{"id":30788,"date":"2021-08-11T22:00:00","date_gmt":"2021-08-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-11T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-11T22:00:00","slug":"el-esclavo-prologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-esclavo-prologo\/","title":{"rendered":"El esclavo: Pr\u00f3logo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30788\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba conversando con mis tres mejores amigas de la preparatoria en la cafeter&iacute;a escolar.<\/p>\n<p>Era nuestro tiempo de descanso entre clases.<\/p>\n<p>Ellas, tan divertidas como siempre, no dejaban de pasar de un tema al otro sin antes re&iacute;r mucho en el proceso. Se les ocurr&iacute;a cada cosa. Me la pasaba fenomenal y aprend&iacute;a mucho sobre mujeres.<\/p>\n<p>Yo siempre me hab&iacute;a juntado m&aacute;s con mujeres que con hombres.<\/p>\n<p>Desde la primaria. No era nuevo. Desde mi punto de vista las ni&ntilde;as eran limpias, educadas y bonitas; mientras que los ni&ntilde;os me parec&iacute;an sucios, abusivos y rara vez pod&iacute;a tener una conversaci&oacute;n civilizada con un ni&ntilde;o de mi edad. Cierto es que esto no es una ley, pero eso lo comprend&iacute; despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Cuando ni&ntilde;o, otros compa&ntilde;eros de mi clase me llamaban gay y me molestaban por ser &quot;afeminado&quot; y no buscar problemas. Mi voz aguda de nueve a&ntilde;os no ayudaba mucho.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n en secundaria llegaron a pensar que era gay e igualmente hubo quienes se atrevieron a fastidiarme.<\/p>\n<p>Yo en mi mundo era feliz pues en la primaria hab&iacute;a vivido mi etapa de tener novias, jugar con ellas, mandarnos cartas rom&aacute;nticas y besarnos detr&aacute;s de los salones. En la secundaria me rode&eacute; de un grupo mixto de amigos con los que sol&iacute;amos salir y de vez en cuando ten&iacute;a un roce sexual con alguna de mis amigas. Un a&ntilde;o despu&eacute;s de graduarme de la secundaria, en una fiesta, bes&eacute; a la que hab&iacute;a sido la chica m&aacute;s atractiva de mi grupo en el juego de la botella, la cual lleg&oacute; a ser parte de mi grupo cercano de amigos antes de eso y con la cual me segu&iacute; llevando despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tenido una buena vida respecto a experiencias, aun sin las que faltaban aun en mi lista mental. Tener a mujeres en mi vida y ser su amigo era la mejor cosa que pod&iacute;a sucederme.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a con mis amigas abordamos un tema que para muchos adolescentes y j&oacute;venes representa un tab&uacute;, una prueba por superar o incluso lo m&aacute;s preciado en sus vidas: la virginidad.<\/p>\n<p>Mis amigas y yo no ten&iacute;amos pena alguna para hablar sobre sexo. En quinto semestre de preparatoria, raro era seguir siendo virgen. Los estudiantes hac&iacute;an fiestas de vez en cuando, se juntaban en los antros del pueblo cada fin de semana y gastaban mucho dinero en alcohol y diversi&oacute;n. M&aacute;s aun en donde yo estaba, pues era una instituci&oacute;n educativa privada; es decir: j&oacute;venes ricos que quieren tener la experiencia de la vida sin preocuparse por otras cosas que a otros les ocupa. Mis amigas no eran la excepci&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo por mi lado era introvertido, aplicado y tranquilo por lo menos en apariencia. Pues al menos en lo que a mi respecta, mi curiosidad por conocer el mundo y mis ganas de vivir muchas nuevas experiencias siempre fue tan grande como mi amor por mi madre.<\/p>\n<p>Por mucho tiempo fui considerado por otros, y con justa raz&oacute;n, como un &quot;ni&ntilde;o bueno&quot;.