{"id":31556,"date":"2021-09-23T22:00:00","date_gmt":"2021-09-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-23T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-23T22:00:00","slug":"la-renovacion-de-contrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-renovacion-de-contrato\/","title":{"rendered":"La renovaci\u00f3n de contrato"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31556\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola. Ya me conoces seguramente. Soy Carla, de Arequipa, Per&uacute;. Esta vez, contar&eacute; lo que me pas&oacute; cuando acced&iacute; a lo que podr&iacute;amos llamar mi primera relaci&oacute;n laboral.<\/p>\n<p>En aquella &eacute;poca, estudiaba en la facultad de derecho, ten&iacute;a 20 a&ntilde;os y hab&iacute;a terminado el cuarto semestre (hab&iacute;a perdido un a&ntilde;o por no estudiar como se debe). Viv&iacute;a en un cuarto de pensi&oacute;n con una amiga, cada quien en su habitaci&oacute;n y desayunando vimos un anuncio en el peri&oacute;dico.<\/p>\n<p>Se trataba de una convocatoria para estudiantes de derecho, econom&iacute;a, administraci&oacute;n y contabilidad para cuatro plazas de fedatarios en una instituci&oacute;n estatal. La paga no era mala, seiscientos soles mensuales, contrato por tres meses. No lo pensamos m&aacute;s y nos fuimos a inscribir.<\/p>\n<p>A la semana salieron los primeros resultados y est&aacute;bamos en la relaci&oacute;n. Pasamos a la siguiente etapa y finalmente obtuvimos las vacantes. El d&iacute;a que fuimos a firmar nuestro contrato, el jefe de la divisi&oacute;n donde trabajar&iacute;amos era un se&ntilde;or de unos cuarenta a&ntilde;os, simp&aacute;tico, no muy agraciado, de buen porte y algo serio. Nos indic&oacute; a las cuatro chicas que ingresamos las funciones que deb&iacute;amos hacer que en buena cuenta era salir a la calle a verificar que los negocios cumplan con sus obligaciones, y nos present&oacute; a nuestros compa&ntilde;eros de oficina. Al final el grupo operativo &eacute;ramos diez fedatarios, seis chicos y nosotras cuatro.<\/p>\n<p>Para suerte a Susana (mi amiga) y a mi nos toc&oacute; los primeras dos semanas hacer trabajo en oficina, llenando informaci&oacute;n en la computadora (el trabajo estaba atrasado) y formando expediente de cada negocio intervenido, mientras las otras dos chicas a quienes no conoc&iacute;amos sal&iacute;an a hacer trabajo de campo.<\/p>\n<p>El trabajo en la oficina era s&uacute;per tranquilo. Salvo las miraditas medio ma&ntilde;osas de los compa&ntilde;eros. Daniel era un fedatario de 28 a&ntilde;os, morenito, musculoso y hablador. Desde el primer d&iacute;a me cay&oacute; en simpat&iacute;a. El ambiente era bonito, mucho compa&ntilde;erismo. Lo &uacute;nico &ldquo;malo&rdquo; es que los chicos eran muy toquetones. Cada vez que les ped&iacute;a favor por alguna cosa se me acercaban mucho a hablarme o si estaba sentada apoyaban su mano en el hombro. Al principio me incomoda un poco, pero ya luego me fui acostumbrando. Dem&aacute;s est&aacute; decirles que la primera semana no gaste nada en refrigerio pues uno a uno me fueron invitando a salir a almorzar. Que mas quiere una que le inviten el almuerzo y pasar un momento en compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero luego vino el cambio. Las dos chicas que hab&iacute;an salido ahora se quedar&iacute;an en la oficina y nos tocar&iacute;a a nosotras hacer trabajo de campo. El doctor Solis, nos llam&oacute; a su oficina. All&iacute; est&aacute;bamos Susana, yo, Daniel y Alex.<\/p>\n<p>&#8211; Chicos, escojan con quien quieren salir en parejas. Necesito que les ense&ntilde;en todo para no tener inconvenientes. Ustedes (dirigi&eacute;ndose a nosotras) no se preocupen, cualquier cosa, se la comunican a mis muchachos y no pasa nada. Ok. Bien, vamos a trabajar. Buena suerte.<\/p>\n<p>Salimos y los chicos nos empezaron a explicar lo que tendr&iacute;amos que hacer. Ten&iacute;a algo de nerviosismo. Nunca hab&iacute;a estado frente al due&ntilde;o de un negocio y explic&aacute;ndole si hizo bien o mal o dej&aacute;ndole una acta de las irregularidades cometidas. Me dio algo de miedo.<\/p>\n<p>Salimos en la camioneta de la instituci&oacute;n y se quedaron Alex y Susana. El veh&iacute;culo sigui&oacute; su marcha varias cuadras m&aacute;s y Daniel le dijo al chofer que parara. Aqu&iacute; nos quedamos Carla. Bajamos.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, solo en este negocio vamos a entrar juntos. Mira y aprende ah.<\/p>\n<p>&#8211; Ok<\/p>\n<p>Entramos, y el con mucho aplomo llev&oacute; a cabo la intervenci&oacute;n. No me pareci&oacute; complicado.<\/p>\n<p>&#8211; Viste. Nada dif&iacute;cil. Ahora vamos a hacer lo siguiente. T&uacute; estos dos negocios de esta cuadra y yo estar&eacute; en la cuadra paralela. Cualquier cosa me buscas.