{"id":30772,"date":"2021-08-10T23:04:00","date_gmt":"2021-08-10T23:04:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-10T23:04:00","modified_gmt":"2021-08-10T23:04:00","slug":"silvia-comienza-su-entrenamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/silvia-comienza-su-entrenamiento\/","title":{"rendered":"Silvia comienza su entrenamiento"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30772\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Recib&iacute; una llamada Silvia muy preocupada y arrepentida de nuestros encuentros a espaldas de su esposo. Se sent&iacute;a como una hip&oacute;crita al ir a su templo, vestirse recatadamente, sonre&iacute;rle a su esposo y lo peor: &ldquo;Reprimir sus deseos&rdquo; porque le ense&ntilde;aron que eran prohibidos. Para empeorar sus dudas, la muy tonta le hab&iacute;a contado a su psic&oacute;loga que hab&iacute;amos retomado nuestra comunicaci&oacute;n, seg&uacute;n ella, sin ir m&aacute;s all&aacute; que mandarnos unos menajes subidos de tonos.<\/p>\n<p>Silvia ten&iacute;a la misma psicolog&iacute;a por mas ya de 20 a&ntilde;os, asunto que me causaba cierta suspicacia del por qu&eacute; no la dejaba. Ya tanto tiempo y no pod&iacute;a, Silvia, superar el trauma que ten&iacute;a&hellip; O es que la psic&oacute;loga le gustaba controlarla. Lo que si se, es que en nuestro primer amor&iacute;o la doctora le dijo que era mejor que terminara conmigo, algo que considere muy sospechoso porque no deber&iacute;a estar tomando decisiones por clientes. Quiz&aacute;s vio en Silvia dinero f&aacute;cil.<\/p>\n<p>Siempre escuche historias de sus amigas, que hac&iacute;an esto y el otro con su novio cuando estaba creciendo, pero nada de lo que, hacia ella, solo que tuvo muchos pretendientes, pero nada m&aacute;s. Silvia creci&oacute; recibiendo ordenes de su madre cucufata que daba preferencia a sus hermanos y hermanastros. A pesar que siempre dec&iacute;a que ella era independiente y una mujer con poder de decisi&oacute;n, siempre la decisi&oacute;n reca&iacute;a sobre su ex esposo, hasta lo m&aacute;s m&iacute;nimo como bajar una aplicaci&oacute;n para su tel&eacute;fono. Silvia ten&iacute;a un s&iacute;ndrome de inferioridad enmascarada en actos &ldquo;correctos&rdquo; o cuando se volvi&oacute; madre, en hacer lo &ldquo;mejor para sus hijos&rdquo;. Sentirse inferior la llevo a depender a las &oacute;rdenes directas o indirectas de otras personas.<\/p>\n<p>Silvia se enamoraba de gente mayor que ella, buscando la figura paterna que no tuvo, pero a pesar que ella siempre quiso ser un &ldquo;puta en la cama&rdquo; sus novios o ex esposo, nunca la presionaron tanto a disfrutar su sexualidad por temor a perderla. En nuestros &uacute;ltimos encuentros Silvia sinti&oacute; que estaba perdiendo el control de sus emociones y de sus represiones que su iglesia, familia y amigos opon&iacute;an hacia su persona, pero sin saber que ella quer&iacute;a satisfacerme al m&aacute;ximo. Tem&iacute;a a verdaderamente saber lo que le gustaba, por esa raz&oacute;n se le hac&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil seguir ordenes, pero las ordenes que recib&iacute;an no era lo que ella deseaba. Silvia quer&iacute;a satisfacer a un hombre, pero ninguno iba m&aacute;s all&aacute; del sexo regular. En nuestro reencuentro Silvia comenz&oacute; a exhibir un patr&oacute;n de comportamiento sumiso, que es lo que buscaba, pero ahora ten&iacute;a dudas, no de ir en esa trayectoria, pero en ponerle los cuernos a su ahora deteriorado esposo.<\/p>\n<p>En la conversaci&oacute;n telef&oacute;nica escuche sus dudas repitiendo varias veces la palabra &ldquo;NO SE&rdquo; en la mayor&iacute;a de sus oraciones.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Que buscas Silvia?&rdquo;. &ndash; Le pregunte serenamente, como si le hablara un amigo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No se&hellip; me gusta estar contigo y todo lo nuevo que hacemos&rdquo;. &#8211; Dijo Silvia con sabor a nostalgia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hay necesidad de parar, si tu esposo no te da lo que quieres&hellip;&rdquo;. &ndash;Replique con frialdad.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero satisfacerte al m&aacute;ximo, pero mi situaci&oacute;n como esposa de otro me incomoda&rdquo;. &ndash;Susurro.