{"id":31119,"date":"2021-08-28T22:00:00","date_gmt":"2021-08-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-28T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-28T22:00:00","slug":"me-enamore-de-una-ninfomana-y-no-lo-sabia-ii-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-enamore-de-una-ninfomana-y-no-lo-sabia-ii-parte\/","title":{"rendered":"Me enamor\u00e9 de una ninf\u00f3mana y no lo sab\u00eda (II parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31119\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En la primera parte de mi historia coment&eacute; que mi novia hab&iacute;a cambiado de trabajo despu&eacute;s de trabajar en la oficina de abogados, y ahora se encontraba trabajando en el departamento de contabilidad una empresa que se dedicaba al manejo de informaci&oacute;n y recopilaci&oacute;n de datos para terceros y que muy cerca de ah&iacute; se encontraba la universidad donde ella har&iacute;a su carrera profesional, lo cual para ella era una gran ventaja.<\/p>\n<p>Al poco tiempo de haber ingresado a trabajar, sus nuevos compa&ntilde;eros (como no) comenzaron a hablarle y a hacerle invitaciones para salir, las cuales ella al principio rechaz&oacute; elegantemente y siempre manteniendo una cierta distancia de ellos. Sin embargo de vez en cuando en medio de sus conversaciones ella les segu&iacute;a un poco el juego con un poco de coqueter&iacute;a para mantenerlos cerca pero siempre sin pasarse de la raya.<\/p>\n<p>Me dec&iacute;a ella que varios de sus nuevos compa&ntilde;eros de trabajo le hab&iacute;an hecho invitaciones a salir de forma independiente, es decir, no eran salidas en grupo. Nom&aacute;s en el &aacute;rea donde ella trabajaba hab&iacute;a al menos cinco hombres, sin contar con los del almac&eacute;n con quienes ten&iacute;a contacto frecuente y con otros m&aacute;s del &aacute;rea de operaciones. Definitivamente por su juventud y belleza ya estaba empezando a llamar la atenci&oacute;n en varias partes de la empresa.<\/p>\n<p>Sin embargo en medio de todo le hab&iacute;an llamado la atenci&oacute;n dos de ellos: un joven mensajero de unos 25 a&ntilde;os y el contador quien era un se&ntilde;or muy mayor, de aproximadamente unos 60 a&ntilde;os pues nunca antes un hombre de esa edad le hab&iacute;a hecho invitaciones a salir, y ese toque de extra&ntilde;a curiosidad hab&iacute;a quedado d&aacute;ndole vueltas en la cabeza. En ese momento ella ten&iacute;a apenas 21 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Estuvo pens&aacute;ndolo durante un tiempo mientras decid&iacute;a qu&eacute; hacer al respecto, incluso me coment&oacute; que no sab&iacute;a si aceptarle la invitaci&oacute;n al contador pues se encontraba indecisa. De lo que si estaba segura era de aceptarle la invitaci&oacute;n al chico mensajero pues adem&aacute;s de todo &eacute;l le gustaba.<\/p>\n<p>Yo le suger&iacute; que aceptara primero la invitaci&oacute;n de don Fernando, pues as&iacute; se llamaba el contador y despu&eacute;s saliera con Vladimir, el mensajero, pues de esa manera si no le gustaba la experiencia con un hombre mayor pod&iacute;a arreglarlo despu&eacute;s con el otro que era m&aacute;s joven.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; pens&aacute;ndolo unos d&iacute;as y decidi&oacute; hacerlo as&iacute;: Ser&iacute;a un viernes en la tarde. La excusa ser&iacute;a que a la 1 pm justo despu&eacute;s de almorzar ir&iacute;an a visitar una sucursal de la compa&ntilde;&iacute;a para revisar algunos procesos y documentos financieros lo cual les tomar&iacute;a el resto de la tarde, pero en realidad saldr&iacute;an a mediod&iacute;a a almorzar juntos y de ah&iacute; tomar&iacute;an un taxi que los llevar&iacute;a a un motel que quedaba cerca de la empresa.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a mi novia se visti&oacute; con una falda corta de color negro, medias veladas negras, zapatos de tac&oacute;n, una blusa blanca con un escote insinuante pero decente y un abrigo negro tambi&eacute;n. Don Fernando como siempre andaba de traje y corbata.<\/p>\n<p>Pas&oacute; la ma&ntilde;ana y a mediod&iacute;a salieron juntos a almorzar a un restaurante cercano y enseguida tomaron el taxi.