{"id":31066,"date":"2021-08-25T22:00:00","date_gmt":"2021-08-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-25T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-25T22:00:00","slug":"balseros-v-fin-de-semana-balsero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/balseros-v-fin-de-semana-balsero\/","title":{"rendered":"Balseros (V): Fin de semana balsero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31066\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un d&iacute;a de esos cualquiera, luego de evadir unas cuantas Llamadas al tel&eacute;fono de la casa, para evitar vendedores indeseados; Por fin contest&eacute; y vaya suerte la m&iacute;a. Luego de un inesperado esc&aacute;ndalo &ldquo;A lo cubano&rdquo; por no contestar antes, reconoc&iacute; la voz de Pedrito, que seg&uacute;n dec&iacute;a, pensaba en nosotros hacia como 3 d&iacute;as y quer&iacute;a hacernos la visita con Vicente su compinche. En realidad, todos dese&aacute;bamos vernos pues desde que nos mudamos separados, no nos hab&iacute;amos reunido. Lo consult&eacute; con Yovany y decidimos que la visita se efectuara el s&aacute;bado. Acordamos en que ellos traer&iacute;an cerveza. Nosotros pondr&iacute;amos Pizza y mi Bacard&iacute; para el que quisiera, este &uacute;ltimo no pod&iacute;a faltar, al menos para m&iacute;. Yovany me jur&oacute; que no les hab&iacute;a comentado nada sobre nosotros y yo le ped&iacute; de favor que lo mantuviera en secreto. Ellos siempre act&uacute;an de forma muy normal, me dijo; Como cuando ven&iacute;amos en el barco o como cuando viv&iacute;amos juntos los cinco reafirm&oacute;, refiri&eacute;ndose al quinto amigo Julio que seg&uacute;n Yovany era o tonto o zorro porque no mostraba se&ntilde;ales de saber nada. En realidad, era una estupidez seguir manteniendo el secreto; Pero yo todav&iacute;a lo consideraba algo importante.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; por fin el tan esperado s&aacute;bado y aprovechamos temprano para hacer algunas cosas y que el apartamento quedara lo m&aacute;s presentable posible. Los olores a sudor me hab&iacute;an comenzado a provocar morbo despu&eacute;s del incidente de la playa; As&iacute; que lo &uacute;nico que tuve que hacer fue acercarme a Yovani, respirar el aire intoxicado de hormonas masculinas y tocarle una nalga, para que me calentara como un horno. No hay tiempo, me dijo, vete a la ducha y despu&eacute;s de la visita te complazco si quieres o prefieres que nos agarren en plena faena, t&uacute; eliges. Me fui a la ducha a refrescarme. Minutos despu&eacute;s llegaron los invitados, Yovany todav&iacute;a se estaba terminando de ba&ntilde;ar; Se aparecieron, como era de esperar, con variedad de cervezas de botella bien fr&iacute;as a lo que yo aprovech&eacute; y me abr&iacute; una, la faena de la limpieza lo merec&iacute;a, al mismo tiempo que abr&iacute;a dos m&aacute;s para los tan esperados amigos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de los respectivos cuentos correspondientes al tiempo que hac&iacute;a que no nos ve&iacute;amos, nos dimos cuenta de que hab&iacute;an pasado casi 3 horas y las cervezas se hab&iacute;an agotado casi del todo. A mi botella apenas le faltaba solo un tanto porque era yo solo contra ella. Yo, hac&iacute;a rato observaba a los compadres sentados en el sof&aacute; y, de verdad actuaban normal, me daba mucho morbo aquello, as&iacute; que no les quitaba la vista de encima ni un momento; Pod&iacute;a imaginarme cualquier cosa menos a aquellos dos machazos singando en una cama. Pedrito &quot;El loco&rdquo;, como le dec&iacute;amos, no hab&iacute;a cambiado mucho. Su misma cara de loco, sus muecas nerviosas y su cabeza casi rapada como de