{"id":31359,"date":"2021-09-12T22:00:00","date_gmt":"2021-09-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-12T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-12T22:00:00","slug":"el-chantaje-de-mi-hermana-mayor-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-chantaje-de-mi-hermana-mayor-i\/","title":{"rendered":"El chantaje de mi hermana mayor (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31359\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Mat&iacute;as y tengo 25 a&ntilde;os.&nbsp; Vivo en una ciudad del interior de Buenos Aires y, a continuaci&oacute;n, les voy a relatar una experiencia que sufr&iacute;, goc&eacute; y marc&oacute; mi vida para siempre, sobre todo en la forma de ver mis relaciones familiares.<\/p>\n<p>Los hechos transcurren en un fr&iacute;o junio, mientras yo transitaba mis 23 a&ntilde;os. En mi familia somos tres; Irene, mi madre, de 54 a&ntilde;os; Roc&iacute;o, mi hermana mayor que yo por dos a&ntilde;os y quien les habla. Meses antes de lo sucedido, mis padres se hab&iacute;an divorciado durante un angustiante caso de infidelidad por parte de mi padre. Tanto mi hermana como mi madre se ocuparon de guardar much&iacute;simo rencor hacia el hombre que hab&iacute;a arruinado sus vidas, y por momentos, a todo el g&eacute;nero masculino. Tras la partida de mi padre, qued&eacute; como el &uacute;nico hombre viviendo bajo ese techo, a veces sinti&eacute;ndome como blanco del odio de las mujeres de la casa. Entend&iacute;a que la ruptura de una familia de tantos a&ntilde;os hab&iacute;a sido traum&aacute;tica para todos, pero por momentos me enojaba al pensar que no deb&iacute;a soportar tanto maltrato por parte de mis convivientes, sobre todo de mi hermana Roc&iacute;o.<\/p>\n<p>As&iacute; como ellas decidieron expresar su dolor en maltratos hacia m&iacute;, yo tambi&eacute;n lo tuve que expresar de alguna forma. Desde que pap&aacute; se fue de casa, comenc&eacute; a fumar alg&uacute;n que otro cigarrillo de vez en cuando; siempre a escondidas de mam&aacute; y Roc&iacute;o porque sab&iacute;a que lo desaprobar&iacute;an completamente. Sobre todo, teniendo en cuenta que mi abuelo, el padre de mi madre, hab&iacute;a fallecido a causa del vicio del tabaco. Fumaba uno o dos cigarrillos por d&iacute;a, siempre procurando que no quede ni una pizca de olor en mi ropa o en el ambiente. Con la ayuda de chicles y perfumes pude canalizar mi dolor tranquilamente sin que nadie se enterara.<\/p>\n<p>A pesar de que el rencor con mi padre se comenz&oacute; a volcar hacia m&iacute;, todos los episodios de hostilidad eran normales: t&iacute;picas peleas de familia en las que yo terminaba siendo el culpable de todos los conflictos. Pero todo empeor&oacute; cuando mi hermana termin&oacute; con su novio definitivamente despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os de relaci&oacute;n. Cada vez que volv&iacute;a a casa sus ojos estallaban de c&oacute;lera y ni siquiera se la pod&iacute;a saludar porque su respuesta era un insulto. No se la ve&iacute;a por la casa, salvo para la cena, donde se sentaba a comer de forma voraz y no emit&iacute;a palabra alguna. Y si lo hac&iacute;a era para soltar alg&uacute;n agravio. Mientras tanto, mam&aacute; no le daba demasiada importancia al mal momento de su hija por su apretada agenda en el trabajo.<\/p>\n<p>En ese entonces, Roc&iacute;o ten&iacute;a 25 a&ntilde;os. La larga relaci&oacute;n con su ex novio y la seguridad que sent&iacute;a con &eacute;l, hab&iacute;a hecho que Roc&iacute;o se dejara de preocupar por su cuerpo; por herencia de mam&aacute;, mi hermana ya ten&iacute;a huesos anchos y baja estatura, pero el descuido de su cuerpo hizo que su rechonchez aumentara dando como resultado una chica de casi 1.60 de altura y varios kilos de m&aacute;s. Su aumento de peso se notaba en su enorme busto, su amplio culo y su cintura cada vez menos visible. Sin embargo, mi hermana a&uacute;n conservaba sus delicados y bellos rasgos faciales; hermosos ojos celeste intenso, nariz respingada, p&oacute;mulos perfectamente redondeados y su boca muy amplia y carnosa. Su cabello era otro de sus aspectos positivos ya que era uno de los pocos aspectos que cuidaba de su cuerpo; ten&iacute;a un pelo extremadamente lacio color negro azabache brillante que le ca&iacute;a delicadamente un poco m&aacute;s debajo de sus hombros.