{"id":31220,"date":"2021-09-03T22:00:00","date_gmt":"2021-09-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-03T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-03T22:00:00","slug":"balseros-vii-el-mustang-amarillo-o-un-balsero-con-suerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/balseros-vii-el-mustang-amarillo-o-un-balsero-con-suerte\/","title":{"rendered":"Balseros (VII): El Mustang amarillo o un balsero con suerte"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31220\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era s&aacute;bado nuevamente y la desagradable resaca de otra de mis juergas con mi compa&ntilde;ero de &quot;lucha&quot;, parec&iacute;a pasar del todo. Yovany, que yac&iacute;a en mi cama, no daba se&ntilde;ales de volver en s&iacute;, y yo, m&aacute;s que tener sue&ntilde;o, aunque eran las 12 del d&iacute;a, m&aacute;s bien tenia deseos de tener sexo. Tom&eacute; la iniciativa y pas&eacute; mi mano por su espalda suavemente, luego, lo bes&eacute; tiernamente en el cuello. Seguidamente, comenc&eacute; a lamer sus imberbes y deliciosas nalgas, y por &uacute;ltimo pas&eacute; mi lengua justo por el camino que hace la columna vertebral en la espalda, hacia su cuello nuevamente esta vez descansando en su nuca y bes&aacute;ndolo por &uacute;ltimo en los labios. Para ese entonces, me hab&iacute;a posicionado completamente encima de &eacute;l y met&iacute;a mi erecta pinga entre sus piernas.<\/p>\n<p>-Si contin&uacute;as, vas a tener que singar de nuevo, &iquest;no te basta con lo de anoche?<\/p>\n<p>Me dijo a lo que yo asent&iacute;: Eso es precisamente lo que quiero.<\/p>\n<p>Se lo susurr&eacute; al o&iacute;do de tal forma que su piel se torn&oacute; de gallina, al mismo tiempo que mi lengua mord&iacute;a el l&oacute;bulo de su oreja derecha y &eacute;l hac&iacute;a fuerza para virarse boca arriba. Hice firme resistencia, mientras le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-Me toca a m&iacute; de nuevo, t&uacute; no me coges m&aacute;s el culo, eso duele mucho.<\/p>\n<p>Entonces apoy&eacute; todo mi cuerpo firmemente encima de &eacute;l mientras le inmovilizaba sus brazos contra la almohada.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vamos deja eso! ya tendr&aacute;s tiempo, ahora d&eacute;jame orinar porfa.<\/p>\n<p>T&uacute; est&aacute;s loco, si te dejo escapar no regresas.<\/p>\n<p>Me apoy&eacute; con fuerza sobre su cuerpo y roc&eacute; una y otra vez, la hinchada cabeza de mi pinga entre sus nalgas; Ah&iacute; comenz&oacute; a moverse con sensualidad y erotismo. Recost&eacute; mi cuerpo sobre su espalda, una vez m&aacute;s y sin soltar sus brazos segu&iacute;, ahora rozando y moviendo mi cintura tomando su ritmo. Ah&iacute;, la calentura que ten&iacute;a hizo que su raja se lubricara con mis jugos, de tal forma que mi glande quedaba justamente en su entrada. La morbosa posici&oacute;n y el hecho de tenerlo inmovilizado, como nunca lo hab&iacute;a tenido; Me hizo venirme en contra de mi voluntad. Mi leche chorre&oacute; toda, por su culo y sus test&iacute;culos, manchando las sabanas. Por fin lo solt&eacute;, y luego de acariciar sus mu&ntilde;ecas para aliviar su dolor, se abalanz&oacute; encima de mi como le&oacute;n en celo y luego de inmovilizarme &eacute;l a m&iacute;, me meti&oacute; la pinga de un tir&oacute;n en la boca. Solo dec&iacute;a &iexcl;Te la tragas toda co&ntilde;o! y no botes nada afuera. La met&iacute;a y la sacaba con furia desesperada, a tal punto, que me provocaba deseos de vomitar. Se vino como un verdadero semental y me tuve de verdad que tragar hasta la &uacute;ltima gota. Se fue, mientras yo saboreaba mi primera experiencia En realidad no es tan malo como dicen, pens&eacute; y me recost&eacute; en la cama a descansar.<\/p>\n<p>Regres&oacute; medio vestido y con mi caf&eacute; en la mano, me dijo: v&iacute;stete que tenemos que comer algo y de pasada visitamos a Paco en la agencia de los carros usados. Creo que ya es hora de que te decidas que carro vas a acabar de comprar, ya llevamos una semana en esto.