<\/p>\n<p>&#8211; Me vas a dejar sola?, pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila. Todo te saldr&aacute; bien.<\/p>\n<p>Y Se dio media vuelta dej&aacute;ndome paradita. Respir&eacute; y me dirig&iacute; al local. Entr&eacute; y repet&iacute; casi textualmente lo mismo que Daniel hab&iacute;a dicho antes y para suerte m&iacute;a, todo sali&oacute; bien. Sal&iacute; del local y &eacute;l me estaba esperando a media cuadra. Fui a su encuentro e instintivamente lo abrac&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Vez que no era dif&iacute;cil, me dijo.<\/p>\n<p>Y as&iacute; se fueron pasando los d&iacute;as al lado de Daniel. Me invit&oacute; a almorzar todos los d&iacute;as por cierto y compart&iacute;a casi todo el d&iacute;a con &eacute;l. Hasta que lleg&oacute; el viernes.<\/p>\n<p>&#8211; Carla, hay arrancamos temprano y lo hacemos al toque ya que debemos cerrar como se merece la semana.<\/p>\n<p>&#8211; Ok.<\/p>\n<p>Con la experiencia adquirida, terminamos casi a la una. Nos encontramos en la esquina acordada sonrientes de haber terminado temprano.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos ahora a llenar los informes y los expedientes antes de ir a la oficina<\/p>\n<p>&#8211; Claro, pero a donde vamos<\/p>\n<p>&#8211; Es un sitio tranquilo, aqu&iacute; a tres cuadras.<\/p>\n<p>Entramos a un local, pens&eacute; yo que tambi&eacute;n har&iacute;amos un operativo all&iacute;, pero no. Daniel salud&oacute; con familiaridad al due&ntilde;o y le pidi&oacute; una habitaci&oacute;n. Pag&oacute; diez soles y me dijo vamos. Yo lo segu&iacute;a sin saber muy bien donde est&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&#8211; Dani, d&oacute;nde estamos?<\/p>\n<p>&#8211; Es un hostalito caleta Carla, aqu&iacute; podemos trabajar sin que nadie nos moleste.<\/p>\n<p>&#8211; Un hostal?? pero&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila bebe, voy al ba&ntilde;o, t&uacute; empieza a llenar las actas.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice, pero me sent&iacute;a nerviosa. Fuera de la habitaci&oacute;n se escuchaban algunas voces. Dani sali&oacute; del cuarto de ba&ntilde;o, por cierto escuch&eacute; claramente el chorro en el inodoro ya que ni se molest&oacute; en cerrar la puerta. Empezamos a armar los expedientes mientras &eacute;l me echaba unas miradas ya muy directas que me incomodaban. Para matizar un poco le dije y que ser&aacute; de Su y Alex.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh ese Alex&hellip; nunca ha podido ganarme. De seguro cae en cualquier momento. Susana no es tan pilas como t&uacute; pues.<\/p>\n<p>&#8211; El tambi&eacute;n viene a terminar el trabajo aqu&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Claro. Todos los viernes cerramos la semana. Bien, y eso es todo creo. Firma cada acta y pon tu sello y ya estar&iacute;a todo.<\/p>\n<p>&#8211; Me incorpor&eacute; de la cama para buscar en la mochila el sello cuando de pronto siento que me toma de la cintura y me jala hacia la cama de vuelta.<\/p>\n<p>&#8211; Carla vamos a celebrar nuestra primera semana de trabajo juntos.<\/p>\n<p>&#8211; Daniel, nooo&hellip; que te pasa&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Vamos te va a gustar preciosa.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a sus manos apret&aacute;ndome los senos y su boca mordisqueaba mi cuello. Al voltear un poco me encontr&eacute; frente a frente y aprovech&oacute; para besarme. No quit&eacute; la cara. Dej&eacute; que me besara. El chico me gustaba finalmente, pero no era la forma. Total. Correspond&iacute; el beso y ya m&aacute;s calmada, seguimos toc&aacute;ndonos.<\/p>\n<p>&#8211; Oye, no le dir&aacute;s a nadie verdad. No contest&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Carla lo quieres hacer con o sin jebe.<\/p>\n<p>&#8211; Con jebe, le dije. Hace un a&ntilde;o atr&aacute;s ya hab&iacute;a salido embarazada por no cuidarme y no pensaba repetir la historia de buscar quien me ayude a solucionar el problema.<\/p>\n<p>Me desvisti&oacute; y en un abrir y cerrar de ojos, ya estaba desnuda completamente y &eacute;l tambi&eacute;n, aunque no se hab&iacute;a quitado las medias ni las zapatillas. Me acomod&oacute; en perrito y sin m&aacute;s empez&oacute; a meterme la verga. Sent&iacute;a sus muslos rebotar contra mis nalgas, y el sin decir nada, solo haciendo algunos sonidos, segu&iacute;a y segu&iacute;a bombe&aacute;ndome, hasta que de pronto un ahhh sali&oacute; de sus labios y se dej&oacute; caer sobre mi espalda.<\/p>\n<p>&#8211; Que rico Carla&hellip;que rico.<\/p>\n<p>&#8211; Si Dani&hellip; estuviste bien, atin&eacute; a decir.<\/p>\n<p>Mientras me vest&iacute;a, y &eacute;l arreglaba los expedientes, siento un gemido inconfundible en la habitaci&oacute;n del costado.<\/p>\n<p>&#8211; Oye, esa es Su.