costumbre. Era ese el motivo por el cual le llam&aacute;bamos as&iacute;, ah y sus acciones, por eso se sab&iacute;a que en realidad ten&iacute;a un tornillo flojo. Ten&iacute;a obsesi&oacute;n por las apuestas, y el muy dichoso, siempre ten&iacute;a suerte. Su piel era blanca, bien delgado y su cuerpo marcado por los m&uacute;sculos de la lucha libre pero muy ligeramente. No ten&iacute;a pelos en el pecho ni protuberancia alguna en la parte trasera, sin embargo, su entrepierna revelaba un buen bulto que estoy seguro, siempre hab&iacute;a tenido. Era lo que pudi&eacute;ramos llamar un flaco todo desbaratado pero sabroso. En cambio, Vicente era de espaldas y cintura anchas, t&iacute;pico gordito con m&uacute;sculos, tambi&eacute;n formados por el deporte. Le llam&aacute;bamos &quot;Tamal&rdquo; porque en verdad parec&iacute;a un verdadero tamal con su trusa cuando era un muchach&oacute;n. Se le notaba que hab&iacute;a engordado unas libritas, Miami, la comida y la cerveza le hab&iacute;an aumentado aquella barriguita c&oacute;mica que siempre tuvo, pero no estaba nada mal; Siempre tuvo buen trasero as&iacute; que ahora le quedaba mejor. Su parte delantera estaba por descubrir, uno no sabe nunca lo que se puede encontrar debajo del calzoncillo de un gordito. Su piel era tostada como la m&iacute;a y parec&iacute;a tener ascendencia de liban&eacute;s en alguna generaci&oacute;n lejana. Ten&iacute;a pelo negro y ojos almendrados, nariz roma, y unos pelitos negros enrolados que le cubr&iacute;an la mayor parte de su cuerpo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del tiempo que hab&iacute;amos pasado hablando mierda, como buenos cubanos, y bajando cervezas. El loco se ofreci&oacute; a ir a buscar m&aacute;s combustible mientras llegaban las pizzas que yo hab&iacute;a ordenado. &iexcl;Mejor bajamos el Bacard&iacute; caballero! Grit&eacute; yo y les ensen&eacute; mi botella casi nueva. Entre la mezcla de bebidas y las risas, el ambiente mejor&oacute;. Por lo menos para m&iacute; que estaba tan preocupado y tenso, era una tonter&iacute;a m&iacute;a, nada, cosas de primerizo. Al rato lleg&oacute; el chico de las pizzas y los dos anfitriones corrimos al un&iacute;sono a buscar dinero, ah&iacute; tuve la oportunidad, de confesarle a Yovany que no se me quitaba de la cabeza la idea de hacerle el amor, aprovech&oacute; para, maquiav&eacute;licamente rozar su mano por la porta&ntilde;uela de mi short y despertar aquel monstruo dormido.<\/p>\n<p>Sali&oacute; corriendo, con una sonrisa p&iacute;cara y me dej&oacute; con mi carpa de circo a medio armar. Camin&eacute; por la habitaci&oacute;n, esperando que se bajara aquello, y aun de espaldas sent&iacute; que me volvieron a acariciar, esta vez mis nalgas, cerr&eacute; mis ojos, para disfrutar del breve momento, mientras sus manos terminaban nuevamente en mi porta&ntilde;uela y estrujaban mi pinga con fuerza insistentemente varias veces. Me volte&eacute; bruscamente y abr&iacute; los ojos, tratando de besar su boca, al mismo tiempo que susurraba: Cuidado que nos van a ver. Me encontr&eacute; entonces frente a frente, con Vicente, que hab&iacute;a tenido el cuidado de no rozar su cuerpo para no revelar su identidad. Estaba tan caliente, que no me import&oacute; que me descubriera al fin. Yo solo vine a hacerte la vieja broma que tanto odiabas de tocarte las nalgas, dijo &eacute;l y lo que hiciste fue cerrar los ojos y dejar que te tocara todo. No me hagas caso, es que estoy borracho, le dije. Lo tom&eacute; bruscamente por el cuello de la camisa y le afirm&eacute;: &iexcl;Eso quedo entre nosotros dos, me o&iacute;ste!, y sal&iacute; disparado a la cocina, ya si erecci&oacute;n alguna a causa del nerviosismo, nuestro