{"id":30621,"date":"2021-07-30T22:00:00","date_gmt":"2021-07-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-30T22:00:00","modified_gmt":"2021-07-30T22:00:00","slug":"la-revancha-09-el-final-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-revancha-09-el-final-segunda-parte\/","title":{"rendered":"La revancha (09): El final (segunda parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30621\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No sab&eacute;is quien ha ganado, solo pod&eacute;is intentar respirar, coger aire mientras vuestros corazones van a mil, Nuria salta del sulkie, te quita el mordedor, te abraza, te llena de besos, te acaricia. A tu lado, en el sulkie de Zuleia, Yoha tambi&eacute;n acaricia y besa a su madre.<\/p>\n<p>Miras la pantalla, ves la repetici&oacute;n de la entrada, tu coraz&oacute;n casi se para al ver que has sido t&uacute; quien has cruzado en primer lugar, a tu lado con la cabeza baja Zuleia no deja de llorar, Nuria se abraza a ella, la besa, le dice que es tan ganadora como t&uacute;, Yoha se acerca a ti, y acarici&aacute;ndote las mejillas te felicita. Al momento llegan vuestras compa&ntilde;eras, todav&iacute;a impactadas por vuestra llegada, por vuestro esfuerzo, por estos pocos cent&iacute;metros que han separado m&aacute;s de 20 kil&oacute;metros de lucha y esfuerzo.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n llegan las amigas de Nuria, miras a Joanna, desnuda y esclava, una mirada de complicidad os hace sonre&iacute;r, todas te felicitan, te besan, te acarician, pero solo ella te comprende, solo ella te envidia. Se acerca y restriega su hocico con el tuyo, t&uacute; la miras y con la dificultad del mordedor que llena tu boca, le dices que alg&uacute;n d&iacute;a ser&aacute; ella quien azotada, sudorosa y dolorida, sienta el placer de terminar y ganar una carrera como esta. Ella baja la cabeza, Luna tira de su correa, y se la lleva a una zona habilitada para empezar a domar a las esclavas novicias.<\/p>\n<p>Me ves, tiras tus hombros hacia atr&aacute;s, levantas tus pechos, sonr&iacute;es orgullosa, mientras no dejo de besarte, de acariciarte, de recorrerte entera con mis labios y mis manos, gru&ntilde;es un poco cuando mis dedos tocan tu sexo penetrado a&uacute;n por esta barra que ahora s&iacute; te duele horrores, Nuria tensa nuevamente tu mordedor, y tirando de tu correa te lleva hasta el escenario donde est&aacute; el p&oacute;dium, delante de ti el sulkie de Yoha, Zuleia tira con fuerza del carro para subir esta peque&ntilde;a rampa, una vez arriba, con unos ligeros azotes Yoha la hace girar, quedando de cara al p&uacute;blico. Ahora es Nuria quien tira de ti, quien te hace subir, arriba te pones junto a tu rival.<\/p>\n<p>Miras a la gente, no falta nadie, delante vuestras compa&ntilde;eras, las yeguas con quienes compartisteis hace 20 a&ntilde;os la primera carrera, est&aacute;n gritando como locas y con sus manos zarandean los cascabeles que llevaban colgados en sus pechos, miras a Zuleia, ella medio te sonr&iacute;e, mueves un poco tus pechos y al momento, gir&aacute;is la cara, mir&aacute;is a vuestra amigas y las dos zarande&aacute;is con fuerza vuestras tetas haciendo sonar vuestros cascabeles. Sigues mirando, all&iacute; est&aacute;n tus compa&ntilde;eros de correos, aplaudiendo a rabiar a la cartera m&aacute;s valiente y sensual que nunca han conocido. La gente de la agencia de viajes de Zuleia, la aplaude, le lanza besos, le gritan lo orgullosos que est&aacute;n del esfuerzo y la valent&iacute;a de su chica, Zuleia les sonr&iacute;e y algo m&aacute;s contenta levanta tambi&eacute;n sus hombros, mientras saluda bajando y subiendo la cabeza, y moviendo una de sus patas. Tambi&eacute;n est&aacute;n las amigas de Yoha, las de Nuria, tus compa&ntilde;eras de las reuniones &ldquo;de mamas&rdquo; y decenas, centenares de desconocidos que ya son vuestros seguidores m&aacute;s fieles. Zuleia se fija en m&iacute;, y sobre todo en mi compa&ntilde;ero, junto a m&iacute; est&aacute; su enigm&aacute;tico desconocido, que no deja de mirarla, no sonr&iacute;e, no aplaude, simplemente la observa. Ella coqueta mueve su cabellera, sus pechos, lanza un par de bufidos y sumisa baja la cabeza.