{"id":30961,"date":"2021-08-19T22:00:00","date_gmt":"2021-08-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-19T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-19T22:00:00","slug":"la-estrella-de-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-estrella-de-la-noche\/","title":{"rendered":"La estrella de la noche"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30961\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tal vez hab&iacute;an pasado unos tres meses desde nuestra visita a la &ldquo;milla del pecado&rdquo;, en Hamburgo, cuando mi esposa me coment&oacute; sobre la propuesta de unas amigas suyas, para ir de visita all&iacute; durante un fin de semana. La iniciativa surgi&oacute; porque ellas est&aacute;n solas, sin sus maridos, y quisieran ir a darse una vuelta, en plan de turistear y hacer algo diferente, pero, claro, siempre y cuando hubiera alguien que las acompa&ntilde;ara. En este caso, yo.<\/p>\n<p>Y, pensando en la log&iacute;stica y recursos disponibles para tal evento, pregunt&eacute;, &iquest;Cu&aacute;l es la idea? Ellas quieren darse una vuelta por all&aacute;, pero no quieren ir solas. Yo les he dicho que ya conocemos y, que, si ellas quisieran, nosotros las podr&iacute;amos acompa&ntilde;ar, pero que lo iba a consultar contigo, porque no sabr&iacute;a decirles si tendr&iacute;as la disponibilidad y la disposici&oacute;n para hacerlo. Por ahora es tan solo una idea que surgi&oacute; del capricho por conocer, pues, con todo lo que les han contado, se les ha despertado la curiosidad de comprobar por s&iacute; mismas si es verdad todo lo que se dice.<\/p>\n<p>La iniciativa, en principio, surgi&oacute; porque sus maridos, quienes llevaban m&aacute;s tiempo en el pa&iacute;s, dec&iacute;an que ya conoc&iacute;an y que prefer&iacute;an ir a otros destinos y que, cuando hubiese espacio, les dar&iacute;an una vuelta para que conocieran. Una de ellas hab&iacute;a dicho que el marido no se hab&iacute;a mostrado muy entusiasmado en ir por all&aacute;, y que era mejor gastar el tiempo conociendo otras cosas que s&iacute; val&iacute;an la pena, porque, al fin y al cabo, despu&eacute;s de estar en Europa, no se ten&iacute;a certeza si existiera la posibilidad de volver en el futuro. Pues, precisamente, le habr&iacute;a dicho ella, es la oportunidad para conocer, porque despu&eacute;s quiz&aacute; no vuelva a darse la posibilidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, hab&iacute;a comentado ella, ante su aparente indiferencia, y para evitar disgustos, mejor no le hab&iacute;a vuelto a insistir. Y pensaba que, si se concretaba esta posibilidad, con nosotros como gu&iacute;as, y sin hacer mucho ruido sobre el destino y las intenciones de su viaje, ella misma se pudiera dar la vueltica y no perder la oportunidad. El prop&oacute;sito era aprovechar al m&aacute;ximo el tiempo que iban a estar de visita en el antiguo continente y no desperdiciar las posibilidades de visitar otras ciudades y diferentes sitios de inter&eacute;s tur&iacute;stico. Y si ellas estaban en capacidad de disponer de su tiempo y actuar aut&oacute;nomamente, &iquest;por qu&eacute; no?<\/p>\n<p>En dos semanas, ellas ir&iacute;an a estar solas de jueves a domingo, porque sus maridos saldr&iacute;an a navegar, debido a sus compromisos de trabajo, y regresar&iacute;an el lunes o martes. Y, entonces, se preguntaban ellas, &iquest;qu&eacute; iban a hacer solas durante esos d&iacute;as? En consecuencia, en conjunto, idearon una propuesta de actividades contando con nuestro apoyo para el traslado y gu&iacute;a durante su pretendida estad&iacute;a. El plan propuesto, en principio, nos pareci&oacute; bien. Consist&iacute;a en visitas por la ciudad, city tour, visita a iglesias, el puerto, el jard&iacute;n bot&aacute;nico y las atracciones para adultos. &iexcl;Claro! Eso no pod&iacute;a faltar. Bueno, hab&iacute;a dicho yo, lo que va a faltar es tiempo y, al final, puede que no hagamos ni la mitad de lo que se pretende, pero, adelante.