<\/p>\n<p>Eso era bueno y malo; porque me llevaba con todos sin distinci&oacute;n y ten&iacute;a conocidos en los diferentes grupos que conformaban el programa&#8230; pero tambi&eacute;n hab&iacute;a quienes buscaban problemas conmigo y tend&iacute;an a provocarme. Afortunadamente para m&iacute; no era una mente d&eacute;bil, sino que pasaba de ellos y les daba por su lado. Eso me salv&oacute; durante la preparatoria.<\/p>\n<p>Como te imaginar&aacute;s, mis amigas y yo &eacute;ramos un contraste constante. Chicas populares y atractivas con un chico aplicado e introvertido.<\/p>\n<p>De cierto modo sab&iacute;a que la amistad se basaba en un beneficio mutuo: ellas contaban conmigo para los trabajos y los favores, y yo contaba con ellas para los buenos ratos y las risas. Yo me juntaba con las populares y ellas ten&iacute;an a alguien que estaba disponible para ellas en todo momento. Ya s&eacute;, me vend&iacute;a a prop&oacute;sito&#8230; pero eso no me desagradaba en lo absoluto. Adem&aacute;s, la relaci&oacute;n fue evolucionando y pronto gan&eacute; su confianza.<\/p>\n<p>Para m&iacute; ser parte de sus conversaciones o estar presente cuando las tuvieran era como estar justo al frente de la multitud en un concierto de Pink Floyd.<\/p>\n<p>Regresando a mis amigas; ellas no ten&iacute;an un problema con la virginidad debido a que las tres ten&iacute;an novio o hab&iacute;an tenido novio antes. Y aunque no los tuvieran, se pod&iacute;an contemplar sin falta a los candidatos dispuestos a hacer su lucha por el privilegio de pasar una velada con ellas. De hecho, al principio, yo era en secreto uno de ellos&#8230; la diferencia era que yo prefer&iacute;a tenerlas como amigas indefinidamente antes que buscar algo ef&iacute;mero.<\/p>\n<p>Una de ellas, la m&aacute;s alta y fit, me hizo la temida pregunta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eres virgen?<\/p>\n<p>&#8211; No. -dije sin dudar.<\/p>\n<p>Pero a ella no le convencieron mis palabras, por alguna raz&oacute;n. Tal vez por mi manera de decirlo.<\/p>\n<p>&#8211; No te creo.<\/p>\n<p>&#8211; En serio.<\/p>\n<p>Y eso deton&oacute; el efecto contrario al que esperaba.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No inventes, s&iacute; eres virgen!<\/p>\n<p>Me comi&oacute; la pena.<\/p>\n<p>&#8211; Insisto, no lo soy.<\/p>\n<p>Ella solo sonre&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Ay g&uuml;ey, ya dilo. Eres virgen.<\/p>\n<p>Pero no ced&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien, no me creas.<\/p>\n<p>Ella se rio ante m&iacute;, sin ocultarlo.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute; lo eres. Lo s&eacute;.<\/p>\n<p>Suspir&eacute; y no dije m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella se rio m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me doli&oacute; que no me creyera. Yo cre&iacute;a en mis amigas a pesar de todo.<\/p>\n<p>Ella no presion&oacute; despu&eacute;s de eso, lo cual agradezco inmensamente.<\/p>\n<p>Seguimos de largo y pasamos a otro t&oacute;pico.<\/p>\n<p>La verdad detr&aacute;s de esta historia es que, en efecto, era virgen a los casi dieciocho a&ntilde;os de edad. Me aterrorizaba confesarlo, incluso me pesaba aceptarlo. Nada m&aacute;s que desde siempre me he considerado un buen mentiroso a pesar de mis valores intr&iacute;nsecos, por eso me doli&oacute; en el ego que mi amiga no me creyera en ese momento.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo era posible que a mi edad aun no hubiera tenido siquiera una relaci&oacute;n sexual en forma con una mujer?<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo decirle a tu amiga sexy y popular que t&uacute; no has tenido intimidad de esa &iacute;ndole con una mujer en tu vida?