<\/p>\n<p>Se agach&oacute;, analiz&oacute; mi vagina con sus dedos, coment&oacute; lo deliciosa que le pareci&oacute; y procedi&oacute; a com&eacute;rmela como nunca me la hab&iacute;an comido en la vida. Me hizo retorcerme en la cama, su lengua me llev&oacute; al para&iacute;so.<\/p>\n<p>No solo sab&iacute;a realizar conexiones el&eacute;ctricas y reparar el motor del port&oacute;n, apodar el c&eacute;sped, limpiar la piscina y dem&aacute;s, tambi&eacute;n sab&iacute;a chupar una cuca como los dioses, tan bien que no tard&eacute; en correrme.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; rico te chupas mi cuquita &mdash;le hice saber lo bien que lo hac&iacute;a, con una voz que parec&iacute;a estaba llorando.<\/p>\n<p>Pero no estaba llorando, era que ese hombre se hab&iacute;a metido hasta lo m&aacute;s profundo de mi, me hab&iacute;a hecho temblar todo el cuerpo y hab&iacute;a logrado hacerme correr en cuesti&oacute;n de segundos.<\/p>\n<p>Yo estaba tan inmersa en una gran ola de placer que no me di cuenta cuando se qued&oacute; completamente desnudo frente a mi y me meti&oacute; su pene de golpe.<\/p>\n<p>&laquo;Ohhh&raquo;, lo escuch&eacute; gemir en voz alta<\/p>\n<p>Empez&oacute; a penetrarme suave pero no tard&oacute; en apurar el ritmo hasta que me cogi&oacute; como una bestia salvaje, una vez m&aacute;s me estaba alcanzando el cl&iacute;max y lo logr&oacute;, me hizo correr de nuevo sin parar de embestirme con frenes&iacute;.<\/p>\n<p>Me hizo voltear y qued&eacute; con las piernas fuera de la cama, se meti&oacute; entre ellas y volvi&oacute; a penetrarme. En esa pose me sent&iacute; su perra, quer&iacute;a decirle cosas vulgares y animarlo a que me insultara pero prefer&iacute; callarme y disfrutar lo que me hac&iacute;a, dejar que &eacute;l hiciera lo que quer&iacute;a sin perturbar su mente. As&iacute; fue como en cuesti&oacute;n de segundos logr&oacute; hacer que me corriera de nuevo y derram&oacute; su semen en mis nalgas jadeando como si alg&uacute;n esp&iacute;ritu acababa de robarle el ox&iacute;geno.<\/p>\n<p>Qued&oacute; impresionado cuando vio que me acomod&eacute; y me llev&eacute; los restos de semen a la boca, me agach&eacute; y le chup&eacute; el pene hasta dej&aacute;rselo limpio. Ah&iacute; de rodillas fue que pude ver que ten&iacute;a un buen cuerpo. Estaba rellenito el electricista, con el pecho peludo y tambi&eacute;n su pene, un delicioso y largo pene que me hab&iacute;a cogido sin cond&oacute;n, hab&iacute;a probado de mi cuca directamente y sin barreras, cosa que prefiero mil y una vez ya que la sensaci&oacute;n es inigualable.<\/p>\n<p>Antonio parec&iacute;a drogado, lo &uacute;nico que se le escuchaba decir eran expresiones sin sentido, estaba completamente loco por lo que estaba viviendo, era m&aacute;s que evidente que nunca en su vida hab&iacute;a vivido algo semejante aunque si me qued&oacute; claro que ya ten&iacute;a mucha experiencia sexual por la forma en la que me hizo su mujer.<\/p>\n<p>Me vest&iacute; delante de &eacute;l y continuaba diciendo todo tipo de cosas de asombro, que no se pod&iacute;a creer todav&iacute;a lo que yo acababa de obsequiarle, que no olvidar&iacute;a jam&aacute;s ese d&iacute;a, que yo era una delicia de mujer, y pare de contar. Yo le sonre&iacute;a y le dije:<\/p>\n<p>&mdash;Guarda este secreto &mdash;le dije&mdash;. Y como dice un dicho: &quot;El que come callado, repite&quot;.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; que fuera discreto, respetuoso, &laquo;que no anduviera gritando a los cuatro vientos que me hizo su puta&raquo;. As&iacute; de literal se lo dije y s&eacute; que esas frases son imborrables para ustedes, son como las marcas a fuego que le hacen a las bestias, ustedes adoran cuando nos comportamos vulgares durante el sexo sin llegar a parecer obscenas y putas de calle de mal gusto.<\/p>\n<p>Luego lo bes&eacute; en la boca y no entiendo el por qu&eacute;. Estoy enferma, hago cosas muy locas. Y no, no estaba enamorada de ese hombre pero me provoc&oacute; besarlo profundamente por unos cuantos segundos, ese hombre me hab&iacute;a cogido muy rico y mi cuerpo reaccion&oacute; de esa forma, el de enredarme con su lengua y el morbo de que probara su propio semen.<\/p>\n<p>Una vez que se fue en lugar de sentirme mal o arrepentida todav&iacute;a sent&iacute;a excitaci&oacute;n y morbo por haberme comportado como una puta, me provoc&oacute; llamarlo de nuevo para que me volviera a coger, pero logr&eacute; calmar mis instintos carnales, ya era suficiente me repet&iacute; unas 30 veces mientras ordenaba los muebles y detallaba el buen trabajo el&eacute;ctrico que hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>La semana siguiente le&iacute; en los clasificados sobre un apartamento en alquiler con mejor ubicaci&oacute;n y a un precio m&aacute;s razonable por lo que sin pensarlo dos veces me mud&eacute; de ah&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hay hombres poco agraciados que por incompresible que pueda parecer me resultan interesantes y hasta cierto punto atractivos. Poseen cierta especie de aura o energ&iacute;a que les hace destacar entre todos los mortales tanto que podr&iacute;an hacer sentir inferior hasta el hombre m&aacute;s hermoso y codiciado del planeta. Eso me sucedi&oacute; con Antonio, un electricista. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18881,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30561","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30561","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18881"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30561"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30561\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}