<\/p>\n<p>La p&eacute;rdida de su padre, de su novio y de su figura generaron una crisis enorme en mi hermana, quien comenzaba a tener la autoestima por el piso, no sal&iacute;a de la casa y se le pasaba en su habitaci&oacute;n haciendo quien sabe qu&eacute;. En los &uacute;nicos momentos que se la ve&iacute;a algo tranquila era mientras com&iacute;a, mejor dicho, devoraba durante la cena. La situaci&oacute;n de Roci&oacute; era casi desesperante, pero desde mi lugar de hermano maltratado no pod&iacute;a hacer mucho as&iacute; que dej&eacute; que las cosas sigan su curso, confiando que era solo una etapa y que todo iba a volver a la normalidad. Que equivocado que estaba.<\/p>\n<p>Una fr&iacute;a tarde decid&iacute; ir al patio a fumar mi segundo cigarrillo del d&iacute;a aprovechando que mam&aacute; trabajaba hasta tarde y Roc&iacute;o hab&iacute;a decidido salir a tomar algo con una de sus amigas. Sal&iacute; al patio trasero con mi campera m&aacute;s abrigada y encend&iacute; mi cigarrillo armado con rico sabor a vainilla. Cuando iba por la mitad del cigarrillo, escuch&eacute; que se abr&iacute;a la puerta corrediza del patio trasero a mis espaldas, dej&eacute; caer la colilla de forma instintiva en el c&eacute;sped y gir&eacute; r&aacute;pidamente para ver quien hab&iacute;a interrumpido mi ritual mientras expulsaba la poca cantidad de humo que quedaba en mis pulmones. Ah&iacute; estaba parada Roc&iacute;o tap&aacute;ndose la boca con la palma de su mano y con su cara invadida de sorpresa y decepci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Mat&iacute;as! &iquest;Estas fumando? -pregunt&oacute; ella con voz acusadora.<\/p>\n<p>-N-no Roc&iacute;o, no me molestes, d&eacute;jame en paz &ndash;conteste con la adrenalina t&iacute;pica de alguien que hab&iacute;a sido descubierto haciendo algo que no deb&iacute;a hacer.<\/p>\n<p>-Sabes que si se entera mam&aacute; te echa a la calle, &iquest;no? -pregunt&oacute; Roci&oacute; con tono amenazante.<\/p>\n<p>-&iexcl;No seas bocona Roc&iacute;o! Vos te la pasas comiendo y yo no te digo nada &ndash; cuando escuch&eacute; la frase de mis propios labios, me arrepent&iacute; al instante. La expresi&oacute;n en su rostro se llen&oacute; de furia y eso no era nada bueno para m&iacute;. Sab&iacute;a perfectamente el odio que ten&iacute;a mam&aacute; hacia los fumadores despu&eacute;s de la experiencia con su padre y era perfectamente capaz de echarme a la calle si se enteraba que yo ten&iacute;a el h&aacute;bito del tabaco.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Apenas vuelva mam&aacute; le cuento todo idiota!! -grit&oacute; ella y cerr&oacute; de un fuerte golpe la puerta del patio.<\/p>\n<p>El regreso anticipado de mi hermana y mi descuido me hab&iacute;an puesto entre la espada y la pared. Estaba aterrorizado, me imaginaba la cara de mi madre cuando Roc&iacute;o le cuente mi rebeld&iacute;a y eso era solo el comienzo de las consecuencias. Mir&eacute; la hora y me di cuenta que a&uacute;n faltaban dos horas para que mam&aacute; regrese a casa. Ese era el tiempo que ten&iacute;a para improvisar y convencer a mi hermana para que guarde mi secreto. Mis esperanzas se dilu&iacute;an cuando repasaba la frase que le hab&iacute;a dicho sobre su debilidad por la comida y cuando recordaba todo el rencor que ven&iacute;a acumulado hacia los hombres. Solo un milagro pod&iacute;a salvarme de semejante situaci&oacute;n. Me acerqu&eacute; a su habitaci&oacute;n y golpe&eacute; la puerta casi con las manos temblando.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ro! &iquest;Podemos hablar? -pregunt&eacute; con vos acongojada.