<\/p>\n<p>Ya en una cafeter&iacute;a cualquiera y tom&aacute;ndonos una sopa de pollo, nos pusimos a discutir sobre el carro que m&aacute;s me conven&iacute;a, hasta que, entre la voz alta en que de por si hablamos los cubanos, y la maldita costumbre que tenemos de meternos en las conversaciones de los dem&aacute;s; apareci&oacute; aquel sujeto de piel tostada por el sol, ojos almendrados color avellana y de estatura un poco m&aacute;s alto que yo, pelo casta&ntilde;o, cerca de 35 a&ntilde;os aproximadamente, vest&iacute;a unos jeans muy simples y deste&ntilde;idos, zapatos limpios de mocas&iacute;n y una camisa de esas que a Yovany le gustaba usar, lucia elegante a pesar de la sencillez de su ropa, aunque no portaba nada de joyer&iacute;a not&eacute; inmediatamente que su dedo anular mostraba la marca de un anillo que ya no estaba, y su mu&ntilde;eca izquierda una visible marca de un reloj que hab&iacute;a estado ah&iacute; lo suficiente para dejar la piel m&aacute;s clara en esa zona. Como todo cubano entrometido comenz&oacute; con la famosa frase: Perdonen que me meta en la conversaci&oacute;n, para continuar diciendo: Hace rato que los estoy oyendo como deciden que carro va a comprar uno de ustedes. No s&eacute; si les interese el m&iacute;o, lo tengo parqueado a un costado de la cafeter&iacute;a y si desean verlo, estoy aqu&iacute; en la mesa de al lado terminando de almorzar con mi abogado, lo doy barat&iacute;simo.<\/p>\n<p>Yo, por mi parte, nunca hab&iacute;a cre&iacute;do ni en los golpes de suerte, ni en los amores a primera vista, ni en las hadas madrinas, ni en las casualidades del destino. No obstante, le coment&eacute; sin excitaci&oacute;n alguna a mi amigo: Debe ser un cacharro, pero, con verlo, no perdemos nada.<\/p>\n<p>Terminamos de almorzar y aunque el sujeto a&uacute;n no conclu&iacute;a la pl&aacute;tica con su abogado, se dio cuenta de que esper&aacute;bamos y nos llam&oacute; a su mesa. Me llamo Rogelio dijo con voz masculina y este es mi abogado Richard. Tomen la llave y denle un vistazo, es el Mustang Amarillo, aqu&iacute; a la derecha. No se preocupen que yo conf&iacute;o en ustedes. Mis ojos no pod&iacute;an creer la belleza de carro que ten&iacute;a ante mis ojos; nuevecito como de 4 o 5 a&ntilde;os atr&aacute;s y la pintura brillaba como de agencia Por primera vez cre&iacute; en el amor a primera vista. Yo no tengo culo o para pagar eso, le dije sin acercarme.Yovany sonri&oacute; con cara picard&iacute;a y me dijo: Mejor no te digo lo que pienso. Nos viramos, como para regresar y ya estaba Rogelio detr&aacute;s de nosotros. Esta vez pude notar que por fuera de los dos primeros botones desabrochados de su camisa, se ve&iacute;a algunos pelitos enrolados, tambi&eacute;n se pod&iacute;a sus brazos llenos de un vello casta&ntilde;o pero m&aacute;s rubios, debido al sol y un peque&ntilde;o tatuaje 3 puntos en su mano derecha entre su dedo pulgar y su dedo &iacute;ndice, casi invisible: Pas&oacute; sus manos desde su ancho pecho hasta su abdomen, que luc&iacute;a una min&uacute;scula pancita feliz. Manos que luego vinieron a descansar muy sensualmente encima de la hebilla de su cinto. No es desconfianza dijo, es que ya termin&eacute;. No se asusten, de veras, el carro est&aacute; en perfectas condiciones, de hecho, reci&eacute;n le cambi&eacute; el aceite; Lo doy en lo mismo que le debo al banco, seis mil d&oacute;lares; Me estoy divorciando y no pretendo dejarle el carro a esa para que se lo vacile con otro.