<\/p>\n<p>Los maridos hab&iacute;an sido informados y estuvieron de acuerdo. Alguno de ellos me agradeci&oacute; el detalle y me pregunt&oacute; cu&aacute;l era la idea. Pues, tendr&iacute;a que preguntarles a ellas, dije, porque han sido ellas las de la iniciativa y, mi esposa, que hace parte del grupo, me ha pedido apoyo para poder realizar el viaje. Hasta donde ella me ha informado, entiendo que ya dispusieron del alojamiento, han cotizado las atracciones y, me imagino, han consultado con ustedes para saber con qu&eacute; presupuesto pueden contar. &iquest;Me equivoco? S&iacute;, hab&iacute;a respondido &eacute;l. La verdad es que el viaje y la estad&iacute;a no sale costoso. Con el ahorro de transporte ya es bastante.<\/p>\n<p>Y convencidos ellos de la viabilidad del viaje y mi apoyo, ellas tuvieron la aprobaci&oacute;n y el viaje finalmente se concret&oacute;. La idea era salir el jueves en la tarde, darnos una vuelta en la noche y tratar de visitar el mayor n&uacute;mero de sitios entre el viernes y el s&aacute;bado, ya que el domingo estar&iacute;amos de vuelta en Kiel, nuestra ciudad sede. Y, as&iacute; fue. Fuimos al muelle a observar el zarpe del buque y despedir a sus maridos, y una vez les perdimos de vista en el horizonte, iniciamos nuestra aventura tur&iacute;stica.<\/p>\n<p>Salimos a las 4 pm hacia Hamburgo y, siendo tan solo 97 kil&oacute;metros de distancia, el viaje tard&oacute; poco m&aacute;s de una hora. Llegamos al hotel casi a las 6 pm, nos alojamos, acordamos cenar y, despu&eacute;s, con la atracci&oacute;n ya reservada, irnos a ver el show de &ldquo;Sans&oacute;n y Dalila&rdquo;, que ya se coment&oacute; en un relato anterior. La acomodaci&oacute;n no tuvo inconveniente. En una habitaci&oacute;n est&aacute;bamos alojados mi esposa y yo, y en otra, con acomodaci&oacute;n triple, sus amigas; Alba, Mar&iacute;a Luc&iacute;a y Marta. Quedamos de encontrarnos a las 7 pm para cenar, prepararnos para asistir al show y conversar sobre las actividades del d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Mi esposa, ciertamente las sorprendi&oacute;, porque baj&oacute; vestida con las prendas que utiliz&oacute; para su aventura con Rolando semanas atr&aacute;s. &iquest;Y eso? Preguntaron sus amigas, &iquest;cu&aacute;l es el motivo? A donde fueres, haz lo que vieres, respondi&oacute; ella. Hay que vestirse para la ocasi&oacute;n &iquest;Les gusta? Est&aacute; como atrevido, le hab&iacute;an dicho, a lo cual ella respondi&oacute;, pues es que atrevido es el sitio al cual vamos a ir. Y t&uacute;, me dec&iacute;an, &iquest;est&aacute;s de acuerdo? Pues, la verdad, yo la veo muy bonita, muy provocativa, muy sensual. A m&iacute; me gusta verla as&iacute;, por lo menos en este ambiente. Aqu&iacute; el tema es ver y ser vistos, as&iacute; que &iquest;Por qu&eacute; no? Como as&iacute;, expl&iacute;canos. Pues, se&ntilde;oras, si quieren vender, tiene que promocionar y mostrar la mercanc&iacute;a. Apunte que fue respondido con risas de su parte.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, en medio de comentarios de todo tipo transcurri&oacute; la cena. Despu&eacute;s, y muy puntuales, a las 8:30 pm, nos dirigimos al sitio del show. Nos acomodaron a todos juntos, en un solo lugar, con vista privilegiada, frente al escenario. Las damas estuvieron encantadas con el espect&aacute;culo, casi sin musitar palabras, pero, por sus gestos y reacciones, bastante impresionadas y excitadas con lo que vieron. Al salir de all&iacute;, nosotros, como gu&iacute;as expertos en el recorrido, anduvimos por varios lugares, repitiendo la experiencia que hab&iacute;amos tenido con mi esposa unas semanas atr&aacute;s. Y a mi mujer, claro, debido a su vestimenta, los hombres no dejaron de mirarla en todos los sitios por los que andamos.<\/p>\n<p>Las mujeres, ciertamente, excitadas, no solo con lo visto en la funci&oacute;n sino tambi&eacute;n con el ambiente altamente er&oacute;tico que se percibe en cada lugar visitado, y la curiosidad masculina con respecto a mi mujer, necesariamente, y con variadas expectativas, empezaron a hablar de sus impresiones. Para nada era un secreto que, sexualmente calientes, como estaban, no dejaban de poner el ojo en tanto hombre guapo que circulaba por uno y otro lugar, as&iacute; como aquellos que se fijaban en ellas, especialmente en mi mujer. Tal vez quer&iacute;an tener una compa&ntilde;&iacute;a masculina con quien compartir en ese momento, lo cual, parec&iacute;a no tener una soluci&oacute;n f&aacute;cil, dado que se trataba de se&ntilde;oras casadas y que yo, el marido de una de ellas, estaba presente.