<\/p>\n<p>&#8211; Ese Alex debe estar cerrando la semana tambi&eacute;n no te dije. Pero nosotros llegamos primero.<\/p>\n<p>No lo pod&iacute;a creer. Susana estaba cachando con Alex, si ella me hab&iacute;a comentado que &eacute;l no era de su agrado. No entend&iacute;a que pasaba.<\/p>\n<p>Yo casi no hablaba para que no me fueran a escuchar. Cog&iacute; la mochila y sal&iacute; primero de la habitaci&oacute;n. El me segu&iacute;a los pasos. Se despidi&oacute; del se&ntilde;or que nos atendi&oacute; con un &ldquo;hasta luego don Luis&rdquo;. Al salir trat&eacute; de ver la fachada y nada. No ten&iacute;a letrero ni nada que hiciera presumir que era un hostal. Durante el trayecto solo me tom&oacute; de la mano t&iacute;midamente pero no me dijo m&aacute;s nada. Llegamos a la oficina. &Eacute;l se ve&iacute;a contento. Triunfador.<\/p>\n<p>Los dem&aacute;s chicos lo miraban como pregunt&aacute;ndole algo y &eacute;l solo levantaba el pulgar derecho. Fui a mi escritorio, guard&eacute; algunas cosas y me desped&iacute; con un hasta el lunes chicos, buen fin de semana y sal&iacute; de la oficina.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a sin entender. Esper&eacute; con ansias la llegada se Susana. Como a la hora y media se apareci&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &Oacute;yeme t&uacute;, perrita, le dije- Que hac&iacute;as cachando con el Alex ahh??<\/p>\n<p>&#8211; Lo mismo te pregunto putita&hellip; acaso t&uacute; no estabas haci&eacute;ndolo con el Dani?.. Alex ya me ha contado como es la cosa&hellip; cada fin de semana tienen que terminarla cach&aacute;ndose a su compa&ntilde;era de trabajo, y el que no lo consigue tiene que invitar las chelas o algo as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Nooo&hellip; se pasaron. A mi me agarr&oacute; de sorpresa, pero como me gusta el Dani pues me dej&eacute;. Pero t&uacute; no dec&iacute;as que el Alex no era tu tipo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero no sabes la pinga que tiene&hellip; es gruesota amibita.<\/p>\n<p>Y as&iacute; seguimos conversando de nuestra primera semana de trabajo de campo, cont&aacute;ndonos los detalles de lo que hab&iacute;amos pasado.<\/p>\n<p>El lunes, nuevamente el doctor Solis nos reuni&oacute; y nos indic&oacute; que zona nos tocar&iacute;a intervenir. Siempre nos avisaba en el momento previo. Ustedes, ya se organizan en parejas, dijo.<\/p>\n<p>Tom&eacute; mis cosas, y me dirig&iacute; al grupo: con quien voy a trabajar esta semana? Alex al toque dijo: Voy contigo Carla. Daniel t&iacute;midamente pregunt&oacute;: Susana, vamos juntos te parece? Bueno contest&oacute; ella y as&iacute; se armaron tambi&eacute;n las otras dos parejas.<\/p>\n<p>Ya con lo aprendido de Daniel, la semana me la llev&eacute; sin contratiempos. Alex era m&aacute;s bien bajo, delgado, charlat&aacute;n, chistosito, no era mi tipo tampoco, pero era entretenido. As&iacute; llegamos al viernes. Era obvio que Daniel le hab&iacute;a ganado nuevamente, a pesar que Su no era tan r&aacute;pida como yo.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno Carla, imagino que Daniel ya te dijo que antes de retornar a la oficina hay que terminar el trabajo en el localcito.<\/p>\n<p>&#8211; Si, lo bueno es que ya he ido avanzando un poco mientras terminabas tu intervenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos entonces. Me tom&oacute; de la cintura, lo que no me gust&oacute; mucho, logrando zafarme al doblar una esquina.<\/p>\n<p>&#8211; Que tal Don Luis, una habitaci&oacute;n por favor. Dos horitas ya sabe.<\/p>\n<p>Entramos. Tom&eacute; los papeles y me puse a ordenarlos. El tambi&eacute;n hac&iacute;a lo propio. Pero cada que pod&iacute;a me acariciaba el hombro y me arreglaba el cabello.<\/p>\n<p>&#8211; Termin&eacute;, y t&uacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Casi, solo me falta que firmes todas las actas.<\/p>\n<p>&#8211; Ya est&aacute;. Todo listo y ahora me vas cachar o que estas esperando, mira que solo has pagado por dos horas.<\/p>\n<p>Le gan&eacute; el vivo. Se sorprendi&oacute;. Dentro de mi esperaba ver esa verga gruesota como dec&iacute;a Su.<\/p>\n<p>&#8211; Mira tengo unos jebes con espuelas. Lo has probado.<\/p>\n<p>&#8211; No. Va a ser la primera vez. Ojala se sienta bien.<\/p>\n<p>Se par&oacute; frente a mi. Le baj&eacute; el cierre y se la saqu&eacute;. De verdad era gruesa, negra, maloliente tal vez, igual me la met&iacute; en la boca y se la chup&eacute;. Me desvisti&oacute; y me dijo te voy a hacer patas al hombro Carlita. Me alz&oacute; una pierna, yo acomod&eacute; la otra y me acerc&oacute; esa cosa fea y gruesa hacia mi conchita. Sin m&aacute;s, me la introdujo. Entend&iacute;a ahora los gemidos de Su. Realmente esa tranca se hac&iacute;a respetar. Me tuvo as&iacute; un tiempo y me pidi&oacute; que me volteara. Me puse de perrito y as&iacute; termin&oacute; su faena.