{"id":31169,"date":"2021-08-31T22:00:00","date_gmt":"2021-08-31T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-08-31T22:00:00","modified_gmt":"2021-08-31T22:00:00","slug":"el-regalo-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-regalo-final\/","title":{"rendered":"El regalo (Final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31169\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 49<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>-Qu&eacute; bonito es despertarse con alguien a quien deseas y que sabes que te desea.<\/p>\n<p>Fue lo primero que o&iacute; a la ma&ntilde;ana siguiente cuando me despert&eacute;, susurrado en mi o&iacute;do. Era la voz de terciopelo de Lara que me daba los buenos d&iacute;as. El sol entraba por las ventanas y la terrible tormenta del d&iacute;a anterior hab&iacute;a desaparecido como si hubiese sido un sue&ntilde;o Lo que era muy real era que all&iacute; est&aacute;bamos las dos, la madre de mi mejor amiga y yo, entrelazadas nuestras piernas todav&iacute;a. Nos estuvimos besando un buen rato y hablando de lo del d&iacute;a anterior. Las dos nos prometimos seguir disfrutando de nuestros cuerpos y vivir nuestro amor de la manera m&aacute;s natural posible, sin dramas ni, como se dice ahora, malos rollos. Yo quer&iacute;a hablar del papel que Leo podr&iacute;a jugar en nuestra relaci&oacute;n, la noche anterior, mientras foll&aacute;bamos, Lara me hab&iacute;a preguntado si nos hab&iacute;amos acostado y yo, con el calent&oacute;n que ten&iacute;a, le hab&iacute;a dicho que si y que pensaba seguir haci&eacute;ndolo. Ahora, no es que me arrepintiese, pero si me resultaba un poco embarazoso. En cualquier caso, ese tema qued&oacute; pendiente, porque en cuanto pronunci&eacute; su nombre las dos nos preguntamos si habr&iacute;a vuelto a casa. Lara me acariciaba el pubis mientras habl&aacute;bamos y a las dos nos apetec&iacute;a empezar el d&iacute;a con un buen orgasmo, pero nos levantamos r&aacute;pidamente para ver si Leo hab&iacute;a vuelto. Lara se puso una de sus batas y yo una camiseta que cog&iacute; de mi habitaci&oacute;n, Leo no estaba en su cama, pero me tranquilic&eacute; al ver su coche en el jard&iacute;n desde mi ventana. Lara y yo nos la encontramos en la cocina desayunando, con una sonrisa angelical de oreja a oreja, yo corr&iacute; a abrazarla y Lara hizo lo mismo, ninguna de las tres sab&iacute;amos que decir, nos quedamos calladas unos minutos que parecieron eternos, sonriendo como tontas. Al final Lara rompi&oacute; el hielo y nos arranc&oacute; una sonora carcajada a Leo y a m&iacute;.<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Leonor, pero como se te ocurre regalarle un falo de l&aacute;tex a tu madre?<\/p>\n<p>-Leo. Por favor mama ya nadie dice falo.<\/p>\n<p>Desayunamos las tres y poco a poco el tono rojizo de nuestras caras fue desapareciendo, la situaci&oacute;n no era f&aacute;cil para ninguna de las tres, pero especialmente para Lara, su relaci&oacute;n conmigo ten&iacute;a infinitas aristas en las que podr&iacute;a haber sido muy f&aacute;cil engancharse y hacerse mucho da&ntilde;o. Por un lado, hab&iacute;a enga&ntilde;ado a su marido conmigo, adem&aacute;s yo era una jovencita comparada con ella, a mis casi veinticinco a&ntilde;os sab&iacute;a muy bien lo que hac&iacute;a, pero casi me doblaba en edad, aunque ni de lejos lo aparentase. Encima su hija era mi amante ocasional desde hac&iacute;a meses y para terminar el embrollo era Leo la que hab&iacute;a organizado y casi teledirigido nuestra relaci&oacute;n. &iquest;Qui&eacute;n da m&aacute;s?<\/p>\n<p>No era f&aacute;cil hablar de todo esto durante el desayuno, dirigimos la conversaci&oacute;n hacia la tormenta del d&iacute;a anterior, Leo nos dijo que hab&iacute;a dormido en casa de F&aacute;tima, yo cre&iacute; que era mentira pero result&oacute; ser cierto, Lara, por su parte, nos pidi&oacute; que hici&eacute;semos solas las tareas de la casa, especialmente su habitaci&oacute;n, que estaba hecha un desastre, porque ella ten&iacute;a un mont&oacute;n de llamadas de tel&eacute;fono pendientes que deb&iacute;a hacer a pesar de ser s&aacute;bado. Yo fui la primera en levantarme de la mesa, la camiseta que llevaba no era demasiado larga, y sin nada debajo, mi culazo se qued&oacute; un momento a la vista mientras la prenda no ca&iacute;a hacia abajo. Leo estir&oacute; su brazo y me propino una de sus habituales y sonoras palmadas.<\/p>\n<p>-Lara. (sonriendo). &iexcl;Eh&hellip; no te propases con mi novia!<\/p>\n<p>-Leo. (poni&eacute;ndose las manos en su cabeza). Por favor mama ya nadie dice novia.<\/p>\n<p>Se abrazaron las dos dici&eacute;ndose lo mucho que se quer&iacute;an y Lara, cuyas mejillas volv&iacute;an a estar rojas, le dio las gracias por el regalo, las tres sab&iacute;amos que no se refer&iacute;a a la polla de l&aacute;tex sino a m&iacute;.<\/p>\n<p>Leo y yo subimos a organizar un poco la habitaci&oacute;n de Lara, nada m&aacute;s entrar Leo grit&oacute; bien alto para que su madre pudiera o&iacute;rla: aqu&iacute; han pasado cosas, menuda batalla.<\/p>\n<p>Como est&aacute;bamos a solas le pregunte a Leo donde hab&iacute;a dormido realmente.<\/p>\n<p>-Leo. Anita, he dormido en casa de F&aacute;tima. Si te soy sincera estaba m&aacute;s pendiente de lo que ocurr&iacute;a aqu&iacute;, no me apetec&iacute;a, ya sabes, rabo.<\/p>\n<p>-Ana. (sorprendida). Vaya, me hab&iacute;as dicho que pasar&iacute;as la noche con dos buenos rabos y conoci&eacute;ndote&hellip;<\/p>\n<p>-Leo. Quiz&aacute;s ni yo misma me conozco o mi sexualidad est&aacute; cambiando.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Qu&eacute; quieres decir, ya no te gustan los hombres?<\/p>\n<p>-Leo. Quiz&aacute;s he descubierto que aun gust&aacute;ndome los hombres hay otras cosas que me llenan m&aacute;s.<\/p>\n<p>Lara entr&oacute; en ese momento en la habitaci&oacute;n y se puso a ayudarnos, necesitaba trabajar all&iacute; y se le hac&iacute;a tarde. Interrumpimos nuestra conversaci&oacute;n y Leo se puso a vacilar a su madre en relaci&oacute;n al estado en que lo hab&iacute;amos dejado todo. Luego se fue al ba&ntilde;o y volvi&oacute; con la polla y el arn&eacute;s colocado en su cintura y empez&oacute; a perseguirme mientras nos part&iacute;amos de risa por toda la habitaci&oacute;n. Lara agarr&oacute; a Leo cuando pasaba a su lado y le dio unas palmadas en el culo.<\/p>\n<p>-Lara. Estas son las que ten&iacute;a que haberte dado cuando eras m&aacute;s ni&ntilde;a, ahora ya es demasiado tarde. Vale chicas, nos lo estamos pasando muy bien, pero yo tengo que hacer varias llamadas de negocios muy importantes, porque ayer como dec&iacute;as aqu&iacute; pasaron cosas y al final he tenido que dejar todo para hoy. Y una cosa m&aacute;s, si todo va bien, a mediod&iacute;a tendr&eacute; buenas e importantes noticias que daros, sobre todo a ti Leo.<\/p>\n<p>Yo mir&eacute; a Leo y Leo me mir&oacute; esperando que la otra aportase algo de informaci&oacute;n con su gesto, pero ninguna ten&iacute;amos idea de que pod&iacute;a tratarse. En cualquier caso, eran negocios.<\/p>\n<p>Leo y yo bajamos a hacer la colada y recoger un poco la cocina. Pusimos la lavadora y tras organizar la cocina nos sentamos en el tendedero en dos viejas sillas de playa.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as decir con lo de que tu sexualidad est&aacute; cambiando?<\/p>\n<p>-Leo. Pues que estoy madurando y ya no tengo esa ansiedad por llenar mi chochito con una polla, contigo he descubierto que hay otro tipo de sexo, me has ense&ntilde;ado mucho. &iquest;Te acuerdas del bate de beisbol? (nos re&iacute;mos las dos). Pues hoy no te har&iacute;a pasar el mal rato de aquel d&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ana. &iexcl;Cre&iacute; que acabar&iacute;amos en urgencias!<\/p>\n<p>-Leo. Si, han pasado solo unos meses, pero me he dado cuenta de que ning&uacute;n hombre me ha hecho disfrutar como t&uacute;.<\/p>\n<p>-Ana. Quiz&aacute;s no has encontrado al adecuado.<\/p>\n<p>-Leo. Quiz&aacute;s s&iacute;.<\/p>\n<p>-Ana. Caray, Leo. Menuda responsabilidad saber que nadie te ha dado nunca lo que te doy yo.<\/p>\n<p>-Leo. Fui una tonta por haber desperdiciado varios a&ntilde;os de convivencia que nos lo pod&iacute;amos haber pasado tan bien.<\/p>\n<p>-Ana. (agarrando la mano de Leo). Olv&iacute;dalo, mira hacia adelante, lo pasado pasado esta. &iquest;Sabes que ayer tu madre me pregunt&oacute; s&iacute; nos hab&iacute;amos acostado?<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Y t&uacute; que le dijiste?<\/p>\n<p>-Ana. Pues me temo que le dije que s&iacute; y que pensaba seguir haci&eacute;ndolo<\/p>\n<p>-Leo. (recuperando la sonrisa que se hab&iacute;a ido de su cara). Esa es mi Anita. &iquest;Y cu&aacute;l fue su reacci&oacute;n?<\/p>\n<p>-Ana. No hubo reacci&oacute;n, est&aacute;bamos demasiado calientes las dos. Seguimos a lo nuestro.<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Y os pusisteis a hablar de mi mientras follabais?<\/p>\n<p>-Ana. Estas muy guapa, me encanta cuando te pones s&oacute;lo una camiseta larga. Siempre me fijo en tu culo e intento adivinar si llevas tanga debajo.<\/p>\n<p>-Leo. Gracias, pero no cambies de tema. &iquest;Hablasteis de mi ayer?<\/p>\n<p>No pude resistirme y me fui en busca de sus labios, Leonor estaba m&aacute;s guapa que nunca aquella ma&ntilde;ana en el tendedero. Su melena ten&iacute;a un tacto maravilloso y con mi mano recorr&iacute; el camino desde su rodilla hasta el interior de su muslo. Acaricie su pubis que volv&iacute;a a estar perfectamente depilado mientras nos besamos durante unos minutos.<\/p>\n<p>Leo se recost&oacute; hacia m&iacute; para que le besase el cuello, le encantaba. Yo met&iacute; mi mano bajo su camiseta y agarr&eacute; uno de sus pechos mientras recorr&iacute;a con mis labios su cuello. Leo nunca usaba perfume, pero su piel y su pelo ten&iacute;an un aroma inconfundible para mi cerebro que significaba placer y excitaci&oacute;n. Empec&eacute; e susurrar en su oreja y a mordisquearla.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Sabes que desde que llegamos a esta casa siempre me he corrido pensando en vosotras?<\/p>\n<p>-Leo. (empezaba a estar muy excitada). Por favor Anita sigue susurr&aacute;ndome, me encanta, pero contesta a mi pregunta.<\/p>\n<p>-Ana. Estuvimos viendo las fotos de anteayer. A m&iacute; me daba mucho morbo y se lo ped&iacute; a Lara, bueno casi se lo impuse. Despu&eacute;s de varios orgasmos fue un poco infantil por mi parte, pero llevo fantaseando con vosotras dos desde que llegamos y cr&eacute;eme no sin cierto sentimiento de culpa, pero no puedo evitarlo.<\/p>\n<p>-Leo. (empezando a tocarse la entrada del co&ntilde;o y con respiraci&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda). Sigue hablando por favor, en que piensas cuando te corres.<\/p>\n<p>-Ana. Como baje tu madre y nos pille aqu&iacute; me va a dar algo.<\/p>\n<p>-Leo. No te preocupes, no va a bajar.<\/p>\n<p>-Ana. Eso espero. Bueno, no s&eacute;, pues mientras me masturbo pienso en Lara y a veces en ti, pero cuando ya estoy a punto me imagino que estoy con las dos a la vez, al principio que una me com&iacute;a el co&ntilde;o y la otra la boca, pero con el paso de los d&iacute;as fui elaborando m&aacute;s mis fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Yo estaba tambi&eacute;n muy cachonda e intent&eacute; relevar a Leo en la tarea de magrear su maravilloso chochito, pero ella no quer&iacute;a que yo separase ni un cent&iacute;metro mis labios de su oreja. Volvi&oacute; a suplicarme que continuase hablando mientras ella se ocupaba de seguir amasando los labios de su vagina con sus dedos.<\/p>\n<p>-Ana. Hace unas noches estuve un buen rato imagin&aacute;ndome a Lara de pie con sus piernas abiertas, pantys negros y zapatos de tac&oacute;n, tu y yo bes&aacute;bamos cada una de sus piernas desde el tobillo hasta su cintura, despacito, t&uacute; sabes que el tacto de los pantys a m&iacute; me pone much&iacute;simo. Luego cort&aacute;bamos los pantys con unas tijeras y lleg&aacute;bamos a uno de los preciosos tangas de tu madre, a m&iacute; me encanta uno amarillo, lo cort&aacute;bamos tambi&eacute;n y empez&aacute;bamos a comerle el chocho y el culo, a ella se le pon&iacute;a la piel de gallina.<\/p>\n<p>Cada peque&ntilde;a pausa que yo hac&iacute;a encontraba una casi furiosa protesta de mi dulce Leonor que me apretaba el brazo con fuerza para que no parase de susurrar en su o&iacute;do mientras con su otra mano aceleraba hacia el orgasmo.<\/p>\n<p>-Ana. Con ella de pie y sus maravillosas piernas abiertas nos intercambi&aacute;bamos chocho y culo y de vez en cuando, par&aacute;bamos un momento para darnos nosotras un morreo entre sus piernas y segu&iacute;amos. Yo me abrazaba a su muslo y le lam&iacute;a el ojete mientras escuchaba el sonido de tu lengua chapoteando por delante en los jugos de su co&ntilde;o. Me encantar&iacute;a tener aqu&iacute; su tanga usado y que pudi&eacute;semos olerlo juntas mientras te corres, suelen estar empapados yo me he pasado el verano disfrutando de ellos gracias a mi tarea con la colada.<\/p>\n<p>Leo me miro sorprendida ante este &uacute;ltimo comentario y sonri&oacute; de placer mientras se corr&iacute;a en mis brazos, fue un orgasmo interminable, empapada en sudor chupaba mis dedos y me acercaba los suyos para que saborease yo tambi&eacute;n aquella maravillosa paja.<\/p>\n<p>-Leo. (recuperando el aliento) Ves como nadie me lleva a donde t&uacute; me llevas. Me lo he pasado muy bien. Y t&uacute; debes estar en el para&iacute;so follando con mi madre y conmigo el mismo d&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo estaba un poco ruborizada, no era f&aacute;cil compartir algo tan &iacute;ntimo con otra persona, aunque fuese Leo. Ella se dio cuenta.<\/p>\n<p>-Leo. No te pongas roja Anita, si no me ruborizo yo&hellip;<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Cu&aacute;ndo vas a contarme t&uacute; tus fantas&iacute;as? Me debes una. &iquest;Desde cu&aacute;ndo te excita tanto tu madre? No me he atrevido a pregunt&aacute;rtelo antes porque es algo muy personal.