{"id":30974,"date":"2021-08-20T22:00:00","date_gmt":"2021-08-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-20T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-20T22:00:00","slug":"el-crucero-03-la-primera-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-crucero-03-la-primera-noche\/","title":{"rendered":"El crucero (03): La primera noche"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"30974\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al llegar, Nuria da un par de besos a los due&ntilde;os de tu amigo, y tras sentarse empiezan a hablar, a re&iacute;r. Ten&iacute;an ganas de conocer a la jinete que cabalgo a su madre hasta hacerle ganar la gran carrera de las mamas, Nuria les cuenta cada detalle, cada sensaci&oacute;n, y ellos le explican la sorprendente historia de sus esclavos, &ldquo;rabo&rdquo; era el marido de Rosa, aunque antes de la boda ella ya ten&iacute;a claro que lo que m&aacute;s deseaba su novio, era ser su esclavo, su perrito faldero. Su verga se endurec&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s cuando lo azotaba, lo insultaba, cuando se tra&iacute;a alg&uacute;n amigo con el que follar mientras &ldquo;rabo&rdquo; de rodillas los miraba, luego la lengua del esclavo limpiaba el co&ntilde;o de su ama, la verga de su amante y cualquier resto que hubiese quedado en la cama o en el suelo. Uno de estos amantes fue Juan, con el que Rosa enseguida congeni&oacute;, a la segunda cita, &eacute;l ya trajo a &ldquo;cornuda&rdquo; una hermosa venezolana a la que conoc&iacute;a desde sus tiempos de universidad, una chica que tras unos meses saliendo con &eacute;l, le confeso que lo que m&aacute;s deseaba era ser sumisa, le excitaba que la penetrase encadenada a la cama, el sudor de la espera antes del primer latigazo, sentir sobre su piel un trozo de hielo derriti&eacute;ndose o el fuego de las gotas de cera de una vela.<\/p>\n<p>Tras unos meses, Rosa y Juan decidieron ir a vivir juntos, y aparearon a sus perritos, la ceremonia fue en un sal&oacute;n privado donde tras una sesi&oacute;n de l&aacute;tigo, con sus espaldas, culos y pechos azotados hasta sangrar, les hicieron follar sobre unos viejos tablones rugosos y claveteados. Tumbaron a &ldquo;cornuda&rdquo; sobre la madera, ella gimi&oacute; un poco cuando las astillas se clavaron en su espalda llena de verdugones, luego hicieron subir sobre la hembra a &ldquo;rabo&rdquo; que totalmente empalmado clavo al instante su verga en la mujer, mientras temblaba con cada nuevo azote que le daban sus due&ntilde;os.<\/p>\n<p>Entre l&aacute;grimas de dolor y verg&uuml;enza, cornuda se corri&oacute; de placer con aquella verga sumisa golpeando una y otra vez su co&ntilde;o, Juan le ordeno que girase la cara, quer&iacute;a disfrutar de sus l&aacute;grimas, sus mocos, del temblor de sus labios, mientras rabo segu&iacute;a fall&aacute;ndola una y otra vez. Por su parte Rosa, embuti&oacute; de un golpe un consolador de castigo en el culo de su marido al mismo tiempo que Juan se corr&iacute;a sobre la cara de su perra. Y as&iacute; empez&oacute; su historia. Mientras hablan, t&uacute; sigues de pie, escuchando y excit&aacute;ndote con cada una de sus palabras, con cada situaci&oacute;n que tu imaginaci&oacute;n te hace vivir en ti, est&aacute;s nerviosa, inquieta, te muerdes los labios, mientras no sabes que hacer, donde mirar, all&iacute; de pie, desnuda e ignorada por todos. Juan te silba y con el dedo te indica que te acerques, tu miras a tu due&ntilde;a y ella con un manotazo en tu culo, te dice que a que esperaras para obedecer a tu amo, &eacute;l magrea tus tetas, pellizca tus pezones, luego baja su mano hasta tu co&ntilde;o, agarra con fuerza tu vello y de un tir&oacute;n te hace caer sobre rabo y cornuda.