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! &iexcl;Sal&iacute;! Anda a hacerte la valija y pensar en donde pod&eacute;s dormir esta -noche pelotudo.<\/p>\n<p>Dale Ro, perd&oacute;name. No te quise decir eso. Yo tambi&eacute;n la estoy pasando mal con toda la mierda de pap&aacute;. -dije intentando buscar algo de comprensi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Vos sos un mierda y un mentiroso igual que pap&aacute;. As&iacute; que no te gastes porque mam&aacute; se va a enterar de todo &ndash;contest&oacute; casi gritando de furia.<\/p>\n<p>-Dale Ro, abrime la puerta y hablemos. Pedime lo que quieras, cualquier cosa, pero por favor no le cuentes a mam&aacute;. Ella tambi&eacute;n esta angustiada por lo de pap&aacute; y no est&aacute; bueno sumarle un problema m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Lo hubieras pensado antes de prender un pucho idiota, ah&iacute; mam&aacute; no te import&oacute; nada. &#8211; contest&oacute; ella furiosa, pero con mucha raz&oacute;n &#8211; No pierdas tiempo Mat&iacute;as, no me vas a convencer.<\/p>\n<p>Decid&iacute; encerrarme a mi habitaci&oacute;n a esperar lo peor como un preso espera su condena a la silla. Mama llegaba en unas horas y mi intento por convencer a mi hermana de que guarde el secreto fue en vano. Imaginaba las peores reprimendas posibles y, lo que m&aacute;s me dol&iacute;a, era imaginar el llanto de mam&aacute; por culpa de mi estupidez. Pasaron algunos minutos y escuch&eacute; como se abr&iacute;a la puerta de la habitaci&oacute;n de Roc&iacute;o al otro lado del pasillo. Sal&iacute; de la m&iacute;a, todav&iacute;a con alguna esperanza de que haya un poco de compasi&oacute;n en mi hermana. Pero a partir de ese momento fue cuando me di cuenta que no la conoc&iacute;a del todo y que yo iba a ser la victima principal de su odio hac&iacute;a los hombres que tanto la hab&iacute;an lastimado y de sus perversiones m&aacute;s oscuras.<\/p>\n<p>-Queres un puchito para calmar los nervios hermano? -dijo ella sonriente y con tono burl&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dale Ro! No me jodas, por favor te lo pido -supliqu&eacute; casi con l&aacute;grimas en los ojos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay! No me digas que vas a llorar, espera que traigo la c&aacute;mara, jaja -solt&oacute; entre carcajadas mientras se ve&iacute;a el goce que le provocaba verme sufrir.<\/p>\n<p>-&iexcl;No seas as&iacute; Roc&iacute;o! Pedime lo que quieras, por favor, pero no le digas nada a mam&aacute;.<\/p>\n<p>-Mmm, no s&eacute;, puede que est&eacute; de buen humor y lo considere, pero vas a tener que hacer todo lo que te diga idiota! Porque a la primera que desobedezcas se va enterar todo el barrio de tu vicio. -dijo ella con el tono de una villana de pel&iacute;culas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si Ro! Te lo prometo &ndash;la sonrisa se me dibujo autom&aacute;ticamente en la cara sin saber los d&iacute;as que me esperaban por delante.<\/p>\n<p>-&iexcl;Bueno boludito! And&aacute; a la cocina y empez&aacute; a preparar la cena para cuando llegue mam&aacute; -Un precio bastante bajo en comparaci&oacute;n a las reprimendas de mam&aacute; si descubr&iacute;a mi secreto.<\/p>\n<p>Ya en la cocina y mucho m&aacute;s relajado ante la oportunidad que Roc&iacute;o me hab&iacute;a dado, me dispuse a hacer una rica cena para los tres. Abr&iacute; la heladera y encontr&eacute; una bolsa con papas y un trozo de carne que quedar&iacute;an muy bien al horno. Apoy&eacute; la carne en la mesada y me puse a pelar papas en la pileta de la cocina. Mientras estaba abocado a mi labor culinaria, o&iacute; los pasos de Ro que se acercaban por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Y hermanito vicioso? &iquest;C&oacute;mo va la comida? -pregunt&oacute; maliciosamente.<\/p>\n<p>-Bien Ro, pero no me digas as&iacute;, mira si se te escapa delante de mam&aacute;.<\/p>\n<p>-C&aacute;llate la boca que ac&aacute; los pedidos los hago yo, o no te quedo claro? &#8211; dijo con bronca.