{"id":31009,"date":"2021-08-22T22:00:00","date_gmt":"2021-08-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-22T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-22T22:00:00","slug":"balseros-iv-amigos-calientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/balseros-iv-amigos-calientes\/","title":{"rendered":"Balseros (IV): Amigos calientes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31009\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mis d&iacute;as se volvieron raros, una sensaci&oacute;n de escalofr&iacute;o recorr&iacute;a todo mi cuerpo cada vez que pensaba en lo que hab&iacute;a hecho con Yovany. Lo ve&iacute;a y se me erizaba la piel; Lo miraba con deseo y al mismo tiempo con odio. Era un sentimiento inexplicable, quer&iacute;a estar solo pero no pod&iacute;a sep&aacute;rame de &eacute;l y cuando no lo ten&iacute;a a mi lado lo deseaba con ansias, en la siguiente semana no paraba de recorrer en mi mente ese inusual encuentro que le dio un vuelco a mi vida para siempre. Me excitaba la idea de sus caricias, su delicioso cuerpo y su peso encima de m&iacute;. Su hueco caliente y estrecho, sus movimientos de cadera. Luego me consum&iacute;a el reproche y la angustia de tener esos pensamientos hacia otro hombre. Yo no me atrev&iacute;a a buscarlo y yo sab&iacute;a que &eacute;l tampoco me iba a buscar a m&iacute;. Aunque yo secretamente deseaba que volviera a seducirme.<\/p>\n<p>Era martes y mientras &eacute;l conduc&iacute;a hacia la playa temprano en la ma&ntilde;ana yo le torturaba con mis lamentos una y otra vez.<\/p>\n<p>-Es que no me puedo explicar c&oacute;mo ca&iacute; en tu trampa, soy un est&uacute;pido. Yo siempre fui un tipo macho, yo nunca tuve un desliz, yo siempre andaba con una jevita distinta.<\/p>\n<p>-Oye chico, no me jodas m&aacute;s co&ntilde;o que a m&iacute; no me cabe la menor duda de que eres todo un machazo, &iquest;y mujeriego? eso era en Cuba, t&uacute; sabes que, en este pa&iacute;s, si no tienes carro y billete para sacarlas a fiestas eres out por regla, (sonri&oacute; con malicia), as&iacute; que aprende a disfrutar la vida.<\/p>\n<p>T&uacute; pensar&aacute;s que no, pero hay pocos hombres que han disfrutado conmigo como lo hiciste t&uacute; esa noche. Ya, no te tortures m&aacute;s dec&iacute;a &eacute;l, ya hace una semana que pas&oacute; aquello, y todav&iacute;a sigues con la misma cantaleta. De verdad me estoy cansando de o&iacute;r lo mismo casi todos los d&iacute;as. Me clav&oacute; esa mirada verde retorcida y fr&iacute;a y sent&iacute; pena, frustraci&oacute;n y odio a m&iacute; mismo por el lio en que me hab&iacute;a metido.<\/p>\n<p>Todo es culpa tuya le dije sin tapujos, dos l&aacute;grimas inesperadas brotaron de mis ojos. Las sequ&eacute; r&aacute;pidamente para que no se diera cuenta y entonces entre la confusi&oacute;n, alcanc&eacute; a o&iacute;r que me dec&iacute;a con voz burlona: y eso que no te part&iacute; el culo o aquella noche; Ganas no me faltaron. Sin esperarlo me entro un fuerte calor por dentro y le grit&eacute;: &iexcl;Si me lo hubieras partido ya te hubiera matado como un perro, &iexcl;maric&oacute;n!<\/p>\n<p>Me mord&iacute; los labios y volv&iacute; a llorar. Disculpa, le dije, no quise ofenderte. Hizo ese silencio t&iacute;pico de su personalidad. Y acto seguido me dijo: A m&iacute; me siguen gustando las mujeres, &iquest;a ti no? Parque&oacute; el carro y me pregunto con cara seria: &iquest;Ya se te paso la rabieta?, Si, le dije apenado, bueno entonces que sea la &uacute;ltima vez en tu vida que me vuelvas a decir maric&oacute;n &iexcl;Porque te voy a partir la vida! e hizo un gesto agresivo con la cara y las manos. Me qued&eacute; mudo porque, aunque conoc&iacute;a su car&aacute;cter de veras, no me esperaba esa reacci&oacute;n; me hab&iacute;a sumido en el pensamiento de que los maricones son delicados llorones y amanerados; cosa que siempre aprend&iacute; con la crianza machista cubana. &iquest;Tienes algo m&aacute;s que agregar? Ya sal&iacute;amos del carro. No, le dije y me par&eacute; frente a &eacute;l, le mir&eacute; fijamente a la cara y con tono de seriedad y respeto le dije: Te prometo que voy a superar esto, voy a cambiar mi actitud ante todo lo que estoy pasando. As&iacute; me gusta&#8230; me respondi&oacute; mientras miraba mi cara roja por la verg&uuml;enza, me ech&oacute; un brazo encima y dijo: Mejor corremos un rato y as&iacute; nos relajamos, olv&iacute;date que aqu&iacute; no ha pasado nada, y ech&oacute; a andar.