<\/p>\n<p>Eva sube al escenario, un ligero movimiento en las correa de Zuleia, hacen que la yegua avance unos cent&iacute;metros, Eva pone en el vestido de Yoha una medalla de plata con una herradura en relieve justo en el centro. Luego pone en el cuello del animal un collar con una peque&ntilde;a herradura de plata colgando de una argolla. Yoha hace retroceder a su esclava. Ahora es Nuria quien te hace avanzar, es vuestro turno, me hab&eacute;is puesto de los nervios, cuando hab&eacute;is lanzado el ataque desde tan lejos, pero al final lo hab&eacute;is conseguido, madre e hija luchando juntas, cabalgando juntas, compartiendo el placer del l&aacute;tigo, ella en su mano y t&uacute; en tu piel. El aplauso es total, atronador, Eva coloca en el pecho de Nuria la medalla de oro, tu ni&ntilde;a est&aacute; llorando de emoci&oacute;n mientras, montada en su sulkie, Yoha aplaude con todas sus fuerzas., todos aplauden, igual que antes lo hicimos con Zuleia. Bajas la cabeza, mientras Eva pone en tu cuello el collar con la herradura de oro, mojas tus mejillas con l&aacute;grimas, toda la carrera pasa por delante de ti en un instante, las compa&ntilde;eras separ&aacute;ndose de vosotras, aquella recta inmensa, las zarzas clav&aacute;ndose en tu piel, el repiquetear brutal y cruel de la barra en tu sexo inflamado, el sudor de este sol de verano quemando tu piel, el asco y el miedo cuando han hundido tu cara en el esti&eacute;rcol, la entrada en el circuito entre gritos y aplausos, y este final ag&oacute;nico en el que has conseguido cruzar la primera. Un tir&oacute;n de tu correa te hace volver a la realidad, es hora de ir ya hacia el establo.<\/p>\n<p>Apenas son trescientos metros, pero la gente se agolpa junto a vosotras, quieren felicitaros, tocaros, acariciaros, todos est&aacute;n orgullosos de vosotras, de las dos, el camino se alarga durante m&aacute;s de media hora, os hacen fotos, quieren selfies con su yegua preferida, os besan, acarician, os dan &aacute;nimos, tambi&eacute;n aplauden a Yoha y Nuria, se hacen fotos con ellas, les preguntan mil cosas y ellas intentan responder, sonre&iacute;r y agradecer a cada una de aquellas persones su intereses y su aprecio por vosotras.<\/p>\n<p>Finalmente llegamos al establo, poco a poco os vamos quitando vuestros mordedores, bozales, la cola, todo el correaje, os desatamos los brazos, y con todo el cuidado posible os desenganchamos del sulkie. Una vez libre corres hacia Zuleia, y las dos os fund&iacute;s en un abrazo largo e intenso. Tras unos minutos, le digo a Yoha, a Nuria y a ti, que salgamos, Zuleia merece un poco de intimidad, os sorprend&eacute;is, pero con una media sonrisa de Yoha y m&iacute;a, entend&eacute;is que hay algo m&aacute;s, y salimos los tres.<\/p>\n<p>Tumbada en un rinc&oacute;n, sola, sucia y mugrienta, Zuleia no deja de llorar, en un ataque de rabia se ha arrancado el collar con la herradura y lo ha lanzado lejos. Se acerca alguien, ella le ve, sorbe sus mocos, intenta limpiarse la cara, ocultar sus ojos llorosos. Su amante desconocido la levanta por sus pechos, va girando a su alrededor, toca su culo azotado, su lomo en carne viva, se entretiene en su vulva hinchada, sus piernas marcadas por las zarzas, acaricia sus pechos castigados por la fusta, pasea sus dedos por cualquier rinc&oacute;n del cuerpo de la esclava, Zuleia