{"id":30878,"date":"2021-08-16T22:00:00","date_gmt":"2021-08-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-16T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-16T22:00:00","slug":"el-crucero-02-paseando-por-el-barco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-crucero-02-paseando-por-el-barco\/","title":{"rendered":"El crucero (02): Paseando por el barco"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30878\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La espera se te hace interminable, ni las caricias de tu compa&ntilde;ero pueden calmar los nervios que te corroen, desnuda, dolorosamente estrujada, solo puedes esperar, hay decenas de cajas, pueden pasar horas hasta que os saquen a vosotros. La lengua de tu compa&ntilde;ero sigue jugando contigo, le encanta saborearte, lamer la piel suave y dulce de una cerdita rubia como t&uacute;, mira tu pelo largo, ligeramente ondulado, tus pechos no demasiado grandes, tu sexo cada vez m&aacute;s mojado. Pegada a &eacute;l, traviesa y coqueta le acaricias, poco a poco tus ojos se han ido acostumbrando a esta luz tenue, le miras, debe rondar la treintena, como t&uacute; el tambi&eacute;n lleva un collar de color negro, estiras un poco el cuello, hasta poder besar la punta de su verga, te gusta su tacto, su textura, sigues bes&aacute;ndolo, toc&aacute;ndolo, te gusta que se excite contigo, ser tu quien endurezca su deseo, quien le haga buscar un placer prohibido que sin duda vuestros amos castigaran. Te encanta sentirte atractiva y deseada, y sonr&iacute;es cuando su verga otra vez se vac&iacute;a entre tus labios, Coqueta y traviesa bebes golosa esta leche caliente y espesa, te relames los labios, no quieres perder ni una gota, y tan solo alg&uacute;n gru&ntilde;ido apagado te corrobora que &eacute;l tambi&eacute;n est&aacute; disfrutando, que &eacute;l tambi&eacute;n est&aacute; gozando de este placer prohibido en esta jaula estrecha y asfixiante.<\/p>\n<p>De pronto, abren la puerta, cogen de una de tus patas y tiran hacia fuera, gru&ntilde;es enfadada cuando te separan de tu compa&ntilde;ero, est&aacute;s agarrotada, tienes calambres y apenas si puedes moverte, alguien tira de tu vello, chillas de dolor cuando te arrancan algunos de tus pelos, al final consiguen sacarte, ahora es el turno de tu compa&ntilde;ero, tiran de su rabo, aprieta los pu&ntilde;os y los dientes, no quiere llorar, no quiere gritar, no quiere darles el placer de que le vean suplicar, lo echan al suelo, junto a ti, con una vara os van azotando para desentumeceros, ponen un barre&ntilde;o de agua en el suelo, y los dos met&eacute;is el hocico dentro, vas bebiendo todo lo que puedes, notas como &eacute;l leng&uuml;etea junto a ti, cuando ya piensan que hab&eacute;is bebido bastante, tiran hacia arriba de vuestros cabellos, mientras os ordenan que os levant&eacute;is, intentas hacerlo, pero tanto tiempo hacinada hace que te fallen las piernas, caes al suelo, y agarr&aacute;ndote por los pechos te levantan otra vez, giras la cara, &eacute;l tambi&eacute;n lo est&aacute; pasando mal, apenas si puede mantenerse en pie, al final lo consigue. Te sueltan y entre temblores consigues tambi&eacute;n aguantarte derecha. Una vez en pie, con una esponja mojada en jab&oacute;n, van limpi&aacute;ndote, tus tetas, tu culo, r&iacute;en cuando ven los restos de esperma llenando tu cara y deciden dejarte la cara sucia, que todos vean como se ha corrido la cerda enjaulada, bajas la mirada sonrojada, mientras uno de los trabajadores, se entretiene limpiando a fondo tu sexo, su mano y la esponja mojan tu vulva, tu cl&iacute;toris, luego se esmera en tus nalgas, tu culo, empiezas a gemir mientras el agua va moj&aacute;ndote, mientras sus dedos recorren tu zona m&aacute;s &iacute;ntima . Otro trabajador le grita, no es hora de perder el tiempo, hay un horario que cumplir, y todos los animales han de estar exhibidos dentro de una hora como m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Agarran el rabo de tu compa&ntilde;ero, y de un tir&oacute;n se lo llevan, antes has podido ver el n&uacute;mero que lleva rotulado en el pecho, 7.042, sabes lo que significa, cubierta siete, camarote 42, all&iacute; esta su