{"id":31088,"date":"2021-08-26T22:00:00","date_gmt":"2021-08-26T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-26T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-26T22:00:00","slug":"secreto-entre-amigas-no-hay-vuelta-atras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/secreto-entre-amigas-no-hay-vuelta-atras\/","title":{"rendered":"Secreto entre amigas: no hay vuelta atr\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31088\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Celeste. Maira es mi mejor amiga desde el jard&iacute;n de infantes. Desde peque&ntilde;as compartimos absolutamente todo, hasta el d&iacute;a de hoy que tenemos 19 a&ntilde;os. A medida que fuimos creciendo empez&oacute; a existir una tensi&oacute;n, pero nunca se la adjudicamos a nada sexual, sino al gran amor que nos tenemos la una por la otra.<\/p>\n<p>Sin embargo, m&aacute;s de una vez borrachas en alg&uacute;n bar nos hemos besado, bromeando, pero nunca ha pasado de all&iacute;. Siempre ha sido un juego.<\/p>\n<p>Las dos hemos salido siempre con hombres y hablamos de ellos todo el tiempo. Maira, por ejemplo, est&aacute; de novia con Bautista, uno de los chicos de nuestra secundaria.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a hab&iacute;amos salido a una discoteca con un grupo de amigos y hab&iacute;amos tomado mucho. Las dos bail&aacute;bamos descontroladamente, sensuales, mientras varios de los hombres que estaban con nosotras nos miraban de arriba a abajo, queriendo comernos.<\/p>\n<p>Nosotras re&iacute;amos y disfrut&aacute;bamos de sentirnos deseadas, mene&aacute;bamos nuestros culos bajo nuestros cortos y apretados vestidos, que al agacharnos dejaban ver nuestras nalgas.<\/p>\n<p>Ya eran las 5 de la ma&ntilde;ana cuando decidimos irnos. Hab&iacute;amos acordado previamente que yo me quedar&iacute;a a dormir en la casa de Maira para no volver hasta mi casa que quedaba bastante m&aacute;s lejos. Ella viv&iacute;a con sus padres y su hermano, un a&ntilde;o menor, que dorm&iacute;a en la habitaci&oacute;n de al lado. Todos me conoc&iacute;an desde peque&ntilde;a y me adoraban, por lo que nunca era un problema que yo me quedara all&iacute;, me trataban como si fuera una hija m&aacute;s.<\/p>\n<p>Salimos de la discoteca y borrachas como est&aacute;bamos, paramos un taxi. Nos subimos en la parte trasera, y le indicamos la direcci&oacute;n.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos cansadas e &iacute;bamos calladas, pero de repente mi amiga pos&oacute; su mano en mi muslo y la dej&oacute; all&iacute;. No era nada muy raro entre nosotras, hasta que comenz&oacute; a acariciar mi pierna despacio, moviendo suavemente su mano, y yo sent&iacute; c&oacute;mo me comenzaba a excitar un poco.<\/p>\n<p>No reaccion&eacute;. Pens&eacute; que quiz&aacute;s me estaba confundiendo, que tal vez estaba muy borracha, pero Maira lentamente comenz&oacute; a meter su mano por debajo de mi vestido, tocando mi tanga peque&ntilde;a de encaje ya mojada, suavemente. Sonri&oacute; al sentir su humedad, y continu&oacute; toc&aacute;ndome. Yo abr&iacute; un poco mis piernas, disfrutando de las caricias de mi amiga, escuchando c&oacute;mo mi respiraci&oacute;n se aceleraba mientras yo recostaba la cabeza con los ojos entrecerrados.<\/p>\n<p>Pensaba que probablemente el taxista se hubiera dado cuenta de la situaci&oacute;n y estuviera excitado presenciando esa escena, y eso me calentaba a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi amiga corri&oacute; mi tanga hacia un costado, y me meti&oacute; dos dedos. Los met&iacute;a y los sacaba con delicadeza de mi vagina lubricada, mir&aacute;ndome de reojo para ver c&oacute;mo gozaba yo.