{"id":31206,"date":"2021-09-02T22:00:00","date_gmt":"2021-09-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-02T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-02T22:00:00","slug":"antiguos-compaeros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/antiguos-compaeros\/","title":{"rendered":"Antiguos compa\u00f1eros"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31206\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando el gilipollas de mi marido cerr&oacute; la puerta lo que sent&iacute; fue rabia. Apret&eacute; los dientes y afloraron algunas l&aacute;grimas a mis ojos. Hab&iacute;amos tenido una nueva discusi&oacute;n. Lleva demasiados a&ntilde;os aguantando una situaci&oacute;n insoportable. Aunque no lo pod&iacute;a confirmar (o realmente no quer&iacute;a ser consciente de ello) me pon&iacute;a los cuernos cada vez que quer&iacute;a. Y ese fin de semana de diciembre lo volver&iacute;a a hacer. Se largar&iacute;a a esquiar con sus colegas de toda la vida mientras me dejaba sola en casa.<\/p>\n<p>En medio del sal&oacute;n, con la mirada perdida en un punto indeterminado de la puerta cerrada mi mente vol&oacute; a un hecho del pasado. Casi 20 a&ntilde;os antes, ya me hab&iacute;a dejado sola mientras se iba a esquiar con sus amigos. Pero en aquella ocasi&oacute;n me vengu&eacute; tir&aacute;ndome a un compa&ntilde;ero de clase.<\/p>\n<p>Conoc&iacute;a a Dani de toda la vida. Un chico del mismo grupo de amigos y mismo lugar de la encuentro, dos a&ntilde;os mayor que yo. Ten&iacute;amos cierta confianza y aunque nunca lo confes&eacute;, siempre me sent&iacute; atra&iacute;da por &eacute;l.<\/p>\n<p>Su altura, su belleza discreta, su discreci&oacute;n. La verdad es que el tipo era atractivo y sin ser el t&iacute;pico espectacular, a poco que te fijaras era un pedazo de t&iacute;o. Pero, sin saber muy bien c&oacute;mo me enco&ntilde;&eacute; con el gilipollas de mi actual marido. Por m&aacute;s que Dani me dec&iacute;a como era yo no quer&iacute;a saberlo.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo Dani y yo fuimos estrechando nuestra relaci&oacute;n y le contaba todas mis movidas con mi novio. En parte por desahogarme y en parte porque quer&iacute;a que se sintiera celoso igual que yo cuando lo ve&iacute;a liado con alguna t&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero aquel diciembre que el gilipollas se larg&oacute; a esquiar dej&aacute;ndome tirada no me lo pens&eacute; y qued&eacute; con Dani para provocar una situaci&oacute;n propicia. A&uacute;n me excito cuando recuerdo aquella mezcla de olores que produc&iacute;a mi chaquet&oacute;n Barbour y su perfume Adolfo Dom&iacute;nguez en el habit&aacute;culo de su Fiat Uno. En el aparcamiento p&uacute;blico de aquel casino, a la vista de todos. Solo cubiertos por los cristales empa&ntilde;ados por nuestra transpiraci&oacute;n Dani me foll&oacute;. Me ech&oacute; un aut&eacute;ntico polvazo como nunca antes hab&iacute;a hecho mi novio el gilipollas.<\/p>\n<p>Mientras recordaba esto, sent&iacute;a como de mi co&ntilde;o manaba flujo caliente que me mojaba las bragas. Mis pezones se endurec&iacute;an y se marcaban bajo la camiseta que ten&iacute;a puesta. Por mi cabeza pasaron varias posibilidades&#8230;<\/p>\n<p>Cog&iacute; mi m&oacute;vil y le envi&eacute; a Dani un WhatsApp:<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Sabes qu&eacute; d&iacute;a es hoy?&quot;<\/p>\n<p>Cinco minutos despu&eacute;s me contestaba. Con su habitual originalidad y memoria, me enviaba una fotograf&iacute;a baja de internet del casino donde hab&iacute;amos estado este mismo d&iacute;a, pero 20 a&ntilde;os antes.