{"id":31284,"date":"2021-09-07T22:00:00","date_gmt":"2021-09-07T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-07T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-07T22:00:00","slug":"confesiones-prohibidas-1-el-comienzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/confesiones-prohibidas-1-el-comienzo\/","title":{"rendered":"Confesiones prohibidas (1): El comienzo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31284\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La seguida de relatos que estoy a punto de confesar ante ustedes narran mis m&aacute;s profundas e &iacute;ntimas experiencias vividas, fantas&iacute;as y conflictos. Todos estos vienen acompa&ntilde;ados por cierta sensaci&oacute;n de liberaci&oacute;n y desahogo, puesto que no siempre me he mantenido al margen de lo incorrecto, es m&aacute;s, son muchos los inocentes que se ven involucrados en mis turbias perversiones: tramando y entretejiendo siniestros planes he ideas y manipulando los instintos b&aacute;sicos de todo ser humano. Por lo que heme aqu&iacute;, recurriendo a esta p&aacute;gina de relatos para alivianar mi sobrecargada conciencia con la estimulaci&oacute;n de los sentidos de todo desconocido que disfrute de este tipo de contenido, lo cual, siendo honesto; tambi&eacute;n despierta cierto morbo en m&iacute; el hacer que estas historias salgan a la luz de este modo, algo cobarde&hellip; lo s&eacute;, oculto entre las sombras de falsa seguridad que brinda el anonimato de internet.<\/p>\n<p>Cabe recalcar que el mayor de mis conflictos en cuanto a la sexualidad lo sufro con mi amada esposa, y la visi&oacute;n completamente opuesta que tenemos sobre &eacute;sta. Mientras que ella aboga por una vida m&aacute;s conservadora, moral y tradicionalista. Yo soy un lujurioso empedernido, sobrecargado por a&ntilde;os de llevar una intimidad demasiado pasiva y apagada, puesto que me he dedicado todo este tiempo a complacer la vida pudorosa de mi mujer y su desinter&eacute;s por lo sexual, lo que termin&oacute; por convertirme en una bomba de pasi&oacute;n y lujuria a punto de estallar.<\/p>\n<p>No me queda m&aacute;s que recalcar que no soy un gran escritor, pero me esfuerzo mucho en lograr algo de calidad; poniendo especial importancia en expresar mis relatos de la forma m&aacute;s fiel a lo vivido y a las sensaciones que despertaron al momento de estar ocurriendo, tratando en todo momento de crear algo f&aacute;cil y c&oacute;modo de leer. Me disculpo de antemano por cualquier falta o error en la escritura.<\/p>\n<p>Quedo a merced del lector; abierto a cualquier comentario, cr&iacute;tica o sentimiento que hayan despertado al leer estos humildes relatos.<\/p>\n<p>Junio, 2021. Noche de insomnio. Ya se estaban haciendo costumbre estas largas noches interrumpidas que tanto odiaba, entre vuelta y vuelta; cada una m&aacute;s in&uacute;til que la anterior se me hac&iacute;a imposible retomar el sue&ntilde;o, y ya hab&iacute;an sido demasiadas noches como esta, hasta llegar al punto de andar con una apariencia gastada y somnolienta las &uacute;ltimas semanas, lo que en mi clara piel se marcaba demasiado, en particular las ojeras; evidencia de mis malas noches y falta de descanso. Esto provoc&oacute; que mis cercanos se preocuparan por mi estado de salud, a lo que respond&iacute;a con un gesto de incredulidad y exageraci&oacute;n. Nunca me hubiera atrevido jam&aacute;s a compartir con alguien lo que atormentaba mi conciencia y robaba mi tranquilidad por las noches, al menos, no con alguien de mi c&iacute;rculo ni mucho menos en una conversaci&oacute;n, pero definitivamente necesitaba comenzar a cambiar las cosas, as&iacute; que esta vez decid&iacute; que fuera distinto mi sufrir. Procur&eacute; no seguir el interminable juego de las mil vueltas para intentar in&uacute;tilmente de ser alcanzado por el sue&ntilde;o, as&iacute; que simplemente me levant&eacute; resignado, al