{"id":31150,"date":"2021-08-30T22:00:00","date_gmt":"2021-08-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-30T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-30T22:00:00","slug":"buscaba-un-sugar-daddy-y-encontre-mucho-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/buscaba-un-sugar-daddy-y-encontre-mucho-mas\/","title":{"rendered":"Buscaba un sugar daddy y encontr\u00e9 mucho m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31150\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tengo 22 a&ntilde;os y como no tengo inter&eacute;s en sonar humilde, voy a admitir que estoy buen&iacute;sima. Tengo un pelo rubio, lacio y largo que me llega a la mitad de la espalda. Me gusta llevarlo suelto, creo que es un gran arma de seducci&oacute;n. Mido 1,65, Tengo unas tetas grandes que me gusta llevar bien visibles, una cintura peque&ntilde;a, abdomen marcado de gimnasio, piernas firmes y entrenadas, y un culazo espectacular. En cuanto a mi cara, tengo unos labios carnosos, una nariz peque&ntilde;a y linda, y ojos grandes y verdes, enmarcados en unas pesta&ntilde;as naturalmente arqueadas.<\/p>\n<p>No me gusta la falsa modestia, as&iacute; que prefiero hablar con sinceridad. Hombres y mujeres se voltean en la calle para mirarme pasar. Y yo, que soy consciente de mi gran atractivo, me paseo con altaner&iacute;a, mirando fijamente y provocativamente a quienes me contemplan con deseo.<\/p>\n<p>Podr&aacute;n imaginarse que siempre me ha ido muy bien con los hombres, he tenido pr&aacute;cticamente a todos los que he querido. Sexualmente he hecho todo lo que quise, aunque no tuve tanto &eacute;xito en mis relaciones, ya sea por celos por parte de mi pareja, o por no querer dejar de coquetear con cualquiera que se me cruzara.<\/p>\n<p>A mi corta edad ya he experimentado en el plano sexual m&aacute;s que mucha gente madura, y he llegado a aburrirme un poco. Generalmente pongo altas expectativas a los encuentros y me voy decepcionada y nada satisfecha.<\/p>\n<p>Por otro lado, al terminar mis estudios secundarios, ingres&eacute; en la universidad para estudiar abogac&iacute;a y comenc&eacute; a trabajar en un estudio jur&iacute;dico, donde mis atributos me han dado beneficios y tambi&eacute;n perjuicios, ya que en un ambiente tan machista se suele creer que si eres linda no puedes ser inteligente, y que necesariamente has alcanzado tus logros acost&aacute;ndote con alg&uacute;n superior. Y en lo profesional no hab&iacute;a sido as&iacute;. Soy una persona responsable y estudiosa, y me considero muy buena en mi trabajo.<\/p>\n<p>No ganaba mal en el estudio, pero el salario se me iba r&aacute;pido entre el alquiler de mi hogar, los cursos pagos que realizaba, el gimnasio, el terapeuta, y alguna que otra cosa m&aacute;s. Hab&iacute;a tantas cosas que no llegaba a hacer y tantos deseos que dejaba de lado por no tener el dinero, que mis amigas me recomendaron que me consiguiera un sugar daddy.<\/p>\n<p>Todo empez&oacute; como una broma, un chiste interno en el que ellas me dec&iacute;an que deber&iacute;a usar mis llamativos dotes para algo &uacute;til. De cualquier manera ya estaba aburrida de mi vida sexual habitual, siempre con hombres preciosos y j&oacute;venes, fuertes, pero que al final ya no me daban nada novedoso.<\/p>\n<p>&#8211; Vas a hacer feliz a un pobre tipo que no va a poder creer que se come ese culo, y adem&aacute;s vas a poder conseguir todas las cosas que quer&eacute;s. Todos ganan. &#8211; me dijo un d&iacute;a mi amiga<\/p>\n<p>Luego de que la idea rondara durante un tiempo en mi cabeza, me decid&iacute;. Pero &iquest;c&oacute;mo hac&iacute;a?, &iquest;d&oacute;nde se encontraban? Yo sab&iacute;a que lo &uacute;nico que deb&iacute;a hacer era encontrar el hombre adecuado, elegirlo, y seducirlo. Las chances de que me rechazaran eran realmente pocas, y m&aacute;s en un hombre de la edad de mi padre.