{"id":31354,"date":"2021-09-11T22:00:00","date_gmt":"2021-09-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-11T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-11T22:00:00","slug":"el-motero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-motero\/","title":{"rendered":"El motero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31354\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fernando llevaba tiempo pensando hacer un viaje con su chica. Hac&iacute;a siete a&ntilde;os estaban juntos y cuatro conviviendo, pero desde que ambos comenzaron a trabajar como m&eacute;dicos cuadrar las vacaciones era muy dif&iacute;cil. &Eacute;l, a sus 34 a&ntilde;os, empezaba a ser un reputado traumat&oacute;logo en un hospital de la capital. Ella, Ana, tres a&ntilde;os menor que Fernando, hac&iacute;a dos que hab&iacute;a conseguido una plaza de pediatra en un centro de M&oacute;stoles. De manera que sus vacaciones nunca hab&iacute;an coincidido.<\/p>\n<p>Este a&ntilde;o s&iacute;. Por fin Fer y Ana podr&iacute;an hacer un viaje. Al inicio de su relaci&oacute;n hab&iacute;an recorrido la costa cant&aacute;brica a lomos de una Suzuki GSX R600. Los dos eran aficionados al motociclismo. Con ella hab&iacute;an hecho multitud de kil&oacute;metros por toda la Pen&iacute;nsula. Durante unos a&ntilde;os fueron asiduos al GP de Jerez y a la concentraci&oacute;n de Ping&uuml;inos.<\/p>\n<p>Poco a poco, las obligaciones y responsabilidades laborales hab&iacute;an ido apagando esa afici&oacute;n. Ana, propietaria y habitual conductora, tuvo que vender la Suzuki. La b&uacute;squeda de empleo y los primeros cambios de destino les hicieron imposible seguir con su ritmo de vida. Ahora no ten&iacute;an moto sino un SUV de Mercedes bastante m&aacute;s conservador, seg&uacute;n Ana, pero mucho m&aacute;s pr&aacute;ctico seg&uacute;n Fer.<\/p>\n<p>Llegaron el viernes a primera hora a un camping en Ca&ntilde;os de Meca, a escasos 20 minutos de Conil, de donde tan buenos recuerdos conservaban de su juventud. Incluso antes de ser parejas ambos visitaban este para&iacute;so de la costa andaluza. Aquella a&ntilde;oranza era la que les hab&iacute;a hecho elegir este destino. El camping fue &quot;imposici&oacute;n&quot; de Ana ya que dec&iacute;a que era lo &uacute;ltimo que les manten&iacute;a a aquel esp&iacute;ritu de libertad. Fer hab&iacute;a propuesto un hotel.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de montar la tienda en una de las parcelas la pareja se prepar&oacute; para pasar la ma&ntilde;ana en la playa. Por supuesto, Ana decidi&oacute; que fueran a una nudista.<\/p>\n<p>Con su melena dividida en dos trenzas y un cuerpo moldeado por el fitness, Ana luc&iacute;a espectacular. Su cara dulce le hac&iacute;a aparentar menos edad de la que ten&iacute;a. Se tumb&oacute; sobre una toalla boca arriba. Fer a su lado se deleitaban con el bello cuerpo de su novia. Sus tetas, algo peque&ntilde;as, se ve&iacute;an perfectas coronadas por un pez&oacute;n gordo y oscuro en el centro de una aureola perfectamente redonda. Su piel tostada hac&iacute;a que el conjunto luciera de un marr&oacute;n muy oscuro. Entre ellas, justo por debajo, Ana ten&iacute;a tatuado un tribal que le daban un punto atrevido a aquella cara de ni&ntilde;a buena.