final, cualquier cosa hubiera sido mejor que esa locura. Me mov&iacute; cuidadosamente por la cama entre la oscuridad nocturna, intentando perturbar lo menos posible los dulces sue&ntilde;os de mi joven esposa, Catalina. Part&iacute; rumbo a la cocina por algo de beber, pero me devolv&iacute; lo poco que hab&iacute;a avanzado y me qued&eacute; unos minutos de pie junto a ella, observando su silueta dibujada por el tenue haz de luz que entraba por la ventana. Disfrut&eacute; de su dulce respirar y su delicioso aroma, deseando poder colarme en su mente, y violar la tranquilidad y pureza de sus inocentes sue&ntilde;os. No pude resistir el hacer contacto con mi hermosa, con el frente de mis dedos &iacute;ndice y medio acarici&eacute; su suave carita una y otra vez, para luego lentamente llevarlos hasta sus hermosos senos y acariciar con delicadeza su peque&ntilde;o pezoncito que se escapaba de su pijama de sat&iacute;n; no pude abandonar la habitaci&oacute;n sin antes culminar mi atrevimiento robando un suave y marcado beso de sus labios dormidos, agradeciendo a la vida por tenerla a mi lado.<\/p>\n<p>Retom&eacute; mi rumbo a la cocina, esta vez necesitar&iacute;a algo m&aacute;s fuerte que simple agua; por lo que el minibar fue mi destino. Tom&eacute; un vaso ancho y serv&iacute; el dorado licor acompa&ntilde;ado de hielo y nada m&aacute;s, me recost&eacute; en el sill&oacute;n de la sala de estar y proced&iacute; a pensar y a pensar, meditar y meditar, volviendo esto mi mente cada vez m&aacute;s err&aacute;tica y confundida. Tal baja muestra de filosofar mediocre y sin sentido no era m&aacute;s que un escape a las frustraciones que realmente atormentaban mi calma, frustraciones que no me atrev&iacute;a a encarar por miedo a las consecuencias y a lo que me arriesgaba a perder, pero no pod&iacute;a m&aacute;s, no pod&iacute;a seguir as&iacute;. &iquest;C&oacute;mo poder ser capaz de lidiar con tales perversiones? &iquest;Era normal o natural tener necesidades tan turbias y obscenas? &iquest;Vale la pena arriesgar la maravillosa vida que llevas junto a esa persona? Peor a&uacute;n, cuando se comparte la vida con la &uacute;nica persona que no est&aacute;s dispuesto a arriesgarte a perder, por la que respiras y luchas d&iacute;a a d&iacute;a. S&eacute; que como adulto joven me faltan muchos caminos y experiencias por vivir, pero con humildad puedo decir que a mis 28 a&ntilde;os ha sido considerable el agua que ha corrido por debajo de este puente. Por esto mismo, es dif&iacute;cil explicar mi incapacidad total para controlarme, para controlar mis tan bajos instintos; casi como si volviera a ser un p&uacute;bero, un pendejo descontrolado por las hormonas alborotadas y necesitado desesperadamente por experiencias sexuales desconocidas y exploraci&oacute;n f&eacute;mina. Pat&eacute;tico, lo s&eacute;, pero definitivamente deb&iacute;a hacer algo al respecto, o no podr&iacute;a retomar mi calma y vivir en paz nunca m&aacute;s. En momentos como estos envidiaba enormemente a esas parejas con la capacidad y transparencia absolutas, que pueden decir y confesar lo que sea sin herir susceptibilidades ni perder la confianza del otro, es m&aacute;s, a&ntilde;oraba ser una de esas parejas que se dedican a complacer los deseos del otro sin importar lo desviado que parecieran ser.<\/p>\n<p>Sentado con mis pat&eacute;ticos dilemas y lamentos, la calma comienza a llegar por fin a m&iacute; de la mano de los recuerdos sobre Catalina, mi hermosa y amada Catalina. Decir que la amo es poco, tengo la suerte de compartir mi vida con la mujer de mis sue&ntilde;os; cosa que pocos pueden realmente decir. Pero es por esto mismo mi frustraci&oacute;n, el vivir con la persona que enciende tus deseos m&aacute;s &iacute;ntimos y profundos; pero no poder hacer algo al respecto por respeto a su persona y a nuestro matrimonio, es simplemente desquiciante. Comenc&eacute; a pensar en su hermoso cuerpo de 24 a&ntilde;itos, su piel clara y suave que me encanta recorrer por completo con mis labios, su hermoso cabello largo y casta&ntilde;o, su bello rostro de lindos y definidos rasgos. Me encanta que sea relativamente alta, un poco m&aacute;s que el promedio de mujeres, haciendo que su 1.75 combine muy bien con mi 1.85.