{"id":31317,"date":"2021-09-09T22:00:00","date_gmt":"2021-09-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-09T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-09T22:00:00","slug":"el-aislamiento-en-casa-de-la-tia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-aislamiento-en-casa-de-la-tia\/","title":{"rendered":"El aislamiento en casa de la t\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31317\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 26<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Gonzalo y acabo de cumplir 22 a&ntilde;os. A continuaci&oacute;n les voy a relatar como las dos semanas de aislamiento por Covid que parec&iacute;an ser las m&aacute;s aburridas de mi vida, se convirtieron en d&iacute;as que jam&aacute;s en la vida me voy a olvidar.<\/p>\n<p>Era noviembre de 2020 y yo a&uacute;n ten&iacute;a 21 a&ntilde;os. Por las medidas de prevenci&oacute;n por el Covid me pasaba los d&iacute;as encerrado en casa mientras mis padres trabajaban la mayor parte del d&iacute;a, ya que ambos son m&eacute;dicos y eran considerados como trabajadores esenciales.<\/p>\n<p>Una calurosa ma&ntilde;ana de domingo me despert&eacute; cerca del mediod&iacute;a como ya era costumbre para m&iacute; cuando no ten&iacute;a ning&uacute;n compromiso antes del mediod&iacute;a. Mam&aacute; y pap&aacute; estaban de guardia y, a pesar de que los extra&ntilde;aba y ten&iacute;a ganas de pasar un domingo familiar, agradec&iacute;a tener la casa para mi solo. Acostumbrado a la soledad matutina de fines de semana, ya me hab&iacute;a armado mi rutina; desayunaba algo liviano, entrenaba una hora en el peque&ntilde;o pero &uacute;til gimnasio que pap&aacute; hab&iacute;a armado para mi en el garaje y luego me met&iacute;a a la ducha para dejar correr el agua caliente por mi cuerpo mientras me hac&iacute;a una hermosa paja matutina para arrancar el d&iacute;a bien liviano. Despu&eacute;s de superada la adolescencia, la masturbaci&oacute;n se volvi&oacute; para mi casi terap&eacute;utica, ya que me ayudaba a liberar tensiones. Y desde que me hab&iacute;a peleado con mi ex novia Romina hac&iacute;a ya varios meses, solo hab&iacute;a tenido algunas pocas ocasiones de sexo espor&aacute;dico.<\/p>\n<p>Mientras sal&iacute;a de la ducha y terminaba de secarme, escuch&eacute; el ringtone de llamada de mam&aacute; que sonaba en el comedor; llegu&eacute; a atender justo antes que mam&aacute; cortara.<\/p>\n<p>-hola ma, todo bien?<\/p>\n<p>-hola hijo, no tanto. Nos acaban de hisopar a tu pap&aacute; y a m&iacute; por contacto estrecho con un caso positivo.<\/p>\n<p>-Uh! Que baj&oacute;n ma. Y ahora?<\/p>\n<p>-Tenemos unas horas hasta que llegue el resultado Gon. Por lo pronto preparate un bolso con tus cosas. Si somos positivos te vas a tener que ir a quedar a lo de la tia Kari.<\/p>\n<p>La frase de mam&aacute; me hizo sentir como un preso que acababa de escuchar su condena.<\/p>\n<p>-A lo de la t&iacute;a Kari? Por qu&eacute; a la casa de ella ma? No me puedo ir a quedar a lo de Fede?<\/p>\n<p>-No Gonzalo, ya hable con la mam&aacute; de Fede y &eacute;l se fue al sur a pasar unos d&iacute;as con el padre. As&iacute; que no te queda otra que irte a lo de la t&iacute;a. Igual tenemos que esperar el resultado. Por ah&iacute; tenemos suerte y da negativo.<\/p>\n<p>-Pa! Bueno ma, avisame ni bien sepas.<\/p>\n<p>-Si hijo, y perd&oacute;n! Pero no tenemos muchas opciones.<\/p>\n<p>Colgu&eacute; el tel&eacute;fono con una mezcla de tristeza y furia. Sab&iacute;a que mam&aacute; y pap&aacute; no ten&iacute;an la culpa, pero yo tampoco y, si mam&aacute; y pap&aacute; estaban contagiados, era yo quien iba a tener que pasar dos semanas aburrido en la casa de mi t&iacute;a Karina.<\/p>\n<p>No es que no quiera a mi t&iacute;a, en realidad fue una de las que me cr&iacute;o mientras mis padres terminaban sus carreras de medicina. Karina no era en realidad mi t&iacute;a sangu&iacute;nea, sino que era la mujer de mi t&iacute;o Rub&eacute;n, el hermano mayor de mam&aacute;. Pero como estuvieron casados desde antes que mam&aacute; me tuviera a m&iacute;, para nosotros siempre fue la t&iacute;a Karina. En ese entonces ella ten&iacute;a 52 a&ntilde;os; lo recuerdo porque tiene dos a&ntilde;os m&aacute;s que mam&aacute;. Hasta hace un par de a&ntilde;os me encantaba pasar tiempo en casa de mis t&iacute;os, pero desde que mi t&iacute;o Rub&eacute;n falleci&oacute; a causa de un C&aacute;ncer que lo mat&oacute; en pocos meses, el hogar de mis t&iacute;os dej&oacute; de ser una casa medianamente alegre y pas&oacute; a ser una casa que en la que se respiraba tristeza. Por lo que mam&aacute; contaba, a la t&iacute;a se le estaba haciendo muy cuesta arriba superar la p&eacute;rdida de su esposo y cada vez estaba m&aacute;s hundida en la depresi&oacute;n. Cuando mam&aacute; me dijo que deb&iacute;a pasar esas dos semanas en casa de la t&iacute;a Karina, la &uacute;nica imagen que se me vino a la cabeza fue la de esa viuda demacrada y repleta de angustia. Para no sentirme tan mal intente convencerme que, quiz&aacute;, era tiempo de agradecerle a la t&iacute;a el esfuerzo que hizo por mi al cuidarme de chico y tratar de hacerle algo de compa&ntilde;&iacute;a en su tristeza. Ese auto consuelo no sirvi&oacute; de mucho; mi parte m&aacute;s ego&iacute;sta me hac&iacute;a sentir mucha bronca por tener que ir a pasar dos semanas a lo de la t&iacute;a llorona.<\/p>\n<p>Un par de horas despu&eacute;s son&oacute; mi celular avis&aacute;ndome que ten&iacute;a un nuevo mensaje de mam&aacute;, lo abr&iacute; con la ilusi&oacute;n de que el resultado del hisopado fuese negativo pero la ilusi&oacute;n se desmoron&oacute; cuando abr&iacute; el mensaje: &ldquo;los dos positivos, ya habl&eacute; con la t&iacute;a, te espera&rdquo;.<\/p>\n<p>Mi condena ya era firme as&iacute; que me dedique a armar mi valija para pasar lo que, hasta ese momento me parec&iacute;an las dos semanas m&aacute;s horribles de mi vida. Unas cuantas mudas de ropa, mi notebook, mi Play Station, algunos apuntes de la facultad y una sensaci&oacute;n horrible de impotencia eran todo mi equipaje. Siempre me caracteric&eacute; por sacar alg&uacute;n aspecto positivo de las cosas y lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute; en ese momento es que estaban anunciados d&iacute;as de intenso calor y la t&iacute;a Karina ten&iacute;a una enorme piscina en el patio de atr&aacute;s. Por lo menos iba a poder nadar y broncearme todo lo que quisiera mientras la t&iacute;a llorisqueaba por los rincones.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de casa, me sub&iacute; a un taxi y en poco m&aacute;s de media hora me encontraba parado en la puerta de la casa de mi t&iacute;a. Desde el velorio del t&iacute;o Rub&eacute;n que no la ve&iacute;a; la &uacute;ltima imagen que ten&iacute;a de ella era de una mujer de 1,70 de altura, con el t&iacute;pico f&iacute;sico de una se&ntilde;ora cincuentona; caderas anchas al igual que su cintura, considerables tetas siempre cubiertas por dem&aacute;s y afectadas un poco por la gravedad, y un rostro bastante maltratado por la tristeza en las que predominaban las marcas de expresi&oacute;n y algunas arrugas. Y para coronar la imagen de la desdicha de la t&iacute;a, durante el velorio ten&iacute;a su pelo repleto de canas y todo enmara&ntilde;ado ante un intento in&uacute;til de arreglar un mal corte.