<\/p>\n<p>Para m&iacute; era un conflicto. Sobre todo porque estaba consciente de mis propias cualidades, pero tambi&eacute;n porque sent&iacute;a que no era capaz de acercarme a una mujer y decirle de frente: &quot;me gustas y ser&iacute;a un honor para m&iacute; invitarte un caf&eacute;&quot;.<\/p>\n<p>Para m&iacute;, lo m&aacute;s cercano a un contacto sexual era ver a Riley Reid ocasionalmente en una pantalla.<\/p>\n<p>Era el mejor amigo de las populares y las mujeres lindas, pero no ten&iacute;a nada de actividad sexual.<\/p>\n<p>Me tentaba el sexo y los placeres del contacto cuerpo a cuerpo, pero no me atrev&iacute;a a hacer algo al respecto m&aacute;s que esperar que una mujer me viera como un compa&ntilde;ero leal de travesuras y un amante digno de su atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Valoraba el cari&ntilde;o y la confianza que una mujer depositaba en m&iacute;, pero me tragaba el deseo de acceder a la cancha de juego.<\/p>\n<p>Estaba dispuesto a complacer con dedicaci&oacute;n y tacto a una mujer hasta el &uacute;ltimo de sus caprichos, pero no estaba dispuesto a pasar por el rechazo.<\/p>\n<p>As&iacute;, me gradu&eacute; de la preparatoria siendo virgen.<\/p>\n<p>Pasaron dos a&ntilde;os. Despu&eacute;s de darme cuenta de que la &#39;Licenciatura en Desarrollo Humano&#39; no era para m&iacute; y de afrontar que probablemente tom&eacute; la decisi&oacute;n m&aacute;s importante de mi vida con el enfoque equivocado, decid&iacute; dejar la universidad donde estaba en la capital del estado y regresar a mi pueblo natal.<\/p>\n<p>Dej&eacute; de vivir con roomies y regres&eacute; a la vida en familia, en mi caso: mi padre.<\/p>\n<p>Mis padres han estado separados desde que iniciaron la universidad, pues &eacute;l estudi&oacute; cerca de mi pueblo natal mientras que mi madre y yo estuvimos en la capital del pa&iacute;s por cuatro a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Desde entonces el amor pasional que los uni&oacute; en la adolescencia se enfr&iacute;o y poco a poco fueron haciendo sus vidas por separado.<\/p>\n<p>Mi padre se cas&oacute; posteriormente y tuvo a mi hermana: Isabela. Ella es doce a&ntilde;os menor que yo. La amo.<\/p>\n<p>Mi madre estuvo en uni&oacute;n con un hombre italiano por m&aacute;s de diez a&ntilde;os pero finalmente decidieron que buscaban cosas diferentes.<\/p>\n<p>Debido a lo anterior, vivir con mi padre era mi mejor opci&oacute;n, pues mi madre radicaba en la costa y se dedicaba a trabajar en un hotel caro para poder apoyarme econ&oacute;micamente.<\/p>\n<p>En mi pueblo natal, busqu&eacute; la manera de ingresar a mi siguiente universidad; mi esperanza, en la cual estudiar&iacute;a la &#39;Licenciatura en la Ense&ntilde;anza del Ingl&eacute;s&#39;. Ser&iacute;a maestro de ingl&eacute;s.<\/p>\n<p>Esta vez estaba seguro de que ese t&iacute;tulo me abrir&iacute;a un mundo de posibilidades, sobre todo por la importancia del ingl&eacute;s hasta ese entonces.<\/p>\n<p>Pregunt&eacute; por los requisitos y me enter&eacute; de que hab&iacute;a que hacer un examen &uacute;nicamente en ingl&eacute;s antes del examen de conocimiento general: el Toefl.<\/p>\n<p>Mi preocupaci&oacute;n no era mayor, pues antes de eso ya hab&iacute;a adquirido el idioma desde muy corta edad. Hab&iacute;a llevado cursos privados y lo hab&iacute;a llevado como asignatura en mis anteriores escuelas. Aun as&iacute;, me prepar&eacute;.<\/p>\n<p>El d&iacute;a de la prueba, entr&eacute; all&iacute; con mucha confianza. Tom&eacute; el examen y lo completamos todos juntos en compa&ntilde;&iacute;a de material auditivo.<\/p>\n<p>La cosa es que al final, m&aacute;s tarde que temprano, me di cuenta de mi error.