<\/p>\n<p>En su abdomen plano brillaba un piercing en el ombligo. Su cintura se estrechaba como pre&aacute;mbulo a sus caderas. En medio su sexo. Una rajita estrechita con una peque&ntilde;a franja de vellos negro. Sus piernas estaban bien torneadas. Fer no pudo evitar que su polla reaccionara a la lujuriosa visi&oacute;n.<\/p>\n<p>El cuerpo de &eacute;l, en cambio, no hab&iacute;a envejecido tan bien. Pese a haber hecho deporte desde joven, el trabajo le hab&iacute;a vuelto perezoso para el ejercicio. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os no se hab&iacute;a movido. Y la pandemia hab&iacute;a terminado por deshacer un cuerpo tonificado. Su barba disimulaba una peque&ntilde;a papaba. Lo que era indisimulable estando desnudo era su barriguita, que sin ser preocupante si empezaba a asomar de manera alarmante.<\/p>\n<p>Se inclin&oacute; sobre su lado derecho y se arrim&oacute; a su novia. &Eacute;sta sinti&oacute; la dureza del miembro de su novio presionar contra su pierna e incluso la humedad del l&iacute;quido preseminal:<\/p>\n<p>-Fer, pareces que est&aacute;s contento, &iquest;no?<\/p>\n<p>-Ana, es que me pones muy burro estando desnuda en la playa.<\/p>\n<p>La mujer desliz&oacute; su mano izquierda entre los dos cuerpos y alcanz&oacute; la polla de su chico. La agarr&oacute; y la comenz&oacute; a mover lentamente. Fernando suspiraba junto a su o&iacute;do y susurrando cu&aacute;nto le gustaba:<\/p>\n<p>-Joder, Ana, que buenas pajas haces<\/p>\n<p>La novia suspir&oacute; y giro su cabeza para besar a su chico. Fer la rode&oacute; con su brazo izquierdo y acarici&oacute; una de sus tetas provocando que su pez&oacute;n se endureciese:<\/p>\n<p>-Fer, no sigas que me estoy poniendo muy cachonda.<\/p>\n<p>La mujer sinti&oacute; como su co&ntilde;o se humedec&iacute;a excitado por las caricias de su novio sobre su pecho. Ella contin&uacute;o con la paja y &eacute;l comenz&oacute; a mover su cadera intentando follarse la mano de ella:<\/p>\n<p>-Disimula Fer, que cualquiera que te vea sabe lo que estamos haciendo.<\/p>\n<p>-Vamos a las rocas y me la terminas.<\/p>\n<p>-No, si te estas quieto te la hago aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Ana se gir&oacute; contra Fer. Ahora estaban encarados y sus cuerpos muy juntos. Esta posici&oacute;n era tan delatora como el movimiento de cadera del hombre pero continuaron as&iacute;. Se besaron sin dejar de tocarse. Ella, se hab&iacute;a acomodado y acced&iacute;a a la polla de su novio de manera m&aacute;s c&oacute;moda. Fer, por su parte, ten&iacute;a acceso al co&ntilde;o de ella y comenz&oacute; a acariciarlo. Pas&oacute; su mano por la estrecha franja de vellos que cubr&iacute;a la rajita de la chica. Uno de sus dedos se introdujo entre los labios vaginales.<\/p>\n<p>Se estaban masturbando mutuamente. De repente Fer comenz&oacute; a convulsionar y eyacul&oacute; contra el cuerpo y la mano de su novia. El l&iacute;quido viscoso y caliente impact&oacute; por debajo del ombligo, el resto qued&oacute; enredado en los finos dedos de Ana.<\/p>\n<p>Ella suspiraba sintiendo como los de Fer hurgaban en cada pliegue de su vagina caliente y h&uacute;meda. El hombre comenz&oacute; a moverlos dentro de ella que boqueaba intentando no gritar cuando el pulgar de su pareja presion&oacute; su cl&iacute;toris. Tuvo que acercarse a &eacute;l y morderle un hombro cuando el orgasmo la invadi&oacute; de manera morbosa, evitando as&iacute; gritar. Sus corridas sol&iacute;an ser muy escandalosas. Un ba&ntilde;o les sirvi&oacute; para refrescarse y limpiarse los restos de fluidos corporales antes de ir a comer al chiringuito del camping.