<\/p>\n<p>Toqu&eacute; el timbre de la hermosa y espaciosa casa que hab&iacute;a heredado mi t&iacute;a de su difunto esposo pero no sali&oacute; nadie, toqu&eacute; varias veces m&aacute;s sin obtener respuesta. Me qued&eacute; sentado en la entrada pensando en que iba a hacer si mi t&iacute;a no volv&iacute;a mientras veo que en la esquina doblar una mujer con una enorme bolsa de compras. Estaba seguro que no era mi t&iacute;a pero la sorpresa me invadi&oacute; cuando lleg&oacute; a la puerta de la casa y me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>-Hola gonzi! Al fin venis a visitar a tu t&iacute;a, solamente por obligaci&oacute;n jaja &ndash; dijo la t&iacute;a con tono ir&oacute;nico.<\/p>\n<p>-T&iacute;a!! No te hab&iacute;a reconocido &ndash; sin darme cuenta me qued&eacute; recorriendo a mi t&iacute;a con la mirada de pies a cabeza sin poder creer lo que ve&iacute;a.<\/p>\n<p>A&uacute;n conservaba sus anchas caderas pero esta vez muy bien lucidas bajo una calza verde oscuro que se le ajustaba muy bien al cuerpo. El tiempo dedicado al entrenamiento se ve&iacute;a reflejado en una cintura de avispa que hac&iacute;a que su culo se vea m&aacute;s grande y formado. Sus tetas segu&iacute;an igual de enormes, pero se notaba que la t&iacute;a hab&iacute;a modificado completamente su guardarropas, porque la mitad de su enormes ubres luchaban por escapar de una ajustada blusa negra con un amplio escote. Todo la transformaci&oacute;n de la t&iacute;a iba acompa&ntilde;ada de un hermoso corte de pelo que le ca&iacute;a sobre los hombros con un negro azabache que reflejaba el sol de tanto que brillaba. Y para coronar semejante cambio, ten&iacute;a los ojos hermosamente delineados, la cara perfectamente maquillada en la que ya no se notaban casi las marcas de la edad y un labial rojo suave adornando sus carnosos labios.<\/p>\n<p>-Eh querido! Tan vieja estoy que ya no me reconoces?<\/p>\n<p>-No t&iacute;a, al contrario, sos otra mujer desde la vez que te vi en&hellip; bueno, ya sabes &ndash; antes de terminar la frase me di cuenta que hab&iacute;a metido la pata.<\/p>\n<p>-En el velorio del t&iacute;o Rub&eacute;n, no pasa nada mi vida! Me cuesta pero de a poquito voy saliendo del duelo &ndash; dijo la t&iacute;a con una sonrisa pero con un atisbo de dolor en los ojos.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n t&iacute;a! No te quer&iacute;a hacer acordar. Sabes que para meter la pata soy un especialista &ndash; dije, tratando de cambiar de tema.<\/p>\n<p>-Olvidate Gonzi! Veni, pasa. Cuando tu mam&aacute; me dijo que ven&iacute;as a quedarte dos semanas sal&iacute; corriendo al supermercado para atender a mi sobrino preferido.<\/p>\n<p>Cuando entr&eacute; a la casa de la t&iacute;a me di cuenta que ella no era la &uacute;nica que hab&iacute;a sufrido cambios; la casa tambi&eacute;n parec&iacute;a otra. Hab&iacute;a dejado de ser esa casa de gente vieja llena de antig&uuml;edades y fotos en blanco y negro para pasar a ser una casa completamente moderna, con muebles nuevos, una tele enorme, una decoraci&oacute;n hermosa en tonos de negro y grises, y hasta una notebook nueva en un moderno escritorio. Lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; de todo fue la incursi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en la casa de la t&iacute;a ya que ni ella ni mi difunto t&iacute;o eran muy habilidosos en los avances del siglo XXI.<\/p>\n<p>-Guau t&iacute;a! Te quedo preciosa la casa &ndash; dije mientras giraba la cabeza hacia todos lados.<\/p>\n<p>-Te gusta? Segu&iacute; el consejo de la psic&oacute;loga y cambi&eacute; todo lo que me hac&iacute;a acordar a tu t&iacute;o. Y una empresa de decoraci&oacute;n hizo todo esto. Todav&iacute;a no me acostumbro a tanta modernidad pero para eso lo tengo a mi sobrinito ahora, jaja &ndash; brome&oacute; ella mientras se agachaba a guardar algunas cosas en el bajo mesada y pod&iacute;a ver como una fin&iacute;sima tanga blanca se dejaba ver bajo la ajustada y transl&uacute;cida calza verde.<\/p>\n<p>&ldquo;Deja de mirarle el culo a tu t&iacute;a enfermo&rdquo; me dije a mi mismo mientras dentro m&iacute;o se libraba una batalla entre la libido y lo correcto. Segu&iacute; mirando los cambios de la casa pero de vez en cuando la vista se me iba casi por instinto hacia las anchas nalgas de la t&iacute;a, que a&uacute;n con sus imperfecciones me segu&iacute;a pareciendo atractivo.<\/p>\n<p>Me asom&eacute; al patio trasero y not&eacute; que la t&iacute;a se hab&iacute;a preocupado por mantener la piscina limpia y en condiciones. Sab&iacute;a que ese hermoso espacio verde era el lugar donde iba a pasar gran parte de mis dos semanas en esa casa.<\/p>\n<p>-Que linda que est&aacute; la pile t&iacute;a! La usas o la ten&eacute;s de adorno nada m&aacute;s? &ndash; pregunt&eacute; mientras en mi imaginaci&oacute;n se formaba una imagen de la t&iacute;a en malla. No pod&iacute;a creer que pod&iacute;a llegar al punto de sentir tanto morbo por la mujer que, pr&aacute;cticamente, me hab&iacute;a criado.<\/p>\n<p>-Obvio que la uso! Con los calores que est&aacute; haciendo me paso la mayor parte del d&iacute;a en el patio.<\/p>\n<p>-Espero que no te moleste la compa&ntilde;&iacute;a de tu sobrino, jaja &ndash; dije, tanteando la situaci&oacute;n para ver si las intenciones de la t&iacute;a eran similares a las m&iacute;as.<\/p>\n<p>-Para nada Gonzi! Al contrario, ya me aburr&iacute;a de estar todo el d&iacute;a sola en esa pileta tan grande.<\/p>\n<p>Una respuesta normal de cualquier t&iacute;a que no mostraba ninguna se&ntilde;al de que ella tenga otras intenciones. Decid&iacute; calmarme y meterme la idea en la cabeza que era mi t&iacute;a y que no pod&iacute;a dejar que mis hormonas me controlen.<\/p>\n<p>El d&iacute;a transcurri&oacute; normal; la t&iacute;a se dedic&oacute; a mimarme con su excelente habilidad culinaria y, tanto en el almuerzo como en la cena, me llen&eacute; al punto de casi explotar. Pero mis pensamientos libidinosos no me abandonaron tan f&aacute;cilmente; para cocinar, la t&iacute;a Kari se hab&iacute;a encajado un delantal de cocina negro uno o dos talles m&aacute;s chicos que hac&iacute;a que la curvatura de sus pechos y el timbre de sus pezones se vean a la perfecci&oacute;n. Intentaba desviar la mirada pero cada movimiento de la t&iacute;a hac&iacute;a que sus enormes ubres rebotaran haci&eacute;ndome saltar la vista. No s&eacute; si la t&iacute;a se habr&aacute; dado cuenta de mi lujuriosa vista clavada en sus pezones, pero por momentos no me importaba. La cena transcurri&oacute; con charlas t&iacute;picas de una t&iacute;a y un sobrino que hace mucho que no se ven.<\/p>\n<p>-Tia, me voy a dormir que estoy muerto. &ndash; le dije mientras soltaba un amplio bostezo y me acariciaba la panza despu&eacute;s del manjar que la t&iacute;a hab&iacute;a preparado.<\/p>\n<p>-Bueno mi amor. Yo me quedo un ratito jugando con la compu y despu&eacute;s me voy a la cama. Tu mam&aacute; me dijo que dorm&iacute;s hasta tarde. Yo ma&ntilde;ana arranco tempranito porque tengo mi sesi&oacute;n de terapia con Fernanda por video llamada. Vos dorm&iacute; tranquilo.