<\/p>\n<p>Entonces por primera vez tambi&eacute;n cre&iacute; en las casualidades del destino y en los golpes de suerte. Mir&eacute; al hada madrina que ten&iacute;a delante, que dicho sea de paso ten&iacute;a una figura deliciosamente masculina esta vez y le dije apesadumbrado, no tengo esa cantidad. &iquest;Cu&aacute;nto tienes? pregunt&oacute; Rogelio, cuatro mil quinientos, le dije. Bueno si encuentras quien te preste los otros mil, te lo dejo en cinco mil quinientos. Pero esa puta, no va a quedarse con el carro, aunque lo tenga que donar a una instituci&oacute;n ben&eacute;fica. Yo le puedo prestar algo, dijo Yovany m&aacute;s excitado que yo, pero si puedes rebajar algo ser&iacute;a ideal, es que acabamos de llegar hace poco y es su primer carro&hellip;mientras yo tomaba la llave en el aire de su mano y echaba un vistazo dentro y al motor; Debo reconocer que es una joya, le dije. Es una l&aacute;stima, respondi&oacute; &eacute;l, es el primer carro que compro a mi gusto, al menos s&eacute; que va a quedar en buenas manos. Dale una vuelta a la manzana y dime si te gusta, sugiri&oacute;. Negociamos el precio por cinco mil, esa oferta que era m&aacute;s bien una &quot;Ganga&quot; fuimos adentro, donde a&uacute;n se encontraba su abogado que nos ofreci&oacute; su tarjeta y me dio cita para su oficina el lunes siguiente, no sin antes darme a firmar un sencillo documento como acuerdo del trato.<\/p>\n<p>De regreso a la casa, no pod&iacute;amos ambos ocultar la alegr&iacute;a y el regocijo del buen negocio que hab&iacute;amos hecho. Entonces sin esperarlo me dijo: Viste que no eres el &uacute;nico que tiene problemas, a unos les da por vender el carro barato y a otros por regalar su virginidad y sonri&oacute; maliciosamente. Lo que te voy a regalar yo, va a ser un turno con el dentista despu&eacute;s que te saque los dientes de un pi&ntilde;azo dije yo. Era una broma, me respondi&oacute; apenado. Entonces hicimos absoluto silencio.<\/p>\n<p>Hay veces que pienso que no me quieres, me reproch&oacute; mientras yo pon&iacute;a la llave en la cerradura y le respond&iacute;a que se dejara de mariconerias y que por favor no insistiera m&aacute;s en eso. Hace una semana que me est&aacute;s preguntando lo mismo.<\/p>\n<p>Te quiero, le dije, pero no s&eacute; si podr&iacute;a vivir en una relaci&oacute;n contigo porque me gustan las mujeres Yo tampoco quiero vivir como un matrimonio contigo, replic&oacute; &eacute;l; o te tengo que recordar que a m&iacute; tambi&eacute;n me gustan las mujeres, de hecho, estoy viendo una muchacha en la escuela y me gusta; Creo que es serio hemos estado como 3 veces. Hace una semana que estoy por dec&iacute;rtelo y nunca me dejas. Entonces le confes&eacute;: Estoy preocupado porque no s&eacute; si andas por ah&iacute; de picaflor, &iquest;o sea, tienes alg&uacute;n otro hombre? No son celos, aclar&eacute;, pero es que no usamos cond&oacute;n. Descuida macho, que desde que nos hicieron la prueba a todos juntos yo he sabido cuidarme bien, me dijo con firmeza; Adem&aacute;s he salido con algunas chicas, los chicos son muy pocos, me respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Oye&hellip; lo de las mujeres no me importar&iacute;a mucho saberlo, pero los tipos &iquest;qui&eacute;nes son?<\/p>\n<p>Call&oacute; por un momento para luego continuar: A dos, los conoces, estuve con ellos antes emborracharte aquella noche y por fin probar de tu n&eacute;ctar prohibido, y hay otro que t&uacute; nunca te has esperado &iquest;Y t&uacute;? Pregunt&oacute; a la defensiva; &iquest;Yo? Le dije, creo que t&uacute; me echaste brujer&iacute;a porque desde que llegu&eacute; a este pa&iacute;s no se me pega ni un catarro. T&uacute; sigues siendo el &uacute;nico hombre&hellip; Bueno y el loco, y tamal, por cierto &iquest;ellos se cuidan?<\/p>\n<p>Ellos me confirmaron que todo andaba bien antes de hacernos la visita.<\/p>\n<p>O sea que t&uacute; como siempre estabas detr&aacute;s de la patra&ntilde;a de encontrarnos y beber y todo lo que pas&oacute;.<\/p>\n<p>&iexcl;Nooo!, no, de veras fueron ellos los que quer&iacute;an yo si les dije desde el principio que t&uacute; me gustas, el resto lo planearon ellos, Vicente te descubri&oacute; &iquest;te acuerdas?