<\/p>\n<p>Una cosa llev&oacute; a la otra, los &aacute;nimos en mi ropa interior comenzaron a levantarse, por lo que recurro a la &uacute;nica v&aacute;lvula de escape que hab&iacute;a encontrado para noches como esta; buscar y consumir pornograf&iacute;a en el internet. As&iacute; que procedo a utilizar para esto mi celular, pero a medida que buscaba y buscaba me iba dando cuenta que ya no era suficiente para calmar mis ansias; se hab&iacute;a vuelto la droga que dejaba de hacer efecto en m&iacute; sistema, adem&aacute;s &iquest;por qu&eacute; recurrir a tan indebido recurso cuando me bastaba simplemente con pensar en ella y el motor de mi placer pone marcha sin fin ni control? Honestamente, de haber podido me hubiera abalanzado sobre ella en ese mismo momento mientras descansaba en nuestro lecho; y la hubiera hecho m&iacute;a una vez m&aacute;s, pero ya era tarde y un d&iacute;a nuevo por comenzar se avecinaba, adem&aacute;s que no podr&iacute;a resistir otro rechazo suyo por culpa del sue&ntilde;o y la responsabilidad de tener que madrugar. As&iacute; que recurro a los recuerdos: al d&iacute;a en que la conoc&iacute;, a las &uacute;ltimas veces que lo hicimos (las cuales hab&iacute;an sido hace un buen tiempo) a la m&aacute;gica oportunidad en la que me entreg&oacute; su flor. Todos atesorados recuerdos que en mi memoria descansan, los cuales me estremecen completamente cuando los revive mi mente pervertida, pero en esta oportunidad fue otro el recuerdo que me invadi&oacute;, siendo cubierta mi imaginaci&oacute;n por completo. Era un recuerdo m&aacute;s burdo e incluso absurdo en varios sentidos, pero que me hizo perder la raz&oacute;n en ardiente excitaci&oacute;n descontrolada.<\/p>\n<p>Viaj&eacute; unos pocos d&iacute;as al pasado, cuando hab&iacute;amos salido con nuestra peque&ntilde;a criatura, andamos haciendo cosas sin mayor importancia en estos raros d&iacute;as de pandemia. Catalina llevaba puesto ese vestido aflorado de hermoso caf&eacute; claro que me encanta cuando lo viste, est&aacute; hecho con una tela muy suave y se apega delicadamente a su cuerpo; haciendo que resalten sus destacables y finos atributos, su contextura delgada y su linda figura se ven muy beneficiadas cuando lo usa. Siempre he cre&iacute;do que tiene cuerpo de modelo, a pesar de todas las razones absurdas e irreales que busca para acomplejarse de &eacute;l, esto me hace luchar todos los d&iacute;as por lograr que entienda lo equivocada que est&aacute;; pero simplemente no cree lo hermosa que es ni en sus dotes tan deseables que posee. Sus senos; seg&uacute;n ella&hellip; peque&ntilde;os, pero que en realidad tienen el tama&ntilde;o perfecto como para realzarlos con un leve escote y para ser masajeados con mis toscas manos, me encanta cuando los trae libres en la intimidad de nuestro hogar y se marcan sus pezoncitos bajo la prenda de turno. Su culo es mi perdici&oacute;n, me descontrola y me vuelve un animal esclavo de sus primitivos instintos: grande, redondito y suavecito como la ceda. Pero que le viene en perfecta armon&iacute;a con su delicada figura. Seg&uacute;n ella, tienes demasiado y se quitar&iacute;a un poco, pero primero muerto antes de dejar que haga tal atrocidad al atributo que alimenta mis deseos m&aacute;s pervertidos. Ese d&iacute;a en cuesti&oacute;n camin&aacute;bamos por las calles c&eacute;ntricas de la ciudad, que, a pesar de haber restricci&oacute;n de salir solamente a hacer lo estrictamente necesario y bajo autorizaci&oacute;n escrita; estaban atestadas de gente. Mi andar se vio ralentizado, puesto que llevaba