<\/p>\n<p>-Dale t&iacute;a, gracias! Que descanses, hasta ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Me fui a la habitaci&oacute;n que la t&iacute;a hab&iacute;a preparado para mi y me acost&eacute; en la amplia y hermosa cama con s&aacute;banas limpias con aroma a lavanda mientras por la ventana entraba la tenue luz de los faroles del patio trasero. Pas&eacute; media hora dando vueltas en la cama sin poder sacar de mi cabeza las carnosas tetas de la t&iacute;a. Iba a pasar 14 d&iacute;as en su casa y decid&iacute; que ten&iacute;a que aprovechar los momentos de soledad para descargar el tanque. Agudic&eacute; el o&iacute;do y despu&eacute;s de asegurarme que la t&iacute;a estaba entretenida con el Candy Crush comenc&eacute; a masajear mi pene ya erecto para luego comenzar masturbarme fervorosamente bajo las suaves s&aacute;banas. Tuve un largo e intenso orgasmo que se manifest&oacute; en una gran cantidad de leche espesa y olorosa. La excitaci&oacute;n me hab&iacute;a hecho olvidar de todo, incluso de tener algo a mano para limpiar tanta producci&oacute;n. Decid&iacute; improvisar y us&eacute; mi ropa interior para absorber la mayor cantidad de semen derramado posible, pero sin darme cuenta que uno de los potentes chorros hab&iacute;a ido a parar a las impecables s&aacute;banas. Me dorm&iacute; sin darme cuenta.<\/p>\n<p>La luz del sol que se colaba por la ventana me despert&oacute;, mir&eacute; la hora y eran las 9 de la ma&ntilde;ana; demasiado temprano, por lo que intent&eacute; en vano volver a dormirme. Me estir&eacute; luego de una reconfortante noche de sue&ntilde;o y decid&iacute; darle la sorpresa a la t&iacute;a de desayunar con ella. Pero antes de girar el picaporte de la puerta record&eacute; que la t&iacute;a deb&iacute;a estar en su sesi&oacute;n de terapia online. No quer&iacute;a interrumpirla porque sab&iacute;a que su terapia era lo que la hab&iacute;a sacado de la depresi&oacute;n m&aacute;s profunda y era importante que tenga sus sesiones en paz. Intent&eacute; hacer tiempo hasta que las ganas de orinar me obligaron a salir de la habitaci&oacute;n. Emprend&iacute; mi caminata por el pasillo hasta el ba&ntilde;o sigiloso como un ninja, entr&eacute; al ba&ntilde;o mientras escuchaba la voz lejana de la t&iacute;a en el living y la respuesta de su psic&oacute;loga a trav&eacute;s de los parlantes de su computadora. Ya en el ba&ntilde;o, orin&eacute;, lave mis manos y mi cara, y sal&iacute; del ba&ntilde;o con el mismo sigilo con el que hab&iacute;a entrado. Antes de dar el segundo paso de vuelta a mi habitaci&oacute;n mi nombre en la voz de mi t&iacute;a me hizo detenerme de golpe. Ten&iacute;a bien claro que las sesiones de terapia de cualquier persona son privadas y nadie debe invadirlas, pero por qu&eacute; la t&iacute;a hablaba de mi en su sesi&oacute;n? No deb&iacute;a hablar de su difunto esposo y como superar su p&eacute;rdida? Esas preguntas hicieron que mi curiosidad le gane a mi moral y decid&iacute; acercarme silenciosamente por el pasillo hasta que ambas voces se hicieran perfectamente entendibles.<\/p>\n<p>-Y cuando lleg&oacute; tu sobrino a tu casa Kari? &ndash; pregunt&oacute; la psic&oacute;loga con vos apacible.<\/p>\n<p>-Ayer Fer. Cuando lo vi no pod&iacute;a creer que hab&iacute;a crecido tanto. A ese nene pr&aacute;cticamente lo cri&eacute; yo y para mi era mi sobrinito chiquito. Pero cuando lo vi en la puerta de casa me encontr&eacute; con un hombre de 21 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Y eso que te gener&oacute; Kari?<\/p>\n<p>-Al principio mucha tristeza y nostalgia por el paso del tiempo. Como que el nene que yo vi crecer hoy es un hombre y yo de a poco me voy convirtiendo en una vieja. Pero una vez que Gonza entr&oacute; a mi casa esa sensaci&oacute;n se convirti&oacute; en una especie de alegr&iacute;a; otra vez ten&iacute;a la presencia de un hombre en casa, es mi sobrino, lo s&eacute;, y me da verg&uuml;enza decir esto, pero por momentos me sent&iacute; un poquito excitada. &ndash; confes&oacute; la t&iacute;a con voz cada vez m&aacute;s tenue por si alguien m&aacute;s que su terapeuta escuchaba su pol&eacute;mico y depravado secreto.<\/p>\n<p>Mientras tanto yo segu&iacute;a parado en el pasillo escuchando descaradamente como mi t&iacute;a hablaba de mi en su sesi&oacute;n. No me hab&iacute;a dado cuenta pero al escuchar la palabra &ldquo;excitada&rdquo; en la voz de la t&iacute;a, mi verga se hab&iacute;a despertado de un momento a otro y hab&iacute;a empezado a masajearlo por encima de mi b&oacute;xer limpio. Por un momento me invadi&oacute; la culpa y me pregunt&eacute; como pod&iacute;a ser tan cerdo de estar escuchando una charla privada mientras me tocaba la pija, pero ese pensamiento se esfum&oacute; cuando not&eacute; que la charla de la t&iacute;a con su psic&oacute;loga segu&iacute;a centrada en mi.<\/p>\n<p>-Tranquila Kari! &ndash; dijo la psic&oacute;loga con su voz tranquilizadora &ndash; esto es perfectamente normal y no hay motivos para que pienses que sos una degenerada.<\/p>\n<p>-Pero es mi sobrino Fer. Anoche lo ve&iacute;a ac&aacute; sentado en la mesa conmigo y por momentos sent&iacute; que estaba cenando con Rub&eacute;n durante nuestros primeros encuentros. Encima hasta tiene un parecido con Rub&eacute;n, con la diferencia que Gonza se nota que se entrena duro y se le nota incluso por arriba de la ropa. Y por momentos hasta sent&iacute; que el no dejaba de mirarme las tetas. Ay! No ves que soy una enferma Fer? Empec&eacute; hablando de Rub&eacute;n y ahora estoy hablando del cuerpo de mi sobrino &ndash; mientras hablaba, la t&iacute;a agachaba y meneaba la cabeza de un lado a otro sin poder mirar a su psic&oacute;loga en la pantalla.<\/p>\n<p>-Fernanda! Calmate&hellip; no sos ninguna enferma &ndash; prosigui&oacute; la pac&iacute;fica voz que sal&iacute;a de la computadora &ndash; esto que te est&aacute; pasando le pasa a muchas personas y no solo con sus sobrinos, sino con sos hijos.<\/p>\n<p>-Y si te digo que anoche me masturb&eacute; pensando en Gonzalo tambi&eacute;n es normal? &ndash; contest&oacute; la t&iacute;a mientras se tapaba la boca y sus ojos solo reflejaban culpa.<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n es perfectamente normal Karina. &ndash; Volvi&oacute; a tranquilizar Fernanda. &ndash; en el plano de la fantas&iacute;a vos te pod&eacute;s excitar con cualquier cosa, incluso con tu sobrino. Vos sabes que eso est&aacute; mal si pasara al plano de lo real, pero mientras solo forme parte de tu fantas&iacute;a no ten&eacute;s que sentir ninguna culpa Kari.<\/p>\n<p>-Ay! Gracias Fer. No te das una idea lo mal que me sent&iacute; anoche cuando&hellip; bueno, eso que te dije reci&eacute;n. &ndash; dijo la t&iacute;a con la voz un poco m&aacute;s calmada como si se hubiese sacado una pesada mochila de encima.<\/p>\n<p>-Te entiendo Kari. Est&aacute;s en la etapa final de un duelo y hoy ten&eacute;s un hombre en tu casa que no es tu marido y que te genera cosas lindas. Es normal sentir culpa en el proceso. Ya se nos acaba el tiempo, disfruta el tiempo con tu sobrino y el que tengas para vos sola, nos vemos la semana que viene.<\/p>\n<p>-Dale Fer! Hasta la semana que viene, gracias. &ndash; se despidi&oacute; la t&iacute;a mientras cerraba su notebook y se levantaba de su escritorio.