<\/p>\n<p>Cuanto m&aacute;s pensaba en tener un sugar, m&aacute;s me calentaba la idea. Me entusiasmaba. Quer&iacute;a hacerlo. Ya no s&oacute;lo por lo material que podr&iacute;a recibir, sino por la experiencia de que un se&ntilde;or me deseara, me desnudara, me disfrutara. Ya quer&iacute;a hacer gozar a mi sugar todav&iacute;a inexistente.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a mi jefe en el estudio jur&iacute;dico me dio unas carpetas que deb&iacute;a llevarle a primera hora del d&iacute;a siguiente al juez de una causa en la que trabaj&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&#8211; Esto ll&eacute;vaselo al Juez Torres ma&ntilde;ana antes de venir a la oficina. Es important&iacute;simo que se lo des personalmente. &iquest;Sab&eacute;s d&oacute;nde queda el juzgado? &#8211; dijo mi jefe<\/p>\n<p>&#8211; Claro, he ido varias veces. No te preocupes. Hasta ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Me fui a mi casa con las carpetas, y me qued&eacute; pensando en el juez. Lo hab&iacute;a visto alguna vez que hab&iacute;a llevado papeleo a su oficina, aunque nunca hab&iacute;a hablado con &eacute;l directamente. Comenc&eacute; a pensar que quiz&aacute;s podr&iacute;a ser mi tan ansiado sugar daddy. Era un hombre respetado, con muchos a&ntilde;os de experiencia, con poder, y obviamente con mucho dinero. Ten&iacute;a entre 55 y 60 a&ntilde;os, era una persona que iba siempre muy prolija. Ten&iacute;a una seriedad intimidante, pero cierto atractivo. Quiz&aacute;s era la importancia de su persona lo que lo hac&iacute;a atractivo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, me vest&iacute; como usualmente me visto para ir a la oficina, pero procur&eacute; estar especialmente provocativa. Me puse una falda tubo negra, hasta por encima de las rodillas, que marcaba muy bien mi culo y mis caderas. En la parte superior una camisa blanca, con el primer bot&oacute;n abierto, para que dejara ver sutilmente mi imponente escote, y unos zapatos altos. Por debajo de la ropa llevaba un conjunto de encaje rojo. No sab&iacute;a si iba a tener la oportunidad de dej&aacute;rselo ver, pero siempre hab&iacute;a que ir preparada.<\/p>\n<p>Tom&eacute; un taxi y fui al juzgado. El taxista no paraba de mirar mis tetas por el espejo retrovisor, y yo me acomodaba para que las pudiera observar bien. Me gustaba imaginarme la erecci&oacute;n dentro de su ropa. Me cobr&oacute; al llegar y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Son 157 pesos. Para vos son 150.<\/p>\n<p>Le pagu&eacute; y me baj&eacute; mientras pensaba que mi vida era una constante cadena de sugar daddys d&aacute;ndome beneficios por haberlos dejado contemplarme. Qu&eacute; vidas tristes tendr&iacute;an en la intimidad.<\/p>\n<p>Entr&eacute; al juzgado, mostr&eacute; mi identificaci&oacute;n y esper&eacute; a que me hicieran pasar.<\/p>\n<p>&#8211; Vengo a entregar unos papeles al Juez Torres &#8211; anunci&eacute;<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; ocupado. Pod&eacute;s dej&aacute;rselos a su secretaria<\/p>\n<p>&#8211; Lo espero. Prefiero entreg&aacute;rselos en persona.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, te llamamos cuando est&eacute; libre.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en un sill&oacute;n y esper&eacute; all&iacute;, intercambiando miradas con cada persona que pasaba por delante. Ese era mi entretenimiento mientras esperaba. Un rato m&aacute;s tarde, una mujer muy amable me hizo pasar al despacho.