{"id":30796,"date":"2021-08-11T22:00:00","date_gmt":"2021-08-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-11T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-11T22:00:00","slug":"buena-chica-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/buena-chica-parte-2\/","title":{"rendered":"Buena chica (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30796\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La noche que Ernesto tuvo la primera cita con su esposa ella no par&oacute; de hablar.<\/p>\n<p>&Eacute;l escuchaba pacientemente, aparentando inter&eacute;s a lo que ella le iba contando. Se conocieron en una de esas webs para ligar. Estuvieron chateando y mand&aacute;ndose mensajes varias semanas hasta que decidieron conocerse.<\/p>\n<p>A &eacute;l le llam&oacute; la atenci&oacute;n desde el principio su foto de perfil. Esa cara de ni&ntilde;a buena empollona con gafas, inocente y angelical. Nunca le confes&oacute; a su mujer que cada vez que acababan de chatear &eacute;l se hac&iacute;a una paja con esa foto de su cara. Se corr&iacute;a en esa carita tan fuerte que ten&iacute;a que volver a imprimir la foto despu&eacute;s de cada paja.<\/p>\n<p>Mientras, esa noche, ella no paraba de hablar de sus movidas, de su familia, de su trabajo, de sus miserias, del dinero de sus padres, sus peleas con sus hermanos&hellip; &eacute;l simplemente la miraba a la cara y se la imaginaba llena de semen, relami&eacute;ndose como una puta.<\/p>\n<p>Y as&iacute; acab&oacute; ella aquella noche. De rodillas con su carita llena de la corrida de su futuro marido.<\/p>\n<p>La calenturienta mente de Ernesto no habr&iacute;a podido imaginar lo zorra que ella podr&iacute;a ser. Se la foll&oacute; en su apartamento de todas las maneras posibles. Le dijo todas las guarradas imaginables. Debajo de esa aura de chica angelical, de esa pinta de buena chica que nunca ha roto un plato, de ese aspecto de futura mam&aacute; modelo, hab&iacute;a una puta sumisa deseando ser usada de las maneras m&aacute;s vulgares. Ella no ten&iacute;a la iniciativa en nada. Pero se dejaba hacer absolutamente todo.<\/p>\n<p>Fue un flechazo absoluto y se casaron unos meses despu&eacute;s.<\/p>\n<p>A ojos de todos eran una pareja normal y feliz. Y as&iacute; eran la verdad. Normales para afuera y un volc&aacute;n en erupci&oacute;n en la intimidad.<\/p>\n<p>Aunque los a&ntilde;os fueron pasando. Y con los a&ntilde;os llegaron los ni&ntilde;os, las rutinas, la monoton&iacute;a, el aburrimiento. As&iacute; que despu&eacute;s de seis a&ntilde;os de hacer todo tipo de perversiones a Ernesto ya no le pon&iacute;a tan cachondo que su mujer fuera un poco guarra. Empez&oacute; a frecuentar prost&iacute;bulos de nuevo, como antes de conocerla. Se abri&oacute; una cuenta en una App de citas y follaba con cualquiera que se le pusiera a tiro. Ella no se enteraba de nada. Y si lo hac&iacute;a no le importaba. Despu&eacute;s de parir tres hijos a ella le quedaban ya pocas ganas de follar. Mucho menos de que la ataran al cabecero de la cama. Se le pas&oacute; el fulgor sexual. Dej&oacute; pronto su trabajo y se dedic&oacute; a los cr&iacute;os.<\/p>\n<p>Con el sueldo de mierda de Ernesto no les daba para vivir. Pero los padres de ella ten&iacute;an dinero y les ayudaban constantemente. Un par de hotelitos en la costa daban para mantener a toda la familia. No es que fueran ricos, pero hab&iacute;a suficiente para mantenerse ellos y a sus nietos. Si no fuera por eso, Ernesto la habr&iacute;a dejado hace tiempo.<\/p>\n<p>Parad&oacute;jicamente, odiaba a las pijas buenorras que se casaban con sus maridos por dinero, como Rosana. Pero la verdad es que &eacute;l se quedaba con su esposa por esa &uacute;nica raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Era un mantenido.