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a parado en el pasillo, at&oacute;nito despu&eacute;s de escuchar la reveladora charla de mi t&iacute;a Karina con su psic&oacute;loga. La culpa se hab&iacute;a trasladado a m&iacute; por unos segundos, pero se fue cuando note que, mientras escuchaba la conversaci&oacute;n, estaba masajeando muy lentamente mis 18 cm de carne que explotaban de dureza. Volv&iacute; a mi habitaci&oacute;n intentando repasar en mi cabeza todas las frases de mi inter&eacute;s que la t&iacute;a hab&iacute;a dicho; soy parecido a quien fue el amor de su vida, le gusta mi cuerpo, se masturb&oacute; pensando en m&iacute; y su terapeuta le dijo que, mientras sus fantas&iacute;as no se hagan reales, era todo perfectamente normal. Era informaci&oacute;n muy valiosa que me hab&iacute;a ca&iacute;do del cielo y estaba dispuesto a usarla para que la fantas&iacute;a de mi t&iacute;a Karina se haga realidad.<\/p>\n<p>Me acost&eacute; en la cama con la absoluta seguridad de que mi t&iacute;a ni siquiera sospechaba que hab&iacute;a escuchado su charla. Mientras segu&iacute;a con la mano en mi dura entrepierna, el ruido de la puerta corrediza del patio me hizo frenar de golpe y asomarme por la ventana. La t&iacute;a hab&iacute;a salido rumbo al patio luciendo un traje de ba&ntilde;o enterizo color amarillo brillante, con un vaso de jugo de naranja en la mano y su celular en la otra. Esto se pon&iacute;a cada vez mejor; iba a disfrutar el espect&aacute;culo de la t&iacute;a metida en la pileta mientras ella pensaba que yo dorm&iacute;a. Dej&oacute; su vaso y su celular en una peque&ntilde;a mesa de pl&aacute;stico junto al borde y se fue metiendo al agua poco a poco por los escalones. Nad&oacute; hasta una amplia colchoneta inflable y se subi&oacute; para recibir el intenso sol de frente. Mientras iba subiendo el ritmo de mi auto masaje, disfrutaba de la hermosa vista que me brindaba la curvatura de mi t&iacute;a en la piscina y mi cabeza comenzaba a idear planes para que, antes que terminen las dos semanas, sea la t&iacute;a quien me acaricie la entrepierna.<\/p>\n<p>Pero para m&iacute; sorpresa, yo no era el &uacute;nico en esa casa que disfrutaba de la excitaci&oacute;n matutina. A los pocos minutos de haber subido a la colchoneta, la t&iacute;a desat&oacute; la tira superior de su sexy malla y dejo sus enormes tetas al aire. Pero iba a mejorar m&aacute;s cuando un &aacute;gil movimiento de sus dedos desabrocharon el bot&oacute;n de su entrepierna y comenz&oacute; a masturbarse. Sus dedos se mov&iacute;an fren&eacute;ticamente por los anchos y oscuros labios de su vagina, y de vez en cuando se perd&iacute;an dentro de esa h&uacute;meda y sensual cueva. La t&iacute;a mov&iacute;a su pelvis y debajo de forma tan en&eacute;rgica que la colchoneta generaba olas en la pileta. Si exist&iacute;a un escenario perfecto para mi paja matutina, era ese. Tuve un orgasmo m&aacute;s largo y m&aacute;s intenso que la noche anterior y dej&eacute; las s&aacute;banas mucho m&aacute;s sucias y olorosas. No me importaba, lo &uacute;nico que pasaba por mi cabeza en ese momento era que muy pronto iba a tentar a la t&iacute;a Kari para agradecerle todo lo que hab&iacute;a hecho por m&iacute;.<\/p>\n<p>Tuvo varios orgasmos mudos, o al menos que no se escucharon desde la ventana. Pasaron algunos minutos, ella volvi&oacute; a darse un chapuz&oacute;n para refrescarse y volvi&oacute; caminando a la casa por el caminito de cemento. Despu&eacute;s de un rato, cerca de las 11 am, escuch&eacute; como los pasos de la t&iacute;a se acercaban por el pasillo, golpe&oacute; la puerta y entr&oacute; sin esperar el permiso, t&iacute;pico de chusma, o de mirona. A pesar de que mis latidos iban muy r&aacute;pido, me hice el dormido y la t&iacute;a se acerc&oacute; mientras susurraba mi nombre. Cuando abr&iacute; los ojos divis&eacute; su imperfecta pero sensual silueta, envuelta en una bata de toalla azul, sosteniendo un plato con tostadas y una taza de caf&eacute;. Me dio los buenos d&iacute;as y me dijo que en media hora llegaba su vecina Gladys para almorzar con nosotros porque hac&iacute;a mucho tiempo que no me ve&iacute;a. Yo no me acordaba para nada de Gladys, pero iba a ser una interrupci&oacute;n para los planes que ten&iacute;a con la t&iacute;a. Asent&iacute; con la mejor sonrisa simulada y sal&iacute; de la cama solo en ropa interior para ver la reacci&oacute;n de la t&iacute;a; no pudo evitar mirar mi entrepierna por un segundo pero su mirada se desv&iacute;o hacia el enorme manch&oacute;n de mis jugos en las s&aacute;banas. Con tanta excitaci&oacute;n me hab&iacute;a olvidado de limpiar y ahora la t&iacute;a sab&iacute;a que no era la &uacute;nica aficionada a la paja bajo ese techo. Lo &uacute;nico que me sali&oacute; en ese momento fue la est&uacute;pida excusa de los sue&ntilde;os h&uacute;medos y salir caminando nervioso hacia el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me di una ducha r&aacute;pida, me puse un short de ba&ntilde;o rojo y una musculosa negra bien apretada al cuerpo; el calor era mi excusa perfecta para lucir mis atributos delante de la t&iacute;a. Luego de unos minutos en mi habitaci&oacute;n, me di cuenta que la t&iacute;a ya se hab&iacute;a encargado de sacar las sabanas manchadas y poner unas limpias; esperaba que no las haya olido de muy cerca. Pero el tema de las sabanas no me preocup&oacute; demasiado; la t&iacute;a tambi&eacute;n pod&iacute;a saber algunos secretitos m&iacute;os. Son&oacute; el timbre y me apresur&eacute; a perfumarme y peinarme un poco para completar mi outfit.<\/p>\n<p>Al llegar al living, la t&iacute;a Karina abrazaba fervorosamente a una mujer un poco m&aacute;s baja y rellenita que ella con su cabello casta&ntilde;o oscuro decorado por unos delicados reflejos rubios. Gladys era unos a&ntilde;os mayor que la t&iacute;a y se le notaba en algunos detalles, pero eso no la imped&iacute;a vestirse de forma provocativa al igual que la t&iacute;a; quiz&aacute; haya sido ella su asesora de moda. Las calzas y la remera deportiva dejaban ver un cuerpo de una mujer cincuentona algo gordita pero con curvas bastantes pronunciadas; tetas un poco m&aacute;s chicas que la de la t&iacute;a pero bien formadas y con hermosas pecas, su culo era mucho m&aacute;s peque&ntilde;o pero con una forma divina.<\/p>\n<p>-Ay! Pero como creciste Gonzalito, no puedo creerlo! La &uacute;ltima vez que te vi todav&iacute;a no hab&iacute;as terminado el primario &ndash; la t&iacute;pica frase de se&ntilde;ora que no te ve despu&eacute;s de mucho tiempo vino acompa&ntilde;ada de un asfixiante abrazo. Al ser mucho m&aacute;s alto que Gladys, sent&iacute; como la dureza de unas tetas de quir&oacute;fano se apoyaban en mi abdomen. Decid&iacute; jugar el papel de t&iacute;mido.<\/p>\n<p>-Hola Gladys! C&oacute;mo est&aacute;s? Ya era hora de que venga a visitar a la t&iacute;a Kari &ndash; dije mientras mir&eacute; a la t&iacute;a con una sonrisa entre inocente y picarona. Al mirarla not&eacute; que el acercamiento f&iacute;sico de Gladys no le hab&iacute;a gustado mucho y estaba ah&iacute; parada con el ce&ntilde;o fruncido. Los celos de la t&iacute;a con Gladys pod&iacute;an ser una herramienta perfecta para animar a la t&iacute;a a hacer realidad sus fantas&iacute;as, as&iacute; que deje el papel de t&iacute;mido y saqu&eacute; algunos halagos de la galera.<\/p>\n<p>-Ay! Qu&eacute; bueno que andes por ac&aacute; otra vez Gonzalito! Ya est&aacute;s hecho todo un hombre. &ndash; dijo Gladys con vos dulce mientras pasaba su suave mano por mi cachete y terminaba en mi ment&oacute;n. Gladys segu&iacute;a buscando contacto f&iacute;sico y eso a la t&iacute;a ya la incomodaba al punto de no poder disimularlo.