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, Sr. Juez. Mi nombre es Eva y trabajo en el estudio jur&iacute;dico Peretti. Vengo a traerle unas carpetas del caso Polok. Disculpe que lo moleste pero me pidieron expresamente que se las entregara en mano.<\/p>\n<p>El hombre no se levant&oacute; del asiento y me mir&oacute; de arriba a abajo cuando cruc&eacute; la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; Pas&aacute;, adelante. Y cerr&aacute; la puerta. &#8211; su voz detonaba seriedad y estr&eacute;s.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; y le alcanc&eacute; los papeles. Me qued&eacute; parada esperando mientras los hojeaba.<\/p>\n<p>&#8211; Falta un anexo de las pruebas ac&aacute;. &#8211; dijo<\/p>\n<p>&#8211; No se&ntilde;or, est&aacute; todo. Permiso&hellip; &#8211; dije y me acerqu&eacute; a su mesa<\/p>\n<p>Me agach&eacute; levemente sobre el escritorio y comenc&eacute; a buscar las hojas perdidas. Lo hice tom&aacute;ndome demasiado tiempo, ya que mis tetas hab&iacute;an quedado frente a &eacute;l, asom&aacute;ndose por mi escote, y de reojo ve&iacute;a c&oacute;mo las observaba. Se ve&iacute;a adem&aacute;s el costado de mi ropa de encaje roja, y sab&iacute;a que cuando me fuera se quedar&iacute;a pensando en eso. Quiz&aacute;s hasta se masturbar&iacute;a en su despacho. Eso me excit&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu&iacute; est&aacute;n.<\/p>\n<p>Las mir&oacute; y al ver que estaba todo bien, me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Todo perfecto, Eva. Muchas gracias por entreg&aacute;rmelas en persona. &#8211; dijo y por primera vez, dej&oacute; ver una leve sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; No hay problema, buen d&iacute;a. &#8211; dije sonriendo seductora.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; lentamente a la puerta meneando mi culo frente a su cara. Sab&iacute;a que me estar&iacute;a mirando. Antes de que pudiera terminar de salir, me volvi&oacute; a llamar, y yo sonre&iacute; por dentro.<\/p>\n<p>&#8211; Eva.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, se&ntilde;or. &#8211; dije ingresando nuevamente al despacho<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;l es tu apellido? Veo que sos muy eficiente y no abundan los asistentes as&iacute; en los estudios jur&iacute;dicos.<\/p>\n<p>&#8211; Mi nombre es Eva Suarez. Y muchas gracias.<\/p>\n<p>Pens&eacute; por un segundo que deb&iacute;a aprovechar esa situaci&oacute;n sin parecer desubicada. Me acerqu&eacute; nuevamente a su escritorio y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tiene un papel donde pueda escribir?<\/p>\n<p>Me alcanz&oacute; un papel y una lapicera. Escrib&iacute; mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono, con mi nombre debajo.<\/p>\n<p>&#8211; Le dejo mi n&uacute;mero personal por si alguna vez necesita resolver algo con urgencia. A veces los tiempos del estudio pueden extenderse. Prometo tratar de agilizar el trabajo.<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias. Buen d&iacute;a. &#8211; dijo<\/p>\n<p>Yo me alej&eacute; y sal&iacute; de la oficina. Me fui sinti&eacute;ndome victoriosa. Ahora s&oacute;lo quedaba esperar un mensaje suyo.<\/p>\n<p>Pasaron varios d&iacute;as y yo ya hab&iacute;a dejado de tener presente al juez, hab&iacute;a pasado a un segundo plano en mis pensamientos, ya que me encontraba estudiando y trabajando mucho.<\/p>\n<p>A la semana siguiente a nuestro encuentro, recib&iacute; una llamada al llegar a mi casa. Era un n&uacute;mero desconocido, y en ning&uacute;n momento se me cruz&oacute; la idea de que podr&iacute;a llegar a ser Torres.