{"id":31158,"date":"2021-08-30T22:49:43","date_gmt":"2021-08-30T22:49:43","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-30T22:49:43","modified_gmt":"2021-08-30T22:49:43","slug":"tercer-maraton-del-mes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tercer-maraton-del-mes\/","title":{"rendered":"Tercer marat\u00f3n del mes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31158\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya era la segunda visita autorizada en el mes para que los trabajadores vieran a sus familias. Para mi marido y yo se trataba de una encamada desde el viernes en la noche hasta el lunes en la madrugada, s&oacute;lo con intervalos para comer algo, adem&aacute;s de leche en mi caso.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Mami, traigo un filo de dos semanas sin aprovechar! &ndash;fue lo primero que dijo mi marido llev&aacute;ndome a la rec&aacute;mara.<\/p>\n<p>Me levant&oacute; el vestido, me baj&oacute; los calzones, me tir&oacute; en la cama y se quit&oacute; las prendas de abajo. Su pene erecto ten&iacute;a una gruesa gota de presemen que al verla quise mam&aacute;rselo y me moj&eacute;, pero &eacute;l no me dej&oacute; chuparla pues me penetr&oacute; hasta que los huevos me golpearon. &ldquo;Te amo, mamita, te amo&rdquo; dec&iacute;a en cada embestida con la que hund&iacute;a esa daga de carne en mi panocha que salpicaba jugo ardiente de las ganas de amar que con su verga me inoculaba. Nos vinimos y quedamos yertos por la fogosidad con la que nos entregamos. Mientras descansaba con su cuerpo sobre m&iacute; y su pene a&uacute;n en mi interior llor&eacute; de felicidad.<\/p>\n<p>&ndash;Vamos a levantarnos para cenar y ba&ntilde;arnos &ndash;fue lo &uacute;nico que pude decir cuando su verga se sali&oacute; de m&iacute; y pude echarlo hacia la cama para levantarme.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, cuando ya estaba servida la cena, fui a llamarlo. A&uacute;n ten&iacute;a desnuda la parte inferior y despert&oacute; del letargo que le produjo el coito intenso.<\/p>\n<p>&ndash;Te amo, mami, y no quiero que te falte nada. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s necesitas? &ndash;pregunt&oacute; con una gran seguridad de poder cumplirlo porque ya le hab&iacute;an depositado la repartici&oacute;n de utilidades que anualmente da la empresa para la cual trabaja desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&ndash;Lo &uacute;nico que me falta para ser completamente feliz es que me chupes la panocha tantas veces como yo te mamo la verga &ndash;le dije y le di un beso. &Eacute;l simplemente sonri&oacute; y se fue hacia la mesa para cenar.<\/p>\n<p>Comimos entre sonrisas y cari&ntilde;os mutuos, descansamos un poco abrazados escuchando m&uacute;sica y m&aacute;s tarde nos fuimos a ba&ntilde;ar.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; nalgas tan hermosas tienes, mami! &ndash;me dijo al enjabonarlas y meti&oacute; los dedos enjabonados en mi ano.<\/p>\n<p>Primero uno, despu&eacute;s dos y por &uacute;ltimo tres. Los sac&oacute; y me meti&oacute; la verga despacio. A la vez que se mov&iacute;a me enjabon&oacute; las tetas y la panza. Yo disfrutaba todo y me dej&eacute; llevar por una calma que termin&oacute; cuando sent&iacute; vibrar las paredes de mi intestino y sus manos me apretaron fuertemente las tetas: mi esposo se estaba viniendo&hellip;<\/p>\n<p>Una vez que nos ba&ntilde;amos, le hice una cuba con mucho ron y unos bocadillos de carnes fr&iacute;as con galletas y nos metimos encuerados a la cama para ver pel&iacute;culas XXX, con argumentos vacuos, pero con bastantes y muy instructivas posiciones coitales, de donde eleg&iacute;amos algunas para anotar el minuto en la que estaba. Al finalizar el video fuimos practic&aacute;ndolas una a una. Obviamente ninguna donde el hombre estuviera comiendo concha le parec&iacute;an importantes a &eacute;l, pero yo s&iacute; tomaba nota porque se las pedir&iacute;a a mi amante el lunes. Al parecer, mi marido quer&iacute;a seguir con su cornamenta&hellip;<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, le ped&iacute; que me soltara la leche en las orejas, en las axilas, en el cuello y en los pies. En cada lugar donde me solt&oacute; el semen, yo me lo extend&iacute;a y &eacute;l sonre&iacute;a. Yo pensaba en las lamidas de mi amante y ve&iacute;a a mi marido