<\/p>\n<p>-Y ya tengo 21 Gladys. Pero vos segu&iacute;s siempre igual desde la &uacute;ltima vez que te vi, no pasan los a&ntilde;os para las chicas del barrio, jaja &ndash; bromee intentando introducir a la t&iacute;a en la charla para no ponerla demasiado nerviosa.<\/p>\n<p>-Bueno, vamos a comer que se enfr&iacute;a la comida &ndash; interrumpi&oacute; la t&iacute;a con una sonrisa bastante mal actuada.<\/p>\n<p>Durante el almuerzo, Gladys fue la protagonista de la charla bombarde&aacute;ndome a preguntas sobre los a&ntilde;os que no me hab&iacute;a visto. A pesar de que no ten&iacute;a el m&iacute;nimo inter&eacute;s en ese tema, le prest&eacute; toda mi atenci&oacute;n respondiendo cada una de sus preguntas mientras, de vez en cuando, ella hac&iacute;a un r&aacute;pido paneo de mi cuerpo con su mirada. Ella hab&iacute;a apoyado sus codos en la mesa procurando apretar sus tetas con los brazos para que se notaran mejor, por lo que yo respond&iacute;a con una leve miradita a su amplio escote.<\/p>\n<p>La t&iacute;a Kari hab&iacute;a quedado casi al margen de la charla y, salvo alg&uacute;n que otro comentario aislado, no hab&iacute;a podido ser part&iacute;cipe del interrogatorio de su amiga. El enojo y los celos de la t&iacute;a iban en aumento; al terminar de comer, junt&oacute; la mesa con un gesto casi de furia, por lo que decid&iacute; que el plan de los celos ya hab&iacute;a sido suficiente.<\/p>\n<p>-T&iacute;a, me encantar&iacute;a quedarme a charlar un rato m&aacute;s, pero qued&eacute; de ir a correr con un amigo. Les molesta si me voy? &ndash; ment&iacute; para seguir con la siguiente fase de mi plan. Se not&oacute; un atisbo de alivio en la cara de la t&iacute;a al saber que ya no iba a estar al acecho de Gladys.<\/p>\n<p>-Pero si querido! Anda tranquilo y divertite con tu amigo. Yo me quedo charlando un ratito m&aacute;s con Gla y despu&eacute;s ya me quedo toda la tarde en la pile. &ndash; contest&oacute; la t&iacute;a un poco m&aacute;s relajada. Sent&iacute; que lo de la pile hab&iacute;a sido una especie de invitaci&oacute;n pero no me quise apresurar.<\/p>\n<p>-Gracias t&iacute;a! Te quiero! Dejo el celular cargando ac&aacute; en la mesada t&iacute;a &ndash; dije mientras enchufaba el aparato en la pared. Lo que la t&iacute;a ni Gladys notaron fue que antes de dejar el celular, abr&iacute; la aplicaci&oacute;n para grabar voces y apret&eacute; REC.<\/p>\n<p>Si la charla con su psic&oacute;loga hab&iacute;a sido valiosa para mi plan, una charla con su mejor amiga tambi&eacute;n iba a serlo. Me desped&iacute; de las dos amigas con un cari&ntilde;oso beso y sal&iacute; por la puerta principal para correr algunos minutos. Mi plan era correr al menos una hora, pero la ansiedad por escuchar la &iacute;ntima charla entre la t&iacute;a y Gladys me hizo volver diez minutos antes. Mientras corr&iacute;a, otra vez cruz&oacute; por mi cabeza que lo que estaba haciendo era incorrecto y por momentos me plante&eacute; cortar con semejante locura. Pero desist&iacute; de esa idea en el momento despu&eacute;s de cruzar las puertas de la casa de la t&iacute;a.<\/p>\n<p>Entr&eacute; y al asomarme al patio vi a la t&iacute;a tomando sol en una amplia reposera mientras jugaba con su celular. Abr&iacute; la puerta corrediza del patio procurando que la t&iacute;a escuche, le avis&eacute; que ya hab&iacute;a vuelto y que iba a entrar a la ducha. Ella me saludo con un amplio gesto de la mano y sigui&oacute; con la mirada en su tel&eacute;fono. Me acerqu&eacute; a la mesada y tom&eacute; mi celular que a&uacute;n segu&iacute;a grabando, me met&iacute; en el ba&ntilde;o, deje correr el agua para evitar sospechas y puse &ldquo;play&rdquo; a la grabaci&oacute;n de cincuenta minutos. Apenas se escuch&oacute; la puerta al cerrarse cuando yo sal&iacute;, la voz de la t&iacute;a salt&oacute; furiosa.<\/p>\n<p>-&not;Sos una desubicada total Gladys!<\/p>\n<p>-Ay! Por qu&eacute; Karina?<\/p>\n<p>-Casi te le tiras encima a Gonzalo. No paraste de mirarlo desde que lleg&oacute;.<\/p>\n<p>-Ay perd&oacute;name! Pero yo que culpa tengo que tu sobrino est&eacute; tan fuerte?<\/p>\n<p>-Ah, listo. Te terminaste de desubicar. Ahora te quer&eacute;s coger a Gonzalito?<\/p>\n<p>-Gonzalito! Jaja, me haces re&iacute;r. Gonzalito ya tiene 21 a&ntilde;os y est&aacute; que se parte solo Karina.<\/p>\n<p>-Pero es mi sobrino Gladys. Como le vas a mostrar las tetas as&iacute; a mi sobrino delante de m&iacute;.<\/p>\n<p>-Si el problema es que lo haga delante tuyo, m&aacute;ndalo a casa, jaja.<\/p>\n<p>Gladys sigui&oacute; tom&aacute;ndole el pelo a la t&iacute;a y eso jugaba a mi favor. Lo que menos me importaba mientras escuchaba la grabaci&oacute;n era la calentura de Gladys conmigo, sino la reacci&oacute;n de la t&iacute;a ante la amenaza de que su amiga tuviera a su sobrino antes que ella.<\/p>\n<p>-Basta Gladys! No hablemos m&aacute;s del tema porque me sigo enojando.<\/p>\n<p>-Ay Karina! No te hagas! Si vos tambi&eacute;n sabes muy bien que tu sobrino es un potro. &ndash; la voz de Gladys se interrumpi&oacute; en seco y luego se escuch&oacute; un peque&ntilde;o grito de sorpresa &ndash; Ay Karina! No ser&aacute; que Gonzalito te quiere dar alguna alegr&iacute;a?<\/p>\n<p>-Pe-pero c&aacute;llate! Desubicada! &ndash; Tartamude&oacute; la t&iacute;a nerviosa. &ndash; Pens&aacute;s que todo el mundo son unos degenerados como vos?<\/p>\n<p>-Ay Kari! Estas tartamudeando y te pusiste muy nerviosa. Te conozco hace muchos a&ntilde;os para que me andes ocultando secretos. Vos tampoco paraste de mirarlo desde que lleg&oacute;, no? &ndash; interrog&oacute; Gladys con vos de polic&iacute;a. Por unos segundos se hizo un silencio inc&oacute;modo y volv&iacute; a escuchar la voz acongojada de la t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Por favor Gladys! Cortala con el tema de Gonzalo que me estoy poniendo nerviosa! Es mi sobrino y no tengo ning&uacute;n pensamiento retorcido m&aacute;s que el amor de una t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien Kari! Si me lo dec&iacute;s as&iacute;, te creo. Pero que vos no lo mires con deseo no significa que yo no lo pueda hacer. El tampoco dej&oacute; de mirarme las tetas y el culo desde que llegu&eacute;. Y si no me ment&iacute;s, no tendr&iacute;a porque molestarte que pase a visitarme uno de estos d&iacute;as.<\/p>\n<p>-Pero vos est&aacute;s loca Gladys! Si se llegan a enterar los padres, como les explico que el nene se encam&oacute; con una vecina mientras yo sab&iacute;a todo?<\/p>\n<p>-Son secretos Karina! Como los tiene todo el mundo. Y yo creo que Gonzalito sabe guardar uno. Adem&aacute;s, vos pens&aacute;s que un pibe de 21 a&ntilde;os le va a contar a los padres sus proezas sexuales?<\/p>\n<p>-Si, que se yo, por ah&iacute; soy demasiado estructurada y me tengo que relajar un poco m&aacute;s. Al menos eso me hizo entender mi psic&oacute;loga.<\/p>\n<p>-Hablaste con tu psic&oacute;loga por la visita de Gonzalo? Bueno, que el tema principal no haya sido Rub&eacute;n ya es un avance, no?<\/p>\n<p>-S&iacute;, creo que ten&eacute;s raz&oacute;n. La psic&oacute;loga me dijo que mientras todo pase en el plano de la fantas&iacute;a, no era nada malo.