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien Ro &ndash;conteste con voz baja mientras por dentro deseaba que mi hermana no se vuelva loca de poder al tenerme comiendo de su mano.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; haces cocinando sin delantal? Te vas a manchar la ropita hermano. -solt&oacute; ella con tono burl&oacute;n y con claras intenciones de ridiculizarme y someterme lo m&aacute;ximo posible.<\/p>\n<p>-Ah&iacute; me lo pongo -acced&iacute; para no generar una excusa y que la reprimenda sea peor.<\/p>\n<p>No me dio tiempo a ir a buscar el delantal y se par&oacute; a mi lado mientras yo cortaba cuidadosamente las papas. La mir&eacute; de reojo para no hacer contacto visual directo y not&eacute; que estaba m&aacute;s producida de lo normal: se hab&iacute;a puesto una blusa negra bien entallada al cuerpo y muy escotada que dejaban a la vista la mitad de sus carnosas tetas blancas. Nunca hab&iacute;a notado que ten&iacute;a un lunar decorando su pecho izquierdo que le quedaba muy bien. Para acompa&ntilde;ar su sexy blusa se calz&oacute; una pollera negra por encima de las rodillas y unos borcegos del mismo color. Su pollera dejaba ver sus anchas piernas y, de vez en cuando, con el movimiento se pod&iacute;an ver sus anchos jamones que terminaban en su amplio culo. Varios meses hab&iacute;an pasado desde que hab&iacute;a visto a Roc&iacute;o medianamente decente en su vestimenta. Me di cuenta en un segundo que el hecho de tener el poder completamente sobre m&iacute; era considerado para ella una ocasi&oacute;n especial y deb&iacute;a vestirse acorde. Esto ya iba demasiado lejos y, lo peor de todo era que no sab&iacute;a que tan lejos pod&iacute;a llegar en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Muchas ideas se me pasaban por la cabeza mientras ella segu&iacute;a parada a mi lado con una sonrisa perversa y mirando con atenci&oacute;n cada uno de mis movimientos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Carne al horno con papas, que rico! -dijo ella con tono algo sarc&aacute;stico- la primera vez que te veo hacer algo &uacute;til hermanito.<\/p>\n<p>-Gracias -contest&eacute; masticando mi propia bronca.<\/p>\n<p>-De nada, porque, al fin y al cabo, vos y los hombres en general no sirven para nada &ndash;dijo con tono perturbadoramente calmad &ndash; lo &uacute;nico que vale la pena en ustedes esta de la cintura para abajo. As&iacute; habr&iacute;a que tratarlos, como un pedazo de carne. Vos no vales m&aacute;s que este pedazo de carne &ndash;dijo mientras el c&oacute;lera iba aumentando en su voz y apretaba violentamente la carne que hab&iacute;a dejado en la mesada. Levant&oacute; el trozo de carne chorreante y lo estamp&oacute; en mi cara y lo refreg&oacute; por mi ropa manch&aacute;ndome todo. Luego de mirarme con toda mi ropa sucia solt&oacute; una vil carcajada&ndash; Te dije que te pongas delantal porque te pod&iacute;as manchar hermanito, jaja.<\/p>\n<p>Estuve a punto de reaccionar y devolverle su agravio, pero de alguna manera logr&eacute; contenerme y devolverle una sonrisa extremadamente falsa. Ella se regocijaba en su poder mientras me ve&iacute;a sucio y humillado. La felicidad se dibujaba en su rostro ante la posibilidad de volcar todo su rencor en su hermano menor. Luego de masticar y tragar rabia por el asqueroso acto de mi hermana, abr&iacute; uno de los cajones de la cocina y saqu&eacute; un delantal de cuerina negra que mam&aacute; guardaba entre sus elementos de cocina. Antes de que pudiera embocar la cabeza en el orificio del delantal, mi hermana me fren&oacute; de golpe.<\/p>\n<p>-Shh! &iquest;Qu&eacute; haces hermanito? &iquest;C&oacute;mo te vas a poner el delantal arriba de la ropa toda sucia? -dijo ella manteniendo su mal&eacute;vola sonrisa mientras cruzaba los brazos bajo sus enormes ubres.<\/p>\n<p>-Bueno, espera que me voy a cambiar &ndash;dije mientras me encaminaba a mi habitaci&oacute;n a cambiarme la ropa toda manchada por la carne cruda. Ella hizo un paso para ponerse delante de m&iacute; y cortarme el paso.