{"id":31500,"date":"2021-09-20T05:23:51","date_gmt":"2021-09-20T05:23:51","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-20T05:23:51","modified_gmt":"2021-09-20T05:23:51","slug":"el-consentidor-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-consentidor-ii\/","title":{"rendered":"El consentidor (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31500\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;an pasado unas 14 horas desde que Ariel se meti&oacute; en la cama cuando se despert&oacute;. Ojerosa y agotada, solo pudo comer algo y volver a la cama. Roberto, no se pod&iacute;a creer que tuviese que seguir esperando a saber que hab&iacute;a pasado ese fin de semana entre su mujer, Ariel, y el puto desconocido que lo hab&iacute;a hecho cornudo, Hans. Pero su mujer se dio la vuelta y volvi&oacute; a caer en un profundo sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>Roberto agarr&oacute; el m&oacute;vil de su mujer. Una punzada de celos atraves&oacute; su est&oacute;mago. No pod&iacute;a pasar ni un minuto m&aacute;s sin saber que hab&iacute;a pasado. En un claro estado de ansiedad el hombre manipulaba el smartphone de su mujer. Se meti&oacute; en la aplicaci&oacute;n WhatsApp y dud&oacute;. Estaba violando la intimidad de su mujer. Aquello era ruin. &Eacute;l mismo la hab&iacute;a propuesto aquel juego del cornudo-consentidor y ahora buscaba a sus espaldas una prueba de &quot;infidelidad&#39;. Cerr&oacute; los ojos. Su cabeza daba mil vueltas&#8230; al carajo, ten&iacute;a que saber algo.<\/p>\n<p>Por fin mir&oacute; la pantalla y vio que la aplicaci&oacute;n estaba llena de iconos verdes con n&uacute;meros indicando cu&aacute;ntos mensajes hab&iacute;a en cada contacto. De su hermana, de sus hijos, de su madre, de su mejor amiga. Roberto pas&oacute; por encima de todos ellos sin entrar. Buscaba los que tuviese de Hans. Y all&iacute; s&iacute; entr&oacute;.<\/p>\n<p>Lo primero que vio le hizo abrir los ojos. Eran un par de fotograf&iacute;as de aquel fin de semana. No pod&iacute;a ser. Aquello no entraba en los planes pactados. Aparec&iacute;a Ariel arrodillada ante un chico negro con un miembro descomunal. El cabr&oacute;n de Hans lo hab&iacute;a enga&ntilde;ado. De repente el m&oacute;vil son&oacute; al recibir m&aacute;s mensajes. Eran del mismo Hans.<\/p>\n<p>&quot;Qu&eacute; pasa Ariel, &iquest;c&oacute;mo has descansado?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Ngolo te env&iacute;a recuerdos u dice que el cornudo de tu marido debe estar encantado de tener una puta como t&uacute; a su lado&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Te voy a enviar las fotos y los v&iacute;deos de este fin de semana. Ya le ense&ntilde;as y le cuentas al cornudo de tu marido lo que creas o quieras, jajaja&quot;<\/p>\n<p>De repente el m&oacute;vil comenz&oacute; a sonar al recibir los archivos. Vibraba en su mano como si tuviese un orgasmo digital. Roberto miraba at&oacute;nito la llegada de v&iacute;deos y fotos.<\/p>\n<p>En la primera, a modo de presentaci&oacute;n se ve&iacute;a a su bella esposa en un dormitorio agarrada por la cintura a dos tipos. Ninguno era Hans. Uno era un chico negro. Deb&iacute;a ser el tal Ngolo del que hablaba el cabr&oacute;n de Hans. El mismo al que se la estaba chupando en la primera foto que vio.