con cuernos m&aacute;s relucientes por cada una de sus sonrisas. Me hice un bocadillo con una galleta, pero en lugar de queso, le puse leche de buey. &ldquo;Tu leche es muy rica&rdquo;, le dije relami&eacute;ndome los labios y tom&eacute; otra galleta que me pas&eacute; por la panocha babeante. Se la ofrec&iacute; pues se ve&iacute;a apetitosa al brillar el atole con el que la hab&iacute;a cubierto. Se puso serio y movi&oacute; su cabeza negativamente. Me la sabore&eacute; frente a &eacute;l, lamentando no poder ofrec&eacute;rsela a quien s&iacute; le hubiese gustado. Nueva sonrisa, nueva visi&oacute;n de cuernos. Me dej&eacute; coger como mi esposo quiso y se pasaron as&iacute; el s&aacute;bado y el domingo, incluidos sendos biberones en mi desayuno&#8230;<\/p>\n<p>En la madrugada del lunes, en cuanto detuvo la alarma del reloj, mi marido me mostr&oacute; la verga parada para que le diera la mamada de despedida. Le dije melosa &ldquo;Con gusto, mi amor, pero tambi&eacute;n quisiera que me chuparas la pepa con el atolito que hemos hecho en estos d&iacute;as&rdquo;. &ldquo;Ya sabes que no me gusta, mami&rdquo;, respondi&oacute;. &ldquo;Cuando sepas de alguno que s&iacute; le guste, me dices, seguramente tambi&eacute;n me dar&aacute; leng&uuml;etazos en todos los lugares por donde me dejaste leche, porque tu semen sabe delicioso&rdquo; dije y me puse a mamar, sabiendo que en unas horas m&aacute;s estar&iacute;a con una persona que s&iacute; apreciar&iacute;a muy bien ese ofrecimiento.<\/p>\n<p>Se vino muy rico y me lanc&eacute; sobre &eacute;l moviendo mi panocha sobre su exang&uuml;e pene para que me llenara los pelos con el semen que le exprim&iacute;a con la presi&oacute;n de mi cuerpo y le di un beso lleno de una buena parte de esperma que no me hab&iacute;a tragado. Sonri&oacute; al sentir el sabor y quiso separarse del beso, pero no logr&oacute; retirar su boca y le met&iacute; la lengua pase&aacute;ndosela por el paladar. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; puta eres, mami!&rdquo; exclam&oacute;. &ldquo;Palad&eacute;alo, que est&aacute; rico ese beso blanco. Imagina que pasar&iacute;a si tuvieras una esposa que no te chupara la verga &lsquo;porque no le gusta como sabe&rsquo;. Es lo mismo que siento yo&rdquo;, le dije, y pensativo se levant&oacute; a ba&ntilde;ar. &ldquo;Yo me ba&ntilde;o m&aacute;s tarde, voy a aprovechar lo mejor que pueda todo tu olor y sabor que traigo en mi piel&rdquo;, fue todo lo que dije.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, yo estaba tocando el timbre del departamento de quien compart&iacute;a el atole que hac&iacute;a con mi marido y sin remilgos me lam&iacute;a el cuerpo. &ldquo;&iexcl;Patitas en leche!&rdquo;, dijo al lamerme los pies. &ldquo;Yo s&oacute;lo hab&iacute;a comido &lsquo;patitas en vinagre&rsquo;, pero es m&aacute;s rico lamerlas cubiertas de leche&rdquo;, expres&oacute; lamiendo cada uno de mis dedos y el empeine. Yo estaba carcaje&aacute;ndome de las cosquillas que sent&iacute;a. &ldquo;Tambi&eacute;n traigo en las orejas la leche del cornudo&rdquo;, le dije y le ofrec&iacute; mi cara para que me las chupara a su gusto. &ldquo;Pobre de papi, lo explotas mucho, lo vas a dejar flaco, cansado, seco y ojeroso&rdquo;, me dec&iacute;a al lamerme las axilas en tanto que yo soltaba otra catarata de carcajadas. &ldquo;No, cada vez da m&aacute;s leche porque s&eacute; estimular la producci&oacute;n&rdquo;, contest&eacute; apretando su rostro entre mis chiches. M&aacute;s de una hora tard&oacute; para dejarme limpia por todas partes y con los vellos relucientes. Despu&eacute;s de eso, ya mucho m&aacute;s calientes me cog&iacute;a y me enculaba, ni modo de conformarme solamente con la lamida, como si &eacute;l fuera un vulgar canis lupus familiaris&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Ya era la segunda visita autorizada en el mes para que los trabajadores vieran a sus familias. Para mi marido y yo se trataba de una encamada desde el viernes en la noche hasta el lunes en la madrugada, s&oacute;lo con intervalos para comer algo, adem&aacute;s de leche en mi caso. &ndash;&iexcl;Mami, traigo un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2586,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31158","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2586"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}