<\/p>\n<p>-Nada de cambiarse, sacate la ropa sucia y ponete el delantal arriba.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero Roc&iacute;o, como voy a cocinar as&iacute; en bolas? -dije intentando dar un poco de l&aacute;stima.<\/p>\n<p>-Se nota que no entendiste la charla que tuvimos hace un ratito. Sin cuestionamientos a todo lo que yo te pido era el trato. Salvo que quieras que mam&aacute; se entere que sos un pendejo vicioso. Y cambiame esa cara de enojado que te queda fea, pone una sonrisa para obedecerme.<\/p>\n<p>No contest&eacute; porque sab&iacute;a que era una batalla perdida as&iacute; que con mi mejor sonrisa actuada me saqu&eacute; toda la ropa sucia y qued&eacute; solo cubierto por mi b&oacute;xer blanco. Ella me ve&iacute;a gozando el poder que ten&iacute;a sobre m&iacute; y no paraba de recorrerme con su mirada mientras su boca dibujaba una amplia sonrisa. Me puse el delantal que era de la talla de mi madre, por lo que me quedaba extremadamente apretado y rid&iacute;culo. A trav&eacute;s de la cuerina negra se pod&iacute;a ver la silueta de mi verga dormida que se inclinaba hacia un costado. Ella segu&iacute;a riendo y gozando de la vista mientras yo segu&iacute;a cortando las papas y poniendo la carne en el horno que mi hermana hab&iacute;a usado para humillarme.<\/p>\n<p>-Mati &ndash;dijo mientras yo estaba de espaldas. Cuando me di vuelta estaba apunt&aacute;ndome con su celular y sacando varias fotos&ndash; jaja, perd&oacute;n, pero quer&iacute;a tener un recuerdo de tan hermoso momento.<\/p>\n<p>-No Roc&iacute;o, me parece que te est&aacute;s pasando &ndash;dije sin poder contener m&aacute;s mi bronca.<\/p>\n<p>-&iexcl;No te lo repito m&aacute;s Mat&iacute;as! Deja de cuestionarme porque vas a tener problemas m&aacute;s graves que una foto con un delantal. -dijo cambiando su tono al de una mam&aacute; que reta a su hijo.<\/p>\n<p>Me di vuelta sin responder y segu&iacute; cocinando. Ella segu&iacute;a a mis espaldas mirando las fotos vergonzosas que me hab&iacute;a sacado mientras yo irradiaba bronca. En ese momento me di cuenta que Roc&iacute;o se hab&iacute;a embriagado de poder, un poder que yo le hab&iacute;a concedido, y que ser&iacute;a capaz de cualquier cosa con tal de humillarme. Cuando saqu&eacute; la cena del horno, escuch&eacute; que el auto de mam&aacute; entraba al garaje. Yo a&uacute;n segu&iacute;a con el rid&iacute;culo delantal que mi hermana me hab&iacute;a obligado a ponerme as&iacute; que junt&eacute; la ropa manchada del suelo de la cocina y corr&iacute; apresuradamente a mi habitaci&oacute;n a cambiarme.<\/p>\n<p>-Hola chicos! Ya llegu&eacute; &ndash;grit&oacute; mam&aacute; despu&eacute;s de cerrar la puerta a sus espaldas&ndash; Que rico aroma a comida, &iquest;qui&eacute;n cocin&oacute;?<\/p>\n<p>-Mat&iacute;as y yo ma, hicimos carne al horno con papas -minti&oacute; Roc&iacute;o.<\/p>\n<p>-Pero que sorpresa ustedes haciendo algo juntos. Siempre se est&aacute;n llevando como perro y gato y hoy cocinaron juntos &ndash;expreso mam&aacute; con tono alegre.<\/p>\n<p>-Te quer&iacute;amos dar una sorpresa ma, sabemos que volv&eacute;s cansada de trabajar todo el d&iacute;a. -dijo Roc&iacute;o en una impecable actuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras escuchaba la conversaci&oacute;n, por dentro explotaba de bronca. No solo mi hermana me hab&iacute;a humillado y sometido a su voluntad, sino que tambi&eacute;n hab&iacute;a quedado bien parada con mam&aacute; al decirle que ella hab&iacute;a colaborado con la cena. Pero me tranquilice al recordar que no pod&iacute;a hacer nada al respecto, ten&iacute;a las manos atadas al secreto que hab&iacute;a descubierto Roc&iacute;o e iba a estar a su merced mientras ella siga en sus planes de verme derrotado. Me tranquilic&eacute; al darme cuenta que el hecho de que mam&aacute; estuviese en casa me daba un respiro de los caprichos de mi perversa hermana.