{"id":30862,"date":"2021-08-15T22:00:00","date_gmt":"2021-08-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-15T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-15T22:00:00","slug":"veinte-anos-yo-el-veinte-anos-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/veinte-anos-yo-el-veinte-anos-mas\/","title":{"rendered":"Veinte a\u00f1os yo, \u00e9l, veinte a\u00f1os m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30862\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Historia real cuando a los 20 a&ntilde;os dej&eacute; de ser una ni&ntilde;a y convertirme en mujer, empec&eacute; a vivir mi sexualidad de forma diferente, empec&eacute; a ser feliz y a tomar las riendas de mi vida y todo por un polvo de verano.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s me desnudo ante todos vosotros con un relato real, un relato que aunque largo no quiero partirlo en dos, una experiencia que tuve con tan solo 20 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, una etapa de mi vida en la que despu&eacute;s de algunas desilusiones me llevaron a dedicar mi tiempo en m&iacute;, sin importarme con quien terminar&iacute;a esa noche o la siguiente, una etapa de mi vida que dur&oacute; apenas dos o tres a&ntilde;os, una etapa de mi vida muy intensa sexualmente.<\/p>\n<p>Apenas hab&iacute;a cumplido los 20 a&ntilde;os cuando mis amigas y yo decidimos irnos 15 d&iacute;as fuera de la burbuja en la que viv&iacute;amos en Valencia y decidimos irnos a J&aacute;vea un pueblo precioso de Alicante con unas calas muy bonitas donde poder tomar el sol en toples sin que te encontraras con tu vecino, con tu panadero o con alguien de nuestra familia, ten&iacute;amos veinte a&ntilde;os y todav&iacute;a aquello nos avergonzaba un poco, fueron unos d&iacute;as incre&iacute;bles donde las cuatro disfrutamos de nuestra amistad y curiosamente nos olvidamos de los chicos incluso por las noches cuando sal&iacute;amos a bailar en donde los ten&iacute;amos que estar espantando continuamente, pero no a todos he de decir.<\/p>\n<p>Todo empez&oacute; aquel viernes por la noche, tres d&iacute;as todav&iacute;a por delante de vacaciones antes de volver a la rutina, antes de volver a prepararnos para un nuevo a&ntilde;o de estudio en la universidad, tres d&iacute;as y dos noches por delante. Aquel viernes despu&eacute;s de arreglarnos durante bastante tiempo, imaginar a cuatro chicas, cuatro veintea&ntilde;eras arregl&aacute;ndose en un peque&ntilde;o apartamento con un cuarto de ba&ntilde;o peque&ntilde;o, pues bien al final de ponernos monas, salimos para asistir a una de las fiestas de uno de los locales de moda de aquel verano, una discoteca la cual no hab&iacute;amos ido todav&iacute;a, me acuerdo como si fuera ayer, llevaba un vestido azul muy c&oacute;modo y fresco para aquellas noches de calor, un vestido vaporoso que la falda me llegaba hasta las rodillas y dejaba mi espalda desnuda con unos tirantes sobre mis hombros que ca&iacute;an por mi espalda en forma de X para que lo sujetara en mi cuerpo, debajo de mi vestido tan solo un tanga peque&ntilde;o de color negro, las piernas brillaban reci&eacute;n depiladas, as&iacute; como mis axilas y mi sexo que ese a&ntilde;o empec&eacute; a depil&aacute;rmelo por completo, mi pelo largo que ca&iacute;a por mi espalda, pero que continuamente me lo pon&iacute;a hacia delante solo por un lado tapando uno de mis pechos con &eacute;l, cosas de la edad.