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo que t&uacute; necesitas es alguien te guie a ser una puta. Tu sabes que lo quieres ser, pero te pones muchas trabas y excusas para no serlo&rdquo;. &ndash;Dije con voz m&aacute;s alta. &ndash;&ldquo;Adem&aacute;s, no eres tan puta como piensas ser&rdquo;. &ndash;A&ntilde;ad&iacute; algo ofuscado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;A caso no he hecho lo que t&uacute; me has pedido?&rdquo; &ndash;Dijo despu&eacute;s de unos segundos en silencio, un poco ofendida.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te ha gustado lo que hemos hecho o no?&rdquo; &ndash; Conteste r&aacute;pido, exigiendo una respuesta inmediata.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si.&rdquo; &ndash; Afirmo r&aacute;pidamente<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y por qu&eacute; crees que te gusta?&rdquo; &ndash; Pregunt&eacute; ya sabiendo su repuesta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Porque me gusta darte placer&rdquo;- Dijo coquetamente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No! &iexcl;Te gusta porque lo que te pido rompe todas barreras que te han impuesto por casi tus 50 a&ntilde;os! &ndash; Exclam&eacute;. &ndash; &ldquo;Y ahora tienes miedo descubrir lo que verdaderamente te gusta, ser una puta&rdquo;.<\/p>\n<p>Silvia se qued&oacute; en silencio por casi un minuto y solo hablo al exigirle una decisi&oacute;n, la cual recay&oacute; sobre mi si continuar con nuestra aventura.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te lo voy hacer f&aacute;cil la vida Silvia. Yo ordeno y tu obedeces, pero contesta esta pregunta honestamente.&rdquo; &ndash;Dije con voz tranquila, pero con decisi&oacute;n a cortar la llamada si se negaba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Que cosa baby?&rdquo; &ndash; Dijo con voz dudosa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quieres ser una puta y descubrir lo que verdaderamente te gusta?&rdquo; &ndash;Pregunte como su pap&aacute;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si&rdquo;. &ndash;Dijo Silvia con entusiasmo.<\/p>\n<p>&ldquo;Me vas a obedecer en todo&rdquo;. &ndash; Quise ser claro con ella.<\/p>\n<p>&ldquo;Si&rdquo;. &ndash;Contesto la vieja.<\/p>\n<p>&ldquo;Bien! Quiero verte llegar a tu apartamento en 2 horas. No vistas sost&eacute;n.&rdquo;- Orden&eacute;<\/p>\n<p>&ldquo;Ahhh&hellip; No&hellip;-&ldquo;Escuche a Silvia dudar.<\/p>\n<p>Cort&eacute; la llamada al instante cuando la vieja no obedeci&oacute; las &oacute;rdenes. Silvia llam&oacute; varias veces de vuelta, pero no levante el tel&eacute;fono. Solo le mande un texto diciendo: &ldquo;Dos horas, sin sost&eacute;n. Me avisas antes de salir de tu carro&rdquo;. Llegu&eacute; a su apartamento 15 minutos antes que se cumplan las dos horas, Silvia llego 5 minutos despu&eacute;s. Pude observar el momento que estacionaba su auto, sacaba su tel&eacute;fono para textearme y esperar mi respuesta. Silvia t&iacute;midamente se sac&oacute; el sost&eacute;n en su carro para ponerlo en su cartera y luego salir de su carro.<\/p>\n<p>Silvia estaba vestida con jean un poco suelto y un polo blusa de color negro que mostraba sus tetas moverse alocadamente cuando caminaba toda nerviosa desde el estacionamiento hasta la puerta principal de su edificio. La vieja se detuvo un momento al verme salir de mi auto y no supo que hacer m&aacute;s que acelerar su caminar para llegar primero a su apartamento. Me gustaba ponerla nerviosa y avergonzada sin saber c&oacute;mo actuar en p&uacute;blico conmigo.<\/p>\n<p>En la cocina, Silvia estaba parada con los brazos cruzados, nerviosa y con ansias de conversar sobre nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si esperas una conversaci&oacute;n acerca de lo nuestro, estas equivocada&rdquo; &ndash;Le dije al ver como amasaba sus manos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No sab&iacute;a si todav&iacute;a quer&iacute;as verme&rdquo;. &ndash;Ella contesto.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto que s&iacute;, pero solo si prometes obedecerme como te dije por tel&eacute;fono&rdquo;. &ndash; Dije serenamente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo prometo&rdquo;. &ndash; Contesto levantando la mano derecha con una sonrisa coqueta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien. Hoy comienza oficialmente esta nueva etapa de nuestra relaci&oacute;n. A partir de ahora, me llamaras Daddy&rdquo;. &ndash;Dije seriamente mientras camin&aacute;bamos a la sala.