{"id":30962,"date":"2021-08-19T22:00:00","date_gmt":"2021-08-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-19T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-19T22:00:00","slug":"maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/maria\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30962\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mar&iacute;a se hab&iacute;a despedido de su marido y su hijo antes de marcharse. Ya llegaba tarde a la cena de antiguos alumnos de la carrera que cada 5 a&ntilde;os se celebraba en Sevilla. Excepto con Pilar y Elisa, hab&iacute;a perdido el contacto con todos sus compa&ntilde;eros. Desde el &uacute;ltimo reencuentro, Mar&iacute;a no hab&iacute;a vuelto a salir de marcha sin su marido.<\/p>\n<p>Junto a Jaime formaba una pareja tradicional. Ambos funcionarios, su vida era &quot;demasiado&quot; estable y previsible. El nacimiento del hijo siete a&ntilde;os antes hab&iacute;a sido la culminaci&oacute;n de una relaci&oacute;n rutinaria. Mar&iacute;a hab&iacute;a sido una mujer muy sociable y activa sexualmente, pero desde que conoci&oacute; a su marido hab&iacute;a pasado a ser una mujer m&aacute;s parada. Sus relaciones se produc&iacute;an cada 15 d&iacute;as, siempre los s&aacute;bados por la noche, siempre en la cama, siempre el misionero, siempre&#8230;<\/p>\n<p>Eran una pareja feliz y muy bien avenida. Por eso, Jaime ten&iacute;a total confianza en Mar&iacute;a. Y una salida a Sevilla para ver a antiguos compa&ntilde;eros de facultad no le supon&iacute;a la menor duda de ella.<\/p>\n<p>Tras el postre, el grupo comenz&oacute; a dividirse. Algunos se retiraron dadas sus obligaciones matrimoniales. Otros decidieron ir a un lugar m&aacute;s tranquilo pero Mar&iacute;a y otras compa&ntilde;eras decidieron acercarse a la sala Dada. Seg&uacute;n Olivia, era el local de moda.<\/p>\n<p>A Mar&iacute;a le pareci&oacute; un buen sitio. La m&uacute;sica era buena, la decoraci&oacute;n original y la clientela muy chic. S&iacute;, definitivamente aquel sitio le gust&oacute; mucho a la mujer. Junto a Elisa, la compa&ntilde;era con la que se hab&iacute;a desplazado desde su ciudad hasta Sevilla pidi&oacute; una copa y se lanz&oacute; a bailar.<\/p>\n<p>De inmediato atrajeron las miradas de muchos de los hombres del local. Ella, Mar&iacute;a, era una aut&eacute;ntica MILF. Su melena negra marcaba una cara morbosa de grandes ojos color miel y labios carnosos. Su sensualidad al moverse era como un im&aacute;n. Su vestido floreado permit&iacute;a un escote generoso para lucir sus maravillosas tetas. Sus torneadas piernas luc&iacute;an preciosas con el vuelo de aquella prenda.<\/p>\n<p>Tuvo que quitarse de encima a alg&uacute;n moscard&oacute;n, pero le llam&oacute; la atenci&oacute;n que a pesar de sus 48 a&ntilde;os, algunos de los t&iacute;os que le entraron eran chavales de 25 o 30 a&ntilde;os, no m&aacute;s.<\/p>\n<p>Decidi&oacute; parar un momento y acercarse a la barra a pedir otra copa. En el momento de pagar, el barman le dijo que estaba invitada. Al mirar en la direcci&oacute;n que le se&ntilde;alaba el chico se sorprendi&oacute;:<\/p>\n<p>-Pero, &iquest;qu&eacute; haces t&uacute; aqu&iacute;? -Y se acerc&oacute; a darle dos besos.<\/p>\n<p>El hombre era el profesor de infantil de su hijo.<\/p>\n<p>Pedro, que as&iacute; se llamaba le explic&oacute; que &eacute;l era sevillano y que hab&iacute;a salido con un amigo a tomar una copa. Ella, por su parte, le cont&oacute; lo de su reencuentro con antiguos completos. Estuvieron hablando y bebiendo de manera entretenida. &Eacute;l le present&oacute; a su amigo Jos&eacute;.