<\/p>\n<p>Sollozando te enroscas junto con ellos, el camarero trae la carta, Nuria, Juan y Rosa van eligiendo platos, ella es vegetariana, pero a los dem&aacute;s les encanta la carne. Una vez han elegido, tambi&eacute;n le dicen al camarero que traiga un cubo con algunos restos de comida para los perritos. El sonriendo se va. Nuria les cuenta tu historia, tu sumisi&oacute;n, se sorprenden que aun te llame Joanna, de que tu due&ntilde;a no te haya puesto un nombre m&aacute;s acorde con tu condici&oacute;n, Nuria con el pie te levanta la cara y te pregunta si quieres tener un nombre de perrita, tu bajas la mirada, una patada te hace ladrar suavemente, Nuria decide que durante el crucero, te llamar&aacute; trisky, como una perrita esclava que su madre la conto que hab&iacute;a conocido de joven.<\/p>\n<p>El camarero trae los platos, y tras dejarlos en la mesa, trae un cubo con agua sucia y restos de comida flotando en ella. Cornuda va hacia &eacute;l, rabo tambi&eacute;n hunde su hocico, y tu sonrojada y asustada tambi&eacute;n intentas ir cogiendo con los dientes, algunas de las cosas que est&aacute;n en el agua. Tambi&eacute;n bebes un poco, mientras sonrojada oyes como Nuria les cuenta m&aacute;s y m&aacute;s detalles de ti. Tras comer un rato, Rosa grita &ldquo;top&rdquo; y al instante sus perritos sacan la cabeza de la comida y la miran con sus caras sucias, tu tardas unos instantes en imitarles, Rosa os indica la mesa, ahora os toca ganaros la cena que hab&eacute;is comido, rabo y cornuda corren bajo la mesa, y tu con ellos, Juan nota la boca de su esclava, pero una patada la hace caer, hoy le apeteces t&uacute;, eres la novedad y quiere ver que tal engulles una verga. T&uacute; empiezas jugueteando con la punta de su miembro, mientras acaricias sus test&iacute;culos, nadie te ve, pero sonr&iacute;es orgullosa al notar como tu boca, tus labios, engordan y endurecen su deseo. Nuria siente la boca de rabo lami&eacute;ndole una y otra vez su sexo, lo agarra por los pelos y lo estruja contra ella, &eacute;l sigue lamiendo, excit&aacute;ndola, haciendo que calambrazos de placer se vayan sucediendo con cada nueva lamida de aquella lengua caliente y sumisa. Enfadada y sollozando, cornuda empieza a leng&uuml;etear el sexo de Rosa.<\/p>\n<p>La cena va pasando de manera perfecta, los platos exquisitos y vosotros bajo la mesa haciendo disfrutar a vuestros due&ntilde;os. Rosa no deja de mirar al camarero, un cubano negro como el carb&oacute;n y de casi dos metros de alto. Le gusta y le apetecer&iacute;a follar con &eacute;l, pero las normas son muy claras, solo las esclavas con collar negro y con el permiso de sus amos, pueden ser usadas por la tripulaci&oacute;n, ahora es rabo quien va lamiendo la entrepierna de su due&ntilde;a, que no deja de mirar aquel caribe&ntilde;o que nos acaba de servir el postre. Juan le dice que hay una manera, pero ha de cruzar la l&iacute;nea, ella le comprende y afirma con la cabeza, es ama, pero tambi&eacute;n se ha excitado m&aacute;s de una vez imagin&aacute;ndose sumisa. &Eacute;l le pone un collar negro, y llama al camarero, este agradece los elogios por la comida y el servicio y se queda sorprendido cuando Juan le dice que por favor acepte a Rosa como propina por el excelente servicio recibido. Rosa se levanta y deja caer su vestido, es joven y hermosa, morena, con unos pechos prominentes y un culo redondo y apetecible. El camarero sonriendo y sin dejar de mirarla, dice que todas las propinas se reparten, Juan lo ve perfecto, y autoriza a que todos los cocineros y camareros que lo deseen disfruten de ella., Por un instante Rosa mira a Juan asustada, no era eso lo que ella pensaba, &eacute;l le pregunta si tiene alg&uacute;n problema, y ella bajando la cabeza dice &ndash;No amo, luego sigue d&oacute;cil y obediente la correa de la que tira el camarero hasta perderse tras una de las puertas de servicio del personal del comedor.