<\/p>\n<p>Yo me reun&iacute; con ella esa noche pues hab&iacute;amos quedado de ir a comer hamburguesas y a comentarme su nueva y primera experiencia con un hombre maduro, y en sus propias palabras, lo que pas&oacute; despu&eacute;s de que llegaron al motel fue lo siguiente:<\/p>\n<p>El taxista no pod&iacute;a disimular su mirada al ver una pareja tan dispareja pues f&aacute;cilmente pod&iacute;an ser abuelo y nieta. Bajaron del auto y mientras &eacute;l pagaba la carrera ella sin ninguna verg&uuml;enza ya hab&iacute;a entrado al motel y le ped&iacute;a una habitaci&oacute;n al recepcionista.<\/p>\n<p>Tan pronto entraron a la habitaci&oacute;n, fueron al ba&ntilde;o cada uno a asearse un poco, ella primero y despu&eacute;s &eacute;l. Cuando &eacute;l regres&oacute; a la habitaci&oacute;n, ya se hab&iacute;a quitado la corbata, se hab&iacute;a aflojado la camisa y ten&iacute;a los pies descalzos. Ella se hab&iacute;a quitado su abrigo y sus zapatos, ten&iacute;a la blusa desabotonada hasta la mitad, se hab&iacute;a quitado el brassier de encaje blanco que llevaba y lo estaba esperando acostada sobre la cama con la falda un poco subida revelando casi por completo sus bellas piernas. El tiempo era limitado y solo estar&iacute;an ah&iacute; unas cuantas horas pues don Fernando es un hombre casado, as&iacute; que sin mas demora &eacute;l se sent&oacute; en el borde de la cama y ella se incorpor&oacute; coloc&aacute;ndose a su lado, se miraron a los ojos y fueron acerc&aacute;ndose poco a poco hasta besarse.<\/p>\n<p>Mientras se besaban, &eacute;l meti&oacute; su mano derecha por la abertura de la blusa de Helena acariciando con su gruesa mano sus suaves y peque&ntilde;as tetas y con las puntas de sus dedos pellizcaba suavemente sus pezones que ya se encontraban bien duritos por la excitaci&oacute;n del momento.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s ella se puso de pie frente a &eacute;l y mientras don Fernando acariciaba sus piernas sobre las medias veladas y bajo la falda, Helena se quit&oacute; la blusa dejando a la vista de sus ojos sus blancas y peque&ntilde;as tetas y sus pezones rosados y erectos que ya apuntaban hacia &eacute;l con bastante firmeza.<\/p>\n<p>Agit&oacute; sus cabellos y enseguida se quit&oacute; la falda y las medias veladas quedando &uacute;nicamente en los pantys blancos de encaje que hac&iacute;an juego con el brassier para que &eacute;l con sus propias manos lo quitara y de esa manera ella ya se encontraba completamente desnuda ante sus ojos. A ella siempre le ha gustado mantener todo su cuerpo completamente depilado y esa vez no era la excepci&oacute;n. Abri&oacute; un poco las piernas y se sent&oacute; frente a &eacute;l en sus piernas mientras segu&iacute;an bes&aacute;ndose abrazados y &eacute;l la manoseaba todo lo que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato ya era el turno de don Fernando. Se puso de pie y se quit&oacute; primero la camisa y enseguida el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer quedando as&iacute; completamente desnudos los dos. Don Fernando es un tipo moreno de mediana estatura, alrededor de 1.75 m, un poco canoso, lleva bigote y tiene una prominente barriga, tiene una gran calvicie en la parte superior de la cabeza y es bastante velludo por todos lados: el pecho, la espalda, las piernas, los brazos y hasta en el dorso de las manos y los pies. Quiero recordar que mi novia mide 1.60 m, tiene ojos caf&eacute;s, es delgada, tiene la piel muy blanca y suave, cabello negro y liso hasta la cintura y un culito redondo y peque&ntilde;o pero bien formado. 21 a&ntilde;os ella y &eacute;l rondaba los 60 o 61.<\/p>\n<p>Estando &eacute;l de pie y ella sentada en el borde de la cama empez&oacute; a darle una buena mamada, cosa para lo cual ella es toda una experta. Como no pod&iacute;a ser de otra manera, los genitales de don Fernando estaban bastante poblados en vello p&uacute;bico medio canoso y su pene aunque de un tama&ntilde;o promedio era bastante grueso y sin circuncidar. Los test&iacute;culos quiz&aacute;s por efecto de la edad eran mas grandes de lo normal.