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Hola? &#8211; dije<\/p>\n<p>&#8211; Hola, Eva. Soy el juez Torres, espero no estar molestando.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, hola, se&ntilde;or. No me molesta, acabo de llegar a mi casa. D&iacute;game en qu&eacute; puedo serle de ayuda.<\/p>\n<p>&#8211; No necesito nada del estudio esta vez, pero me gustar&iacute;a reunirme con vos para hacerte una propuesta.<\/p>\n<p>&#8211; D&iacute;game d&iacute;a y horario y ah&iacute; estar&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te parece esta noche en el bar del Hilton? &iquest;A las 8 de la noche?<\/p>\n<p>&#8211; Claro, nos veremos ah&iacute;.<\/p>\n<p>Eran las 6 de la tarde. Me entr&eacute; a ba&ntilde;ar, prepar&eacute; mi pelo, me maquill&eacute; sutil pero linda, y eleg&iacute; un vestido ajustado rojo muy sensual. El Hilton era bastante lujoso y era mi excusa para ir vestida de esa forma.<\/p>\n<p>A las 8 en punto ingres&eacute; y la recepcionista me pregunt&oacute; por mi reservaci&oacute;n. Me qued&eacute; muda un segundo, pero por suerte Torres levant&oacute; su mano desde una mesa y le hizo un gesto a la mujer, indic&aacute;ndole que estaba con &eacute;l.<\/p>\n<p>El juez se par&oacute; para saludarme, y me ayud&oacute; a quitarme el abrigo. Era un se&ntilde;or muy tradicional, formal, de otra &eacute;poca.<\/p>\n<p>&#8211; Iba a pedir un trago. &iquest;Vos qu&eacute; quisieras tomar?<\/p>\n<p>&#8211; Un gin tonic para m&iacute; &#8211; dije<\/p>\n<p>Cuando vino la camarera, le orden&oacute; mi trago y un whisky para &eacute;l. Antes de que pudi&eacute;ramos empezar a hablar, ya nos hab&iacute;a tra&iacute;do nuestro pedido.<\/p>\n<p>&#8211; Me alegra que hayas venido. Quer&iacute;a hablar con vos porque me interesar&iacute;a conseguirte un puesto en el juzgado.<\/p>\n<p>Yo me qued&eacute; helada y ninguna palabra sali&oacute; de mi boca. Unos segundos despu&eacute;s pude reci&eacute;n responder.<\/p>\n<p>&#8211; Ehhh, no s&eacute; qu&eacute; decir. Me halaga much&iacute;simo la propuesta.<\/p>\n<p>&#8211; Aceptala entonces. S&eacute; reconocer a alguien profesional cuando lo veo, llevo muchos a&ntilde;os en esto. Y quisiera que trabajaras para el juzgado. Ser&iacute;a muy &uacute;til tenerte trabajando para nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; La verdad es que ser&iacute;a un placer, es un gran avance profesional para m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos un trato entonces. Ahora contame de vos.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo 22 a&ntilde;os, mi familia vive en otra ciudad, estudio abogac&iacute;a desde que dej&eacute; el secundario y me apasiona. Me encantar&iacute;a dedicarme al derecho penal en el futuro. Trabajo como sabe en el estudio jur&iacute;dico, y con ese dinero pago cursos para continuar form&aacute;ndome y estar a la altura de lo que se me pida.<\/p>\n<p>&#8211; Me encanta tu dedicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Hablamos durante un largo rato, tomamos unos cuantos tragos m&aacute;s. Me cont&oacute; un poco sobre su vida, sobre sus hijos. Mencion&oacute; estar divorciado hace algunos a&ntilde;os, ya que su trabajo no le permit&iacute;a dedicarse a la familia como le hubiera gustado. En fin, compartimos un poco de nuestras vidas, y unas horas despu&eacute;s comenzamos a despedirnos. Torres pag&oacute; la cuenta y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo viniste hasta ac&aacute;?<\/p>\n<p>&#8211; En taxi.