<\/p>\n<p>Nos vestimos y salimos justo cuando Dani y Su sub&iacute;an a un taxi. Llegamos casi juntos a la oficina, y mientras nosotras acomod&aacute;bamos nuestras cosas, ellos se re&iacute;an y cuchicheaban con los otros fedatarios.<\/p>\n<p>Las cuatro semanas siguientes fue lo mismo. Cada viernes terminaba enculada con un nuevo compa&ntilde;ero. Pas&oacute; con Ernesto, Fernando, Iv&aacute;n y Martin. Los seis fedatarios nos hab&iacute;an aplicado sin mayor esfuerzo. Como era obvio en la oficina empezamos a tener nuestra fama. Y no solo en la divisi&oacute;n de auditor&iacute;a, sino que chicos de otras divisiones empezaron a buscarnos e invitarnos a salir.<\/p>\n<p>Yo estaba contenta. Me gustaba tirar y encima el trabajo no era tan pesado y los 600 soles mensuales me permit&iacute;an pagar la pensi&oacute;n en la que viv&iacute;a y com&iacute;a por unos seis meses, sin tener que molestar a mis padres pidi&eacute;ndoles dinero o estir&aacute;ndolo para poder darme mis gustos, as&iacute; que no iba a incomodarme por peque&ntilde;os detalles.<\/p>\n<p>Habi&eacute;ndonos conocido todos y ya en confianza, nos fuimos de juerga un s&aacute;bado. Hab&iacute;a un festival de m&uacute;sica y fuimos en mancha todo el grupo. Bailamos, bebimos, todo ch&eacute;vere. Pero &eacute;ramos seis chicos y cuatro chicas. No cuadraba el asunto. Para suerte m&iacute;a, decidieron jug&aacute;rselo a la suerte. Quien ganaba ten&iacute;a la posibilidad de escoger. As&iacute; los dos &uacute;ltimos se quedar&iacute;an sin nada. Jugaron al tradicional yan ken po y gan&oacute; Fernando. Y obvio, escogi&oacute; a las m&aacute;s bonita. Volvieron a jugar y gan&oacute; Mart&iacute;n. Escogi&oacute; a Claudia. Gan&oacute; Alex y escogi&oacute; a Bertha. Yo estaba temblando. Pero finalmente gan&oacute; Dani y escogi&oacute; a Su. Ernesto e Iv&aacute;n se fueron derrotados a buscar por ah&iacute;.<\/p>\n<p>Alex par&oacute; un taxi y Martin otro. Subimos dos parejas en cada taxi y nos dirigimos al hostal de siempre. Creo que me toc&oacute; la misma habitaci&oacute;n. El olor era el mismo. Inconfundible. Con los tragos encima, y la arrechura a mil, no fue nada dif&iacute;cil para Fernando penetrarme. Ya con m&aacute;s confianza, esta vez, disfrutamos m&aacute;s. Siempre con jebe para cuidarnos. Ese piso era un concierto de gemidos y risas de una y de otra sabiendo lo que est&aacute;bamos haciendo.<\/p>\n<p>Ya al salir Su me estaba esperando. Tomamos un taxi y nos fuimos a nuestra pensi&oacute;n.<\/p>\n<p>El lunes, todos en el trabajo como si nada, salud&aacute;ndonos con confianza, pero nada m&aacute;s, como si nada hubiera pasado. Era genial realmente. Le llamaban trabajo, pero para mi era una forma f&aacute;cil de ganarme un dinerito y pasarla s&uacute;per bien. Lo malo es que ya faltaban solo menos de dos semanas para que venciera el contrato temporal.<\/p>\n<p>Alex solt&oacute; la noticia, que era probable una renovaci&oacute;n, pero que el doctor Sol&iacute;s era el &uacute;nico que ten&iacute;a la fija. Nos reunimos con Bertha, Claudia y Su y fuimos a hablar a su oficina.<\/p>\n<p>&#8211; Doctor, las chicas y yo estamos preocupadas por que ya se vence nuestro contrato y no sabemos si habr&aacute; la posibilidad de una ampliaci&oacute;n o renovaci&oacute;n. Nos hemos sacrificado estos meses y hemos dado todo de nosotras. Nos gusta mucho nuestro trabajo y la instituci&oacute;n que representamos. Usted cree que habr&aacute; posibilidad de una renovaci&oacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; Mira Carla, chicas, lamentablemente no nos han dicho a&uacute;n nada de Lima. Pero es muy probable que as&iacute; sea. Yo les confirmo el viernes a m&aacute;s tardar. Ahora sigan trabajando muchachas.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; triste. Algo en mi sab&iacute;a que ya no nos renovar&iacute;an. Bueno finalmente nos dijimos con Su, que hab&iacute;a valido la pena. Ganamos una platita, nos divertimos mucho, conocimos gente de la instituci&oacute;n, y eso nos servir&iacute;a como curriculum para un siguiente trabajo.<\/p>\n<p>El martes, el doctor Sol&iacute;s nos mand&oacute; llamar. Chicas, nos dijo en tono lastimero, lo siento, pero de Lima me indican que no habr&aacute; renovaci&oacute;n. Lo m&aacute;s que podemos hacer es tomar una plaza por tres meses m&aacute;s como excepci&oacute;n. Pero solo una de ustedes. Voy a reunirme con sus compa&ntilde;eros para que me hagan un informe y seg&uacute;n su desempe&ntilde;o una de ustedes se quedar&iacute;a tres meses m&aacute;s.<\/p>\n<p>Salimos desmoralizadas pero con la duda de quien era la m&aacute;s eficiente en el trabajo y podr&iacute;a quedarse tres meses m&aacute;s. Con Su nos miramos y dijimos. Ya fue. Ya la gozamos y a la mierda. Total, ya est&aacute;bamos por empezar el semestre en la universidad y ya nuestros enamorados llegar&iacute;an de viaje para estudiar.