<\/p>\n<p>-Leo (sonriendo y acariciando mi cara con su mano) Y porque te atreves ahora?<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;T&uacute; sabes el calent&oacute;n que tengo? Eso ayuda a desinhibirse.<\/p>\n<p>-Leo. Me encanta cuando hablas como un hombre.<\/p>\n<p>-Ana. Las mujeres tambi&eacute;n podemos decir calent&oacute;n, mujer&oacute;n, jamona, maciza&hellip; eso no nos convierte en alba&ntilde;iles, pero no cambies de tema.<\/p>\n<p>-Leo. (acarici&aacute;ndome los muslos) Me encantar&iacute;a comerme tu chochito, pero si prefieres reservarte para tu amor lo entiendo.<\/p>\n<p>-Ana. Me encantar&iacute;a, pero Lara podr&iacute;a bajar y no quiero que nos pille aqu&iacute;. Ay Leo que dif&iacute;cil va a ser manejar esta situaci&oacute;n, soy tan feliz, pero al mismo tiempo me preocupa tanto este embrollo que tenemos montado aqu&iacute;. Siento que lo m&iacute;o con tu madre me va a alejar de ti y eso no lo quiero en absoluto.<\/p>\n<p>-Leo. Eso no va a ocurrir, disfruta el momento, olv&iacute;date de ma&ntilde;ana piensa solo en hoy. Todo ir&aacute; fluyendo.<\/p>\n<p>-Ana. Te quiero mucho, pero al final has cambiado de tema.<\/p>\n<p>-Leo. No te preocupes ya tendremos ocasi&oacute;n, ahora es mejor que subas a ver a tu princesa, yo me ocupo de la colada.<\/p>\n<p>-Ana. Pero dime solo una cosa, te gustar&iacute;a oler el tanga de Lara mientras te masturbabas.<\/p>\n<p>-Leo. (en tono burl&oacute;n) Y como sabes que no lo he hecho ya?<\/p>\n<p>Sub&iacute; escaleras arriba sorprendida y divertida por la respuesta de Leonor y encontr&eacute; a Lara al tel&eacute;fono en su habitaci&oacute;n. Llevaba puesto un vestido blanco muy f&aacute;cil de levantar y, tras cerrar la puerta, no pude resistir meterme entre sus piernas mientras ella segu&iacute;a hablando. No llevaba tanga y bes&eacute; con cuidado su vagina hasta que finalizo la llamada. En ese momento acelere sin control y el beso se convirti&oacute; en morreo y desenfreno hasta que Lara se corri&oacute; con mi cara hundida en su co&ntilde;o. Lara me devolvi&oacute; el orgasmo r&aacute;pidamente porque ten&iacute;a todav&iacute;a dos llamadas pendientes y fue divertido tener a aquella belleza solo para mi pidiendo disculpas por lo acelerado de la paja mientras me mataba de placer con su lengua.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a comimos tarde y Lara dejo boquiabierta a Leo con la noticia de que hab&iacute;a cerrado la venta de todos sus negocios relacionados con la peleter&iacute;a. Yo permanec&iacute; en silencio anonadada por las cifras millonarias en las que se hab&iacute;a fijado la venta. Me enter&eacute; de que Lara y su marido ten&iacute;an separaci&oacute;n de bienes porque ella no necesitaba la firma de &eacute;l para formalizar la venta y tambi&eacute;n deduje que era Lara y su familia los que realmente ten&iacute;an mucho dinero desde varias generaciones atr&aacute;s. Yo no pude disimular mi disgusto por tener que viajar a Madrid con ellas, Lara me cogi&oacute; la mano mientras com&iacute;amos y me pidi&oacute; disculpas por tener que interrumpir nuestras vacaciones, me dijo que ya hab&iacute;a gestionado el viaje para las tres pero que si prefer&iacute;a pod&iacute;a quedarme all&iacute;, aunque a ella le gustar&iacute;a mucho que las acompa&ntilde;ara. &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a hacer yo? Mostr&eacute; mi alegr&iacute;a por la noticia y reconoc&iacute; que lo estaba pasando tan bien que no quer&iacute;a irme nunca de all&iacute;, pero entend&iacute;a la situaci&oacute;n. Lara nos explic&oacute; que ser&iacute;a algo muy r&aacute;pido, el martes por la ma&ntilde;ana saldr&iacute;amos temprano hacia Lisboa y de all&iacute; en avi&oacute;n a Madrid para firmar a primera hora de la tarde. Pasar&iacute;amos la noche en un hotel y a la ma&ntilde;ana siguiente regreso a Lisboa.<\/p>\n<p>Aquella tarde Leo propuso bajar a la playa y Lara acept&oacute;, yo sab&iacute;a que las dos tendr&iacute;an mucho de qu&eacute; hablar y con un gesto le hice saber a Lara que prefer&iacute;a dejarlas solas. Hab&iacute;an pasado muchas cosas en las &uacute;ltimas horas. Me tumb&eacute; en la cama de Lara mientras ella se pon&iacute;a el bikini. Brome&oacute; con ponerse el que se hab&iacute;a comprado conmigo en nuestra visita a Lisboa. No por favor, le dije, que me muero de celos. Me encantaba verla desnuda frente a m&iacute;, a cierta distancia, le hice esperar un rato mientras me com&iacute;a con la mirada aquellos muslos y aquel trasero, realmente era todav&iacute;a mayor visto a un par de metros de distancia, me apetec&iacute;a amasarlo y jugar con &eacute;l toda la tarde, segu&iacute;a not&aacute;ndose la l&iacute;nea de bronceado del bikini que marcaba la frontera entre lo p&uacute;blico y lo privado como yo sol&iacute;a decir, aquella zona m&aacute;s blanca que deb&iacute;a ser solo para m&iacute;. Lara se excito much&iacute;simo al sentirse objeto de deseo.<\/p>\n<p>-Lara. (toc&aacute;ndose la entrada del co&ntilde;o). Mira c&oacute;mo me estoy poniendo.<\/p>\n<p>-Ana. Sera mejor que te vayas o tendremos que follar de nuevo.<\/p>\n<p>-Lara. (poni&eacute;ndose por fin el bikini) Y t&uacute; que vas a hacer?<\/p>\n<p>-Ana. (con mi sonrisa m&aacute;s picara). Creo que voy a curiosear tus cajones, sobre todo los de la ropa interior y aqu&iacute; va a haber sexo, contigo o sin ti.<\/p>\n<p>Vi la felicidad pintada en la cara de Lara y me dio un beso mientras baj&aacute;bamos hacia la cocina. Me pas&eacute; la tarde curioseando por la casa y tambi&eacute;n por el vestidor de Lara, pero me aguant&eacute; y decid&iacute; reservarme para ella. Estuve un rato en el tendedero y all&iacute; acab&eacute; qued&aacute;ndome dormida.<\/p>\n<p>Aquella noche se nos hizo bastante duro a Lara y a mi cerrar la puerta de nuestra habitaci&oacute;n y dejar tras de ella a Leo. &iquest;Que pod&iacute;amos hacer? Nuestra cama estaba frente al pasillo que rodeaban las dem&aacute;s habitaciones, nos disculpamos con Leonor y su madre le pidi&oacute; que bajase al ba&ntilde;o de la segunda planta. Ella acept&oacute; las disculpas con una sonrisa, pero aun as&iacute; a las tres se nos hac&iacute;a extra&ntilde;a aquella &ldquo;separaci&oacute;n&rdquo;. Llev&aacute;bamos ya muchos d&iacute;as en que est&aacute;bamos todo el d&iacute;a juntas y aquella puerta a m&iacute; me produc&iacute;a un sentimiento de traici&oacute;n hacia mi amiga. Lara me confes&oacute; sentirse igual, pero al final la excitaci&oacute;n pudo m&aacute;s. Ya m&aacute;s tranquilas que nuestra primera noche todo fue m&aacute;s despacio, menos animal. Lara era una maestra de la masturbaci&oacute;n, dec&iacute;a haber tenido a&ntilde;os y a&ntilde;os para practicar con su propio cuerpo y yo me dejaba invadir por su ausencia de prisa, pod&iacute;a estar acariciando mi co&ntilde;o durante una hora sin que me corriese, mi excitaci&oacute;n iba en aumento gradual hasta que reventaba de placer. Debian ser mas de las dos de la madrugada cuando le ped&iacute; que se vistiese para m&iacute;, yo no cre&iacute;a poder correrme una vez m&aacute;s pero el d&iacute;a anterior hab&iacute;a descubierto lo mucho que me gustaba observarla a cierta distancia. Eleg&iacute; el vestido azul y blanco de playa que me volv&iacute;a loca.<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Por qu&eacute; te gusta tanto este vestido? Tengo cosas mejores.<\/p>\n<p>-Ana. Lo llevabas puesto el d&iacute;a que llegu&eacute; y me impresion&oacute; mucho.<\/p>\n<p>Le cont&eacute; lo mucho que me hab&iacute;a excitado nuestro encuentro y sobre todo cuando hab&iacute;a subido las escaleras delante de m&iacute;.<\/p>\n<p>-Lara. Nadie ha hecho tanto por mi autoestima en toda mi vida. &iquest;Me pongo ropa interior?<\/p>\n<p>-Ana. Por supuesto. Tanga amarillo, nada de sujetador.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos y enseguida not&eacute; las pisadas de Lara pase&aacute;ndose por la enorme habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ana. Es incre&iacute;ble lo mucho que me gustas desnuda pero tambi&eacute;n vestida. La manera en que se te marca ese vestido me pone a cien. Es transparente pero no demasiado, las aberturas a los lados ensenan lo justo de esos muslazos, te aplasta un poco esos tetones, pero los echa hacia los lados y se ven preciosos y lo del culo es para morirse, podr&iacute;a pasarme el resto de mi vida contempl&aacute;ndolo. Al tener franjas hace que parezca un enorme melocot&oacute;n.<\/p>\n<p>-Lara. (completamente roja su cara). Sigue por favor. Me muero de verg&uuml;enza, pero me encanta.<\/p>\n<p>-Ana. Como puedes acostarte conmigo y no ruborizarte y en cambio&hellip;<\/p>\n<p>-Lara. Pues porque me siento observada, durante a&ntilde;os tuve un enorme complejo con este culazo.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Y c&oacute;mo te lo quitaste?<\/p>\n<p>-Lara. Pues aprend&iacute; a disfrutar de &eacute;l. Si no puedes con tu enemigo &uacute;nete a &eacute;l.<\/p>\n<p>-Ana. Tengo una fantas&iacute;a que me gustar&iacute;a hacer realidad.<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Cual?<\/p>\n<p>Me lanc&eacute; escaleras abajo hacia el tendedero y deje a mi amor sorprendida en su habitaci&oacute;n. Desde mi llegada me hab&iacute;a fijado en la &ldquo;ergon&oacute;mica&rdquo; empu&ntilde;adura del mango de una fregona con la que limpi&aacute;bamos cada d&iacute;a la cocina, era algo m&aacute;s grueso que los que hab&iacute;a visto en Espa&ntilde;a y estaba hecho de un pl&aacute;stico muy suave. Con un poco de lej&iacute;a y abundante agua me asegur&eacute; de que quedase perfectamente limpio y me volv&iacute; escaleras arriba con la mala suerte de que Leonor bajaba en ese momento al ba&ntilde;o medio dormida. Su cara al verme con el mango de la fregona fue indescriptible.<\/p>\n<p>La cara de su madre tambi&eacute;n merec&iacute;a un cuadro cuando entr&eacute; en su habitaci&oacute;n. No dije nada, solo me sent&eacute; en una butaca en la esquina de la habitaci&oacute;n y Lara entendi&oacute; que deb&iacute;a arrodillarse en el suelo frente a m&iacute;, a cierta distancia. Aquel vestido que Lara acab&oacute; regal&aacute;ndome, y a&uacute;n conservo, marcaba perfectamente las redondeces de aquel culo que era ya el centro de mi vida, me levant&eacute; un momento y puse una almohada en el suelo para que Lara pudiese descansar sus brazos y su cabeza en ella dejando todav&iacute;a m&aacute;s expuesto para mi disfrute su trasero. Antes de sentarme de nuevo di varias vueltas alrededor de mi presa y acerqu&eacute; la empu&ntilde;adura del mango a la boca de Lara. Ella la lamio con placer, estaba muy excitada por mi juego, y la chup&oacute; hasta que yo volv&iacute; a mi posici&oacute;n en la butaca. Desde all&iacute; solo pod&iacute;a ver culo y muslos, con el mango fui levantando con destreza el vestido y poco a poco aprecio el tanga amarillo cubriendo su vulva, acababa de pon&eacute;rselo, pero ya estaba ligeramente h&uacute;medo, subi hasta arriba de todo el vestido y la octava maravilla qued&oacute; totalmente a mi vista. Con toda la paciencia que pude reunir, que no fue mucha, frote suavemente el tanga sobre su co&ntilde;o, me volv&iacute;a loca tenerla alejada de m&iacute; y poder darle placer con mi &ldquo;mando a distancia&rdquo;. Lara se baj&oacute; el tanga hasta sus rodillas sin que yo se lo pidiese. Su chocho estaba brillante, le ped&iacute; que separase un poco las rodillas y empec&eacute; a jugar con la empu&ntilde;adura en la entrada, hasta mi extremo del mango llegaba la sensaci&oacute;n de que aquello era pura gelatina as&iacute; que no la hice esperar y fui meti&eacute;ndoselo poco a poco. Lara mov&iacute;a el culo suavemente mientras yo la penetraba desde mi butaca, de vez en cuando me levantaba y le ofrec&iacute;a el mango para chupar, eso aun la excitaba m&aacute;s, verla sumisa ante m&iacute;, de rodillas a m&iacute; me pon&iacute;a a cien tambi&eacute;n. Lara lament&oacute; que solo tuvi&eacute;semos una fregona y dijo tener sitio para dos o tres m&aacute;s all&iacute; dentro. Eso me decidi&oacute; a pasar al culo porque era cierto que el mango no era demasiado grueso. Me cost&oacute; poqu&iacute;simo vencer su resistencia inicial, un leve masaje con el extremo del mango, y enseguida tuvo toda la empu&ntilde;adura dentro, empec&eacute; a meter y sacar y a girar sobre s&iacute; mismo el mango para que Lara disfrutase, yo recorr&iacute;a con la mirada sus muslos y sus enormes nalgas que segu&iacute;an bambole&aacute;ndose al ritmo que yo marcaba en la distancia. Vi aparecer los dedos de Lara de entre sus piernas para hacerse cargo de la situaci&oacute;n e irse directos al cl&iacute;toris, pero la pare al instante con un: aqu&iacute; mando yo. La foll&eacute; por detr&aacute;s desde mi butaca sin misericordia.<\/p>\n<p>-Ana. Cari&ntilde;o, esto solo es la primera parte del juego. Ahora que estas bien caliente viene la segunda.<\/p>\n<p>-Lara. Llevo caliente toda la noche, bueno yo dir&iacute;a que todo el mes desde que tu llegaste, pero t&uacute; mandas.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Eres celosa?<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Por qu&eacute;? No se&hellip; quiz&aacute;s. Todo amor verdadero tiene un punto posesivo, simplemente hay que saber controlarlo. &iquest;Pero te parece este el momento de hablar de algo as&iacute;?<\/p>\n<p>Lara se levant&oacute; y la lleve a la cama agarrada de mi mano.<\/p>\n<p>-Ana. Es que no quiero incomodarte con mis vicios, que no necesariamente tienen que ser los tuyos.<\/p>\n<p>-Lara. Anita me estas calentando todav&iacute;a m&aacute;s de lo que ya estaba y al mismo tiempo asust&aacute;ndome con tanto misterio. Habla claro por favor.<\/p>\n<p>Yo le explique que me encantar&iacute;a masturbarnos y al mismo tiempo charlar sobre experiencias anteriores que hubi&eacute;semos tenido o fantas&iacute;as que nos gustar&iacute;a hacer realidad.<\/p>\n<p>-Lara (con una sonrisa de relax tras unos instantes seria). &iexcl;Ah, era eso!<\/p>\n<p>-Ana. No te burles por favor.