{"id":30634,"date":"2021-07-31T05:54:19","date_gmt":"2021-07-31T05:54:19","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-07-31T05:54:19","modified_gmt":"2021-07-31T05:54:19","slug":"mi-primera-vez-en-un-parqueadero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primera-vez-en-un-parqueadero\/","title":{"rendered":"Mi primera vez en un parqueadero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30634\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Quer&iacute;amos explorar algo nuevo, as&iacute; que salimos a un bar y pedimos una botella de ron. Entre el fr&iacute;o de la noche, la soledad de las calles, la preocupaci&oacute;n por un examen, pensando en qui&eacute;n nos iba a prestar la tarea de qu&iacute;mica y haciendo planes para la graduaci&oacute;n fue mi primera papalina. Mis sentidos estaban desequilibrados, el entorno me daba vueltas y al fondo escuchaba el rock y las carcajadas de mi amiga cuando dec&iacute;a que un joven se estaba riendo de nosotras. Aun as&iacute; no me importaba y disfrutaba esa sensaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En medio del arrebato, me dio curiosidad saber qui&eacute;n era el hombre cuerdo que no entend&iacute;a mi demencia. Levant&eacute; la mirada y aunque todo se tambaleaba not&eacute; que era un joven de piel blanca, cabello rubio y ojos verdes. Al verme pregunt&oacute;: &iquest;c&oacute;mo te llamas? &ndash; Aileen &#8211; respond&iacute;. Mi nombre es Daniel mucho gusto &ndash; continu&oacute;. Se acerc&oacute; y me ofreci&oacute; su mano. Haci&eacute;ndome saber que &eacute;l tambi&eacute;n era del pueblo y estaba con unos amigos tomando algo, disfrutando del circo que yo estaba armando. Lo que produjo en m&iacute; fue m&aacute;s risa, tengo un peque&ntilde;o defecto y es que me rio en momentos indebidos. As&iacute; que segu&iacute; disfrutando de mi rebeld&iacute;a, mientras el hombre sensato me ve&iacute;a. Despu&eacute;s fui a casa con mi amiga y con risa inmotivada nos quedamos dormidas. Al otro d&iacute;a ni la tarea llevamos, ni el examen lo ganamos. Una colegiala que sal&iacute;a del capullo, convirti&eacute;ndose en una colorida mariposa, atrayendo las miradas de quien la ve&iacute;a volar. Ten&iacute;a varios admiradores; Juan, un sabio y caballero; Sebasti&aacute;n un coqueto y caribonito; Gonzalo, tierno y detallista; Luis, trabajador y de buen humor. No sab&iacute;a a qui&eacute;n elegir, era un dilema.<\/p>\n<p>Mientras tanto le preguntaba a mis compa&ntilde;eras qu&eacute; sent&iacute;an cuando ten&iacute;an sexo. Me encantaba escucharlas al d&iacute;a siguiente despu&eacute;s de versen con sus novios. Me describ&iacute;an las posiciones que hac&iacute;an, los sitios a donde iban y los detalles que les daban. Buscando que llegara ese d&iacute;a, sal&iacute;a con Juan y me parec&iacute;a aburrido; con Gonzalo y era demasiado cursi; con Luis y era muy despreocupado. Era un dilema. Con Sebasti&aacute;n sal&iacute;a ocasionalmente y era un acosador. En la acera, afuera de mi casa cuando se iba a despedir, apretujaba mi nalga y pasaba su lengua caliente por mi oreja de manera circular, continuaba roz&aacute;ndola por el ment&oacute;n y lo llevaba a su boca para succionarlo. Acomodaba sus manos en mis senos y los agarraba tan fuerte como si fuesen a escapar. Me abr&iacute;a un poco las piernas para &eacute;l meter la suya y la frotaba con mi vagina. Miraba su cara y se estaba mordiendo los labios, enredaba sus dedos con mi cabello y me hac&iacute;a m&aacute;s fuerte, sintiendo la braga de mi pantal&oacute;n metida en el medio de mi vulva. Met&iacute;a el dedo pulgar en mi boca y lo chupaba mir&aacute;ndolo a sus ojos. De pronto alguien ven&iacute;a y nos