<\/p>\n<p>En otra se ve&iacute;a a Ariel, con los ojos muy abiertos y cara de sorpresa, midiendo la polla del negro con su ante brazo. Aquel rabo era algo desproporcionado. El cornudo sigui&oacute; visionando fotograf&iacute;as y dejando los v&iacute;deos para el final. Se par&oacute; en una que se ve&iacute;a las nalgas de su mujer y en medio asomando el co&ntilde;o abrazando una polla.<\/p>\n<p>Ahora abri&oacute; una en la que se ve&iacute;a la preciosa cara de Ariel apretada contra la pared mientras el tercer tipo se la follaba. El t&iacute;o se ve&iacute;a m&aacute;s joven que el resto del grupo y ten&iacute;a un cuerpo fibrado que aparec&iacute;a tensado en la imagen. Sin duda se la estaba follando fuerte.<\/p>\n<p>Por fin decidi&oacute; abrir los v&iacute;deos. El primero era una grabaci&oacute;n desde arriba. Ariel estaba arrodillada ante el poll&oacute;n del Ngol&oacute;. Se empleaba a fondo, moviendo la cabeza a lo largo de aquel ariete negro inabarcable por su boca. De vez en cuando recorr&iacute;a el tronco hasta lamerle los huevos y succionarlos sin dejar de pajeare. Despu&eacute;s volv&iacute;a a tragarse lo que pod&iacute;a de aquella verga negra.<\/p>\n<p>El tipo gru&ntilde;&oacute; y tens&oacute; su musculatura. Ella se prepar&oacute; para recibir la lechada en la boca. Ngolo grit&oacute; y solt&oacute; un primer chorro que Ariel apenas pudo contener en su boca y se le sali&oacute; por la comisura. Liber&oacute; su boca de aquella polla enorme que sigui&oacute; escupiendo lefa contra su cara y sus tetas. Todo fue grabado y jaleado por los otros dos tipos:<\/p>\n<p>-Anda zorra que te vas a hartar este fin de semana.<\/p>\n<p>De inmediato el chico m&aacute;s joven levant&oacute; bruscamente a la mujer del suelo y la puso contra la pared. La agarr&oacute; del pelo dejando su cara apretada. Le abri&oacute; las piernas con las suyas y blandi&oacute; su polla contra las nalgas de su mujer. De un puntazo fuerte la penetr&oacute;.<\/p>\n<p>Ariel grit&oacute; al sentir como la polla de aquel ni&ntilde;ato pijita la empotraba contra la pared meti&eacute;ndole la polla hasta el fondo del co&ntilde;o:<\/p>\n<p>-Cabr&oacute;n, que me vas a abrir en dos, joder<\/p>\n<p>El tipo no hizo caso y volvi&oacute; a met&eacute;rsela con fuerza. Con cada golpe de cadera el cuerpo de Ariel se levantaba y ten&iacute;a que ponerse de puntillas para mantener los pies en el suelo.<\/p>\n<p>Roberto segu&iacute;a visionando el v&iacute;deo y no daba cr&eacute;dito. Su mujer estaba siendo follada de manera salvaje por un desconocido mucho m&aacute;s joven. Lejos de resistirse, Ariel se mostraba encantada y alentaba al desconocido a que se la follara m&aacute;s fuerte. El marido cornudo nunca hubiese imaginado que a su mujer le gustase el sexo tan bestia.<\/p>\n<p>Ariel mir&oacute; a c&aacute;mara con la cara congestionada:<\/p>\n<p>-Dame m&aacute;s fuerte, cabr&oacute;n. M&eacute;tela m&aacute;s fuerte, hijo de puta.<\/p>\n<p>El ni&ntilde;ato tir&oacute; del pelo de Ariel oblig&aacute;ndola a echar la cabeza hacia atr&aacute;s y a que arqueara su cuerpo. Un grito de ambos evidenciaba que hab&iacute;an alcanzado el orgasmo. El cuerpo del tipo convulsionaba pegado al de la mujer soltando los &uacute;ltimos chorros de esperma dentro de su co&ntilde;o. El v&iacute;deo se fund&iacute;a a negro.<\/p>\n<p>Roberto segu&iacute;a boquiabierto. Nunca imagin&oacute; que aquella fantas&iacute;a suya de ser un cornudo consentidor le fuese a estallar en las manos de esta manera. Siempre pens&oacute; que ser&iacute;a menos humillante. Sent&iacute;a una extra&ntilde;a mezcla entre la rabia y el morbo. Entre los celos y la excitaci&oacute;n. Su polla llevaba un rato dura con el visionado de la org&iacute;a que hab&iacute;a protagonizado su mujer.