<\/p>\n<p>Ana miraba la carta tras unas gafas de sol que le daban un aspecto sofisticado. Con sus dos trenzas, una camiseta de tirantas que dejaban claro que no llevaba sujetador y una faldita vaquera para tapar la carencia de braguitas, se apoyaba en una peque&ntilde;a valla que delimitaba la tarima de madera del chiringuito. Fer beb&iacute;a una cerveza observando a su novia.<\/p>\n<p>De repente, un ruido de motor llam&oacute; la atenci&oacute;n de la pareja. Ambos miraron en direcci&oacute;n a la entrada del camping. &Eacute;sta se encontraba a pocos metros del lugar donde ellos estaban. Vieron aparecer una BMW R 1250 GS Adventure de color negra. La pareja se qued&oacute; observando como maniobraba hasta quedar estacionada:<\/p>\n<p>-Vaya bicharraco -exclam&oacute; Fer.<\/p>\n<p>-Joder, como echo de menos mi Suzuki. Apunt&oacute; ella con cierta nostalgia.<\/p>\n<p>De la moto baj&oacute; un tipo alt&iacute;simo y se dirigi&oacute; a la recepci&oacute;n. La pareja sigui&oacute; hablando sobre la posibilidad de volver a contar con una moto de gran cilindrada pero los deseos de libertad de Ana, representados por la afici&oacute;n al motociclismo, eran rebatidos por la l&oacute;gica y responsabilidad de Fer:<\/p>\n<p>-Joder t&iacute;o, antes no eras tan tiquismiquis. Antes molaba viajar contigo encima de la moto. Sentir la adrenalina.<\/p>\n<p>-Ya Ana, pero para todo hay una edad. Y si queremos ser padres a corto plazo tendremos que posponer lo de la moto para dentro de unos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Bah, te has convertido en un viejoven. Ana dijo esto medio en broma medio en serio.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de liquidar un par de jarras de cerveza en el almuerzo, la pareja se encontraba bastante contenta y se dirigi&oacute; a su tienda de campa&ntilde;a. Iban abrazados y bes&aacute;ndose cuando entraron en el peque&ntilde;o igl&uacute;. Tras cerrar la cremallera comenzaron a comerse a besos. Era Ana quien llevaba la iniciativa y quien se mostraba m&aacute;s caliente. Fer se dejaba hacer tumbado en la alfombrilla.<\/p>\n<p>La chica se arrodill&oacute; a su lado y comenz&oacute; a lamer el cuello de su hombre que le acariciaba las piernas y las nalgas. Ambos estaba ya desnudos. Ana se coloc&oacute; sobre &eacute;l para seguir besando y lamiendo su cuerpo. El hombre notaba los pezones de su novia, totalmente endurecidos, clavarse en su pecho. Ella sigui&oacute; lamiendo y besando. Mordi&oacute; uno de los pezones de &eacute;l antes de continuar camino de su entrepierna.<\/p>\n<p>Ante ella, Fer luc&iacute;a una tremenda erecci&oacute;n. Su polla era de un tama&ntilde;o considerable y de buen grosor. Descapull&oacute; a su novio y se dispuso a lamer desde los huevos hasta el capullo. Tiraba de la piel hacia abajo liberando un glande de color rojo intenso. Pasaba la lengua por el frenillo antes de besar con sus labios aquella cabeza gorda y comenzar a engullirla. Lo hac&iacute;a muy despacio, abriendo los labios lo justo para que pasara el capullo, primero, y el tronco despu&eacute;s. Las venas se marcaban de manera morbosa y provocativa en la polla de su novio.