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente me llama el doctor Solis a su oficina.<\/p>\n<p>&#8211; Carla, mira yo quer&iacute;a hablarte sobre la renovaci&oacute;n de contrato. He revisado el file de las cuatro y veo que t&uacute; podr&iacute;as ser la elegida. No he hablado aun con los chicos y la verdad poco me importa. Te veo de pies a cabeza y eres t&uacute; la elegida. Pero, t&uacute; sabes, siempre hay un pero. Hay un curso en Arequipa este jueves y viernes y ya aprovecho y me quedo el fin de semana. As&iacute; me relajo un poco y evito los fastidios de mi esposa al menos unos d&iacute;as. Pero me gustar&iacute;a relajarme mucho m&aacute;s si es que t&uacute; me quisieras acompa&ntilde;ar en mi estad&iacute;a en Arequipa. Que dices?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, yo no s&eacute;&hellip; pero acompa&ntilde;ar, es decir?<\/p>\n<p>&#8211; Pasarla juntos el fin de semana, como si fueras mi mujer. As&iacute; de claro te lo planteo.<\/p>\n<p>&#8211; Doctor, yo&hellip; Mire es que&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Te animas o no. Sino para ver con otra de tus compa&ntilde;eras.<\/p>\n<p>&#8211; Pero yo trabajo hasta el viernes, como ser&iacute;a. O sea, est&aacute; bien, acepto su proposici&oacute;n, pero y el trabajo y el viaje?<\/p>\n<p>&#8211; Mira mamita, por algo soy tu jefe. T&uacute; sales el viernes de comisi&oacute;n de servicios a las 12 am, vas al terminal y tomas el bus, yo ma&ntilde;ana te doy el pasaje y veinte soles para los taxis, y llegas de frente al hotel donde estar&eacute; alojado. As&iacute; de simple. Pero s&eacute; muy reservada por favor.<\/p>\n<p>&#8211; Ok. doctor, as&iacute; quedamos entonces. No se preocupe, Nadie se va a enterar.<\/p>\n<p>El jueves en porter&iacute;a me entregan un sobre. Lo abr&iacute;. Estada mi pasaje para el viernes a la 1 pm., 20 soles y una tarjeta del Hotel Presidente con el n&uacute;mero de habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le dije a Su la propuesta del doctor y me dijo, no seas cojuda, son tres meses m&aacute;s de sueldo. D&eacute;jalo trapo as&iacute; tienes chamba por tres meses m&aacute;s. Ok, est&aacute; bien, no digas nada y m&aacute;s bien c&uacute;breme el fin de semana por si llaman mis padres.<\/p>\n<p>El viernes ya hab&iacute;a hecho mi malet&iacute;n con lo necesario. Sal&iacute; de la oficina a las 12 pm y fui a mi pensi&oacute;n a sacar el malet&iacute;n y part&iacute; al terminal. En seis horas estaba en Arequipa. Tom&eacute; un taxi hacia el hotel. En la recepci&oacute;n pregunt&eacute; por la habitaci&oacute;n 314. El encargado me dice: usted es la esposa del se&ntilde;or Sol&iacute;s, tome las llaves, si gusta va por las escaleras. La habitaci&oacute;n est&aacute; a la derecha del pasillo.<\/p>\n<p>La esposa del se&ntilde;or Sol&iacute;s. No sanaba nada mal. Entr&eacute; a la habitaci&oacute;n y antes de darme un ba&ntilde;o revis&eacute; el malet&iacute;n del doctor. Olfate&eacute; no s&eacute; por qu&eacute; sus prendas. Me desvest&iacute; y me di un duchazo. Justo cuando terminaba de cambiarme, lleg&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Hola bebe. Todo bien en el viaje<\/p>\n<p>&#8211; Si doctor.<\/p>\n<p>&#8211; No pues Carla. Dime Marco, si vas a ser mi mujer ll&aacute;mame por mi nombre.<\/p>\n<p>&#8211; Ok Marco.<\/p>\n<p>Mira me voy a dar un ba&ntilde;o y nos vamos a una reuni&oacute;n. Ponte bella para mi. Se desnud&oacute; sin reparos, y se meti&oacute; a la ducha. Revis&eacute; sus bolsillos, y en su billetera estaba su documento de identidad. 45 a&ntilde;os, casado. Parec&iacute;a menos. Lo volv&iacute; a poner en su sitio y me cambi&eacute;. Un vestido ce&ntilde;ido al cuerpo y unos tacos siete suficientes para verme regia. Sin embargo estaba sorprendida de que ni me haya propuesto tirar. Mejor para mi.<\/p>\n<p>Salimos tomados de la mano, dej&oacute; las llaves en la recepci&oacute;n y tomamos un taxi. Al llegar al local de reuni&oacute;n, estaban algunos colegas de &eacute;l con sus respectivas parejas. Ech&eacute; un vistazo a las chicas y se notaba a leguas que eran del cuento, recontra maquilladas. Me sent&iacute; inc&oacute;moda pero siempre al lado de &eacute;l, escuchando las conversaciones y tomada de su mano.<\/p>\n<p>Nos sentamos, bebimos, salimos a bailar y la pasamos bien. Sus amigos bailaban conmigo tambi&eacute;n, y segu&iacute;amos bebiendo. Sin querer mientras retornaba a la mesa escuch&eacute; un comentario de uno de sus amigos: &quot;oye, este pendejo se la ha tra&iacute;do desde Tacna&hellip; buen billete debe estar cost&aacute;ndole&quot;. Tonta no era y ca&iacute; en cuenta de que se trataba. Me puse el saco que llev&eacute;, ya que hac&iacute;a algo de fr&iacute;o cuando una de las chicas me consulta: amiga t&uacute; servicio es por horas o toda la noche? toda la noche, contest&eacute;, ahh dijo y volvi&oacute; a la pista de baile. Ya no hab&iacute;a dudas, los chicos hab&iacute;an llevado a sus putitas para divertirse un rato.