{"id":30857,"date":"2021-08-15T22:00:00","date_gmt":"2021-08-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-15T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-15T22:00:00","slug":"enloquecido-con-mi-madrastra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enloquecido-con-mi-madrastra\/","title":{"rendered":"Enloquecido con mi madrastra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30857\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Juan Manuel, tengo 27 a&ntilde;os, y vivo en C&oacute;rdoba, Argentina. Vivo con mi Ana, mi pareja, desde los 23 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>La relaci&oacute;n con mis padres mejor&oacute; mucho cuando dej&eacute; de vivir con ellos, ya que la convivencia generaba muchos roces entre nuestras personalidades. Sin embargo, que yo me fuera de la casa tambi&eacute;n fue el detonante para que mis padres finalmente tomaran la decisi&oacute;n de divorciarse. Quedarse solos bajo el mismo techo hizo que tuvieran que enfrentarse el uno con el otro y asumir que su relaci&oacute;n estaba muerta hac&iacute;a ya muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Mi madre se hab&iacute;a mudado a un departamento no muy lejos de donde viv&iacute;an como pareja, y mi padre se hab&iacute;a quedado en la gran casa familiar.<\/p>\n<p>Yo trataba de mantener contacto frecuente con los dos, pero a veces se me complicaba, ya que trabajaba mucho y los fines de semana me gustaba aprovechar para pasar tiempo con mi novia. Adem&aacute;s, ten&iacute;a que buscar momentos para compartir con mi padre y con mi madre por separado, lo cual me requer&iacute;a el doble de disponibilidad. Sin embargo, yo estaba de acuerdo con su separaci&oacute;n, por lo que trataba de encontrar el tiempo para estar con cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Recientemente mi padre comenz&oacute; a salir con una mujer que hab&iacute;a conocido en una reuni&oacute;n de amigos. Ya hac&iacute;a varios meses que se ve&iacute;an pero &eacute;l, que siempre fue muy reservado, se manejaba con cautela ya que quer&iacute;a asegurarse de que la relaci&oacute;n iba en serio antes de cont&aacute;rmelo.<\/p>\n<p>Hace poco m&aacute;s de un mes la conoc&iacute;. Su nombre es Rosana y tiene alrededor de 50 a&ntilde;os, un poco menos que mi padre. Es una se&ntilde;ora de pelo casta&ntilde;o, no muy alta. No llama especialmente la atenci&oacute;n, sino que es lo que uno imagina cuando piensa en una cincuentona promedio. Sin embargo, tiene cierto brillo y carisma que hace que no puedas ignorarla cuando habla o se mueve.<\/p>\n<p>Luego de habernos visto un par de veces en la casa de mi padre, Rosana comenz&oacute; a mostrar cierta cercan&iacute;a hacia m&iacute;. Me contaba cosas, me preguntaba sobre mi vida, se hab&iacute;a puesto cada vez m&aacute;s cari&ntilde;osa, y me abrazaba al llegar y al irme.<\/p>\n<p>Lentamente esos acercamientos comenzaron a ser cada vez m&aacute;s intensos y cada vez m&aacute;s fuera de lugar. Rosana me buscaba y a m&iacute; me atra&iacute;a, por lo que no pod&iacute;a evitar corresponderla. Ella buscaba quedarse a solas conmigo constantemente: bajaba a abrirme la puerta cuando llegaba (a pesar de tener llave, no la usaba cuando mi padre se encontraba en su casa porque me parec&iacute;a mejor respetar su privacidad), me cruzaba en los pasillos, o me ped&iacute;a ayuda con alguna cosa. En esas situaciones buscaba la excusa para tocarme sutilmente por encima de la ropa, me pasaba la mano casualmente por el pecho mientras me hablaba, me besaba sugerentemente en la mejilla al despedirme, etc.