<\/p>\n<p>&quot;He vuelto a subestimar tu memoria&quot;<\/p>\n<p>&quot;Mujer hay momentos que son imposibles de olvidar&quot;<\/p>\n<p>Durante la siguiente media hora estuve dudando si lanzarme a la piscina o no. Pero al recordar otra vez el portazo que dio el gilipollas cuando se larg&oacute; a esquiar lo tuve claro:<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te apetece tomar un caf&eacute; ma&ntilde;ana&#8230;? Solo por los viejos tiempos&#8230;&quot;<\/p>\n<p>&quot;Por la ma&ntilde;ana imposible. A partir de las 7 de la tarde estar&eacute; libre. Mi mujer se va a pasar el fin de semana con su hermana&#8230;&quot;<\/p>\n<p>No me lo pod&iacute;a creer. La alineaci&oacute;n astral me estaba permitiendo una oportunidad &uacute;nica. Pensando que de perdidos al r&iacute;o, redobl&eacute; la apuesta:<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te apetecer&iacute;a cenar conmigo ma&ntilde;ana?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Me est&aacute;s proponiendo algo&#8230;?&quot;<\/p>\n<p>Por un momento me arrepent&iacute; de mi atrevimiento. El hecho de que hace 20 le pusiera los cuernos a mi novio con mi amigo Dani no me daba derecho a ponerlo de nuevo en el compromiso y que &eacute;l le pusiera los cuernos a su mujer:<\/p>\n<p>&quot;Nada que t&uacute; no quieras hacer. Solo invitaba a un amigo a cenar una noche que estoy sola&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Reconozco que me dio algo de v&eacute;rtigo la propuesta que le acababa de hacer. Era una proposici&oacute;n en toda regla. Durante los siguientes 40 minutos el m&oacute;vil permaneci&oacute; en silencio. Empec&eacute; a arrepentirme de lo que hab&iacute;a hecho. Incluso me plante&eacute; enviarle un mensaje disculp&aacute;ndome pero&#8230;:<\/p>\n<p>&quot;OK&quot;<\/p>\n<p>Esa fue la escueta respuesta de Dani. No sab&iacute;a c&oacute;mo interpretarla. &iquest;Se habr&iacute;a sentido ofendido por la insinuaci&oacute;n? Desde ese instante se me puso una sonrisa en la cara. A poco que Dani estuviera receptivo me lanzar&iacute;a y le pondr&iacute;a los cuernos a mi marido. Qu&eacute; por cierto, me acababa de enviar una foto con sus colegas. Gilipollas.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, viernes, estuve todo el tiempo planificando mentalmente el plan. A qu&eacute; hora tendr&iacute;a que dejarle los ni&ntilde;os a mi madre y con qu&eacute; excusa. Qu&eacute; preparar&iacute;a de cena. Y lo m&aacute;s importante, &iquest;d&oacute;nde conseguir&iacute;a un chaleco de lana blanco?<\/p>\n<p>A las 9 de la noche Dani apareci&oacute; por mi casa con una botella de vino. Yo ten&iacute;a la cena lista, pero a&uacute;n me faltaba vestirme. A decir verdad, lo hab&iacute;a hecho a prop&oacute;sito para dejar la sorpresa del chaleco blanco para el final. Mientras mi amigo se qued&oacute; en el sal&oacute;n frente al televisor yo sub&iacute; a cambiarme. Diez minutos despu&eacute;s aparec&iacute; con un pantal&oacute;n vaquero y un chaleco de lana blanco perfectamente ajustado a mi cuerpo. &Eacute;l se qued&oacute; boquiabierto al verme vestida, pr&aacute;cticamente, igual que veinte a&ntilde;os antes:<\/p>\n<p>-Est&aacute;s espectacular. -Me dijo con media sonrisa.<\/p>\n<p>-Gracias&#8230; -Veo que lo recuerdas&#8230;<\/p>\n<p>Durante la cena nos liquidamos la botella de Rioja. Estuvimos recordando y riendo con an&eacute;cdotas de aquellos a&ntilde;os de facultad. Hac&iacute;a meses que no habl&aacute;bamos y en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os solamente nos salud&aacute;bamos y nos felicit&aacute;bamos los cumplea&ntilde;os.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de hora y media decidimos sentarnos en el sof&aacute; a tomarnos una copa. Fui a la cocina a por un par de t&oacute;nicas y un recipiente con hielo. De un botellero saqu&eacute; ginebra y brindamos por los viejos tiempos:<\/p>\n<p>-As&iacute; que te ha vuelto a dejar sola para irse a esquiar&#8230;<\/p>\n<p>-Pues s&iacute;, parece que hay cosas que no cambiar&aacute;n nunca.