<\/p>\n<p>Todav&iacute;a no conf&iacute;o en ti despu&eacute;s de todo lo que hiciste para llevarme a la cama, pero bueno&hellip;<\/p>\n<p>&iquest;Entonces, quieres saber con qui&eacute;n estuve o qu&eacute;? Si, ya vomita le dije yo.<\/p>\n<p>Estuve con Diego. &iquest;El nica? pregunt&eacute; asombrado. Si, ese con un 6 de cerveza y una pel&iacute;cula porno se fue, me dijo victorioso. &iquest;Y el otro? pregunte intrigado. Ah el otro fue Philips el muchacho del camioncito de los s&aacute;ndwiches. &iquest;El rubio que ya no viene? pregunt&eacute;. S&iacute;, es una l&aacute;stima porque le encantaba que yo le cogiera el culo, y para tu sorpresa, Eduardo nuestro jefe, que tiene un tema totalmente aparte, el &uacute;ltimo es el que no se si deba decirte quien es, porque ese es tan reservado como t&uacute;, y le promet&iacute; que no le iba a contar a nadie, ni siquiera a ti; &iquest;Le contaste de m&iacute;? pregunte intrigado. Solo que compartes la renta conmigo y que vinimos juntos en la lancha. En realidad, no hemos hecho nada, solo besarnos y masturbarnos, &eacute;l est&aacute; m&aacute;s confundido que t&uacute;, otro d&iacute;a te cuento. Mi asombro era espantoso. No quise indagar m&aacute;s en el tema, ni reclamarle nada. Era demasiado embarazoso para m&iacute;, luego de todo lo que me hab&iacute;a ocurrido en una semana. Por lo menos ahora entend&iacute;a por qu&eacute; goz&aacute;bamos de tantos beneficios en la compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Bueno, si est&aacute;s viendo a una muchacha, yo entonces tengo derecho tambi&eacute;n a ver a quien quiera, le coment&eacute;. Est&aacute; bien, me dijo; Con eso no hay problema, pero vamos a protegernos, &iquest;est&aacute; bien? y me bes&oacute; ligeramente en los labios. &iquest;Caf&eacute;? pregunto &eacute;l y yo asent&iacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Mientras mi amigo se dirig&iacute;a a la cocina prend&iacute; el TV y no me hab&iacute;a concentrado aun en ning&uacute;n canal todav&iacute;a cuando son&oacute; el tel&eacute;fono. Me qued&eacute; sin habla al sentir nuevamente esa voz sensual y masculina que esta vez me ped&iacute;a casualmente que me llegara por su casa, para celebrar por el reci&eacute;n hecho negocio y ense&ntilde;arme algunas otras cosillas en venta debido al divorcio. Era obviamente Rogelio. Aquello me agarr&oacute; tan de sorpresa que no dud&eacute; en decirle que s&iacute;. Despu&eacute;s de colgar el tel&eacute;fono, me di cuenta de que, aunque era solo para hablar de negocios y celebrar, la invitaci&oacute;n era aparentemente para m&iacute; solo, me result&oacute; extra&ntilde;o y mis pensamientos corrieron a la velocidad de la luz.<\/p>\n<p>&iquest;Era Rogelio verdad? dijo Yovany mientras me extend&iacute;a una humeante taza de caf&eacute;. &iquest;C&oacute;mo lo sabes? pregunt&eacute;. Mis ojos no se equivocan, ese tipo est&aacute; en algo, cuando un hombre habla contigo, sin mirarte a los ojos, esconde algo. Yo vi c&oacute;mo te miraba cuando fuiste a chequear el motor del carro, y mir&oacute; tus nalgas con deseo cuando te inclinaste, adem&aacute;s cuando te fuiste a dar la vuelta en el carro, me vacil&oacute; a m&iacute; tambi&eacute;n. Hay, quisieras t&uacute;, eso son ideas tuyas, d&eacute;jate de bober&iacute;as que ese tipo no es lo que t&uacute; piensas, &iquest;no se acaba de divorciar? le respond&iacute;, lo que est&aacute; es contento de que encontr&oacute; a quien venderle el carro y quiere ser cort&eacute;s. &iquest;Y por qu&eacute; no me invito a m&iacute;? pregunto Yovany. Porque seguro que le miraste la porta&ntilde;uela y te cogi&oacute; miedo ja, ja; el negocio es conmigo, le dije y agregu&eacute;: T&uacute; lo que est&aacute;s es celoso, &quot;El ladr&oacute;n, juzga por su condici&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Manej&eacute; las 12 cuadras que me separaban de su casa y toqu&eacute; el timbre, ya me dispon&iacute;a a irme cuando por fin se abri&oacute; la puerta y apareci&oacute; Rogelio con el