amigo se fue al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute; al grupo sin decir una palabra, instantes despu&eacute;s lleg&oacute; Vicente. Pasaron unos minutos de silencio hasta que Pedrito habl&oacute;: &iexcl;Caballero, o las pizzas est&aacute;n muy buenas o aqu&iacute; pasa algo! Estos dos vinieron muy callados del cuarto dijo &eacute;l. Yovany tosi&oacute; como quien se atraganta con la pizza. Es que le toqu&eacute; las nalgas y se puso bravo, dijo Vicente. &iexcl;se&ntilde;ores estamos en los Estados Unidos! aqu&iacute; los peloteros se dan nalgadas y los futbolistas se tratan de se&ntilde;orita, le o&iacute; decir a Pedrito nuevamente. &iquest;Cerveza o Cuba Libre? pregunt&eacute; yo para disimular el tema. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el abridor? Se me oy&oacute; decir y acto seguido vi al loco sacando un billete de 50 d&oacute;lares y poni&eacute;ndolos encima de la mesa. Apuesto estos 50 d&oacute;lares a que t&uacute; no sacas el abridor de donde lo tengo, me dijo en tono desafiante, y se&ntilde;al&oacute; su bulto. Y yo pongo 20 mas dijo Vicente. Yovany solamente qued&oacute; perplejo. Me entr&oacute; la cosquillita de la curiosidad, pero no pod&iacute;a pensar muy claro con tanto alcohol. As&iacute; que decid&iacute; hacerme el infeliz en quiebra y les dije: Si veo 40 d&oacute;lares m&aacute;s encima de la mesa te lo saco de donde lo tienes, y con los dientes. Era m&aacute;s excitante el morbo que el dinero, pero hab&iacute;a que disimular. &iexcl;Aqu&iacute; est&aacute;n! grit&oacute; Vicente. Me arrodill&eacute; enfrente de Pedrito y le zaf&eacute; el bot&oacute;n del short mientras mis dos restantes amigos me hac&iacute;an bulla y burlas, luego con mis dos manos en la espalda le baj&eacute; el zipper con mis dientes y dej&eacute; que la prenda corriera piernas abajo. Luc&iacute;a un calzoncillo barato, pero nuevo y limpio. Luego tom&eacute; el el&aacute;stico con fuerza, muy sensualmente a un lado de su cadera y lo arrastre pierna abajo pasando mi nariz y mis labios desde su cintura hasta el muslo, repet&iacute; la misma operaci&oacute;n del otro lado, dej&aacute;ndolo completamente desnudo y con aquel enorme trozo delante de mis narices; Que, con el morbo y mi sensualidad, estaba casi parado por completo. Era bien largo como de 10 pulgadas y delgado como &eacute;l. Su cabeza era peque&ntilde;a, rosada y se ve&iacute;a deliciosa. Ah&iacute; tom&eacute; el abridor que hab&iacute;a ca&iacute;do al piso y me apresur&eacute; a abrir una cerveza con el mismo. Pas&eacute; mi lengua muy descaradamente por todo el borde de la botella y me introduje el pico de esta varias veces en la boca como quien mama una buena pinga, hecho todo esto ante los at&oacute;nitos ojos de los espectadores, me di un largo buche. Pedrito, se me acerc&oacute; totalmente desnudo y sin pudor alguno y me pidi&oacute; compartir la cerveza con &eacute;l. Mi respuesta fue acomodar la cerveza dentro de mi calzoncillo y dar un palmazo encima de los billetes. Se apresur&oacute; a toquetearme todo, mientras Yovany y Vicente no pod&iacute;an m&aacute;s y se sacaban mutuamente sus shorts, quedando con todo al aire.