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos que te llevo<\/p>\n<p>Cuando le trajeron su auto, vi que el muchacho que lo alcanz&oacute; nos mir&oacute;, seguramente pensando el bomb&oacute;n que se estaba comiendo el se&ntilde;or. Pero no&hellip; no todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; a su auto, era un BMW negro, polarizado, brillante y lustroso. Le dije mi direcci&oacute;n y continuamos hablando en el trayecto. Yo me sent&iacute;a un poco borracha, ya que hac&iacute;a mucho que no tomaba alcohol, y me hab&iacute;a tomado tres gintonics sentada en aquel bar.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu&iacute; estamos. Gracias por la compa&ntilde;&iacute;a &#8211; dijo cordialmente<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias por los tragos y por la oferta. Ma&ntilde;ana mismo renunciar&eacute; al estudio.<\/p>\n<p>&#8211; Tomate el tiempo que necesites. Te van a llamar del juzgado para arreglar todo.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a saludarlo con un beso en la mejilla (aunque no sab&iacute;a si era correcto), y cuando estuve cerca suyo, me paralic&eacute; por un momento y lo bes&eacute; en los labios.<\/p>\n<p>&Eacute;l no me quit&oacute;, pero tampoco reaccion&oacute;. Luego de unos segundos me alej&oacute; amablemente con su mano.<\/p>\n<p>&#8211; Esper&aacute;. &iquest;Qu&eacute; hac&eacute;s? No pienses que te ofrec&iacute; el trabajo para esto.<\/p>\n<p>&#8211; No, disculpe. No quise incomodarlo. No ten&iacute;a nada que ver con el trabajo. Simplemente fue un impulso, quise hacerlo. Perd&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; No te disculpes, soy un hombre soltero y vos una mujer hermosa. Pero no me gustar&iacute;a que malinterpretaras mi oferta.<\/p>\n<p>&#8211; De ninguna manera.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; con unos ojos casi paternales, pero vi c&oacute;mo su mirada cambi&oacute; y tom&aacute;ndome la cara me bes&oacute;, ahora s&iacute; con &iacute;mpetu. Nos besamos con firmeza, me encantaba sentir su barba canosa raspando mi rostro, poner mi mano en su cuello. Pos&eacute; mi mano en su pierna suavemente, midiendo mis movimientos, ve&iacute;a de reojo su bulto hinchado. &Eacute;l acarici&oacute; el contorno de mis caderas, de mis pechos. Pero ninguno de los dos fue m&aacute;s all&aacute;. Era much&iacute;simo agarrar su verga en el primer encuentro, aunque admito que me hubiera encantado. Nos despedimos y baj&eacute; en mi casa. Antes de dormir me masturb&eacute; pensando en Torres.<\/p>\n<p>D&iacute;as m&aacute;s tarde me present&eacute; en el juzgado para mi primer d&iacute;a de trabajo. Una empleada me present&oacute; a mi jefa, que agradec&iacute; que no fuera el juez. Yo lo quer&iacute;a de amante, pero no de jefe. Quer&iacute;a hacer mi carrera por mis m&eacute;ritos y no por tener sexo con mi superior. Tambi&eacute;n por eso me alegr&oacute; que mi jefa fuera una mujer heterosexual, ya que no iba decidir nada estando caliente conmigo.<\/p>\n<p>A media ma&ntilde;ana me cruc&eacute; a Torres en el pasillo y me pregunt&oacute; qu&eacute; tal mi primer d&iacute;a. Le dije que muy bien, que todos eran muy amables.<\/p>\n<p>&#8211; M&aacute;s tarde pasate por mi despacho y te pongo al tanto de algunas cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Claro, dije. &#8211; y por dentro dese&eacute; que esa vez me cogiera.<\/p>\n<p>Me fui a trabajar y m&aacute;s tarde pas&eacute; por su oficina como me hab&iacute;a pedido.<\/p>\n<p>&#8211; Permiso.<\/p>\n<p>&#8211; Pas&aacute;, pas&aacute;, estaba terminando unas cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Si molesto puedo venir despu&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; No molest&aacute;s, al contrario.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; y cerr&eacute; la puerta a mis espaldas. Cuando me gir&eacute; hacia &eacute;l, lo vi muy cerca de m&iacute;.