pelo todo mojado. Perdona, te o&iacute; llamar, pero estaba enjabonado, no sab&iacute;a que ibas a llegar tan r&aacute;pido y por favor no te fijes en el reguero, dijo cerrando la puerta detr&aacute;s de m&iacute;; Estoy recogiendo para mudarme en dos semanas para Los &Aacute;ngeles. Yo con mi nerviosismo no hab&iacute;a advertido que su cintura la cubr&iacute;a solamente una toalla blanca; Andaba obviamente, sin camisa y descalzo. Lo mir&eacute; de arriba hacia abajo y repar&eacute; en su pecho desnudo rodeado de min&uacute;sculos vellos y su barriguita peque&ntilde;a que ahora cubr&iacute;a lo que alg&uacute;n d&iacute;a fue un abdomen de deportista. Se vir&oacute; de espaldas para dejarme ver, mientras me conduc&iacute;a hasta un desmantelado sal&oacute;n, unas nalgas bien formadas que luc&iacute;an de verdad, preciosas dentro de aquella apretada toalla; Por &uacute;ltimo, piernas duras y musculosas. &iquest;Futbol o ciclismo? Le pregunt&eacute;. Los dos me dijo, me encanta el deporte. Estoy fuera de forma, este divorcio me tiene loco. &iquest;Y t&uacute;? Pregunt&oacute; &eacute;l. Remo y bicicleta le dije casi entre carcajadas<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; en un sof&aacute; de dos puestos mientras &eacute;l se marchaba para regresar luego con una casi transparente pijama de algod&oacute;n blanco, que dejaba ver perfectamente una preciosa silueta entre sus piernas de todo lo que le colgaba, parec&iacute;a del tama&ntilde;o de lo m&iacute;o y se balanceaba libremente dentro de la ancha prenda; Al mismo tiempo que me extendi&oacute; una copa igual que la suya y me serv&iacute;a un licor dorado transparente. Espero que no te moleste mi facha, me dijo; Estamos en confianza &iquest;verdad? Asent&iacute; con la cabeza, mientras beb&iacute;a un sorbo de aquel n&eacute;ctar divino. Es co&ntilde;ac, y del bueno, le dije para romper el hielo y su rostro dibuj&oacute; una sonrisa. Vine solo a celebrar, continu&eacute; diciendo, pero de verdad no me interesar&iacute;a nada m&aacute;s, todo lo que tengo lo voy a invertir en comprarte el carro. Descuida ya me di cuenta de eso; Perdona si te hice esperar en la puerta, pero es que necesitaba una ducha. De todas maneras, esperaba que no faltaras porque, en fin, quiero celebrar que hoy termin&eacute; con todos los papeles de mi divorcio, pero no ten&iacute;a con quien; Todas las amistades me han dado la espalda luego de caer en desgracia.<\/p>\n<p>Espero que no tomes a mal mi atrevimiento. Llevo dos meses de angustia, sin hablar, ni relacionarme con nadie, solo con mi abogado, adem&aacute;s quiero que recuerdes de una forma &uacute;nica la adquisici&oacute;n de tu nuevo carro, seg&uacute;n me contaste es el primero en este pa&iacute;s. Nada, un detalle para ti que estas casi reci&eacute;n llegado. Salud, me dijo y se tumb&oacute; a mi lado en tan reducido espacio, luego solt&oacute; un suspiro de alivio y bebi&oacute; y largo sorbo. La potencia de tan fuerte bebida y el sentirme con un hombre medio encueros a mi lado, no tardaron en ponerme nervioso y comenzar a sudar a mares &iquest;Tienes calor? &iquest;Bajamos el aire?, Pregunt&oacute; Rogelio, mientras beb&iacute;a m&aacute;s de su copa, qu&iacute;tate la camiseta a m&iacute; no me importa estamos en confianza, volvi&oacute; a repetir. Yo no estoy pasando algo tan serio como t&uacute;, le dije para entrar en confianza, mientras &eacute;l se acomodaba m&aacute;s cerca prestando atenci&oacute;n, entonces me saqu&eacute; la camiseta de un golpe. Pero mi novia me dej&oacute; por un alem&aacute;n para poder irse de Cuba; Hace una semana recib&iacute; la carta, estoy destrozado, le dije fingiendo angustia. Todas son iguales, me advirti&oacute; en tono de experiencia mientras me miraba el pecho sudoroso y se paraba para llenar las copas nuevamente. Se estir&oacute; provocativamente, dejando ver unos hermosos b&iacute;ceps y unos sensuales vellos debajo de sus axilas. Luego se