<\/p>\n<p>Esos intercambios con Rosana me estaban inquietando. Pensaba en ella muy seguido y me masturbaba fantaseando con ella. Incluso hab&iacute;a llegado a tener sexo con mi novia pensando que era ella quien se encontraba all&iacute;. Esos pensamientos me daban culpa, y de vez en cuando se me cruzaba por la cabeza la idea de que mi padre era quien se acostaba con ella, y sent&iacute;a rechazo.<\/p>\n<p>&#8211; Me pone muy contento que te est&eacute;s llevando bien con Rosana &#8211; me dijo un d&iacute;a mi padre<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, parece una gran mujer. &#8211; le respond&iacute; sin saber qu&eacute; m&aacute;s agregar<\/p>\n<p>Un d&iacute;a mientras me encontraba trabajando fuera de hora en la oficina (soy arquitecto), preocupado por terminar unos planos urgentes, son&oacute; mi tel&eacute;fono. Me acerqu&eacute; para ver la notificaci&oacute;n, y ten&iacute;a un mensaje de Whatsapp de un n&uacute;mero que no ten&iacute;a agendado. Abr&iacute; la conversaci&oacute;n y al ver la foto pude confirmar que era Rosana. Sent&iacute; que mi coraz&oacute;n lat&iacute;a acelerado.<\/p>\n<p>&ldquo;Estuve pensando mucho en vos&rdquo; dec&iacute;a el mensaje. Sin m&aacute;s. Me qued&eacute; mirando fijamente la pantalla, sin poder creer que se estuviera arriesgando a escribirme, y sin saber qu&eacute; responder. No pod&iacute;a decirle que yo tambi&eacute;n, que se me pon&iacute;a dura de s&oacute;lo imaginarme cerca suyo. Era la pareja de mi padre.<\/p>\n<p>&ldquo;Por qu&eacute; ten&eacute;s mi n&uacute;mero?&rdquo; respond&iacute;. Inmediatamente pens&eacute; que no deber&iacute;a haberlo hecho, pero la realidad es que quer&iacute;a seguir recibiendo mensajes suyos.<\/p>\n<p>&ldquo;Me lo pas&oacute; tu padre para que te agendara por si alg&uacute;n d&iacute;a lo precisaba. Y bueno, ya ves, hoy lo necesit&eacute;&rdquo;<\/p>\n<p>Sent&iacute; que la respiraci&oacute;n se me entrecortaba. Despu&eacute;s de pensarlo unos minutos, decid&iacute; que lo mejor ser&iacute;a no responder m&aacute;s. Apart&eacute; el celular y trat&eacute; de volver al trabajo.<\/p>\n<p>A la media hora, volvi&oacute; a sonar el aparato. Rosana me hab&iacute;a enviado una foto. Era una selfie tomada desde arriba, donde se ve&iacute;a su cara provocadora y sus exuberantes pechos exhibidos por su gran escote. Luego hab&iacute;a escrito &ldquo;Cu&aacute;ndo ven&iacute;s a verme? Pens&aacute;s que no me doy cuenta de que vos tambi&eacute;n quer&eacute;s?&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo ya ten&iacute;a mi mano derecha en mi bragueta, acariciando mi miembro duro. Me mor&iacute;a de ganas de pasar una noche con mi madrastra, pero no pod&iacute;a concebir la idea de hacerle eso a mi padre. Desabroch&eacute; mi pantal&oacute;n, baj&eacute; mis boxers y liber&eacute; mi pene hinchado. Comenc&eacute; a masturbarme mientras miraba la foto de Rosana. Me imaginaba pasando mi lengua por esas tetas, pellizcando sus grandes pezones mientras ella gem&iacute;a, escuchando su respiraci&oacute;n agitada mientras me ped&iacute;a que la toque, que la penetre. De repente sent&iacute; que iba a eyacular. Casi sin pensar tom&eacute; el celular con la foto de Rosana y lo acerqu&eacute; a mi sexo y me vine, llenando toda su cara de semen. Me recost&eacute; en mi silla agitado, recuperando el aliento. Luego me sub&iacute; las prendas y fui a limpiar el aparato, que ahora estaba todo sucio y pegajoso.<\/p>\n<p>Decid&iacute; abandonar la jornada laboral y volver a casa, ya que no me consideraba en condiciones de ser productivo. Ya era de noche y cuando llegu&eacute; al departamento Ana estaba cocinando. Me salud&oacute; con un beso, y le dije que me iba a dar una ducha antes de cenar.