<\/p>\n<p>Ana logr&oacute; introduc&iacute;rsela entera en la boca. En una maniobra de acomodo logr&oacute; que el miembro de su chico llegase hasta su garganta. Luego empez&oacute; a mover la cabeza con movimientos r&aacute;pidos y cortos, sin llegar a sacar la polla por completo, provocando un morboso sonido gutural l&iacute;quido:<\/p>\n<p>-S&iacute; Ana, s&iacute; a Fer le excitaba que su chica le hiciese gargantas profundas qu&eacute; buena comepollas eres, joder.<\/p>\n<p>Sintiendo las manos de su novio apoyadas en su cabeza marc&aacute;ndole el ritmo, Ana lo llev&oacute; hasta el l&iacute;mite del orgasmo. De repente se sac&oacute; la polla de la boca y se subi&oacute; a horcajadas sobre &eacute;l. Agarr&oacute; el miembro con su mano y lo dirigi&oacute; a su rajita. Abri&oacute; las piernas y se la fue encajando en la vagina mientras Fer se derret&iacute;a de gusto.<\/p>\n<p>La mujer dejo caer el peso de su cuerpo sobre Fer y logr&oacute; encajarla entera:<\/p>\n<p>-Ahhh, s&iacute;, joder. Ana se empal&oacute; en la polla de Fer y la sinti&oacute; llegar muy dentro.<\/p>\n<p>Apoyada con una mano en el pecho de &eacute;l, la mujer comenz&oacute; a botar sobre aquel embolo de carne. Sus nalgas golpeaban sobre el regazo de Fer y sus cuerpos sudorosos produc&iacute;an el excitante sonido caracter&iacute;stico de una buena follada. Entre jadeos y suspiros ambos llegaron al orgasmo:<\/p>\n<p>-Me corro, Ana, me corro.<\/p>\n<p>Ella, haciendo o&iacute;dos sordos, continu&oacute; botando sobre la polla de Fer hasta que una corriente el&eacute;ctrica recorri&oacute; su columna de arriba abajo y con un grito atronador alcanz&oacute; un maravilloso orgasmo. Cay&oacute; de bruces sobre el cuerpo de Fer y quedaron dormidos, ella sobre &eacute;l, mientras la polla perd&iacute;a dureza y el semen ca&iacute;a desde el co&ntilde;o de la mujer hasta las piernas del hombre.<\/p>\n<p>Ana no supo calcular cuanto tiempo estuvo dormitando cuando el calor de la tienda y lo incomodo de la postura la despert&oacute;. En cualquier caso no hab&iacute;a sido demasiado. Se visti&oacute; y abri&oacute; la cremallera para airear y poder salir del igl&uacute;. Se sorprendi&oacute; al comprobar que en la parcela vecina hab&iacute;a otra tienda. Pero de esas unipersonales. Dirigi&oacute; su mirada y se sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>Frente a ella un hombre le&iacute;a tumbado. Al sentirla, &eacute;l la mir&oacute; dedic&aacute;ndole media sonrisa antes de saludarla. Ana volvi&oacute; a meterse dentro de su tienda. Se ruboriz&oacute; ante la posibilidad de que aquel desconocido la hubiese podido o&iacute;r cuando se follaba a su chico:<\/p>\n<p>-Fer, despierta.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pasa?<\/p>\n<p>-Qu&eacute; verg&uuml;enza. Tenemos un vecino y seguro que me oy&oacute; gritar cuando foll&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Fer estall&oacute; en una carcajada.<\/p>\n<p>-Pues mejor para &eacute;l.<\/p>\n<p>Ana se sinti&oacute; incomprendida por su chico. Casi enfadada sali&oacute; de la tienda sin mirar al tipo que segu&iacute;a leyendo y tras pasar por los servicios se fue al chiringuito. Unos minutos despu&eacute;s lleg&oacute; Fer. Ana le mir&oacute; seria para luego sonre&iacute;r:<\/p>\n<p>-En el fondo te ha puesto cachonda que el tipo te oyera&#8230;<\/p>\n<p>-C&aacute;llate joder&#8230;<\/p>\n<p>-Venga Ana, que te conozco&#8230;<\/p>\n<p>Ella, simulando un enfado infantil, hizo pucheros. Hasta que Fer llam&oacute; su atenci&oacute;n:<\/p>\n<p>-&iexcl;Mira qui&eacute;n es! -dijo asombrado.