due&ntilde;a o due&ntilde;o, no sabes si &eacute;l ha podido ver tu n&uacute;mero, si ha visto que tu eres la perrita del camarote 34 de la cubierta 8. Un nuevo azote te devuelve a la realidad, es tarde y hay prisa, te agarran por una de tus tetas, y tirando de ti, te sacan de esta bodega, por el camino oyes como suenan las sirenas del barco, estamos zarpando, tan solo un ligero movimiento casi imperceptible denota el movimiento del barco, y mientras t&uacute; est&aacute;s en la bodega, nueve cubiertas por encima, Nuria est&aacute; apoyada en una de las barandillas viendo partir el crucero, poco a poco el muelle se va alejando, la estatua de Colon, el hotel Vela, el perfil inconfundible de Montjuic, todo va quedando atr&aacute;s, bebe un sorbo de su bebida bien fr&iacute;a y hace algunas fotos con el m&oacute;vil, junto a ella, decenas y decenas de amos y amas, disfrutan de este d&iacute;a soleado, de la m&uacute;sica con que el barco se despide de Barcelona, y de la ilusi&oacute;n de unos d&iacute;as donde gozar y disfrutar de todos y cada uno de los servicios y placeres que ofrece &ldquo;El justine&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras, en otro rinc&oacute;n de la cubierta superior, Ra&uuml;l y yo estamos conversando con Jacques, un importante abogado franc&eacute;s, nos cuenta que su esposa, Margot, desde siempre se sinti&oacute; atra&iacute;da por este mundo, primero le ped&iacute;a algunos azotes en las nalgas para excitarse, poco a poco los azotes se convirtieron en latigazos, en cadenas y argollas donde ella estaba colgada mientras &eacute;l la penetraba , luego lleg&oacute; aquel club exclusivo y discreto, donde los socios pod&iacute;an disfrutar de ella, la insultaban, la azotaban, la follaban por cualquiera de sus agujeros, mientras ella se corr&iacute;a una y otra vez, y ahora para celebrar los 20 a&ntilde;os de casados, le ha regalado este crucero, y el d&iacute;a exacto del aniversario, la marcar&aacute; a fuego con sus iniciales, esto interesa a Ra&uuml;l, ya que el tambi&eacute;n aprovechar&aacute; para marcar a zuleia, as&iacute; que decidimos quedar esta noche, para charlar un poco y compartir las esclavas.<\/p>\n<p>Poco a poco el mar fue llenando el horizonte, Barcelona fue empeque&ntilde;eci&eacute;ndose hasta desaparecer y a la hora en punto, anunciaron que todos los esclavos y esclavas ya estaban expuestos, en el teatro, en algunas salas, incluso en los pasillos, durante las pr&oacute;ximas tres horas, los cruceristas podr&aacute;n ir mirando los distintos ejemplares y si alguno les apetece, todos llevan marcado el n&uacute;mero de camarote donde est&aacute;n sus due&ntilde;os, para contactar con ellos.<\/p>\n<p>T&uacute;, con tu cabellera rubia y tu cara de ni&ntilde;a traviesa, eres una de las m&aacute;s solicitadas, decenas de manos juegan con tus pechos, con tu vello rizado y dorado, algunos miran tu cara llena de chorreones de las corridas de tu compa&ntilde;ero de celda, otros meten sus dedos en tus agujeros, ri&eacute;ndose cuando los sacan totalmente empapados, y es que la verg&uuml;enza, la humillaci&oacute;n, aquellos desconocidos us&aacute;ndote una y otra vez te excitan cada vez m&aacute;s, y mientras una joven pareja se entretiene pellizc&aacute;ndote la vulva y jugando con tus pezones, al fondo ves a Nuria, acompa&ntilde;ada de un amigo que ha conocido en cubierta, le iba a presentar a su perrita d&oacute;cil y obediente, y resulta que t&uacute; has decidido follar sin permiso. Tu due&ntilde;a te abofetea con todas sus fuerzas, y retorci&eacute;ndote los pezones te recuerda que solo ella decide cu&aacute;ndo y con quien puedes follar. T&uacute; con l&aacute;grimas en los ojos, solo puedes ladrar de forma lastimera esperando que te perdone, el chico se pone tras de ti, y de un golpe entra su verga en tu culo. Te muerdes los labios para no chillar, no lo esperabas y te duele, te duele cada vez m&aacute;s, pero el sigue entr&aacute;ndola con todo su &iacute;mpetu, sigue abriendo tus nalgas con su rabo grueso y duro. Nuria mira a su alrededor y pregunta si a alguien le apetece tu co&ntilde;o, al momento uno de los hombres se acerca y sin dudarlo, te ensarta hasta el fondo. Emparedada entre los dos, te mueves como una mu&ntilde;eca al comp&aacute;s de sus golpes de ri&ntilde;&oacute;n, al ritmo de su placer, mientras tus l&aacute;grimas se funden con los restos de semen reseco de tu cara.