<\/p>\n<p>-Lara. No me burlo. Es que me gusta la manera en que lo enmara&ntilde;as todo a veces. Y has hecho bien en calentarme, es cierto que algunas cosas en frio es dif&iacute;cil que afloren. Pero lo que no veo es donde est&aacute; el juego aqu&iacute;.<\/p>\n<p>-Ana. Pues es muy sencillo. Si te excita lo que tu pareja te cuenta deseas correrte, pero en el momento en que lo hagas esta parar&aacute;, por eso se establece una lucha entre las ganar de acabar y las de escuchar m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Lara. Ya entiendo, eres diab&oacute;lica Anita, pero me gustas tanto. Has puesto mi vida patas arriba en solo unos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Nos acomodamos en la magn&iacute;fica cama recost&aacute;ndonos en los almohadones. Lara se quit&oacute; el vestido y nos quedamos desnudas. Le indiqu&eacute; a Lara que pod&iacute;amos empezar. Yo me empec&eacute; a acariciar mi co&ntilde;o que rebosaba jugo y ella opt&oacute; por jugar con sus enormes tetas como lo hab&iacute;a hecho dos noches atr&aacute;s mientras yo la espiaba en el sal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Lara. Lo cierto es que las cosas m&aacute;s excitantes de mi vida me han ocurrido estas &uacute;ltimas semanas y tu estabas presente.<\/p>\n<p>-Ana. Gracias por el cumplido, pero debes ser generosa.<\/p>\n<p>-Lara. Sabes que no es un cumplido. Bueno supongo que debo empezar yo. Pues tienes raz&oacute;n no es f&aacute;cil. &iquest;Qu&eacute; prefieres alguna fantas&iacute;a o algo real?<\/p>\n<p>-Ana. (besando su mejilla). Me da igual.<\/p>\n<p>-Lara. Me gusta que me beses en la mejilla. Por supuesto que en los labios es otra cosa, pero cuando me besas en la mejilla dejas de ser mi amante y eres de nuevo la jovencita amiga de mi hija que tanto me excita.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Siempre te han gustado jovencitas?<\/p>\n<p>-Lara. Pues&hellip; creo que s&iacute;. Alguna vez me fijo en se&ntilde;oras de mi edad, pero a quien no le atrae la juventud.<\/p>\n<p>-Ana. Ponme un ejemplo.<\/p>\n<p>-Lara. Pues hace unos meses vine a pasar un fin de semana aqu&iacute;, me apetec&iacute;a estar sola. Ahora eres t&uacute; la que tienes que prometerme que no te vas a poner celosa.<\/p>\n<p>-Ana. Te lo prometo.<\/p>\n<p>-Lara. Pues F&aacute;tima y su hija que se llama Teresa vinieron a visitarme. Teresa ya estaba embarazada de unos cuatro meses. Tiene unos veinte a&ntilde;os y es guapa, no tanto como t&uacute;, est&aacute; bastante delgada pero un buen culo y pecho mediano, pero con el embarazo gano un par de tallas. Yo le traje unas cremas de regalo sin ninguna intenci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de agradecerle lo mucho que nos ayudan con la casa. El caso es que su madre insisti&oacute; en bajar al jard&iacute;n a no s&eacute; qu&eacute; y nos quedamos las dos arriba porque hacia algo de frio. Teresa llevaba puesta una minifalda azul y por debajo de la chaqueta un body verde de esos que van hasta la entrepierna y se abrochan con dos corchetes. Le marcaba much&iacute;simo el vientre y el pecho. Ella quiso probar una de las cremas que era antiestr&iacute;as y&hellip; bueno se desabrocho el body y se lo quit&oacute;, se qued&oacute; solo con la falda y se puso la crema delante de m&iacute;. Yo disimul&eacute; todo lo que pude, pero en cuanto se fueron me met&iacute; en cama y cayeron varias pajas.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Ya est&aacute;?<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Qu&eacute; esperabas?<\/p>\n<p>-Ana. No se&hellip; cu&eacute;ntame que es lo que m&aacute;s te excitaba de ella.<\/p>\n<p>-Lara. Pues admito que su embarazo ten&iacute;a cierto morbo, verla ponerse la crema sobre su vientre y luego en los pechos me excito mucho.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;No se te paso por la cabeza intentar algo?<\/p>\n<p>-Lara. Sabes lo que nos cost&oacute; lo nuestro as&iacute; que imag&iacute;nate.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Y nunca la hab&iacute;as visto antes desnuda?<\/p>\n<p>-Lara. Pues s&iacute;, un par de veces en topless con Leo en la terraza, pero no es lo mismo. Siento defraudarte, quiz&aacute;s esperabas algo m&aacute;s interesante. Pero ahora te toca a ti.<\/p>\n<p>-Ana. Estoy segura de que tienes cosas m&aacute;s interesantes que contar, pero me ha gustado. Solo estar las dos aqu&iacute; juntas susurrando me gusta. Que prefieres fantas&iacute;a o realidad.<\/p>\n<p>-Lara. Realidad por supuesto.<\/p>\n<p>-Ana. No s&eacute;. Tampoco te creas que me han ocurrido tantas cosas.<\/p>\n<p>-Lara. Con la de novias que habr&aacute;s tenido.<\/p>\n<p>-Ana. Vale voy a contarte el polvo de mi vida hasta que te conoc&iacute;.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a contarle como hab&iacute;a sido mi primera vez con Leo sin decirle de quien se trataba. Lara no era tonta, solo tard&oacute; un par de minutos en descubrirme.<\/p>\n<p>-Ana. Lo siento quiz&aacute;s no es apropiado contarte esto.<\/p>\n<p>-Lara. (agarrando fuerte mi mano y dejando los pechos para pasar a jugar con su chocho). Sigue por favor.<\/p>\n<p>Yo perd&iacute; el miedo y la precauci&oacute;n y rememor&eacute; al detalle aquel primer polvo con Leo, las tijeras, el vibrador, el bate de beisbol, Lara magreaba sus labios y la entrada de su vagina y respiraba profundamente, yo le recordaba que si se corr&iacute;a el juego se acababa y yo misma ten&iacute;a cuidado de no caer en la red de mi propia narraci&oacute;n y correrme. Al llegar al final Lara ped&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Ana. Te toca.<\/p>\n<p>-Lara. Me muero de verg&uuml;enza, pero cuando me corra voy a tener el orgasmo de mi vida.<\/p>\n<p>Me di cuenta que Lara estaba tan excitada que en ese momento pod&iacute;a conseguir de ella lo que quisiese. Yo tambi&eacute;n notaba que el morbo de la situaci&oacute;n me iba a llevar al para&iacute;so.<\/p>\n<p>-Ana. H&aacute;blame de Leo y t&uacute;.<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Qu&eacute; quieres saber?<\/p>\n<p>-Ana. Todo.<\/p>\n<p>Lara se puso a hablar con m&aacute;s tranquilidad, como bajando una marcha, pero su mano derecha segu&iacute;a amasando a conciencia su depilado y enorme co&ntilde;o. Yo intentaba adaptarme a su ritmo, pero no era f&aacute;cil.<\/p>\n<p>-Lara. (carcajada) Que es todo? La quiero todo lo que se puede querer. Supongo que te preguntas si siento atracci&oacute;n por ella.<\/p>\n<p>-Ana. Es que vuestra relaci&oacute;n no tiene nada que ver con la que yo tengo por ejemplo con mi madre.<\/p>\n<p>-Lara. Te refieres a cosas como tirarme el gin-tonic encima para quitarme el ba&ntilde;ador y luego magrearme el culo.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Como sabes que lo hizo a prop&oacute;sito?<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Te crees que soy tonta?<\/p>\n<p>-Ana. Por supuesto que no, pero me sorprendes. &iquest;Pero te gusto?<\/p>\n<p>-Lara. Por supuesto, no soy de piedra. Pero esto es algo nuevo para m&iacute;. Todo empez&oacute; cuando Leo pas&oacute; de hablarme de ti, como su mejor amiga y compa&ntilde;era de piso, a darme todo tipo de detalles sobre tu cuerpo. Adem&aacute;s, siempre est&aacute; comparando nuestros culos, nuestras tetas, nuestras piernas. Una noche, la pasada navidad dormimos juntas y nos pasamos un buen rato hablando sobre todo de ti, tambi&eacute;n de otras mujeres, presentadoras de televisi&oacute;n, actrices, que se yo. Ella ya sospechaba desde hace a&ntilde;os mi poco inter&eacute;s por los hombres. Nos cost&oacute; horrores luego dormirnos con el calent&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Qu&eacute; os pusisteis para dormir?<\/p>\n<p>-Lara. Por poner nos pusimos yo un camis&oacute;n y ella una camiseta de tirantes, pero acabo quit&aacute;ndosela y durmiendo desnuda abrazada a mi espalda o a mi culo casi deber&iacute;a decir. Supongo que ya sabes c&oacute;mo duerme Leo, encima de ti y no a tu lado. Imag&iacute;nate el roce de sus pechos en mi espalda, su pierna subida sobre las m&iacute;as. Y yo reconozco que mi chocho, sin bragas ni tanga ni nada acabo empapando toda mi entrepierna. Debimos tardar horas en conseguir dormirnos, al menos yo.<\/p>\n<p>Las dos est&aacute;bamos ya m&aacute;s que a punto para corrernos, pero yo, al menos, podr&iacute;a haber continuado as&iacute; el resto de mi vida. Llev&aacute;bamos mucho rato de sexo sin un solo orgasmo, sobre todo Lara que no hab&iacute;a llegado a correrse con el mango de la fregona por mis ganas de charla. Las dos segu&iacute;amos recostadas, medio hundidas en los enormes almohadones de la comod&iacute;sima cama de Lara. Cada una ocup&aacute;ndose de su co&ntilde;o y sin atrevernos a mirarnos a los ojos por lo morboso de nuestra conversaci&oacute;n. Nuestras piernas estaban medio entrelazadas para que las dos pudi&eacute;semos tenerlas abiertas y mi cabeza descansaba sobre el hombro de Lara.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Y eso fue todo?<\/p>\n<p>-Lara. Pues no. No fue todo. Al final conseguimos dormirnos, pero Leo deb&iacute;a estar tambi&eacute;n muy excitada. No s&eacute; qu&eacute; hora seria cuando me despert&eacute; al sentir que me daban la vuelta, y una lengua h&uacute;meda y muy caliente entraba hasta mi garganta. Me qued&eacute; unos segundos paralizada con la boca abierta, hasta que reaccione y empec&eacute; a disfrutar y comer yo tambi&eacute;n esos labios y esa lengua.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Era Leo?<\/p>\n<p>-Lara. Por supuesto que era Leo. Me dio un morreo de por lo menos un minuto o dos. Yo no sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Adem&aacute;s, con una mano me acariciaba la parte de atr&aacute;s del cuello, pero la otra no paraba de sobarme las tetas.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Pero estaba durmiendo o despierta?<\/p>\n<p>-Lara. La verdad creo que al principio dorm&iacute;a, fue algo inconsciente, pero luego yo fui pidi&eacute;ndole calma y volvi&oacute; a su lado de la cama y continu&oacute; durmiendo. Quiz&aacute;s al d&iacute;a siguiente lo record&oacute; todo, pero dudando si habr&iacute;a sido un sue&ntilde;o. La verdad es que desde ese d&iacute;a me besa en los labios m&aacute;s a menudo y s&iacute;, tengo que reconocer que me gusta, es una sensaci&oacute;n muy extra&ntilde;a.<\/p>\n<p>La voz de Lara fue entrecort&aacute;ndose, pero aun consigui&oacute; contarme como hab&iacute;a tenido que ir al ba&ntilde;o aquella noche y masturbarse repetidamente para conseguir dormirse.<\/p>\n<p>Yo disfrute de un orgasmo largo y placentero y Lara se corri&oacute; ruidosamente a mi lado. Tras unos minutos de descanso volvimos a repetir la escena en el ba&ntilde;o de la lluvia dorada del d&iacute;a anterior, era algo que a Lara le encantaba. En solo veinticuatro horas mi sexualidad hab&iacute;a transmutado gracias a Lara hacia una especie de masculinizaci&oacute;n, menos orgasmos, pero m&aacute;s placer. Aun as&iacute;, cuando nos dormimos est&aacute;bamos extenuadas.<\/p>\n<p>El par de d&iacute;as antes de nuestro viaje a Madrid transcurrieron conmigo sinti&eacute;ndome el centro del universo, al menos de aquel peque&ntilde;o universo que era aquella casa junto al mar, nunca, en mis mejores sue&ntilde;os, me habr&iacute;a imaginado siendo el v&eacute;rtice de aquel tri&aacute;ngulo que compart&iacute;a con Lara y Leo, habr&iacute;a dado mi vida porque el resto de los habitantes del planeta desapareciesen y nunca nadie interrumpiese mi verano de sexo y desenfreno.<\/p>\n<p>El lunes por la tarde Lara se fue con su coche a una peque&ntilde;a peluquer&iacute;a, a unos veinte kil&oacute;metros, necesitaba arreglarse el pelo para el viaje del d&iacute;a siguiente. Al despedirnos me dijo que guardase algo para ella, sab&iacute;a que qued&aacute;ndonos solas Leo y yo acabar&iacute;amos acost&aacute;ndonos, yo baj&eacute; mi mirada hacia el suelo llena de culpabilidad y Lara se arrepinti&oacute; al instante del comentario. Con su mano derecha hizo un gesto como si con una goma de borrar quisiese hacer desaparecer sus palabras y las cambio por un: &ldquo;que os lo pas&eacute;is muy bien&rdquo; acompa&ntilde;ado de un gesto con sus ojos que dejaba claro que no la contrariaba en absoluto que su hija y yo fu&eacute;semos a follar toda la tarde. Es m&aacute;s, a&ntilde;adi&oacute; un comentario, algo as&iacute; como: ya ves como est&aacute; Leo y me gui&ntilde;&oacute; un ojo, y no se refer&iacute;a a lo guapa que era ni nada parecido, se refer&iacute;a a que Leo llevaba un par de d&iacute;as completamente desatada, haciendo comentarios de tipo sexual de la ma&ntilde;ana a la noche, lanz&aacute;ndonos todo tipo de indirectas a su madre y a m&iacute;. La noche anterior bromeaba todo el rato con que se iba a llevar la fregona a su habitaci&oacute;n para pasar la noche juntas, nosotras nos mor&iacute;amos de risa y de verg&uuml;enza al mismo tiempo, pero al final se la llev&oacute;, paso ante nosotras abrazando el mango de la dichosa fregona y besando su empu&ntilde;adura, dej&aacute;ndonos a su madre y a mi completamente rojas en el sal&oacute;n.<\/p>\n<p>En cuanto Lara arranc&oacute; el coche y se fue yo subi desde el jard&iacute;n a la casa y me encontr&eacute; a Leo completamente desnuda viendo la tele. No tard&oacute; ni un segundo en suplicarme que le hiciese una paja, no me sorprendi&oacute; la petici&oacute;n, pero si la prisa, yo no la hice esperar y le regale varios orgasmos all&iacute; mismo, ella repet&iacute;a una y otra vez que echaba de menos el contacto con otra piel, vamos que &ldquo;estoy cansada de mi mano derecha&rdquo; dec&iacute;a. A m&iacute; me daba la risa, pero era cierto lo que dec&iacute;a y tras media hora consigui&oacute; tranquilizarse.<\/p>\n<p>-Leo. Uff, gracias Anita, desde el s&aacute;bado estoy tan cachonda, vamos arriba, necesito sexo.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Sexo? &iquest;Entonces esto que ha sido?<\/p>\n<p>-Leo. Esto me ha apagado el fuego, pero ahora quedan las brasas.