<\/p>\n<p>El vecino era el motero de la BMW. Ana lo escrut&oacute;. El tipo era un maduro que rondar&iacute;a los 50 a&ntilde;os. Muy alto, de complexi&oacute;n atl&eacute;tica. Espaldas anchas, muy buen culo. Con el pelo corto y cara angulosa, ten&iacute;a un aire canalla irresistible. Se coloc&oacute; el casco y se mont&oacute; en la moto. Dirigi&oacute; la cabeza hacia donde se encontraban ellos como si se sintiese observado. Fer retir&oacute; la mirada. Ana se qued&oacute; enganchada. Algo en su interior hizo &quot;click&quot;. El t&iacute;o estaba buen&iacute;simo, le gustaban las motos y la hab&iacute;a o&iacute;do follar.<\/p>\n<p>Todo esto comenz&oacute; a dar vueltas en su cabeza y se manifestaba con una extra&ntilde;a excitaci&oacute;n. Sent&iacute;a su cl&iacute;toris latir y como su rajita se humedec&iacute;a de flujos calientes. &iquest;Un flechazo? &iquest;Un enamoramiento a primera vista? No, no pod&iacute;a ser nada de eso. Era una situaci&oacute;n de calentura transitoria:<\/p>\n<p>-Ana, Ana&#8230; -llamaba su atenci&oacute;n Fer.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;&#8230;?<\/p>\n<p>-Qu&eacute; te has quedado pillada&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo&#8230;?<\/p>\n<p>-S&iacute;, que te has quedado pillada con la moto, pero ya se larg&oacute;.<\/p>\n<p>-Ah, s&iacute;&#8230; La BMW&#8230; Es que es una puta pasada. Y t&uacute; no quieres que tengamos otra&#8230;<\/p>\n<p>-Ya lo hemos hablado, Ana. Durante los siguientes a&ntilde;os no. Adem&aacute;s, si te has quedado embarazada esta tarde&#8230; no podr&aacute;s montar en varios meses&#8230;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pasar la tarde en la playa se prepararon para ducharse antes de ir a cenar. Las duchas estaban separadas de los servicios. Eran una especie de cub&iacute;culos delimitados por unas vallas de madera que cubr&iacute;an hasta justo debajo de la cabeza. La intimidad la proporcionaba su situaci&oacute;n, bastante alejada de las parcelas y entre los pinos. Fer y Ana entraron juntos en la &uacute;ltima, la m&aacute;s alejada del pasillo de acceso. La visi&oacute;n hacia fuera del camping era a un frondoso pinar. Aunque Fer lo intent&oacute;, Ana se neg&oacute; a volver a follar en las duchas.<\/p>\n<p>Se secaron y se dirigieron hacia el chiringuito para cenar. Desde el mismo sitio donde hab&iacute;an almorzado comprobaron que la BMW de su vecino se encontraba en el estacionamiento. Ana sinti&oacute; de nuevo ese pellizco en el est&oacute;mago. Disimuladamente comenz&oacute; a buscarlo por todo el chiringuito.<\/p>\n<p>Por fin lo vio junto a la barra. Sus miradas se cruzaron. El tipo levant&oacute; su cerveza a modo de saludo. Fer se dio cuenta que Ana sonre&iacute;a a alguien a su espalda. Y se gir&oacute; para comprobar qui&eacute;n era:<\/p>\n<p>-Co&ntilde;o el de la BMW. Vamos a decirle que nos la ense&ntilde;e.<\/p>\n<p>El hombre se levant&oacute; y se dirigi&oacute; hacia el due&ntilde;o de la moto seguido de su chica. Despu&eacute;s de una r&aacute;pida presentaci&oacute;n, Fer explic&oacute; el motivo del asalto. El tipo lo entendi&oacute; y se dirigieron hacia el aparcamiento. Puso el contacto y arranc&oacute; la moto:<\/p>\n<p>-Buah, c&oacute;mo suena, joder&#8230; -se deleitaba Fer.