acerc&oacute; en tono afectivo, me entrego mi copa y me dijo: Bueno, entonces tenemos m&aacute;s en com&uacute;n de lo que pens&eacute;; Porque aquella me pego los tarros con mi mejor amigo. Se acomod&oacute; nuevamente al lado m&iacute;o y cruzo uno de sus brazos por encima de mis hombros, acerco su cara a la m&iacute;a mientras echaba todo su aliento et&iacute;lico en mi rostro. No te preocupes que todo pasa en esta vida por eso hay que disfrutarla como quieras, este es mi segundo divorcio, y creo que el ultimo. Mira, hasta el Rolex vend&iacute;, esa hija de puta no se queda con nada. De hoy en adelante voy a vivir mi vida solo y como me d&eacute; la gana entonces me abraz&oacute;. Sus brazos rodearon mi cuerpo con virilidad masculina y sent&iacute; aquel olor a hombre reci&eacute;n ba&ntilde;ado que me inund&oacute; completamente, sus manos acariciaron mi espalda y su barba reci&eacute;n salida rasp&oacute; disimuladamente mi cuello. No pude evitar cierto cosquilleo de la cintura hacia abajo y cuando nos separamos, pude notar cierta erecci&oacute;n en su entrepierna. Perdona, me dijo es que llevo como cuatro meses sin contacto f&iacute;sico de ning&uacute;n tipo. Adem&aacute;s, el co&ntilde;ac me pone as&iacute;. Estir&eacute; mis piernas hacia adelante y le dej&eacute; ver mi bulto bastante crecido tambi&eacute;n. A lo que yo agregaba parece que a m&iacute; tambi&eacute;n me pas&oacute; lo mismo.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; quieres hacer? me pregunt&oacute; con cierta ingenuidad y desconfianza. Me aproxim&eacute; a &eacute;l y me qued&eacute; mirando sus ojos, su respiraci&oacute;n se agit&oacute; y me ech&oacute; todo su perfumado aliento en mi cara. Haz lo que quieras, me dijo y cerr&oacute; sus ojos. Bes&eacute; sus labios, a lo que respondi&oacute; con deseo loco. Acarici&eacute; sus tetillas y jugu&eacute; con su pecho y con su improvisada barriga. Lo acost&eacute; encima del sof&aacute; y hal&eacute; el el&aacute;stico de su pijama hasta las rodillas con mis dientes. Luego me met&iacute; aquella derecha pinga en mi boca y jugu&eacute; incansablemente con ella hasta que su &eacute;xtasis me ordeno que cesara, era mucho m&aacute;s grande que la m&iacute;a y mucho m&aacute;s derecha tambi&eacute;n. Me agarr&oacute; por el pelo y me paso la cara por la barriga nuevamente, como sugiriendo que le hab&iacute;a gustado lo que hab&iacute;a hecho anteriormente, segu&iacute; mi juego hasta que termin&eacute; totalmente acostado encima de &eacute;l. Lo volv&iacute; a besar esta vez, metiendo mi lengua bien adentro y mordiendo suavemente su labio inferior. Entonces acarici&oacute; mi espalda hasta ir a dar justamente en mis nalgas Luego de apretarlas un poco, me dijo: Yo no me dedico mucho a esto, pero ese culo o me tiene loco. &quot;Ojo por ojo, y diente por diente&quot; le susurre al o&iacute;do, a lo que &eacute;l respondi&oacute;: Yo nunca me la he metido, y he mamado poco. Siempre hay una primera vez, le dije. Y record&eacute; las palabras de Yovany, que me coment&oacute; una vez: &ldquo;Psicol&oacute;gicamente hablando, una negaci&oacute;n de esa &iacute;ndole es se&ntilde;al de que ya lo ha hecho otras veces o est&aacute; dispuesto sin ninguna objeci&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Ens&eacute;&ntilde;ame a mamar me dec&iacute;a con su voz ronca y varonil, mientras jug&aacute;bamos desnudos en su cama. Mientras m&aacute;s o&iacute;a su voz, m&aacute;s me excitaba, lo puse entonces a mamar de todas las formas que yo conoc&iacute;a. Ca&iacute;mos casualmente en un 69 mientras &eacute;l &ldquo;practicaba&rdquo; muy bien, lo que supuestamente acababa de aprender, por &uacute;ltimo, logr&eacute; encontrar su culo, que para sorpresa m&iacute;a era bien lampi&ntilde;o y parec&iacute;a que hubiesen andado bastante ah&iacute;. La teor&iacute;a de mi amigo no falla pens&eacute;, y comenc&eacute; a chupar su delicioso hueco, que abri&oacute; paso a mi lengua