<\/p>\n<p>No hac&iacute;a falta que me insistiese, yo la segu&iacute; como un perrito escaleras arriba y ella se fue derecha a la habitaci&oacute;n de Lara. Yo dud&eacute; por un instante, pero sucumb&iacute; a su orden de tumbarme sobre la cama, recost&eacute; mi espalda en los almohadones, se estaba muy bien all&iacute;, fuera hacia much&iacute;simo calor, pero las ventanas abiertas creaban una brisa muy agradable en el piso superior de la casa. Leo se qued&oacute; de pie, mirando a su alrededor, hacia el suelo, entr&oacute; en el ba&ntilde;o y sali&oacute; vestida con la blusa que Lara hab&iacute;a llevado puesta toda la ma&ntilde;ana. En su mano tra&iacute;a el tanga que yo recordaba haber escogido por la ma&ntilde;ana para su madre, azul claro, muy bonito. Leo se lo apret&oacute; contra su boca y su nariz inhalando su aroma y respirando profundamente. Yo no pude resistirme y llev&eacute; mi mano derecha hacia la entrada de mi co&ntilde;o, estaba ocluida por todo mi jugo que hab&iacute;a ido espes&aacute;ndose poco a poco, lo extend&iacute; sobre toda la vagina e introduje dos de mis dedos lo m&aacute;s profundo que pude. Me apetec&iacute;a sentirlos dentro. Leo se qued&oacute; mir&aacute;ndome apoyada su espalda sobre la pared frente a la cama, de pie. La camisa de Lara era como un vestido muy cortito para Leo, respiraba profundamente, el tanga segu&iacute;a siendo su juguete acabo meti&eacute;ndoselo en la boca.<\/p>\n<p>-Leo. Est&aacute; empapado. Desde luego le gustas much&iacute;simo a mam&aacute;, nunca me lo he encontrado tan h&uacute;medo.<\/p>\n<p>-Ana. No me lo creo, insin&uacute;as que no es la primera vez que lo haces.<\/p>\n<p>-Leo. Pues claro que no, tenemos el mismo vicio.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Desde cu&aacute;ndo lo haces?<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Tanto te excita? Ya tienes tres dedos dentro.<\/p>\n<p>&#8211; Ana. &iquest;T&uacute; que crees? Estas genial ah&iacute; de pie, eres la mujer m&aacute;s guapa que he conocido.<\/p>\n<p>-Leo. (divirti&eacute;ndose) &iquest;As&iacute; es como como conquistaste a mama?<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Como, con cumplidos? No es un cumplido. Pero creo que fuiste t&uacute; la que la conquistaste para m&iacute;. Cuando llegu&eacute; aqu&iacute; ella ya estaba muy predispuesta a caer en mis brazos, aunque yo no lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>Leonor se acerc&oacute; a la cama y comenz&oacute; a besar mis dedos tras sacarlos de mi vagina, luego paso a mis labios vaginales y estuvimos un rato en silencio, solo se escuchaba el sonido de su boca &ldquo;masticando&rdquo; como un chicle mi co&ntilde;o mientras yo llegaba al orgasmo, notaba su lengua caliente y h&uacute;meda arriba y abajo y le ped&iacute; que me metiese sus dedos dentro en el momento de correrme. Ella obedeci&oacute; y yo lanc&eacute; un buen grito de placer. Cerr&eacute; mis piernas con media mano de Leo dentro de m&iacute; y tir&eacute; de ella para que viniese a besarme mientras el orgasmo aun recorr&iacute;a mi cuerpo. Leo ten&iacute;a su cara empapada de mi jugo, la lam&iacute; como un perrito y se acost&oacute; a mi lado para seguir bes&aacute;ndonos.<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;En qu&eacute; pensabas mientras te masturbaba?<\/p>\n<p>-Ana. Lo haces tan bien que no necesito excitarme con nada m&aacute;s. Solo me dejo llevar. De todos modos, me paso el d&iacute;a tan cachonda&hellip; ni en mis mejores sue&ntilde;os hubiese imaginado que algo as&iacute; podr&iacute;a ocurrir, no ya a m&iacute;, sino a nadie.<\/p>\n<p>-Leo. Yo, en cambio, creo que este tipo de cosas ocurren mucho m&aacute;s a menudo de lo que imaginamos.<\/p>\n<p>-Ana. Vamos Leo, t&uacute; te crees que es habitual que una joven, como yo, se lie con la madre de su amiga.<\/p>\n<p>-Leo. No digo habitual, pero s&iacute; que ocurre. Hay un mont&oacute;n de gente viviendo una vida que no le corresponde, como mam&aacute;, su matrimonio nunca ha funcionado, mi padre siempre ha estado obsesionado con sus empresas, sus viajes, sus contactos. Ella en su momento no se atrevi&oacute; a vivir como quer&iacute;a, me imagino que no hubiese sido nada f&aacute;cil en aquellos a&ntilde;os, incluso para ella, con todo el dinero que ten&iacute;a su familia.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Te refieres a lo de que le gustan las chicas?<\/p>\n<p>-Leo. A eso y a que fue una gran estudiante, termin&oacute; dos carreras con muy buenas notas, pod&iacute;a haber llegado muy lejos en vez de dedicarse a su marido, a m&iacute; y a la casa.<\/p>\n<p>-Ana. (incr&eacute;dula) Pero si va vender su empresa por unas cantidades que marean solo de pensarlo.<\/p>\n<p>-Leo. Anita eso es calderilla comparado con lo que podr&iacute;a haber conseguido.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Calderilla? &iexcl;Caray, a quien me he ligado!<\/p>\n<p>-Leo. Ana, tu eres su &uacute;ltimo tren. Ten&iacute;a que hacer que os conocierais, sab&iacute;a que os gustar&iacute;ais. Llevamos ya muchos a&ntilde;os juntas y nunca has tenido novia fija, eres muy exigente, adem&aacute;s siempre he notado que te gustan maduritas e inteligentes. Llevo tiempo pensando en todo esto y he tenido que vencer varias veces la sensaci&oacute;n que tenia de que era una locura, pero ahora que os veo juntas me alegro de haberlo hecho.<\/p>\n<p>-Ana. Leo, tengo que serte sincera. A veces creo que eres t&uacute; la que est&aacute; enamorada de ella. Es evidente que lo estas a nivel sentimental, la quieres y admiras m&aacute;s que a nadie en el mundo, pero creo que adem&aacute;s quer&iacute;as que yo me acostase con ella porque t&uacute; no te atreves a hacerlo.<\/p>\n<p>-Leo. (sin inmutarse) Lo s&eacute;, no lo niego. Pero es una fantas&iacute;a que no se si quiero hacer realidad.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Desde cu&aacute;ndo te ocurre?<\/p>\n<p>-Leo. Hace un par de a&ntilde;os las dos empezasteis a aparecer en mis pajas. Yo sol&iacute;a masturbarme, ya sabes, pensando en hombres, siempre muy bien dotados, me excitaba much&iacute;simo imaginarme follada por cuatro o cinco a la vez, que se corriesen dentro de mi boca, imagin&aacute;rmela llena de semen, que me follasen chocho culo y boca a la vez. Te cuento esto porque s&eacute; que no eres de esas lesbianas con fobia a las pollas.<\/p>\n<p>-Ana. (ri&eacute;ndome) Gracias por la aclaraci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Leo. Pero un buen d&iacute;a apareciste tu dentro de esta cabecita. No me preguntes como. Supongo que el roce hace el cari&ntilde;o. Anita, t&uacute; no te das importancia, pero est&aacute;s muy buena. Eres muy guapa y ese culo y esas piernas no dejan indiferente a nadie. A medida que mis fantas&iacute;as con hombres iban haci&eacute;ndose realidad tu ibas ganando terreno en mis sue&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Y en qu&eacute; momento aparece tu madre?<\/p>\n<p>-Leo. Pues, poco tiempo despu&eacute;s. Cuando me fui a Salamanca a estudiar, no me fue f&aacute;cil separarme de ella, nunca hab&iacute;a estado fuera de casa m&aacute;s de unos d&iacute;as. No fue como para ti que hab&iacute;as estado interna en un colegio. Entonces en apenas unos meses, tu ocupaste su puesto en mi vida, eras como mi segunda madre, tenemos la misma edad, pero t&uacute; eres mucho m&aacute;s madura, m&aacute;s reflexiva, te piensas much&iacute;simo cada decisi&oacute;n que tomas&hellip; De alg&uacute;n modo en mi cerebro, en mis afectos, en mi d&iacute;a a d&iacute;a os convertisteis en las dos caras de una misma moneda, os quer&iacute;a a las dos de la misma manera, al principio era un amor maternal, pero en cuanto empec&eacute; a sentir inter&eacute;s por tus curvas, tu arrastraste a mi madre contigo y, aunque intent&eacute; resistirme, comenc&eacute; a verla y quererla de la misma manera que a ti. No s&eacute;, prefiero no darle muchas vueltas porque acabar&aacute;s pensando que estoy de psiquiatra.<\/p>\n<p>-Ana. No Leo, te entiendo perfectamente. Sabes que tengo una conversaci&oacute;n pendiente con tu madre, no s&eacute; qu&eacute; va a pasar con nosotras cuando acabe el verano, pero est&aacute; claro que ella sabe que lo nuestro sigue. Antes cuando se fue me dio a entender que sabia y aprobaba que nos &iacute;bamos a pasar la tarde follando. Y ni yo siento que la estoy enga&ntilde;ando ni ella se siente enga&ntilde;ada.<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Est&aacute;s segura de eso?<\/p>\n<p>-Ana. Completamente. Es m&aacute;s, ella es feliz de que sigamos siendo amigas del mismo modo en que lo &eacute;ramos cuando llegamos aqu&iacute;.<\/p>\n<p>-Leo. &iexcl;Que foll&oacute;n!<\/p>\n<p>Esa expresi&oacute;n me arranc&oacute; una carcajada, y estuve a punto de contarle a Leonor la confidencia que su madre me hab&iacute;a hecho sobre su beso en medio de la noche. No hubiese sido correcto. Por suerte Leo me interrumpi&oacute;. Estuvimos bes&aacute;ndonos un momento y Leo volvi&oacute; a coger el tanga azul de su madre. Lo puso sobre sus pechos y comenz&oacute; a masturbarse otra vez.<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Quieres que te cuente algo que te va a excitar?<\/p>\n<p>-Ana. Por supuesto.<\/p>\n<p>-Leo. Quiz&aacute;s creas que lo de pasearnos desnudas por casa es algo que siempre hemos hecho, pero nada de eso, para empezar, tenemos servicio y adem&aacute;s en casa est&aacute; mi padre. Cuando todo esto empez&oacute;, y empec&eacute; a fijarme en vosotras, a ti pod&iacute;a imaginarte muy bien, pero a mam&aacute; apenas alguna vez hab&iacute;a visto sus muslos o su sujetador y me mor&iacute;a de ganas de ver su culo. Entonces un s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana me enter&eacute; de que una famosa actriz (omitir&eacute; su nombre pues no me parece correcto nombrarla) sal&iacute;a desnuda en la revista Interviu. Se me ocurri&oacute; bajar a comprarla porque sab&iacute;a que a ella le gustar&iacute;a, me hab&iacute;a fijado en que cada vez que sal&iacute;a en televisi&oacute;n se fijaba mucho en ella. Est&aacute;bamos solas, y casi sin querer, sin planearlo se me fue poniendo en bandeja el quitarme aquel antojo de ver su culazo sin nada encima.<\/p>\n<p>-Ana. (mientras llevaba ya muy avanzada mi paja) Pero nunca la hab&iacute;as visto desnuda?<\/p>\n<p>-Leo. No, pero tampoco lo hab&iacute;a buscado, adem&aacute;s en verano nunca hacia topless ni nada y aqu&iacute;, en esta casa, como mucho se pon&iacute;a un bikini un poco m&aacute;s atrevido que en la playa.<\/p>\n<p>-Ana. Perdona, sigue por favor que estoy a punto de correrme<\/p>\n<p>-Leo. Pues me fui a mi habitaci&oacute;n para dejarla sola y ella se sent&oacute; en el sal&oacute;n a ojear la revista. Pero en unos minutos la escuche ir hacia el ba&ntilde;o, era el &uacute;nico sitio de casa que siempre cerramos con llave. Tuve suerte porque al girar la llave se qued&oacute; de un modo que se pod&iacute;a ver a trav&eacute;s del agujero.<\/p>\n<p>Yo no pude m&aacute;s y me corr&iacute; en ese momento, Leo sigui&oacute; a lo suyo.<\/p>\n<p>-Leo. Me sent&iacute; infantil y rid&iacute;cula all&iacute; de rodillas espiando a mi madre por la cerradura del ba&ntilde;o, pero ya sabes, cuando tengo un capricho, no paro hasta que lo consigo. Ser&aacute; mi educaci&oacute;n de ni&ntilde;a bien. Ten&iacute;a much&iacute;simo miedo de que no me gustase lo que quer&iacute;a ver. Mi madre dej&oacute; la revista abierta sobre la cisterna y se baj&oacute; el pantal&oacute;n que llevaba hasta las rodillas.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Te masturbabas mientras la observabas?<\/p>\n<p>-Leo. No, no quer&iacute;a perderme detalle.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Que llevaba tanga o bragas?<\/p>\n<p>-Leo. (hablando muy despacio y con la voz entrecortada por la paja que segu&iacute;a haci&eacute;ndose). Hace poco que se pone tangas, llevaba unas bragas blancas, muy bonitas, que no llegaban a taparle el culo de todo, pero se las baj&oacute; enseguida hasta las rodillas y me qued&eacute; maravillada, se me fue el miedo y creo que me puse a sonre&iacute;r como una idiota.<\/p>\n<p>Yo intente cambiar la mano de Leo por la m&iacute;a y seguir yo frotando su co&ntilde;o, pero ella no me dejo, estaba muy lanzada ya.<\/p>\n<p>-Leo. Me enamor&eacute; al momento de su culo, t&uacute; me entiendes perfectamente, ese tama&ntilde;o, esa piel perfecta, nada de celulitis, parec&iacute;a leche, un enorme melocot&oacute;n blanco. Ella se sent&oacute; en el v&aacute;ter de espaldas y empez&oacute; a masturbarse, tard&oacute; unos diez minutos en correrse, iba ojeando la revista y al final se dej&oacute; caer sobre ella, yo estaba esperando a que se pusiese de pie para ver su culo de nuevo y lo grab&eacute; todo en mi memoria para disfrutarlo m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>Leonor ya no pudo m&aacute;s y se corri&oacute; escandalosamente a mi lado. Volvimos a morrearnos un buen rato.<\/p>\n<p>-Ana. Supongo que esa noche te hiciste una buena paja.<\/p>\n<p>-Leo. Ya lo creo. No te creas que no ten&iacute;a mis dudas morales y mi sentimiento de culpa, pero me lo pas&eacute; tan bien, yo sola con ella en mi memoria aquella noche, que me di cuenta de que nunca con ning&uacute;n chico hab&iacute;a llegado a esa excitaci&oacute;n tan profunda.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Y vuestra relaci&oacute;n cambi&oacute; a partir de ah&iacute;?<\/p>\n<p>-Leo. Si, poco a poco fui anim&aacute;ndola a cambiar su manera de vestir. Meses despu&eacute;s le regal&eacute; una caja preciosa, parec&iacute;a de bombones, pero tra&iacute;a unos doce tangas de colores variados, tendr&iacute;as que haber visto su cara cuando la abri&oacute;. Se probo algunos delante de mi y la vi desnuda por primera vez, me impresiono mucho.<\/p>\n<p>El sonido del todoterreno de Lara interrumpi&oacute; nuestra conversaci&oacute;n. Era media tarde y la temperatura fuera no deb&iacute;a bajar de treinta y cinco grados. No nos preocupamos demasiado en disimular lo que hab&iacute;amos estado haciendo. Bajamos al segundo piso y Leo se ducho en el ba&ntilde;o junto al sal&oacute;n, yo recib&iacute; a Lara en el jard&iacute;n y vi que apenas se hab&iacute;a recortado un poco su preciosa melena.