<\/p>\n<p>Antes de que &eacute;l lograra eyacular con la mamada que ella le estaba dando, se retir&oacute; un poco para atr&aacute;s y la hizo recostarse sobre el borde de la cama, boca arriba y abri&eacute;ndole las piernas se agach&oacute; a comerle el co&ntilde;ito que ya estaba lo suficientemente lubricado como para permitir la penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Estando as&iacute; logr&oacute; com&eacute;rsela de una manera que le hizo tener su primer orgasmo.<\/p>\n<p>Inmediatamente y sin perder tiempo &eacute;l se mont&oacute; sobre ella quedando en posici&oacute;n de misionero y a pesar que la estaba aprisionando con su enorme barriga, r&aacute;pidamente con una mano dirigi&oacute; la punta de su pene a la entrada de su vagina penetr&aacute;ndola de un s&oacute;lo golpe arranc&aacute;ndole un ligero grito pues a pesar de estar muy lubricada el grosor de su pene le hizo doler un poco.<\/p>\n<p>As&iacute; pasaron seg&uacute;n Helena unos diez minutos en esa posici&oacute;n, &eacute;l encima de ella con su gran barriga, penetr&aacute;ndola con cambios de ritmo, de movimientos r&aacute;pidos a movimientos lentos hasta que logr&oacute; una eyaculaci&oacute;n bastante jugosa&#8230; Descans&oacute; un momento sobre ella sin sacarle el pene y luego se levant&oacute;. Ella se sent&oacute; r&aacute;pidamente cerrando las piernas para que el semen no se saliera y manchara las s&aacute;banas y le limpi&oacute; los restos de semen del pene con una buena chupada.<\/p>\n<p>Don Fernando no le hab&iacute;a dicho nada a mi novia pero con el almuerzo &eacute;l se hab&iacute;a tomado un Viagra de los de doble dosis y en ese momento su erecci&oacute;n no bajaba a pesar de haber acabado de correrse dentro de ella, al contrario permanec&iacute;a dur&iacute;simo e hinchado, as&iacute; que le coment&oacute; lo que hab&iacute;a hecho y para aprovechar la situaci&oacute;n la hizo darse la vuelta y ponerse en 4 sobre la cama para volverla a penetrar&#8230;<\/p>\n<p>Primero le comi&oacute; el culito un rato recorri&eacute;ndole con su lengua los pliegues del ano mientras ella se retorc&iacute;a del placer antes de volverla a penetrar. Helena le dijo que no iban a tener sexo anal pues no se encontraba preparada para hacerlo y tampoco iba a poder con ese pene tan grueso.<\/p>\n<p>Don Fernando volvi&oacute; a colocar el pene en la entrada de su vagina y se lo fu&eacute; metiendo pero ahora ya m&aacute;s lentamente. Esta vez durar&iacute;a un poco m&aacute;s en venirse, seg&uacute;n sus cuentas fueron alrededor de 15 minutos de empujar y jalar, empujar y jalar, met&eacute;rselo y sac&aacute;rselo, a veces lento y pausado y a veces duro y r&aacute;pido. En ese momento mientras ella se encontraba en esa posici&oacute;n y su veterano amante la montaba por detr&aacute;s, tom&oacute; el tel&eacute;fono y me llam&oacute; haci&eacute;ndome entender en clave lo que estaba pasando, como si fuera una conversaci&oacute;n normal para que don Fernando no sospechara nada aunque de vez en cuando yo si lograba escuchar sus gemidos al fondo&#8230;<\/p>\n<p>-&#8230; Hola mi amor, c&oacute;mo est&aacute;s?&#8230; ah que bien, yo aqu&iacute; trabajando en la oficina como siempre sino que par&eacute; un momento para tomarme un caf&eacute; y llamarte&#8230; Bueno mi amor, te dejo, seguir&eacute; aqu&iacute; juiciosa como siempre en mi trabajo porque tengo muchas cosas que hacer, te llamo luego&#8230; -Dec&iacute;a ella girando la cabeza y mir&aacute;ndolo a &eacute;l gui&ntilde;&aacute;ndole un ojo mientras la penetraba, como para hacerle creer que yo no sab&iacute;a nada&#8230;<\/p>\n<p>Al rato el viejo logr&oacute; venirse nuevamente entre suspiros y gemidos y de nuevo ella se volte&oacute; r&aacute;pidamente y se sent&oacute; apretando sus piernas para evitar que el semen se saliera y manchara la cama, y nuevamente le limpi&oacute; los restos de semen del pene con una mamada.<\/p>\n<p>Estando as&iacute;, ella sentada al borde de la cama y &eacute;l de pie frente a ella pudo ver que ahora si la erecci&oacute;n le iba bajando poco a poco y pod&iacute;an descansar.