<\/p>\n<p>-Siempre fue un gilipollas.<\/p>\n<p>No s&eacute; por qu&eacute;, pero al o&iacute;r a mi amigo insultar a mi marido en mi propia casa me produjo una sensaci&oacute;n de extra&ntilde;o placer morboso. Imitando lo que hab&iacute;a hecho en su coche aquella noche me recoloqu&eacute; de lado en el sof&aacute; mirando hacia Dani. &Eacute;l me miraba fijamente mientras sosten&iacute;a su copa. El beso, otra vez, se hizo inevitable. Fui yo quien acerqu&eacute; mis labios a los suyos. Unos labios carnosos que sab&iacute;an a alcohol. Le acarici&eacute; la cara. Mi amigo se deshizo de la copa y me correspondi&oacute; con un apasionado beso. Se fue echando sobre m&iacute; hasta tumbarme boca arriba obre el sof&aacute;. Me ayud&oacute; a quitarme el chaleco y le sonre&iacute; cuando se qued&oacute; mirando mis tetas:<\/p>\n<p>-&iquest;Te siguen gustando?<\/p>\n<p>Me las agarr&eacute;. La gravedad y los dos partos hab&iacute;an derrotado su firmeza y ahora se ve&iacute;an ca&iacute;das aunque enormes.<\/p>\n<p>-Sabes que siempre me he mandado pensando en tus melones.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; el sujetador y dej&eacute; que Dani me las comiera. Sentir sus carnosos labios sobre mis pezones fue como una explosi&oacute;n en mi cabeza. Mi amigo me com&iacute;a las tetas como nadie. Succionaba mi pez&oacute;n y lo trillaba con los dientes hasta el l&iacute;mite del dolor. Mi rajita empez&oacute; a rezumar flujo caliente que not&eacute; descender hasta mis gl&uacute;teos. Con mis manos buscaba el bulto que se marcaba en su entrepierna. Quer&iacute;a comerle la polla a mi amigo Dani.<\/p>\n<p>&Eacute;l no se hizo esperar y se deshizo de su pantal&oacute;n ofreci&eacute;ndome su polla erecta. Era un buen rabo, hac&iacute;a m&aacute;s de 20 a&ntilde;os que no lo ve&iacute;a, pero ahora me parec&iacute;a precioso. Recto, grande, m&aacute;s que el del gilipollas de mi marido, con unas venas marcadas. No me pude reprimir y acerqu&eacute; mi boca hasta el capullo envolvi&eacute;ndolo con mis labios. Sent&iacute; el grosor de aquel miembro invadiendo y ocupando todo mi espacio bucal. El calor que desprend&iacute;a hac&iacute;a que segregara mucha saliva. Dani me cogi&oacute; la cabeza con sus manos y dej&eacute; que me marcara el ritmo de la mamada. Me excitaba sentirme usada por mi amigo. Me pon&iacute;a muy cachonda ponerle los cuernos a mi marido con un amigo que me follaba la boca.<\/p>\n<p>Met&iacute;a la polla hasta el fondo para despu&eacute;s sacarla casi entera. Mi lengua se envolv&iacute;a en su glande y Dani suspiraba de placer:<\/p>\n<p>-Joder, hija de puta, sigues siendo una excelente comepollas&hellip;<\/p>\n<p>Cada insulto hac&iacute;a que mi co&ntilde;o se inundase con flujo. Me sent&iacute;a como una puta y me encantaba. Me acordaba de la discusi&oacute;n con el gilipollas de mi marido y sent&iacute;a que me estaba vengando. Todas aquellas veces en que me dejaba sola en casa mientras &eacute;l se iba de copas y, casi con toda seguridad, se follaba a cualquier t&iacute;a se amontonaban en mi cabeza y me empleaba a fondo en darle m&aacute;s placer a mi amigo Dani:<\/p>\n<p>-Sigue que me corro, sigue Patri&hellip;<\/p>\n<p>Me agarr&eacute; a las piernas de mi amigo sabiendo que le llegaba el orgasmo. No quise retirarme y sent&iacute; como su polla estallaba en mi boca. El primer lechazo golpeo en mi campanilla antes de descender por mi es&oacute;fago. El segundo lo mantuve en mi boca y comenz&oacute; a salir por la comisura de mis labios. Dani se retir&oacute; para hacer impactar sus &uacute;ltimos chorros de leche contra mi cara y mi cuello. Me levant&eacute; y me fui al ba&ntilde;o a limpiarme.