<\/p>\n<p>La reuni&oacute;n sigui&oacute; y de verdad la pas&eacute; bien. Pero ya era s&uacute;per tarde y est&aacute;bamos algo bebidos. Marco se despidi&oacute; de algunos de sus amigos, me abraz&oacute; orgulloso y salimos del local. Tomamos un taxi con destino al hotel.<\/p>\n<p>&#8211; te divertiste amor?<\/p>\n<p>&#8211; mucho Marco. Lo bes&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; bueno ahora nos divertiremos solo los dos.<\/p>\n<p>Llegamos a la habitaci&oacute;n. Abri&oacute; la puerta y alz&aacute;ndome de los muslos entramos como una pareja de reci&eacute;n casados. Re&iacute;mos por su ocurrencia.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a comerme la boca. Se sent&iacute;a rico el aliento a licor. Su lengua jugueteaba dentro de mi boca salivando en demas&iacute;a. Me corri&oacute; el cierre del vestido y este a pesar de ser ce&ntilde;ido cay&oacute; al suelo, dej&aacute;ndome con las tetas al aire y en calzones. Te gusta Marco? Eres divina Carla, lo eres, por eso te eleg&iacute;, dijo, mientras me met&iacute;a la mano a la conchita introduciendo uno de sus dedos en ella, y a su vez me besaba nuevamente con intensidad.<\/p>\n<p>Se quit&oacute; el saco y se desaboton&oacute; la camisa. Yo lo besaba por todo el cuello y su pecho velludo. Hasta hoy me encantan los hombres de pelo en pecho. Le mordisqueaba los pezones y &eacute;l se retorc&iacute;a gimiendo. Ya ver&aacute;s, ahorita me toca a mi me dec&iacute;a. Me sent&oacute; al borde la cama mientras se bajaba los pantalones. Dej&oacute; al descubierto su verga. Era normal, algo m&aacute;s grande que las otras que ya he conocido hasta hoy, pero nada excepcional.<\/p>\n<p>Me introduje la verga casi hasta el final. Puse mi lengua como base, como soporte para poder trag&aacute;rmela casi toda. Procuraba ensalivarla para que sea m&aacute;s f&aacute;cil pajearlo con los labios. El solo gozaba haciendo ruidos y vi&eacute;ndome en acci&oacute;n. Eres una chica con experiencia por lo que veo?, me dijo. No tanto Marco, pero algo ya he vivido. Me tom&oacute; de los hombros y empez&oacute; a besarme nuevamente. Me gustas, me gustas Carla.<\/p>\n<p>Me recost&oacute; boca arriba y acomod&oacute; mis piernas en sus hombros. Tom&oacute; su verga palpitante y la dirigi&oacute; hacia mi conchita rosadita. No tard&oacute; nada en introducirla, sac&aacute;ndome un gemido de placer. As&iacute; inici&oacute; la interminable penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta Carla. Te gusta c&oacute;mo te lo hago<\/p>\n<p>&#8211; Al parecer necesitaba aprobaci&oacute;n. Yo no se la negar&iacute;a. Me encanta Marco, eres mi hombre. Ya quisiera que mi enamorado me lo hiciera como t&uacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l se encend&iacute;a cada vez m&aacute;s y me penetraba con m&aacute;s fuerza como para hacerme sentir m&aacute;s. Me volte&oacute;. Ponte en cuatro patas me orden&oacute;. Obedec&iacute; sin chistar. Me puse al filo de la cama con los pies afuera y ofreci&eacute;ndole mi generoso trasero. Me abri&oacute; un poco las nalgas solo para que pudiera entrar m&aacute;s f&aacute;cilmente su verga en mi raja. Sigui&oacute; d&aacute;ndome m&aacute;s verga. Yo pens&eacute; en exagerar un poco para hacerlo sentir mejor y as&iacute; cumplir con mi objetivo de renovaci&oacute;n contractual, pero no fue necesario, de verdad me estaba haciendo gozar mi jefe. Se sent&iacute;a bien estando con &eacute;l. No se apuraba, se tomaba su tiempo, me preguntaba si estaba todo bien. Me daba realmente el trato de esposos.<\/p>\n<p>Mi amor, Carlita, ahora te voy a hacer gozar como no tienes idea, dijo, retirando la verga de mi concha. Soy tuya Marco, hazme lo que quieras.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s, tom&oacute; su verga con la mano derecha y la dirigi&oacute; a mi ano. Intent&oacute;, pero no pudo. Mi amor, me dijo, haz como si fueras a hacer tus necesidades, as&iacute; ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil que te entierre mi verga. Obedec&iacute;, puj&eacute; un poco y &eacute;l a su vez me la empujaba. Mi ano ced&iacute;a ante la presi&oacute;n de su glande, pero el dolor era cada vez m&aacute;s intenso y por instinto apretaba el culo y le imped&iacute;a su tarea. Intent&oacute; varias veces, pero dol&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; la puta mare y justo ahora no tengo vaselina. &Oacute;yeme y no tienes alguna crema o algo as&iacute;, me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; d&eacute;jame ver. Me pare y busqu&eacute; en mi bolso. Mira tengo una crema de manos Hinds. Marco, es que yo no lo he hecho a&uacute;n por ah&iacute;, me excus&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; no te preocupes, siempre hay una primera vez. A ver la cremita esa, ven.