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; y me acerqu&eacute;, lo bes&eacute; en la boca, ya que sab&iacute;a que era yo quien deb&iacute;a dar esos pasos todav&iacute;a. Me beso con lujuria, pas&oacute; sus manos por mi cuerpo, tom&oacute; mi culo esta vez y lo apret&oacute;, lo hizo tambi&eacute;n con mis tetas.<\/p>\n<p>&#8211; Me encanta que te hayas distendido un poco desde la &uacute;ltima vez &#8211; le dije sonriendo, y sin querer lo estaba tuteando.<\/p>\n<p>&#8211; Es que no pod&iacute;a dejar de pensar en vos estos d&iacute;as<\/p>\n<p>&#8211; Me pas&oacute; lo mismo.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a besarme, cada vez m&aacute;s caliente. Y ahora s&iacute; llev&eacute; mi mano a su entrepierna. Suavemente la pas&eacute; por encima de su bulto, midiendo sus reacciones. Como vi que continuaba bes&aacute;ndome y que su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a m&aacute;s profunda y sonora, continu&eacute; toc&aacute;ndolo, cada vez con mayor presi&oacute;n, pasando mi mano por todo su tronco.<\/p>\n<p>&#8211; Ufff buenos d&iacute;as&hellip; &#8211; dije riendo, haciendo referencia a su erecci&oacute;n<\/p>\n<p>&#8211; Nunca pens&eacute; que estar&iacute;a haciendo esto en mi despacho, y menos con una mujer joven y hermosa como vos.<\/p>\n<p>&#8211; No pienses tanto. &#8211; le dije<\/p>\n<p>Las manos del juez se desesperaban por apretar mi culo. Comenc&eacute; a desabrochar su cintur&oacute;n y baj&eacute; su pantal&oacute;n de vestir y sus b&oacute;xers. Lo guie suavemente para que se sentara en uno de los sillones que hab&iacute;a en su oficina (este era de dos cuerpos). Saqu&eacute; su pene duro como una piedra, lo cual me tranquiliz&oacute;, ya que nunca hab&iacute;a estado con nadie de su edad, y comenc&eacute; a com&eacute;rmelo con dedicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh, qu&eacute; linda sos, por Dios.<\/p>\n<p>El juez met&iacute;a sus dedos entre mi pelo rubio, mientras lo sosten&iacute;a y miraba mi boca subir y bajar por su miembro. Luego de mamarla un rato largo, me par&eacute; frente a &eacute;l y comenc&eacute; a quitarme la falda, dejando libre mi enorme culo. Saqu&eacute; tambi&eacute;n mi camisa, y me qued&eacute; s&oacute;lo con mi conjunto de encaje negro.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta lo que ves? &#8211; le dije<\/p>\n<p>&#8211; Me fascina lo que veo &#8211; dijo tirado sobre el respaldo<\/p>\n<p>Quit&eacute; mi corpi&ntilde;o dejando que contemplara mis hermosos pechos. Los toqu&eacute; para &eacute;l, los apret&eacute;. &Eacute;l segu&iacute;a sentado y comenz&oacute; a masturbarse lentamente mir&aacute;ndome. Me quit&eacute; la tanga tambi&eacute;n, chup&eacute; uno de mis dedos y me lo llev&eacute; a mi entrepierna, pas&aacute;ndolo por mi cl&iacute;toris. &Eacute;l me miraba con chispas en sus ojos.<\/p>\n<p>Me di vuelta y tom&eacute; mi culo con ambas manos, me inclin&eacute; un poco hacia adelante dejando que apuntara hacia &eacute;l, y abr&iacute; mis nalgas, para que viera tanto mis nalgas como mi ano. Pas&eacute; mi mano suavemente por &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Y esto, &iquest;te gusta?<\/p>\n<p>Se estir&oacute; y agarr&oacute; mis caderas, atray&eacute;ndome hacia &eacute;l, todav&iacute;a yo de espaldas. Sentado en su sill&oacute;n y conmigo parada, comenz&oacute; a comerme el culo como hac&iacute;a mucho no lo hac&iacute;an. Yo gem&iacute;a y &eacute;l sosten&iacute;a mis nalgas abiertas metiendo toda su cabeza entre ellas, pasando la lengua con profesionalismo. Me estaba excitando mucho. Comenc&eacute; a masturbarme mientras &eacute;l atend&iacute;a mi culo.