<\/p>\n<p>Mientras com&iacute;amos tuvimos algunas de las banales charlas de familia. En algunas ocasiones, Roc&iacute;o me miraba con su sonrisa perturbadora y me gui&ntilde;aba uno de sus ojos azules, yo respond&iacute;a con una sonrisa casi imperceptible mientras mam&aacute; disfrutaba la cena que hab&iacute;a preparado con esfuerzo y humillaci&oacute;n. Roc&iacute;o se hab&iacute;a dejado su atuendo de ocasi&oacute;n especial y, cuando no me ve&iacute;a, no pod&iacute;a evitar bajar la mirada a sus enormes tetas apretadas en ese escote. No pod&iacute;a creer que, despu&eacute;s de toda su maldad, a&uacute;n pod&iacute;a mirar las tetas de mi hermana con cierta lujuria.<\/p>\n<p>Una vez que terminamos de cenar, mam&aacute; nos dijo que estaba muy cansada y que se iba a dormir. Yo dije lo mismo en un intento de escapar de las garras de Roc&iacute;o antes que se le ocurra alguna otra exigencia. Pero ella ya ten&iacute;a un as bajo la manga.<\/p>\n<p>-Dijiste que ibas a lavar los platos Mati &ndash;dijo Roc&iacute;o con su sonrisa macabra antes que pueda levantarme de la mesa.<\/p>\n<p>-Cierto Ro, ahora los lavo &ndash;dije con esa sonrisa que ella exig&iacute;a.<\/p>\n<p>Junt&eacute; los platos sucios de la mesa mientras mam&aacute; nos desped&iacute;a con un beso a cada uno y caminaba rumbo a su habitaci&oacute;n. Roc&iacute;o se qued&oacute; sentada en su silla con la atenci&oacute;n fijada en la pantalla de su celular. Al espiar vi que mov&iacute;a su dedo pulgar de derecha a izquierda mientras se regocijaba viendo mis rid&iacute;culas fotos. Segu&iacute; lavando los platos mientras rogaba que se termine ese maldito d&iacute;a de una vez por, pero Roc&iacute;o a&uacute;n ten&iacute;a algunos planes m&aacute;s. Se acerc&oacute; caminando por atr&aacute;s y me abraz&oacute; por los hombros juntando sus manos en mi pecho. Pod&iacute;a sentir como el peso de sus tetas ca&iacute;a en mi espalda. Era mi hermana y me estaba haciendo la vida imposible pero el contacto de ese enorme busto me gener&oacute; una enorme erecci&oacute;n que trat&eacute; de ocultar.<\/p>\n<p>-&iquest;Viste que puedo guardar un secreto mientras te portes bien hermanito? &#8211; me susurr&oacute; con su boca pegada a mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Eh, si, gracias Ro &ndash;dije m&aacute;s preocupado por ocultar el bulto entre mis piernas que por lavar los platos.<\/p>\n<p>-Hasta ma&ntilde;ana hermanito, ma&ntilde;ana a las 10 quiero el desayuno en la cama &ndash;dijo, me dio un beso entre la mejilla y el cuello y se fue saltando de alegr&iacute;a hac&iacute;a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Respir&eacute; profundo aliviado de que el d&iacute;a hab&iacute;a terminado. Ese alivio dur&oacute; poco al darme cuenta que no pod&iacute;a entender c&oacute;mo pod&iacute;a sentir excitaci&oacute;n sexual en un momento as&iacute;. Mi verga segu&iacute;a dura como una piedra bajo mi pantal&oacute;n despu&eacute;s de haber tenido un d&iacute;a horrible. Mi perturbaci&oacute;n se incrementaba a cada momento as&iacute; que decid&iacute; irme a la cama y desestresarme con una paja antes de dormir. Busqu&eacute; un video porno de mi agrado en mi celular y empec&eacute; a acariciar mi barra de carne suavemente mientras iba aumentando la presi&oacute;n y la velocidad de mi mano. Tuve un orgasmo largo e intenso que produjo un volc&aacute;n de leche espesa que fue a parar a mi ropa interior. Cuando acab&eacute; me di cuenta que no hab&iacute;a estado mirando el video en mi celular, sino que hab&iacute;a cerrado los ojos con la imagen de las tetas de Roc&iacute;o en mi mente. La situaci&oacute;n me estaba preocupando porque sab&iacute;a que esto iba a seguir por varios d&iacute;as y, principalmente, porque la humillaci&oacute;n de mi hermana despertaba una lujuria animal en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Dej&eacute; el celular en mi mesa de luz y me acost&eacute; deseando tener una noche de sue&ntilde;o reparadora para enfrentar el viernes que