<\/p>\n<p>Le segu&iacute; detr&aacute;s, investigando el terreno porque para m&iacute; era un lugar desconocido. Eran caminos de uva caleta donde de vez en cuando se ve&iacute;a alg&uacute;n que otro claro con huellas de lo que parec&iacute;an lugares para acampar o asar carne a la parrilla el fin de semana. Despu&eacute;s de 25 minutos de trote ininterrumpido llegamos jadeando a un puentecito de madera y ah&iacute; hicimos un alto, ya el sol nos regalaba sus mejores rayos de la ma&ntilde;ana y la cara de mi compa&ntilde;ero estaba bien roja, su frente coronada de sudor y sus ojos al contacto con el sol se ve&iacute;an m&aacute;s verdes y brillantes que nunca.<\/p>\n<p>Su torso desnudo dejaba ver sus pezones rosados y su musculoso pecho, lleno de hermosos vellos que parec&iacute;an filamentos de oro al contacto con la luz.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a un short de playa blanco que contrastaba perfectamente con aquella dorada piel y sus musculosas piernas, tambi&eacute;n llenas de escasos, pero dorados vellos. Entonces mir&eacute; el paisaje, que, a sus espaldas, era una invitaci&oacute;n con el agua transparente y la playa desierta. Nos salvamos del inventario, le dije, a lo que se&ntilde;al&oacute; &eacute;l: si hubieras tenido carro propio, hubieras tenido que trabajar hoy, as&iacute;, que me debes una. Nos dirigimos hasta una solitaria y apartada caseta en medio de las uvas caletas donde se pod&iacute;a sentir el fresco de los &aacute;rboles, el canto de los p&aacute;jaros y una sombra deliciosa que invitaba a recostarse. Yo sent&iacute;a un cosquilleo raro por todo el cuerpo y sin dame cuenta comenc&eacute; a temblar, sin dejar de mirar su cuerpo ni un solo instante; en realidad, me gust&oacute; lo que hab&iacute;amos hecho aquella noche y miraba con deseo sus piernas, sus musculosos brazos, su piel imberbe en algunos lugares, record&eacute; aquella noche loca en que nos revolcamos apasionadamente entre sus s&aacute;banas, entonces acarici&eacute; con mi morbosa mirada cada &aacute;pice de su cuerpo, reparando bien en su min&uacute;scula cintura y sus empinadas nalgas, su ombligo mostraba un hilillo de pelos que se perd&iacute;a en el cord&oacute;n del moderno y &uacute;nico atuendo que llevaba .Entonces sent&iacute; escalofr&iacute;os y el coraz&oacute;n agitado.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a m&iacute; y me dijo: Te noto nervioso, &iquest;est&aacute;s bien? Nos quedamos mir&aacute;ndonos por unos segundos con lujuria, se sent&oacute; encima de mi a horcajadas, rodeando mi cintura con sus piernas, dejando su desnudo pecho delante de mi cara a merced de mi lengua que jugueteaba con sus tetillas que, por el sudor y el aire marino, ten&iacute;an un sabor salado; Sus brazos me gustaban m&aacute;s ahora, as&iacute; sudados y medio grasientos, huelo mal, me dijo, e intent&oacute; separarse a lo que yo respond&iacute;, hueles a hombre y lo apret&eacute; contra m&iacute; para poder respirar profundamente el aroma varonil que desprend&iacute;a y comenzaba extra&ntilde;amente a gustarme. Mejor nos separamos que nos pueden ver, le dije aun medio nervioso y lo ayud&eacute; a incorporarse. Descuida que aqu&iacute; casi nadie viene a esta hora contest&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;l es la historia del Loco y Tamal?