<\/p>\n<p>-Ana. Me alegro que sigas con el pelo casi igual, me gustas tanto as&iacute; que tem&iacute;a que te hicieses algo radical.<\/p>\n<p>Ella no contesto y esper&oacute; a que entr&aacute;semos por la puerta de casa para darme un beso. Nadie pod&iacute;a vernos en el jard&iacute;n, pero Lara quer&iacute;a asegurarse que nadie pudiese vernos.<\/p>\n<p>-Lara. Te he echado de menos.<\/p>\n<p>Pasamos el resto de la tarde charlando las tres y cenamos pronto, al d&iacute;a siguiente ten&iacute;amos que levantarnos muy temprano para viajar a Madrid y result&oacute; imposible conseguir dormirnos cuando a&uacute;n era de d&iacute;a. Lara y yo estuvimos follando hasta eso de las once y luego intentamos dormir algo. Yo estaba bastante cansada, me hab&iacute;a pasado buena parte del d&iacute;a follando con mis dos diosas y al final consegu&iacute; dormir unas horas antes de que Lara me despertase a eso de las cinco.<\/p>\n<p>Lo hizo suavemente con unos besos en mi mejilla, cuando abr&iacute; los ojos me qued&eacute; de piedra. &iquest;Quien era aquella mujer que me besaba? Lara atribuy&oacute; mi sorpresa al mal despertar, pero en realidad estaba incr&eacute;dula por la transformaci&oacute;n de mi amada ama de casa en una ejecutiva agresiva que no era la mujer que me hab&iacute;a vuelto loca. Su pelo engominado y recogido, su falda azul oscuro por debajo de la rodilla con la cintura alta, muy entallada eso s&iacute;, blusa blanca que dejaba entrever un enorme sujetador tambi&eacute;n blanco con mucho alambre. No me gustaba, yo me hab&iacute;a enamorado de una dulce ama de casa, de mediana edad, madre de mi mejor amiga, frente a mi ten&iacute;a a una mujer a la que yo nunca me habr&iacute;a atrevido ni a saludar. Lo nuestro nunca habr&iacute;a ocurrido si nos hubi&eacute;semos conocido en el entorno de trabajo de Lara, me hubiese puesto cachonda igualmente, esa falda marcaba muy bien su culazo, lo hac&iacute;a tambi&eacute;n muy goloso, pero a nivel sentimental nunca me hubiese ni atrevido a so&ntilde;ar con lig&aacute;rmela.<\/p>\n<p>Lara me encargo despertar a Leo en cuanto me vistiese, todav&iacute;a era de noche y lo hice lo m&aacute;s suavemente que pude. Lara hab&iacute;a desayunado ya y Leo y yo intentamos tomar un caf&eacute; en la mesa de la cocina mientras Lara se maquillaba en su habitaci&oacute;n. Leonor no hab&iacute;a perdido su habilidad para leer mi cerebro.<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Intimidada?<\/p>\n<p>-Ana. Bastante.<\/p>\n<p>-Leo (con su primera sonrisa del d&iacute;a) Te entiendo, yo nunca me acostumbrar&eacute;, pero es ella, no te preocupes, es como un disfraz, el mundo de los negocios es as&iacute;, tiene sus rituales.<\/p>\n<p>Llegamos al aeropuerto en el coche de Lara con tiempo suficiente y a las ocho ya vol&aacute;bamos hacia Madrid. El vuelo es muy r&aacute;pido, con el cambio horario eran las diez cuando llegamos a Barajas y all&iacute; nos esperaba un representante del bufete con el que trabajaban las empresas de Lara y su marido. El mismo nos acompa&ntilde;&oacute; con su coche hasta el hotel de cinco estrellas que hab&iacute;a reservado para nosotras a unos doscientos metros del notario donde se firmar&iacute;a la venta a primera hora de la tarde. Se despidi&oacute; amablemente y nos subimos a descansar antes de comer algo. Ten&iacute;amos dos habitaciones, pero al final las tres nos quedamos en la de Lara. Yo me qued&eacute; dormida un rato y Leo creo que tambi&eacute;n. Lara estuvo hablando de negocios con su marido que segu&iacute;a en Am&eacute;rica. Yo deseaba que todo aquello acabase pronto y volver a Portugal.<\/p>\n<p>Por la tarde nos acercamos andando hasta la notar&iacute;a y en apenas dos horas nos libramos de aquel marem&aacute;gnum de banqueros, abogados y asesores. Lara se desenvolv&iacute;a como pez en el agua en aquel ambiente, se dir&iacute;a que incluso disfrutaba, Leo tambi&eacute;n, al fin y al cabo, su futuro profesional se encaminaba a ese mundo, yo en cambio me alegraba m&aacute;s que nunca de haberme dedicado a la ciencia.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a much&iacute;simo calor y tras finalizar la tarea que nos hab&iacute;a llevado a Madrid Lara nos llev&oacute; a una famosa cocteler&iacute;a donde estuvimos charlando y bebiendo un rato, Leo bromeaba con que su madre era oficialmente multimillonaria, no lo hac&iacute;a de un modo vanidoso, ya he comentado que no era la t&iacute;pica ni&ntilde;a bien, que en cuanto desempaqueta un regalo ya est&aacute; pensando en el siguiente. Leo fue un momento al ba&ntilde;o y su madre y yo nos quedamos en silencio, era la primera vez que est&aacute;bamos en un sitio p&uacute;blico desde lo nuestro, nos re&iacute;mos como tontas, no dijimos nada, las dos sab&iacute;amos que est&aacute;bamos muy a gusto la una con la otra. Cuando Leo volvi&oacute; me pregunto si me iba acostumbrando a ver a Lara vestida as&iacute;, yo dije que s&iacute;, siempre y cuando no fuese lo habitual. Lara sonri&oacute; y nos apresur&oacute; a finalizar las bebidas para volver al hotel y cambiarnos.<\/p>\n<p>Mientras regres&aacute;bamos Lara y Leo me contaron que necesitaban un par de horas para ellas solas, prometieron regresar lo antes posible. Yo trat&eacute; de disimular mi sorpresa y disgusto lo mejor que pude porque no me apetec&iacute;a nada quedarme sola en la habitaci&oacute;n de aquel hotel, pero intente convencerme de que no pod&iacute;a acaparar a Lara las veinticuatro del d&iacute;a y que ten&iacute;a que pasar tiempo con su hija. Se fueron y me qued&eacute; tumbada sobre la cama, para aumentar mi malestar salieron con un par de vestiditos veraniegos que dejaban entrever sus incre&iacute;bles figuras, cada una en su estilo, Lara volv&iacute;a a ser la misma de siempre y Leo sin sujetador y con su carita de &aacute;ngel n&oacute;rdico y su melena super lisa parec&iacute;a una creaci&oacute;n del diablo para tentar a todo aquel o aquella que, teniendo algo de sangre en las venas, se cruzase en su vida. Yo siempre he cre&iacute;do que Leonor es de esos seres que nos hacen a todas bisexuales, su belleza me parec&iacute;a irrechazable, seas como seas, hombre o mujer, es imposible no caer a sus pies, imposible que no te excite, luego la conoces y su juventud, su capacidad de pasar de &aacute;ngel a demonio te atrapa todav&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>En estos pensamientos estaba cuando, a pesar de estar sola, me ruboric&eacute; al punto de que not&eacute; mis mejillas calientes, se me encendi&oacute; la bombilla y record&eacute; que al d&iacute;a siguiente era mi cumplea&ntilde;os. Repas&eacute; mentalmente mi comportamiento con Lara y Leo antes de irse y cre&iacute; no haber dicho o hecho nada que exteriorizase mi disgusto. &iquest;Como hab&iacute;a podido olvidarlo? Hac&iacute;a una semana, es decir, en la prehistoria de mi vida, estuve a punto de comentarlo con mis anfitrionas, pero al final prefer&iacute; no decir nada. Cada d&iacute;a para m&iacute; era una fiesta y pens&eacute; que Leo ni siquiera se dar&iacute;a cuenta porque nunca hab&iacute;amos estado juntas en agosto. Pero ahora comprend&iacute;a su sonrisa p&iacute;cara hac&iacute;a un rato cuando se fueron. Era evidente que iban a comprarme algo. Me qued&eacute; dormida sobre la cama y fue Lara quien me despert&oacute; siendo ya casi de noche.<\/p>\n<p>-Lara. Me alegro de que te hayas quedado dormida. Hemos tardado m&aacute;s de la cuenta.<\/p>\n<p>Yo la disculpe y nos abrazamos y besamos. En ese momento Leo entr&oacute; en la habitaci&oacute;n e instintivamente nos separamos.<\/p>\n<p>-Leo. Eh, no est&aacute;is haciendo nada malo. No voy a asustarme. Ya me imagino que cuando est&aacute;is solas no jug&aacute;is al parch&iacute;s.<\/p>\n<p>Nos besamos unos segundos m&aacute;s, como para convencernos a nosotras mismas de que seriamos capaces de hacerlo con normalidad delante de nuestra celestina.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente no necesit&aacute;bamos madrugar y salimos a cenar las tres, Leo me coment&oacute; varias veces que su madre recordar&iacute;a aquellos como los mejores d&iacute;as de su vida.<\/p>\n<p>De vuelta en el hotel lleg&oacute; el duro momento de dejar a Leo en su habitaci&oacute;n y nosotras nos fuimos a la de Lara. Tras un par de horas de sexo estuvimos hablando hasta muy tarde. Lara me transmiti&oacute; tranquilidad sobre el momento que yo tanto tem&iacute;a, la vuelta de su marido, resumir&iacute;a nuestra conversaci&oacute;n de horas en una frase que me dijo, que aun retumba en mi cabeza por su sencillez: si dos quieren estar juntas eso no hay quien lo pare. Despej&oacute; todas mis dudas, por un lado, yo tem&iacute;a que Lara me quisiese demasiado y decidiera que nuestra relaci&oacute;n no era lo que una joven como yo necesitaba, por el otro, tem&iacute;a que no me quisiese lo suficiente como para poner su vida patas arriba y seguir conmigo. Tambi&eacute;n sali&oacute; el tema de nuestra diferencia de edad, decidimos que era algo que no ten&iacute;a soluci&oacute;n y era absurdo darle vuelta alguna. Es m&aacute;s, le hice saber a Lara que su edad era de las mejores cosas que ten&iacute;a. Hab&iacute;amos follado como locas hac&iacute;a un rato pero a m&iacute; me apetec&iacute;a verla a cierta distancia de m&iacute;, Lara ya conoc&iacute;a ese vicio m&iacute;o. Se levanto obediente y orgullosa y se pase&oacute; completamente desnuda por toda la enorme habitaci&oacute;n. Sus curvas a unos metros de mi me resultaban a&uacute;n m&aacute;s peligrosas y sus caderas y su enorme melocot&oacute;n luc&iacute;an mucho mejor a esa distancia. Al fondo de la habitaci&oacute;n hab&iacute;a un espejo grande, me levant&eacute; y arrastr&eacute; hacia all&iacute; una c&oacute;moda butaca para que Lara se sentase frente al espejo. Yo me acomod&eacute; en otra butaca desde donde observarla, pero le prohib&iacute; mirarme ni por un instante. Ella solo pod&iacute;a mirar su reflejo en aquel espejo. Empez&oacute; por jugar con sus areolas y pezones y enseguida agarr&oacute; uno de sus tetones, de aquel modo que tanto me calienta, poni&eacute;ndolo sobre una de sus manos a modo de bandeja y llev&aacute;ndoselo a la boca. Estuvo un rato llev&aacute;ndose sus dos pechos a la boca, succionando sus pezones con dureza, iban poni&eacute;ndose cada vez m&aacute;s rojos y m&aacute;s grandes. Yo pretend&iacute;a jugar con mi rajita y aguantar hasta el final del espect&aacute;culo, pero ver la mirada de Lara clavada en el espejo, observ&aacute;ndose fijamente mientras se amamantaba con sus propios pechos fue demasiado para m&iacute;. Me corr&iacute; pensando en lo mucho que Leonor hubiese disfrutado pudiendo contemplar aquella escena. Lara desobedeci&oacute; mis &oacute;rdenes y no pudo evitar mirarme mientras yo gem&iacute;a de placer. Cerr&eacute; mis ojos y me dej&eacute; escurrir en mi butaca. Cuando los abr&iacute; de nuevo Lara me miraba desde su posici&oacute;n, ten&iacute;a un vaso con hielo y me pregunto si pod&iacute;amos continuar. Yo asent&iacute; y ella por fin dejo sus pezones tranquilos y volvi&oacute; a fijar su mirada en el espejo mientras llevaba uno de los enormes cubitos a la entrada de su co&ntilde;o. Sus piernas estaban abiertas, sobresal&iacute;an hacia los lados del sof&aacute; sobre los apoyabrazos, yo me levant&eacute; y me puse tras su butaca, en el espejo ve&iacute;a como acariciaba con cuidado su vagina, completamente abierta, con el cubito. Bes&eacute; su cuello y desde su espalda levantando sus tetazas se las ofrec&iacute; para que continuase disfrutando de ellas, ella comenz&oacute; a lamerlas de nuevo pasando su lengua suavemente sobre los pezones, yo me maravillaba una vez m&aacute;s del peso que ten&iacute;an, prefer&iacute; agarrar una sola para llevarla m&aacute;s f&aacute;cilmente a su boca y se las iba ofreciendo alternativamente. Convenimos que cuando el cubito se derritiese yo me encargar&iacute;a de llevar su co&ntilde;o con mi boca a su temperatura habitual y as&iacute; fue, cuando me coloque entre sus piernas su co&ntilde;o estaba completamente rojo, Lara lanzo un profundo suspiro, mi boca debi&oacute; parecerle fuego porque sus labios estaban completamente helados, calent&eacute; su cl&iacute;toris primero con mi lengua y luego fui poniendo mi saliva sobre su todo su chocho hasta que vi como su respiraci&oacute;n se aceleraba. Me pidi&oacute; que le metiese mis dedos y la penetre con toda la mano salvo el pulgar, la note tan lubricada que gire y sacud&iacute; mi mano dentro de su co&ntilde;o sin piedad, se corri&oacute; frotando el cl&iacute;toris con sus dedos porque mi mano no parec&iacute;a suficiente. Estall&oacute; en un grito que me asusto y debi&oacute; escucharse en todo el hotel y se retorci&oacute; de placer hasta casi caer al suelo desde la butaca. Lara llevaba casi veinticuatro horas sin dormir y cay&oacute; rendida en cuanto nos metimos en cama.<\/p>\n<p>Por suerte no ten&iacute;amos que madrugar, nuestro vuelo de regreso a Lisboa era a las doce. A eso de las cinco de la tarde, tras haber recuperado la hora de diferencia con Espa&ntilde;a, cruz&aacute;bamos con el coche de Lara la verja del jard&iacute;n y volv&iacute;amos a estar las tres solas en mi para&iacute;so. Nos duchamos y Lara me propuso bajar a la playa a dar un paseo, Leo no estaba invitada y acept&eacute; porque imagine que Lara tendr&iacute;a cosas importantes para hablar conmigo. No hac&iacute;a calor, se estaba muy bien a unos veinte grados tras los dos d&iacute;as sofocantes en Madrid.