<\/p>\n<p>De repente vi c&oacute;mo con la otra mano se tocaba ella misma por debajo de su vestido. Eso me volv&iacute;a loca. Sigui&oacute; masturb&aacute;ndonos a la vez hasta que yo sent&iacute; que estaba por venirme, por lo que tom&eacute; su mano y comenc&eacute; a marcarle el ritmo en el que quer&iacute;a que me tocara. Ella obedeci&oacute; y finalmente alcanc&eacute; un hermoso orgasmo, emitiendo un leve gemido que hizo que el taxista mirara por el espejo retrovisor pero no dijera nada.<\/p>\n<p>Justo luego de eso, llegamos a destino. El taxista nos cobr&oacute; y bajamos en la casa de Maira.<\/p>\n<p>Al cerrar la puerta comenzamos a besarnos apasionadamente en el pasillo, nuestras lenguas se mov&iacute;an desesperadas, nuestras manos apretaban los pechos de la otra, hab&iacute;amos desatado un monstruo que nunca hubi&eacute;ramos imaginado. Y ahora s&oacute;lo quer&iacute;amos cogernos.<\/p>\n<p>De repente escuchamos un ruido que proven&iacute;a de la cocina, as&iacute; que nos acomodamos un poco la ropa y entramos. Era Marta, la mam&aacute; de Maira, que se hab&iacute;a despertado al escuchar la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, chicas. C&oacute;mo la pasaron?<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien, Marta. Aunque estamos bastante cansadas. &#8211; respond&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; Bailaron mucho, me imagino. &#8211; dijo riendo<\/p>\n<p>&#8211; Si ma, nos vamos a acostar. &#8211; dijo mi amiga d&aacute;ndole un beso a su madre<\/p>\n<p>Nos fuimos a la habitaci&oacute;n de Maira, y al cerrar la puerta tom&eacute; a mi amiga y la tir&eacute; sobre la cama.<\/p>\n<p>Justo son&oacute; su celular. Era su novio, nuestro amigo, queriendo confirmar que hab&iacute;amos llegado bien.<\/p>\n<p>Ella atendi&oacute; y mientras le respond&iacute;a yo le quitaba el vestido y la besaba por el cuello, el pecho, sus hermosas tetas, succionando sus pezones&hellip; Ella hizo un esfuerzo por responderle serena a Bautista, y cort&oacute; la llamada.<\/p>\n<p>Quit&eacute; su vestido y lo tir&eacute; al piso, as&iacute; como su ropa interior.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a tocarla suavemente con mis dedos, como ella hab&iacute;a hecho conmigo un rato antes en el taxi. Estaba empapada, muy excitada. Lentamente comenc&eacute; a meter un dedo, observando su expresi&oacute;n de disfrute. Luego met&iacute; otro y aceler&eacute; el ritmo. Escuchaba su respiraci&oacute;n fren&eacute;tica, y alternaba metiendo y sacando mis dedos de su cuerpo, acariciando su cl&iacute;toris, sus labios vaginales&hellip;<\/p>\n<p>Me encantaba ver a mi amiga gozar as&iacute;. Sent&iacute;a una adrenalina por todo mi cuerpo, sabiendo que su familia estaba en la casa, sabiendo que nadie sospechar&iacute;a jam&aacute;s que podr&iacute;amos estar haciendo lo que hac&iacute;amos, sabiendo que era la primera vez de ambas con una mujer, y que encima era mi amiga de toda la vida.<\/p>\n<p>Mientras Maira disfrutaba, saqu&eacute; mis dedos de su interior y mir&aacute;ndola a la cara los met&iacute; en mi boca. Los lam&iacute; limpi&aacute;ndolos de sus fluidos, y luego met&iacute; mi cara entre sus piernas y comenc&eacute; a chupar todo su sexo. Ella empez&oacute; a gemir m&aacute;s fuerte, tratando de evitar ser escuchada. Nunca le hab&iacute;a hecho sexo oral a una mujer, pero sab&iacute;a bien lo que me gustaba que me hicieran, as&iacute; que lo apliqu&eacute;. Y evidentemente tuve bastante &eacute;xito.