<\/p>\n<p>Tras quedar solos, Nuria, Juan y Rosa deciden ir a dar una vuelta, les sigues atada a tu correa, piensas en tu nuevo nombre &ldquo;trisky&rdquo; en el fondo te gusta, mucho m&aacute;s que rabo o cornuda, Juan comenta que en la sala Corinne, hay un concurso de barro y azotes para hembras. Al llegar ves media docena de esclavas esperando junto a una gran piscina de barro, Nuria os apunta, y uno de los animadores, tira de vuestras correas y os ponen junto a ellas. Aun traen un par m&aacute;s de hembras. Cuando llega la hora, os dicen que en la piscina hay 30 cajitas con un nombre, es la parte de vuestro cuerpo donde os azotaran. Las primeras cinco que consigan sacar dos cajitas, pasar&aacute;n a la final. Para hacerlo m&aacute;s divertido, os atan las manos a la espalda, hab&eacute;is de coger las cajitas con los dientes. Una vez atadas, con un patada en el culo te echan al barro, caes, te hundes en &eacute;l, est&aacute;s asustada, no puedes levantarte, te falta el aire, abres la boca, se te llena de barro, al final consigues ponerte de rodillas y sacar la cabeza, toses, escupes, mientras la gente r&iacute;e y apuesta a ver cu&aacute;l de los animales ganar&aacute;, junto a ti, una chica oriental hunde su hocico en el barro, con la rodilla ha notado el recipiente y orgullosa saca su boca llena de lodo con la cajita entre los dientes, la gente aplaude, tu notas como una cajita se clava en tu pie, tambi&eacute;n hundes tu cara, pero alguien tambi&eacute;n lo hace y en el &uacute;ltimo momento te quita tu trofeo, cerca de ti, cornuda sigue buscando desesperada sin encontrar nada. Con los pies vas recorriendo toda la piscina, mientras aqu&iacute; y all&aacute; los distintos animales van encontrando cajita tras cajita. Por fin encuentras una, ahora si la coges con todas tus fuerzas y la llevas hasta el chico que las recoge, restriega tus pechos para poder ver tu n&uacute;mero de camarote y te devuelve al barro, tan solo quedan 3 plazas, ahora es cornuda quien consigue su primera cajita, t&uacute; al instante levantas tu cara con otra entre tus dientes. Y al final tambi&eacute;n cornuda consigue coger la &uacute;ltima plaza que quedaba para poder seguir en el concurso&hellip;<\/p>\n<p>Mientras, lejos de all&iacute;, en otro de los restaurantes, Raul, Jacques y yo estamos con nuestras esclavas, nosotros c&oacute;modamente sentados, y ellas en unas sillas muy especiales, te miro, est&aacute;s jadeando, una mueca de dolor en tu rostro, sudas copiosamente mientras te muerdes los labios para no gemir, la silla es de madera, con un vibrador inmenso en el centro, un consolador forrado en cuero, clavado hasta el fondo de tu co&ntilde;o que no deja de moverse al ritmo de aquel aparato, a su alrededor, decenas de peque&ntilde;as p&uacute;as se clavan en tus nalgas, en tu culo. Zuleia no quiere gozar, no quiere disfrutar, pero aquel movimiento constante dentro de ella la hace contornearse, gru&ntilde;ir, Junto a mi est&aacute; Margot, que tambi&eacute;n sufre como vosotras, me gusta acariciarla, limpiarle el sudor que empapa su rostro, jugar con sus pezones duros y levantados, A ti te acaricia Jacques, orde&ntilde;a tus pechos, le gusta pellizcar tu vello denso y oscuro. Ra&uacute;l abofetea a Zuleia, no le gusta nada que se corra sin su permiso, que goce de un placer sumiso que &eacute;l no ha autorizado&hellip;<\/p>\n<p>En la sala Corinne, una vez termina la recogida de cajitas, sal&iacute;s chorreando barro, todas las que no han conseguido como m&iacute;nimo dos cajas son enviadas junto a sus due&ntilde;os, que enfadados ya las esperan con el l&aacute;tigo en la mano. Est&aacute;s nerviosa, miras a cornuda, tambi&eacute;n ella respira de manera agitada, pero sois finalistas!!!, van abriendo las cajitas, tus 10 azotes ser&aacute;n cinco en tus pechos y otros cinco en tus culo.. Cornuda baja la mirada, los primeros ser&aacute;n en su espalda y los segundos en su co&ntilde;o. Otra chica ser&aacute; azotada en pechos y nalgas, otra en culo y tetas, y finalmente una joven japonesa, recibir&aacute; 5 en sus pechos y otros 5 en su sexo. Ponen una madera no muy ancha de lado a lado de la piscina, y vosotras sobre ella, con las manos en la cabeza y las patas bien separadas. Cada uno de los due&ntilde;os azotar&aacute; a alguna esclava que no sea la suya, Juan lo har&aacute; con la chica japonesa, y a ti te castigar&aacute; un amo desconocido. Te muerdes los labios, tiemblas de dolor cuando el l&aacute;tigo se enrosca en tu piel enfangada, te