<\/p>\n<p>Ante las locas ideas que cada una de ellas comentaba, como que, cu&aacute;nto dar&iacute;an por coquetear y estar con un tipo de esos, mi esposa, con autoridad, les dec&iacute;a que pasar del dicho al hecho era cuesti&oacute;n de voluntad y saber realmente qu&eacute; se quer&iacute;a. Al parecer, ella ya les hab&iacute;a comentado de su aventura con Rolando, de manera que sus amigas, simplemente quer&iacute;an confirmar hasta d&oacute;nde todo aquello era cierto y que tan liberada era su amiga, que se permit&iacute;a tales aventuras. Bueno, les dec&iacute;a ellas, tener sexo con un hombre es algo natural. La excitaci&oacute;n surge de la expectativa que una se arma en la cabeza sobre lo que va o no a sentir en ese momento, si se da la oportunidad.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo as&iacute;? preguntaban ellas, tal vez proponiendo tema de conversaci&oacute;n para ver hasta d&oacute;nde mi esposa les comentaba sus impresiones, dado que yo estaba presente. Bueno, pues el Sans&oacute;n ese tiene un miembro grand&iacute;simo y creo que ninguna, al menos yo no, hemos tenido ese tipo de experiencia. Yo me pregunt&eacute; lo mismo; &iquest;C&oacute;mo es que la Dalila se aguanta semejante miembro adentro? &iquest;Qu&eacute; se sentir&aacute;? &iquest;Ser&aacute; lo mismo que con mi marido? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si me atreviera a tener una experiencia similar? Y as&iacute;, un mundo de ideas, empiezan a pasar por la cabeza. Y, precisamente, son ese tipo de ideas y pensamientos las que disparan la calentura y la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Y, cuando uno est&aacute; con un tipo de esos, en una aventura, pudieran suceder dos cosas: Una, que a una le de miedo y se arrepienta de la idea, pensando si lo que va a hacer est&aacute; bien o est&aacute; mal, echando al traste la aventura, o, dos, enfrentando la situaci&oacute;n, siguiendo el juego y la fantas&iacute;a, y disfrutando el momento, sin prevenciones, sin culpas y sin juicio alguno. Al final, nada extra&ntilde;o pasa, y la vida continua. Se llega uno a conocer m&aacute;s, si, pero por lo dem&aacute;s, nada cambia. Ellas, maravilladas, y sabiendo la respuesta, le preguntaban, &iquest;y t&uacute;? &iquest;Te atrever&iacute;as? S&iacute;, dijo ella. De hecho, ya lo hice. &iexcl;Nooo! Exclamaban. Cuenta, cuenta&hellip; Y ella as&iacute; lo hizo.<\/p>\n<p>&iexcl;Oye! preguntaron mir&aacute;ndome a m&iacute; &iquest;Y t&uacute; lo consentiste? S&iacute;, respond&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; no? En primer lugar, qui&eacute;n soy yo para decirle a una persona adulta lo que debiera o no debiera hacer. En segundo lugar, tanta curiosidad puede sentir ella por saber c&oacute;mo se siente estar con un tipo de esos, como la curiosidad que puedo sentir yo por estar con una rubia de esas, que a los latinos nos llaman mucho la atenci&oacute;n. En tercer lugar, si yo me convierto en un obst&aacute;culo para algo muy personal de la otra persona, m&aacute;s tarde que temprano ustedes mismas se van a dar las ma&ntilde;as para satisfacer su curiosidad. Y, en cuarto lugar, en nuestra cultura el hombre tiene m&aacute;s posibilidades de satisfacer sus curiosidades sexuales en comparaci&oacute;n con la mujer. Eso tambi&eacute;n cuenta, &iquest;o no?<\/p>\n<p>Sus maridos, por ejemplo, como hombres que son, y marinos, adem&aacute;s, seguramente habr&aacute;n estado jugando con otras mujeres antes que ustedes, y no dudo que ya se hayan dado sus aventuras por ac&aacute;. Sin embargo, aqu&iacute; hemos visto que, socialmente, en cuanto al rol sexual que ejerce hombre y mujer, eso tiende a equilibrarse un poco, as&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; no? Quiz&aacute; exista la discusi&oacute;n sobre qu&eacute; se gana o qu&eacute; se pierde con ello, pero eso ir&iacute;a en la conciencia y el juicio moral de cada cual. Y nada est&aacute; bien o est&aacute; mal si la persona encuentra en la aventura un recurso de autoconocimiento. Al fin y al cabo, quien lo vive es quien lo goza. &iquest;No?