<\/p>\n<p>Tom&oacute; la crema y se unt&oacute; la verga, me ech&oacute; una cantidad en mi anito, y me indic&oacute; que volviera a pujar, As&iacute; lo hice y esta vez, mi culito cedi&oacute; dando paso a que esa verga entrara lenta pero dolorosamente.<\/p>\n<p>&#8211; Auuu, me duele, Marco, s&aacute;camela por favor&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; tranquila Carla&hellip; ya va a pasar, rel&aacute;jate amor.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a. El dolor era simplemente intenso. Mientras el gem&iacute;a y me la introduc&iacute;a y me la sacaba r&iacute;tmicamente gener&aacute;ndome chillidos de dolor. Por m&aacute;s que le suplicaba que la sacara, no me hac&iacute;a caso. Segu&iacute;a y segu&iacute;a, lento s&iacute;, pero igual me dol&iacute;a. No pude m&aacute;s y las l&aacute;grimas brotaban de mis ojos. No se dio cuenta. El segu&iacute;a en lo suyo. Me dol&iacute;a tanto que no s&oacute;lo eran l&aacute;grimas, sino que un ligero sollozo empez&oacute; a o&iacute;rse entre los bramidos y el sonido del catre.<\/p>\n<p>&#8211; no llores amor, no llores&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; me duele demasiado Marco&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; ya va a pasar, te lo prometo princesita, as&iacute; es al comienzo, ya despu&eacute;s te pasa el dolor, mientras me secaba las l&aacute;grimas de mi rostro. Lo est&aacute;s haciendo muy bien, me est&aacute;s complaciendo como nunca lo han hecho.<\/p>\n<p>Yo no contest&eacute; m&aacute;s&hellip; s&oacute;lo mord&iacute;a las s&aacute;banas para no gritar ante cada embestida que me daba, segu&iacute;a llorando y sollozando bajito, hasta que se vino dentro.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a el culito destrozado, cuando me la sac&oacute; sent&iacute; como si tuviera un agujero enorme que no cerraba a pesar de no tener ya su verga. Obviamente me hab&iacute;a desgarrado un poco porque sent&iacute;a una ardencia al contacto de mis dedos y vi algo de sangre en uno de ellos.<\/p>\n<p>Fue tanto el dolor que sin querer me qued&eacute; dormida, mientras Marco acariciaba mi pelo y me susurraba al o&iacute;do lo linda que era y que por esa faena lo recordara siempre, que me hab&iacute;a portado muy bien.<\/p>\n<p>Al medio d&iacute;a nos despertamos. Me dijo lo mucho que le gust&oacute;. &Eacute;l ya se hab&iacute;a ba&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&#8211; vamos, b&aacute;&ntilde;ate. Vamos a salir a pasear un poco mi amor.<\/p>\n<p>Intent&eacute; pararme de la cama, pero me dol&iacute;a no solo el culito sino la pierna y casi tambaleando del dolor entr&eacute; a ducharme. Ya se te va a pasar me dijo una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Disfrutamos la tarde, almorzamos en un restaurante t&iacute;pico de la ciudad, conoc&iacute; varios lugares tur&iacute;sticos. Siempre de la mano, como pareja, sin necesidad de escondernos de nadie. Me sent&iacute;a bien. Me sent&iacute;a como si realmente fuera su esposa. Me segu&iacute;a doliendo mi potito, pero era m&aacute;s la alegr&iacute;a de estar con &eacute;l.<\/p>\n<p>Ya cerca de las 11 pm fuimos de vuelta al hotel, conversamos como iba a ser mi regreso. No te preocupes, ya tengo reservado tu pasaje de vuelta y los veinte soles para la movilidad. Yo me voy al aeropuerto temprano y t&uacute; viajas al mediod&iacute;a.<\/p>\n<p>As&iacute; que estando todo planeado, me dijo una vez m&aacute;s: para que me recuerdes siempre Carla; y empez&oacute; a desvestirse, mientras yo hac&iacute;a lo propio.<\/p>\n<p>Esta vez, ya con precauci&oacute;n hab&iacute;a comprado no s&eacute; qu&eacute; en la farmacia, pero me dijo: ya no habr&aacute; dolor amorcito, ya ver&aacute;s. Asum&iacute; que tendr&iacute;a que sacrificar mi agujerito otra vez. Y as&iacute; fue. Pero esta vez, &eacute;l se ech&oacute; boca arriba y me orden&oacute; que me sentara como haciendo sentadillas del gym. Poco a poco yo me iba introduciendo su verga, era yo quien manejar&iacute;a el ritmo y la cantidad de verga en mi culito. T&uacute;, mi amor, t&uacute; decides cuanto quieres comer y se r&iacute;a a carcajadas. Al principio, manej&eacute; la situaci&oacute;n, pero quienes lo han hecho as&iacute;, saben que esa posici&oacute;n cansa demasiado, y terminas sent&aacute;ndote del todo, con lo que te comes la verga en su plenitud.