<\/p>\n<p>Silvia recibi&oacute; instrucciones que tiene que usar palabras vulgares para referirse a las partes de su cuerpo, como tetas, concha, culo, etc. Tambi&eacute;n acept&oacute; que cualquier desobediencia a su &ldquo;Daddy&rdquo; iba a recibir un castigo y que comience una dieta para bajar esos kilitos de m&aacute;s que ten&iacute;a. Su culo hab&iacute;a agrandado pero lucia mejor cuando estaba con menos grasa en el abdomen. Ten&iacute;a que hacer al menos 50 sentadillas diarias para endurecer su culo blanco y estar a mi disposici&oacute;n cu&aacute;ndo necesite verla. Lo &uacute;ltimo no iba a ser dif&iacute;cil ya que ambos est&aacute;bamos ocupados en el trabajo a la misma hora.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si Daddy. Estoy muy segura.&rdquo; &ndash;Contest&oacute; Silvia a la pregunta si aceptaba todas esas condiciones y a la advertencia de lo que iba a venir.<\/p>\n<p>La lleve al dormitorio donde todav&iacute;a estaba la cama donde su ex compartieron, baje su blusa hasta su cintura revelando sus tetitas respingadas y duras.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te dije que vinieras sin sost&eacute;n no? &ndash;Le pregunte poniendo mis manos en sus senos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Estoy sin sost&eacute;n&rdquo;. &ndash;Afirmo Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ni un minuto despu&eacute;s de tu juramento y ya estas mintiendo ni obedeciendo mis &oacute;rdenes!&rdquo;. &ndash;Reclame serenamente.<\/p>\n<p>Silvia se qued&oacute; fr&iacute;a al darse cuenta que la vi cuando se quitaba el sost&eacute;n dentro del carro.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Repite esto y que te quede bien claro: no m&aacute;s mentiras&rdquo;. &#8211; Dije agarr&aacute;ndole ambos pezones con mis dedos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cast&iacute;game Dado por haberte mentido y no venir con las tetas sueltas&rdquo;. &ndash;Repiti&oacute; Silvia.<\/p>\n<p>Silvia se retorc&iacute;a de dolor cuando sus pezones eran exprimidos por mis dedos &iacute;ndices y pulgares. Ella puso las manos sobre las m&iacute;as, pero las retiro cuando recibi&oacute; la orden de quit&aacute;rselas. Su tetita derecha solt&oacute; un poco de lechita como siempre lo hizo cuando me la com&iacute;a. La vieja gimi&oacute; de dolor y placer que hac&iacute;an doblar sus rodillas y buscar reposo de su culo sobre la cama.<\/p>\n<p>Una vez terminado su castigo, con los ojos brillosos Silvia comenz&oacute; a quitarse la ropa lentamente mientras la miraba desde la silla situada a la otra esquina del dormitorio. Felizmente no estaba con su periodo y su vagina estaba limpia. Ella siempre ha tenido un olor agradable, algo que indicaba que, a pesar de sentirse inferior, cuidaba su imagen lo m&aacute;s que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nunca m&aacute;s quiero ver tu chucha peluda, siempre va estar suave y lisa&rdquo;. &ndash;Le dije acerc&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ok&rdquo;. &ndash;Contesto<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ok&hellip; &iquest;Qu&eacute;? &ndash;Dije con voz alta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ok, DADDY&rdquo;. &ndash; Contesto sorprendida y con su sonrisa coqueta, t&iacute;pica de ella.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sabes cuantas veces te has olvidado decir DADDY?&rsquo; &ndash; Le pregunte molesto. &ndash; &ldquo;Dos veces&hellip; P&iacute;deme que te castigue&rdquo;. &ndash; Le susurre en el o&iacute;do.<\/p>\n<p>&ldquo;Cast&iacute;game DADDY por no haberte llamado por tu nombre&#8230;&rdquo; &ndash;Dijo Silvia sin saber completar la oraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sub&iacute; a Silvia en la cama y ella autom&aacute;ticamente se puso en cuatro patas, le indique que no repose sus manos en la cama sino su cara, dejando su culo arriba. Me quite el cintur&oacute;n de mi pantal&oacute;n para doblarlo a la mitad y tener mejor control. Me acerque a su rostro para que vea cintur&oacute;n en mano:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ultima chance para retroceder&rdquo;. &ndash; Le dije haci&eacute;ndola oler el cuero.