qued&aacute;bamos quietos como si nada pasara, mientras lo abrazaba. Me gustas &ndash; expresaba &eacute;l. Mis pupilas se dilataban y le respond&iacute;a con una sonrisa. Nos hac&iacute;amos en las escalas de mi casa y cuando se iba a desvestir me negaba a tener sexo con &eacute;l, a pesar de que gozaba lo que hac&iacute;amos. Respond&iacute;a con indiferencia, mientras yo disfrutaba ver su cara de frustraci&oacute;n al no poderme coronar. No deb&iacute;a ser f&aacute;cil para &eacute;l que alguna mujer se resistiera a seguirle el juego, estaba acostumbrado a tener sexo con todas las mujeres que se le antojaba. D&iacute;as despu&eacute;s se cans&oacute; y no me volvi&oacute; a buscar.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a pas&eacute; por el parque y me top&eacute; con Daniel; el joven de ojos verdes. Monita, &iquest;te acuerdas de m&iacute;? &ndash; Pregunt&oacute; &#8211; s&iacute; &ndash; respond&iacute;. Me cont&oacute; que era un concejal del pueblo y su familia viv&iacute;a all&iacute;. As&iacute; que ven&iacute;a frecuentemente y quer&iacute;a salir conmigo en alguna ocasi&oacute;n. Te confieso que le acept&eacute; por educaci&oacute;n, me dio la impresi&oacute;n de ser un hombre altivo y presumido. Siempre que acord&aacute;bamos le sacaba una excusa para evadirlo. Sin embargo sigui&oacute; insisti&eacute;ndome y cada que estaba de visita me escrib&iacute;a por Facebook o me llamaba para que saliera a la puerta de mi casa y despedirse antes de salir con rumbo a la ciudad. Era poco lo que habl&aacute;bamos; me contaba c&oacute;mo le iba en las sesiones y lo que hac&iacute;a en la semana. Por sus palabras me parec&iacute;a algo superficial y poco interesante., se volvi&oacute; intenso y segu&iacute;a esquiv&aacute;ndole.<\/p>\n<p>Los fines de semana yo sal&iacute;a de fiesta con mis amigas y por lo general me encontraba con &ldquo;el intenso&rdquo;. Un d&iacute;a en medio de la fiesta, le acept&eacute; un trago y para consolarlo, tambi&eacute;n un beso. A las 12:30 am cerraron la discoteca y salimos juntos. Me llev&oacute; a la entrada de un parqueadero que curiosamente al fondo quedaba su casa y me recost&oacute; a la pared. Monita, me tienes loco, me encantas &ndash; dijo, mordiendo mis labios y recostando su cuerpo con el m&iacute;o. Hagamos el amor &ndash; continu&oacute; &ndash; &iquest;aqu&iacute;?, jam&aacute;s lo har&iacute;a &ndash; respond&iacute; un poco ofuscada. Record&eacute; que no me gustaba y era cosa de tragos, adem&aacute;s c&oacute;mo pretend&iacute;a que &ldquo;mi primera vez&rdquo;, fuera en ese lugar. Le ped&iacute; que me llevara a mi casa que quedaba a dos cuadras de la suya y as&iacute; lo hizo.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute;, mi mam&aacute; estaba esper&aacute;ndome &ndash; &iquest;con qui&eacute;n estabas? &#8211; pregunt&oacute; ella &ndash; con mis amigas &#8211; respond&iacute; &ndash; &iquest;y qui&eacute;n le hizo lo que tiene en el labio? &#8211; continu&oacute; en voz alta. La mir&eacute; con cara de sorpresa como si no supiera nada y fui a mirarme al espejo, ten&iacute;a un moret&oacute;n en la boca, como si hubiese sido v&iacute;ctima de un vampiro y le dije lo primero que se me ocurri&oacute;: me pic&oacute; algo ah&iacute;. Aunque en el fondo supe que no me crey&oacute;. Al otro d&iacute;a le contaron que me hab&iacute;an visto con Daniel y cuando lleg&oacute; a casa me dio una retah&iacute;la. Al parecer present&iacute;a que su ni&ntilde;a ya estaba creciendo y desde entonces le cog&iacute; m&aacute;s pereza a Daniel. Era un descarado: me hac&iacute;a moretones, me quer&iacute;a quitar la virginidad en un parqueadero y aparte me expon&iacute;a frente a mi madre.