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a se sent&iacute;a muy a gusto entre aquellos dos hombres. El profesor de su hijo llevaba un estilo muy moderno con la cabeza afeitada y barba hipster. Era un tipo atractivo de cuerpo trabajado en el gimnasio. Su amigo era un adonis de metro noventa, rasgos marcados y ojos verdes. Seg&uacute;n le dijo Pedro, Jos&eacute; se hab&iacute;a pagado sus estudios de arquitectura posando como modelo. Mar&iacute;a alab&oacute; la belleza y el cuerpo del tipo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an pasado dos horas all&iacute; dentro y Pedro pidi&oacute; otra ronda. Mar&iacute;a hab&iacute;a perdido a sus amigas y estaba al l&iacute;mite de su resistencia. Una copa m&aacute;s y su responsabilidad quedar&iacute;a diluida de manera irresponsable. Aquel Seegram t&oacute;nica hizo que en su cabeza todo sucediera demasiado r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Un baile sensual entre aquellos hombres casi 10 a&ntilde;os m&aacute;s j&oacute;venes. Un pico al modelo y un morreo en condiciones al profesor de su hijo. Roces. Mareos. Bailes. Descuidos:<\/p>\n<p>-&iquest;Alguna vez hab&eacute;is hecho un trio?<\/p>\n<p>La pregunta de Mar&iacute;a pill&oacute; desprevenidos a los dos hombres.<\/p>\n<p>-Pues hoy es vuestra oportunidad.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a les cogi&oacute; de las manos y tir&oacute; de ellos hacia los servicios. En un pasillo oscuro donde unos hac&iacute;an colas y otros se morreaban. Lograron meterse en un cub&iacute;culo los tres entre las protestas de algunos usuarios.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a se agarr&oacute; al cuello del modelo y le meti&oacute; la lengua hasta la garganta mientras el profesor le met&iacute;a mano por debajo del vestido. Entre gemidos y suspiros Mar&iacute;a se sent&oacute; en el v&aacute;ter y los dos tipos sacaron sus pollas. Mar&iacute;a engull&oacute; cada una de ellas con hambre. Mucho m&aacute;s gruesa la del profesor que estaba circundado. M&aacute;s larga la del modelo, los tipos le magreaban las tetas mientras Mar&iacute;a se empleaba a fondo con la doble mamada.<\/p>\n<p>-Vamos a mi piso.<\/p>\n<p>El modelo propuso la opci&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica. Para entonces Mar&iacute;a estaba desatada. Estaba muy caliente. Hac&iacute;a demasiado tiempo que no sent&iacute;a la adrenalina correr por sus venas de esa manera. Una sesi&oacute;n de sexo prohibido y pervertido como en su &eacute;poca de universitaria. Mucho antes de conocer a su aburrido y rutinario marido.<\/p>\n<p>Sin darse cuenta y en un evidente estado de embriaguez, Mar&iacute;a se vio en el dormitorio de un piso de soltero. Ante ella, el profesor de su hijo y un amigo de este se mostraban desnudos esperando que ella hiciese lo mismo. La mujer se qued&oacute; mirando al modelo. Era realmente impresionante. Un cuerpo escultural, cincelado en m&aacute;rmol.<\/p>\n<p>Por fin se deshizo del vestido quedando desnuda ante aquellos dos hombres m&aacute;s j&oacute;venes. Fue Pedro el primero en besarla. El profesor de su hijo besaba muy bien. Le acarici&oacute; el cuerpo entero. La tumb&oacute; en el colch&oacute;n y descendi&oacute; para comerle el co&ntilde;o. Totalmente rasurado. Jos&eacute;, el modelo le ofreci&oacute; su polla. Mar&iacute;a no dud&oacute; en com&eacute;rsela mientras sent&iacute;a como le daba placer oral Pedro.