<\/p>\n<p>Pas&eacute; la lengua lentamente, primero por sus labios, luego su entrada vaginal, su cl&iacute;toris. Aument&eacute; la intensidad, gui&aacute;ndome por sus gemidos y sus caras, insistiendo donde notaba que le gustaba, acompa&ntilde;ando con mis dedos&hellip; Luego comenc&eacute; a penetrarla con mi lengua, mientras estimulaba su cl&iacute;toris. Estuve un rato oyendo su placer, sintiendo c&oacute;mo mi entrepierna chorreaba, hasta que la o&iacute; hablar luego de un largo rato sin palabras:<\/p>\n<p>&#8211; Me vas a hacer venir<\/p>\n<p>Al escuchar esas palabras m&aacute;gicas intensifiqu&eacute; mis movimientos, hasta que vi sus contorsiones y sent&iacute; sus espasmos en mi lengua. Mi amiga se acababa de venir en mi boca, y eso me excit&oacute; m&aacute;s que cualquier otra cosa que hubiera vivido antes.<\/p>\n<p>Maira qued&oacute; exhausta tirada en la cama y me acost&eacute; a su lado, todav&iacute;a vestida.<\/p>\n<p>&#8211; Nunca cre&iacute; que me pondr&iacute;as a gozar as&iacute; &#8211; dijo<\/p>\n<p>&#8211; Acabamos de arruinar 15 a&ntilde;os de amistad?<\/p>\n<p>&#8211; Yo creo que s&oacute;lo est&aacute;n mejorando&hellip; &#8211; dijo y comenz&oacute; a quitarme el vestido<\/p>\n<p>&#8211; Ah, veo que no hemos terminado.<\/p>\n<p>&#8211; Ni cerca<\/p>\n<p>Me desnud&oacute; y volvi&oacute; a tocarme mientras se estiraba hasta el caj&oacute;n de su mesa de luz. De all&iacute; trajo unas esposas de pl&aacute;stico, un vibrador, un dildo y un frasco de lubricante.<\/p>\n<p>Mis ojos se abrieron incr&eacute;dulos, y ella rio.<\/p>\n<p>&#8211; Me voy a divertir contigo un rato antes de dormir, mi amiga<\/p>\n<p>Me indic&oacute; que me pusiera boca abajo en la cama, y yo obedec&iacute;. At&oacute; mis mu&ntilde;ecas con las esposas a los barrotes de su cama. Yo qued&eacute; con mi firme culo hacia arriba, a merced de mi amiga, y eso me pon&iacute;a al cien.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; devolvi&eacute;ndome la lamida en mi sexo mientras me masturbaba lentamente. Yo sent&iacute;a su respiraci&oacute;n en mi culo y eso aumentaba mi excitaci&oacute;n. Luego de un rato, cuando yo sent&iacute;a que estaba dejando un charco de fluidos en su cama, escuch&eacute; que encendi&oacute; el vibrador. Comenz&oacute; pas&aacute;ndolo por mi cuello, mi nuca, mis brazos estirados, mi espalda, el costado de mis pechos, mi cintura, hasta llegar a mis caderas y nalgas. Por cada lugar que ella pasaba yo sent&iacute;a un escalofr&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; Levanta el culo &#8211; me dijo<\/p>\n<p>Yo hice caso y elev&eacute; mi culo, dejando el resto de mi cuerpo contra la cama. Maira empez&oacute; a estimularme con el vibrador, pas&aacute;ndolo por mi cl&iacute;toris, jugando con la entrada de mi vagina. Yo sent&iacute;a que no pod&iacute;a m&aacute;s. Hac&iacute;a mucho que no me sent&iacute;a tan caliente con nadie. Ella jug&oacute; un rato que me pareci&oacute; eterno, buscando hacerme sufrir de desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo estaba empapada y ella pasaba la lengua por mi sexo, como sec&aacute;ndome los fluidos, pero logrando &uacute;nicamente que me excitara m&aacute;s. Cuando no aguant&eacute; m&aacute;s su juego con el vibrador le dije:<\/p>\n<p>&#8211; M&eacute;telo. Por favor. M&eacute;telo.<\/p>\n<p>Ella lo acomod&oacute; en la entrada de mi vagina y lo dej&oacute; all&iacute; unos segundos, mientras yo enloquec&iacute;a. Lo comenz&oacute; a meter muy lentamente. Yo me mov&iacute;a con la cara pegada a la s&aacute;bana, gimiendo, gozando. Comenz&oacute; a penetrarme cada vez con m&aacute;s ritmo. Yo gem&iacute;a pegada a la almohada, tratando de ahogar los gritos.<\/p>\n<p>Pensaba que el hermano de Maira estar&iacute;a del otro lado escuchando, masturb&aacute;ndose pensando en su hermana teniendo sexo con su amiga, y eso me llevaba a las nubes.<\/p>\n<p>Maira me penetraba y yo gozaba m&aacute;s que con cualquier verga que hubiera conocido.<\/p>\n<p>&#8211; No pares, te lo ruego. No pares.