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s llegar dejamos el coche en una gran explanada junto a una de las playas, el gent&iacute;o se agolpaba en la entrada de aquella discoteca al aire libre, chicas y chicos guapos por todas partes y al entrar las cuatro, con ganas de guerra, con ganas de terminar las vacaciones de la mejor forma posible, empezamos a bailar, a mostrar las ganas de pasarlo bien, las ganas de jugar con movimientos sensuales, mirando de reojo a todos los chicos que nos miraban y que no se perd&iacute;an ni un solo movimiento de nuestros cuerpos, de giros de cabeza soltando las melenas al viento, el anzuelo estaba echado y solo faltaba que picaran el anzuelo.<\/p>\n<p>No hab&iacute;an pasado ni unos minutos cuando ya ten&iacute;amos a nuestro alrededor a varios candidatos cada cual m&aacute;s guapo, cada cual m&aacute;s cachas y como en un cortejo cada uno de ellos revolote&oacute; sobre nosotras mostrando todo sus atributos, espaldas anchas, m&uacute;sculos bien perfilados de gimnasio, morenos por el sol de la playa, sonrisas blancas, bailes provocativos, en fin todo lo que los machos alfas intentan demostrar a las hembras que cortejan, pero curiosamente a m&iacute; aquello no me llam&oacute; la atenci&oacute;n no as&iacute; a las chicas que enseguida se decidieron por sus sementales para que las cubrieran esa noche y quien sabe si al d&iacute;a siguiente, lo que si ten&iacute;amos claro que en un apartamento de dos camas, all&iacute; no entr&aacute;bamos todas as&iacute; que las dos primeras que llegaran tendr&iacute;an su noche feliz y las otras dos nos tendr&iacute;amos que conformar con hacerlo en un coche y m&aacute;s tarde dormir en el sof&aacute; porque de ninguna manera nos separar&iacute;amos y lo de una org&iacute;a no se nos hab&iacute;a pasado por la cabeza, de momento todav&iacute;a claro est&aacute;, quiz&aacute;s en otro relato.<\/p>\n<p>Ya fuera lo que fuera aquella noche no estaba dispuesta a soportar las tonter&iacute;as de estos machos que solo estaban dispuestos a cubrir a la hembra posiblemente solo con la intenci&oacute;n de su propio disfrute y no de ambos, as&iacute; que me apart&eacute; del grupo y en la barra pidiendo un gin tonic, escuch&eacute; por detr&aacute;s las t&iacute;picas palabras de &ldquo;esta noche est&aacute;s realmente guapa&rdquo; &ldquo;no bailas&rdquo;, t&iacute;picas palabras de cuando no tienes nada m&aacute;s interesante que ofrecer, pero result&oacute; que me equivocaba, al darme la vuelta observ&eacute; a un hombre de bastante m&aacute;s edad que yo, aunque soy mala adjudicando edades me atrev&iacute; a pensar que tendr&iacute;a entre 38 y 42 a&ntilde;os, un hombre muy guapo con pelo corto, ojos azules y perilla al estilo de Gustavo Adolfo B&eacute;cquer, con su perilla recortada y un bigote fino, un hombre de espaldas anchas, pectorales y abdominales que no los dioses del olimpo como m&aacute;s tarde pude comprobar y culto, gracias a dios muy culto con el que pas&eacute; gran parte de la noche bebiendo, hablando y porque no bailando.<\/p>\n<p>All&iacute; estaba yo una ni&ntilde;a de 20 a&ntilde;os bailando de forma sensual con un hombre que me doblaba la edad, los dos en la pista bail&aacute;bamos al son de la m&uacute;sica, subiendo mis brazos hacia arriba mientras que culebreaba mis caderas con &eacute;l muy pegado a m&iacute; por detr&aacute;s, con sus manos en mis caderas, con sus manos casi rozando mis pechos, sent&iacute;a sus manos cada vez m&aacute;s cerca, cada vez su cuerpo se pegaba m&aacute;s a m&iacute; hasta poderlo sentir roz&aacute;ndose con el m&iacute;o, mis amigas me miraban, se re&iacute;an y calentaban m&aacute;s y m&aacute;s a sus sementales, hasta que fueron desapareciendo poco a poco para luego al cabo de las horas aparecer con la ropa un poco arrugada o mal puesta.<\/p>\n<p>De las cuatro yo fui la &uacute;nica que no foll&oacute; esa noche, quiz&aacute;s porque al final me acobard&eacute; por ser un hombre mayor, no lo s&eacute;, pero el destino me ten&iacute;a reservada otra oportunidad, ya que al d&iacute;a siguiente en la misma discoteca y a la misma hora me lo volv&iacute; a encontrar.