{"id":30614,"date":"2021-07-29T22:00:00","date_gmt":"2021-07-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-29T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-29T22:00:00","slug":"inesperado-viaje-a-la-frontera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/inesperado-viaje-a-la-frontera\/","title":{"rendered":"Inesperado viaje a la frontera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30614\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nos conocimos de una manera inesperada, como suelen ocurrir las cosas que no se programan en la vida. Fue en un portal de internet de opini&oacute;n y debate donde participaban personas de toda Latinoam&eacute;rica. Tamara era mexicana, una profesional del &aacute;rea industrial de 28 a&ntilde;os, casada hace cuatro, pero sin hijos. Yo vivo en Santiago de Chile, nos dedicamos a lo mismo, pero tengo 20 a&ntilde;os m&aacute;s de edad.<\/p>\n<p>Coincidimos en muchas cosas y puntos de vista, nos intercambiamos correos y en cierta manera nos fuimos haciendo amigos. Una cosa lleva a la otra y comenzamos a hablar temas m&aacute;s personales, me cont&oacute; de su vida y su intimidad. Eran un matrimonio joven y Tamara no se encontraba satisfecha, con mi experiencia supe escucharla, entenderla y ganarme su confianza, los correos subieron de tono, comenzaron los mensajes por WhatsApp y las video llamadas cuando ella quedaba sola en casa, hasta que lleg&oacute; el d&iacute;a que luego de una conversaci&oacute;n muy caliente por video llamada le ped&iacute; que se desnudara.<\/p>\n<p>Tamara a esta altura me complac&iacute;a en todo lo que le ped&iacute;a, primero se sac&oacute; la polera quedando en sostenes y luego baj&oacute; su buzo deportivo quedando solo con su tanga, era un conjunto blanco que la hac&iacute;a ver m&aacute;s inocente y joven, su piel era como una porcelana, su pelo un suave rubio con brillos dorados, todo su cuerpo irradiaba juventud, le ped&iacute; que me bailara sensual y as&iacute; lo hizo, luego le ped&iacute; que se sacara su sostenedor&#8230;<\/p>\n<p>Qued&eacute; perplejo al contemplar sus pechos, eran de mediano porte, pero eran de una doncella que nunca ha amamantado, sus pezones eran perfectos, sus aureolas rosadas, a esa altura yo solo imaginaba estar ah&iacute; chupando ese par de tetas, estaba en mi casa a miles de kil&oacute;metros y ten&iacute;a una erecci&oacute;n salvaje, luego le ped&iacute; que se pusiera en cuatro patas sobre la alfombra de su casa y me mostrara todo su culo con su tanga blanca. Ah&iacute; yo no aguante m&aacute;s y comenc&eacute; a masturbarme.<\/p>\n<p>Tamara era delgada, pero con grandes caderas, estaba totalmente expuesta para m&iacute;, con esa ropa interior que contorneaba todos sus labios vaginales, en ese momento me enloqueci&oacute;, su culo era perfecto, sus nalgas de piel rosada eran carnosas, su conchita era estrecha, solo quer&iacute;a estar ah&iacute; y montarla as&iacute; mismo, en cuatro patas, mover delicadamente su tanga hacia un lado y partirle la panocha de un espolonazo, bombearla hasta reventar&hellip;<\/p>\n<p>Le ped&iacute; que se levantara y se sacara la tanga. Lo hizo de manera muy sensual moviendo sus caderas hasta que qued&oacute; completamente desnuda para mi&hellip; Fue un momento que nunca olvidar&eacute;, comenc&eacute; a masturbarme mir&aacute;ndola, acerqu&eacute; la c&aacute;mara a mi verga para que Tamara la pueda contemplar, hice un primer plano de mi glande, de mis huevos y de las venas del tronco, pod&iacute;a ver su cara totalmente desencajada, estaba excitada, el deseo se reflejaba en sus ojos y en su panochita que estaba hinchada y jugosa. Comenc&eacute; a masturbarme para que Tamara pueda ver, para que vea como me masturbo pensando en ella, finalmente le ped&iacute; que se sentara en frente de la c&aacute;mara y comenzara ella a masturbarse.<\/p>\n<p>Ver como se acariciaba con sus piernas abiertas, como se tocaba y abr&iacute;a sus labios, ver como se mojaba y lubricaba su vagina dejando ver la flor que estaba ah&iacute;, Tamara no dur&oacute; mucho y tuvo su primer orgasmo, por mi parte aceler&eacute; el ritmo hasta que eyacul&eacute; largos chorros de esperma, lanzando alguno de ellos sobre la c&aacute;mara para que mi princesa lo pueda disfrutar.