<\/p>\n<p>-Ajaa! Entonces te lo quer&eacute;s coger a Gonzalito! Viste que te conozco! Pero no te sientas mal amiga. Vos viste el bulto apretado debajo de ese short? Yo casi que me babeaba sola, jaja.<\/p>\n<p>-C&aacute;llate est&uacute;pida! Que si vuelve y te escucha me muero de la verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>-Pero tiene 21 a&ntilde;os Karina de mi coraz&oacute;n! Si no est&aacute;n haciendo deporte, est&aacute;n cogiendo o se est&aacute;n haciendo la paja; son sus principales aficiones a esa edad. Y no te olvides del detalle que es el sobrino de tu marido, con vos no comparten sangre. No s&eacute; si ser&iacute;a tan terrible. Ese detalle lo sabe la psic&oacute;loga?<\/p>\n<p>-No, no me acuerdo hab&eacute;rselo contado.<\/p>\n<p>-Ay Karina! Te cay&oacute; un regalo del cielo, aprov&eacute;chalo mi amor. Aunque sea pueden ser unos d&iacute;as en los que te olvides un poco de tu dolor. Y volviendo al tema de Gonzalo, sabes que se va a matar a pajas si est&aacute; catorce d&iacute;as sin coger, no?<\/p>\n<p>-Creo que ya lo hizo Gla! Hoy a la ma&ntilde;ana cuando le llev&eacute; el desayuno a la cama hab&iacute;a varios manchones en las s&aacute;banas limpias y un olor agr&iacute;o bastante fuerte.<\/p>\n<p>-No ves que tengo raz&oacute;n Kari! Te lo digo como tu mejor amiga; si no vas a aprovechar vos a ese bomb&oacute;n, ll&aacute;mame a m&iacute; que me lo como en dos pancitos, jaja.<\/p>\n<p>Ambas rieron y despu&eacute;s de algunos saludos cordiales, Gladys se fue a su casa. La poca discreci&oacute;n de la atrevida amiga de la t&iacute;a me hab&iacute;a dado una mano enorme. El detalle de recordar que somos t&iacute;a y sobrina sin compartir lazos sangu&iacute;neos fue excepcional. Todo se estaba dando perfectamente para que esos catorce d&iacute;as se conviertan en casi los mejores de mi vida. La t&iacute;a le har&iacute;a caso a su amiga o a su psic&oacute;loga? Solo era cuesti&oacute;n de averiguarlo, pero algunas sorpresas m&aacute;s me iba a encontrar a lo largo del d&iacute;a. La t&iacute;a ya sab&iacute;a que mi leche era la culpable de sus s&aacute;banas manchadas y no me avergonzaba para nada; todo lo contrario, el morbo me recorr&iacute;a todo el cuerpo y cada vez me calentaba m&aacute;s el hecho de poder seducir a la t&iacute;a Kari.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la ducha y sal&iacute; con el pelo empapado a ponerme ropa interior limpia. Eleg&iacute; el b&oacute;xer m&aacute;s ajustado que ten&iacute;a junto con un short de ba&ntilde;o corto. El calor ya era considerable as&iacute; que decid&iacute; ponerme en escena con el torso desnudo para lucir mis trabajados abdominales. Volv&iacute; a abrir la puerta del patio con la intenci&oacute;n de acompa&ntilde;ar a la t&iacute;a en su tarde de pileta, pero antes de llegar a su lado, la t&iacute;a me interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-Gon! Perd&oacute;name que te moleste, pero cuando puedas no podes ver mi compu? Anda muy lenta y viste que yo no entiendo nada. Y la necesito para trabajar a la noche.<\/p>\n<p>-Ss-si, obvio t&iacute;a &ndash; contest&eacute; algo decepcionado. Pens&eacute; que los celos y las palabras de Gladys hab&iacute;an animado a la t&iacute;a pero su pedido me desconcert&oacute;.<\/p>\n<p>-Gracias mi vida! &ndash; agradeci&oacute; la t&iacute;a mientras segu&iacute;a concentrada en su celular.<\/p>\n<p>Regres&eacute; al interior de la casa y me sent&eacute; en el escritorio de la t&iacute;a mientras la miraba por el amplio ventanal del patio. Mientras hac&iacute;a un escaneo r&aacute;pido de su computadora en busca de virus, mi cabeza se hac&iacute;a una sola pregunta: &iquest;Habr&aacute; decidido hacerle caso a su psic&oacute;loga y dejar todo en el plano de la fantas&iacute;a? Si la t&iacute;a decid&iacute;a mantenerme alejado mucho tiempo m&aacute;s la respuesta se responder&iacute;a sola. El esc&aacute;ner de virus termin&oacute; y comprob&eacute; que la computadora funcionara normal, pero antes de levantarme se me ocurri&oacute; una idea; abr&iacute; el historial de navegaci&oacute;n de su navegador y las sospechas que ten&iacute;a se hicieron ciertas. Una larga lista de links de videos porno se mostr&oacute; en la pantalla dejando a mi merced las fantas&iacute;as de la t&iacute;a. El &uacute;ltimo link hab&iacute;a sido abierto quince minutos antes de mi regreso tras el ejercicio y era un video de una se&ntilde;ora madura teniendo sexo fuerte con un joven en una piscina. La lujuria otra vez me invad&iacute;a y se hac&iacute;a, literalmente, carne bajo mi short short de ba&ntilde;o. Decid&iacute; que era el momento de actuar y comprobar si nos pod&iacute;amos divertir de verdad con mi t&iacute;a Karina.<\/p>\n<p>-Ya est&aacute; t&iacute;a! Ahora anda re bien la compu, ten&iacute;a un par de virus nada m&aacute;s. &ndash; grit&eacute; desde adentro<\/p>\n<p>-Ay gracias mi vida! Sos un genio.<\/p>\n<p>-De nada t&iacute;a! Llevo dos cervezas y charlamos un rato?-pregunt&eacute; intentando el primer acercamiento. Se hicieron unos segundos de silencio y la t&iacute;a respondi&oacute; algo nerviosa.<\/p>\n<p>-Da, dale! Me encant&oacute; el plan.<\/p>\n<p>Titube&oacute; pero acept&oacute;, ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s. R&aacute;pidamente agarr&eacute; dos botellas de cerveza de la heladera y me acerqu&eacute; a la pileta. Le di un beso largo y h&uacute;medo en su mejilla y me sent&eacute; en la reposera de al lado y le di unas de las cervezas. No demostraba nervios pero evitaba el contacto visual.<\/p>\n<p>-&not;Que hermoso d&iacute;a Gonzi! &ndash; coment&oacute; la t&iacute;a intentando recurrir al t&iacute;pico tema ante una situaci&oacute;n inc&oacute;moda.<\/p>\n<p>-Si t&iacute;a, especial para estar en la pile. Gladys no se quiso quedar un rato m&aacute;s? Me cay&oacute; re bien. &ndash; los nervios de la t&iacute;a fueron en aumento con mi pregunta.<\/p>\n<p>-No mi vida! Ten&iacute;a cosas que hacer. A ella no le gusta mucho el sol, es m&aacute;s de salir de noche, como los vampiros, jaja &ndash; brome&oacute; la t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Jaja, y por momentos se le saltaban los dientes con ganas de morder me parece, no? &ndash;<\/p>\n<p>-Me imagin&eacute; que te hab&iacute;as dado cuenta. Te quer&iacute;a comer entre dos pancitos, jaja. Igual ella no era la &uacute;nica mirona de la mesa. A vos tambi&eacute;n te vi con la mirada un poco m&aacute;s abajo, jaja &ndash; los celos de la t&iacute;a se hab&iacute;an hecho presentes y me calentaba much&iacute;simo, tanto que tuve que subir una pierna en la reposera para que no se note la erecci&oacute;n que comenzaba a crecer.<\/p>\n<p>-Y un poquito si t&iacute;a, no te puedo mentir a vos! Pero ese cirujano hizo un excelente trabajo, jaja &ndash; dije con tono gracioso mientras notaba en el lenguaje corporal de la t&iacute;a como se empezaba a romper el hielo.<\/p>\n<p>-Ay, le miraste las tetas a mi amiga, desubicado! Vas a ver cu&aacute;ndo se enteren tus viejos, jajaja &ndash; amenaz&oacute; con tono gracioso.<\/p>\n<p>-Y bueno t&iacute;a, viste que por momentos a los j&oacute;venes nos manejan las hormonas.