<\/p>\n<p>De repente me di vuelta quedando de frente a &eacute;l, y pasando una pierna por cada uno de sus lados, me posicion&eacute; encima suyo. Mis tetas quedaron a la altura de su boca, y comenz&oacute; a besarlas, lamerlas, succionarlas, morderlas. Todo mientras las tomaba con fuerza en sus manos. Yo me mov&iacute;a sobre su verga pero sin meterla dentro todav&iacute;a. Cuando vi que el juez estaba al cien, tom&eacute; su miembro y lo empec&eacute; a meter en mi interior. Ambos gemimos, y yo empec&eacute; a saltar sobre su pene como un resorte, con velocidad, con ganas. &Eacute;l me sosten&iacute;a de la cintura, jadeando, y cada tanto volv&iacute;a a comer mis tetas.<\/p>\n<p>Llev&oacute; una de sus manos a mi culo, lo apret&oacute;, le peg&oacute; una nalgada, y luego comenz&oacute; a acercar su dedo a mi ano. Lo empez&oacute; a acariciar, cada vez con m&aacute;s presi&oacute;n, y a m&iacute; me pon&iacute;a en el cielo.<\/p>\n<p>&#8211; Metelo &#8211; le dije mir&aacute;ndolo a los ojos<\/p>\n<p>Y cuando le di la aprobaci&oacute;n, meti&oacute; su dedo en mi culo, y empez&oacute; a moverlo en c&iacute;rculos. Entre su dedo all&iacute; y su pene entrando y saliendo de mi vagina, mis gemidos aumentaban en intensidad y volumen. Con la mano que no ten&iacute;a en mi culo, el juez me tap&oacute; la boca, para que nadie escuchara. Continu&eacute; cabalg&aacute;ndolo ya con dos dedos suyos en mi culo y alcanc&eacute; un orgasmo impresionante en el que un grito ahogado sali&oacute; de mi boca, impedido por la mano del juez.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; un segundo para recobrar el aliento y segu&iacute; movi&eacute;ndome, ya que &eacute;l no se hab&iacute;a venido todav&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde quer&eacute;s acabarme? &#8211; le dije<\/p>\n<p>&#8211; Quiero venirme sobre ese culo enorme y precioso<\/p>\n<p>Yo sal&iacute; de encima de &eacute;l y me agach&eacute; sobre el sill&oacute;n, de espaldas a Torres. &Eacute;l se par&oacute; y comenz&oacute; a embestir mi vagina por detr&aacute;s, mientras con sus dos dedos lubricados con mis flujos, penetraba mi culo. Me dio con fuerza hasta que sent&iacute; en su respiraci&oacute;n que se iba a venir. Quit&oacute; su verga de m&iacute;, y me llen&oacute; todo el culo con su leche, al mismo tiempo que gem&iacute;a ruidosamente.<\/p>\n<p>El juez me limpi&oacute; con un pa&ntilde;uelo de tela que llevaba, y nos tiramos en el sill&oacute;n agotados unos momentos.<\/p>\n<p>&#8211; Cu&aacute;nto pens&eacute; en esto la &uacute;ltima semana&hellip;- me dijo<\/p>\n<p>&#8211; Cu&aacute;nto voy a pensar esto la pr&oacute;xima semana&hellip; &#8211; respond&iacute; bromeando<\/p>\n<p>&#8211; Cuando lo pienses ven&iacute; a visitarme.<\/p>\n<p>&#8211; Tomo la propuesta. &#8211; dije mientras volv&iacute;a a vestirme para volver al trabajo<\/p>\n<p>Luego de ese encuentro, nos comenzamos a encontrar a escondidas en su despacho, o en mi casa, o en alg&uacute;n lujoso hotel. Torres comenz&oacute; a pagarme cursos, me llev&oacute; de viaje a escondidas varias veces, y me hizo miles de regalos. Cumpli&oacute; absolutamente con su funci&oacute;n de sugar daddy, pero principalmente me dio algo que no esperaba encontrar en un se&ntilde;or de su edad: mucho placer.<\/p>\n<p>relatos.candela@gmail.com \/ instagram: damecandelarelatos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Tengo 22 a&ntilde;os y como no tengo inter&eacute;s en sonar humilde, voy a admitir que estoy buen&iacute;sima. Tengo un pelo rubio, lacio y largo que me llega a la mitad de la espalda. Me gusta llevarlo suelto, creo que es un gran arma de seducci&oacute;n. 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