<\/p>\n<p>La mujer par&oacute; a los hombres:<\/p>\n<p>-Siempre he tenido una fantas&iacute;a inconfesable e incumplida&#8230;<\/p>\n<p>Coloc&oacute; al profesor de su hijo boca arriba en la cama. Ella se coloc&oacute; a horcajadas sobre &eacute;l y dirigi&oacute; la polla a la entrada de su co&ntilde;o. Poco a poco fue descendiendo y clav&aacute;ndose cada cent&iacute;metro. A medida que avanzaba en su interior no pod&iacute;a evitar dar gritos de placer. Cuando estuvo empalada resopl&oacute;:<\/p>\n<p>-Jodeeer&#8230; Me llega hasta la matriz, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Luego se llev&oacute; dos dedos a su boca y los ensaliv&oacute; antes de masajear su ano con ellos. Despu&eacute;s mir&oacute; al modelo que se pajeaba la polla detr&aacute;s de ella:<\/p>\n<p>&#8211; M&eacute;temela por el culo. Siempre he so&ntilde;ado con que me hagan una doble penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Jos&eacute; no se hizo de rogar y comenz&oacute; a penetrar el ano de aquella pureta viciosa. Con trabajo y algo de dolor, la resistencia del esf&iacute;nter anal de Mar&iacute;a cedi&oacute; a la presi&oacute;n. Un grito de placer cuando se sinti&oacute; totalmente ocupada. Pod&iacute;a sentir como las pollas de aquellos desconocidos chocaban entre ellas en su interior, solamente separadas por una fina membrana en su interior:<\/p>\n<p>-S&iacute; est&aacute;is limpios no necesitamos gomas. Pod&eacute;is correros dentro.<\/p>\n<p>Los dos amigos comenzaron a moverse hasta acompasar sus movimientos. Mar&iacute;a gritaba sin miedo a ser o&iacute;da en todo el edificio. El morbo la embargaba. Aquellos dos tipos desconocidos y j&oacute;venes se la estaban follando al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Los tipos se esforzaban en meterle las pollas con ganas. Pedro desde abajo empujaba con fuerza. Jos&eacute;, desde atr&aacute;s la sodomizaba sin compasi&oacute;n. Mar&iacute;a estaba cumpliendo uno de sus deseos m&aacute;s oscuros.<\/p>\n<p>Jos&eacute; fue el primero que con un grito se corri&oacute; dentro del culo de Mar&iacute;a. Sigui&oacute; percutiendo hasta que el semen comenz&oacute; a salir. Pedro sinti&oacute; como la leche caliente de su amigo chorreaba hasta sus huevos y tambi&eacute;n comenz&oacute; a correrse dentro del co&ntilde;o de la madre de uno de sus alumnos.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a en un estado de excitaci&oacute;n m&aacute;xima alcanz&oacute; el orgasmo sintiendo como aquellos t&iacute;os le pre&ntilde;aban el co&ntilde;o y el culo con sus chorros de lefa.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a se despert&oacute; desconcertada. No sab&iacute;a d&oacute;nde estaba, ni quienes eran aquellos t&iacute;os que dorm&iacute;an con ella. Al verse desnuda junto a sus cuerpos empez&oacute; a recordar. Una sensaci&oacute;n de malestar la embarg&oacute;. Ten&iacute;a muchas lagunas en sus recuerdos. Algunos flases de secuencias sexuales y un terrible dolor en el ano.<\/p>\n<p>Sentada al borde de la cama se tap&oacute; la cara con las manos:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; he hecho? Joder, &iquest;pero qu&eacute; he hecho?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mar&iacute;a se hab&iacute;a despedido de su marido y su hijo antes de marcharse. Ya llegaba tarde a la cena de antiguos alumnos de la carrera que cada 5 a&ntilde;os se celebraba en Sevilla. Excepto con Pilar y Elisa, hab&iacute;a perdido el contacto con todos sus compa&ntilde;eros. 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