{"id":31146,"date":"2021-08-30T22:00:00","date_gmt":"2021-08-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-30T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-30T22:00:00","slug":"la-nueva-profesora-de-ingles-3-la-putica-del-director","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-nueva-profesora-de-ingles-3-la-putica-del-director\/","title":{"rendered":"La nueva profesora de ingl\u00e9s (3): La putica del Director"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31146\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>6<\/p>\n<p>El domingo Sandra se despert&oacute; acelerada, estaba nerviosa, ansiosa, al siguiente d&iacute;a comenzaba su trabajo en el jard&iacute;n de infancia &ldquo;mi tesoro&rdquo; y sab&iacute;a que el viejo Ernesto iba querer aprovechar cualquier oportunidad para volver a enredarla y no sab&iacute;a hasta donde pod&iacute;a resistir.<\/p>\n<p>Ernesto, su esposo, sali&oacute; en la tarde a jugar un rato f&uacute;tbol con compa&ntilde;eros de la Universidad, algo que hacia generalmente una vez al mes para ejercitarse.<\/p>\n<p>Sandra pens&oacute; que si ten&iacute;a una tarde y noche de pasi&oacute;n y desenfreno con su esposo seguramente iba a estar relajada al siguiente d&iacute;a y no permitir&iacute;a abusos del viejo Ernesto Barcel&oacute;, el director y due&ntilde;o del jard&iacute;n de infancia.<\/p>\n<p>Solo pensar en el viejo le produc&iacute;a calor a Sandra, no sab&iacute;a porque ese viejo lograba alterarla de tal manera, ya la hab&iacute;a manoseado y el primer d&iacute;a que lo vio, y la siguiente vez no sabe como pero termino chup&aacute;ndole un dedo &iacute;ndice y solo no llego a m&aacute;s porque el viejo se detuvo.<\/p>\n<p>Por un momento vi&eacute;ndose desnuda frente al espejo pudo apreciar sus senos firmes, levantados desafiantes de la gravedad, una cintura peque&ntilde;a y luego unas bien proporcionadas caderas que permit&iacute;an adivinar el trasero duro y resping&oacute;n. Sin duda alguna era su punto fuerte, de lo que se sent&iacute;a m&aacute;s orgullosa y lo que su esposo m&aacute;s admiraba y deseaba de ella, su culo.<\/p>\n<p>En varias ocasiones su esposo quiso hacer el sexo anal pero Sandra nunca pudo sentirse c&oacute;moda y lo dejaban para la siguiente vez, lo fueron dejando pasar y nunca lo hicieron en el tiempo que ten&iacute;an juntos.<\/p>\n<p>Ya eran las seis de la tarde, la mujer pens&oacute; que su esposo estar&iacute;a por llegar, se coloc&oacute; un conjunto de ropa &iacute;ntima que no usaba desde hace un tiempo, era una panti tipo hilo, muy peque&ntilde;o, apenas lograba cubrir sus labios vaginales y atr&aacute;s formaba una T que se le perd&iacute;a entre las nalgas de una forma que se hac&iacute;a invisible entre las carnes. El juego era un sujetador push up que levantaba a&uacute;n m&aacute;s sus ya firmes senos.<\/p>\n<p>Sandra se vio al espejo y se sent&iacute;a orgullosa de la mujer que era, el hilo lo sent&iacute;a m&aacute;s clavado de lo que recordaba, tal vez su cuerpo en especial su trasero hab&iacute;a crecido un poco consecuencia de la &eacute;poca del gym. Se coloc&oacute; una bata que apenas le tapaba las nalgas y se decidi&oacute; esperar a su esposo lo m&aacute;s sumisa posible.<\/p>\n<p>Las horas pasaban y su esposo no llegaba, Sandra se rindi&oacute; y se qued&oacute; dormida alrededor de las once de la noche. Pasada la una de la madrugada llego su esposo algo mareado, consecuencia a unas polarcitas que hab&iacute;a estado compartiendo con los amigos recordando viejos tiempos. Sandra apenas noto que llego cuando sinti&oacute; que se acostaba en la cama, su esposo se durmi&oacute; r&aacute;pidamente y la noche paso sin pena ni gloria.