<\/p>\n<p>Si se hubiera parado un segundo a pensar un poco se habr&iacute;a dado cuenta de que la verdadera raz&oacute;n por la que odiaba a ese tipo de mujer era porque no ten&iacute;an el m&aacute;s m&iacute;nimo inter&eacute;s de acostarse con &eacute;l.<\/p>\n<p>Con todo su matrimonio fue un perfecto entrenamiento para &eacute;l y sus m&aacute;s bajos deseos. Unos buenos a&ntilde;os de pr&aacute;cticas. &Eacute;l ya era dominante de serie. Pero aprendi&oacute; muchas cosas con su esposa, a encontrar los botones que hab&iacute;a que presionar y en qu&eacute; momento para que una mujer as&iacute; estuviera completamente entregada y sumisa. Y sobre todo aprendi&oacute; a detectar que mujeres necesitaban ser usadas en la cama, incluso aunque ellas no lo supieran. Desarroll&oacute; un sexto sentido para eso. Un olfato depredador casi infalible.<\/p>\n<p>Gracias a la App de citas y aplicaciones parecidas no le costaba demasiado encontrar lo que buscaba. Tampoco es que &eacute;l fuera un adonis irresistible. Pero cierto tipo de mujeres le encontraban atractivo. Activaba ciertos resortes en muchas de ellas. No le sorprendi&oacute; demasiado que la mayor&iacute;a de sus conquistas fueran mujeres casadas. Casadas e insatisfechas en la cama, con maridos que estaban muy lejos de poder darles lo que ellas en secreto deseaban. Nunca se lo dir&iacute;an a sus esposos. Pero Ernesto pod&iacute;a olerlo a kil&oacute;metros. Y la verdad a&uacute;n le excitaba m&aacute;s hacerlo con las que aparentaban ser esposas modelo. Nada le pon&iacute;a m&aacute;s cachondo que ver las fotos de sus maridos en sus redes sociales justo antes de foll&aacute;rselas de las maneras m&aacute;s guarras y perversas. Adem&aacute;s, eran m&aacute;s discretas y no ten&iacute;a que andar preocup&aacute;ndose de que se volvieran locas y le montaran alg&uacute;n numerito. No es que su mujer le importara un carajo. Pero si el limitado dinero que les proporcionaba su familia.<\/p>\n<p>Y lleg&oacute; Rosana a la oficina.<\/p>\n<p>Ernesto se obsesion&oacute; con ella desde el primer minuto. Hac&iacute;a a&ntilde;os que no manten&iacute;a contacto alguno con el marido de ella, bueno nunca realmente hab&iacute;a tenido contacto con &eacute;l, pero si que le segu&iacute;a la pista. Le ten&iacute;a bastante man&iacute;a en realidad. Casi cierto odio. Era todo lo que no era &eacute;l. Rico, exitoso, casado con una hembra como Rosana.<\/p>\n<p>Algunos antiguos compa&ntilde;eros de facultad si ten&iacute;an cierta relaci&oacute;n con el maridito y alguna vez que se hab&iacute;an visto hablaban de la vida de todos. Uno de sus antiguos compa&ntilde;eros hasta fue a la boda y les ense&ntilde;o algunas fotos. El capullo estaba medio orgulloso de ser su amigo. Pat&eacute;tico. Cuando Ernesto vio las fotos de Rosana, espectacular en su vestido de boda, un ramalazo de ira le recorri&oacute; todo el cuerpo. Le parec&iacute;a de co&ntilde;a que ese capullo se hubiera casado con semejante mujer. Era el m&aacute;s listo de la facultad sin duda. Pero estaba muy lejos de ser el tipo m&aacute;s popular entre las hembras. Tampoco Ernesto lo era la verdad. Pero claro. Las cosas le fueron bien. El cabr&oacute;n se hab&iacute;a hecho asquerosamente rico. Y una mujer como Rosana se hab&iacute;a casado con &eacute;l. Bastardo hijo de puta.<\/p>\n<p>As&iacute; que ese d&iacute;a en la oficina la reconoci&oacute; enseguida. Estaba m&aacute;s mayor claro. Pero a&uacute;n tremenda. Se preguntaba que cojones hac&iacute;a en esa oficina de mierda. Su marido ten&iacute;a dinero de sobra para que ella se pasara la vida toc&aacute;ndose el co&ntilde;o. O la podr&iacute;a haber enchufado en cualquier otro sitio mejor. Pero imaginaba que ella quer&iacute;a verse a s&iacute; misma como una mujer independiente. Como si no necesitara a su esposo rico. Como si no se hubiera casado con &eacute;l por su dinero.