<\/p>\n<p>En alg&uacute;n aspecto, mi esposa era el objeto de admiraci&oacute;n de sus amigas, pero, tambi&eacute;n, en medio de lo excitante del relato surg&iacute;an incertidumbres. &iquest;Ser&aacute; que ellas si ser&iacute;an capaces de llegar a eso? &iquest;Lo har&iacute;an? En fin. Despu&eacute;s de unas copas y mucha conversaci&oacute;n, decidimos que era hora de pasar a descansar. La programaci&oacute;n del d&iacute;a siguiente estaba un tanto recargada, de modo que, si quer&iacute;amos aprovechar todas las actividades previstas, ten&iacute;amos que dormir profundamente y recuperarnos del ajetreo. Y, todos de acuerdo, as&iacute; lo hicimos.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, muy temprano, nos reunimos a desayunar y revisar los detalles del recorrido que dentro de poco ir&iacute;amos a emprender. Todos est&aacute;bamos de buen &aacute;nimo, as&iacute; que las cosas funcionaron de maravilla desde el primer momento. La idea era realizar un recorrido en autob&uacute;s por Hamburgo y sus alrededores, durante todo el d&iacute;a, conociendo los 29 lugares que mencionaba la gu&iacute;a que se nos ofreci&oacute;. Y, en efecto, as&iacute; sucedi&oacute;.<\/p>\n<p>Tuvimos la oportunidad de contemplar la arquitectura predominante en las construcciones y monumentos que visit&aacute;bamos, echar un vistazo a la historia mar&iacute;tima de Hamburgo, el terminal de contenedores, infinidad de almacenes, la sala de conciertos Elbphilharmonie, el mercado de pescado de St. Pauli y, como para variar, el famoso barrio rojo Reeperbahn, que hab&iacute;amos estado visitando la noche anterior. Descubrimos algunos lugares que no hab&iacute;amos visto antes y qued&oacute; la curiosidad de irlos a visitar, quiz&aacute; m&aacute;s tarde. Al estar de regreso en el hotel, a principios de la noche, acordamos descansar un rato y cenar un poco m&aacute;s tarde y, tal vez, darnos una vuelta por los alrededores.<\/p>\n<p>Nos reunimos a cenar y comentar las impresiones del d&iacute;a. En realidad, todo era novedoso para nosotros y en todas las expresiones se manifestaba sorpresa, gusto y una descripci&oacute;n maravillosa de las experiencias vividas. Aquello atra&iacute;a, por su orden, organizaci&oacute;n, disposici&oacute;n y belleza. Est&aacute;bamos encantados con la visita y muy a gusto compartiendo la cena. Y, mientras, degust&aacute;bamos un caf&eacute;, finalizando la cena, estuvimos de acuerdo en salir a caminar un rato y, porque no, visitar aquel lugar que hab&iacute;amos visto durante el recorrido y que, al parecer, estaba muy cerca de all&iacute;. Bueno, pero recuerden, coment&eacute;, es m&aacute;s de lo mismo que hicimos ayer. &iexcl;No importa! Se apresuraron a replicar todas. Esto no lo vamos a volver a ver en mucho tiempo.<\/p>\n<p>Eran las 10:30 pm cuando salimos a caminar. Mi mujer, como la noche anterior, se hab&iacute;a vestido para la ocasi&oacute;n, muy llamativa. Anduvimos mirando aqu&iacute; y all&aacute;, observando hombres y mujeres guapas aqu&iacute; y all&aacute;, nos encaminamos a la renombrada &ldquo;Herbertstra&szlig;e&rdquo;, donde se ven hermosas mujeres en vitrinas, disponibles para atender los deseos de quienes las requieran y, finalmente, llegamos al lugar que busc&aacute;bamos. Se le llamaba Eros center o algo as&iacute;. El lugar, tal vez, era un Club de Striptease, porque la actividad principal que se mostraba en el escenario era ese tipo de shows, con m&uacute;sica muy sensual, luces bajas y muchachas muy bellas. Ingresamos, nos acomodamos y empezamos a disfrutar de los espect&aacute;culos.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, sin embargo, hubo un espect&aacute;culo donde una pareja, conformada por una mujer de figura muy voluptuosa y un muchacho alto, rubio, acuerpado y bien dotado sexualmente, realizaban una rutina de intercambio sexual, que nos parec&iacute;a er&oacute;tica, excitante y muy atractiva. Al terminar su presentaci&oacute;n, la actriz se acerc&oacute; aparentemente a saludarnos, quiz&aacute; a reconocernos. Creo que supo desde un principio que &eacute;ramos latinos, as&iacute; que se dirigi&oacute; a nosotros hablando nuestro idioma. Hola, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;n? &iquest;Les ha gustado el show?