<\/p>\n<p>Volv&iacute;amos al mismo plato que el d&iacute;a anterior con las mismas ganas de ser malas, de ser juguetonas, de ser guerreras, mismo plato diferentes actores masculinos salvo el m&iacute;o que se acerc&oacute; a m&iacute; como lo hace un felino a su presa, con sigilo para que esta no se espante, pero mi sexto sentido ya lo hab&iacute;a detectado nada m&aacute;s entrar y la presa se convirti&oacute; en cazadora, dejando que se acercara, dejando que volviera su cortejo sin saber que yo ya hab&iacute;a decidido el final de aquella historia, dejando que &eacute;l pensara que hab&iacute;a ganado, ese juego que las mujeres solemos jugar y por regla general ganar.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a anochecido cuando Juli&aacute;n que as&iacute; se llamaba me pidi&oacute; que le acompa&ntilde;ara fuera, ya que hab&iacute;a demasiada gente, demasiado ruido y al salir de la discoteca parec&iacute;amos un padre y una hija que hab&iacute;an salido de all&iacute; precipitadamente, como si el padre buscara y se llevara a su ni&ntilde;a por desobedecerle por quiz&aacute;s ir demasiado provocativa, ya que &eacute;l con un pantal&oacute;n vaquero y camisa y yo con una falda azul muy corta por encima del medio muslo y una blusa blanca atada por un lazo dejando ver mi vientre y los botones de arriba desabrochados hasta casi ense&ntilde;ar mis pechos que cubr&iacute;a con un sujetador negro de encaje.<\/p>\n<p>Justo a la vuelta apoyados en una de las paredes encoladas de blanco de la discoteca, donde la m&uacute;sica a todo volumen era casi un mero recuerdo, bajo aquel peque&ntilde;o manto de estrellas que por la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica pod&iacute;amos observar habl&aacute;bamos de todo un poco, de la universidad, de su Madrid donde viv&iacute;a orgulloso, all&iacute; bajo la atenci&oacute;n de aquellas pocas luces celestiales nuestras manos se empezaron a tocar entrelazando los dedos, sus dedos empezaron acariciar la piel de mis brazos hasta llegar a mi cuello donde nuevamente volv&iacute;an a bajar y a pesar de haber sido yo la que provocara aquel ardid, a pesar de dejar que poco a poco me fuera llevando a su terreno me sent&iacute;a nerviosa, sent&iacute;a como sus caricias me provocaban peque&ntilde;os escalofr&iacute;os en mi cuerpo y me notaba como mi sexo se iba humedeciendo al paso de sus manos que ya se atrev&iacute;an a pasar por mis pechos por encima de mi blusa, Juli&aacute;n me miraba fijamente a los labios, deseoso de sentir los m&iacute;os unidos a los suyos, un deseo compartido por ambos, pero el juego era claro, &eacute;l ten&iacute;a que dar el primer paso, &eacute;l era el le&oacute;n y yo su gacela.<\/p>\n<p>Al cabo de los pocos minutos su saliva se un&iacute;a a la m&iacute;a, nuestras lenguas bailaban de un lado a otro dentro de m&iacute;, dentro de &eacute;l, mis manos abrazando su nuca, acariciando y pasando mis dedos por su pelo y mi espalda apoyada en la blanca pared soportaba el peso de su cuerpo sobre el m&iacute;o, mis pechos apretados contra su torso, mientras una de sus manos acariciaba la piel desnuda de mis caderas y la otra hacia una incursi&oacute;n por debajo de mi falda, notando la humedad evidente de mis bragas y metiendo sus dedos para comprobar lo mojada que estaba mi vagina, entre beso y beso sent&iacute;a como su pelvis se apretaba a la m&iacute;a sintiendo una gran erecci&oacute;n de su pene por debajo de sus pantalones, mis brazos bajaron a su espalda abraz&aacute;ndole a la vez que una de mis piernas se abr&iacute;a y le rodeaba por debajo de su culo para que el