<\/p>\n<p>Ernesto se obsesion&oacute; con ella desde el primer minuto. Rubia, prieta, guapa, sexy, encantadora y decentemente casada con ese puto gilipollas.<\/p>\n<p>Su sexto sentido se dispar&oacute; a la mil. Pod&iacute;a olerla. Pod&iacute;a sentir lo que ella necesitaba. No ten&iacute;a ninguna duda. Rosana necesitaba mucho m&aacute;s de lo que le daba su esposo. En su enfermiza mente eso era una absoluta certeza.<\/p>\n<p>Pero estaba claro que ella no ten&iacute;a ning&uacute;n inter&eacute;s en un tipo como &eacute;l. Ni lo tendr&iacute;a en su puta vida. Hab&iacute;a hecho sus intentos de aproximaci&oacute;n. Pero para ella ni exist&iacute;a. Cada vez que se volv&iacute;an a cruzar en alguna reuni&oacute;n o evento ella volv&iacute;a a preguntarle su nombre. Ni se acordaba de &eacute;l. Para una mujer como Rosana los tipos como Ernesto ni exist&iacute;an. La deseaba con todas sus fuerzas y la odiaba por su constante desprecio. Zorra.<\/p>\n<p>La noche que la grab&oacute; follando con Rodrigo no fue m&aacute;s que una casualidad. Un giro del destino. El sub&iacute;a a esa sala a recoger algo que se hab&iacute;a dejado. Y se los encontr&oacute; all&iacute;. Morre&aacute;ndose. Empezando a meterse mano. Saco su m&oacute;vil instintivamente y se puso a grabarlos. A escondidas. Sin ninguna intenci&oacute;n espec&iacute;fica. La de pajas que se har&iacute;a despu&eacute;s viendo ese video. Deseando ser &eacute;l el que se corriera en su cara. Ya sab&iacute;a &eacute;l que era una puta.<\/p>\n<p>Ni de lejos pens&oacute; en ese momento en chantajearla con el video. Pero los d&iacute;as fueron pasando y su obsesi&oacute;n por ella crec&iacute;a. Lo primero que hac&iacute;a cada ma&ntilde;ana era pajearse viendo a Rosana con la cara llena de leche. Estaba tan caliente que hasta se foll&oacute; a su mujer una noche que los cr&iacute;os se acostaron pronto. Se corri&oacute; en su cara claro. Se qued&oacute; mirando un buen rato la cara de su esposa llena de lefa. No era Rosana ni se le parec&iacute;a. Era la misma puta cara que llevaba viendo desde hace demasiados a&ntilde;os. Si no hubiera sido porque era un desgraciado, sin el dinero de su mujer no tendr&iacute;a donde caerse muerto, esa misma noche se habr&iacute;a largado de casa.<\/p>\n<p>En vez de eso le mand&oacute; el chantaje a Rosana.<\/p>\n<p>No pens&oacute; demasiado en como saldr&iacute;an las cosas o las posibles consecuencias. Estaba cegado por la calentura. Escribi&oacute; y reescribi&oacute; cada texto que le mandaba meticulosamente. Planeo en su cabeza cada movimiento y cada posible escenario. Y, en realidad, cuando ella le mando la primera foto de sus tetas no se lo pod&iacute;a creer. Hab&iacute;a funcionado. La zorra de Rosana cedi&oacute; a su chantaje. En su vida hab&iacute;a estado m&aacute;s cachondo.<\/p>\n<p>Luego siguieron el resto de fotos. Y despu&eacute;s la noche de la oficina cuando se corri&oacute; en su cara. Nunca pens&oacute; que ella se pondr&iacute;a de rodillas aquella noche. Pero vaya si lo hizo. En apenas unos d&iacute;as Rosana se hab&iacute;a convertido en su fantas&iacute;a de dominaci&oacute;n llevada al extremo. La mujer mas tremenda que hab&iacute;a visto en su vida estaba a su merced. Y contra su voluntad, lo que a&uacute;n pon&iacute;a m&aacute;s cachondo a Ernesto. Se dio cuenta r&aacute;pidamente que ella har&iacute;a cualquier cosa con tal de que su marido no se enterar&aacute;. Cualquier cosa.<\/p>\n<p>Dos semanas despu&eacute;s de correrse en la cara de Rosana, mientras ella hablaba con su marido, la oblig&oacute; a salir con &eacute;l a un bar de copas. Quer&iacute;a que le vieran con ella. Sentir que era de su propiedad. Dar envidia al resto de babosos que hubiera en el primer garito de mierda que se metieran. Que vieran el pedazo de hembra que pose&iacute;a. Era suya.