<\/p>\n<p>Se puso de pie y fue al dormitorio dispuesto a que su mujer le diera su versi&oacute;n de los hechos. Al entrar comprob&oacute; que Ariel estaba despierta. Se miraron fijamente a los ojos. Roberto tendi&oacute; su mano y le ofreci&oacute; el m&oacute;vil a su mujer. Ella se sent&oacute; en la cama con cara de circunstancias:<\/p>\n<p>-&iquest;Me has registrado el m&oacute;vil? -pregunt&oacute; ella intentando tener una excusa.<\/p>\n<p>Ariel mir&oacute; la pantalla y vio que el siguiente v&iacute;deo estaba listo para ser reproducido. Sin mirar a su marido le dio al play. En medio del silencio tenso entre ambos, se reproduc&iacute;an las im&aacute;genes.<\/p>\n<p>Hans se encontraba arrodillado detr&aacute;s de Ariel que estaba con el cuerpo apoyado en la cama y las rodillas en el suelo. El hombre masajeaba el ano de ella, lubric&aacute;ndolo con una especie de gel. Ella no perd&iacute;a ojos de la pantalla del m&oacute;vil con una insoportable sensaci&oacute;n de verg&uuml;enza de verse en aquella situaci&oacute;n. Su marido, sentado a su lado, observaba todo aquello sinti&eacute;ndose humillado.<\/p>\n<p>En la pantalla, Hans se hab&iacute;a acomodado sobre la grupa de Ariel y ejerc&iacute;a fuerza para meterle la polla por el culo. La mujer se abr&iacute;a las nalgas con sus manos facilitando la sodom&iacute;a. El grosor de la polla del desconocido hac&iacute;a que la maniobra fuera dolorosa:<\/p>\n<p>-Joder, no me cabe<\/p>\n<p>-C&aacute;llate, que te la voy a calzar<\/p>\n<p>Ariel se quej&oacute; cuando el capullo de Hans atraves&oacute; el anillo de su esf&iacute;nter profanando su culo. Un empuj&oacute;n fuerte termin&oacute; por encajarle la polla entera. Ariel se tuvo que agarrar fuerte a las s&aacute;banas y mordi&oacute; la almohada cuando el desconocido comenz&oacute; a percutir contra su estrecho agujero. Era la primera vez que le daban por culo y lo hac&iacute;a un desconocido para ponerle los cuernos a su marido. El v&iacute;deo se interrump&iacute;a. La pareja continuaba en silencio. Sin dudas, aquello no hab&iacute;a sido buena idea.<\/p>\n<p>Roberto mir&oacute; a Ariel que permanec&iacute;a con la mirada baja hacia el m&oacute;vil, avergonzada al verse ahora en esa situaci&oacute;n:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;nes son esos dos t&iacute;os? Pregunt&oacute; Roberto.<\/p>\n<p>Ariel trag&oacute; saliva y tard&oacute; unos segundos en contestar:<\/p>\n<p>-El negro es un socio de Hans y el otro es Carlos, su hijo.<\/p>\n<p>-Joder.<\/p>\n<p>Fue lo &uacute;nico que acert&oacute; a decir Roberto. En su cabeza las im&aacute;genes de su mujer follada por aquellos tres desconocidos daban vueltas sin parar. Una vez mas, la realidad superaba con creces a la ficci&oacute;n. En sus fantas&iacute;as su mujer le pon&iacute;a los cuernos con un desconocido pero esto superaba con creces cualquier cosa que hubiese imaginado. Su mujer se hab&iacute;a montado una org&iacute;a con tres desconocidos, un padre, un hijo y un negro<\/p>\n<p>En ese momento el m&oacute;vil de Ariel volvi&oacute; a sonar al recibir un nuevo v&iacute;deo. La mujer cerr&oacute; los ojos temiendo una nueva secuencia de depravaci&oacute;n sexual con ella como protagonista. Roberto se apresur&oacute; a cogerlo y darle al play. Lo coloc&oacute; de manera que lo pudieran ver ambos.