<\/p>\n<p>Me dio como unos veinte minutos. No s&eacute; si no era suficiente rapidez o si se estaba aguantando, pero no se corr&iacute;a. Veinte minutos con la verga adentro. Podre anito, pero se sent&iacute;a bien. Me dol&iacute;a s&iacute;. Mucho menos que la noche anterior. Pero tambi&eacute;n esta vez sent&iacute;a placer en cada empuj&oacute;n que me daba. Si lo estaba gozando.<\/p>\n<p>&#8211; mira te voy a hacer la puntada del zapatero, pero tienes que ponerte de perrito.<\/p>\n<p>&#8211; como es eso Marco, pregunt&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Sin m&aacute;s, me la met&iacute;a por el culito, la sacaba y me la empujaba por la conchita y de nuevo al culito. As&iacute; mi amor, puntada adelante, puntada atr&aacute;s, y se re&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; me pareci&oacute; ocurrente el nombrecito, y entre que la sacaba de un lado y la met&iacute;a en el otro, descansaba de alguna manera y el dolor menguaba.<\/p>\n<p>En esa posici&oacute;n habr&iacute;a de acabar. Lo present&iacute;a, pues el intercambio de agujeros se hac&iacute;a m&aacute;s veloz, me tom&oacute; del pelo y me jalaba hacia atr&aacute;s, se notaba que estaba a punto de acabar. De pronto el semen calentito desparram&aacute;ndose por mis nalgas confirmaban el fin de aquella sesi&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; ser&iacute;a lindo ser tu esposa, le dije.<\/p>\n<p>&#8211; no lo eres, pero eres una chica maravillosa.<\/p>\n<p>Me bes&oacute; y as&iacute; sudorosos, desnudos y yo llena de semen, me tap&oacute; con la s&aacute;bana y nos dispusimos a dormir. Ma&ntilde;ana debo levantarme temprano. Lo bes&eacute; y con un hasta ma&ntilde;ana amor, me acurruqu&eacute; entre su pecho y me qued&eacute; dormida, estaba cansada de la noche anterior, del paseo y de esta &uacute;ltima cogida.<\/p>\n<p>&#8211; Amor&#8230; Carla&hellip; despierta&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Abr&iacute; los ojos y Marco ya estaba ba&ntilde;adito y vestido a punto de marcharse. Mir&eacute; la hora. Las 8:15 am. Ya estaba el desayuno en la mesita (ni cuenta me di cuando lo trajeron). Su vuelo sal&iacute;a a las 9:20 am. Me sent&eacute; sobre el filo de la cama, y solo le dije: No te pensar&aacute;s ir as&iacute; no m&aacute;s, al menos d&eacute;jame que te de los buenos d&iacute;as. Mientras le dec&iacute;a ello, le iba bajando el cierre y una vez liberada esa verga que me hizo sufrir un par de noches, la tom&eacute; con las manos y empec&eacute; a mamarla. Sabiendo que no ten&iacute;a mucho tiempo apretaba lo m&aacute;s que pod&iacute;a sin causarle da&ntilde;o, con los dientes se la rasgaba de vez en cuando para que sintiera algo de dolor tambi&eacute;n, y as&iacute; en poco m&aacute;s de tres minutos ya sent&iacute;a los primeros l&iacute;quidos que brotaban. Segu&iacute; incesante disfrutando de la verga y mientras me la acomodaba ya no pudo m&aacute;s y se vino el chorro de semen gomoso compacto sobre mi mejilla y mi boca. Dispar&oacute; como unas tres veces. Tom&oacute; una fresa de la mesita, con ella junt&oacute; el semen que hab&iacute;a en mi rostro y me la meti&oacute; en la boca. Cogi&oacute; mi calz&oacute;n que estaba sobre la cama y se limpi&oacute; la verga como pudo. Se subi&oacute; el cierre, d&aacute;ndose vuelta hacia la puerta, me dijo: nos vemos ma&ntilde;ana en la oficina. Eres una mujer preciosa. No me equivoqu&eacute; contigo, y s&oacute;lo espero que me recuerdes siempre.<\/p>\n<p>Lo vi marcharse, mientras disfrutaba el agridulce sabor de la fresa mezclado con la deliciosa crema de leche que me hab&iacute;a procurado mi jefe.<\/p>\n<p>Me ba&ntilde;&eacute;, desayun&eacute;, arregl&eacute; mi malet&iacute;n y sal&iacute; para el terminal. Ya en el bus, sonaba en mi cabeza, su &ldquo;para que me recuerdes siempre&rdquo;.<\/p>\n<p>Y vaya que lo record&eacute; y much&iacute;simo, cuando a mitad de semana nos comunicara que no habr&iacute;a renovaci&oacute;n de contrato para nadie, que de Lima no hab&iacute;an autorizado y que el viernes hici&eacute;ramos la entrega del cargo y dej&aacute;ramos el fotocheck en vigilancia. Claro que lo record&eacute;. A pesar que el viernes al despedirse me regal&oacute; unos aretes en forma de coraz&oacute;n que a&uacute;n conservo. Lo record&eacute; varias semanas m&aacute;s, hasta que ya estudiando y con los amigos, el enamorado y las clases poco a poco me fui olvidando de todo.<\/p>\n<p>Pero hoy lo volv&iacute; a recordar.<\/p>\n<p>Por esas cosas de la vida, conversando con unos amigos, tom&eacute; conocimiento que el doctor Marco Sol&iacute;s no hab&iacute;a podido con este virus hijo de puta y hab&iacute;a fallecido a los setenta y seis a&ntilde;os. La noticia me cay&oacute; de sorpresa. Lo record&eacute;. A mi memoria vinieron todos estos recuerdos. Me disculpar&aacute;n, pero lo m&iacute;nimo que pod&iacute;a hacer es dedicarle estas l&iacute;neas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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