<\/p>\n<p>En la cena mi novia me pregunt&oacute; si me encontraba bien, ya que estaba muy callado y parec&iacute;a estar pensando en otra cosa. Le respond&iacute; que estaba muy cansado y que hab&iacute;a sido un d&iacute;a dif&iacute;cil en el trabajo, lo cual no era mentira. No pod&iacute;a decirle que fantaseaba con mi madrastra.<\/p>\n<p>Esa noche Ana quiso tener sexo, pero yo no pod&iacute;a conectame con la situaci&oacute;n, as&iacute; que me disculp&eacute; y le dije que mejor otro d&iacute;a. Ella me dijo que no pasaba nada, aunque not&eacute; que se hab&iacute;a quedado frustrada.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente me levant&eacute; m&aacute;s tranquilo y fui a trabajar. Logr&eacute; terminar todo y al salir de la oficina me llam&oacute; mi padre. Me invit&oacute; a cenar a su casa con Ana, y me aclar&oacute; que fue idea de Rosana, que ten&iacute;a pensado amasar unas pizzas. Me qued&eacute; en silencio, pensando en que era una emboscada de su novia para cruzarnos. Luego de una larga pausa, acced&iacute;. Me dijo que me esperaban a las 9 de la noche.<\/p>\n<p>Al llegar a casa le dije a Ana que est&aacute;bamos invitados a comer en lo de mi padre, deseando que ella me dijera que no pod&iacute;a o no quer&iacute;a. Aunque sab&iacute;a que estaba mal, quer&iacute;a encontrarme con mi madrastra sin la presencia de mi novia all&iacute;. Afortunadamente, Ana ya hab&iacute;a hecho planes para cenar con sus hermanas.<\/p>\n<p>A las 9 en punto toqu&eacute; el timbre de la casa de mi padre, con un vino en la mano. De inmediato vi a Rosana caminando hacia la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; puntualidad&hellip; Parece que vos tambi&eacute;n estabas ansioso por verme &#8211; dijo al abrir, bromeando de manera seductora<\/p>\n<p>&#8211; Siempre fui muy puntual &#8211; respond&iacute; evadiendo el comentario, mientras la saludaba con un beso en la mejilla<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a como un adolescente cuando est&aacute; cerca de la persona que le gusta. Me sent&iacute;a nervioso, torpe.<\/p>\n<p>Entramos a la casa, y al cerrar la puerta Rosana me agarr&oacute; del brazo evitando que me fuera por el pasillo hacia el interior del hogar. Me atrajo hacia ella y poni&eacute;ndose muy cerca de mi cara me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Me mor&iacute;a de ganas de verte.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a su aliento en mi boca, mientras me miraba fijamente a los ojos desde abajo, ya que med&iacute;a varios cent&iacute;metros menos que yo. Me qued&eacute; un momento mir&aacute;ndola a los ojos sin responder, y en un impulso pas&eacute; mi brazo derecho (en el que no llevaba el vino) alrededor de su cintura, la atraje hacia mi cuerpo, y la bes&eacute; con lujuria. Nuestras lenguas se buscaban con ansiedad, sent&iacute;a su saliva caliente en mi boca, mientras sent&iacute;a su cuerpo tibio rozando el m&iacute;o. Sent&iacute;a la sangre haciendo palpitar mi verga adentro de mi ropa. Me alej&eacute; al escuchar unos pasos acerc&aacute;ndose por el pasillo. Nos alejamos bastante, y vimos llegar a mi padre.<\/p>\n<p>&#8211; Vine a ver por qu&eacute; tardaban tanto. Pens&eacute; que se hab&iacute;an ido &#8211; dijo chistoso<\/p>\n<p>&#8211; No, ac&aacute; estamos. Me hab&iacute;a olvidado el vino en el auto y tuve que volver a buscarlo &#8211; improvis&eacute; y me sorprend&iacute; de lo convincente que hab&iacute;a sonado.<\/p>\n<p>&#8211; Ah menos mal, sin vino no te dejaba pasar&hellip;<\/p>\n<p>Entramos a la amplia cocina y para mi sorpresa hab&iacute;a amigos de mi padre sentados a la mesa. Salud&eacute; y me sent&eacute; en una de las pocas sillas vac&iacute;as que quedaban, justo enfrente de mi padre.