<\/p>\n<p>7<\/p>\n<p>En la ma&ntilde;ana el despertador son&oacute; y ninguno de los dos lo escucho, apenas se despertaron pasadas las 7 de la ma&ntilde;ana, era tarde para la pareja, como pudieron se vistieron y se fueron ambos a sus trabajos, solo se despidieron con un dulce beso y quedaron en llamarse para almorzar juntos alrededor de las dos de la tarde.<\/p>\n<p>Sandra al entrar al jard&iacute;n de infancia ya los ni&ntilde;os y docentes estaban entrando en sus respectivas aulas, r&aacute;pidamente se dirigi&oacute; al aula del tercer nivel que era el curso que comenzar&iacute;a con el nivel b&aacute;sico de ingl&eacute;s, all&iacute; compartir&iacute;a el aula con la profesora Angely, una linda chica menor que ella, muy amable y atenta.<\/p>\n<p>A las diez de la ma&ntilde;ana a la hora del receso conoci&oacute; a las otras dos profesoras del primer y segundo nivel, eran dos bellas j&oacute;venes tambi&eacute;n, a Sandra no le pareci&oacute; extra&ntilde;&oacute; que el viejo Ernesto solo contratara j&oacute;venes guapas en su colegio. Cuando son&oacute; el timbre para regresar a las aulas luego del receso Sandra noto que el viejo director se acercaba, le comento que la esperaba a la una de la tarde al terminar la jornada para firmar el contrato y le record&oacute; que deb&iacute;a llegar puntual a la hora de la entrada.<\/p>\n<p>Cuando son&oacute; el timbre de salida a la una de la tarde Sandra se despidi&oacute; de la profesora Angely y se dirigi&oacute; a la oficina del viejo Ernesto, la mujer iba caminando y maldiciendo haberse colocado ese hilo tan peque&ntilde;o el d&iacute;a anterior, no le dio tiempo de ba&ntilde;arse ni cambiarse en la ma&ntilde;ana y ahora sent&iacute;a que el hilo la estaba violando. Trataba de caminar con cuidado pero al acercarse a la oficina su vagina comenzaba a reaccionar, parec&iacute;a que ten&iacute;a vida propia y sab&iacute;a que iba al encuentro del viejo, sent&iacute;a que se mojaba y se sinti&oacute; acalorada poco a poco.<\/p>\n<p>Al llegar a la oficina el viejo la hizo pasar y le dijo que lo esperara que iba a revisar los salones para asegurarse que se hubieran ido todos. Sandra lo esperaba sentada frente al escritorio, cruzaba de un lado a otro las piernas y se mov&iacute;a en la silla, estaba intranquila, estaba ansiosa pero no sab&iacute;a lo que quer&iacute;a o estaba tratando de no aceptar lo que quer&iacute;a y necesitaba.<\/p>\n<p>Sandra sinti&oacute; que pasaba mucho tiempo y vio la hora, era la una y cuarto en su celular cuando escucho que se abr&iacute;a la puerta, r&aacute;pidamente coloco el celular en el escritorio y se siento derecha mirando al frente, escuch&oacute; como la puerta se cerr&oacute; y luego escucho el seguro de la puerta.<\/p>\n<p>Sandra estaba nerviosa, sus manos sudaban y sent&iacute;a que se mojaba, sinti&oacute; como el viejo se acerc&oacute; y se detuvo justo detr&aacute;s de su silla, y sinti&oacute; un corrientazo que le llego a la vagina cuando el viejo coloco sus manos en ambos hombros.<\/p>\n<p>El viejo le sobaba los hombros y le dec&iacute;a que se ve&iacute;a muy guapa, que le encantaba lo que se hab&iacute;a puesto. Sandra por el apuro de la ma&ntilde;ana se coloc&oacute; lo primero que vio, un pantal&oacute;n blanco de tela fina que le dejaba apreciar su perfecto trasero, en juego con una blusa roja semi transparente y tacones rojos.<\/p>\n<p>Sandra solo se dejaba hacer, el viejo le masajeaba sus hombros y llega a su cuello sin ninguna oposici&oacute;n, ella cerraba los ojos y pensaba que eso no pod&iacute;a ser pero algo en ella le imped&iacute;a ponerle fin a lo que iba a comenzar.<\/p>\n<p>El viejo al notar la pasividad de la nueva profe de ingl&eacute;s se atrevi&oacute; a poco a poco pasar su mano a la parte de adelante del cuello y comenzar a bajar entre la blusa, la mujer sent&iacute;a como la mano se deslizaba por su piel y se acercaba al borde de su brasier. La mano sigui&oacute; su recorrido hasta llegar a atrapar con sus dedos el duro pez&oacute;n derecho de Sandra que solt&oacute; un gemido cuando sinti&oacute; que se lo presionaba.