<\/p>\n<p>Un tanto sorprendidos por aquello, respondimos afirmativamente. &iquest;Los puedo acompa&ntilde;ar un rato? S&iacute;, respond&iacute;. &iexcl;Claro! Y, sabiendo c&oacute;mo funcionaba aquello, pregunte: &iquest;Nos acompa&ntilde;as a brindar? Por supuesto, contest&oacute;. As&iacute; que ella pidi&oacute; su bebida, champa&ntilde;a, y nos acompa&ntilde;&oacute; en el brindis. Por la oportunidad de estar en este lugar y compartir con Nicolleta, que as&iacute; se llamaba nuestra nueva compa&ntilde;era. Apuramos el trago para brindar y continuamos la conversaci&oacute;n, ahora acompa&ntilde;ados por la actriz, quien, situada al lado de mi esposa, convers&oacute; un largo rato con ella. Poco despu&eacute;s, y sorpresivamente, ambas se levantaron y se alejaron de la mesa donde nos encontr&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un tiempo largo antes de que Laura regresara. Y, no obstante ser la misma, ven&iacute;a bastante maquillada. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? Pregunt&eacute;. &iquest;Por qu&eacute; la demora? Nada raro. Nicolleta me llev&oacute; a conocer el lugar, su camerino, sus compa&ntilde;eros de trabajo y hablarme sobre su trabajo y el prop&oacute;sito de estos lugares de entretenimiento. &iquest;Y el maquillaje? Fue parte de lo que me mostr&oacute;. C&oacute;mo y para qu&eacute; se vest&iacute;an, se maquillaban y dem&aacute;s. Y &iquest;por qu&eacute; el inter&eacute;s? Es una sorpresa, nos respondi&oacute;. De modo que seguimos mirando las presentaciones, bebiendo y charlando en los intermedios.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s se anunci&oacute; un nuevo show. Nicolleta y su pareja aparecieron de nuevo en escena y empezaron a realizar una nueva rutina, pero, para sorpresa nuestra, en medio de su actuaci&oacute;n, casi desnuda, baj&oacute; del escenario, se acerc&oacute; a mi esposa, y, tom&aacute;ndola de la mano, caminaron juntas hacia el escenario. Ella, en la representaci&oacute;n, la lleva a ella para ofrec&eacute;rsela a su compa&ntilde;ero que, complacido, empieza a interactuar con su nueva compa&ntilde;era; mi esposa.<\/p>\n<p>Los actores, por decirlo de alguna manera, empiezan a gozarse sexualmente a su nueva compa&ntilde;era en el escenario. Nicolleta toma la iniciativa para abrazar, besar y desnudar a mi mujer mientras su compa&ntilde;ero, a sus espaldas, recorr&iacute;a con sus manos todo su cuerpo y gesticulaba ante los espectadores, poniendo de manifiesto el deseo de acariciar y poseer su cuerpo. Y as&iacute;, poco a poco, un poco actuado, el hombre ayudaba a Nicolleta a desnudar a mi mujer, quedando los tres casi totalmente desnudos en la tarima.<\/p>\n<p>El miembro del hombre se ve&iacute;a erecto y jugaba con &eacute;l para el p&uacute;blico, a espaldas de mi mujer, quien estaba entretenida disfrutando de los besos que le propiciaba Nicolleta. Los dos, Nicolleta y su pareja, hablaban en idioma Alem&aacute;n, y no entend&iacute;amos una sola palabra. Parecieran mencionar lo que quer&iacute;an hacer con este nuevo miembro en el espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>Solo un instante despu&eacute;s ella se sent&oacute; sobre la cama dispuesta en el escenario, haciendo que mi esposa se inclinara para continuarla besando, de modo que, al hacerlo, sus caderas quedaban un tanto elevadas y sus nalgas expuestas al miembro del macho, quien, haciendo gala del tama&ntilde;o de su miembro, lo colocaba sobre sus nalgas, manoseaba sus piernas, la silueta de su cuerpo, sus senos y, al comp&aacute;s de la m&uacute;sica que acompa&ntilde;aba el acto, la iba penetrando. Mi esposa, desde el principio, pareci&oacute; sentir la inmensidad del miembro que la invad&iacute;a y sus piernas parecieron flaquear un tanto. Nicolleta, ahora, se levant&oacute; frente a ella, mientras sosten&iacute;a sus manos y la continuaba besando, muy sensualmente.<\/p>\n<p>Para quienes observ&aacute;bamos, aquello se ve&iacute;a muy excitante. El hombre met&iacute;a y sacaba acompasadamente su largo miembro del cuerpo de mi mujer, y pod&iacute;amos detallar la profundidad de la penetraci&oacute;n cada vez que aquel insertaba el pene en su sexo. Tambi&eacute;n, poco a poco, la intensidad de los movimientos se iba acelerando, y ella, presa de la novedad y el placer que experimentaba, empezaba a reaccionar contorsionando su cuerpo, al ritmo de las embestidas del macho, y tambi&eacute;n gimiendo, al principio muy t&iacute;midamente, pero, conforme pasaba el tiempo, elevando el volumen de sus gritos.