de la mano a nuestro peque&ntilde;o y sus cortas piernitas, ella, con su caracter&iacute;stica personalidad distra&iacute;da y despreocupada que me encanta; nos adelant&oacute;, sac&aacute;ndonos una distancia considerable. Mantuve esa distancia de algunos pocos metros, los cuales no eran los suficientes como para perderla de vista, pero que nos volv&iacute;an dos completos desconocidos. Comenc&eacute; a observarla detenidamente, me encantaba como interactuaba con el mundo que la rodeaba, flu&iacute;a entre las personas con su hermoso y sensual toque al andar: un leve meneo casi imperceptible a simple vista que hace con sus nalguitas, que marcan cada uno de los pasos que da. No pod&iacute;a dejar de mirarla, se ve&iacute;a hermosa, radiante e iluminaba las grises calles. Durante ese corto lapso que me tom&oacute; alcanzarla la velocidad del mundo se redujo, casi al punto de detenerse por completo, mientras mi coraz&oacute;n comenzaba a latir cada vez m&aacute;s fuerte, y la temperatura en m&iacute; comenzaba a subir, me gustaba lo que ve&iacute;a y disfrutaba cada segundo. Me hice uno m&aacute;s entre el tumulto, un extra&ntilde;o m&aacute;s entre la multitud ajeno por completo a su vida. As&iacute; fue como me di cuenta de las muchas miradas que robaba, llamaba poderosamente la atenci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los machos que se percataban de su presencia, que comenzaban por clavarle sus miradas, las cuales se convert&iacute;an en miradas calientes de deseo y lujuria. La recorr&iacute;an con la vista de pies a cabeza haciendo una marcada detenci&oacute;n en su hermoso culo, algunos m&aacute;s atrevidos desde muy cerca, otros hac&iacute;an comentarios apagados en sus bocas que de seguro exclamaban degenerados comentarios. En ese momento exacto fue que algo prendi&oacute; dentro de m&iacute;, una excitaci&oacute;n incontrolable, casi el&eacute;ctrica me recorri&oacute; de pies a cabeza aloj&aacute;ndose directamente en mi pene; con la capacidad de hacerme acabar en ese mismo instante. Con cada paso que daba se acrecentaba m&aacute;s y m&aacute;s esta deliciosa sensaci&oacute;n de perversi&oacute;n y malicia, tuve que recurrir a la bolsa que cargaba en mi otra mano para disimular el bulto que se acrecentaba en mi pantal&oacute;n. Un c&aacute;lido viento levant&oacute; levemente su vestido, llev&aacute;ndolo hasta la parte baja de su trasero, d&aacute;ndonos a m&iacute; y a casi una decena de extra&ntilde;os una min&uacute;scula vista de la tierna ropa interior rosada que llevaba en esa oportunidad, y haciendo que sus piernas mostraran algo m&aacute;s de su recatado ser, pero, para evitar seguir mostrando m&aacute;s de la cuenta, r&aacute;pidamente lo baj&oacute; con ambas manos apeg&aacute;ndolo a&uacute;n m&aacute;s a sus ricas nalgas, provocando que se marcaran sus calzoncitos de ni&ntilde;a buena en su gran culo. Mi respiraci&oacute;n se aceler&oacute; y mi vista se nubl&oacute;, en ese momento fue que se percat&oacute; de su soledad y volte&oacute; para encontrarnos, no pude hacer otra cosa m&aacute;s que embestirla a su regreso con un intenso y apasionado beso, ignorando por completo su timidez ante las muestras de afecto en p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Termino mi asunto en el ba&ntilde;o; dando fin a la inmadura sesi&oacute;n que realic&eacute; en &eacute;l, que culmin&oacute; con uno de los orgasmos m&aacute;s intensos que se puedan dar por cuenta propia, y sin poder creer el poder que ten&iacute;a el pensar en mi tierna Catalina siendo objeto de placer de otros. La abundante evidencia de mi pat&eacute;tica fechor&iacute;a se va con el agua del inodoro, y aprovecho de asear cualquier otra que haya quedado sobre m&iacute;. Vuelvo a donde pertenezco; junto a mi bella durmiente, que como siempre se encontraba apuntando su bella retaguardia hacia mi persona, cosa que no dudo en aprovechar