roce de su pene tan duro fuera m&aacute;s fuerte contra mis bragas, contra mi sexo. La gente segu&iacute;a pasando y a pesar del abrigo que la noche nos prestaba, de la oscuridad que nos rodeaba pod&iacute;an ver a dos amantes que empezaban a respirar profundamente, dos amantes que se mov&iacute;an al un&iacute;sono con solo una intenci&oacute;n, el sonido suave de un jadeo cuando ella sent&iacute;a el pene de su amante entrar suavemente en su vagina, pod&iacute;a ver las miradas indiscretas, las risas al ver que hab&iacute;an sorprendido a una pareja en pleno acto de amor, donde &eacute;l con movimientos precisos, mov&iacute;a su cadera hacia delante metiendo su pene y provocando los jadeos de su ambos.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s el pudor, quiz&aacute;s la verg&uuml;enza, pero Juli&aacute;n par&oacute; y meti&eacute;ndose el pene nuevamente por dentro de su pantal&oacute;n, me cogi&oacute; de la mano y me llev&oacute; sin mediar palabra a un sitio aunque no oculto del todo, pero si m&aacute;s lejos de miradas indiscretas y que posiblemente todos los all&iacute; presentes estuvieran en la misma faena y as&iacute; ya en su coche en la parte trasera me tumb&oacute; despu&eacute;s de haber reclinado los asientos delanteros hacia delante dejando el espacio justo para podernos mover bien, sus dedos desabrochaban mi blusa y me quitaban el sujetador, sintiendo la suavidad de su boca en mis pezones que hab&iacute;an estado luchando por salir desde que salimos de la discoteca, sent&iacute;a los besos en mi cuello y en mis labios, mis piernas rodeaban su cuerpo sintiendo ese pene tan duro y gordo que no hac&iacute;a ni unos minutos me hab&iacute;a llenado y me hab&iacute;a hecho sentir simplemente con la cabeza de su pene, Juli&aacute;n poco a poco iba bajando dejando un resto de saliva en mi cuerpo hasta llegar a mis bragas, sent&iacute;a su aliento en ellas, como me las mord&iacute;a queri&eacute;ndomelas quitar y queriendo saborear los l&iacute;quidos que en ella se acumulaban, oli&eacute;ndome como un animal, deseando que su compa&ntilde;era, que su hembra le diera las llaves nuevamente para poder abrir esa puerta y la respuesta lleg&oacute; en forma de caricias en su pelo aplastando su boca contra mi sexo, quer&iacute;a sentirle de nuevo dentro de m&iacute;, quer&iacute;a saber de lo que era capaz aquel hombre que me doblaba la edad, quer&iacute;a sentir su experiencia en mi cuerpo quer&iacute;a que me follara, que me lamiera, que me hiciera gemir y gritar.<\/p>\n<p>No tard&eacute; mucho en sentir su pene penetr&aacute;ndome de nuevo, de sentir como me llenaba entera y mi vagina se iba dilatando cada vez m&aacute;s y m&aacute;s, dejando que el roce contra mis paredes calientes y mojadas nos hiciera gemir a los dos, notaba como una y otra vez su pene entraba en mi chochito apretado, su pene tan caliente, tan duro, gordo y venoso me atravesaba continuamente de arriba abajo, estaba sentada entre sus piernas con su polla bien metida en mi co&ntilde;o mientras que &eacute;l disfrutaba de mis tetas sabore&aacute;ndolas una y otra vez, apret&aacute;ndolas as&iacute; como yo apretaba al bajar mis caderas su pene haci&eacute;ndome gemir de placer, empujando con mis manos apoyadas en el techo hacia abajo, la m&uacute;sica antes histri&oacute;nica de la discoteca se convirti&oacute; en m&uacute;sica celestial en mis o&iacute;dos con mis gemidos con los suyos, el movimiento de nuestros cuerpos era ahora el que hac&iacute;a bailar el coche de un lado a otro como si tuviera vida propia, en esos momentos de placer, un placer al que todav&iacute;a nunca nadie me hab&iacute;a acompa&ntilde;ado empez&oacute; a sonar el m&oacute;vil, justo cuando los dos primero yo y despu&eacute;s &eacute;l, explot&aacute;bamos en sendos orgasmos.