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a parar de pensar en el beso caliente que le hab&iacute;a dado a mi madrastra, y mis fantas&iacute;as con ella empeoraban. No pod&iacute;a concentrarme en las conversaciones de la mesa, por lo que agradec&iacute; que no fu&eacute;ramos s&oacute;lo nosotros tres.<\/p>\n<p>Una vez lista la comida, Rosana se sent&oacute; al lado m&iacute;o, como era de esperarse. Luego de unas copas de vino, comenz&oacute; a poner su mano de a momentos en mi rodilla, luego en mi muslo, cada vez durante m&aacute;s tiempo. Yo no reaccionaba ni la tocaba a ella, s&oacute;lo miraba paranoicamente al resto de la gente para ver si alguien notaba lo que pasaba, pero nadie parec&iacute;a estar prestando atenci&oacute;n. Todos estaban riendo y tomando, distendidos y alegres.<\/p>\n<p>La mano de mi madrastra sub&iacute;a por mi pierna y comenzaba a acercarse a mi zona genital, lo cual me pon&iacute;a muy caliente. La adrenalina de lo prohibido me estaba gustando mucho, y s&oacute;lo quer&iacute;a que todos desaparecieran para tirarla sobre la mesa y desnudarla.<\/p>\n<p>Rosana llevaba su mano muy cerca de mi pene pero nunca lo rozaba. Yo estaba excitado. No pod&iacute;a m&aacute;s. As&iacute; que disimuladamente tom&eacute; su mano y la puse sobre mi bragueta. Vi c&oacute;mo por un instante me mir&oacute;, sin poder creer que hubiera reaccionado a lo que ella estaba haciendo. Vi que sonri&oacute; casi imperceptiblemente, y comenz&oacute; a acariciar mi bulto por encima de mi ropa. Yo estaba concentrado en que mi cara no delatara mi placer.<\/p>\n<p>&#8211; Vos fuiste alguna vez, Juani? &#8211; me pregunt&oacute; uno de los amigos de mi padre, y yo me puse nervioso porque no sab&iacute;a de qu&eacute; hablaban. Mientras tanto mi madrastra continuaba acariciando mi verga, sin intimidarse por la situaci&oacute;n. Le encantaba verme sufrir.<\/p>\n<p>&#8211; A d&oacute;nde? &#8211; respond&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; Al MOMA, cuando fuiste a Nueva York.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, s&iacute;. Claro. Era turista, todos los turistas vamos al MOMA cuando vamos a Nueva York.<\/p>\n<p>Los invitados rieron y continuaron conversando como si nada pasara. Hasta que en un momento Rosana quit&oacute; la mano de m&iacute; y se par&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Voy al ba&ntilde;o &#8211; anunci&oacute; &#8211; el vino ya me hizo efecto.<\/p>\n<p>Nadie respondi&oacute; y todos continuaron con su tema de conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>De repente sent&iacute; que el m&oacute;vil vibraba dentro de mi bolsillo. Saqu&eacute; el tel&eacute;fono y vi que ten&iacute;a una notificaci&oacute;n de ella. Me tens&eacute; al pensar que alguien pod&iacute;a verlo, pero no ten&iacute;a a nadie tan cerca. Abr&iacute; el mensaje y vi un video de mi madrastra toc&aacute;ndose en el ba&ntilde;o, acompa&ntilde;ado de la siguiente frase &ldquo;ya estaba chorreando por tu culpa, pendejo, me tuve que venir a calmar sola&rdquo;.<\/p>\n<p>Juani le respondi&oacute;: &ldquo;Vos me dejaste la verga como un garrote y este video no me ayuda&rdquo;.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s volvi&oacute; Rosana y dijo en voz alta, para que todos escucharan:<\/p>\n<p>&#8211; Juani, vos que sos alto, me das una mano para cambiar la lamparita del ba&ntilde;o? Tuve que mear a oscuras porque se hab&iacute;a quemado.<\/p>\n<p>Yo me qued&eacute; duro, mir&eacute; alrededor y nadie hab&iacute;a encontrado nada raro ni sospechoso en ese pedido casi maternal.