recost&aacute;ndome con sumo cuidado y tap&aacute;ndome con las s&aacute;banas. La apego a mi cuerpo, mi torso desnudo qued&oacute; junto a su peque&ntilde;a espalda cubri&eacute;ndola por completo y presionaba mi pene oculto en mi b&oacute;xer sobre su dotado trasero. A pesar de mi anterior fechor&iacute;a, mis ganas por tenerla no se vieron disminuidas, muestra de ello era la erecci&oacute;n de mi pene creciendo cada vez m&aacute;s y calzando ajustadamente entre sus nalgas ricas. Pierdo completamente el control como si lo del ba&ntilde;o jam&aacute;s hubiera ocurrido, me desvisto para dejar libre mi prominente miembro que en mi ropa interior se ahogaba, le quito la parte de abajo de su pijama de suave sat&iacute;n, para dejar expuestos los calzoncitos que su madre le regal&oacute;, calzoncitos que son evidencia del tipo relaci&oacute;n que mantiene con ella y a la crianza que aun la marca tanto, en resumidas palabras: nunca la ha dejado de ver como una ni&ntilde;a, una peque&ntilde;a ni&ntilde;a, vulnerable e inmaculada. Muestra de esto eran estos calzoncitos en cuesti&oacute;n, blancos y con dise&ntilde;os infantiles que mayormente me encantan; desde una perspectiva perversa y de dominaci&oacute;n, pero que, en m&aacute;s de una oportunidad he deseado que use algo m&aacute;s atrevido y lujurioso. Con mi mano separo levemente una de sus nalgas con delicadeza permitiendo empujar su calz&oacute;n con mi pene hasta lo m&aacute;s profundo de tan privada zona, zona que durante toda nuestra relaci&oacute;n ha sido completamente prohibida para cualquier tipo de actividad de &iacute;ndole sexual, pero que no resisto intentar explorar rogando que por alg&uacute;n milagro me permita cumplir tan turbia fantas&iacute;a. A pesar de estar acariciando y rozando sobre su ropa interior lograba sentir claramente lo que ah&iacute; se ocultaba. Comenc&eacute; a rozar suavemente con mi pene descubierto su delicioso ano mientras mis dedos acariciaban delicadamente sobre su vagina, hubiera dado lo que fuera por poder quit&aacute;rselos. De repente me percato que ella comienza a seguirme el ritmo; dando leves movimientos p&eacute;lvicos, peque&ntilde;os c&iacute;rculos que realizaba con sus caderas y acentuaban el roce de mi sexo en su virginal orificio. Con su manito me tom&oacute; de la mejilla y me acerca a su boca, la cual mirando hacia atr&aacute;s me estampa el m&aacute;s obsceno beso que me haya dado nunca, siendo en esta oportunidad su deliciosa lengua la que invad&iacute;a mi boca y no al rev&eacute;s como de costumbre. Peque&ntilde;os gemidos ahogados por lujurioso besos escapaban de su boquita, mientras los roces y caricias atrevidas se intensificaban, y sus inocentes calzones se humedec&iacute;an cada vez m&aacute;s con las caricias de mis dedos. Comienzo a bajar su ropa interior para llevarla un paso m&aacute;s all&aacute;, pero su mano detiene la m&iacute;a, y susurrando me dice:<\/p>\n<p>&mdash;Estoy cochinita, me tengo que asear.<\/p>\n<p>&mdash;Sabes que eso no me molesta, est&aacute;s perfecta para m&iacute;. Aunque no te hubieras ba&ntilde;ado en un a&ntilde;o entero seguir&iacute;as siendo igual de irresistible.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, por eso y otras cosas te amo tanto, pero te mereces lo mejor. Pero no te preocupes, d&eacute;jame compens&aacute;rtelo.