<\/p>\n<p>Orgasmo, una palabra que a&uacute;n no hab&iacute;a estado en mi diccionario hasta ese d&iacute;a, ese d&iacute;a lo solt&eacute; todo, ese d&iacute;a Juli&aacute;n. 20 a&ntilde;os mayor que yo me hizo ver las estrellas ocultas hasta ahora para m&iacute;, ocultas por chicos de mi edad con poca experiencia o quiz&aacute;s ansiosos de llegar ellos solos a cruzar la meta, ese d&iacute;a supe que hab&iacute;a m&aacute;s formas de follar, m&aacute;s formas de placer y eso que solo era el principio.<\/p>\n<p>El tel&eacute;fono volvi&oacute; a sonar mientras recobraba el aliento, era Sof&iacute;a, que al o&iacute;rme jadear, recobrando la respiraci&oacute;n me dijo que ellas ya se iban al apartamento y al colgar Juli&aacute;n solo oy&oacute; &ldquo;no, no me esper&eacute;is&rdquo;, una vez vestidos sal&iacute;amos de aquel parking sucio y polvoriento hacia ninguna direcci&oacute;n realmente, Juli&aacute;n me pregunt&oacute; que si me hab&iacute;a gustado, que &eacute;l realmente hab&iacute;a disfrutado foll&aacute;ndome a lo que yo sin saber que decir en ese momento asent&iacute; dulcemente mir&aacute;ndole a los ojos, me preguntaba si me dejaba en casa o donde mis amigas a lo que de momento no tuve respuesta, hasta que rompiendo nuestro acuerdo de chicas por segunda vez esa noche me atrev&iacute; a decirle &ldquo;no, a tu casa mejor&rdquo; sin saber si hab&iacute;a esposa, madre o hijos con &eacute;l de vacaciones y a lo que &eacute;l me contesto despu&eacute;s de largo rato sin hablarnos pensando yo que no iba a ser posible, &ldquo;segura Lara, est&aacute;s segura de venir a mi casa&rdquo;.<\/p>\n<p>Mi respuesta no se hizo esperar y como antes mi respuesta no sali&oacute; de mi boca, bueno en parte si, porque aprovechando un sem&aacute;foro me agach&eacute; y abri&eacute;ndole la bragueta del pantal&oacute;n le saqu&eacute; la polla y me la empec&eacute; a lamer sin que &eacute;l pusiera oposici&oacute;n, sin parar hasta nuestro destino y sin bajarnos del coche hasta que no termin&eacute;, no par&eacute; de chupar, de succionar, de morderle con mis labios su pene, dulce como la miel, duro como el acero hasta que no le o&iacute; gemir de placer y sent&iacute; como llenaba esta vez de su leche mi boca.<\/p>\n<p>La puerta del ascensor se abri&oacute; en la &uacute;ltima planta de aquel edificio, tan solo dos puertas en el rellano y una era por la que &iacute;bamos a entrar, las vistas a pesar de la oscura noche eran impresionantes, no pod&iacute;a dejar de mirar por el ventanal del sal&oacute;n cuando sent&iacute; que me llamaba desde la cocina y al acercarme me pon&iacute;a en la mano una cerveza bien fr&iacute;a, &ldquo;Y bien Lara, te gusta mi casa&rdquo;, &ldquo;si&eacute;ntate como en la tuya, ponte c&oacute;moda y no tengas miedo&rdquo;, es cierto, estaba un poco nerviosa, nunca hab&iacute;a hecho eso, nunca me hab&iacute;a ido con un desconocido a su casa, no sin que mis amigas supieran donde estaba, no s&eacute;, si la calidez de su voz, su sonrisa al mirarme, sus ojos llenos de confianza o que, pero reaccion&eacute; de la mejor forma posible despu&eacute;s de haber sido m&iacute;a la idea de ir a su casa y aprovechando que me dijo por segunda vez que me pusiera c&oacute;moda, dej&eacute; la cerveza en la encimera y con movimientos lentos para que &eacute;l pudiera verme mejor empec&eacute; a desanudar el nudo de mi blusa, de desabrocharme bot&oacute;n a bot&oacute;n hasta que me la quit&eacute; por completo.