arden las tetas mientras lloras y escupes. Al tercer azote ya cae una de las chicas entre los aplausos de la gente. Siguen los azotes, silba el l&aacute;tigo y te dan el quinto azote, justo en tu pez&oacute;n, entre l&aacute;grimas resistes, otra de las chicas cae cuando entre temblores le fallan las piernas, Solo qued&aacute;is tres, cornuda, t&uacute; y la chica japonesa, que parece resistir sin inmutarse cada uno de los golpes. Ahora es tu culo el castigado, el cuero se enrosca en tus nalgas y al tirar de &eacute;l, entre temblores y chillidos, te fallan las piernas y caes. Llegan los tres &uacute;ltimos azotes, la chica japonesa sigue firme, cornuda no para de temblar, de moverse, y Nuria decide actuar, Juan azota bien, pero ella tuvo a la mejor maestra, su madre le ense&ntilde;o como y donde azotar para doblegar a cualquier animal. El propietario de la japonesa, mira a cornuda, ella tiembla asustada al ver el l&aacute;tigo lleno de barro y sangre. Juan dice que el siguiente latigazo lo dar&aacute; Nuria. Juan se acerca a su hembra, y en voz baja le dice que resista un golpe, uno solo. Ella afirma con la cabeza, Cierra los ojos, aprieta los pu&ntilde;os y el cuero golpea de lleno su vulva, chilla, se estremece, tiembla, se mea, casi cae cuando se le doblan las rodillas, pero resiste, aunque no tendr&aacute; m&aacute;s oportunidades, el siguiente golpe la echar&aacute; al barro. Nuria mira a la chica oriental, que levanta orgullosa su cara, muestras sus pechos azotados, y separa sus piernas. Nuria sigue mir&aacute;ndola, respira hondo y apunta con precisi&oacute;n, con todas sus fuerzas lanza el golpe de abajo a arriba, el cuero se clava en la entrepierna de la hembra, llega hasta el fondo de su co&ntilde;o, la levanta en vilo, la hace chillar como ninguna lo ha hecho hasta ahora, y cae medio desvanecida entre los aplausos de la gente que vitorean a cornuda.<\/p>\n<p>Antes de entregar a las hembras, con una manguera las lavan, asoman todos las marcas de los azotes, una vez secas, cornuda corre junto a Juan, que la abraza, ella sollozando de dolor y alegr&iacute;a restriega su piel desnuda y castigada en el traje de su due&ntilde;o. T&uacute; con la mirada baja te acercas a Nuria, que te da un beso en los labios, est&aacute; orgullosa de ti, acaricia tus azotes y con una palmada en el culo te env&iacute;a junto a cornuda y rabo. Uno de los organizadores cuelga en el cuello de cornuda una medalla dorada. La chica llora de alegr&iacute;a, de emoci&oacute;n, nunca pens&oacute; en ganar, y abraz&aacute;ndose a Nuria le da las gracias una y otra vez, por haber derribado a la japonesa.<\/p>\n<p>Decidimos ir a dar una vuelta por cubierta, miles de estrellas decoran un cielo sin nubes, una ligera brisa eriza tu piel, de fondo se oye el murmullo apagado de las olas en un mar que apenas se mueve, algunos cruceristas y animales, disfrutan de esta primera noche repartidos en algunas de las muchas hamacas que hay. Cornuda no deja de mirarse la medalla, orgullosa y satisfecha, Nuria tira de la verga de &ldquo;rabo&rdquo;, y se deja caer en una de las tumbonas, &eacute;l d&oacute;cil y sumiso deja que ella lo use como un consolador caliente y apetecible, Juan te pone a 4 patas, te hace levantar el culo, para follarte por tu co&ntilde;o, sientes sus manos agarr&aacute;ndose a tu cintura, y al instante su verga entra dentro de ti, no sientes ning&uacute;n dolor, al contrario est&aacute;s excitada, mojada y caliente y agradeces aquella vara calmando tu deseo, te mueves al comp&aacute;s que te marca, jadeas, gimes, &eacute;l se vac&iacute;a dentro de ti y t&uacute; te corres entre espasmos de placer. Desde un rinc&oacute;n cornuda, os mira, se excita y se masturba viendo como su due&ntilde;o disfruta de ti, como te empala hasta el fondo, como te hace jadear de placer una y otra vez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Al llegar, Nuria da un par de besos a los due&ntilde;os de tu amigo, y tras sentarse empiezan a hablar, a re&iacute;r. 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