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a completado solo dos de las tres fases del examen. Eso radic&oacute; en que interpret&eacute; el intervalo de tiempo dedicado a la segunda fase como un descanso. Cuando lleg&oacute; el tiempo de la tercera fase yo hice apenas la segunda y el resto est&aacute; de m&aacute;s explicarlo.<\/p>\n<p>Al regresar a casa, le coment&eacute; mi error a mi familia y tom&eacute; responsabilidad por ello, les aclar&eacute; tajantemente que volver&iacute;a a hacer el examen pero que esta vez yo mismo lo pagar&iacute;a.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue. Volv&iacute; a hacer todo el proceso con el pago que eso conllev&oacute;, estudi&eacute; m&aacute;s y me present&eacute; con m&aacute;s humildad y fe en m&iacute; mismo el d&iacute;a de la prueba.<\/p>\n<p>25 de mayo, 2019.<\/p>\n<p>Era tarde, a pocas horas del anochecer.<\/p>\n<p>Me encontraba sentado en una fila de cuatro sillas juntas en el pasillo.<\/p>\n<p>Mis manos no dejaban de palpar el folder azul de pl&aacute;stico que conten&iacute;a mis documentos.<\/p>\n<p>Los aplicantes paseaban y esperaban mientras otros se relajaban para evitar el estr&eacute;s o la ansiedad.<\/p>\n<p>Mi atenci&oacute;n estaba en mis propios pensamientos.<\/p>\n<p>Me recordaba a m&iacute; mismo: &#39;Todo estar&aacute; bien&#39;, &#39;lo har&aacute;s mejor esta vez&#39;, &#39;la confianza en lo que sabes es tu base&#39;, &#39;solo pon atenci&oacute;n, no pierdas de vista tu enfoque y estar&aacute;s del otro lado&#39;.<\/p>\n<p>La universidad, en medio de una zona con humedales y bosque, con edificios pintados de azul y &aacute;reas verdes, era una joya que inspiraba una sensaci&oacute;n de hogar para m&iacute;.<\/p>\n<p>Siempre hab&iacute;a querido llegar a la universidad. Ese hab&iacute;a sido mi plan desde que aprend&iacute; c&oacute;mo funciona el gran esquema social de la vida. Todos mis a&ntilde;os de dedicaci&oacute;n al estudio estaban rindiendo frutos. Esta era mi oportunidad.<\/p>\n<p>Mis padres y mi familia me apoyaban para lograrlo. Cre&iacute;an en m&iacute; y en mi potencial.<\/p>\n<p>Desde mis principios todos en mi familia se hab&iacute;an propuesto educarme para valorar la educaci&oacute;n sobre todas las cosas.<\/p>\n<p>Yo me sent&iacute;a honrado de haber llegado hasta ese punto, a pesar de que la carga de un futuro mejor estaba totalmente sobre mis hombros.<\/p>\n<p>La universidad no solo representaba mi boleto a la vida laboral, sino una nueva etapa donde yo pod&iacute;a tomar mis propias decisiones como adulto legal y disfrutar la experiencia universitaria en toda su expresi&oacute;n. Nuevos amigos, nuevos retos y nuevas maneras de divertirnos era lo que mi coraz&oacute;n anhelaba.<\/p>\n<p>Ansiaba vivir cosas nuevas como nunca antes.<\/p>\n<p>En eso, alguien me sac&oacute; de mi profundo trance de pensamientos.<\/p>\n<p>&#8211; Hola. Perd&oacute;name, &iquest;te podr&iacute;a preguntar algo?<\/p>\n<p>Era una mujer, mayor que yo, pero joven e inusualmente encantadora, la cual estaba de pie frente a mi.<\/p>\n<p>&#8211; Claro. &#8211; respond&iacute;.<\/p>\n<p>Ella sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Su alegr&iacute;a tambi&eacute;n era notable como un rasgo en su persona.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;&Eacute;sta informaci&oacute;n, debemos llenarla antes de entregarla? &#8211; pregunt&oacute; se&ntilde;alando una secci&oacute;n espec&iacute;fica en un documento el cual tambi&eacute;n yo hab&iacute;a llenado.<\/p>\n<p>Le devolv&iacute; la sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila, ese dato nos lo proporcionan una vez dentro. &#8211; le coment&eacute;.