est&aacute; inquieta, nerviosa, quiere abrazarlo, besarlo, pedirle perd&oacute;n por haber perdido la carrera. &Eacute;l no tiene prisa, le encanta jugar con sus nervios y sus miedos. Le pone otra vez su collar y le ense&ntilde;a otro en el que hay dos herraduras, una de oro y una de plata, es el que de mutua acuerdo con Yoha y Nuria hemos decidido que llev&eacute;is las dos a partir de ahora, se lo pone, ella lo agradece con su mirada. Gir&aacute;ndola le ordena que se ponga a 4 patas, la agarra por sus caderas y de un golpe entra su verga en el culo de la esclava, Zuleia lanza un chillido, pero se muerde los labios para no quejarse, mientras, &eacute;l la mueve con su verga ensartada en ella y empieza a hablar&hellip; le dice que su nombre es Ra&uuml;l y que esta ma&ntilde;ana antes de empezar la carrera, la ha comprado a Yoha, ahora le pertenece, Zuleia se estremece con estas palabras, mientras el dolor de aquella tranca cada vez m&aacute;s gruesa y dura clavada en ella va dando paso a un leve cosquilleo de felicidad y de deseo, Ra&uuml;l le acaricia sus nalgas y su espalda, mientras sigue hablando&hellip; ser&aacute; su esclava a tiempo completo, la follara y la castigara siempre que la apetezca, y si ella le demuestra que es capaz de mejorar, tal vez la preparare para &ldquo;el desempate&rdquo;, Nuria y Yoha est&aacute;n de acuerdo, en organizar un nueva carrera.<\/p>\n<p>Pero antes de empezar su doma y adiestramiento, necesita saber cu&aacute;l es su palabra de seguridad, ella recuerda la primera vez que la azote y sin dudarlo dice que su palabra es vainilla tres veces seguidas. Ra&uuml;l le dice que si quiere volver a su vida anterior, ahora es el momento de decirla. Zuleia orgullosa y sumisa, excitada y caliente, estruja con sus nalgas la verga que la penetra y satisfecha nota como su due&ntilde;o se vac&iacute;a dentro de ella. El placer blanco y espeso de su amo, la llena y baja jugoso y caliente por sus muslos.<\/p>\n<p>&Eacute;l deja que se desenganche de &eacute;l, Zuleia de rodillas, le mira, tira sus hombros hacia atr&aacute;s, le muestra satisfecha su cuerpo castigado, empapado en barro y sudor y con voz firme responde&hellip; &ldquo;Gracias amo por adquirirme, ser&eacute; una digna esclava de su verga y de su l&aacute;tigo, ser&eacute; suya hasta que usted decida venderme o regalarme, mi &uacute;nico l&iacute;mite es su placer y su imaginaci&oacute;n&rdquo; , al instante engulle la verga y va limpi&aacute;ndola con la boca, nota en sus labios el sabor del semen de su due&ntilde;o y de su propio culo sucio y sanguinolento, sigue bes&aacute;ndola, lami&eacute;ndola, restregando sus mejillas por ella, mientras sensual y caliente mueve sus tetas, su culo. Vuelve a engullirla, y traviesa y p&iacute;cara nota como poco a poco va creciendo, como engorda m&aacute;s y m&aacute;s entre sus labios, Ella se separa, &eacute;l la mira, Zuleia se tumba en el suelo, separa sus piernas y se relame los labios, mientras se acaricia su vulva, su cl&iacute;toris. Ra&uuml;l le dice que su sexo est&aacute; muy inflamado y que le doler&aacute;. Ella sonr&iacute;e con sus mejillas sucias del placer de su due&ntilde;o, separa a&uacute;n m&aacute;s sus piernas, levanta su culo y se contornea, ya sabe que le doler&aacute;, que seguramente no sentir&aacute; ning&uacute;n tipo de placer, pero quiere sentirlo dentro de ella, quiere ofrecerle su dolor y su cuerpo castigado. Ra&uuml;l se tumba sobre la esclava, la agarra por sus muslos azotados y va entrando lentamente su verga hasta el fondo, Zuleia llora y chilla, pero sus manos lo agarran con fuerza por su culo y lo estruja con fuerza contra ella, &eacute;l se mueve, ella sumisa sigue el comp&aacute;s de la verga de su due&ntilde;o, &eacute;l golpea una y otra vez hasta el fondo el co&ntilde;o de la