<\/p>\n<p>Que ingenuo eres Javier y se ech&oacute; a re&iacute;r, esos dos andan juntos desde que yo me acuerdo, ellos no son mejores amigos son mejores amantes me dijo con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>&iquest;Y c&oacute;mo t&uacute; lo sabes?, pregunt&eacute; at&oacute;nito. &iquest;Nunca te has puesto a pensar, como siendo de otro barrio los conozco y somos amigos? Bueno&hellip; titube&eacute; un poco&hellip; por la lucha libre y me rasqu&eacute; la cabeza para que mi cerebro pensara m&aacute;s r&aacute;pido. No pod&iacute;a creer que mis pensamientos fueran tan ciertos. Entonces hice el comentario esperado, Ram&oacute;n es un depravado, le dije, y Yovany asinti&oacute; con la cabeza. &iexcl;Qui&eacute;n lo iba a decir!, todo un hombre de familia con dos hijos. Es un goz&oacute;n me coment&oacute;, mientras sus ojos picaros brillaron como gemas. Nos refer&iacute;amos obviamente a Ramon, el padre de Julio que hab&iacute;a sido el entrenador de Yovany, Vicente y Pedrito. Entonces comenz&oacute; Yovany a relatar&hellip; Nos dejaba despu&eacute;s de clases fingiendo que necesit&aacute;bamos m&aacute;s entrenamiento y nos provocaba muy inteligentemente hasta que uno a uno fuimos cayendo. Recuerdo que me dec&iacute;a, no le tengas compasi&oacute;n a tu contrario y ag&aacute;rralo por donde puedas y me hac&iacute;a agarrarlo por los test&iacute;culos o por las nalgas, luego me pon&iacute;a la pinga medio erecta en la cara y me la restregaba, me dec&iacute;a que le hiciera lo mismo a &eacute;l, pero no a mis compa&ntilde;eros, fue cuando entend&iacute; sus intenciones conmigo. Yo siempre supe que no era el &uacute;nico porque, como te dije nos turnaba y ah&iacute; fue cuando supe que tambi&eacute;n jugaba con Pedrito y Vicente.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, Ramon tuvo que salir de emergencia y me pidi&oacute; de favor que cerrara el Gimnasio, ya tarde, me dirig&iacute; a las duchas y cu&aacute;l no ser&iacute;a mi sorpresa al encontrar a Pedrito y Vicente y desnudos debajo del chorro de agua y acarici&aacute;ndose apasionadamente, me miraron y quedaron sin saber que hacer. Ah&iacute; descubriste todo, le dije; Espera que hay m&aacute;s, me interrumpi&oacute; &eacute;l, y sigui&oacute; cont&aacute;ndome. Entonces yo, que para ese entonces no era nada santo les dije: &iquest;Que hubieran hecho ustedes si hubiera sido el profe el que hubiese entrado? a lo que respondi&oacute; &quot;El loco&quot; a ese es al que est&aacute;bamos esperando hasta que apareciste tu a joder la cosa. Bueno pues h&aacute;ganse la idea de que yo soy el profesor y hagan lo que quieran que yo voy a mirar. De veras me hab&iacute;a excitado mucho ver a mis dos compa&ntilde;eros y cuando reaccion&eacute;, ya los ten&iacute;a delante de m&iacute; y vi c&oacute;mo se pasaban la lengua por todas las partes del cuerpo y como se toqueteaban y se met&iacute;an el dedo el en culo mutuamente, era la primera vez que ve&iacute;a todo aquello, y a mi escasa edad sexual, yo todav&iacute;a no conoc&iacute;a lo que era tanto morbo, se besaban en los labios, jugaban con sus tetillas, se acariciaban el cuello, la espalda, se lamian hasta los vellos de las axilas y fue entonces cuando me sent&eacute; en un banco justo en frente de ellos y comenc&eacute; a hacerme una tremenda paja y mostrarles mi inter&eacute;s por lo que hac&iacute;an. En fin de cuentas era yo quien les hab&iacute;a pedido la demostraci&oacute;n. Cuando me vieron, se acercaron a m&iacute; y se arrodillaron para mamarme la pinga, cada cual esperaba su turno para mostrarme lo que seg&uacute;n me dijeron, les hab&iacute;a ense&ntilde;ado el profesor, hasta que yo no aguant&eacute; m&aacute;s y les ech&eacute; toda la leche en la cara y la boca. Fue mi primera vez en casi todo, y eso aument&oacute; mi curiosidad .Despu&eacute;s de aquello, fue cuando puse m&aacute;s inter&eacute;s para &quot;aprender&quot; con Ramon, y todo lo dem&aacute;s que t&uacute; ya sabes, aunque de vez en cuando me dejaba solo con ellos dos para que me &ldquo;ense&ntilde;aran&quot; m&aacute;s cosas. Ya no me invitan como antes, dijo en tono de nostalgia y call&oacute; al advertir mi presencia. De hecho, m&aacute;s nunca hemos hecho nada desde que vinimos para ac&aacute;, se excus&oacute;.