<\/p>\n<p>Efectivamente Lara quer&iacute;a hablar conmigo, lo nuestro iba en serio, hab&iacute;a planeado minuciosamente como dar cobertura a nuestro amor, al menos durante el a&ntilde;o siguiente en que tanto yo, como Leo, pasar&iacute;amos la mayor parte del tiempo en Salamanca, con solo alg&uacute;n viaje de no m&aacute;s de una semana a otras ciudades. Mi futuro laboral a medio plazo estaba fuera de Espa&ntilde;a, era algo inevitable, pero para eso a&uacute;n faltaba un tiempo y decidimos no complicarnos con ello por el momento. El hecho de que mis padres comprasen la buhardilla donde Leo y yo viv&iacute;amos, que tan feliz nos hab&iacute;a hecho hac&iacute;a unas semanas se convert&iacute;a ahora en un problema, las dos nos tem&iacute;amos que si las tres nos qued&aacute;bamos en &eacute;l mi madre nos visitar&iacute;a cada dos por tres, al fin y al cabo, era su vivienda. Recorrimos varios kil&oacute;metros de playa en busca de una soluci&oacute;n, Lara hubiese preferido comprar un apartamento para las tres, sab&iacute;a que mi madre nos visitar&iacute;a igualmente, pero ser&iacute;a menos violento que vivir en una propiedad de mis padres cuando adem&aacute;s sab&iacute;amos que ellos no aceptar&iacute;an ning&uacute;n tipo de pago en concepto de alquiler. Tras casi una hora de delicioso paseo bajo el cielo portugu&eacute;s dimos con la soluci&oacute;n. Lara estaba dispuesta a comprar la buhardilla a mis padres, el dinero no era un problema para ella, adem&aacute;s sabia lo mucho que a Leo le gustaba y eso justificaba la compra ante su marido, aunque ella era muy libre de hacer lo que quisiese con su dinero. Yo hablar&iacute;a con mis padres, como as&iacute; hice, y les har&iacute;a llegar una generosa oferta de parte de Lara argumentando que por asuntos fiscales necesitaba comprar varios inmuebles aquel mismo a&ntilde;o. Conoc&iacute;a a mi padre, era capaz de todo por ahorrarse el pago de una peseta en impuestos, y si le presentaba la operaci&oacute;n como un favor a la familia de mi mejor amiga, a la que ellos adem&aacute;s apreciaban mucho, aceptar&iacute;a encantado. Por supuesto ni se nos ocurri&oacute; la posibilidad de planear nada que no incluyese que Leonor viviese con nosotras.<\/p>\n<p>Dimos media vuelta y regresamos hacia la casa, nos hab&iacute;amos alejado much&iacute;simo. Camin&aacute;bamos la una al lado de la otra, Lara se hab&iacute;a recogido el pelo con una cinta, le ped&iacute; parar un momento para que pudiese ver bien su cara. Estaba preciosa, no me atrevo a describirla, para mi era simplemente perfecta, ten&iacute;a esa mezcla de belleza y juventud que normalmente alcanzamos las mujeres entre los treinta y cuarenta pero que ella conservaba camino de los cincuenta. Las peque&ntilde;as pecas de su cara parec&iacute;an pintadas por un maestro del renacimiento y sus rasgos obra de un escultor de la antigua Grecia. Se ruborizo mucho. Yo puedo llegar a ser muy cursi. Continuamos andando.<\/p>\n<p>-Ana. Ayer por la tarde mientras os esperaba en el hotel me agobi&eacute; un poco, no consegu&iacute;a recordar tu cara.<\/p>\n<p>-Lara. No me mires por favor, tengo una absurda sonrisa que no consigo quitarme durante horas cada vez que me haces alg&uacute;n cumplido.<\/p>\n<p>-Ana. Sabes que no son cumplidos. Estoy loca por ti.<\/p>\n<p>-Lara. Eso es lo que pienso a veces, que todo esto es una locura.<\/p>\n<p>-Ana. Eh, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la mujer pragm&aacute;tica, agresiva y segura de s&iacute; misma que conoc&iacute; ayer?<\/p>\n<p>-Lara. &iquest;Te gusta m&aacute;s que esta?<\/p>\n<p>-Ana. No, pero quiz&aacute;s deber&iacute;as traer aspectos de tu vida profesional a tu vida privada.<\/p>\n<p>Lara me hab&iacute;a transmitido todos aquellos d&iacute;as mucha seguridad y ese d&iacute;a, por primera vez, la vi dudar con respecto a lo nuestro.<\/p>\n<p>De vuelta a casa Leo nos hab&iacute;a preparado la cena. Lara nos confes&oacute; estar un poco abrumada por la cantidad de dinero que acababa de ingresar y la agobiaba la idea de tener que ponerse en unos d&iacute;as a trabajar en qu&eacute; hacer con todos esos millones. Yo pregunt&eacute; ingenuamente cual era el problema en dejarlo en el banco y las dos estallaron en una carcajada.<\/p>\n<p>Nos fuimos pronto a la cama, Leo empezaba ya a bromear con que ma&ntilde;ana ser&iacute;a un d&iacute;a muy largo. Estaba claro que preparaban algo para mi cumplea&ntilde;os. Lara y yo volvimos a hablar un rato muy largo. Me cont&oacute; como Leonor hab&iacute;a ido cambiando su vida en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como la hab&iacute;a ayudado a sobrellevar el paso del tiempo, como fue convirti&eacute;ndose en su mejor amiga y como, al fin, me hab&iacute;a puesto a m&iacute; en su vida. Sent&iacute;a que se lo deb&iacute;a todo a Leo, que le hab&iacute;a regalado una segunda juventud que no se pod&iacute;a pagar con todo el dinero del mundo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente Portugal nos obsequi&oacute; otro precioso d&iacute;a, no hac&iacute;a demasiado calor, pero el cielo estaba completamente azul, sin una sola nube en el cielo. En menos de una hora el tiempo pod&iacute;a cambiar r&aacute;pidamente. Tras desayunar y ordenar un poco la casa subimos a la azotea a tomar un poco el sol. No llegamos ni a ponernos protector solar porque el cielo comenzaba a encapotarse, no parec&iacute;a que fuese a llover, pero tampoco hacia demasiado calor. Se estaba muy bien all&iacute; arriba en cualquier caso y Lara y Leo se sentaron juntas para empezar a trabajar en la cuesti&oacute;n del dinero. Yo no pod&iacute;a ayudarlas, era algo totalmente desconocido para m&iacute;, ellas en cambio estaban en su salsa hablando en esa jerga econ&oacute;mico empresarial que a m&iacute; me sonaba a chino. Yo me entreten&iacute;a mirando sus piernas, estaban sentadas en la peque&ntilde;a mesa que hab&iacute;a en la terraza, frente a m&iacute;. Lara llevaba todav&iacute;a la bata con la que se hab&iacute;a levantado, pero Leo solo una de sus camisetas largas. Tardo muy poco en ver que yo las observaba y empez&oacute; a sonre&iacute;r y abrir sus piernas para que yo viese su precioso chocho, depilado de unos d&iacute;as atr&aacute;s pero que ya ten&iacute;a un poco de pelusa que lo hac&iacute;a parecer delicioso. A m&iacute; me encantaba jugar a que ignoraba sus provocaciones y fijaba mi mirada en las largas piernas de su madre, que pod&iacute;a ver casi hasta sus ingles. Desde que estaba en esa casa mi chochito no paraba de rezumar d&iacute;a y noche. Lara, en cambio estaba abstra&iacute;da por la tarea y decid&iacute; dejarlas solas para que pudiesen trabajar. Baje a la cocina para preparar algo de comer y Leo me saco la lengua como sol&iacute;a hacer burlonamente cuando yo no acced&iacute;a a &ldquo;jugar&rdquo; con ella, que era muy de cuando en cuando. Comimos en cuanto Lara estuvo lista porque quer&iacute;a aprovechar la ayuda de Leo para avanzar su estrategia econ&oacute;mica y estuvo hablando por tel&eacute;fono con varias personas.<\/p>\n<p>Por la tarde Leo me invit&oacute; a bajar a la playa a pasear, segu&iacute;a nublado y no tendr&iacute;amos calor. Lara estaba delante y comprend&iacute; que no ten&iacute;a opci&oacute;n. Necesitaban sacarme de casa. Sub&iacute; a cambiarme porque no llevaba nada debajo de mi vestido y baj&eacute; de nuevo para encontr&aacute;rmelas discutiendo sobre el atuendo de Leo. Su madre no quer&iacute;a que bajase a la playa sin ropa interior, y con un vestidito realmente corto. Subi con ella y me pidi&oacute; una de mis bragas, ella no ten&iacute;a. Te van a ir grandes, le dije. Ella busco en el armario y agarro tambi&eacute;n un sujetador.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Leo, que haces? Te vas a poner sujetador.<\/p>\n<p>-Leo. Las bragas son para gastarle una broma a mama. El sujetador es porque estas me duelen un poco. Hace dos noches en el hotel se me fue un poco la mano jugando con ellas.<\/p>\n<p>Yo no dije nada y me coloqu&eacute; a su espalda para ayudarle a abrochar el sujetador. No pude dejar de mirar su piel tostada ya por muchos d&iacute;as de verano, me gust&oacute; mucho verla tan de cerca y pens&eacute; que no era justo que otras partes de su anatom&iacute;a tuviesen siempre mi atenci&oacute;n cuando aquellos hombros y aquella espalda merecer&iacute;an ser besados durante horas.<\/p>\n<p>Bajamos y en cuanto nos encontramos con Lara, Leo, que a veces se comportaba como si tuviese diez a&ntilde;os, nos dio la espalda haciendo un sonido burl&oacute;n y se levant&oacute; la camiseta y baj&oacute; las bragas mostr&aacute;ndonos su precioso culo y estallando en una carcajada. Lara sali&oacute; corriendo tras ella escaleras abajo hasta que Leo alcanzo el jard&iacute;n y su madre desisti&oacute; en la persecuci&oacute;n. Subi&oacute; de nuevo jadeando y con una sonrisa en su cara. Nos besamos mientras Lara se preguntaba en que hab&iacute;an fallado con su educaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ana. (me part&iacute;a de risa) Pues mejor que no mires por la ventana.<\/p>\n<p>-Lara. &iexcl;Por dios! Iros ya y dile que cualquier d&iacute;a la desheredo.<\/p>\n<p>Leo estaba en cuclillas en el jard&iacute;n meando en medio de unos rosales.<\/p>\n<p>-Ana. Tu madre se lo ha pasado muy bien.<\/p>\n<p>-Leo. Lo s&eacute;. Le encanta cuando hago estas cosas. Hace unos a&ntilde;os se hubiese desmayado vi&eacute;ndome mear en el jard&iacute;n.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Tanto ha cambiado?<\/p>\n<p>-Leo. En lo que se refiere a este tipo de cosas s&iacute;. Me refiero a desnudarnos y eso&hellip; pues s&iacute;. Antes yo casi ni recuerdo haberla visto, no ya desnuda sino incluso en ropa interior.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Y tras lo del ba&ntilde;o y la revista?<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Ya quieres que te ponga cachonda de nuevo? Y aqu&iacute; en la playa.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Qu&eacute; pasa? Tengo curiosidad.<\/p>\n<p>-Leo. Pues empec&eacute; a llevar m&aacute;s revistas a casa, las dejaba donde sab&iacute;a que ella las encontrar&iacute;a, cada vez m&aacute;s subidas de tono. Estaba segura de que ella disfrutaba mucho con ellas y que nunca se atrever&iacute;a a ir a un quiosco y comprarlas. Tambi&eacute;n compr&eacute; un video y una tele para mi habitaci&oacute;n en casa y consegu&iacute; algunas cintas con porno l&eacute;sbico.<\/p>\n<p>-Ana. &iexcl;Guau! Esas cintas quiero verlas yo.<\/p>\n<p>-Leo. (d&aacute;ndome azotes cari&ntilde;osos). &iquest;Te parece poco porno l&eacute;sbico el que tienes aqu&iacute; montado, tir&aacute;ndote a la madre y a la hija?<\/p>\n<p>-Ana. Eso es cierto. Vamos, que crees que cuando tu regresabas conmigo a Salamanca ella hacia buen uso de tu habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Leo. Entre tu y yo, voy a quitarme las bragas, no hace calor, pero me gusta sentir la brisa del mar refrescando mi rajita.<\/p>\n<p>Era incorregible, nos alejamos un poco de la orilla y en un recoveco entre rocas se quit&oacute; las bragas. Llevaba un vestidito, tipo tenis, que apenas le cubr&iacute;a el culo. &iexcl;Por suerte no hac&iacute;a viento! Leonor contin&uacute;o cont&aacute;ndome como su madre casi &ldquo;mojigata&rdquo; hab&iacute;a ido saliendo del cascaron a los cuarenta y muchos hasta atreverse a hacerse la depilaci&oacute;n l&aacute;ser el verano anterior. Hablaba con orgullo, pero sin vanidad del papel que ella hab&iacute;a jugado. Nos encontramos con uno de sus amigos del pueblo y por un momento mir&eacute; a mi alrededor para cerciorarme de que no hab&iacute;a un sitio propicio para que follasen. Todav&iacute;a recordaba mi rol de &ldquo;vig&iacute;a&rdquo; el primer d&iacute;a de vacaciones. Leo se dio cuenta y cuando volvimos a estar solas bromeo con el desinter&eacute;s que los hombres empezaban a producirle. Me hizo una confidencia que me dejo K.O.<\/p>\n<p>-Leo. &iquest;Recuerdas que cuando nos vinimos aqu&iacute; pase un par de d&iacute;as un poco preocupada?<\/p>\n<p>-Ana. Perfectamente.<\/p>\n<p>-Leo. Es que sabiendo que t&uacute; y mama os gustar&iacute;ais dudaba si realmente quer&iacute;a que os conocieseis o guardarte solo para m&iacute;.<\/p>\n<p>Apenas intercambiamos un par de frases en nuestro regreso a casa. Yo siempre hab&iacute;a intentado no caer en el error de enamorarme de Leo, quererla solo como amiga, casi hermana y separar el sexo del amor, pero sus palabras me dejaron desarmada.<\/p>\n<p>Ser&iacute;an ya las cinco cuando llegamos a casa y por como vest&iacute;a Lara comprend&iacute; que esperaba a alguien, aunque no hac&iacute;a calor, iba demasiado &ldquo;tapada&rdquo;. Leo y yo nos dimos una ducha, por separado, y yo no pude evitar que las palabras de Leo girasen y girasen alrededor de mi cabeza. Procur&eacute; mostrarme feliz ante Leo, sonre&iacute;rle y asegurarme que no confundiese mi estupefacci&oacute;n ante su, casi declaraci&oacute;n de amor, con enfado o contrariedad. Brome&eacute; como tantas otras veces estirando mi pie descalzo y meti&eacute;ndolo entre sus muslos mientras Lara nos llamaba al orden. Nos sentamos un rato en el sal&oacute;n a ver la tele, creo que las tres dormimos un rato de siesta hasta que un claxon nos despert&oacute;. Hoy es de lo m&aacute;s normal recibir comida en casa, pero en aquella &eacute;poca no lo era en absoluto, y menos en un rinc&oacute;n perdido de Portugal. Lara y Leo bajaron a recibir el pedido y me enviaron al piso superior de la casa. Quedaba claro que mi cumplea&ntilde;os no iba a pasar desapercibido y menos cuando unos minutos m&aacute;s tarde son&oacute; el tel&eacute;fono, era mi madre que llamaba para felicitarme, estuvimos hablando unos minutos, pero luego insisti&oacute; en hablar con Lara para agradecerle haberme recibido en su casa todo el verano. Mi anfitriona no pudo evitar que su cara pareciese un tomate durante un buen rato y encima Leo no paraba de bromear refiri&eacute;ndose a mi madre como suegra de Lara. Al final Leonor encontr&oacute; otro entretenimiento y la dej&oacute; en paz.