<\/p>\n<p>La pareja en el escenario se las arreglaba para que el rostro de mi esposa quedara a la vista de todos los presentes, de tal manera que nos d&aacute;bamos cuenta de la expresi&oacute;n de su rostro mientras aquel hombre la penetraba a su antojo. Sobra decir que la escena era muy excitante y que la cara de nuestras amigas, contemplando aquello, tambi&eacute;n lo manifestaban. Laura parec&iacute;a haber llegado el tope del cl&iacute;max, porque ya no disimulaba sus gemidos, sino que ahora los expresaba abierta y sonoramente, hasta que pareci&oacute; que ya no pod&iacute;a m&aacute;s y se rend&iacute;a al esfuerzo.<\/p>\n<p>Aquellos, Nicolleta y su pareja, ahora la sentaron sobre la cama, dejando expuesto el miembro erecto del hombre a la altura de su cara para que ella, mi esposa, lo tomara con su mano, lo acariciara frot&aacute;ndolo un tanto y se lo llevara a la boca. Al parecer pod&iacute;a m&aacute;s la curiosidad y deseo de chupar y degustar aquel miembro que un poco antes estuvo dentro de su vagina. &iquest;Qu&eacute; perra nos ha salido? Llegu&eacute; a pensar. Mientras ella hac&iacute;a eso, Nicolleta besaba a su compa&ntilde;ero de escena y nos mostraban una sensual escena.<\/p>\n<p>Ahora, recostaron a mi esposa sobre la cama. Nicolleta se recost&oacute; sobre ella, bes&aacute;ndola de arriba abajo, hasta que su cara qued&oacute; a la altura de su sexo. Simult&aacute;neamente el hombre se fue acomodando para colocarse detr&aacute;s de la cabeza de mi mujer y, sin miramientos, coloc&oacute; su pene sobre su rostro, para que ella volviera a tomar aquel miembro dentro de su boca. La escena que se nos mostraba ahora era la de una mujer practicando el sexo oral a mi mujer mientras ella hac&iacute;a lo mismo con el hombre.<\/p>\n<p>Posteriormente los miembros cambiaron de posici&oacute;n. El hombre cambi&oacute; el puesto con Nicolleta y, sin decir palabra alguna, tom&oacute; las piernas de mi mujer, las levant&oacute;, las apart&oacute; a lado y lado y la penetr&oacute; nuevamente. Nicolleta se acomod&oacute; para colocar su sexo sobre el rostro de mi mujer, quien empez&oacute; a chuparlo, y ella, completando la escena, besaba a su hombre. La escena es bastante sensual, er&oacute;tica y abiertamente expl&iacute;cita. Adem&aacute;s, la m&uacute;sica y el juego de luces sobre el escenario, hac&iacute;an todav&iacute;a m&aacute;s atractivo el espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>Pasado unos minutos los miembros cambiaron nuevamente de posici&oacute;n. Nicoletta se recost&oacute; sobre la cama abriendo sus piernas, su pareja la penetr&oacute; y Laura, mi esposa, mont&oacute; su sexo sobre el rostro de Nicolleta y es ahora ella quien tiene la oportunidad de besar al macho. La misma escena de antes, pero con los actores rotando en las posiciones. Instantes despu&eacute;s es el macho quien se recuesta, Nicolleta se sent&oacute; sobre su pene erecto y a mi esposa le correspondi&oacute; colocar su sexo sobre el rostro de aquel, quedando ambas hembras frente a frente para besarse.<\/p>\n<p>Y, para finalizar el show, colocaron a mi esposa en posici&oacute;n de perrito, sobre la cama, de espaldas al p&uacute;blico, dej&aacute;ndonos ver sus nalgas y su sexo, que a estas alturas se notaba dilatado y h&uacute;medo. El hombre se coloc&oacute; de pie, detr&aacute;s de ella, dobl&oacute; sus rodillas y se inclin&oacute; para penetrarla. El tipo dominaba la escena, porque qued&oacute; claro para los espectadores c&oacute;mo su miembro se iba insertando dentro del sexo de mi mujer, quien, casi de inmediato, empez&oacute; a gemir de nuevo. Nicolleta se hizo de un micr&oacute;fono y lo acerc&oacute; a su boca, de modo que todos pudimos escuchar el tono de su emoci&oacute;n, expresada a trav&eacute;s de sus incontrolables gritos, los cuales eran m&aacute;s y m&aacute;s intensos a medida que su macho aceleraba sus embestidas. Y as&iacute; fue hasta que el desenlace lleg&oacute; y ella se rindi&oacute; de tanta excitaci&oacute;n, dej&aacute;ndose caer sobre la cama.