<\/p>\n<p>Yo ya me hab&iacute;a informado antes de eso.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, muy bien. Excelente. Gracias. &#8211; dijo con confianza en mis palabras.<\/p>\n<p>&#8211; No hay problema. &#8211; contest&eacute; yo.<\/p>\n<p>Desconozco el motivo por el que, entre tantos aplicantes, ella decidi&oacute; preguntarme a m&iacute;.<\/p>\n<p>Tal vez mi apariencia le result&oacute; familiar o mi serenidad ante la situaci&oacute;n fue un factor importante. El hecho es que nada fue igual despu&eacute;s de eso.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Podr&iacute;a sentarme aqu&iacute;? &#8211; me pregunt&oacute; indicando el asiento junto a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Seguro.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; y despu&eacute;s de unos segundos decid&iacute; que no pod&iacute;a quedarme sin decir nada y propiciar un largo silencio inc&oacute;modo. As&iacute; que le hice conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo te llamas? &#8211; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Gea. &#8211; respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Oh, &iquest;c&oacute;mo la diosa?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Exacto!&#8230; &iquest;la conoces?<\/p>\n<p>&#8211; Tengo ciertos conocimientos. &#8211; dije con tono risue&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ella tambi&eacute;n se not&oacute; m&aacute;s relajada.<\/p>\n<p>&#8211; Ya veo. Y t&uacute;, &iquest;c&oacute;mo te llamas?<\/p>\n<p>&#8211; Andr&eacute;s. &#8211; respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Mucho gusto en conocerte, Andr&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Lo mismo digo, Gea.<\/p>\n<p>Ella me hizo otra pregunta.<\/p>\n<p>&#8211; Dime, &iquest;eres de aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, aqu&iacute; nac&iacute;. &#8211; asegur&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien.<\/p>\n<p>Gea me cont&oacute; en seguida que es originaria de la capital del estado, una ciudad a una hora de la m&iacute;a donde hace mucho calor.<\/p>\n<p>En mi pueblo por su lado el clima es fr&iacute;o y h&uacute;medo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y de all&aacute; vienes para hacer el examen? &#8211; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No. Estuve viviendo siete a&ntilde;os en Chile. Me acabo de mudar con mi hija hace dos meses.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, &iquest;tienes una hija? &#8211; pregunt&eacute; curioso.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, se llama Sara.<\/p>\n<p>&#8211; Genial, &iquest;y cu&aacute;ntos a&ntilde;os tiene?<\/p>\n<p>&#8211; Trece. &#8211; dijo con orgullo.<\/p>\n<p>Una mujer mayor que yo con una hija, con experiencia que la respalda y mucho entusiasmo por la vida. En mi mente, conocerla estaba siendo muy interesante.<\/p>\n<p>&#8211; Que bien. Oye pues bienvenida, espero que las hayamos recibido bien. &#8211; dije cordialmente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Gracias!, que amable de tu parte. La verdad me he sentido bien aqu&iacute;. Puedo decir lo mismo de Sara. Solo hoy me siento ansiosa por el examen.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute;?, yo creo que no tienes que estarlo&#8230; &iquest;sabes ingl&eacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;. De hecho estuve en Inglaterra un a&ntilde;o estudiando hace tiempo. Tambi&eacute;n viv&iacute; en Europa por siete a&ntilde;os y pues como bien sabr&aacute;s el ingl&eacute;s ha predominado como el idioma que todos manejan all&aacute; independientemente de d&oacute;nde provengas. He consumido contenido en ingl&eacute;s toda mi vida. No tendr&iacute;a que dudar. La cosa es que nunca he hecho una prueba Toefl.