<\/p>\n<p>-S&iacute;, su sonido es excitante. -Contest&oacute; el due&ntilde;o de la moto con una extra&ntilde;a entonaci&oacute;n sin dejar de mirar los ojos de Ana.<\/p>\n<p>La mujer se sinti&oacute; aludida. Se dio cuenta que aquel tipo la hab&iacute;a o&iacute;do gritar mientras follaba. No pudo evitar excitarse. Aquel desconocido la hab&iacute;a o&iacute;do correrse como una perra en celo. Y la verdad es que la situaci&oacute;n era tremendamente morbosa. El maduro con pinta de canalla estaba buen&iacute;simo. A Ana le pareci&oacute; m&aacute;s alto estando tan cerca. Sus b&iacute;ceps se marcaban bajo la camiseta. Sus hombros eran anchos. Su cara era de un atractivo salvaje, casi magn&eacute;tico.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de hablar sobre algunos datos t&eacute;cnicos y de dise&ntilde;o la conversaci&oacute;n sobre la moto no daba para m&aacute;s y se despidieron volvi&eacute;ndose cada uno a su sitio. Ana se hab&iacute;a quedado pillada de una manera extra&ntilde;a. Se sent&iacute;a atra&iacute;da por el magnetismo sexual de aquel maduro. Fer no se enter&oacute; de nada. Pero su novia hab&iacute;a estado manchando sus bragas de flujo durante la estancia con el tipo de la BMW.<\/p>\n<p>Estuvieron cenando durante una hora. En ese tiempo la chica no dej&oacute; de cruzar miradas con el tipo de manera disimulada para que Fer no se diera cuenta. Una de las veces ella se levant&oacute; para ir al ba&ntilde;o aprovechando que el tipo de la moto abandonaba el lugar. Se cruzaron por un segundo en cada direcci&oacute;n. Sus miradas se quedaron enganchadas de manera casi lasciva. En el ba&ntilde;o Ana no se explicaba lo que le pasaba. Era una atracci&oacute;n animal. Era como una leona en celo atra&iacute;da por un macho alfa. Se refresc&oacute; la cara y sali&oacute; hacia la mesa con Fer.<\/p>\n<p>Para intentar despejarse un poco le propuso a su novio dar un paseo por los alrededores. Durante casi una hora estuvieron paseando y charlando de sus planes y sus trabajos. Pero cuando por fin Ana hab&iacute;a borrado al tipo de su cabeza tuvo una aparici&oacute;n. Desde un mirador sobre la playa nudista y con la &uacute;nica luz de la luna llena vieron al due&ntilde;o de la moto totalmente desnudo camino del agua.<\/p>\n<p>La imagen fue impactante para Ana. El cuerpo del tipo era de infarto. Una musculatura perfectamente definida. Unos abdominales cincelados. Unas nalgas talladas en m&aacute;rmol. Un tatuaje tribal en uno de sus hombros remataba su imagen de &quot;malote&quot;. Al andar hacia el agua su miembro se balanceaba de lado a lado demostr&aacute;ndole a Ana lo bien que calzaba aquel t&iacute;o que la ten&iacute;a atrapada.<\/p>\n<p>El due&ntilde;o de la moto se meti&oacute; en el agua mientras la pareja lo observaba en completo silencio. Ninguno de los dos dijo nada y se marcharon a su tienda. Fer sac&oacute; una botella de Seegram y un par de latas de t&oacute;nica. Se sirvieron una copa y se sentaron delante de la tienda. Ana miraba de vez en cuando la tienda cerrada de su vecino y lo imaginaba desnudo ba&ntilde;&aacute;ndose en la playa bajo la luz de la luna. La conversaci&oacute;n entre ellos se hizo m&aacute;s entretenida a medida que bajaba el nivel de la botella de ginebra. Casi sin darse cuenta acabaron bastante perjudicados.