<\/p>\n<p>&Eacute;l solo me miraba a la vez que daba largos tragos a su cerveza, me miraba como me quitaba el broche del sujetador y como me acariciaba los pechos pellizc&aacute;ndome los pezones tan sensibles aquella noche que no paraba de estar en punta, le miraba sin decirle nada, le miraba con lujuria mordi&eacute;ndome los labios con los dientes, le miraba cuando empec&eacute; a desabrochar el bot&oacute;n trasero de mi falda y a bajarme la cremallera hasta que mi falda cay&oacute; al suelo y con dos pataditas peque&ntilde;as quit&aacute;ndomelos de mis tobillos y qued&aacute;ndose bajo sus pies, estaba all&iacute; desnuda ante &eacute;l solo con mis bragas llam&aacute;ndole a gritos que se acercara a m&iacute;, Juli&aacute;n solo me observaba, me miraba de arriba abajo sin perder detalle de mis curvas, de mis largas piernas, de mis muslos, de la forma de mis bragas en mi cuerpo tapando lo justo de mi sexo y subiendo por los laterales hasta mis caderas, todo mi cuerpo hablaba de forma sensual esa noche, todo mi cuerpo estaba preparado para el pecado aquella noche y se lo ofrec&iacute;a a &eacute;l, una veintea&ntilde;era le estaba ofreciendo su cuerpo para que &eacute;l hiciera lo que quisiera con &eacute;l, estaba deseando que se acercara y que me hiciera suya, estaba deseando sentir una vez m&aacute;s como su cuerpo penetraba en el m&iacute;o, quer&iacute;a gritar desde ese instante, quer&iacute;a gozar, quer&iacute;a sentir nuevamente los orgasmos en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Yo hab&iacute;a hecho lo dif&iacute;cil y &eacute;l solo ten&iacute;a que acercarse y cuando pensaba que no lo har&iacute;a dejo su cerveza y con tres zancadas se peg&oacute; a m&iacute;, empez&aacute;ndome a besar, supongo que el sabor de mi boca, una mezcla entre saliva, cerveza y semen no le supuso mayor problema porque no paraba de meter su lengua dentro de m&iacute;, mis manos en su cara acarici&aacute;ndosela suavemente, abraz&aacute;ndole por la nuca y vuelta a sentir su cara en mis dedos, mientras que &eacute;l con m&aacute;s brusquedad que yo me cog&iacute;a los cachetes del culo, apret&aacute;ndolos con fuerza, llevando sus manos a mis caderas y cogiendo por ambos lados mis bragas entre sus dedos estir&aacute;ndolas hasta casi romperlas, estaba realmente caliente, lo hab&iacute;a provocado de tal manera que se estaba comportando como un animal y eso me estaba excitando m&aacute;s, me estaba poniendo m&aacute;s y m&aacute;s caliente, notaba como los fluidos de mi vagina empezaban a mojar mis bragas, como mis labios se inundaban con ellos, pod&iacute;a sentir como me bajaban por la vagina, realmente estaba dispuesta a d&aacute;rselo todo, realmente estaba como una gata en celo.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n se apart&oacute; de m&iacute; y empez&oacute; a lamer mi cuerpo, desde mis labios, hasta mis pechos, desde mis pechos hasta mi vientre y luego de cuclillas empez&oacute; como antes en el coche a oler mis bragas, a meter su nariz tan profunda en ellas que la tela de mis bragas se met&iacute;a en mi rajita, me hac&iacute;a estallar de placer y poco a poco me las fue bajando hasta que se quedaron colgadas de un tobillo cuando este reposaba en uno de sus hombros mientras que su nariz se met&iacute;a en mi vagina totalmente mojada, sus dedos masajeaban mi cl&iacute;toris una y otra vez, su lengua recorr&iacute;a la autopista de mis labios humedecidos y yo no paraba de gemir, sujet&aacute;ndome con una mano apoyada en la encimera de la cocina y con la otra a su cabeza, hundi&eacute;ndola m&aacute;s en mi sexo y tir&aacute;ndole de los pelos, si la verdad que si me hab&iacute;an comido el co&ntilde;o otras veces, pero no como &eacute;l, cada lametazo, cada penetraci&oacute;n de su lengua, cada penetraci&oacute;n de su nariz dentro de mi rajita, algo que realmente me encantaba y era totalmente nuevo para m&iacute;, sent&iacute;a como mi cuerpo se estremec&iacute;a, como me atravesaba el cuerpo desde la punta de los pies hasta la cabeza peque&ntilde;os escalofr&iacute;os, peque&ntilde;os espasmos con los consiguientes gemidos y risa nerviosa de sentirme tan feliz, de sentirme tan deseada, de sentir tanto placer.