<\/p>\n<p>&#8211; Ver&aacute;s que ser&aacute; una prueba superable para ti. Solo recuerda que tienes el conocimiento, no dudes de lo que sabes y estar&aacute;s del otro lado.<\/p>\n<p>&#8211; Suenas muy seguro. &#8211; dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Siempre me ha funcionado. &#8211; quise hacerle sentir la misma confianza que yo sent&iacute;a en m&iacute;.<\/p>\n<p>Su sonrisa vali&oacute; la pena.<\/p>\n<p>&#8211; Vale. Te creo. Eso har&eacute;.<\/p>\n<p>Y a partir de ese punto, no paramos de conversar hasta que inici&oacute; la prueba.<\/p>\n<p>Ya al final de la misma, yo esper&eacute; a que ella saliera para despedirme apropiadamente.<\/p>\n<p>Caminamos por el pasillo y escaleras abajo pues la prueba fue llevada a cabo en el tercer piso del edificio principal.<\/p>\n<p>Camino abajo, me dispuse a pedirle su n&uacute;mero.<\/p>\n<p>La manera en que intercambiamos n&uacute;meros fue curiosa porque yo primero saqu&eacute; mi celular de mi bolsillo para tener lista la aplicaci&oacute;n de contactos cuando en eso ella tom&oacute; la iniciativa primero.<\/p>\n<p>Eso me gust&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gustar&iacute;a darme tu n&uacute;mero para seguir hablando?, por favor.<\/p>\n<p>&#8211; Claro. &#8211; respond&iacute;.<\/p>\n<p>Y acto seguido guard&oacute; mi n&uacute;mero. Luego yo registr&eacute; el de ella.<\/p>\n<p>Entonces la acompa&ntilde;&eacute; al estacionamiento de la universidad, donde hab&iacute;a dejado su auto, y nos detuvimos donde nos despedir&iacute;amos.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;a anochecido y el lugar estaba muy silencioso. Pocos individuos estaban cerca.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias por todo. No tengo amigos aqu&iacute; y me gustar&iacute;a poder salir, &iquest;sabes?<\/p>\n<p>&#8211; Seguro. Pues cuando gustes, puedo organizar mi tiempo para salir.<\/p>\n<p>&#8211; Va que va. Hablamos pronto. &#8211; me dijo.<\/p>\n<p>Y tom&aacute;ndome por sorpresa, me dio un abrazo sincero que signific&oacute; para m&iacute; el inicio de una relaci&oacute;n basada en aprecio por el otro, confianza y respeto mutuo.<\/p>\n<p>De inmediato no pude evitar entregarme a la experiencia y respond&iacute; al abrazo con la misma apertura y confianza.<\/p>\n<p>Fue el abrazo que marc&oacute; todo.<\/p>\n<p>Sentir el aroma de su cabello y la fragancia que impregnaba su ropa por primera vez fue fascinante. Sentirla cerca de m&iacute;, as&iacute; como est&aacute;bamos, era incomparable.<\/p>\n<p>Su calidez, su humanidad y la energ&iacute;a que me trasmit&iacute;a me hicieron ver que trababa con una mujer que definitivamente val&iacute;a la pena conocer. No hab&iacute;a razones para no seguir vi&eacute;ndonos. Quer&iacute;a saber m&aacute;s de ella y no dudaba que querr&iacute;a, en alg&uacute;n momento, involucrarme con ella.<\/p>\n<p>Mi plan era conocerla y dejar que las cosas se dieran naturalmente.<\/p>\n<p>&#8211; Hablamos pronto. Cu&iacute;date. &#8211; le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Luego subi&oacute; a su autom&oacute;vil, un Honda blanco con una franja negra en la parte inferior de los laterales, para arrancar y tomar su camino de regreso a casa.<\/p>\n<p>Tan pronto se fue ella, yo me fui caminando a tomar el transporte p&uacute;blico.<\/p>\n<p>En el trayecto, iba reflexionando sobre lo sucedido y lo dichoso que me sent&iacute;a por conocer a una mujer tan interesante que encima me parec&iacute;a la encarnaci&oacute;n viva de la divinidad femenina.<\/p>\n<p>En el transporte p&uacute;blico, la canci&oacute;n Angels de Robbie Williams acompa&ntilde;aba mis pensamientos y me dieron la sensaci&oacute;n de que mi vida estaba a punto de cambiar.