<\/p>\n<p>Meses despu&eacute;s me gradu&eacute; del colegio y viajaba a la ciudad para ir a la universidad. Cuando me reun&iacute;a con mis compa&ntilde;eras, todas hablaban de amor y sexo, mientras yo me dignaba a escuchar. Ten&iacute;a amigos y pretendientes pero ninguno me tocaba el coraz&oacute;n. Cierto d&iacute;a llegu&eacute; al pueblo y me top&eacute; con &ldquo;el impertinente de ojos verdes&rdquo;, me salud&oacute; y me invit&oacute; a tomar algo en son de amistad. Su actitud hacia m&iacute; ya hab&iacute;a cambiado, parec&iacute;a que ya no me miraba con ojos de deseo. En medio de la conversaci&oacute;n me di cuenta que compart&iacute;amos el mismo gusto por la m&uacute;sica, el deporte, los caballos y &ldquo;el ni&ntilde;o de papi y mami&rdquo;, ten&iacute;a don de gente: le gustaban los ni&ntilde;os y ayudar a los dem&aacute;s. Desde ah&iacute; empezamos a ser amigos. Ahora iba con gusto a la disco, que ambos frecuent&aacute;bamos para verlo y me di cuenta que era carism&aacute;tico y la gente le ten&iacute;a aprecio. No debe ser tan malo el condenado este &ndash; pensaba cuando lo ve&iacute;a. Fuimos forjando una bonita amistad y empezamos a compartir nuestros gustos. Sal&iacute;amos juntos a cabalgatas; lo acompa&ntilde;aba a hacer donaciones en las veredas y a sus partidos de futbol los fines de semana. Cuando coincid&iacute;amos, viaj&aacute;bamos juntos a la ciudad. Se fue convirtiendo en mi mejor amigo y su comportamiento era de alguien respetuoso y caballero. Aunque a veces me celaba, cosa que no me chocaba.<\/p>\n<p>Mis sentimientos estaban un poco confusos, cuando pensaba en &eacute;l sent&iacute;a cosquillas en el est&oacute;mago y cada que lo ve&iacute;a mis ojos brillaban y la sonrisa de oreja a oreja casi me delataba. Su reacci&oacute;n era similar a la m&iacute;a, pero jam&aacute;s me atrever&iacute;a a tomar la iniciativa. Si llegara a pasar algo, ser&iacute;a porque &eacute;l dar&iacute;a el primer paso. Adem&aacute;s ten&iacute;a orgullo y no quer&iacute;a que pensara que me derret&iacute;a por &eacute;l, despu&eacute;s de todo el desprecio que le hice tiempo atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a acordamos para asistir a un evento y perd&iacute; mi tel&eacute;fono, no me pude comunicar con &eacute;l para confirmar su asistencia. Sin embargo fui con una amiga y antes de llegar estaba un poco ansiosa. Me par&eacute; en la puerta para ver si lo ve&iacute;a y de pronto vi a mi nuevo amigo, con sus ojos verdes que iluminaban toda la fiesta, al verme reluci&oacute; una sonrisa que parec&iacute;a ser el mejor lugar para posar mis labios. Lo salud&eacute; y nuestras miradas se conjugaron aquella noche, bailamos y re&iacute;mos como nunca antes. Los gestos hablaban por s&iacute; solos, dos amigos con deseo de sentirse, amarse y entregarse. Horas despu&eacute;s salimos de all&iacute; y me pidi&oacute; que lo acompa&ntilde;ara a su casa. Nos fuimos caminando y en el transcurso empez&oacute; a coquetearme, mientras mis cachetes se sonrojaban y por dentro me mor&iacute;a por volver a sentir su piel, ahora con mi total consentimiento y sin resistencia alguna.<\/p>\n<p>Cuando &iacute;bamos entrando al parqueadero, me acorral&oacute; contra la pared. Esa noche quer&iacute;a que me hiciera suya. Me coloc&oacute; una mano en el rostro y la otra en la cintura, me bes&oacute; de la manera m&aacute;s sutil y tierna posible. Empezamos a jugar con nuestras lenguas, meti&oacute; su mano por debajo de mi blusa y la subi&oacute; fuertemente por mi espalda, en sin&oacute;nimo de deseo. Me desabroch&oacute; el jean y lo baj&oacute; hasta los tobillos, se arrodill&oacute; y a unos cent&iacute;metros de su cara estaba mi