<\/p>\n<p>Era una continuaci&oacute;n del anterior. Ahora Hans, sin sac&aacute;rsela del culo, la hab&iacute;a puesto sobre su pecho al tiempo que &eacute;l se tumbaba boca arriba en el colch&oacute;n. Pas&oacute; sus brazos por las axilas de ella y cruz&oacute; las manos detr&aacute;s de su cabeza. En esta postura Ariel estaba inmovilizada y con el culo penetrado por la polla del tipo:<\/p>\n<p>-Venga Carlos, vamos a hacer cornudo a su marido con una doble penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>El chico m&aacute;s joven no lo dud&oacute; y penetr&oacute; el co&ntilde;o de la mujer. Ariel no pudo evitar gritar al sentirse totalmente ocupada por aquellas dos pollas:<\/p>\n<p>-S&iacute;, joder, qu&eacute; ganas ten&iacute;a de sentir dos pollas al mismo tiempo. Aaahhh<\/p>\n<p>Roberto ten&iacute;a los ojos abiertos, impresionado por el comportamiento lascivo de su mujer. Pese a lo que hab&iacute;an hablado nunca imagin&oacute; que su mujer fuese capaz de prestarse a hacer una org&iacute;a con tres desconocidos. Y hacerlo de esa manera tan depravada. La mujer retir&oacute; la vista del m&oacute;vil. No le agradaba nada verse en esa situaci&oacute;n delante de su marido, por m&aacute;s que hubiese sido &eacute;l quien provocase toda aquella situaci&oacute;n:<\/p>\n<p>-Para eso por favor, Roberto.<\/p>\n<p>-Quiero verlo hasta el final.<\/p>\n<p>Con un grito de Hans comenz&oacute; la cascada de orgasmos:<\/p>\n<p>-Me corro, joder, me corro. La voz de Ariel sonaba con un nivel de excitaci&oacute;n desconocido por su marido.<\/p>\n<p>Carlos fue el siguiente en descargar su leche en el interior de Ariel.<\/p>\n<p>-Joder, vaya corridas, hijos de puta. La mujer qued&oacute; exhausta, emparedada entre los dos hombre que respiraban de manera forzada despu&eacute;s de correrse dentro de aquella zorra infiel:<\/p>\n<p>-Quiero saber qu&eacute; m&aacute;s pas&oacute;, Ariel.<\/p>\n<p>-No te voy a contar todo lo que pas&oacute;, Roberto. Ya tienes suficiente para hacerte una idea.<\/p>\n<p>-Pero esto son diez minutos de v&iacute;deo y has estado 48 horas.<\/p>\n<p>-No voy a contarte nada m&aacute;s, joder. T&uacute; quer&iacute;as que te pusiera los cuernos. Me ofreciste a un desconocido en la playa, y despu&eacute;s me propusiste que me fuera con &eacute;l. Te ha salido mal porque esto ha sido muy superior a lo que hab&iacute;as fantaseado, pues te jodes. No me puedes entregar y ahora quejarte porque se te ha ido de las manos No voy a volver a hablar de este tema. Ahora, si est&aacute;s cachondo con lo que has visto te haces una paja. &iquest;Es lo que quer&iacute;a no?<\/p>\n<p>El hombre estaba rabioso, cabreado. Su mujer ten&iacute;a raz&oacute;n. &Eacute;l fantaseaba con ser un cornudo consentidor y ahora lo era por partida triple. Nunca midi&oacute; las consecuencias de hacer realidad una fantas&iacute;a tan peligrosa y ahora tendr&iacute;a que cargar con eso. Su mujer se levant&oacute; desnuda de la cama. &Eacute;l la miraba con una sensaci&oacute;n de humillante derrota que muy en el fondo le produc&iacute;a un extra&ntilde;o placer excitante.<\/p>\n<p>Ariel sali&oacute; de la habitaci&oacute;n sin mirarle y sabiendo que ahora ser&iacute;a ella quien dominase la relaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Hab&iacute;an pasado unas 14 horas desde que Ariel se meti&oacute; en la cama cuando se despert&oacute;. Ojerosa y agotada, solo pudo comer algo y volver a la cama. 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