<\/p>\n<p>En el show, el hombre retir&oacute; el miembro erecto del sexo de mi mujer y Nicolleta se acerc&oacute; para recibir la descarga de semen en el rostro. Mi mujer se involucr&oacute; en el acto y ambas mujeres se turnaron para chupar el miembro del hombre hasta dejarlo limpio. Y, terminado aquello, ambas se besaron dando por terminada la presentaci&oacute;n. Nicolleta y su pareja, dejando en medio a mi mujer, se inclinaron ante los espectadores, quienes aplaudimos la presentaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ellos, Nicolleta y su pareja, se retiraron un tanto y, se&ntilde;alando a mi esposa, quien quedaba un tanto sola en el escenario, y desnuda como estaba, tan solo vestida con sus zapatos, pidieron para ella m&aacute;s aplausos. Nicolleta y su pareja dijeron algunas palabras en el escenario, que levantaron a&uacute;n m&aacute;s aplausos, terminando con su desplazamiento hacia los camerinos, circulando desnudos entre los asistentes. Despu&eacute;s supimos que las palabras eran para agradecer la colaboraci&oacute;n espont&aacute;nea de mi esposa y, de esa manera, poder brindar un espect&aacute;culo diferente y natural, sin ensayos ni preparativos, lo cual mereci&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s aplausos.<\/p>\n<p>Nuestras amigas estaban maravilladas y estupefactas. &iquest;C&oacute;mo es que su amiga se hab&iacute;a prestado para aquello y c&oacute;mo hab&iacute;a sucedido? &iquest;No sinti&oacute; verg&uuml;enza? &iquest;No le dio pena hacer eso ante tanta gente? Oye, &iquest;t&uacute; sab&iacute;as eso? Preguntaban. Ni idea, les respond&iacute;a. Esperemos a que vuelva y ella nos cuente c&oacute;mo fue que sucedi&oacute;. Al rato, finalmente, ella volvi&oacute; a la mesa. Una vez sentada, nos atendieron con una inmensa botella de champa&ntilde;a, que para nada pod&iacute;amos despreciar. Eso s&iacute;, pregunt&eacute; si aquello ten&iacute;a costo y se nos dijo que era una atenci&oacute;n de la casa. Y a ella, seg&uacute;n nos cont&oacute; despu&eacute;s, le dieron doscientos euros por su participaci&oacute;n en el show.<\/p>\n<p>Aquel era un club privado que permit&iacute;a el acceso de visitantes, m&aacute;s a&uacute;n, trat&aacute;ndose de extranjeros, y sol&iacute;an proponer a los visitantes la posibilidad de participar en las presentaciones. Las personas invitadas delimitaban hasta d&oacute;nde se pod&iacute;a llegar en la actuaci&oacute;n. Esa noche hab&iacute;an podido realizar una rutina muy completa. Pero, comentaban, que en otras ocasiones no se pasaba de la exhibici&oacute;n, el desnudo, intercambios soft y cosas as&iacute;. No siempre se pod&iacute;a ofrecer lo mismo y en la variedad estaba el encanto y disfrute de los asistentes.<\/p>\n<p>Nicolleta volvi&oacute; para acompa&ntilde;arnos un rato m&aacute;s y conversar. Manifest&oacute; que Laura lo hab&iacute;a hecho muy bien para no tener experiencia en el escenario y que, cuando las cosas eran naturales, el espect&aacute;culo se ve&iacute;a y se percib&iacute;a mejor por parte de la audiencia. Y que eso era lo que hac&iacute;a especial a ese lugar. Nuestras amigas tuvieron el chance de preguntar de todo y de satisfacer sus curiosidades, pero era evidente que mi esposa hab&iacute;a sido la estrella de la noche. La gente, al pasar al lado de la mesa, la saludaban. Wonderfull, le dec&iacute;an. Indudablemente se hab&iacute;a robado el show.<\/p>\n<p>Nuestras amigas estaban sorprendidas. Jam&aacute;s pensaron que aquello fuera a pasar y le preguntaban infinidad de cosas. Laura nos cont&oacute; que, cuando Nicolleta la llev&oacute; a los camerinos, en medio de mostrarle y contarle c&oacute;mo era que aquello funcionaba, le preguntaron si exist&iacute;a la posibilidad de que ella participara de manera espont&aacute;nea en la presentaci&oacute;n. Nicolleta hab&iacute;a sido clara en lo que se esperaba ver en este tipo de shows y le plantearon la rutina que iban a desarrollar, sin ning&uacute;n tipo de preparativo, siempre y cuando ella estuviera de acuerdo.<\/p>\n<p>Ella dijo estar de acuerdo, pero sentir mucho miedo de hacer eso en un escenario. Nicolleta le hab&iacute;a dicho que aquello era natural al principio y que, para calmarse un poco, algunos fumaban un poco de marihuana o tomaban algo para calmarse, acompa&ntilde;ado de algo caliente, como una agua arom&aacute;tica o bebidas similares. Y que ella, Laura, hab&iacute;a manifestado su deseo de beber un agua arom&aacute;tica. Y cree que, seguramente se la dieron con alg&uacute;n tipo de calmante, porque manifest&oacute; que despu&eacute;s de aquello se sinti&oacute; muy tranquila y relajada.