vulva, pidiendo que la saboreara. Abr&iacute; un poco mis piernas y empez&oacute; a mordisquearme la entrepierna, mientras sent&iacute;a que mis l&iacute;quidos estaban saliendo, fue envolviendo esos hilos pegachentos en su lengua. Se par&oacute; y me gir&oacute;, d&aacute;ndole la espalda. Volvi&oacute; y se agach&oacute; y me abri&oacute; la nalga para hacerme el cunnilingus y con la otra mano me estimulaba el cl&iacute;toris, estaba empapada. De pronto me subi&oacute; el jean y me llev&oacute; hacia un carro, se desnud&oacute; y nos acomodamos en la parte trasera, se sent&oacute; y me agach&eacute; para chupar su dura verga, la cog&iacute; con mi mano y la met&iacute; en mi boca hasta la garganta, la sacaba y me daba golpes en la cara con ella, mientras sent&iacute;a su babita y su olor se quedaba impregnado en mi rostro. Me cogi&oacute; del cabello y me llev&oacute; hacia &eacute;l, nos dimos un beso compartiendo saliva y algo de fluidos. Nos abrazamos y ya me iba a desnudar. Estaba tan nerviosa que no sab&iacute;a qu&eacute; hacer o qu&eacute; decir. Bueno si sab&iacute;a, quer&iacute;a decirle que me hiciera el amor, pero todav&iacute;a no porque me iba a doler. Daniel, soy virgen &ndash; dije &#8211; &iquest;enserio? &ndash; respondi&oacute; con cara de sorpresa y seguidamente me bes&oacute;, no se decirte si fue demasiado pasional o exageradamente cari&ntilde;oso. Tranquila &ndash; dijo &eacute;l en voz de secreto.<\/p>\n<p>Me quit&oacute; la ropa dejando lucir mi temerosa y hambrienta vulva. Me acost&oacute; en la silla y cerr&eacute; los ojos. Empez&oacute; a masajearme el cl&iacute;toris y sent&iacute;a una energ&iacute;a que sub&iacute;a y bajaba por mi cuerpo. Cerraba el pu&ntilde;o de mis manos y mis pezones se tensionaron, con su lengua los rode&oacute; de leng&uuml;etazos. Me abri&oacute; bien las piernas y trat&oacute; de introducir la punta roja de su sexo sobre el m&iacute;o, empec&eacute; a sentir un ardor y pronto sali&oacute; un quejido &#8211; &iquest;lo saco? &ndash; pregunt&oacute; &ndash; no, sigue &ndash; respond&iacute;. Mientras sent&iacute;a su verga caliente, desafiando mi mojada y estrecha vagina para entrar. De pronto Daniel se aceler&oacute; y lo hizo m&aacute;s r&aacute;pido, provocando que le ara&ntilde;ara la espalda. Sent&iacute; un fuerte dolor, que a su vez fue placentero. Luego lo met&iacute;a y lo sacaba m&aacute;s seguido, hasta que se qued&oacute; quieto y me abraz&oacute;. Nos quedamos ah&iacute;, paralizados un rato, entre mimos y caricias sent&iacute;a c&oacute;mo su leche iba saliendo de mi vagina.<\/p>\n<p>Desde entonces seguimos teniendo encuentros en el parqueadero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Quer&iacute;amos explorar algo nuevo, as&iacute; que salimos a un bar y pedimos una botella de ron. Entre el fr&iacute;o de la noche, la soledad de las calles, la preocupaci&oacute;n por un examen, pensando en qui&eacute;n nos iba a prestar la tarea de qu&iacute;mica y haciendo planes para la graduaci&oacute;n fue mi primera papalina. Mis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14855,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30634","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-primera-vez"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30634","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14855"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30634"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30634\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30634"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30634"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30634"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}