<\/p>\n<p>-Me est&aacute;s diciendo vieja pendejo mira viejas? Jaja<\/p>\n<p>Las bromas fueron y vinieron por algunos minutos. La confianza entre ambos iba en aumento y yo ya estaba preparando mi siguiente jugada. Terminamos de conversar por un rato, tome un trago largo de mi cerveza y sin previo aviso me tir&eacute; de cabeza al agua. Nad&eacute; algunos largos y me sub&iacute; a la colchoneta inflable en la que la t&iacute;a hab&iacute;a hecho sus chanchadas matutinas; casi que todav&iacute;a pod&iacute;a sentir el olor de su flujo impregnado en el cuero de la colchoneta. Una vez que estuve c&oacute;modamente acostado boca arriba en la colchoneta, estire mis piernas y dej&eacute; que el apretado bulto de mi short qued&eacute; a plena vista. Decid&iacute; no mirar a la t&iacute;a para que no se inhiba y pueda tentarse sin avergonzarse. Con la cabeza fija en el cielo, decid&iacute; seguir dando pasos de seducci&oacute;n<\/p>\n<p>-Hoy a la ma&ntilde;ana escuch&eacute; un chapuz&oacute;n en la pile y cuando me asom&eacute; eras vos t&iacute;a. Te gusta disfrutar la pile desde temprano &ndash; coment&eacute; mientras imaginaba la cara de la t&iacute;a al darse cuenta que, muy probablemente, la hab&iacute;a visto mientras se masturbaba en la misma colchoneta que yo estaba tomando sol.<\/p>\n<p>-Eh, si! &ndash; contest&oacute; titubeante -Me gusta tomar sol a la ma&ntilde;ana apenas me levanto. Se ve la pile desde la ventana de tu habitaci&oacute;n? &ndash; pregunt&oacute; ella para confirmar si hab&iacute;a sido testigo de su paja de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-Si, se ve todo t&iacute;a! Igual estaba entre dormido, me despert&eacute; un segundo, mir&eacute; por la ventana y segu&iacute; durmiendo &ndash; dije para no incomodarla m&aacute;s con la invasi&oacute;n a su privacidad.<\/p>\n<p>-Seguiste en esos sue&ntilde;os h&uacute;medos donde me manchaste todas las s&aacute;banas, jaja &ndash; brome&oacute; la t&iacute;a con voz picarona y, acto seguido, se tir&oacute; al agua de cabeza.<\/p>\n<p>La t&iacute;a ya estaba dentro de la piscina conmigo y eso era una se&ntilde;al de que la proximidad f&iacute;sica ya no la incomodaba. Luego del zambullido, ella nad&oacute; por debajo del agua y cuando estaba bajo la colchoneta se impuls&oacute; para derribarme y hacerme caer al agua. La t&iacute;a se hab&iacute;a despabilado y ten&iacute;a ganas de jugar.<\/p>\n<p>-Vas a seguir ah&iacute; como un viejo tomando sol o vamos a jugar en la pileta como cuando eras chiquito?-pregunt&oacute; desafiante mientras me salpicaba agua en la cara con sus manos y sus enormes tetas chapoteaban en la superficie del agua.<\/p>\n<p>-Jaja, ya no soy chiquito t&iacute;a! &ndash; contest&eacute; mientras le devolv&iacute;a la salpicadura de agua.<\/p>\n<p>-Ay! &ldquo;Ya no soy chiquito t&iacute;a&rdquo;-contest&oacute; ella haci&eacute;ndome burla &ndash; dale, juguemos as&iacute; se pasa el rato! Jugamos a Marco Polo? E igual que cuando eras chico, el que agarra al otro le tiene que hacer cosquillas.<\/p>\n<p>-Bueno, dale! Para recordar viejos tiempos &ndash; contest&eacute;. La verdad que una de mis &uacute;ltimas ideas era jugar al &ldquo;Marco Polo&rdquo; con la t&iacute;a, pero la posibilidad de estar con los ojos cerrados y poder tocar con mis manos alguna parte pulposa de la t&iacute;a me convencieron. Creo que a ella se le vino la misma idea. &ndash; empiezo yo! MARCO!<\/p>\n<p>-Polo &ndash; contest&oacute; la t&iacute;a mientras escapaba de m&iacute; corriendo en el agua.<\/p>\n<p>Por algunos segundos segu&iacute; gritando &ldquo;Marco&rdquo; con los ojos cerrados y caminando con mis manos al frente buscando la cara o, mejor a&uacute;n, las ubres de la t&iacute;a. Cada vez sent&iacute;a m&aacute;s cerca las respuestas de ella y el chapoteo del agua, por lo que me di cuenta que estaba buscando que la atrape. Parado en el centro de la pileta, volv&iacute; a gritar &ldquo;Marco&rdquo; y escuch&eacute; la voz de la t&iacute;a a un metro de distancia frente a m&iacute;. Me abalanc&eacute; lo m&aacute;s r&aacute;pido que pude con mis manos como garras y agarr&eacute; sus hombros. Ella no ofreci&oacute; mucha resistencia y, como dec&iacute;an las reglas del juego, comenc&eacute; a hacerle cosquillas en la panza. Aprovechaba cada oportunidad que ten&iacute;a para rozar sus enormes tetas con mis manos de forma casi imperceptible. Mientras tanto, la t&iacute;a se retorc&iacute;a entre carcajadas. En un movimiento brusco e involuntario, enganch&eacute; la tira de la parte superior de su malla y sent&iacute; como se cortaba en seco. Sus enormes pechos hab&iacute;an quedado flotando en el agua sin nada que las cubriera y, despu&eacute;s de un segundo de deslumbrarme con el espect&aacute;culo, ella atin&oacute; a subir la malla y cubrirse otra vez. Esos pocos segundos pude deleitarme con dos hermosos pezones oscuros y anchos como una dona, que llamaban a darle una mamada.<\/p>\n<p>-Pe, perd&oacute;n t&iacute;a! Fue sin querer, a veces soy re bruto jugando &ndash; dije con tono de arrepentimiento en una actuaci&oacute;n digna de un Oscar.<\/p>\n<p>-Despreoc&uacute;pate Gon! &ndash; dijo la t&iacute;a mientras trataba de encerrar sus enormes tetas en su traje de ba&ntilde;o con un nudo improvisado &ndash; Ya estaba viejita esta malla, sigamos jugando. Ahora me toca a mi<\/p>\n<p>Me di cuenta que no le dio ninguna importancia al hecho de que hab&iacute;a visto sus tetas completamente desnudas; lo tome como otra se&ntilde;al de que la t&iacute;a estaba m&aacute;s convencida por el consejo de su amiga que por el de su psic&oacute;loga. As&iacute; que decid&iacute; poner todas las fichas en la mesa y comprobar de una vez por todas si la t&iacute;a iba a darle rienda suelta a sus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Ella cerr&oacute; los ojos, puso las manos al frente y grit&oacute; &ndash; Marco.<\/p>\n<p>-Polo-susurre mientras me dirig&iacute;a hacia la colchoneta inflable. La t&iacute;a segu&iacute;a caminando ciega y sin rumbo por la pileta. En una maniobra r&aacute;pida y silenciosa, me quit&eacute; el short y la ropa interior y la dej&eacute; a un costado de la pileta; ahora s&iacute; que no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s. Me sub&iacute; a la colchoneta completamente desnudo y me sent&eacute; a esperar a la t&iacute;a para que recibiera su sorpresa.<\/p>\n<p>&not;-Marco! &ndash; grito ella algo impaciente<\/p>\n<p>-Polo &ndash; contest&eacute; fuerte mientras la colchoneta comenzaba a flotar cerca de la t&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella imit&oacute; mi movimiento y se abalanz&oacute; sobre la colchoneta. En el intento roz&oacute; mi pierna derecha mientras segu&iacute;a con los ojos cerrados e ignorando mi desnudez.<\/p>\n<p>-Sos un tramposo! No vale esconderse arriba de la colchoneta &ndash; reproch&oacute; y tir&oacute; un segundo manotazo que fue a parar a mis 18 cm de carne erecta. El contacto la dejo perpleja y quit&oacute; su mano de mi verga apresuradamente, abri&oacute; los ojos de golpe. -Ay Gonzalo! En qu&eacute; momento te desnudaste?<\/p>\n<p>-En el momento que te vi las tetas y se me par&oacute; la pija t&iacute;a. Perd&oacute;n, pero ya me apretaba much&iacute;simo.<\/p>\n<p>-Ay Gonzalo! Como dec&iacute;s esas cosas? &ndash; dijo la t&iacute;a colorada de la verg&uuml;enza con su mirada yendo de mis ojos a mi verga y viceversa.