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; la hora de la cena y por fin me dejaron entrar en la cocina. La cena era espectacular, Lara se hab&iacute;a gastado un buen dinero encargando sobre todo mariscos, que a m&iacute; me encantaban, como cigalas, camarones, percebes gallegos y almejas. Yo estaba abrumada por tantas atenciones, nos bebimos casi dos botellas de vino blanco y cuando tocaba la carne ya no pod&iacute;amos m&aacute;s. Estuvimos charlando una media hora antes del postre, yo sab&iacute;a que me esperaba alg&uacute;n regalo y reconozco que me sent&iacute;a el centro del universo aquella noche. Lara me pidi&oacute; antes de cenar que me pusiese guapa, pero ellas vest&iacute;an muy informalmente, Lara segu&iacute;a con la misma falda y camisa con que hab&iacute;a recibido el catering por la tarde y Leo, en su l&iacute;nea, con una camiseta larga y probablemente sin ropa interior. Yo llevaba un vestido blanco estampado en flores naranjas, con tirantes muy finos, algo de escote por delante y muy escotado por detr&aacute;s, se me ve&iacute;a el sujetador que me hab&iacute;a puesto para juntar un poco mis pechos y marcar algo de canalillo intentando, en vano, competir con ellas. Ten&iacute;a unos el&aacute;sticos en la cintura que ayudaban a resaltar todav&iacute;a m&aacute;s mi gran culo y cubr&iacute;a hasta la mitad de mis golosos muslos. Me puse mi tanga favorito y me excit&eacute; bastante pensando en que Lara acabar&iacute;a quit&aacute;ndomelo y comi&eacute;ndose mi chochito que no dejaba de hacer horas extras desde que lleg&oacute; a aquella casa. Me equivocaba.<\/p>\n<p>Ya casi hab&iacute;a anochecido cuando Lara se retir&oacute; un momento de la mesa y apag&oacute; las luces. En el tendedero se escond&iacute;a mi tarta con una sola vela que sopl&eacute; antes de recibir besos y abrazos de mis dos amores. Nos comimos un buen trozo y fui enviada escaleras arriba con la orden de esperar cinco minutos antes de bajar. Cumpl&iacute; mi promesa y cuando regres&eacute; al segundo piso solo encontr&eacute; silencio. En la cocina tampoco estaban, en el suelo, junto a las escaleras, encontr&eacute; uno de mis regalos, era un viejo disco de The Art of Noise que Leo sab&iacute;a que me encantaba, ya en aquella &eacute;poca llevaba casi veinte a&ntilde;os editado y seguro que su compra hab&iacute;a requerido visitar varias tiendas de discos en Madrid porque yo hab&iacute;a fracasado varias veces en mi intento de encontrarlo.<\/p>\n<p>La caratula estaba vac&iacute;a y pude escuchar que desde el s&oacute;tano llegaba el sonido de mi tema favorito.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Moments In Love\" width=\"696\" height=\"522\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/CBvTzg8LT64?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Descend&iacute; despacio, saboreando cada momento, recuerdo que pensaba cuan aburrida mi vida era hasta ese verano. Al llegar al s&oacute;tano, junto a la piscina, vi abierta por primera vez la puerta que daba paso a la &uacute;nica estancia de la casa que todav&iacute;a no conoc&iacute;a. Confieso mi curiosidad por aquella puerta y aquel candado, nunca hab&iacute;a preguntado por ella, dando por supuesto que no pasar&iacute;a de ser un trastero. Mi fantas&iacute;a no ten&iacute;a limites en aquella &eacute;poca y a veces jugaba a inventarme que hab&iacute;a all&iacute; dentro, pero nunca habr&iacute;a adivinado la verdad. Me acerque a la puerta, &ldquo;Moments in love&rdquo; segu&iacute;a sonando, la calidad del sonido era extraordinaria, dentro hab&iacute;a una luz azul, sal&iacute;a de un proyector que, desde cerca de la entrada, iluminaba una pantalla en la pared opuesta, el proyector estaba simplemente encendido, utilizado a modo de foco. Entre las dos paredes hab&iacute;a unas diez butacas de un precioso terciopelo rojo, tras la pantalla cortinas rojas del mismo tejido que las butacas cubr&iacute;an toda la pared desde el techo hasta un peque&ntilde;o escenario que alejaba los primeros asientos de la pantalla. Hasta pude ver una m&aacute;quina de hacer palomitas, estaba claro que aquello era un peque&ntilde;o cine, construido con un viejo proyector de VHS totalmente desfasado pero que contaba tambi&eacute;n con un amplificador de sonido que conectado a un plato daba un glorioso sonido.<\/p>\n<p>Tampoco pude ver all&iacute; a Lara y Leo, pero estaba claro que quer&iacute;an que me quedase all&iacute;. Me sent&eacute; al fondo envuelta en la luz azul que cruzaba la habitaci&oacute;n hasta que vi que las cortinas se mov&iacute;an y de ellas surg&iacute;an Lara y Leo interpretando una sugerente coreograf&iacute;a. Su indumentaria me impact&oacute;, las dos iban igual, llevaban un body negro completo desde cuello a tobillo confeccionado con el mismo nylon que los pantys, muy transparente y ajustado a sus curvas. Yo sab&iacute;a que Lara hab&iacute;a recibido clases de ballet cuando era joven porque era m&aacute;s alta que todas las ni&ntilde;as de su edad y sus padres quer&iacute;an que aprendiese a moverse con soltura y gracia. Y doy fe que hab&iacute;a funcionado, se mov&iacute;a lentamente intentando en vano que Leo la siguiese, sus expresiones eran serias acorde con la coreograf&iacute;a que me prepararon, pero Leo no aguanto m&aacute;s de un minuto y comenz&oacute; a re&iacute;rse entre dientes. Estaban incre&iacute;bles, el nylon ce&ntilde;ido a sus cuerpos y aquella luz, el modo en que se miraban y rozaban, sin ser vulgar era muy excitante para mi o cualquiera que hubiese estado entre el p&uacute;blico. Ten&iacute;a algo de l&eacute;sbico, sin duda ellas lo hab&iacute;an hablado y sab&iacute;an que me encantar&iacute;a y me resultar&iacute;a muy excitante.<\/p>\n<p>Ninguna llevaba nada debajo de aquella piel de nylon, solo se diferenciaban en una cosa, en el cuello de Lara luc&iacute;a un collar precioso, lanzaba destellos hacia cada rinc&oacute;n de la estancia, sin duda no era bisuter&iacute;a. Remataron el baile d&aacute;ndose un beso en los labios y Leo ya no aguantaba m&aacute;s la risa. Si yo llevase algo menos de ropa hubiese mojado el precioso terciopelo rojo de mi butaca. Se acercaron a m&iacute; y me cubrieron de besos, Lara se sac&oacute; el collar y lo pas&oacute; a mi cuello, yo me qued&eacute; paralizada, eran veinticinco diamantes aut&eacute;nticos valorados en una suma que cualquier trabajador necesitar&iacute;a media vida para ahorrar.<\/p>\n<p>Abrumada por tantas atenciones sub&iacute; a por una botella de cava para saciar la sed de mis diosas. Estaba helado y cuando regrese abajo Lara la utiliz&oacute; para refrescar sus mejillas, estaban muy rojas. Confes&oacute; que solo ante dos personas en el mundo se hubiese atrevido a hacer semejante numerito, y por suerte, &eacute;ramos nosotras. Me negu&eacute; en redondo a ba&ntilde;arnos en la piscina, al menos durante un rato.<\/p>\n<p>-Ana. Est&aacute;is tan guapas y atractivas que no quiero que os los quit&eacute;is.<\/p>\n<p>&#8211; Lara. Hoy mandas t&uacute;, es tu d&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; quieres que hagamos?<\/p>\n<p>Todos los d&iacute;as all&iacute; eran mi d&iacute;a, estaba tan feliz que no pod&iacute;a pedir m&aacute;s. Simplemente bebimos, quiz&aacute;s m&aacute;s de la cuenta, bailamos y nos re&iacute;mos. Nos quedamos toda la noche en el s&oacute;tano, junto a la piscina. De vez en cuando Leo agitaba con sus pies el agua y la luz que la iluminaba desde el fondo llenaba el s&oacute;tano de olas de luz. No era precisamente lo que necesit&aacute;bamos. Tras un par de horas de fiesta est&aacute;bamos las tres empapadas en sudor. Yo no pod&iacute;a m&aacute;s, estaba agotada y sub&iacute; a ducharme, me quit&eacute; mi collar con cuidado. Al acabar sub&iacute; a la habitaci&oacute;n de Lara y dej&eacute; mi regalo sobre el tocador. La m&uacute;sica par&oacute; y o&iacute; como Lara y Leo sub&iacute;an. Si no estuviese tan cachonda me hubiese dormido en segundos, pero la imagen de ellas dos con el nylon empapado sobre sus co&ntilde;os, sus cuerpos desnudos bajo esa fina capa, el baile tan sugerente de antes, en fin, era demasiado para m&iacute;.<\/p>\n<p>Lara subi&oacute; a decirme que estar&iacute;a conmigo en cinco minutos. Solo esperaba a que Leonor dejase la ducha libre para ella. Baj&oacute; y Leo, que no ten&iacute;a sue&ntilde;o subi&oacute; y entr&oacute; ruidosa en la habitaci&oacute;n con una botella de licor. Se dej&oacute; caer en la enorme cama pretendiendo estar completamente borracha. No dejaba de bromear con que tendr&iacute;amos que llevarla en volandas a su cama. Cuando Lara subi&oacute; nos encontr&oacute; a las dos en su cama completamente desnudas. Mostr&oacute; su sorpresa por encontrarse all&iacute; a Leo y pretendi&oacute; echarla d&aacute;ndole unos manotazos en su precioso culo. Era lo que yo necesitaba para que mi co&ntilde;o definitivamente rebosase todo su jugo hacia mis ingles. Me mor&iacute;a de ganas de follar con Lara, pero el juego de Leo no y&eacute;ndose a su habitaci&oacute;n era m&aacute;s morboso a&uacute;n. Leo me agarraba poniendo mi cuerpo entre ella y su madre y acabamos las tres casi cay&eacute;ndonos de la cama, Leo y su madre jadeaban y se re&iacute;an y en el fondo tanto Lara como yo odi&aacute;bamos el momento en que cada noche nos separ&aacute;bamos de ella. Nos quedamos un rato charlando sobre lo mucho que hab&iacute;amos bebido. Poco a poco la conversaci&oacute;n fue decayendo. Lara apag&oacute; la luz para que no entrasen mosquitos. No hac&iacute;a calor, pero se estaba muy bien sobre la sabana. Tras unos minutos mis pupilas fueron dilat&aacute;ndose. El azar hizo que yo quedase en medio, con Lara a mi izquierda y Leo a mi derecha. Lo que en principio eran nuestras siluetas fueron convirti&eacute;ndose en algo mucho m&aacute;s n&iacute;tido. La luz de la luna entraba en la habitaci&oacute;n e iluminaba aquella mara&ntilde;a de piernas, muslos y pechos. Yo, boca arriba, me derret&iacute;a con el tacto de la piel de Leo que reposaba su cabeza en mi hombro y cabalgaba su muslo sobre mis piernas. No me daba calor. Su piel, tras la ducha, estaba muy suave. Lara miraba hacia el techo como yo. No me resist&iacute; a acariciarla con mi mano, fui de su vientre hasta el pubis y all&iacute; pare esperando que Lara me dejase comprobar su &ldquo;estado de &aacute;nimo&rdquo;, ella abri&oacute; ligeramente sus piernas y unt&eacute; mi dedo entre los labios de su co&ntilde;o, confieso que me llev&eacute; el dedo a mi boca asegur&aacute;ndome que el aroma llegase unos cent&iacute;metros m&aacute;s all&aacute;, hasta la nariz de Leo.<\/p>\n<p>Ella, con un liger&iacute;simo gemido en mi oreja me hizo saber que el delicioso n&eacute;ctar de su madre hab&iacute;a excitado su pituitaria. Lara me miraba de vez en cuando y en la penumbra ve&iacute;a su gesto pregunt&aacute;ndose si Leo dorm&iacute;a ya y pod&iacute;amos llevarla a su habitaci&oacute;n. Yo no pude m&aacute;s y con un gesto llam&eacute; la atenci&oacute;n de Lara hacia lo que suced&iacute;a un metro m&aacute;s abajo, Leo llevaba ya un par de minutos acariciando su propio co&ntilde;o con suavidad, nos miramos incr&eacute;dulas, quiz&aacute;s Lara cre&iacute;a que Leo estaba algo borracha y no era el momento de reprenderla, yo sab&iacute;a que no hab&iacute;a para tanto, ella ten&iacute;a bastante aguante con el alcohol. Lara no se atrev&iacute;a a mirar y yo ya empezaba a mojar la sabana bajo mi culo. Leo estaba cada vez m&aacute;s cachonda y empez&oacute; a besarme en el cuello, dej&oacute; su chocho tranquilo por un rato y me plant&oacute; un morreo llegando con su lengua a mi garganta. Nunca la hab&iacute;a visto tan desatada, no ten&iacute;a prisa, me besaba con cuidado y paciencia, en silencio, solo se o&iacute;a el sonido de la saliva circulando entre nuestras lenguas y labios, pero la notaba muy muy excitada, dispuesta a todo. Yo utilizaba mi brazo izquierdo para comunicarme con Lara, me tranquiliz&oacute; colocando la palma de su mano sobre el anverso de la m&iacute;a, aquel gesto me dec&iacute;a que no deb&iacute;a rechazar a Leo. Poco a poco mi temperatura fue subiendo, nunca otra boca en la m&iacute;a me dio tanto gozo. En otras circunstancias ya estar&iacute;a comiendo el chocho de Leo. Sin pens&aacute;rmelo mucho, dej&eacute; a Leo haci&eacute;ndole saber con la palma de mi mano en su mejilla que aquello solo era un par&eacute;ntesis, me di la vuelta e insert&eacute; mi lengua en la boca de Lara, ella no dud&oacute; un instante y me correspondi&oacute; abri&eacute;ndola todo lo que pod&iacute;a para que yo llegase a su garganta, met&iacute; toda su lengua en mi boca, tuve la sensaci&oacute;n de no haber dado nunca besos tan profundos como aquellos, le di un respiro y la bes&eacute; en el cuello. Me acerqu&eacute; a su o&iacute;do y le susurr&eacute; que me diese algo de su saliva, Lara hizo un movimiento con sus mejillas y me llen&oacute; la boca con su saliva caliente y gelatinosa, yo agarre su teta mas cercana y la lleve a su boca para dejarla entretenida mientras me daba la vuelta y llenaba la boca de Leonor con la saliva de su madre. Leo se dio cuenta y aparte de seguir con nuestro morreo me dio un abrazo. De vez en cuando con mi brazo izquierdo palpaba el cuerpo de Lara y comprobaba que aun jugaba con su pecho. Varias veces me volv&iacute; a comer la boca de Lara y regresaba a Leo con la jugosa saliva que ella esperaba ansiosamente. No sabr&iacute;a decir el tiempo que estuvimos as&iacute;, pero el aroma de nuestros co&ntilde;os deb&iacute;a llegar al primer piso. Ninguna se atrev&iacute;a a ir un paso m&aacute;s all&aacute; hasta que en una de mis visitas a la boca de su madre Leo baj&oacute; toda mi espalda y comenz&oacute; a besar mi enorme trasero. Yo estaba frente a frente con Lara, pero levant&eacute; una de mis piernas para que Leo accediese a mi vagina. Primero me beso el ojete, como sol&iacute;a hacer muchas veces, y luego comenz&oacute; a pasar su lengua sobre mis labios internos y comerse todo lo que de all&iacute; sal&iacute;a, yo me acomod&eacute; boca arriba para que Leo me hiciese correrme de una vez, Lara continuaba bes&aacute;ndome y en la nueva postura sus enormes tetas quedaban a mi alcance. Las sobaba hasta el punto de que Lara no pod&iacute;a evitar lanzar peque&ntilde;os chillidos y yo no tuve m&aacute;s remedio que romper el silencio y pedirle, casi llorando, a Leo que me corriese ya que me mor&iacute;a. El orgasmo m&aacute;s morboso de mi vida lleg&oacute; enseguida y estuve varios minutos en el para&iacute;so, no pod&iacute;a seguir besando a Lara porque necesitaba todo el aire de aquella habitaci&oacute;n para no morirme de placer, mi coraz&oacute;n golpeaba mi pecho con tanta fuerza que Lara me confes&oacute; al d&iacute;a siguiente que lleg&oacute; a preocuparse. Leo tuvo que dejar mi co&ntilde;o porque mis piernas se cerraron como las valvas de un mejill&oacute;n, pero contin&uacute;o besando mis muslos y mis rodillas. Lara me acariciaba en silencio y besaba mis mejillas. Leo tard&oacute; muy poco en volver sobre mi chocho, yo sab&iacute;a que solo quer&iacute;a comprobar que bien hab&iacute;a hecho su trabajo, abr&iacute; un poco las piernas y recogi&oacute; con su lengua todo el jugo que flu&iacute;a abundante de nuevo. Con su carita embadurnada de mi subi&oacute; hacia nosotras y nos inund&oacute; el olor de mi rajita, Lara se apart&oacute; unos cent&iacute;metros porque Leo venia hacia mi boca pero se encontr&oacute; con mi mano derecha que la dirigi&oacute; hacia su madre.