se ven&iacute;a. Pasaron diez minutos y mi celular vibr&oacute; anunciando la llegada de un mensaje. Mir&eacute; la pantalla implorando que no sea quien yo tem&iacute;a, pero el celular mostro el nombre &ldquo;Roc&iacute;o&rdquo; con la alerta de un nuevo mensaje. &ldquo;ven&iacute; al ba&ntilde;o que necesito algo&rdquo; rezaba el imperativo texto de mi hermana. Le contest&eacute; que me estaba quedando dormido y si no pod&iacute;a esperar hasta ma&ntilde;ana. Su respuesta fue una de las rid&iacute;culas fotos que me hab&iacute;a sacado en la situaci&oacute;n de la cocina. De mala gana y cansado, me puse un viejo pantal&oacute;n gris de entrecasa y fui al ba&ntilde;o. Golpe&eacute; la puerta y desde adentro, ella susurr&oacute; que entrara. Al entrar ella estaba parada con su sonrisa de jefa mal&eacute;vola y una tanga blanca en la mano.<\/p>\n<p>-&iquest;Que necesitas Ro? -le pregunt&eacute; con vos de dormido y sin entender nada.<\/p>\n<p>-Hermanito, me qued&eacute; sin tangas limpias. Y ahora que vos me debes algunos favores pens&eacute; que me pod&iacute;as lavar una &ndash;dijo mientras estiraba su brazo para darme su tanga. Resopl&eacute; a modo de fastidio, pero no contest&eacute; nada y agarr&eacute; la tanga. Al contacto con mis manos not&eacute; que la tela de encaje estaba h&uacute;meda, casi mojada y con el caracter&iacute;stico olor agrio de la intimidad femenina. Arrugu&eacute; la nariz para mostrar mi asco, aunque realmente la situaci&oacute;n me generaba m&aacute;s adrenalina y excitaci&oacute;n que rechazo. La tom&eacute; con la punta de mis dedos y abr&iacute; la canilla del ba&ntilde;o para lavar la tanga de mi hermana.<\/p>\n<p>-Con la lengua hermanito &ndash;dijo mostrando sus dientes y disfrutando de mi reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;No seas asquerosa Roc&iacute;o! -contest&eacute; sorprendido ante la depravada exigencia.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; de un salto, me agarr&oacute; violentamente del pelo y empez&oacute; a hablar entre dientes con furia en su voz.<\/p>\n<p>-&iexcl;Voy a ser todo lo asquerosa que quiera hijo de puta! Y vos te vas a tener que callar la boca y hacer lo que te digo, porque ya mismo la despierto a mam&aacute; y le muestro esto &ndash;dijo mientras con su mano libre me mostraba mi paquete de tabaco que, de alguna manera, hab&iacute;a encontrado hurgando en mi habitaci&oacute;n.- As&iacute; que junta mucha saliva y l&aacute;vame la tanga con la lengua hermanito.<\/p>\n<p>Con una mezcla de asco y excitaci&oacute;n acced&iacute; al ver que no ten&iacute;a opci&oacute;n. Junt&eacute; toda la saliva que pude en mi boca y comenc&eacute; a lamer la ropa interior de mi hermana mientras sent&iacute;a como el sabor de sus jugos me llenaba la lengua. El gusto de mi hermana era una mezcla de transpiraci&oacute;n y flujos que me parec&iacute;a horrible, pero de alguna manera, el contacto de su ropa interior con mi boca me comenz&oacute; a excitar. Segu&iacute; lamiendo cada vez m&aacute;s acostumbrado al agrio sabor en mi boca y cuando volv&iacute; a mirar a mi hermana, ella hab&iacute;a metido su mano bajo su pollera negra y hab&iacute;a empezado a masturbarse de forma silenciosa mientras miraba atentamente como mi lengua recorr&iacute;a lo amarillento de su tanga. Se mord&iacute;a su labio inferior y el ritmo de su mano iba aumentado mientras met&iacute;a sus dedos en la humedad de su vagina, se escuchaba de forma clara el chapoteo que produc&iacute;an sus dedos empapados de fluidos y unos segundos despu&eacute;s sus piernas se comenzaron a aflojar en un orgasmo interminable que la hizo estremecerse entera. Yo segu&iacute;a con la tanga en mi boca sin darme cuenta que la escena me hab&iacute;a generado otra erecci&oacute;n bajo mi pantal&oacute;n y que Roc&iacute;o ya hab&iacute;a notado.