<\/p>\n<p>Mi cabeza no se manten&iacute;a en su sitio, se mov&iacute;a de arriba abajo con mi boca constantemente abierta emitiendo sonidos de placer, mi rodilla flexionada sobre su hombro en continuo temblor cuando sent&iacute;a sus dedos entrar dentro de m&iacute;, llev&aacute;ndolos tan profundo como pod&iacute;a, su lengua sobre mi cl&iacute;toris en un baile circular, luego siendo succionado por su boca, casi mordido por sus labios, realmente estaba casi en &eacute;xtasis, con los ojos cerrados y cuando los abr&iacute;a totalmente en blanco con la cara desencajada de placer, Juli&aacute;n se levant&oacute; y volv&iacute;a a besarme, ahora era yo la que beb&iacute;a de &eacute;l mis propios jugos, sab&iacute;a a m&iacute;, sab&iacute;a a sexo y sin m&aacute;s nuevamente sus manos sobre mis nalgas y subi&eacute;ndome con fuerza me qued&eacute; suspendida sobre &eacute;l, abraz&aacute;ndole con mis piernas por debajo de su culo, hasta que despacio con paso lento, pero firme, mientras que nuestros labios segu&iacute;an unidos como uno solo me llev&oacute; a la cama ech&aacute;ndome boca arriba.<\/p>\n<p>Ve&iacute;a como de pie se empezaba a desnudar, solo con la luz que ven&iacute;a de la cocina, casi en penumbra le ve&iacute;a quitarse la ropa hasta quedarse desnudo, y con una rodilla en la cama empez&oacute; a besar mis pies a la vez que me quitaba las sandalias, primero una luego la otra, sus labios sobre mis rodillas, sent&iacute;a la humedad de su saliva por mis muslos, lamiendo de arriba abajo mi sexo, oli&eacute;ndomelo y metiendo su nariz en mi vagina, pod&iacute;a sentir su respiraci&oacute;n, pod&iacute;a sentir su excitaci&oacute;n, peque&ntilde;os gemidos sal&iacute;an de mi garganta, estaba tan excitada, nunca nadie me hizo eso y me encantaba, empez&oacute; a subir por mi monte de Venus totalmente depilado, mi vientre y pr&oacute;xima parada mis pechos con mis pezones esperando ansiosos ser mordidos por sus labios, poco a poco iba subiendo con sus manos ya sobre mi pelo, revolvi&eacute;ndolo mientras que nos empezamos a besar y empezaba a gemir en su boca al sentir como su pene tremendamente duro hab&iacute;a encontrado solo la entrada de mi vagina y empezaba a meterse lentamente hasta el fondo, hasta sentir sus test&iacute;culos chocando con mi culo.<\/p>\n<p>Nuevamente ten&iacute;a su pene meti&eacute;ndose y atravesando un mar de placer, placer de los dos, nuestros gemidos ahogados por nuestros besos, su cuerpo sobre el m&iacute;o subiendo y bajando, resbalando por mis pechos sudorosos, mis piernas lo rodeaban por la cintura y mis manos ara&ntilde;aban su espalda, los primeros gritos de placer empezaron a volar por la ventana abierta, placer en ning&uacute;n caso fingido como en otras ocasiones, como otros amantes, este era real, el placer me hac&iacute;a gemir y gritar, temblaba todo mi cuerpo cuando le sent&iacute;a entrar, cuando sent&iacute;a su pene llenarme por completa, llegar tan al fondo como nadie me la hab&iacute;a metido, rozando desde su cabeza hasta el tronco entero de su pene toda mi vagina, envuelto en un mar de fluidos que me llenaban por dentro.