<\/p>\n<p>El viejo jugueteo unos segundos apretando y soltando el pez&oacute;n, le agarraba la teta y la masajeaba, Sandra solo gem&iacute;a con los ojos cerrados, el viejo se dio cuenta que era hora de seguir y pasando su otra mano por delante la coloco sobre los labios de Sandra.<\/p>\n<p>Nuevamente iba a meter sus dedos en la profundidad de su cavidad oral, aunque esta vez no hizo falta hacer presi&oacute;n, al Sandra sentir el m&iacute;nimo roce de los dedos abri&oacute; r&aacute;pidamente la boca d&aacute;ndole paso a los dedos &iacute;ndice y medio de la mano izquierda del viejo.<\/p>\n<p>En todo el rato que ten&iacute;a en esas posturas no se hab&iacute;a articulado palabra, sin embargo Sandra casi acaba cuando escucho la voz del viejo decirle:<\/p>\n<p>&#8211; as&iacute; me gusta putica, chupa con esa boquita que tienes.<\/p>\n<p>Sandra chupaba los dedos como si de eso dependiera su vida, el viejo h&aacute;bilmente segu&iacute;a con su otra mano turn&aacute;ndose entre ambas tetas de la mujer, manose&aacute;ndoselas a su antojo.<\/p>\n<p>Sandra en su trabajo de seguir chupando no noto cuando el viejo retiro su otra mano y se desabrocho el pantal&oacute;n y lo dejo caer.<\/p>\n<p>El viejo pens&oacute; que era hora, lentamente fue haciendo girar la boca de la mujer hacia un lado y el dio un paso al costado de atr&aacute;s de la silla, saco sus dedos de la boca y cuando Sandra abri&oacute; los ojos se encontr&oacute; de frente con el b&oacute;xer del viejo y una tremenda erecci&oacute;n. Solo la fina tela del boxeo serv&iacute;an de barrera para poder ver y sentir lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>8<\/p>\n<p>El viejo se re&iacute;a y se sent&iacute;a en la gloria al ver como Sandra se dejaba hacer sumisa y sab&iacute;a que ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, de un solo tir&oacute;n bajo su b&oacute;xer y la mujer se qued&oacute; impresionada, media unos cinco o seis cent&iacute;metros m&aacute;s que el de su esposo y mucho m&aacute;s grueso, pero lo que m&aacute;s le impresionada era el olor, un olor &uacute;nico que nunca hab&iacute;a sentido en su esposo, pens&oacute; que tal vez era el olor a macho.<\/p>\n<p>&#8211; Abre la boca putica y m&aacute;mame el guebo, fueron las palabras del viejo Ernesto.<\/p>\n<p>Sandra sinti&oacute; espasmos es su vagina al escucharlo, y al escuchar c&oacute;mo se refer&iacute;a a su pene, en un lenguaje soez y vulgar pero que la hac&iacute;an calentar. No tuvo que repetir la orden ya que enseguida Sandra se dio a la tarea de chupar, de mamar como si estuviera pose&iacute;da.<\/p>\n<p>Cada tanto el viejo se lo sacaba de la boca y se lo pasaba por la cara, por la nariz, por las orejas, quer&iacute;a marcarla por todos lados y luego volv&iacute;a y se lo met&iacute;a en la boca donde ella lo recib&iacute;a ansiosa y segu&iacute;a d&aacute;ndole una manada fren&eacute;tica.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta putica? &iquest;Te gusta chup&aacute;rmelo?<\/p>\n<p>&#8211; Me encanta papi, me encanta mam&aacute;rtelo<\/p>\n<p>Sandra se asombrada de las palabras que sal&iacute;an de su boca pero era lo que en el momento quer&iacute;a decir, era lo que su cuerpo quer&iacute;a gritar. Lo estuvo mamando por unos cinco minutos hasta que el viejo la hizo levantar, el mismo le bajo el pantal&oacute;n dejando a la vista el min&uacute;sculo hilo que cargaba la mujer, se relam&iacute;a los bigotes al ver el monumento de mujer que se iba a coger.<\/p>\n<p>El viejo no le quiso quitar el hilo y la mando a colocarse los tacones nuevamente, le quito la blusa y el sujetador y la mando a sentar en el escritorio. Poco a poco hizo espacio y la acost&oacute; sobre el escritorio quedando sus piernas en el aire colgando hacia el piso. Agarro ambas piernas y las levanto, se las dobl&oacute; y las coloco en la orilla del escritorio donde quedaban perfectamente ancladas con los tacones.