<\/p>\n<p>&#8211; Ya vengo &#8211; dije al resto de los integrantes de la mesa, que me miraron y no pareci&oacute; importarles que me retirara<\/p>\n<p>Apenas abandonamos la cocina, Rosana me agarr&oacute; nuevamente la bragueta con toda su mano y comenz&oacute; a abrirme el bot&oacute;n del pantal&oacute;n mientras camin&aacute;bamos. Llegamos al ba&ntilde;o y me empuj&oacute; dentro, cerrando la puerta silenciosamente.<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos poco tiempo, pero voy a terminar lo que empec&eacute;, para que veas que no quiero hacerte sufrir, chiquito. &#8211; dijo mi madrastra mientras me bajaba el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer<\/p>\n<p>Se sent&oacute; sobre la tapa baja del inodoro, y con destreza escupi&oacute; mi glande. Me mir&oacute; a los ojos, disfrutando de mi placer y de lo caliente que estaba. Chup&oacute; mi pene desde la base hasta la punta, acarici&oacute; y lami&oacute; mis huevos, y luego se meti&oacute; mi verga en la boca y empez&oacute; a chuparla con ganas. Yo tiraba mi cabeza hacia atr&aacute;s y respiraba muy fuerte. Retiraba el pelo de su cara, ya que lo ten&iacute;a suelto, y la sosten&iacute;a de &eacute;l. Rosana era incre&iacute;ble haciendo sexo oral, mucho mejor que la mayor&iacute;a de las mujeres de mi edad con las que hab&iacute;a estado. Adem&aacute;s pon&iacute;a cara de puta y eso me volv&iacute;a loco. Cuando vio que estaba por explotar, me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Quiero tragarme toda tu leche, nene.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; eso y comenc&eacute; a embestirla por la boca a mi ritmo. Jadeando cada vez m&aacute;s, agarrando su cabeza, viendo c&oacute;mo se le humedec&iacute;an los ojos cuando mi verga llegaba a su garganta. Hasta que finalmente le llen&eacute; de semen toda su boca.<\/p>\n<p>&#8211; Me ten&eacute;s loca, borrego. &#8211; dijo mientras se limpiaba la boca y acomodaba su ropa.<\/p>\n<p>Yo sub&iacute; mis prendas y procur&eacute; calmar la respiraci&oacute;n para que nadie sospechara nada.<\/p>\n<p>Volvimos a la cocina y nadie pareci&oacute; prestar atenci&oacute;n a nuestro regreso.<\/p>\n<p>La cena termin&oacute; y todos los invitados fueron poco a poco despidi&eacute;ndose, hasta que s&oacute;lo quedamos mi padre, Rosana y yo.<\/p>\n<p>-Pudieron cambiar la lamparita? -pregunt&oacute; mi padre mientras levant&aacute;bamos los platos de la mesa<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, por suerte quedaba una en el caj&oacute;n &#8211; dijo Rosana<\/p>\n<p>Terminamos de acomodar la cocina y sent&iacute; que ya era momento de irme a casa.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, pa, yo me voy a ir yendo para casa.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, Juani. Vamos que te abro.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n me voy a ir yendo, amor, que quedaron las chicas solas en casa &#8211; dijo Rosana haciendo referencia a sus dos hijas de 13 y 15 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, te llevo. &#8211; dijo pap&aacute;<\/p>\n<p>Yo quer&iacute;a estar a solas con Rosana, pero no sab&iacute;a si ofrecerme a llevarla. La mir&eacute;, buscando alg&uacute;n indicio en su cara, y ella asinti&oacute; levemente.<\/p>\n<p>&#8211; Yo estoy con el auto, si quer&eacute;s la puedo alcanzar.<\/p>\n<p>&#8211; No te molesta? Mejor, as&iacute; no tengo que sacar el auto del garaje.<\/p>\n<p>&#8211; No hay problema.<\/p>\n<p>Mi padre nos acompa&ntilde;&oacute; hasta la puerta y all&iacute; lo saludamos. Cuando Rosana le dio un beso en los labios me pregunt&eacute; si en alg&uacute;n momento se habr&iacute;a cepillado los dientes o si todav&iacute;a tendr&iacute;a restos de mi semen en su boca. Nos subimos a mi auto que estaba estacionado frente a la casa, y mi pap&aacute; cerr&oacute; la puerta reci&eacute;n cuando vio el auto alejarse.