<\/p>\n<p>El loco, primeramente, me quit&oacute; el short y luego sac&oacute; la botella que con el frio, me hab&iacute;a bajado la erecci&oacute;n. Por &uacute;ltimo, me hal&oacute; el el&aacute;stico hacia delante y verti&oacute; cerveza dentro, mojando mi pinga y la tela. Despu&eacute;s se dedic&oacute; a chupar, de mi calzoncillo tan preciado l&iacute;quido. Meti&eacute;ndose con la tela, mi pinga mojada una y otra vez. Entre tanto Vicente met&iacute;a su pinga en la boca de Yovany que al pobre no le cab&iacute;a casi de ancho, debido a lo gorda y cabezona que era. Al parecer no era lo que yo esperaba de la visita, pero creo que el resto del grupo lo ten&iacute;a todo planeado. Ellos en el sof&aacute; y nosotros en la cocina. Entretanto mientras mi pinga resbalaba por la garganta del flaco, &eacute;ste me acariciaba las nalgas e intentaba meterme el dedo. Le saqu&eacute; repetidamente el dedo de mi culo, hasta que lo ayud&eacute; a incorporarse mientras le susurraba al o&iacute;do: Por delante, lo que t&uacute; quieras, pero por ah&iacute; detr&aacute;s, no se te ha perdido nada; Met&iacute; mi pinga entre sus piernas y mis manos buscaron golosamente sus nalgas o, mejor dicho, donde le iban a salir, las abr&iacute; y comenc&eacute; a jugar con su orificio. Lo bes&eacute; con deseo, tratando de meter bien mi lengua dentro de su boca, que me correspond&iacute;a con tiernas mordidas en los labios. Luego lo posicion&eacute; de espaldas contra la otra parejita para husmear que pasaba al otro lado, y me qued&eacute; sin habla al ver c&oacute;mo, mientras yo disfrutaba de Pedrito, Yovany cabalgaba como todo un experto jinete encima de Vicente. Vamos para all&aacute;, le dije. Nos acomodamos en el amplio sof&aacute;, no sin antes jugar con nuestros amigos que gritaban como dos verdaderos dementes. Luego, posicion&eacute; a Pedrito de rodillas encima del sof&aacute; y me agach&eacute; para poder disfrutar de su orificio, rosadito y medio abierto. Qued&eacute; justo al lado de yovany que sub&iacute;a, gem&iacute;a, y bajaba sin parar, mientras mi lengua se deleitaba con aquel delicioso culo, mis manos jugueteaban con todo lo que encontraban alrededor, incluyendo los test&iacute;culos de Vicente, la espalda de Yonvany, y su pinga, que estaba h&uacute;meda y deliciosa. Por &uacute;ltimo, me sent&eacute; al lado de Vicente, en la misma posici&oacute;n, echado un poco hacia adelante y las piernas abiertas e hice al flaco que se clavara despacio en mi erecto miembro que no dejaba de soltar l&iacute;quido a chorros.<\/p>\n<p>El olor a macho era indescriptible, los gemidos, el sudor, el &eacute;xtasis, la lujuria, la locura, el deseo, la pasi&oacute;n. Era la combinaci&oacute;n perfecta. Me sent&iacute;a en el para&iacute;so. Lo que nunca me hab&iacute;a imaginado. Mis manos quedaron libres nuevamente, estaba justo al lado de Vicente y busqu&eacute; su boca con la m&iacute;a ansiosamente, mientras toqueteaba con una mano la pinga de mi flaco que ten&iacute;a el culo tan sabroso y caliente como mi c&oacute;mplice de las secretas y apasionadas noches de placer. Con la otra comenc&eacute; a pajear a Yovany, que se retorc&iacute;a al tiempo que &eacute;l besaba a Pedrito. &quot;El Loco&quot; mov&iacute;a la cintura con tanta sabrosura que me ten&iacute;a descontrolado y apretaba su esf&iacute;nter tan expertamente que tuve que controlar el ritmo de sus huesudas caderas, para no venirme. Se la saqu&eacute; de un tir&oacute;n y entonces le propuse a Vicente el cambiar de pareja. Al principio crey&oacute; que yo quer&iacute;a con Yovany, pero luego entendi&oacute; que lo yo que deseaba eran sus gordas nalgas y su culito. Fu&eacute; un momento de confusi&oacute;n donde vi que Vicente abr&iacute;a sus nalgas en frente de mis narices y ofrec&iacute;a su culo o a mi boca mientras yo, sin poder mirar, sent&iacute;a como una lengua chupaba mi glande, mientras otra lo hac&iacute;a con mis test&iacute;culos. Nunca supe quien hac&iacute;a, que cosa, solo supe que alguien se met&iacute;a mi pinga con fuerza hasta sus mismas entra&ntilde;as y entonces reconoc&iacute; el movimiento de las caderas de Yovany; Al parecer no hab&iacute;a podido soportar la tentaci&oacute;n y se daba placer mientras mamaba la pinga del