esclava, ella con l&aacute;grimas en los ojos, sigue agarrada a &eacute;l, siente como se corre, como un chorro blanco y espeso vuelve a llenarla, y Zuleia con un hilo de voz entrecortada le da las gracias. &Eacute;l la besa, la acaricia, le susurra y la esclava abrazada a su due&ntilde;o, siente su cuerpo sobre sus pechos, su verga retozando dentro de ella, sus labios besando su cara. Hoy la victoria ha sido para ti, pero abrazada su due&ntilde;o, feliz y satisfecha, orgullosa de haber encontrado a alguien como Ra&uuml;l, sabe que hoy, ella tambi&eacute;n ha ganado.<\/p>\n<p>Epilogo<\/p>\n<p>Tras la competici&oacute;n, todo fue volviendo a la normalidad, casi cada semana Zuleia y t&uacute; os llam&aacute;is, qued&aacute;is para desayunar o para merendar tras un duro d&iacute;a de trabajo, charl&aacute;is de vuestras cosas, de esta nueva competici&oacute;n que se adivina en un futuro m&aacute;s o menos lejano, de c&oacute;mo os cuidan vuestros compa&ntilde;eros en la agencia de viajes o en correos, de c&oacute;mo os excita sentir sus miradas en vuestra piel ahora que os han visto en todo vuestro esplendor. Zuleia te habla de sus castigos, de c&oacute;mo d&iacute;a tras d&iacute;a, su due&ntilde;o la hace gozar y sufrir, la penetra una y otra vez hasta que se corre berreando como una cerda, aunque a veces la hace enfadar follando con otras hembras, mientras ella encadenada y azotada, les mira y les excita con sus gritos y sus gru&ntilde;idos. T&uacute; tambi&eacute;n le muestras orgullosa las marcas del l&aacute;tigo dibujadas en tu piel, le cuentas que Nuria y su novio a veces te sacan a pasear tirando de tu correa y relames golosa toda la leche que rebosa del co&ntilde;o de tu ni&ntilde;a cuando follan una y otra vez. Un dia Zuleia, inquieta te dice que su due&ntilde;o tiene algo pensado para ella, los nervios la tienen loca, no consigue saber que es, tiene miedo de que su amo quiera una hembra m&aacute;s joven, o simplemente se haya cansado de ella. T&uacute; intentas tranquilizarla, calmarle y te muerdes los labios para no sonre&iacute;r y decirle lo que le prepara Ra&uuml;l. No hace falta, justo una semana despu&eacute;s Zuleia orgullosa y emocionada te da un sobre para m&iacute; y para Nuria, en el Ra&uuml;l nos invita al marcado a fuego de su esclava, y pide que te llevemos con nosotros para poder gozar de nuevos castigos, placeres e ideas, en la piel desnuda y marcada de nuestras potrillas.<\/p>\n<p>P.D.<\/p>\n<p>Terminaron las aventuras de Nuri y Zuleia, ellas junto con Nuria, Yoha, Eva, Lidia, Vane y el resto de personajes, vuelven a su viejo desv&aacute;n, oyen como gira la llave cerrando su puerta, sus cuerpos hechos de fantas&iacute;a e imaginaci&oacute;n van desapareciendo lentamente en el silencio. Si quieres, ya sabes d&oacute;nde est&aacute;n, puedes abrir su puerta y con tus palabras, tus sensaciones o tu opini&oacute;n hacer que algunas de ellas, o quiz&aacute;s todas vuelvan a despertar. Ellas sumisas y obedientes compartir&aacute;n contigo su sudor y sus gemidos, su placer y su dolor, recorrer&aacute;n cada cent&iacute;metro de su piel con tus dedos jugueteando contigo, vivir&aacute;n nuevas aventuras, castigos y caricias. O tambi&eacute;n puedes cerrar el desv&aacute;n y poner punto final a sus aventuras y relatos. En ambos casos, decidas lo que decidas, gracias por haber compartido parte de tu tiempo conmigo, gracias por imaginar, excitarte, enfadarte y disfrutar de una historia, que desde el primer momento en que la empezaste a leer, ha sido tan tuya como m&iacute;a.<\/p>\n<p>Si te apetece, la llave con la que abrir su puerta es kimbocat03@gmail.con<\/p>\n<p>Suerte y hasta siempre<\/p>\n<p>Kimbocat<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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