<\/p>\n<p>Seguidamente el viejo se sent&oacute; en la silla donde hasta hace un rato estaba sentada la mujer casada, se acomod&oacute; entre las piernas de ella, y hundi&oacute; su cabeza en la vagina de ella, Sandra solt&oacute; un gemido seguido de un peque&ntilde;o chillido cuando sinti&oacute; que la lengua del viejo director la recorr&iacute;a de arriaba a abajo de sus labios vaginales.<\/p>\n<p>La mujer ten&iacute;a muchas nuevas sensaciones, quer&iacute;a gritar, gemir, llorar, era tanto el placer que sent&iacute;a que comenz&oacute; a mover sus caderas buscando a&uacute;n m&aacute;s la lengua del viejo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta putica? Fue la pregunta del viejo.<\/p>\n<p>&#8211; Si me gusta papi, mi esposo no me hace casi nunca sexo oral.<\/p>\n<p>El viejo solt&oacute; una carcajada al escucharla y le dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Yo no te estoy haciendo sexo oral, yo te estoy comiendo la cuca. Al escuchar la forma como hablaba el viejo m&aacute;s se calentaba la casada que sent&iacute;a que estaba a punto de explorar.<\/p>\n<p>Los espasmos llegaban uno tras otros, sus m&uacute;sculos se tensaron y una descarga comenz&oacute; a sentir la profesora, el cuerpo le temblaba y comenz&oacute; a gritar sin pudor.<\/p>\n<p>&#8211; Si papi, c&oacute;meme la cuca, esa cuca es tuya.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me vas a dar cuca cada vez que yo quiera putica?, le pregunto el viejo.<\/p>\n<p>&#8211; Si papi esa cuca es tuya, hazme lo que quieras.<\/p>\n<p>La mujer apenas se recuperaba del tremendo orgasmo que hab&iacute;a tenido cuando sinti&oacute; que la lengua del viejo le rozaba el agujero anal, se asust&oacute; y trato de separarse pero sin saber c&oacute;mo el viejo ya la ten&iacute;a bien agarrada con sus brazos entre las piernas de la mujer.<\/p>\n<p>Le estuvo comiendo el culo un bien rato, ya la casada no se opon&iacute;a sino m&aacute;s bien ten&iacute;a sus manos sobre la cabeza del viejo.<\/p>\n<p>Justo en el momento en que el viejo se llevando de la silla, se termin&oacute; de quitar el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer y se dispon&iacute;a a penetrar a la hermosa mujer son&oacute; el celular de Sandra.<\/p>\n<p>El viejo lo agarro r&aacute;pidamente del escritorio donde un rato antes lo hab&iacute;a dejado la mujer, vio que en la pantalla aparec&iacute;a la palabras &quot;Mi esposito&quot; dio unas carcajadas y pulso la tecla de atender y le paso el tel&eacute;fono a la mujer.<\/p>\n<p>La mujer no sab&iacute;a que decir, comenz&oacute; a sentir como el viejo le pasaba el pene por toda cuca y se la llegaba hasta el culo, se sent&iacute;a expuesta en esa posici&oacute;n y al otro lado del tel&eacute;f. medio escuchaba a su esposo dici&eacute;ndole que eran las dos de la tarde, que si la esperaba para comer juntos.<\/p>\n<p>&#8211; No me esperes que aun tardo fue lo &uacute;nico que dijo la mujer y dej&oacute; el tel&eacute;fono nuevamente sobre el escritorio, Seguidamente vio fijamente al viejo y le dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Hazme el amor papi, hazme lo que quieras pero h&aacute;zmelo ya.<\/p>\n<p>Sandra se impresionada de la forma como hablaba m&aacute;s aun cuando ve&iacute;a el aspecto del viejo, un hombre para nada agraciado f&iacute;sicamente sino todo lo contrario, flaco como un saco de huesos, un bigote que le tapaba casi toda la boca, pero que lo hab&iacute;a sentido de forma deliciosa como la hab&iacute;a hecho correr minutos antes mientras le mamaba la cuca.<\/p>\n<p>El viejo se re&iacute;a y le dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Yo no te voy a hacer el amor, a las perrita como t&uacute; no se les hace el amor, a las perritas se cogen duro y se dejan llenas de leche.