<\/p>\n<p>Sus pecas y sus lentes negros adornaban su rostro como un marco adorna una obra maestra.<\/p>\n<p>Sus ojos caf&eacute;s me atrapaban y me tomaban cautivo sin que la raz&oacute;n me detuviera.<\/p>\n<p>Sus labios delgados y rosas invitaban al pecado con cada palabra.<\/p>\n<p>Su cabello negro y la forma en que ella lo acomodaba pasando lo del frente hacia atr&aacute;s con una mano y c&oacute;mo ca&iacute;a suelto sobre sus hombros me fascinaba.<\/p>\n<p>Su piel blanca y tersa era como un mapa que yo deseaba explorar como un ni&ntilde;o perdido.<\/p>\n<p>Su rostro fino y su anatom&iacute;a delgada superaban a mi imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Su personalidad rebosaba alegr&iacute;a y positividad.<\/p>\n<p>Su vibra era tan agradable que no hac&iacute;a m&aacute;s que pensar c&oacute;mo ser&iacute;a verla otra vez y convivir con ella en la universidad.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el verano y no dud&eacute; en contactarla para preguntarle c&oacute;mo hab&iacute;a resultado en la prueba del Toefl y ver si pod&iacute;amos acordar vernos.<\/p>\n<p>Su respuesta fue que s&iacute; aprob&oacute; la prueba y me alegr&eacute; por ella. Le pregunt&eacute; si deseaba salir y me respondi&oacute; que no pod&iacute;a ese d&iacute;a pues ten&iacute;a algo que hacer. Insist&iacute; un par de veces m&aacute;s, pero tampoco pudo, as&iacute; que dej&eacute; que ella fuera la que me hablara si deseaba salir.<\/p>\n<p>Y el resto del verano, no nos vimos.<\/p>\n<p>Por un lado, me sent&iacute; decepcionado pues no hab&iacute;amos logrado salir como en un principio dijimos y pens&eacute; que tal vez no quer&iacute;a tanto como yo. Tal vez solo era distra&iacute;da.<\/p>\n<p>Tuve fe y esper&eacute; para ver si en la universidad las cosas eran distintas.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el primer d&iacute;a y yo llegu&eacute;, por causa propia, un par de clases tarde.<\/p>\n<p>Dentro de m&iacute; ped&iacute;a porque no fu&eacute;ramos a ver nada importante en el primer d&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando salieron del sal&oacute;n para ir a la cafeter&iacute;a antes de la siguiente hora, visualic&eacute; a Gea entre la multitud. Me acerqu&eacute; a ella y llam&eacute; su atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Hola. &#8211; dije.<\/p>\n<p>Ella sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Hola. Qu&eacute; gusto. &iquest;C&oacute;mo te va? &#8211; me pregunt&oacute; con felicidad.<\/p>\n<p>&#8211; Todo tranquilo, &iquest;y a ti?<\/p>\n<p>Su &aacute;nimo es de la clase que te inspira a ser mejor cada d&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien, gracias.<\/p>\n<p>Caminamos juntos hasta la cafeter&iacute;a y nos sentamos a almorzar.<\/p>\n<p>Platicamos un poco de la vida diaria y escuchaba con inter&eacute;s cada detalle sobre s&iacute; misma que compart&iacute;a conmigo. Me agradaba ser ese alguien con quien ella pod&iacute;a contar y que ella pudiera confiar en mi en vez de pasarla sola en un lugar donde hasta ese momento no ten&iacute;a amigos. Le dedicar&iacute;a mi tiempo y mi comprensi&oacute;n, compartir&iacute;a con ella lo que s&eacute; y la apoyar&iacute;a hasta el final. Sab&iacute;a que ella har&iacute;a m&aacute;s amigos adem&aacute;s de m&iacute;, pero yo estar&iacute;a dispuesto a serle leal y no darle su lugar en mi vida a nadie m&aacute;s.<\/p>\n<p>Yo ya present&iacute;a que me iba a enamorar pronto si no me deten&iacute;a, pero quien me manda a m&iacute; a fijarme en una mujer mayor que yo. El hecho es que me parec&iacute;a tan emocionante e interesante salir con una mujer madura y vivida que no me importaron las advertencias que me cerebro me mand&oacute;. Estaba lo suficientemente motivado como para llegar tan lejos como ella me lo permitiera.