<\/p>\n<p>-Vos no estabas igual hoy a la ma&ntilde;ana cuando te metiste a la pile? &ndash; pregunt&eacute; casi a modo de acusaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Me estuviste espiando Gonzalo? &ndash; Pregunt&oacute; ella con tono indignado pero curioso.<\/p>\n<p>-Imposible no verte t&iacute;a, te estabas masturbando en el medio del patio.<\/p>\n<p>-Ay querido! Ten&eacute;s raz&oacute;n! Soy una degenerada. Que van a pensar tus pap&aacute;s de m&iacute;?<\/p>\n<p>-Si no le cont&aacute;s nada no tienen por qu&eacute; enterarse t&iacute;a &ndash; contest&eacute; tratando de aliviar tensiones y decid&iacute; hacer mi intento final. Agarr&eacute; mi falo con la mano derecha y comenc&eacute; a masturbarme mientras lo acercaba a su boca.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos segundos de duda y de mirarme con cierta desconfianza, la t&iacute;a abri&oacute; su carnosa boca y sus ojos empezaron a trasmitir lujuria. Empez&oacute; a mamarme la verga mientras llevaba su mano a la espalda para desatar el improvisado nudo de su malla y dejar que sus tetas caigan sobre el agua. Mientras ella hac&iacute;a llegar mi glande hasta su garganta, yo amasaba con mucho vigor sus carnosos pechos. Ella gem&iacute;a con cada apret&oacute;n mientras con su mano derecha se comenzaba a masturbar bajo el agua.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de varios minutos de potente succi&oacute;n y garganta profunda, baje de la colchoneta y le hice se&ntilde;as para que se acueste en los escalones que iban bajando poco a poco a la piscina. Ella se acost&oacute; y apenas se puso c&oacute;moda, desgarr&eacute; de un tir&oacute;n todo su traje de ba&ntilde;o para quedar en las mismas condiciones de desnudez. Chup&eacute; cada cent&iacute;metro de sus tetas y baje poco a poco para poner su vagina frente a mi cara. Ten&iacute;a unos labios vaginales extremadamente anchos y bien depilados. Enterr&eacute; mi lengua en toda su entrepierna mientras ella comenzaba a empaparse de fluidos. Uno, dos, tres orgasmos bien h&uacute;medos disfrut&oacute; la t&iacute;a mientras yo recorr&iacute;a toda su parte &iacute;ntima con mi boca. A esa altura ya iba a por todo, as&iacute; que decid&iacute; bajar la boca un poco m&aacute;s e intentar meter mi lengua en su culo; no hubo resistencia. La t&iacute;a tambi&eacute;n iba a por todo y mientras m&aacute;s enterraba mi lengua en sus entra&ntilde;as, m&aacute;s fuertes eran sus gemidos.<\/p>\n<p>Luego de saborear toda su vagina y su ano, me incorpor&eacute; con el agua por las rodillas y, sin decirle nada, la di vuelta de forma algo brusca. Ella me sigui&oacute; el juego y se acost&oacute; con su hermoso y redondo culo hac&iacute;a arriba. Apoy&eacute; mi verga en sus labios y comenc&eacute; a penetrarla muy despacio mientras su humedad y sus gemidos iban en aumento. En menos de un minuto ya estaba bombeando con todas mis fuerzas al ritmo de los orgasmos de la t&iacute;a Karina. Perd&iacute; la cuenta de las veces que acab&oacute;, y despu&eacute;s de algunos minutos ella sigui&oacute; dejando volar sus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>-Haceme el culo Gonzi! &ndash; susurr&oacute; ella entre gemidos mientras chupaba sus dedos &iacute;ndice y mayor para luego pasarlos por su ano a modo de lubricaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Repet&iacute; su t&eacute;cnica y escup&iacute; mi mano para humedecer mi barra de carne y lubricar la entrada al culo de la t&iacute;a. Apoy&eacute; el glande y fui empujando de a poco para no lastimarla. Ella no se preocup&oacute; por eso y empujaba fuertemente hacia atr&aacute;s con sus nalgas atrapando toda mi pija en lo estrecho de su culo. Gimi&oacute; y hasta solt&oacute; alg&uacute;n grito de dolor pero nada la detuvo. Gozaba cada segundo que mi verga estaba enterrada en su ano. Acab&oacute; algunas veces m&aacute;s y se corri&oacute; hacia delante para sacar la carne de su culo y arrodillarse delante de m&iacute;.<\/p>\n<p>-&not;Ahora te toca darle la lechita a la t&iacute;a &ndash; susurr&oacute; mientras me miraba con ojos de puta y met&iacute;a toda mi verga en su garganta hasta hacer arcadas.<\/p>\n<p>Con cada subida y bajada de sus labios succionaba muy fuerte, por lo que la leche no se hizo esperar. Inunde de semen su boca con varios chorros potentes de espesa y agria leche. Ella lo junt&oacute; todo en su boca y lo trag&oacute; mientras saboreaba cada gota de mis jugos. Limpi&oacute; cada cent&iacute;metro de mi verga con su h&aacute;bil lengua y me mir&oacute; con ojos p&iacute;caros.<\/p>\n<p>-Espero que los juegos con la t&iacute;a te sigan pareciendo divertidos &ndash; dijo ella con vos provocativa mientras saboreaba las ultimas gotas de leche en la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>-Me encanta jugar con la t&iacute;a y creo que me puedo acostumbrar a esto &ndash; contest&eacute; para luego tirarme en el agua cristalina y sentir la hermosa sensaci&oacute;n del agua tibia en mi cuerpo desnudo. La t&iacute;a me sigui&oacute; al centro de la piscina y me abraz&oacute; con todo su cuerpo mientras apoyaba sus enormes tetas en mi pecho.<\/p>\n<p>-Sabes que si tus pap&aacute;s se enteran de esto me matan, no?<\/p>\n<p>-No tienen porque enterarse, principalmente porque quiero seguir viniendo a jugar con mi t&iacute;a favorita.<\/p>\n<p>Ella me sonri&oacute; y pude ver en sus ojos la tranquilidad de un secreto bien guardado y la felicidad de haber tenido muy buen sexo despu&eacute;s de mucho tiempo. Pasamos el resto de la tarde jugando desnudos en la pileta, pasando de ser un sobrino y una t&iacute;a jugando inocentemente a ser los dos amantes m&aacute;s lujuriosos. Durante los d&iacute;as restantes del aislamiento seguimos con la misma rutina; nos divertimos de todas las formas posibles inventando juegos sexuales de todo tipo. Tuve &eacute;xito en mi plan de agradecerle a mi t&iacute;a todo lo que hab&iacute;a hecho por mi brind&aacute;ndole la compa&ntilde;&iacute;a de un sobrino amoroso y de un amante para hacer realidad todas sus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>*****************<\/p>\n<p><em>Espero que mi relato les haya gustado. Todos los personajes que aparecen en ella son producto de mi imaginaci&oacute;n y totalmente ficticios. La idea para mi pr&oacute;ximo relato es contar la misma historia, pero desde el personaje de la t&iacute;a Karina. Pero siempre estoy abierto a nuevas propuestas, as&iacute; que si alguien de los que ley&oacute; mi relato tiene una idea que considera digna de escribir, no dude en dejarlo en los comentarios.<\/em><\/p>\n<p><em>Saludos a todos los que leyeron mi relato, pronto estar&eacute; escribiendo m&aacute;s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 26<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Me llamo Gonzalo y acabo de cumplir 22 a&ntilde;os. A continuaci&oacute;n les voy a relatar como las dos semanas de aislamiento por Covid que parec&iacute;an ser las m&aacute;s aburridas de mi vida, se convirtieron en d&iacute;as que jam&aacute;s en la vida me voy a olvidar. Era noviembre de 2020 y yo a&uacute;n ten&iacute;a 21 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16866,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-31317","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16866"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31317"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31317\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}