<\/p>\n<p>No tardan en correrse, se separan de ti, notas como su leche espesa y caliente baja por tus nalgas, por tus muslos, Nuria sigue mir&aacute;ndote, quiz&aacute;s decidiendo que castigo te espera esta noche, de momento, se coge del brazo de su acompa&ntilde;ante y se van, t&uacute; te quedas sollozando mientras no tardas en notar otras manos, otros besos, otros pellizcos y caricias en tu piel.<\/p>\n<p>Mientras, en otra de las zonas del barco, Jacques ve a nuri, la reconoce de los videos de la carrera, junto conmigo nos acercamos a ti, te arqueas todo lo que puedes, te gusta mostrar tus hermosos 44 a&ntilde;os, altiva y sumisa, Jacques toquetea tu co&ntilde;o, sonr&iacute;es mientras sus dedos te excitan, te hacen sentirte deseada, te encanta ver como engordas su verga, como atraes sus miradas, &eacute;l nos cuenta que Margot se ha corrido decenas de veces viendo el video de tu carrera, vi&eacute;ndote sudar, llorar, cojear, con tu cuerpo al l&iacute;mite una y otra vez, mientras lo cuenta, no deja de mirarte, de tocarte, de acariciarte, empiezas a moverte, a gemir, te falta muy poco para correrte entre sus dedos, me miras sumisa implorando mi permiso, y con un movimiento de mi cabeza te lo doy, al instante empiezas a contornearte, a estrujar todo lo que puedes aquellos dedos, a gru&ntilde;ir, a correrte entre los dedos que te penetran y juegan contigo. Se forma un corro de gente mir&aacute;ndote, viendo como con la boca abierta berreas entre espasmos de placer. Jacques saca la mano de ti, y la acerca a tus labios, lames cada uno de aquellos dedos, mientras le miras sumisa y sensual. Antes de irnos animo a quien quiera a usarte por cualquiera de tus agujeros a que lo haga, y no tardas en estar rodeada de manos y vergas, cierras los ojos y sonr&iacute;es mientras te entregas al placer de aquellos desconocidos.<\/p>\n<p>Seguimos paseando, y en una de las salas, vemos a Margot, aqu&iacute; es Jacques quien me invita a usarla, ella est&aacute; seria, excitada, asustada, en un cumulo de sensaciones que se entremezclan y la hacen sufrir y gozar a cada instante, es un paso m&aacute;s en su sumisi&oacute;n, la han enjaulado, azotado y exhibido como un animal de feria, la han toqueteado y magreado decenas de extra&ntilde;os y por si fuera poco siempre le han asustado los barcos. Acaricio sus labios, ella sumisa abre la boca, mi lengua recorre su cara, entra en su boca, mis manos se aferran a sus pechos, ella mira a su due&ntilde;o sin saber qu&eacute; hacer, Jacques tras ella, se agarra a su cintura y la penetra por el culo, lentamente, sin prisa, disfrutando de cada cent&iacute;metro que va entrando en su esposa, de cada gemido de sus labios, de cada gesto de dolor, mientras, yo acaricio su vulva, toqueteo su cl&iacute;toris, mordisqueo sus pezones, ella no pude evitar moverse, contornearse, mientras mi verga cada vez m&aacute;s endurecida va entrando en su cuerpo. Gime y se contornea, le gusta sentir a su marido detr&aacute;s, y a un desconocido delante, se mueve al comp&aacute;s de nuestro placer y del suyo, es evidente que est&aacute; gozando, que est&aacute; disfrutando de cada instante, de cada nueva verg&uuml;enza e humillaci&oacute;n, hace tiempo que ha aceptado que su placer solo le llega de los castigos y humillaciones a que la somete su marido, o quien &eacute;l decida.<\/p>\n<p>Tras corrernos en Margot, su marido le da un beso en los labios, ella sonr&iacute;e satisfecha y feliz, mientras ve como nos alejamos, ahora son otras manos, las que toquetean su piel. La tarde va convirti&eacute;ndose en noche, y a las 9 en punto empiezan a desmontar la exposici&oacute;n de esclavas y sumisos, es hora de llevar cada ejemplar al camarote de su due&ntilde;o. Nuria se acerca a ti, mira c&oacute;mo te desatan, como te magrean los trabajadores, mientras te ponen la correa y a 4 patas te llevan hasta el montacargas por donde te subir&aacute;n hasta la cubierta 8. Aun tardan un rato en llegar, y cuando lo hacen, Nuria ya te est&aacute; esperando