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s entrar en la tienda Fer cay&oacute; en un profundo sue&ntilde;o mientras la imagen del motero desnudo permanec&iacute;a en la cabeza de Ana. Casi por inercia introdujo su mano dentro del pantal&oacute;n corto con el que dorm&iacute;a. Sus dedos pasearon por su rajita caliente desde abajo, abriendo sus labios, hasta arriba donde su cl&iacute;toris lat&iacute;a de excitaci&oacute;n. Se humedeci&oacute; los dedos coraz&oacute;n y anular en su lengua y volvi&oacute; a rozarse el cl&iacute;toris. Un leve suspiro y su libido estaba por las nubes. Se sent&iacute;a el co&ntilde;o inundado de flujo caliente. Se introdujo los dedos dentro imaginando que eran los del motero desconocido. Record&oacute; el buen rabo que ten&iacute;a y se estremeci&oacute; al imaginarse penetrada por ese enorme miembro erecto. Ech&oacute; de menos su vibrador cuando aceler&oacute; el movimiento de sus dedos contra su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a que se corr&iacute;a. Ese caracter&iacute;stico calambre cervical que anunciaba el orgasmo hab&iacute;a salido ya en direcci&oacute;n a su co&ntilde;o. Tuvo que taparse la boca con una mano para evitar gritar y ser o&iacute;da. Cerr&oacute; las piernas entorno a su otra mano haciendo fuerza y presionando su cl&iacute;toris. Su cuerpo estaba sudado. Sus pezones negros erectos. Solt&oacute; el aire de sus pulmones en un suspiro y cay&oacute; dormida por el alcohol y el orgasmo.<\/p>\n<p>Se despert&oacute; acalorada. El ambiente en la tienda era algo cargante. La sudoraci&oacute;n de sus cuerpos exhalaba alcohol y, en su caso, el olor de su flujo vaginal era un componente m&aacute;s para cargar el ambiente. Decidi&oacute; salir a ducharse. Eran las 7:30 de la ma&ntilde;ana y el camping estaba en calma total. Sali&oacute; envuelta en una toalla y corri&oacute; hasta las duchas. Ajust&oacute; la temperatura del agua y se moj&oacute; entera. Dej&oacute; que el agua recorriese cada rinc&oacute;n de su cuerpo. Las vistas del pinar al permit&iacute;an un contacto total con la naturaleza. Ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s y su melena cay&oacute; por su espalda. El agua corr&iacute;a por todo su cuerpo. Al pasar por sus pezones saltaban gotitas al vac&iacute;o. El resto continuaba por su abdomen y se met&iacute;a entre los labios de su co&ntilde;o mojando su franja de vello p&uacute;bico. Se comenz&oacute; a excitar.<\/p>\n<p>De repente una mano le tap&oacute; la boca y un cuerpo fuerte se peg&oacute; a su espalda:<\/p>\n<p>-No te asustes, soy yo&#8230; -susurr&oacute; en su o&iacute;do el motero buenorro.<\/p>\n<p>Ella gir&oacute; la cabeza para comprobarlo. No se pregunt&oacute; nada m&aacute;s. Se gir&oacute; y busc&oacute; la boca del desconocido para besarlo con pasi&oacute;n. El tipo la abrazaba y ella se agarraba a su nuca. Le met&iacute;a la lengua en su boca y la entrelazaba con la de &eacute;l. El motero pas&oacute; sus manos por los costados y descendi&oacute; su boca para besarle las tetas. El agua ca&iacute;a sobre los dos cuerpos desnudos sin poder apagar el fuego que ard&iacute;a entre ellos.<\/p>\n<p>El hombre llev&oacute; sus dedos al estrecho co&ntilde;o de Ana. Ella levant&oacute; una pierna facilitando la maniobra. Gem&iacute;a al sentirse ocupada por los dedos del desconocido. &Eacute;l la levant&oacute; en vilo y la penetr&oacute; con ella agarrada a su cuello. El primer puntazo hizo estragos en Ana. Clav&oacute; sus dientes en el poderoso hombro de su amante ahogando as&iacute; un grito delator. El motero la ten&iacute;a cogida por las nalgas mientras la empotraba contra la pared de madera que delimitaba la ducha.