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute;, Dani se encontraba totalmente desnudo sentado en el sof&aacute; donde minutos antes se la hab&iacute;a mamado. Yo tambi&eacute;n estaba desnuda. Me dirig&iacute; hacia &eacute;l y le bes&eacute;. Me coloqu&eacute; de pie en el asiento del sof&aacute; y le ofrec&iacute; mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>La imagen era de pel&iacute;cula porno. Mi amigo sentado en el sof&aacute; de mi casa mientras yo me colocaba de pie en el mismo sof&aacute; y poniendo mi co&ntilde;o en la cara de &eacute;l.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como sus manos separaban mis labios y con su lengua separaba cada pliegue vaginal. Mis pelos del co&ntilde;o le hac&iacute;an cosquillas en su nariz mientras su lengua me practicaba una tremenda comida de co&ntilde;o:<\/p>\n<p>-S&iacute;, joder, s&iacute;. C&oacute;metelo todo cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Dani se agarraba a mis nalgas empujando mi entrepierna contra su cara y su boca. Yo gritaba de placer con el sexo oral que hac&iacute;a mucho tiempo no recib&iacute;a. Pero lo que quer&iacute;a era que Dani me follase. Necesitaba sentir como mi co&ntilde;o abrazaba una buena polla. Notar como un capullo baboso se abr&iacute;a paso en mi interior.<\/p>\n<p>As&iacute;, poco a poco comenc&eacute; a descender hasta colocarme a horcajadas sobre mi amigo. Con una rodilla a cada lado, fui dejando caer mi cuerpo sobre la dura polla de Dani. Yo sola me fui empalando por el co&ntilde;o. Mi amigo se agarr&oacute; a mis caderas y me la calz&oacute; hasta el fondo. Sent&iacute; como mi cuerpo aplastaba sus cojones. Me agarr&eacute; a sus hombros y comenc&eacute; a botar como una aut&eacute;ntica puta. Mis enormes tetas comenzaron a saltar y Dani se abalanz&oacute; sobre ellas para com&eacute;rmelas. Hac&iacute;a tiempo que no echaba un polvo y este era un polvazo aumentado por el morbo de ponerle los cuernos al gilipollas de mi marido con mi amigo.<\/p>\n<p>Mi excitaci&oacute;n era m&aacute;xima. Mi orgasmo estaba a punto de llegar. Me separ&eacute; un poco de Dani y mir&eacute; hacia abajo. Quer&iacute;a ver como mi co&ntilde;o peludo se tragaba el poll&oacute;n de mi amigo. Mis labios se abr&iacute;an al m&aacute;ximo para acoger el grosor de aquel m&aacute;stil de carne. Comenc&eacute; a masturbarme sin dejar de botar, sintiendo las manos de Dani agarradas a mis nalgas.<\/p>\n<p>Un grito de mi amigo me anunci&oacute; que se estaba corriendo de nuevo, esta vez dentro de mi co&ntilde;o. Esto hizo que un rel&aacute;mpago cruzase mi cerebro y una descarga el&eacute;ctrica recorriese mi columna hasta estallar en mi cl&iacute;toris. Con un grito que no quise ahogar me corr&iacute; como una perra caliente.<\/p>\n<p>Dani se march&oacute; media hora despu&eacute;s. Nos despedimos con un apasionado beso y la promesa de volver a repetir. Me pregunt&eacute; si eran los primeros cuernos que le pon&iacute;a a su mujer o sol&iacute;a serle infiel. Por mi parte, era la primera vez que le pon&iacute;a los cuernos a mi marido desde que nos casamos. Pero lejos de tener cargo de conciencia me sent&iacute;a bien. En el fondo era una venganza contra un gilipollas que llevaba a&ntilde;os enga&ntilde;&aacute;ndome.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Cuando el gilipollas de mi marido cerr&oacute; la puerta lo que sent&iacute; fue rabia. Apret&eacute; los dientes y afloraron algunas l&aacute;grimas a mis ojos. Hab&iacute;amos tenido una nueva discusi&oacute;n. Lleva demasiados a&ntilde;os aguantando una situaci&oacute;n insoportable. Aunque no lo pod&iacute;a confirmar (o realmente no quer&iacute;a ser consciente de ello) me pon&iacute;a los cuernos cada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16556,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31206","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16556"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}