<\/p>\n<p>&#8211; Por fin solos &#8211; dijo Rosana<\/p>\n<p>&#8211; No te da culpa esto que hacemos?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, un poco. Adoro a tu pap&aacute;. Pero quiero esto, y si hay algo que aprend&iacute; en mi vida es que no es sano quedarse con ganas de nada. El amor por &eacute;l sigue intacto, esto s&oacute;lo es lujuria.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, pero podr&iacute;a ser con cualquier otra persona y no con su hijo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Que seas su hijo hace que sea todav&iacute;a m&aacute;s excitante. O me vas a decir que no te calienta la idea de estar con la novia de tu pap&aacute;? &#8211; dijo mientras llevaba su mano a mi entrepierna nuevamente<\/p>\n<p>&#8211; Creo que no hace falta que te responda &#8211; dije mientras miraba durante un instante la erecci&oacute;n que se notaba por encima del pantal&oacute;n<\/p>\n<p>Mientras yo continuaba manejando sin rumbo, ya que mi madrastra jam&aacute;s me hab&iacute;a dicho su direcci&oacute;n exacta (aunque s&iacute; sab&iacute;a la zona), ella liber&oacute; mi verga y comenz&oacute; a masturbarme. Se escup&iacute;a la mano y continuaba toc&aacute;ndome. Esa humedad me la pon&iacute;a cada vez m&aacute;s dura.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta, beb&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;mo me vas a poner as&iacute;. Ahora no puedo parar de pensar en met&eacute;rtela.<\/p>\n<p>&#8211; Yo te dejo hacerme lo que quieras. No podemos ir a tu casa ni a la m&iacute;a, as&iacute; que estacion&aacute; donde m&aacute;s te guste. &#8211; me dijo<\/p>\n<p>&Iacute;bamos por una avenida, as&iacute; que ten&iacute;amos que alejarnos de ah&iacute; y buscar alg&uacute;n lugar m&aacute;s discreto. Mientras yo continuaba al volante, Rosana se desabroch&oacute; el cintur&oacute;n de seguridad y se inclin&oacute; sobre m&iacute;, comenzando a mam&aacute;rmela.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh, me vuelve loco que me la babees as&iacute;. &#8211; le dije sosteniendo el volante con la mano izquierda y presionando a su cabeza contra mi verga con la derecha.<\/p>\n<p>Entre su lengua en m&iacute; pene, el ruido de sus arcadas, y la adrenalina de estar en el auto, estaba muy caliente. Estacion&eacute; en una callecita donde no pasaban demasiados autos, frente al port&oacute;n de una casa. No pod&iacute;a seguir buscando lugar.<\/p>\n<p>Desabroch&eacute; mi cintur&oacute;n de seguridad y baj&eacute; un poco m&aacute;s mi pantal&oacute;n y b&oacute;xer para estar m&aacute;s c&oacute;modo. Hice que Rosana se enderezara y la bes&eacute; con pasi&oacute;n, con urgencia. Comenc&eacute; a apretarle las tetas, las saqu&eacute; de su blusa y de su corpi&ntilde;o. Ten&iacute;a unas tetas grandes, en las cuales hund&iacute; mi cara y comenc&eacute; a besarlas con dedicaci&oacute;n, apretarlas, pellizcar sus pezones. Llev&eacute; una de mis manos hacia su entrepierna y met&iacute; la mano por dentro de su calza y su tanga. Estaba mojad&iacute;sima. Nunca hab&iacute;a estado con una persona de su edad, pero siempre hab&iacute;a pensado que una mujer de 50 a&ntilde;os no lubricar&iacute;a as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ah mir&aacute; lo mojada que est&aacute;s<\/p>\n<p>&#8211; Te dije que me ten&eacute;s loca, pendejo.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mis dedos y los chup&eacute;, mir&aacute;ndola bien a la cara.