<\/p>\n<p>Se empleaba a fondo moviendo su cadera contra ella. Su polla, m&aacute;s grande de lo que Ana hab&iacute;a fantaseado, separaba los labios hasta el l&iacute;mite de su flexibilidad. Cada puntazo del motero mandaba su capullo al fondo de su vagina. Nunca la hab&iacute;an penetrado tan profundamente. Aquel desconocido era un excelente amante dotado de una polla incre&iacute;ble. Antes de llegar al orgasmo la devolvi&oacute; al suelo. La gir&oacute; contra el pinar y la volvi&oacute; a penetrar desde atr&aacute;s. Su co&ntilde;o volvi&oacute; a dilatarse hasta el m&aacute;ximo para acoger aquel ariete de carne ardiente. La atravesaba sin compasi&oacute;n mientras ella arqueaba su espalda.<\/p>\n<p>Agarrada a las maderas, comenz&oacute; a gemir de placer. Era la mejor follada de su vida y se la estaba dando un desconocido 20 a&ntilde;os mayor que ella. El motero aprovech&oacute; que ella arqueaba la espalda para taparle la boca y evitar que gritase. La imagen era de pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica. Un motero canalla con cuerpo de esc&aacute;ndalo y polla enorme, se follaba por detr&aacute;s a una joven desconocida en las duchas de un camping tap&aacute;ndole la boca para que su novio no la descubriese.<\/p>\n<p>Aceler&oacute; la follada contra el co&ntilde;o de aquella zorrita infiel. Ella se palmeaba el co&ntilde;o provoc&aacute;ndose m&aacute;s placer cuando sinti&oacute; que el motero tensaba su musculatura previa a su orgasmo. Por fin, con un sonido gutural, el tipo se corri&oacute; abundantemente dentro del estrecho co&ntilde;o de aquella chica. Un par de puntazos m&aacute;s y se la dej&oacute; clavada unos segundos para terminar de descargar la leche de sus cojones. Lleva meses sin follar y aquel polvo con una joven desconocida hab&iacute;a sido una puta maravilla.<\/p>\n<p>Se besaron apasionadamente y se separaron. El motero sali&oacute; de la ducha en direcci&oacute;n a su tienda. Ana se qued&oacute; para terminar de ducharse. Cuando iba camino de la suya pudo o&iacute;r el motor de la BMW. El tipo se iba del camping. Nunca m&aacute;s volver&iacute;an a verse. Ella se meti&oacute; en la tienda. Fer empezaba a despertar. La mir&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;De d&oacute;nde vienes?<\/p>\n<p>-Fui a ducharme<\/p>\n<p>-Uff, vaya resaca tengo -anunci&oacute; el novio mientras se desperezaba.<\/p>\n<p>-Anda vamos a desayunar para irnos a la playa.<\/p>\n<p>Tres meses despu&eacute;s la prueba de embarazo de Ana daba positivo. Esa noche la pareja sali&oacute; a celebrarlo. Iban a ser padres por primera vez. Fer no cab&iacute;a en s&iacute; de alegr&iacute;a. Ana no pod&iacute;a asegurar que el hijo fuera de su novio o de aquel motero desconocido que le hizo perder la cabeza en el camping.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Fernando llevaba tiempo pensando hacer un viaje con su chica. Hac&iacute;a siete a&ntilde;os estaban juntos y cuatro conviviendo, pero desde que ambos comenzaron a trabajar como m&eacute;dicos cuadrar las vacaciones era muy dif&iacute;cil. &Eacute;l, a sus 34 a&ntilde;os, empezaba a ser un reputado traumat&oacute;logo en un hospital de la capital. 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