<\/p>\n<p>Por supuesto ella se neg&oacute; en rotundo. Pero en cuanto la amenaz&oacute; de nuevo con mandarle los videos a su marido volvi&oacute; a doblegarse. Har&iacute;a cualquier cosa.<\/p>\n<p>Incluso el eligi&oacute; la ropa que llevar&iacute;a esa noche. Por supuesto lo m&aacute;s puta posible. Con un vestido rojo pegado a su piel y apenas unos cent&iacute;metros por debajo de sus bragas. Un escotazo tremendo medio ense&ntilde;ando las tetas y unos tacones que alargaban, sus ya de por si, interminables piernas. Como siempre ya hab&iacute;a planeado todo durante d&iacute;as en su cabeza. Cuando le diera la gana la sacar&iacute;a del bar, la meter&iacute;a en el coche y har&iacute;a que le chupara la polla.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a ir poco a poco dobleg&aacute;ndola. A&uacute;n no era el momento de foll&aacute;rsela. Lo siguiente era una buena mamada.<\/p>\n<p>Eligi&oacute; un bar cualquiera en el centro de la ciudad y llego un poco antes de lo previsto. Cuando ella entr&oacute; por la puerta se le puso tiesa inmediatamente. Estaba impresionante. Ni un solo tipo en todo el bar pudo evitar girar la cabeza mientras se dirig&iacute;a hacia &eacute;l. Y era toda suya. No pod&iacute;a esperar el momento de salir del garito con ella mientras todos los hombres le mirar&aacute;n con envidia. Sabiendo que ser&aacute; &eacute;l, esta vez, el que se lleva a la mujer m&aacute;s incre&iacute;ble. Ser&aacute; &eacute;l al que semejante zorra le va a comer las pelotas en su coche. &Eacute;l. Y no cualquier mierdecilla ricach&oacute;n que no sabe como tratar a una mujer como ella.<\/p>\n<p>Pero cada cosa a su tiempo.<\/p>\n<p>Por supuesto no fue una velada rom&aacute;ntica ni nada por el estilo. Ella le mostraba su desprecio desde que se sent&oacute; a su lado. Y eso a Ernesto a&uacute;n le pon&iacute;a m&aacute;s caliente. Le odiaba. Le daba asco y no lo disimulaba. Pero en un rato iba a estar comi&eacute;ndole la polla. Rosana beb&iacute;a gin tonics uno detr&aacute;s de otro. Casi desesperada. &Eacute;l se controlaba un poco m&aacute;s. Quer&iacute;a estar despejado. Pr&aacute;cticamente no hablaban. Que se iban a decir. S&oacute;lo beb&iacute;an. Hasta que ella ya medio borracha empez&oacute; a desquitarse.<\/p>\n<p>&#8211; No eres m&aacute;s que una mierda pat&eacute;tica. Un chantajista de mierda.<\/p>\n<p>&#8211; Una mierda pat&eacute;tica que se corri&oacute; el otro d&iacute;a en tu cara. No lo olvides. Empieza a tocarme las pelotas que me hables as&iacute;, vamos a tener que corregir eso.<\/p>\n<p>&#8211; Y si no &iquest;qu&eacute; har&aacute;s? Ah claro, mandarle los putos videos a mi marido.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes lo que hay.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Para que todo este parip&eacute;? &iquest;Qu&eacute; cojones quieres? &iquest;Por qu&eacute; no me follas de una vez y me dejas en paz?<\/p>\n<p>&#8211; No tengo prisa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No es eso lo que quieres? Joder la tienes tiesa desde que he entrado por la puerta.<\/p>\n<p>Ha llegado el momento de largarse de all&iacute;. Aunque ha disfrutado cada segundo ahora viene lo bueno. Ojal&aacute; ella se resista al principio. Como suele hacer. S&oacute;lo de pensarlo le entran ganas de correrse.<\/p>\n<p>&#8211; Voy a bajar un momento al ba&ntilde;o. Espero que cuando suba est&eacute;s un poco m&aacute;s calmada.<\/p>\n<p>Ernesto baja las escaleras. Est&aacute; exultante. En cuanto suba de vuelta se va a llevar a Rosana del bar, la va a meter en el coche y va a buscar un sitio apartado para meterle la polla en la boca. Al fin y al cabo, es ella la que no quiere parip&eacute;. Pues ir&aacute; directo al asunto. Maldita zorra de mierda.