<\/p>\n<p>Don Fernando se recost&oacute; sobre la cama, encendi&oacute; la televisi&oacute;n, se coloc&oacute; sus anteojos y se puso a revisar su tel&eacute;fono mientras ella iba al ba&ntilde;o a intentar dejar salir de su cuerpo lo que pudiera salir de las dos descargas que le hab&iacute;an acabado de inyectar&#8230;<\/p>\n<p>Volvi&oacute; con &eacute;l a la cama y se acost&oacute; a su lado abraz&aacute;ndolo y peg&aacute;ndose a &eacute;l, apoyando la cabeza y las tetas sobre su peludo pecho y una pierna doblada sobre &eacute;l de tal manera que con su rodilla rozaba su verga ya medio dormida y hablaron de sus vidas y de otras cosas sin mayor importancia mientras &eacute;l tambi&eacute;n la abrazaba con su brazo izquierdo.<\/p>\n<p>Besito va y besito viene mientras conversaban y mas o menos una hora y media mas tarde con los cuerpos ya descansados y repuestos y despu&eacute;s de haber tomado un caf&eacute; que pidieron a la recepci&oacute;n, los &aacute;nimos empezaron a calentarse de nuevo. Helena hab&iacute;a estado acariciando con su peque&ntilde;a mano el voluminoso y velludo abdomen de don Fernando, su pecho y de vez en vez bajaba la mano hasta acariciarle el pene y los test&iacute;culos mientras &eacute;l revisaba su tel&eacute;fono celular. Le hab&iacute;a llamado su atenci&oacute;n los enormes y peludos huevos que ten&iacute;a ese se&ntilde;or y ya luego no paraba de mirarlos y acariciarlos, jugaba con ellos, los cog&iacute;a suavemente uno con cada mano. Seg&uacute;n ella eran tan grandes que pr&aacute;cticamente solo le cab&iacute;a de a uno en la palma de la mano y uno solo de ellos era tanto o mas grande que los dos m&iacute;os. &Eacute;l le dijo que siempre los tuvo grandes y que le hab&iacute;an crecido un poco m&aacute;s hac&iacute;a unos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>En ese juego de caricias don Fernando se volvi&oacute; a excitar, dej&oacute; a un lado el tel&eacute;fono, se gir&oacute; un poco quedando de lado y empez&oacute; a tocarla a ella con la mano que ten&iacute;a libre. Tocaba sus caderas, su cara y sus cabellos. Estaban ambos acostados de medio lado y de frente a frente pero luego &eacute;l la acomod&oacute; a ella para que quedara boca arriba y de esa manera poderla tocar mejor. De nuevo volvi&oacute; a manosearle las teticas y el vientre con esa mano casi completamente llena de pelos. Luego la baj&oacute; despacio hasta su vulvita y Helena abri&oacute; las piernas como los p&eacute;talos de una flor dejando que esa mano gruesa y velluda agarrara su co&ntilde;o mientras le iba introduciendo completamente primero uno y despu&eacute;s dos de esos dedos gruesos en su ya h&uacute;meda vagina jugueteando y movi&eacute;ndose adentro mientras tanto que la besaba meti&eacute;ndole la lengua en su boca.<\/p>\n<p>Iba a ser el tercero y &uacute;ltimo polvo de la tarde pues ya iba siendo hora de alistarse para salir. Despu&eacute;s de haberla besado de esa manera un buen rato y de haberle metido los dedos en el co&ntilde;ito y ya estando los dos muy excitados la volver&iacute;a a coger una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Esta vez ella lo cabalgar&iacute;a a &eacute;l. Acostado boca arriba, Helena se le puso encima d&aacute;ndole la espalda mientras con una mano le agarraba el pene para ponerlo en la entrada de su vagina y poderse sentar. De no ser por su voluminoso vientre hubiera podido mirarle el culo mientras ella iba bajando clav&aacute;ndose en su verga. Arriba y abajo ella controlaba los movimientos de penetraci&oacute;n mientras apoyaba sus manos en las peludas piernas desliz&aacute;ndose en ocasiones hacia adelante hasta tocarle los pies.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un buen rato ella se volte&oacute; para quedar de frente a &eacute;l y continuar as&iacute;. En esa nueva posici&oacute;n el viejo pod&iacute;a cogerla del culo con ambas manos y &quot;ayudarle&quot; a subir y bajar&#8230; Y tambi&eacute;n pod&iacute;a acariciarle las tetas mientras ella sub&iacute;a y bajaba agarr&aacute;ndose el cabello para que no le molestara.