<\/p>\n<p>Mis o&iacute;dos, en verdad no pod&iacute;an dar cr&eacute;dito a todo lo que o&iacute;an, sin embargo, mi bulto revelaba lo contrario. Me par&eacute; a estirar las piernas disimuladamente y me acerqu&eacute; a Yovany dejando la abultada porta&ntilde;uela de mi short frente a su cara. Estas cumpliendo tu promesa bien r&aacute;pido, me dijo, mientras trataba de meterse el bulto con todo y tela en la boca. Acarici&oacute; mis nalgas y restreg&oacute; su cara contra todo lo que yo le brindaba, meti&oacute; su lengua en mi ombligo y luego juguete&oacute; un rato con mi abdomen, sin dejar de sobarme la pinga ni un solo momento.<\/p>\n<p>Con sus manos iba acariciando mis muslos, mi cintura y mis nalgas otra vez; Baj&oacute; de un solo tir&oacute;n mis shorts que no ten&iacute;an m&aacute;s soporte que un el&aacute;stico. Mi pinga dura como un tronco, sali&oacute; disparada como resorte. Entonces, comenz&oacute; a chupar con delicadez mi prepucio reparando suavemente en la parte de su uni&oacute;n con el resto, a lo que yo respond&iacute; con un gemido de placer; Sigui&oacute; acariciando mis nalgas a lo que yo no puse reparo, mientras su lengua jugueteaba con el tronco de mi pinga que no dejaba de latir ni un solo momento. Aprovech&eacute; un instante de comodidad para desabrochar su porta&ntilde;uela y sentir su pinga toda mojada, caliente, deliciosa y salvaje. Eso me provoc&oacute; tal excitaci&oacute;n que sent&iacute; inmensos deseos de probar qu&eacute; se sentir&iacute;a del lado contrario. Ahora me toca a m&iacute;, d&eacute;jame probar, le dije, y sus ojos se abrieron como los de un b&uacute;ho, su cara adopto la expresi&oacute;n de asombro m&aacute;s tierna que haya visto yo en mi vida. Me agach&eacute;, y sin dudarlo mucho y comenc&eacute; a chupar su rosada punta e imitar todos sus movimientos, era la primera vez en mi vida que probaba aquel sabor raro, delicioso e indescriptible para m&iacute;, cosa que en realidad, no pude disfrutar por mucho tiempo porque segundos despu&eacute;s me retir&oacute; la cabeza con fuerza para soltar m&aacute;s de tres chorros de una leche super aguada y caliente, corr&iacute; a lamer lo poco que chorreaba de su punta, mientras Yovany se retorc&iacute;a y yo me pajeaba para soltar casi la misma cantidad de leche que &eacute;l. Me bes&oacute; como se besa a un verdadero amor y me sostuvo por largo rato en sus brazos. Sent&iacute; una paz que hac&iacute;a tiempo no sent&iacute;a y nos quedamos as&iacute;, quien sabe si segundos o minutos sin decirnos ni una sola palabra.<\/p>\n<p>Cuando por fin logramos recuperarnos del todo decidimos darnos un refrescante chapuz&oacute;n, en fin, a eso hab&iacute;amos ido a la playa. Not&eacute; como el silencio y la tensi&oacute;n reinaron por unos minutos en el ambiente; Entonces pregunt&eacute; entre zambullidas: &iquest;C&oacute;mo estuve? Se me qued&oacute; mirando fijamente entre confundido y asombrado y por fin respondi&oacute;: No pens&eacute; que quisieras hacer comentarios luego de lo que pas&oacute;, pero ya que me tocas el tema, debo admitir que no me esperaba que llegaras a tanto, tan r&aacute;pido. Eso me excit&oacute; sobremanera, por eso fue por lo que me vine tan pronto. Y te digo, que lo poco que te dej&eacute; hacer, lo hiciste muy bien. Me sent&iacute; satisfecho y alegre, me sent&iacute; orgulloso de m&iacute; mismo, al fin y al cabo, si ninguna chica antes tuvo quejas de m&iacute; como amante ning&uacute;n hombre deb&iacute;a tenerlas tampoco. Liberada la tensi&oacute;n me le acerqu&eacute; y le abrac&eacute; la cintura con mis dos piernas y le dije: La venganza es dulce, t&uacute; ser&aacute;s muy bueno en Lucha Libre, pero a m&iacute; ni los delfines me alcanzan nadando. Exagerado, balbuce&oacute; mientras se preparaba para la derrota.<\/p>\n<p>&iquest;Habr&aacute; superado Javier sus temores y confusiones?<\/p>\n<p>Pr&oacute;ximamente alguien visita a los chicos en su apartamento y la pasan muy bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mis d&iacute;as se volvieron raros, una sensaci&oacute;n de escalofr&iacute;o recorr&iacute;a todo mi cuerpo cada vez que pensaba en lo que hab&iacute;a hecho con Yovany. 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