<\/p>\n<p>Echa una buena meada en uno de los urinarios. Tiene que concentrase un poco para que se le baje la erecci&oacute;n y poder mear a gusto. Un tipo que estaba a su lado se va y se queda s&oacute;lo en los ba&ntilde;os. Acaba y se sacude la polla. Justo cuando va a met&eacute;rsela en el pantal&oacute;n una mano la agarra por el brazo.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a acabar con esto de una puta vez. &ndash; Le dice Rosana.<\/p>\n<p>Ella le empuja con fuerza y le mete en uno de los ba&ntilde;os con puerta. El sigue con la polla fuera. Est&aacute; en shock. No se esperaba nada ni remotamente parecido a esto. Cierra la puerta detr&aacute;s de ella. Le agarra la polla y empieza a mene&aacute;rsela con fuerza mientras le mira a la cara.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Es esto lo que quieres no? &iquest;Quieres que te la chupe? &iquest;Romperme el culo? Si no mandar&aacute;s los putos videos &iquest;no?<\/p>\n<p>Le sube la piel arriba y abajo. &Eacute;l est&aacute; en silencio, no sabe que decir. Ella se la menea. Toda su gorda verga en la mano. Arriba y abajo. Sin descanso. Fuerte. R&aacute;pido. Rosana se sienta en el asqueroso retrete. Se pone la polla a la altura de su cara. Como el otro d&iacute;a el olor a rabo la golpea de lleno mientras le sigue pajeando. Se mete la polla dura en la boca. Se la chupa como loca, como una aut&eacute;ntica guarra. Sabe hacer buenas mamadas, eso seguro. Se la mete hasta las pelotas y la vuelve a sacar. Le ensaliva toda la verga y vuelta a empezar. Le agarra los huevos con la mano y los estira arriba y abajo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Esto es lo que quieres hijo de la gran puta?<\/p>\n<p>Ahora se mete los huevos en la boca. Los chupa mientras le menea la polla. No deja de mirarle a la cara. Se oye gente que entra en los ba&ntilde;os. Risas. Gritos. Ella sigue mamando.<\/p>\n<p>Se da golpes de polla en la cara. Se la restriega por las mejillas.<\/p>\n<p>Se levanta. Le da un morreo h&uacute;medo y largo mientras sigue sacudi&eacute;ndole la verga. Masajeando sus pelotas.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora vas a follarme cabronazo. Como a una vulgar putilla en los ba&ntilde;os de un bar de mierda.<\/p>\n<p>Ella se quita las bragas. Se da la vuelta y levanta su falda. Apoya sus brazos en la tapa del retrete. Le ofrece su culo en pompa como una perra en celo. Su co&ntilde;o es todo para &eacute;l. Listo para su polla.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos he dicho que me folles.<\/p>\n<p>Ernesto tiene a la mujer m&aacute;s impresionante que ha visto en su vida pidiendo que se la folle, pr&aacute;cticamente a cuatro patas, en los ba&ntilde;os p&uacute;blicos de una discoteca de mala muerte. Pero algo no cuadra. Algo no funciona. Se supone que es &eacute;l el que est&aacute; al mando. El que decide lo que se hace y lo que no. Su idea era llev&aacute;rsela al coche. Que ella se resistiera.<\/p>\n<p>Rosana se da la vuelta y le suelta un guantazo en la cara.<\/p>\n<p>&#8211; Te he dicho que me folles pesado de mierda.<\/p>\n<p>Ernesto se pone de mala hostia. Le da la vuelta y se la clava en su co&ntilde;o de una. Est&aacute; h&uacute;medo. Empieza a bombear. A mover el culo adelante y atr&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es hijo de puta. F&oacute;llame.<\/p>\n<p>Le da duro. Tiene un culazo impresionante. Ve como su culo rebota en cada embestida que le mete. Le agarra las dos nalgas con sus manazas y le mueve el culo adelante y atr&aacute;s. Ella mueve las caderas al un&iacute;sono. Follan como salvajes. Ella jadea. El berrea como un toro.