<\/p>\n<p>Hubo muchos encuentros de estos hasta que nuevamente se present&oacute; un hecho inesperado, Tamara fue convocada a un congreso por su trabajo a Lima, Per&uacute;, en ese momento se sell&oacute; el pacto, nos encontrar&iacute;amos clandestinamente en la frontera con Chile en la ciudad de Arica. Ah&iacute; yo la esperar&iacute;a con mi moto chopper para salir a recorrer la ciudad y finalmente poder destara y consumar nuestros m&aacute;s bajos instintos&hellip;<\/p>\n<p>Tamara vol&oacute; m&aacute;s de cinco mil kil&oacute;metros, yo viaj&eacute; en moto dos mil desde la capital a esta ciudad fronteriza del norte. El encuentro fue apasionado e intenso, como dos amantes que se encuentran despu&eacute;s de meses o a&ntilde;os quiz&aacute;s, salimos a recorrer la ciudad juntos en moto. Ella se visti&oacute; con unos jeans vaqueros, una polera ajustada y una chaqueta de cuero negra, lo que la hac&iacute;a m&aacute;s coqueta era que no llevaba sost&eacute;n y sus pezones se marcaban en la tela de la polera. Mientras carg&aacute;bamos algunas cosas en las alforjas de la moto antes de salir a pasear, no pude dejar de contemplar su figura, sus pechos juveniles, su cabello levemente ondulado de un color casta&ntilde;o claro, sus labios, su cara de princesa y por sobre todo su hermoso culo, esos pantalones lo esculp&iacute;an, me relam&iacute;a imaginando que ser&iacute;a m&iacute;a, sencillamente era hermosa&#8230;<\/p>\n<p>Tamara: Que hac&iacute;a yo, me pregunt&eacute; varias veces, mientras repegaba mi pecho sin sost&eacute;n a su espalda, que ten&iacute;a el que a pesar de los a&ntilde;os me atra&iacute;a, abr&iacute;a las piernas y dejaba que mi conchita algo h&uacute;meda se pegara a sus nalgas esperando que la sintiera. Las palmeras de la costanera y el pavimento eran los &uacute;nicos testigos. &iquest;Qu&eacute; hago, con un hombre m&aacute;s grande, eres una chamaca a su lado?<\/p>\n<p>Yo: que haces Tamara a miles de kil&oacute;metros de tu hogar, viviendo una aventura sin rumbo, viajamos por la costanera de una ciudad fronteriza, las palmeras y el mar nos acompa&ntilde;an, la brisa es fr&iacute;a en chile y eriza tu piel, endurece tus pezones, comienzo a recorrer tu pierna con una mano, lentamente la voy subiendo hasta llegar a tu entrepierna, sientes mis dedos, te acaricio la concha por encima del jeans mientras viajamos, puedo sentir la humedad de tus labios vaginales, miras las olas reventar y cierras los ojos, te abandonas, mientras sientes como te presiono con los dedos, explorando tu intimidad, tu boca entreabierta jadea la respiraci&oacute;n, mientras instintivamente abres m&aacute;s tus piernas y comienzas a mover las caderas&#8230;.<\/p>\n<p>Tamara: Sientes mi humedad claro que s&iacute;, sabes lo que provocas en m&iacute;, comienzo a moverme, ni siquiera siento el fr&iacute;o en mi piel, al contrario, estoy ardiendo, siento que hiperventilo, me repego m&aacute;s a ti. Eres el hombre de mis amores y sue&ntilde;os, paso de abrazar tu pecho a buscar ese animal que traes entre las piernas y que ya se empieza a levantar, no quiero distraerlo mientras maneja mi se&ntilde;or, pero no puedo contenerme, la vibraci&oacute;n de la moto y tus dedos hacen un juego el&eacute;ctrico en mi cuerpo, me muero por ser tuya.<\/p>\n<p>Yo: Tamara siento tus manos acariciar mi bulto, te dejo para que lo sientas, para que lo imagines dentro de ti, lo aprietas, acaricias el pedazo de carne que ya est&aacute; en llamas, me clavas las u&ntilde;as sobre el pantal&oacute;n mientras los kil&oacute;metros pasan y pasan. A lo lejos diviso un puente sobre la carretera con un mirador, paro sobre &eacute;l y estaciono la moto, te doy la mano y te ayudo a bajar, caminamos por la orilla del puente hasta un extremo, descendemos por un roquer&iacute;o costero a la orilla del mar, una vez abajo del puente y con la briza marina inundando todo comenzamos a besarnos desesperadamente, con pasi&oacute;n, nuestras lenguas luchan ardientemente, te tomo de tu culo y te aprieto contra m&iacute; para que tu conchita sienta mi tronco, te comienzo a puntear, puedo sentir el calor y humedad de tu panocha, te abrazo con fuerza, te abrazo apasionadamente y te susurro al o&iacute;do&#8230; hoy ser&aacute;s m&iacute;a<\/p>\n<p>Tamara: Que caballero, me matas, me ayudas a bajar de su corcel de hierro, me tomas de la mano y me gu&iacute;as. Noto como en el asiento de piel de la moto ha quedado la evidencia de mi humedad y me averg&uuml;enzo un poco, pero t&uacute; pareces no mirar o haces como que no te das cuenta. Te sigo como borrego al matadero, pero con unos ojos en los que notas mi deseo de ser pose&iacute;da por usted mi se&ntilde;or. Me hacen falta labios para besarte y manos para tocarte, me acercas a ti de las nalgas y me besas apasionadamente.