<\/p>\n<p>-Te das cuenta que tengo raz&oacute;n? &iexcl;Son todos unos cerdos! Se te par&oacute; la pija mientras lames el flujo de tu hermana en un tanga, depravado &ndash;dijo mientras se acomodaba la ropa y recuperaba el aliento. Se acerc&oacute; a m&iacute;, me agarr&oacute; violentamente del ment&oacute;n y meti&oacute; sus dedos enchastrados de flujo en mi boca hasta mi garganta.- As&iacute; me gusta pajerito! A las &oacute;rdenes de su hermana.<\/p>\n<p>-Roc&iacute;o, de verdad te digo. Tenemos que parar con esto, por lo menos mientras mam&aacute; est&aacute; en casa. Nos llega a ver nos mata a los dos. -dije buscando un poco cordura.<\/p>\n<p>-Sabes bien que mam&aacute; duerme como un tronco cuando vuelve de trabajar, as&iacute; que no te quieras salvar de m&iacute; hermanito. Aparte tu pija no dice lo mismo &ndash;dijo mientras me pegaba un fuerte y doloroso manotazo en mi venosa y dura pija&ndash; &iexcl;Apa! Pero que bien calza mi hermanito. Ahora te toca a vos, hacete una paja as&iacute; te vas a dormir tranquilito para obedecerme ma&ntilde;ana -dijo con la petulancia en su rostro mientras se sentaba en la tapa del inodoro.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que no iba a aceptar un &ldquo;no&rdquo; como respuesta as&iacute; que acept&eacute; sin reclamos para irme a dormir lo antes posible. Baj&eacute; mis pantalones y mis 18 cm de verga saltaron como un resorte al liberarse de la presi&oacute;n de mi ropa. Pude ver la sorpresa y la depravaci&oacute;n dibujados en el rostro de Roc&iacute;o. Comenc&eacute; a recorrer mi trozo de carne con la mano de arriba abajo cada vez m&aacute;s r&aacute;pido y luego de unos minutos, un disparo abundante de leche fue a parar a uno de los azulejos del ba&ntilde;o ante la atenta mirada de mi hermana. Mientras me volv&iacute;a a vestir ella me miraba y hac&iacute;a un gesto de aplausos.<\/p>\n<p>-Muy bien hermanito, que obediente. Vas aprendiendo a obedecer a tu hermana mayor &ndash;me dijo mientras me acercaba la cara y ol&iacute;a sus propios olores &iacute;ntimos en mi boca. Mir&oacute; el manch&oacute;n de leche en el azulejo, paso su dedo &iacute;ndice juntando gran parte del espeso l&iacute;quido y lo meti&oacute; en su boca seguido de un gesto de aprobaci&oacute;n como har&iacute;a un catador de vinos&ndash; Hasta ma&ntilde;ana hermanito, acordate que ma&ntilde;ana quiero el desayuno en la cama.<\/p>\n<p>Me quede parado en el ba&ntilde;o unos minutos sin poder comprender lo que hab&iacute;a pasado durante todo el d&iacute;a. Acept&eacute; que mi hermana me pidiera lo que quiera a cambio de guardarme un secreto, sin saber que su rencor y su crisis la hab&iacute;an llevado a lugares extremadamente lujuriosos. Se estaba vengando de todos los hombres que la hab&iacute;an llevado a ese lugar y estaba aprovechando conmigo para satisfacer sus fantas&iacute;as sexuales m&aacute;s ocultas. Yo demostraba que eso no me agradaba, aunque en el fondo me generaba una excitaci&oacute;n inexplicable y mucho morbo. Pero ella quer&iacute;a humillarme, degradarme y maltratarme, por lo tanto, yo deb&iacute;a seguir demostrando rechazo para que ella sienta que me est&aacute; maltratando.<\/p>\n<p>Esa noche dorm&iacute; de corrido, pero con muchos sue&ntilde;os muy v&iacute;vidos y reales. Se me aparecieron las tetas de mi hermana, un mont&oacute;n de tangas sucias sal&iacute;an de mi boca, trozos de carne ca&iacute;an sobre m&iacute; mientras mi hermana se masturbaba frente a m&iacute; y muchas im&aacute;genes escabrosas m&aacute;s. Pero a&uacute;n despu&eacute;s de tantas im&aacute;genes perturbadoras, me despert&eacute; con las s&aacute;banas manchadas por mis sue&ntilde;os h&uacute;medos y bien descansado para obedecer las &oacute;rdenes de Roc&iacute;o.<\/p>\n<p>Contin&uacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Mi nombre es Mat&iacute;as y tengo 25 a&ntilde;os.&nbsp; Vivo en una ciudad del interior de Buenos Aires y, a continuaci&oacute;n, les voy a relatar una experiencia que sufr&iacute;, goc&eacute; y marc&oacute; mi vida para siempre, sobre todo en la forma de ver mis relaciones familiares. 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