<\/p>\n<p>Estas palabras casi hacen acabar nuevamente a la mujer que solo gem&iacute;a y se mord&iacute;a los labios cada vez que el viejo se divert&iacute;a pasando el pene por toda si cuca.<\/p>\n<p>Cuando la mujer sinti&oacute; presi&oacute;n del aparato del viejo tratando de entrar en su cuca solt&oacute; un chillido seguido de un grito de placer.<\/p>\n<p>&#8211; Siii grito la mujer cuando sent&iacute;a que la llenaban toda, por primera vez se sent&iacute;a tan llena y no quer&iacute;a que terminara nunca.<\/p>\n<p>&#8211; Toma perra, disfruta de tu macho.<\/p>\n<p>&#8211; Dame papi c&oacute;geme, dame dame.<\/p>\n<p>&#8211; Esto es lo que quer&iacute;as perra, p&iacute;deme m&aacute;s zorra, habla como me gusta.<\/p>\n<p>&#8211; Si papi cogerme duro, m&eacute;teme todo tu guebo, p&aacute;rteme la cuca.<\/p>\n<p>La mujer no pod&iacute;a creer lo que dec&iacute;a pero tampoco pod&iacute;a dejar de hablar y pedir m&aacute;s, el mete y saca del viejo era tremendo, parec&iacute;a que el escritorio se iba a desarmar.<\/p>\n<p>Cuando la mujer sitio que no pod&iacute;a m&aacute;s, sinti&oacute; que se desmayaba de placer y se dej&oacute; llevar, enrosco sus piernas en la cintura del viejo e hizo presi&oacute;n como para no dejarlo ir. Sinti&oacute; el orgasmo m&aacute;s grande en su vida y justo en ese momento el viejo comenz&oacute; a inundarla de su leche, el viejo bajo un poco el ritmo mientras las piernas de la mujer segu&iacute;an apret&aacute;ndolo en la cintura.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Creo que te gusto putica?<\/p>\n<p>&#8211; Me encanto papi, me matas de placer.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;&Oacute;sea que vas a seguir siento mi putica?<\/p>\n<p>&#8211; Soy la putica del director, fueron las palabras de la nueva profesora de ingl&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; La pr&oacute;xima vez que entres por esa puerta te voy a reventar el culo, fue la sentencia del viejo.<\/p>\n<p>&#8211; Jaj&aacute;, ma&ntilde;ana a la misma hora nos vemos papi.<\/p>\n<p>Sandra y el viejo se vistieron y arreglaron, la mujer se sent&iacute;a feliz, se sent&iacute;a plena, hasta rejuvenecida, a pesar que el hombre que la hab&iacute;a reci&eacute;n cogido pod&iacute;a ser del doble de su edad.<\/p>\n<p>Cuando la mujer se dispon&iacute;a a irse el viejo la jalo de un brazo y comenz&oacute; a besarle la boca, era la primera vez que se besaban, las lenguas jugueteaban y se entrelazaban, el beso fue largo y muy h&uacute;medo y en todo momento el viejo ten&iacute;a a la mujer agarrada por ambas nalgas.<\/p>\n<p>Cando se separaron la mujer dio la espalda y se dirig&iacute;a a la puerta moviendo el culo lo m&aacute;s que pod&iacute;a, antes de salir record&oacute; el tel&eacute;fono que hab&iacute;a dejado sobre el escritorio, se regres&oacute; y lo agarro y en ese momento sinti&oacute; que el techo se ca&iacute;a, sinti&oacute; que el mundo comenzaba a dar vueltas, al fijarse en la pantalla del tel&eacute;f. la frase &ldquo;llamada en curso&rdquo;&hellip;<\/p>\n<p>Continuar&aacute;?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 6 El domingo Sandra se despert&oacute; acelerada, estaba nerviosa, ansiosa, al siguiente d&iacute;a comenzaba su trabajo en el jard&iacute;n de infancia &ldquo;mi tesoro&rdquo; y sab&iacute;a que el viejo Ernesto iba querer aprovechar cualquier oportunidad para volver a enredarla y no sab&iacute;a hasta donde pod&iacute;a resistir. Ernesto, su esposo, sali&oacute; en la tarde a jugar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19166,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31146","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19166"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31146"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31146\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}