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n se dio la vuelta despacio, arrastr&aacute;ndome a m&iacute; con &eacute;l, sin sacarme el pene de mi co&ntilde;o, haciendo que empezara a montarle como una experimentada amazona, me iba guiando y yo le iba haciendo caso, me dec&iacute;a que me echara hacia atr&aacute;s y yo lo hac&iacute;a, hacia delante y yo lo hac&iacute;a, que no la sacara y empujara y yo lo hac&iacute;a, la sent&iacute;a llenarme entera, presionando el final de vagina, queriendo entrar en el mismo &uacute;tero, la hab&iacute;a tenido en mis manos, en mi boca, sab&iacute;a que la ten&iacute;a grande, pero me estaba sorprendiendo lo mucho que me llenaba. Me hab&iacute;a echado hacia atr&aacute;s apoy&aacute;ndome con las manos en sus tobillos moviendo mi cadera hacia delante y hacia atr&aacute;s viendo como su pene me entraba, como poco a poco Juli&aacute;n me atravesaba como una lanza haci&eacute;ndome emitir los gemidos m&aacute;s dulces, me sub&iacute;a nuevamente con mis manos en mi cabello, revolvi&eacute;ndomelo cuando apretaba hacia abajo teniendo su polla prisionera de mi co&ntilde;o, movi&eacute;ndome lentamente de lado a lado mientras miraba como la cara de Juli&aacute;n se descompon&iacute;a de placer, como cerraba los ojos y los abr&iacute;a para lanzar sus manos a mis tetas, agarr&aacute;ndolas y tir&aacute;ndome de mis pezones tremendamente sensibles a todo lo que hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Poco a poco iba sintiendo ese ardor nuevamente, ese calor que me nac&iacute;a en el vientre y descend&iacute;a hasta mi vagina, esa llama que me atravesaba el cuerpo y me hac&iacute;a tumbarme hacia &eacute;l presionando nuestros pechos sudorosos mientras que d&aacute;bamos rienda suelta a nuestras lenguas que empezaron a bailar fren&eacute;ticamente, a saborear todos los gemidos, mis gemidos que iban siendo encarcelados en su boca, Juli&aacute;n levant&oacute; la pelvis unos cent&iacute;metros y con un potente empuj&oacute;n hizo que me separara de su boca para poder gritar, para sentirme realmente satisfecha con lo que estaba sintiendo cuando me penetraba con tanta velocidad con tanto vigor hasta que los dos estallamos en un maravilloso orgasmo, notaba como su semen me atravesaba toda la vagina como su pene expulsaba como lava ardiente r&iacute;os de semen que discurrir&iacute;an por mi interior.<\/p>\n<p>Los gemidos y jadeos fueron remitiendo cuando los besos se hicieron hueco en aquella habitaci&oacute;n, dos, dos orgasmos en una noche, algo que sab&iacute;a que exist&iacute;a, pero que a&uacute;n no me lo hab&iacute;an presentado y que a partir de aquella noche, de aquella ma&ntilde;ana cuando me despertaba a su lado, cuando de espaldas a m&iacute; me despertaba con sus besos en mi cuello y su pene penetrando mi vagina por detr&aacute;s hasta que un orgasmo m&aacute;s me hizo ver que no hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o, que la noche anterior realmente existi&oacute;, las posturas, los orgasmos, no uno, ni dos, tampoco tres ni cuatro, no s&eacute;, hab&iacute;a perdido la cuenta de cuantas veces penetr&oacute; en mi cuerpo, de cuantas posturas explor&eacute; y ya en la ducha, lavando mi sexo, una risa nerviosa sal&iacute;a de mis labios record&aacute;ndolo todo lo que sent&iacute; aquella noche, as&iacute; como lo estoy recordando ahora con mis bragas mojadas sobre la silla, con mi port&aacute;til en la mesa y mis dedos tecleando a duras penas poniendo negro sobre blanco aquella experiencia que empez&oacute; a cambiar como vivir mi sexualidad, una experiencia que ahora mismo recuerdo como si fuera ayer e intentando ahora ser m&aacute;s fuerte que esa fuerza tan poderosa que llena mi cuerpo de deseo, que mis manos se quieran meter por debajo de mis bragas, que mis ojos se cierren y mis dedos intenten emular el prodigio que Juli&aacute;n realiz&oacute; aquella noche de finales del mes de agosto, ya hace cinco a&ntilde;os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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