r&aacute;pidamente. Como respuesta, apart&oacute; completamente mi pinga de su boca, para sentarse encima de mi cara y comenzar a mover la cintura descontroladamente, mientras agitado, gem&iacute;a sin parar. Mi excitaci&oacute;n ante tan nueva experiencia fue tal, que mi pene, sin tocarlo siquiera, erupcion&oacute; como un volc&aacute;n, soltando toda su caliente lava, encima de mi abdomen. Al ver aquello, mi improvisado amante volvi&oacute; a posicionarse, esta vez encima de m&iacute;, mientras rozaba su cuerpo contra el m&iacute;o, provocando que toda mi leche resbalara en nuestro abdomen. &iquest;Te gusta? preguntaba, &iquest;quieres m&aacute;s? dec&iacute;a sin dejar de moverse. Al sentir tan er&oacute;tico roce por todo mi cuerpo, mi miembro paso de una erecci&oacute;n a otra sin pasar por estado de flaccidez alguno. &iquest;Tienes condones?, pregunt&eacute;; Debajo de la almohada indic&oacute; &eacute;l. Luego de enfundar mi machete dentro de la lubricada vaina, roc&eacute; varias veces mi instrumento entre sus sensuales nalgas. De veras no supe c&oacute;mo ni cu&aacute;ndo se perdi&oacute; del todo en aquella caliente y experta cueva, mientras &eacute;l dec&iacute;a: Me partiste el culo, cabr&oacute;n, &iquest;te gusta? Yo, para no arruinar el momento, ni sus fantas&iacute;as, solo segu&iacute; su juego, notando que eso lo excitaba m&aacute;s &iquest;Te duele papi? le pregunt&eacute;, a lo que &eacute;l respondi&oacute; entre gemidos, no importa macho, goza ese culo que es tuyo.<\/p>\n<p>Me pas&eacute; como media hora, bombeando mi pinga sin parar mientras &eacute;l se daba placer a horcajadas encima de m&iacute;, luego lo vir&eacute; boca abajo y lo penetr&eacute; nuevamente, mientras jugaba con su nuca y sus orejas; Entonces le pregunt&eacute; si le gustaba que un machito de solo 23 a&ntilde;os le hab&iacute;a quitado su virginidad y su honor de hombre a lo que me respondi&oacute; con su lengua y un largo gemido de placer. Por &uacute;ltimo, termin&eacute; en su cara oblig&aacute;ndolo a abrir su boca y tragarse el resto de mi leche. &iquest;Quieres m&aacute;s?, le pregunt&eacute;, a lo que &eacute;l respondi&oacute;, basta, por hoy es suficiente.<\/p>\n<p>Luego de una refrescante ducha, donde no cruzamos palabra alguna, me dej&oacute; solo por un instante en el mismo sal&oacute;n de antes, para regresar con algo en la mano. Quiero que tengas esto, me dijo extendiendo un hermoso aro de oro en su mano. Es mi anillo de casado, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con &eacute;l ten&iacute;a m&aacute;s valor sentimental que material, creo que a ti te va a ser m&aacute;s &uacute;til, adem&aacute;s hace juego con la cadena que llevas en el cuello. Me prob&eacute; su anillo que me quedaba un tanto flojo, pero elegante. No es necesario, repliqu&eacute; con pena e hice un ademan para devolv&eacute;rselo. Yo sab&iacute;a que pertenec&iacute;a a tu dedo, porque tienes la marca 12 a&ntilde;os, me dijo, qu&eacute;datelo, no lo tomes como ofensa por favor, pero podr&iacute;a terminar en el rio m&aacute;s cercano, me advirti&oacute;.<\/p>\n<p>-No s&eacute; c&oacute;mo agradecerte<\/p>\n<p>-No es nada, yo soy el que no sabe c&oacute;mo agradecerte el buen rato que he pasado contigo, por eso se me ocurri&oacute; que tengas un recuerdo m&iacute;o, has sido como un oasis en medio del desierto. Hac&iacute;a tiempo que no me sent&iacute;a tan bien. Gracias por venir y recuerda de venir a recoger el carro y el titulo el viernes. Ah, y mira a ver si te dejan venir solo de nuevo.<\/p>\n<p>-Yo no le tengo que pedir permiso a nadie<\/p>\n<p>-Yo vi c&oacute;mo te mira Yohandi.<\/p>\n<p>Yovany rectifiqu&eacute; yo.<\/p>\n<p>Bueno ese muchacho est&aacute; enamorado de ti, me dijo, es que se le ve c&oacute;mo te mira, yo no nac&iacute; ayer. Se ven muy bien juntos y se ve que se preocupa mucho por ti. Acu&eacute;rdate que ya no est&aacute;s en Cuba, aqu&iacute; no hay prejuicios y me gui&ntilde;&oacute; un ojo.