<\/p>\n<p>Yo: con fuerza de doy vuelta, apoyas las manos sobre la pared del puente, bajo tus jeans y ropa interior, te tomo de la cintura y te levanto la cola, con mis manos abro tus nalgas y ante m&iacute; queda expuesta una hermosa vulva de labios turgente, hinchados por la excitaci&oacute;n, brillosos por tus propios jugos y tu aro anal pr&iacute;stino y prieto, esperando el momento en que lo desflorare. Introduzco un dedo en tu vagina y comienzo a jugar suavemente con tu cl&iacute;toris, comienzas a retorcerte de placer, con mi dedo totalmente lubricado por tus jugos subo hasta la entrada de tu ano, lo acaricio, te estremeces y se te eriza toda la piel. Finalmente te apunto con la verga, la refriego suavemente en tus labios vaginales, tu cl&iacute;toris a punto de estallar, arqueas tu espalda y paras m&aacute;s la cola. Te contemplo, me siento un hombre afortunado, Tamara, princesa, a tus 28 a&ntilde;os eres un manjar para m&iacute;, eres una mu&ntilde;eca, con delicadeza apunto el glande a la entrada de tu concha y para mi sorpresa t&uacute; te la clavas de un golpe apoyando todo tu cuerpo hacia atr&aacute;s, jadeas de placer. Hago una cola con tus cabellos tom&aacute;ndote firme del pelo, te levanto la cara para que puedas mirar los autos y camiones que pasan, para que puedas ver las caras de los que manejan, sus miradas lascivas, sorprendidos al ver tus carnes desnudas bajo el puente a la orilla del mar, el espect&aacute;culo es lujurioso, quiero que te sientas usada como una prostituta callejera. Arqueas tu cuerpo y comienzo a galopearte, te estoy montando como a una puta, te empalo hasta los huevos. A lo lejos se pueden ver personas en la playa, las gaviotas graznan en el cielo y las bocinas de autos y camiones no parar al pasar. Ya nada importa, estamos aqu&iacute;, viviendo un momento intenso, viviendo un momento &uacute;nico e irrepetible, el aroma de tu piel, el perfume de tus cabellos doraos se funden con el aroma del mar, te estoy culiando como a un salvaje, tus tetas saltan al aire en cada envestida tratando de seguir el ritmo, tus pezones al viento, tus ojos nublados. Has perdido toda raz&oacute;n del tiempo y lugar, sigo taladrando tu concha con fuerza y dureza, una nalgada, una segunda, una tercera, tus nalgas est&aacute;n rojas&hellip; comienza a jadear como hembra en celo, tu espalda se estremece, se contrae, aprietas tus pu&ntilde;os. Tienes un orgasmo que es una explosi&oacute;n que recorre tu cuerpo, lo puedo sentir, acelero el rimo solo pienso en ti y descargo toda mi leche en tu interior, chorro, tras chorro hasta vaciarme completamente, eres m&iacute;a&hellip; eres m&iacute;a, desde hoy ser&aacute;s mi princesa<\/p>\n<p>Tamara: &iexcl;As&iacute; mi amor! Con fuerza me volteas, sabes que me gusta, sabes que esos movimientos bruscos me matan y sabes que har&eacute; lo que me digas, siento tu verga acarici&aacute;ndome, &iexcl;aaaah!<\/p>\n<p>Jadeo de ansiedad por sentirte dentro, y as&iacute; es, me penetras como solo la experiencia sabe hacerlo, y grito para ti y grito tu nombre porque aqu&iacute; y d&oacute;nde me digas soy tuya, para ti soy una princesa, y eso quiero ser, tu princesita mala, consentida y a la vez quiero ser una zorra y que me trates como a una puta.<\/p>\n<p>Ahora te descargas y sentir toda tu leche dentro me hace correrme tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Intentas subir mi ropa interior, te detengo y me desnudo completamente para ti, mi tanga de encajes completamente mojada la guardo en la bolsa de tu chaqueta como recuerdo del d&iacute;a que me cogiste bajo un puente en la ciudad fronteriza del norte Chile, te prometo que coleccionar&aacute;s m&aacute;s de estas.<\/p>\n<p>Ahora abr&aacute;zame y b&eacute;same, b&eacute;same y j&uacute;rame que hay m&aacute;s, que a&uacute;n el paseo no se acaba, no existe pasado ni futuro, solo este momento &uacute;nico e irrepetible, solo este m&aacute;gico presente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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