<\/p>\n<p>As&iacute; que mi plan era seguir con el juego durante un tiempo, conocerla lo suficiente y cuando llegara el momento adecuado&#8230; confesarle mi atracci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tal vez hubiese resultado bien, pero no lo sabr&iacute;a hasta saber si ella me ve&iacute;a con los mismos ojos.<\/p>\n<p>Ella ya ten&iacute;a una hija en la puerta de la adolescencia y yo descartaba por completo la idea de tener hijos alg&uacute;n d&iacute;a, as&iacute; que por hijos no habr&iacute;a problema. Podr&iacute;amos dedicar nuestro tiempo a amarnos, tener sexo tanto como quisi&eacute;ramos y divertirnos juntos haciendo cosas de todo tipo. Ella me tendr&iacute;a a su disposici&oacute;n cuando quisiera y yo ser&iacute;a su compa&ntilde;ero sumiso y obediente. Al menos en mi mente era la relaci&oacute;n ideal.<\/p>\n<p>A mi me parec&iacute;a divertida y excitante la idea.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a por ella una devoci&oacute;n y una admiraci&oacute;n tal, que yo f&aacute;cilmente podr&iacute;a haberme considerado de su propiedad sin ning&uacute;n problema.<\/p>\n<p>Si ella hubiese querido robarme, yo habr&iacute;a dejado que me llevara en la parte de atr&aacute;s de una camioneta y me dejara cautivo en un lugar secreto que solo ella conociese.<\/p>\n<p>Me habr&iacute;a entregado a ella en todas las formas en que un ser humano puede entregarse a alguien. As&iacute; como un esclavo se entrega a su amo, yo me habr&iacute;a entregado a mi ama.<\/p>\n<p>Desde que descubr&iacute; por primera vez la dominaci&oacute;n femenina en internet, siempre anhel&eacute; tener una ama y sentir en carne propia lo que eso representa. Dedicar mi tiempo y mi energ&iacute;a para cuidar y consentir a una sola mujer que sea digna de convertirme en su servidor.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a ser utilizado, subyugado y adiestrado por ella.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a conocer su luz y su oscuridad, su bondad y su crueldad, sus m&aacute;s puros sentimientos y sus m&aacute;s impuros comportamientos. Quer&iacute;a conocer ambos rostros y dejarme poseer por ella. Quer&iacute;a ver qu&eacute; tan lejos pod&iacute;a llegar cuando se trataba de abusar de m&iacute; y divertirse en la intimidad.<\/p>\n<p>Ahora ten&iacute;a la oportunidad de amarla incondicionalmente, serle leal y ser su peque&ntilde;o c&oacute;mplice de travesuras.<\/p>\n<p>Era una idea disparatada para lo que com&uacute;nmente se considera aceptable en una sociedad, pero qu&eacute; carajos, &iquest;qu&eacute; tal si para m&iacute; el significado de la vida no es m&aacute;s que el de servir y adorar a una mujer que adem&aacute;s venero y deseo?<\/p>\n<p>Lo que ten&iacute;amos apenas era un cari&ntilde;o sin ra&iacute;ces profundas; sin embargo, la idea ya estaba en mi mente y no ten&iacute;a nada que perder. Quer&iacute;a estar con ella sin importar c&oacute;mo etiquet&aacute;ramos nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin que dicha persona lo supiera, me estaba reservando para alguien que representaba todo a lo que aspiraba en la vida. Y no pod&iacute;a emocionarme m&aacute;s.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Estaba conversando con mis tres mejores amigas de la preparatoria en la cafeter&iacute;a escolar. Era nuestro tiempo de descanso entre clases. Ellas, tan divertidas como siempre, no dejaban de pasar de un tema al otro sin antes re&iacute;r mucho en el proceso. Se les ocurr&iacute;a cada cosa. 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