<\/p>\n<p>Dijo que parte de la preparaci&oacute;n, tal vez, fue que, cuando estuvo en los camerinos, ellos la trataron muy amablemente. Nicolleta era de ascendencia italiana y hablaba bastante bien el espa&ntilde;ol. Su compa&ntilde;ero en el escenario, Sigfried, al parecer su novio en la vida real, tambi&eacute;n hablaba un poquito en espa&ntilde;ol. Pero, en general, los que estaban all&iacute; hablaban en idioma Alem&aacute;n, o al menos eso era lo que a ella le parec&iacute;a.<\/p>\n<p>La otra cosa fue que, mientras estuvo all&iacute;, todos estuvieron semidesnudos, o desnudos, de modo que en un principio ella era la &uacute;nica persona relativamente vestida en los camerinos. Nicolleta, entonces, la hab&iacute;a alentado para que se despojara de la ropa, con el pretexto de que le iban a maquillar todo el cuerpo, lo cual efectivamente hicieron, pero, m&aacute;s que todo, era con el prop&oacute;sito de que se familiarizara con el desnudo y perdiera un tanto el miedo.<\/p>\n<p>Mientras la maquillaban, Nicoletta le hab&iacute;a explicado la rutina que pensaban realizar y la ilustraba sobre los detalles, especialmente en lo relacionado con las escenas de sexo oral. Le hab&iacute;a explicado c&oacute;mo manipular el pene del hombre y c&oacute;mo llevarlo a la boca, permitiendo que los asistentes no perdieran detalle de lo que estaba sucediendo. En esa instrucci&oacute;n, la gui&oacute; para que acariciara todo el cuerpo de Sigfried y se llevara su pene a la boca, mostr&aacute;ndole ella misma c&oacute;mo hacerlo. Y, por esos detallitos, hab&iacute;a pasado bastante tiempo.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n nos cont&oacute; que, para dilatarle la vagina y lubricarla, previamente le hab&iacute;an aplicado un aceite arom&aacute;tico, que al tacto se sent&iacute;a tibiecito, pero, que, con el paso del tiempo, le hab&iacute;a generado una sensaci&oacute;n de inquietud, de excitaci&oacute;n, como de predisposici&oacute;n o deseo de ser penetrada, de modo que, cuando Nicolleta la llev&oacute; al escenario, ella ya estaba m&aacute;s que dispuesta a seguir adelante y que, cuando Sigfried la hab&iacute;a penetrado, hab&iacute;a sentido una especie de alivio de esa sensaci&oacute;n. De alguna manera eso le hab&iacute;a calmado la calentura, por decirlo as&iacute;.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; la hab&iacute;a motivado a hacer aquello? Preguntaron sus amigas. Bueno, respondi&oacute; ella. El hecho de tener curiosidad, el estar rodeada de gente realmente guapa, hombres y mujeres, la hab&iacute;an hecho sentir especial, como escogida, y pens&oacute; que podr&iacute;a ser una oportunidad para probarse a s&iacute; misma, para sacarse muchas ideas raras de la cabeza y poder hablar con propiedad a partir de la experiencia y no por cosas que le hab&iacute;an contado, o le&iacute;do, o simplemente imaginado. Ahora si podr&iacute;a hablar sobre el tema con verdadera autoridad. Y, a la hora de la verdad, aquello era una actuaci&oacute;n, una representaci&oacute;n, un trabajo. Y nada m&aacute;s. No hab&iacute;a sentimientos u otras cosas involucradas. No hab&iacute;a l&iacute;o.<\/p>\n<p>No nos quedamos mucho tiempo m&aacute;s all&iacute;, porque ten&iacute;amos palanes tur&iacute;sticos para el d&iacute;a siguiente. Sin embargo, todos quedamos sorprendidos por la osad&iacute;a de mi esposa para lanzarse al agua en esas lides, pero, pens&aacute;ndolo bien, resultaba acertada la idea de experimentar todo aquello que le permitiera satisfacer sus curiosidades y le afianzara su seguridad en todo lo que hiciera de all&iacute; en adelante, porque, al final, ella hab&iacute;a sido la estrella de la noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Tal vez hab&iacute;an pasado unos tres meses desde nuestra visita a la &ldquo;milla del pecado&rdquo;, en Hamburgo, cuando mi esposa me coment&oacute; sobre la propuesta de unas amigas suyas, para ir de visita all&iacute; durante un fin de semana. 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