<\/p>\n<p>En &eacute;sta posici&oacute;n ella controlaba la velocidad y el ritmo y mientras apoyaba sus manitas en el velludo pecho del viejo y &eacute;l segu&iacute;a manose&aacute;ndole las tetas pudo calcular el momento en el que &eacute;l se ven&iacute;a para ella venirse tambi&eacute;n y terminar al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Esta vez todo hab&iacute;a durado unos 40 minutos aproximadamente. Unos 15 minutos en los manoseos y los besos y unos 25 minutos en la penetraci&oacute;n a dos poses.<\/p>\n<p>Al terminar, ella a&uacute;n con el pene adentro, se recost&oacute; un par de minutos sobre el viejo para descansar y &eacute;l aprovech&oacute; para abrazarla.<\/p>\n<p>Enseguida se levantaron y fueron a ducharse. Mientras se levantaban y entraban a la ducha el semen hab&iacute;a empezado a escurrir por la parte interna de su pierna izquierda y ya casi le llegaba al tobillo.<\/p>\n<p>Entraron a la ducha juntos y acordaron que uno enjabonar&iacute;a al otro y viceversa. Helena empez&oacute; a pasar el jab&oacute;n por el pecho, los brazos y la espalda de &eacute;l, entonces cambiaban turno y ella le entreg&oacute; el jab&oacute;n a don Fernando y &eacute;l hizo lo mismo, jabon&oacute; su espalda, sus brazos, sus axilas y de nuevo le acarici&oacute; las tetas mientras le pasaba el jab&oacute;n.<\/p>\n<p>Un nuevo cambio de turno y ella continu&oacute; jabonando su abultado vientre y agach&aacute;ndose lav&oacute; su pene y test&iacute;culos con ambas manos, retrayendo su prepucio para asegurar un aseo completo. Luego se gir&oacute; y aplic&oacute; jab&oacute;n en sus nalgas introduci&eacute;ndolo para lavarle bien el culo y as&iacute; desde atr&aacute;s volver a agarrarle los enormes huevos que tanto la hab&iacute;an asombrado. Baj&oacute; otra vez por las piernas hasta llegar a los pies. Ella se encontraba agachada frente a &eacute;l y &eacute;l levanto uno de sus peludos pies coloc&aacute;ndolo sobre su rodilla para poder hacer mejor el trabajo, luego hizo lo mismo con el otro pie limpiando bien entre sus dedos.<\/p>\n<p>Al terminar le tocaba a &eacute;l continuar e hizo lo mismo. Helena abri&oacute; un poco las piernas y &eacute;l lav&oacute; su co&ntilde;ito depilado por fuera y despu&eacute;s solamente con agua introdujo un dedo para intentar limpiarla por dentro, aunque en realidad ella termin&oacute; ese trabajo&#8230; Igualmente, termin&oacute; por lavarle las piernas y los pies del mismo modo que ella lo hab&iacute;a hecho con &eacute;l.<\/p>\n<p>Salieron, se vistieron y bajaron a la recepci&oacute;n. Pidieron cada uno un taxi y se despidieron de beso.<\/p>\n<p>Esa noche me vi con ella para ir a comer algo y ah&iacute; fue donde me entreg&oacute; &eacute;stos detalles que les acabo de compartir. Despu&eacute;s de eso ella se qued&oacute; en mi casa y si, tuvimos sexo.<\/p>\n<p>A m&iacute; en lo personal, lejos de molestarme &eacute;stas cosas, al contrario ya hab&iacute;a empezado a gustarme, saber todo lo que hac&iacute;a, la manera en que se la com&iacute;an, c&oacute;mo ella lo disfrutaba y hac&iacute;a disfrutar a alguien m&aacute;s y finalmente siempre volv&iacute;a a m&iacute; entera, no le faltaba nada.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s que empezamos con &eacute;stos juegos y cuando vi que yo tambi&eacute;n lo disfrutaba, empec&eacute; a apoyarla para que lo siguiera haciendo, y esto se repiti&oacute; muchas veces m&aacute;s. Incluso con el mismo don Fernando continuaron saliendo ocasionalmente en la medida que el tiempo lo permit&iacute;a hasta el punto que ella lleg&oacute; a hacerse conocida en &eacute;ste motel adonde iban, como iba m&aacute;s o menos frecuentemente ya algunos empleados la conoc&iacute;an y la saludaban. Tanto as&iacute; que un d&iacute;a le ped&iacute; que fuera conmigo para yo poder verlo con mis propios ojos y efectivamente as&iacute; fue.<\/p>\n<p>Quedan otras cosas m&aacute;s por revelar de los secretos de esa relaci&oacute;n pero ya ser&aacute; en otra ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Saludos a todos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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