<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;rrete en mis nalgas cabronazo. Ll&eacute;name el culo de leche.<\/p>\n<p>Ella no deber&iacute;a decidir donde se corre. Pero ese culo le pierde. El bamboleo de sus nalgas perfectas rebotando con cada pollazo que le mete le supera. Nota como el esperma sale de sus pelotas. Empieza a subir por el tronco de su verga. Ella no deber&iacute;a decirle cuando se corre.<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;rrete pedazo de idiota. &iquest;A qu&eacute; esperas?<\/p>\n<p>Se saca la polla y se la menea a toda velocidad. En unos segundos empieza a soltar leche como un aspersor. Le pinta las nalgas con su semen. Le restriega la polla por su perfecto culo. Se vac&iacute;a. F&iacute;sica y mentalmente. Ella se levanta y le mira a la cara.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te has quedado a gusto desgraciado? &iquest;Te ha gustado correrte en mi culo?<\/p>\n<p>&Eacute;l no responde. Se abrocha los pantalones y se da la vuelta. Dispuesto a abrir la puerta. Este no era el plan. Maldita puta.<\/p>\n<p>Ella no le deja salir. Le agarra violentamente.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde crees que vas? Yo todav&iacute;a no he acabado.<\/p>\n<p>Se sienta en la taza del ba&ntilde;o y se abre de piernas completamente.<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;meme el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&Eacute;l duda. Esto no deber&iacute;a ser as&iacute;. &Eacute;l es el que manda. Ella le agarra de la pechera y le baja de un tir&oacute;n. Le pone de rodillas en ese suelo asqueroso lleno de meados y suciedad. Le mete su cara entre las piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Te he dicho que chupes.<\/p>\n<p>No sabe por qu&eacute;. Pero obedece. Esto no deber&iacute;a ser as&iacute;. Pero le mete la lengua en el co&ntilde;o. Ella jadea de gusto.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es. L&aacute;melo. No pares.<\/p>\n<p>Ella levanta su culo. Se lo ofrece.<\/p>\n<p>&#8211; Ch&uacute;pame el culo tambi&eacute;n. M&eacute;teme un dedo.<\/p>\n<p>El mete su lengua en su culo. Se da cuenta que su propio semen resbala por sus nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; L&iacute;mpiame con la lengua. L&iacute;mpiame el semen del culo mamonazo.<\/p>\n<p>&Eacute;l obedece. No deber&iacute;a, pero obedece. Limpia sus nalgas con la lengua. Chupa su propia corrida. Cuando acaba le mete un dedo en el culo y vuelve a comerle el co&ntilde;o. Usa toda su lengua, intercala meti&eacute;ndole dedos entre el culo y el co&ntilde;o. Ella mueve sus caderas arriba y abajo. Restriega sus flujos por su boca. Por toda su cara.<\/p>\n<p>&#8211; Haz que me corra cabr&oacute;n. Aaahhh si joder. Dale m&aacute;s r&aacute;pido. No pares.<\/p>\n<p>Le agarra la cabeza con las dos manos y la hunde del todo entre sus piernas. Empieza a correrse. Grita de placer.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh ahhh ah joder me corro, me corro, hijo de puta. No pares ahhh.<\/p>\n<p>Se corre sin parar. Le llena la cara de flujos. Sus piernas convulsionan, su culo se contrae. Al fin su cuerpo se relaja. Jadea m&aacute;s despacio.<\/p>\n<p>Se incorpora.<\/p>\n<p>Se arregla el vestido y coge sus bragas que andaban tiradas por el suelo. Le agarra la cara a Ernesto y se le queda mirando. Unos segundos. Casi desafiante.<\/p>\n<p>&#8211; Buen chico.<\/p>\n<p>Se levanta y sale por la puerta. Se gira un segundo y le tira sus bragas a la cara. Se larga y le deja all&iacute; tirado. De rodillas en el suelo lleno de meados. Con la cara llena de sus jugos. Usado.<\/p>\n<p>Se supone que esto no deber&iacute;a ser as&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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