con la fusta en la mano, asustada te encorvas ante ella, el primer azote golpea tus nalgas, totalmente empapadas con el esperma reseco de distintos amos que te han usado. Te muerdes los labios mientras ella sigue azot&aacute;ndote, castig&aacute;ndote por haberte corrido sin su permiso, tras una veintena de azotes y con tu culo y tus tetas ardiendo de dolor, se sienta en un sof&aacute;, y te dice que ahora quiere que le cuentes todo lo que has hecho en la jaula. Tragas saliva y con un hilo de voz, empiezas a explicarle como le has limpiado el culo con la lengua y como &eacute;l te ha limpiado el tuyo, le cuentas como os hab&eacute;is mirado para poder ir juntos en la jaula, como el miedo al castigo te ha hecho correrte una y otra vez, en una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a y a la vez excitante. Nuria sonr&iacute;e y te pregunta cu&aacute;l es el camarote del perrito, t&uacute; lo dices mir&aacute;ndola con ojos ilusionados 7042, Nuria descuelga el tel&eacute;fono y marca el n&uacute;mero, tu coraz&oacute;n te palpita a mil, mientras esperas que respondan, mientras temes y deseas que alguien hable al otro lado de la l&iacute;nea, finalmente alguien responde, Nuria le cuenta que tiene una perrita que merece ser castigada por haberse corrido con su esclavo. Tras un instante de silencio, Nuria r&iacute;e divertida, y colgando el tel&eacute;fono, te acaricia las mejillas y te dice que esta noche cenaremos con los due&ntilde;os del perro y decidiremos que castigo os merec&eacute;is&hellip;<\/p>\n<p>Se acerca la hora de la cena, Nuria se pone un vestido negro ajustado a su piel, tremendamente sensual, se mira en el espejo todas sus curvas se adivinan de manera evidente, sus cabellera negra cae sobre sus hombros y espalda, es joven y hermosa, y le gusta lucir su belleza. Luego termina de retocarse el maquillaje, y tras calzarse sus zapatos de tac&oacute;n va hacia ti, en el suelo, azotada y mugrienta la miras, ella observa las marcas de tus &uacute;ltimos azotes, te levanta por las tetas y da un par de vueltas a tu alrededor, a pesar de tu suciedad, de tu piel enrojecida por el l&aacute;tigo, de tu cansancio y tus castigos, sigues siendo una hembra muy apetecible, est&aacute; orgullosa de ser tu due&ntilde;a y hoy quiere lucirte como su mejo trofeo. Oyes el click de la correa cerr&aacute;ndose en tu collar, es hora de salir, veremos que tal te portas con los propietarios de tu amigo, tu sonr&iacute;es y bajas la mirada, mientras un tir&oacute;n de tu correa, te hace seguirla hasta la puerta, fuera el ambiente es del todo animado, por todas partes grupos de amigos charlando y riendo, m&uacute;sica, espect&aacute;culos de todo tipo, bares llenos de gente y camareros eficientes sirviendo a cualquier crucerista. Algunos miran la hoja de actividades de esta noche, otros van a cenar, y algunos simplemente pasean viendo este mar mediterr&aacute;neo tranquilo y sosegado que mece suavemente el barco. Sientes un escalofri&oacute; cuando oyes los gritos de un par de esclavos a quien est&aacute;n azotando en una de las muchas cruces en forma de aspa que hay repartidas por el barco. Un poco m&aacute;s adelante ves a una hembra retorci&eacute;ndose de dolor en un charco con su propia orina, mientras su due&ntilde;o juega con el mando que hace estallar descargar electicas en alguno de sus agujeros.<\/p>\n<p>Tras un breve paseo lleg&aacute;is ya al restaurante &ldquo;Gran Marques&rdquo;, donde Nuria ha quedado con los due&ntilde;os del perrito que t&uacute; conoces. Alguien la llama desde una de las mesas del fondo, tu due&ntilde;a sonr&iacute;e y vais hacia ellos. Les miras, son una pareja de vuestra edad, a medida que te acercas ves en el suelo a una hembra morena, enroscada a una de las patas de la mesa, y junto a ella, el culo inconfundible de tu amigo&hellip;<\/p>\n<p>(Continuar&aacute;)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 La espera se te hace interminable, ni las caricias de tu compa&ntilde;ero pueden calmar los nervios que te corroen, desnuda, dolorosamente estrujada, solo puedes esperar, hay decenas de cajas, pueden pasar horas hasta que os saquen a vosotros. 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