<\/p>\n<p>Leo disip&oacute; sus dudas y sin miedo a ser rechazada junt&oacute; sus labios con los de Lara y comenz&oacute; a besarla. No era un beso como los que se hab&iacute;an dado hasta ahora, poco a poco sus lenguas empezaron a llegar muy adentro en sus bocas, estaban sobre mi pecho y notaba que ambas ten&iacute;an la piel de gallina. Estuvieron as&iacute; unos minutos, yo debajo necesitaba mear y ya no pod&iacute;a m&aacute;s, no quer&iacute;a interrumpirlas, pero era ya una cuesti&oacute;n de vida o muerte. Al fin un lo siento por mi parte precedi&oacute; a unas risas casi susurradas y dos &ldquo;yo tambi&eacute;n&rdquo;. En penumbra nos fuimos las tres juntas hacia el ba&ntilde;o, haciendo bueno el t&oacute;pico. Lara se sent&oacute; primero sobre la taza y yo la sorprend&iacute; sent&aacute;ndome sobre sus muslos, mirando hacia ella, acerqu&eacute; mi vientre hasta casi su ombligo y comenc&eacute; a orinar sobre su pubis, mi pis bajaba hacia su co&ntilde;o y se mezclaba con el suyo. Un profundo suspiro de satisfacci&oacute;n agradeci&oacute; mi calenturienta ocurrencia. Ten&iacute;a tantas ganas que tuve tiempo de abrazarla y besarla mientras meaba y meaba. Cuando por fin me encontraba aliviada mir&eacute; hacia atr&aacute;s y vi a Leo que deseaba ocupar mi lugar. Se lo ced&iacute; y se acomod&oacute; sobre Lara del mismo modo que yo, Lara agarr&oacute; sus nalgas y la acerco hacia ella y volvi&oacute; a suspirar al notar el pis de su hija, calentito caer sobre su monte de venus y mojar su co&ntilde;o y mezclarse con sus jugos. Yo me separ&eacute; un poco hacia atr&aacute;s y me mor&iacute; de gusto al verlas sentadas sobre la taza del v&aacute;ter, abrazadas, los muslos de Lara eran un trono del que Leo no parec&iacute;a querer bajarse.<\/p>\n<p>La ventana en el techo del ba&ntilde;o dejaba entrar la luz de la luna, la melena de Leo ca&iacute;a sobre su espalda y las manos de Lara continuaban abiertas sobre sus nalgas, como queriendo que no se escapase. Volv&iacute;an a besarse y parec&iacute;an muy c&oacute;modas en aquella postura. Yo abandon&eacute; mi posici&oacute;n de observadora y me acerqu&eacute; a besar la espalda de Leo. Vi que tuvo un escalofr&iacute;o de placer y no me resist&iacute; a sobar su precioso culo. Lara apart&oacute; ligeramente las palmas de sus manos y yo recorr&iacute; su raja con mi dedo hasta llegar a su ojete, estaba empapado de orina, pero sobre todo del jugo que llegaba de su co&ntilde;ito. Le di un peque&ntilde;o masaje y met&iacute; mi pulgar en &eacute;l, cre&iacute; haberme equivocado de orificio por lo f&aacute;cil que entraba. Escuchaba el sonido de ellas dos bes&aacute;ndose y yo volv&iacute;a a estar muy caliente, me acomod&eacute; de rodillas en el suelo, pod&iacute;a besar y morder los muslos de ambas y Leo mov&iacute;a sus caderas como follando con una polla imaginaria. Sin sacar mi &iacute;ndice de su culo met&iacute; dos dedos m&aacute;s en su co&ntilde;o y comenc&eacute; a follarla con fuerza. Lara abri&oacute; las nalgas de Leo para facilitarme la tarea y al o&iacute;r que dejaban de besarse comprend&iacute; que lo estaba haciendo bien y Leonor necesitaba su boca para respirar todo lo que pod&iacute;a. Cuando mir&eacute; hacia arriba Leo ten&iacute;a sus dos melones bien agarrados para que Lara le comiese sus pezones. La cara de mi novia iluminaba en rojo la noche, pero no dejaba de chupar y chupar a pesar del tremendo rubor. Leo jadeaba y gem&iacute;a y parec&iacute;a que casi llorase de placer, yo apenas necesitaba mover mi mano para follarla porque saltaba arriba y abajo sentada sobre su madre como si tuviese muelles. Lara segu&iacute;a agarr&aacute;ndola fuerte por el culo, pero ahora para que no se le escapase hasta el techo. Not&eacute; en mis dedos como su co&ntilde;o dejaba de lubricar y empezaba a gotear ese flujo m&aacute;s l&iacute;quido que las mujeres producimos cuando algo nos penetra bien hasta el fondo, me empap&oacute; hasta la mu&ntilde;eca y grit&oacute; de placer al correrse mientras abrazaba a Lara de nuevo y besaba su pelo. Sus rodillas temblaban y mi mano, todav&iacute;a dentro de ella notaba como sus l&iacute;quidos cambiaban de nuevo y volv&iacute;an a ser viscosos. Saqu&eacute; la mano y la lam&iacute; con placer.<\/p>\n<p>Ayud&eacute; a Leo a ponerse de pie y las cog&iacute; a las dos de la mano para llev&aacute;rmelas de vuelta a la cama. Lara necesitaba lavarse de cintura para abajo en la gran ba&ntilde;era, y al ayudarle, me di cuenta de que no solo era nuestra orina el motivo, al no tener pr&aacute;cticamente vello su almeja hab&iacute;a derramado, como un tarro, toda su miel ingles abajo. El silencio era total, tanto dentro como fuera de la casa, cruzamos el umbral de la puerta que separaba el ba&ntilde;o de la habitaci&oacute;n y vimos a Leo con mi fetiche favorito, el vestido de playa a franjas horizontales azules y blancas. Sin decir nada se lo ofreci&oacute; a Lara que se lo puso en un instante, no sin dificultad porque le quedaba muy ce&ntilde;ido. Leo sab&iacute;a que no ser&iacute;a buena idea encender las luces y sali&oacute; disparada escaleras abajo, nos quedamos mir&aacute;ndonos y al momento la o&iacute;mos subir con dos velas y un mechero. Puso una en cada extremo de la habitaci&oacute;n y pudimos ver en todo su esplendor aquel cuerpo. Leo se sent&oacute; a ver a su madre desde una butaca como a m&iacute; tanto me gustaba, yo desde la cama tampoco le quitaba ojo, la observ&aacute;bamos como un animal a su presa, su enorme trasero y sus caderas, con su talle de botella de Coca-Cola, no nos dejaron ver su preciosa cara durante un rato, nos ten&iacute;an hipnotizadas. Luego sus pechos marcados por las l&iacute;neas de tela parec&iacute;an olas de tempestad, la que se avecinaba si no hac&iacute;amos algo ya. Lara ya no pod&iacute;a m&aacute;s, llevaba horas excitada y se merec&iacute;a mil orgasmos. Me levant&eacute; y la traje de la mano cerca de la cama, de pie entre Leo y yo. De repente ten&iacute;a a dos jovencitas besando sus pies y sus tobillos, Leo capt&oacute; al momento lo que yo quer&iacute;a. Fui subiendo y Leo me segu&iacute;a, me pare en su gemelo y Leo tambi&eacute;n lamio y beso el suyo. Deliciosa era la zona inmediatamente encima de las rodillas, yo ve&iacute;a los ojos de deseo de Leo que empezaba a tomarme ventaja, &iexcl;que morbo! pensaba. &iquest;Como hemos llegado hasta aqu&iacute;? me preguntaba. Cuando yo todav&iacute;a saboreaba mi muslo y me deleitaba con el tacto de piel de gallina de mi v&iacute;ctima, Leo ya se hab&iacute;a abalanzado sobre el mejor bocado y masticaba con vicio los labios del co&ntilde;o de su madre que abr&iacute;a las piernas para que yo pudiese pasar mi lengua por su ojete. Antes apret&eacute; sus nalgas como a ella le gustaba, porque en su parte superior hac&iacute;an una especie de escote o canalillo que me encantaba. Pero Lara probablemente ni se dio cuenta, ten&iacute;a a Leo que con desenfreno com&iacute;a su co&ntilde;o, ruidosamente, yo lam&iacute;a su raja y desde atr&aacute;s met&iacute; mi dedo por el co&ntilde;o, la lengua de Leo continuaba trabajando y solo para chupar mi mano abandonaba un momento su tarea. Paramos un momento y nos besamos entre las piernas de Lara como en mi fantas&iacute;a. Dejamos que Lara se tumbarse en la cama y Leo se dedicase a jugar con su cl&iacute;toris, o&iacute;mos un &ldquo;guau&rdquo; cuando, con Lara bien abierta de piernas, se percat&oacute; de su verdadero tama&ntilde;o. Yo conoc&iacute;a muy bien esa sensaci&oacute;n, de met&eacute;rselo en la boca y chuparlo como un pez&oacute;n. Yo mientras me entreten&iacute;a con sus pechos y su boca, hasta que Leo descubri&oacute; que pod&iacute;a ocuparse de dos chochos al mismo tiempo y empez&oacute; a toquetear el m&iacute;o tambi&eacute;n. Le ped&iacute; que se centrase en Lara y le diese todo el placer que se merec&iacute;a, fue casi un susurro pero las dos me escucharon y vi que mis palabras, tras tanto silencio ten&iacute;an un efecto relajante en ambas, as&iacute; que contin&uacute;e hablando, muy suave, &ldquo;dirigiendo las operaciones hasta que Lara por fin se corri&oacute;, Leo no dej&oacute; que me acercase ni un segundo y se comi&oacute; ella sola todo el flujo que sal&iacute;a de su madre, mientras yo besaba a Lara y secaba el sudor de su cara con la sabana. Fue un orgasmo brutal. Tem&iacute;a que Lara se encontrase mal, susurre en su o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Ana. &iquest;Est&aacute;s bien cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Lara. No he estado mejor en mi vida.<\/p>\n<p>-Ana. Te quiero mucho.<\/p>\n<p>Nos besamos con cuidado porque ella todav&iacute;a respiraba atropelladamente, Leo se nos uni&oacute; con la cara embadurnada, nos besamos las tres disfrutando el sabor m&aacute;s &iacute;ntimo de Lara en los mofletes de Leo que a&uacute;n llevaba el vestido levantado hasta su cintura. Leo no dec&iacute;a nada, pero no estaba dispuesta a parar, la misma ansia que yo sent&iacute;a d&iacute;as atr&aacute;s por explorar cada rinc&oacute;n de Lara la experimentaba ella ahora. Con mi ayuda despoj&oacute; del vestido a Lara y se abalanz&oacute; sobre sus pechos. Insisti&oacute; en que Lara nos &ldquo;amamantase&rdquo; a las dos y as&iacute; fue, se irgui&oacute; y nos acomodamos a sus lados a comernos sus rotundos melones. No pod&iacute;amos m&aacute;s pero Leo no pod&iacute;a esperar al d&iacute;a siguiente para saciar sus fantas&iacute;as e insisti&oacute; en follarnos a ambas con la polla y el arn&eacute;s que le hab&iacute;a regalado a Lara. Tampoco nos resistimos mucho. Nos fue penetrando alternativamente hasta que me pidi&oacute; que me pusiese sobre Lara, y la besase, entonces perdi&oacute; el control y rompi&oacute; a sudar de tanto movimiento de su pelvis, cuando penetraba a Lara iba un poco m&aacute;s despacio, pero a m&iacute; me follaba a una velocidad que parec&iacute;a una m&aacute;quina, sent&iacute;a la polla llegar al fondo y golpear mi &uacute;tero, la sacaba del todo y en d&eacute;cimas de segundo ya la ten&iacute;a toda dentro de nuevo, era como un embolo funcionando a muchas revoluciones por minuto, me gustaba y me corr&iacute; sin que ella ni se diese cuenta, fue un orgasmo distinto a lo que estaba acostumbrada, y tuve que suplicarle que parara. Por suerte se centr&oacute; en Lara, que ya sin mi encima, recibi&oacute; el mismo trato. Yo ten&iacute;a mi vagina tan sensible que no hubiese podido ni limpiarla, Lara se corri&oacute; igual que yo lo hab&iacute;a hecho y nos abrazamos las tres. Leonor estaba empapada en sudor pero no hab&iacute;a fuerzas para nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute; amanecimos, o mejor dicho, asi nos despertamos casi a mediod&iacute;a. La primera fue Leo que sali&oacute; disparada al ba&ntilde;o, escuchamos su meada interminable y tras ella me toco a m&iacute; y luego a Lara. Nos hizo gracia. Bajamos a desayunar y si el d&iacute;a despu&eacute;s de mi primera noche con Lara fue dif&iacute;cil, esa ma&ntilde;ana fue mucho peor, hubo frases como: esto no puede volver a ocurrir, el alcohol nos ha vuelto locas, si hay infierno ardemos en el seguro.<\/p>\n<p>Pero un factor tiraba por tierra cualquier prop&oacute;sito de enmienda que yo, hip&oacute;critamente, y sobre todo Lara nos propusi&eacute;semos. Ese factor era Leo, como ya he dicho, era un ser irrechazable, hubiese podido seducir a quien quisiese. Para nuestro gozo, nos toc&oacute; a nosotras.<\/p>\n<p>Tras un par de horas, el &ldquo;esto no puede volver a ocurrir&rdquo; se hab&iacute;a convertido en: de vez en cuando podemos hacerlo, pero sin perder la cabeza, y por la tarde, mientras tom&aacute;bamos el sol en la terraza, Leo comenz&oacute; a masturbarse delante de nosotras, sin pudor alguno, mientras nos miraba desafiante. Y ardimos antes incluso de llegar al infierno, follamos sin parar durante horas todos los d&iacute;as de aquel verano como nunca m&aacute;s lo har&iacute;amos en nuestras vidas, el sentimiento de culpa se desvaneci&oacute; entre orgasmos, fuimos dej&aacute;ndolo atr&aacute;s en cada estancia de aquella casa, no hubo habitaci&oacute;n que no nos viese hacer todo tipo de extravagancias, la cocina se convirti&oacute; en nuestro centro de operaciones y nos oblig&aacute;bamos a no andar todo el d&iacute;a desnudas para no acostumbrarnos a nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Saboreamos la felicidad, el verano termin&oacute;, continuamos juntas, nos prometimos que el siguiente ser&iacute;a igual o mejor, nos enga&ntilde;&aacute;bamos a nosotras mismas, sab&iacute;amos que ese hab&iacute;a sido el verano de nuestras vidas.<\/p>\n<p>Que suerte haber querido y podido vivir de un modo tan poco convencional.<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 49<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>-Qu&eacute; bonito es despertarse con alguien a quien deseas y que sabes que te desea. Fue lo primero que o&iacute; a la ma&ntilde;ana siguiente cuando me despert&eacute;, susurrado en mi o&iacute;do. Era la voz de terciopelo de Lara que me daba los buenos d&iacute;as. 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