<\/p>\n<p>Esas cajas que est&aacute;n cerca de la puerta est&aacute;n llenas de cosas que les pueden servir en el apartamento, tambi&eacute;n hay ropa, ll&eacute;vatelas, a ustedes les hace m&aacute;s falta que a m&iacute;. Yo intento comenzar una nueva vida lejos de aqu&iacute; y muchas de esas cosas son recuerdos de mi pasado.<\/p>\n<p>En cuanto llegu&eacute; a la casa, o&iacute; la tele del cuarto de Yovany.<\/p>\n<p>&iexcl;Aun despierto!<\/p>\n<p>No tengo sue&ntilde;o, me dijo.<\/p>\n<p>No pod&iacute;as dormir pensando en si me acost&eacute; con Rogelio, le dije directamente. Mira Yovany quedamos en que yo por mi lado y t&uacute; por el tuyo &iquest;cierto?<\/p>\n<p>Si, contesto &eacute;l.<\/p>\n<p>-Bueno, pues yo te dije que ese tipo era todo un hombre.<\/p>\n<p>-Entonces, Javy &iquest;no pas&oacute; nada?<\/p>\n<p>-Bueno papi lo que te quiero decir es que hay que ser todo un hombre para meterse mi pinga, de la forma en que lo hizo, y sin protestar.<\/p>\n<p>Y recit&eacute; sonriendo&rdquo;&hellip;Y yo que la llev&eacute; al rio, pensando que era mozuela&hellip; pero ten&iacute;a marido&hellip;&quot; y agregu&eacute;: Y le cab&iacute;a un tren por ese hueco de culo que tiene. Yo te dije que ese tipo estaba en algo, mis antenitas nunca se equivocan, dijo Yovany mientras re&iacute;a por mi broma. Aunque con lo macho que se ve, pens&eacute; que hab&iacute;a pasado al rev&eacute;s.<\/p>\n<p>Yovany yo nunca pens&eacute; que dir&iacute;a esto, pero por ahora este culo es solo tuyo. Y ese tipo en la cama es toda una dama, le dije sonriendo, y agregu&eacute;: &iexcl;Macho yo! y le mostr&eacute; mis b&iacute;ceps. Mira, me regal&oacute; su anillo de casado, dice que lo hubiera botado en el rio. Y que era mejor regal&aacute;rmelo. Ah y me dio unas cajas con cosas y ropa para los dos.<\/p>\n<p>Vaya, parece que le diste donde le gustaba; me dijo como incentivo. No chico el problema es que &quot;A algunos solo nos da por regalar la virginidad&quot; mientras que a otros les da por dar el carro barato, regalar su virginidad y hasta el anillo de compromiso&quot;. Quiere que vaya el viernes de nuevo&#8230; &iquest;t&uacute; me das permiso para ir solo?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Desde cu&aacute;ndo tu pides permiso? Mejor voy contigo, ya me dio deseos de cogerle el culo a mi tambi&eacute;n&#8230;<\/p>\n<p>-Yo lo sab&iacute;a, te gusta, y est&aacute;s celoso, est&aacute;s celoso. &Eacute;l sabe que estamos juntos, deja de mirarme en la calle que la gente se da cuenta&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ah? Entonces s&iacute; estamos juntos.<\/p>\n<p>-Ya me volv&iacute; un lio, mejor vamos a dormir.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No vas a dormir en mi cama Javi?<\/p>\n<p>-Vas a querer y ese tipo no dej&oacute; nada para ti, adem&aacute;s t&uacute; roncas mucho&hellip;<\/p>\n<p>&iquest;Ser&aacute; que ahora Javier tiene m&aacute;s suerte que antes con esto de su bisexualidad?<\/p>\n<p>Ent&eacute;rate aqu&iacute; como lleg&oacute; dentro de una panader&iacute;a y no precisamente por pan.<\/p>\n<p>Sigue mis historias aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Gracias por leerme.<\/p>\n<p>Siempre tuyo ThWarlock.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era s&aacute;bado nuevamente y la desagradable resaca de otra de mis juergas con mi compa&ntilde;ero de &quot;lucha&quot;, parec&iacute;a pasar del todo. Yovany, que yac&iacute;a en mi cama, no daba se&ntilde;ales de volver en s&iacute;, y yo, m&aacute;s que tener sue&ntilde;o, aunque eran las 12 del d&iacute;a, m&aacute;s bien tenia deseos de tener sexo. Tom&eacute; la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19076,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31220","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19076"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31220\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}