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cast&iacute;game DADDY&rsquo;. &ndash; Dijo d&eacute;bilmente Silvia.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;D&iacute;melo m&aacute;s alto, puta&rdquo;. &#8211; Dije con dulzura.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dame duro en mi culo DADDY, me he portado mal&rdquo;. &ndash;Exclam&oacute; suavemente con temor a que alguien escuche, pensando que era solo un juego.<\/p>\n<p>Eran casi las 8 pm, prend&iacute; la radio, sub&iacute; el volumen para que la vieja no sienta que tiene que callarse toda como lo hace cuando tiene sexo. Esto es un entrenamiento para que se sienta libre de expresar su placer y deseos, libr&aacute;ndola de todas las represiones impuestas por su madre y psic&oacute;loga. El primer correazo causo un grito inesperado tanto para ella que para m&iacute;. Silvia grit&oacute; con la garganta de una jovencita y no una mujer de casi 50 a&ntilde;os. Su aullido de dolor agudo, intenso y pasional caus&aacute;ndome una erecci&oacute;n casi instant&aacute;nea.<\/p>\n<p>Silvia comenz&oacute; a llorar despu&eacute;s del segundo golpe, agarrando las sabanas con los pu&ntilde;os y tratando de no gritar mucho. Mi esclava susurro algo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dijiste algo?&rdquo;. &ndash;Pregunte toc&aacute;ndole las nalgas que estaban ardiendo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Casti&hellip; Cast&iacute;game DA&hellip; DDY&hellip; por haberme portado&hellip; mal&rdquo;. &ndash; Dijo Silvia entre l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>Silvia enterr&oacute; la cabeza en las sabanas para gritar los 3 siguientes azotes. Su culazo blanco ahora esta rojo con marcas horizontales rosaditas. Met&iacute; mi mano entre su entrepierna para sentir que estaba mojada, la dominaci&oacute;n la excitaba. Con las nalgas ahora al rojo vivo, estimule su cl&iacute;toris erecto d&aacute;ndole peque&ntilde;as palmadas que la volv&iacute;an loca, ocasionando gemidos que nunca le hab&iacute;a escuchado. Silvia gem&iacute;a descontrolada apretando las sabanas y mordiendo la cama. Su orgasmo estallo en un solo grito: &ldquo;OH DADDY!!!&rdquo;.<\/p>\n<p>Mi mano termino mojada con sus jugos y Silvia rendida en la cama con su culo adolorido. Me recost&eacute; a su lado para besarla dulcemente y decirle que su orgasmo fue su premio por mostrar su valent&iacute;a. Despu&eacute;s de unos minutos, se le hac&iacute;a tarde y ayude a vestirla.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cada d&iacute;a que nos veamos me vas a dedicar m&iacute;nimo 3 horas para m&iacute;&rdquo;. &ndash; Dije agarr&aacute;ndole de la cara dulcemente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si Daddy&rdquo;. &ndash; Contest&oacute; como buena alumna.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tu boca es un aparato para mi satisfacci&oacute;n, cuando haga chistar mis dedos, dejaras todo y vendr&aacute;s a chuparme la verga. &iquest;Entendido?&rdquo;. &ndash; Dije acariciando sus labios con mis dedos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si Daddy&rdquo;. &ndash; Replico sin pensarlo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eres m&iacute;a, no vas a tener sexo con el viejo de tu marido&rdquo;. &ndash; Le dije apretando su garganta con mi mano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si Daddy, yo soy solo tuya&rdquo;. &ndash; Dijo falt&aacute;ndole el aire.<\/p>\n<p>Le di permiso para ponerse su sost&eacute;n que saco de la cartera. Sus tetitas eran peque&ntilde;as pero muy apetecibles, casi siempre en punta. El apartamento no ten&iacute;a que limpiarse enseguida porque solo Silvia pod&iacute;a entrar. Antes de irme ped&iacute; una copia para la pr&oacute;xima vez que la vea y Sal&iacute; primero no sin antes decirle que espere mi llamada para que ella pueda abandonar el edificio. Al salir, Silvia caminaba como si estuviese con tacos altos, se le iban las piernas por lo tierno que estaba su culo y por el nerviosismo de que los vecinos reconozcan que los gritos vinieron de ella.<\/p>\n<p>Ya dentro de su auto Silvia recibi&oacute; mi texto: &ldquo;Esto solo es el comienzo&rdquo;.<\/p>\n<p>Silvia contesto con un emoji de cara avergonzada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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