gordito. Aquello era totalmente nuevo y rico para m&iacute;. Y me dio por pensar c&oacute;mo perd&iacute; varios a&ntilde;os de mi vida sin conocer tal disfrute. A ese extremo de la orgia que ten&iacute;amos armada, cada uno se val&iacute;a de mil artima&ntilde;as para no venirse. Todos gem&iacute;amos de placer y nadie quer&iacute;a acabar. Cuando Vicente crey&oacute; que su culo estaba lo suficiente dilatado para mi embestida, comenz&oacute; a besar a yovany como para convencerlo de que le cediera su puesto. Ah&iacute;, aprovech&eacute; y lo posicion&eacute; arrodillado con su cara contra el espaldar del sof&aacute; y recorr&iacute; una vez m&aacute;s con mi lengua su delicioso hoyo que se ve&iacute;a dilatado; comenc&eacute; a meterle los dedos despacito uno a uno y por &uacute;ltimo le pas&eacute; suavemente la cabeza por la entrada; ah&iacute; no pudo aguantar m&aacute;s y de un tir&oacute;n se la acomod&oacute; con su propia mano y se la meti&oacute; toda. Mis otros dos amigos al verse libres comenzaron a chuparse una y otra vez, las tetillas la lengua, la pinga; Hasta que el goloso de Yovany termino volvi&eacute;ndose a clavar, pero esta vez las 10 pulgadas del flaco. Para ese entonces me dol&iacute;an tanto los test&iacute;culos, que apenas pude aguantar y me vine casi sin avisar. La conmoci&oacute;n fue tal, que acto seguido se vinieron todos casi a la vez. Quedamos hechos un desastre, sudados, cansados y embarrados de leche hasta el pelo, pero todos esboz&aacute;bamos una sonrisa de alegr&iacute;a y satisfacci&oacute;n indescriptible.<\/p>\n<p>Me tumb&eacute; en el sof&aacute;, mientras tomaba aliento. Vicente y Pedrito se fueron derecho a la ducha, entonces mir&eacute; a Yovany fijamente y le dije: Mi verg&uuml;enza era verde y se la comi&oacute; un chivo, lo intent&eacute; besar, pero no conten&iacute;a la risa, ya calmado nos besamos largamente como en nuestras noches de lujuria. Que puta me has salido me dijo acarici&aacute;ndome la cara mientras yo usaba sus muslos como almohada y volvi&oacute; a sonre&iacute;r con picard&iacute;a. Tengo buen maestro, le dije.<\/p>\n<p>La velada termin&oacute; tranquilamente, los cuatro en el sof&aacute;, medio desnudos y hablando de sexo, toquete&aacute;ndonos y bes&aacute;ndonos, con mucha m&aacute;s confianza que antes, todo entre tragos de Cuba Libre. Hab&iacute;a pasado tanto ese d&iacute;a que sobraban las palabras. Por &uacute;ltimo, decidimos que los visitantes se quedaran a dormir, porque ten&iacute;amos m&aacute;s alcohol en el cuerpo, que sangre en las venas; Y as&iacute; no hab&iacute;a quien tomara un volante en la mano. Es una verdadera l&aacute;stima que hayamos consumido tanta bebida porque hubiese sido la noche perfecta para otra orgia que en realidad no se pudo consumar por el exceso de alcohol. Cualquiera pensar&iacute;a que al d&iacute;a siguiente se contin&uacute;a con el morbo en la mente, pero yo amanec&iacute; con el dolor de cabeza m&aacute;s perro de toda mi vida y Vicente amaneci&oacute; vomitando. Yovany y Pedrito nos sirvieron de enfermeros y terminaron en la cama con nosotros, pero no como hubi&eacute;semos deseado.<\/p>\n<p>A Javier parece que le ha gustado este rollo de revolcarse con hombres, &iquest;c&oacute;mo va a seguir esto? Ent&eacute;rate pronto<\/p>\n<p>Sigue mis historias aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Gracias por leerme.<\/p>\n<p>Siempre tuyo ThWarlock.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Un d&iacute;a de esos cualquiera, luego de evadir unas cuantas Llamadas al tel&eacute;fono de la casa, para evitar vendedores indeseados; Por fin contest&eacute; y vaya suerte la m&iacute;a. 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