<\/p>\n<p>&#8211; Desde que llegu&eacute; a la casa que quiero verte desnuda. &#8211; le dije mientras le quitaba la blusa y el corpi&ntilde;o, y ella me ayudaba quit&aacute;ndose el resto de sus prendas<\/p>\n<p>Yo tambi&eacute;n me saqu&eacute; las m&iacute;as y tiramos todo al piso. Rosana tir&oacute; el asiento del acompa&ntilde;ante hacia atr&aacute;s y me pidi&oacute; que me sentara en &eacute;l, para que no molestara el volante. Yo obedec&iacute; y ella se subi&oacute; encima de m&iacute;. Movi&eacute;ndose lentamente fue acomod&aacute;ndose arriba de mi verga, mientras los dos emit&iacute;amos un profundo gemido de placer. Tom&aacute;ndome de la nuca con las dos manos comenz&oacute; a cabalgarme, mientras sus enormes tetas rebotaban frente a m&iacute;. Yo las amasaba, las lam&iacute;a, las besaba. Ella tiraba su cabeza hacia atr&aacute;s y me presionaba el cuello con sus dedos y u&ntilde;as. Los vidrios se empa&ntilde;aban y los dos gem&iacute;amos ruidosamente, sin tener que cuidarnos de que nadie escuchara.<\/p>\n<p>Mientras saltaba sobre mi pene Rosana comenz&oacute; a tocar su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&#8211; Meteme un dedo en el culo &#8211; pidi&oacute; de repente<\/p>\n<p>Yo chup&eacute; bien mi dedo mayor y pasando mi brazo alrededor de su cadera, lo met&iacute; en su culo. Comenc&eacute; a moverlo suavemente y a distinguir c&oacute;mo sus gemidos se intensificaban. Rosana estaba por llegar al cl&iacute;max. Verla as&iacute;, a la novia de mi padre, subiendo y bajando sobre m&iacute;, sudando, gozando&hellip; Comenc&eacute; a meter y sacar mi dedo de su culo con m&aacute;s rapidez y luego met&iacute; un segundo dedo dentro de ella. Ella gritaba y yo ve&iacute;a que no pod&iacute;a m&aacute;s del placer.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero que te vengas para m&iacute;, y que la pr&oacute;xima vez que te vengas con mi padre pienses en m&iacute;.<\/p>\n<p>Ella me mir&oacute; y de repente alcanz&oacute; el orgasmo, emitiendo un profundo grito, y al verla, yo no pude evitar venirme dentro de ella tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Nos miramos en silencio durante unos instantes, mientras recuper&aacute;bamos el aliento. Luego ella me bes&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Ahora s&iacute; me puedo ir a dormir en paz. Un polvo con el hijo de mi pareja es lo que me recomend&oacute; el doctor &#8211; dijo bromeando<\/p>\n<p>Yo me re&iacute; mientras ella se retiraba de encima de m&iacute;. Nos limpiamos con unos pa&ntilde;uelos, y comenzamos a vestirnos porque ya era tarde. Volvimos cada uno a su asiento y mi madrastra me dijo su direcci&oacute;n exacta. Al llegar, me bes&oacute; apasionadamente de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Espero que me vuelvas a invitar a cenar pronto. Me quedaron muchas cosas por hacerte. &#8211; le dije mientras ella abr&iacute;a la puerta para bajarse del auto<\/p>\n<p>&#8211; Siempre est&aacute;s invitado. Yo cocino y luego vos me das el postre. &#8211; respondi&oacute; mir&aacute;ndome a los ojos antes de cerrar la puerta<\/p>\n<p>Esper&eacute; hasta que entrara en su edificio y luego me fui rumbo a mi departamento, dispuesto a partir de ahora a darle a mi madrastra cualquier cosa que me pidiera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>16 Mi nombre es Juan Manuel, tengo 27 a&ntilde;os, y vivo en C&oacute;rdoba, Argentina. Vivo con mi Ana, mi pareja, desde los 23 a&ntilde;os. La relaci&oacute;n con mis padres mejor&oacute; mucho cuando dej&eacute; de vivir con ellos, ya que la convivencia generaba muchos roces entre nuestras personalidades. Sin embargo, que yo me fuera de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18905,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-30857","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18905"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30857\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}