<\/p>\n<p>Me penetr&oacute; un rato m&aacute;s y cuando estaba cerca del orgasmo fren&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Todav&iacute;a no quiero que te vengas &#8211; me dijo<\/p>\n<p>Abri&oacute; el frasco de lubricante y tir&oacute; una buena cantidad entre mis nalgas, llenando mi ano de una buena cantidad de producto. Yo ya ve&iacute;a venir lo que iba a suceder. Me asustaba un poco, pero m&aacute;s me prend&iacute;a.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a acariciar mi ano con un dedo, lo estimul&oacute; lentamente, hasta que lo meti&oacute; con delicadeza en mi interior. Yo sent&iacute;a que ve&iacute;a las estrellas de placer, cada vez m&aacute;s. Luego de moverlo un rato comenz&oacute; a meter el segundo dedo, a penetrarme con ellos, a meterlos y sacarlos.<\/p>\n<p>&#8211; Vienes bien? &#8211; me dijo<\/p>\n<p>&#8211; Mejor imposible &#8211; dije con la respiraci&oacute;n entrecortada<\/p>\n<p>Me abri&oacute; bastante el culo con sus dedos, hasta que agarr&oacute; el dildo negro que hab&iacute;a dejado sobre la cama y me lo meti&oacute; muy despacio en su lugar. Yo gem&iacute;a sonoramente, ya no me importaba mucho si me o&iacute;an, aunque todav&iacute;a tapaba mi boca con la almohada. Ella comenz&oacute; a penetrarme cada vez con m&aacute;s velocidad, y yo realmente me sent&iacute;a en el cielo.<\/p>\n<p>&#8211; Por favor no pares<\/p>\n<p>Maira segu&iacute;a, y encendiendo el vibrador comenz&oacute; a estimular mi cl&iacute;toris, meti&eacute;ndolo luego en mi vagina. Mi amiga me estaba haciendo doble penetraci&oacute;n con una destreza que nunca hubiera imaginado.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh, Dios, s&iacute;, sigue. No pares. Me voy a venir como nunca.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero ver c&oacute;mo te vienes &#8211; dijo y sigui&oacute; penetr&aacute;ndome por ambos agujeros, con los movimientos exactos que mi cuerpo precisaba<\/p>\n<p>De repente sent&iacute; que el placer aumentaba y aumentaba, y sent&iacute; el orgasmo venir, con m&aacute;s intensidad que antes, como un tsunami sobre mi cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; Me vengo, Maira &#8211; dije casi en un grito<\/p>\n<p>Finalmente tuve uno de los mejores orgasmos de mi vida (por no decir el mejor). Dej&eacute; un charco de l&iacute;quido en la cama de mi amiga. No pod&iacute;a entender c&oacute;mo me hab&iacute;a perdido de eso tanto tiempo.<\/p>\n<p>Ca&iacute; rendida, con los brazos en alto todav&iacute;a ya que estaban inmovilizados con las esposas. Ella se acost&oacute; encima de m&iacute; y con su cara en mi cuello me susurr&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Creo que no hay vuelta atr&aacute;s, Celes. Ya no me imagino nuestra amistad sin orgasmos. &#8211; y luego me dio un beso en el cuello<\/p>\n<p>No respond&iacute; y unos instantes despu&eacute;s Maira me desat&oacute;. Nos besamos, sabiendo que esa noche se repetir&iacute;a muy frecuentemente sin que nadie se enterara. Ser&iacute;a nuestro gran secreto. Nos pusimos un pijama y dormimos bien pegadas.<\/p>\n<p>No hace falta contar lo que hicimos cuando nos despertamos, ya sobrias y sin alcohol en sangre al que culpar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>14 Mi nombre es Celeste. Maira es mi mejor amiga desde el jard&iacute;n de infantes. Desde peque&ntilde;as compartimos absolutamente todo, hasta el d&iacute;a de hoy que tenemos 19 a&ntilde;os. A medida que fuimos creciendo empez&oacute; a existir una tensi&oacute;n, pero nunca se la adjudicamos a nada sexual, sino al gran amor que nos tenemos la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18905,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31088","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18905"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}