<\/p>\n<p>Sin parar de besarme se levanta quedando de rodillas junto a m&iacute; en nuestra cama, comienza a bajar por mi cuello besando y lamiendo para continuar por mi pecho. Lentamente va llegando cada vez m&aacute;s abajo, haci&eacute;ndome abrir mis piernas y posarse entre ellas. Al acomodarse ante mi sexo comienza a bes&aacute;rmelo y acarici&aacute;rmelo con suavidad y ternura, me ten&iacute;a en las nubes. Dem&aacute;s est&aacute; explicar que esto era algo completamente nuevo entre nosotros, el que fuera ella la que tomara las riendas de nuestra relaci&oacute;n sexual, era simplemente algo que jam&aacute;s hab&iacute;a ocurrido. La leve falta de experiencia lo compensaba con &aacute;nimos de hacerlo cada vez mejor; junto a su preocupaci&oacute;n que la hac&iacute;an preguntar a cada segundo si lo estaba haciendo correctamente, y si yo lo estaba disfrutando, lo que respond&iacute;a con nada m&aacute;s que elogios, comentarios morbosos de todo lo que me gustaba de ella y uno que otro peque&ntilde;o consejo para hacerme sentir lo mejor posible. Una vez que comenz&oacute; a ser m&aacute;s cuidadosa con sus dientes y a usar m&aacute;s su leng&uuml;ita me llev&oacute; directo al para&iacute;so. Comenz&oacute; a acelerar m&aacute;s y m&aacute;s intentando llevarlo cada vez m&aacute;s adentro, no pudo llegar hasta el fondo; pero debo reconocer que se esmer&oacute; bastante intent&aacute;ndolo, algunas veces lo sacaba para lamerlo y besarlo, ayud&aacute;ndose con su suave manito la que aprovecha de masturbarme cada vez que lo sacaba de su boca, y luego continuaba chup&aacute;ndomelo y meti&eacute;ndoselo hasta el fondo. Con una de mis manos le tomo su pelito para tener visual completa de su sucia boquita y que este no se ensuciara, y al mismo tiempo con la otra acariciaba su cabecita. Con tal incre&iacute;ble estimulaci&oacute;n no le tom&oacute; mucho tiempo para llevarme hasta estar a punto de acabar, le advierto que no faltaba mucho, para evitar llenarle su boquita de mi semen pensado que lo rechazar&iacute;a por completo, pero hizo caso omiso y sigui&oacute; a pesar de mi advertencia. Para el cl&iacute;max no se detuvo en ning&uacute;n momento a pesar del semen de mi eyaculaci&oacute;n, nunca me hab&iacute;a hecho acabar tan rico. A pesar de haber terminado con el orgasmo m&aacute;s intenso de mi vida, nada la deten&iacute;a en su tarea; determinada a darme placer, a pesar de que mi pene estaba poco a poco m&aacute;s fl&aacute;cido y mi semen escapaba por los costados de su boquita terminando en mi zona p&uacute;bica, complet&oacute; su misi&oacute;n d&aacute;ndome tierno besitos en mi glande que me provocaban fuertes espasmos de placer post eyaculaci&oacute;n. Fue indescriptible, me llev&oacute; al para&iacute;so y nuestra cama se convirti&oacute; en una nube en la que me encontraba flotando drogado de placer. Jam&aacute;s, en los seis a&ntilde;os que llevamos juntos me hubiera imaginado algo as&iacute;. Me sonri&oacute; muy coqueta con restos de semen aun en su boquita y mejillas, fue al ba&ntilde;o a limpiar el pecado que le qued&oacute;, para volver con algo de papel sanitario y limpiar tiernamente y con mucho cuidado mi pene y toda huella que haya quedado. Al terminar me salt&oacute; encima en un abrazo de oso en el que nos reconciliamos despu&eacute;s de tanto tiempo, entre arrumacos y caricias nos dispusimos a dormir lo poco que quedaba de noche, y lo &uacute;ltimo que me dice es:<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;name por abandonarte durante tanto tiempo, te juro que desde ahora har&eacute; lo que sea por hacerte feliz.<\/p>\n<p>Sellamos nuestro pacto con el beso m&aacute;s apasionado y profundo de nuestra vida.<\/p>\n<p>Por fin las cosas comenzaban a mejorar, pero sin tener idea alguna de los l&iacute;mites a los que llegar&iacute;amos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La seguida de relatos que estoy a punto de confesar ante ustedes narran mis m&aacute;s profundas e &iacute;ntimas experiencias vividas, fantas&iacute;as y conflictos. Todos estos vienen acompa&ntilde;ados por cierta sensaci&oacute;n de liberaci&oacute;n y desahogo, puesto que no siempre me he mantenido al margen de lo incorrecto, es m&aacute;s, son muchos los inocentes que se ven [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19333,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31284","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19333"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}