{"id":31557,"date":"2021-09-23T22:00:00","date_gmt":"2021-09-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-09-23T22:00:00","modified_gmt":"2021-09-23T22:00:00","slug":"mi-padrastro-y-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-padrastro-y-yo\/","title":{"rendered":"Mi padrastro y yo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31557\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El nuevo esposo de mi madre, Ricardo, es uno de esos hombres que son feos pero sexys, algo as&iacute; como un hombre de las cavernas. No est&aacute; sucio ni nada, solo es grande y musculoso, con barba, un corte de pelo rapado y una tendencia a caminar sin camiseta cuando estamos en casa. Adem&aacute;s, es muy molesto a veces. Por suerte es un m&aacute;s suave con mi hermana Amelia. Ella es muy tranquila, obediente y estudia todo el tiempo.<\/p>\n<p>Incluso nos hace llamarlo &quot;se&ntilde;or&quot;, hasta mi madre lo hace. Creo que es algo cultural del norte. No es todo el tiempo, pero muchas veces nos dice a una de nosotras que haga algo por &eacute;l, y si simplemente asentimos o algo as&iacute;, &eacute;l dir&aacute; &quot;tienen que responder con un, &#39;s&iacute;, se&ntilde;or&#39; &quot;, y tenemos que decirlo. Al principio me quej&eacute; de esto con mi madre, pero ella solo me dijo que no estaba acostumbrada a tener un hombre en la casa, pero esto as&iacute; era el, as&iacute; que deber&iacute;a aprender a adaptarme si quer&iacute;a una familia feliz.<\/p>\n<p>La verdad es que las cosas hab&iacute;an mejorado mucho desde que Ricardo apareci&oacute; as&iacute; que no me molestaban mucho estos cambios si tengo eso en cuenta. Mam&aacute; estaba abrumada por sus responsabilidades en el trabajo y tratando de mantenernos a m&iacute; y a Amelia todo el tiempo, y ahora que &eacute;l se ha hecho cargo de las finanzas y las decisiones de la casa por ella, ella est&aacute; mucho m&aacute;s relajada y capaz de re&iacute;r otra vez. Mi madre estaba muy estresada antes de que el llegara, as&iacute; que todos estamos agradecidos con &eacute;l por su ayuda.<\/p>\n<p>El &uacute;nico problema es que nada es gratis en la vida. De hecho, hasta ahora Ricardo se ha asegurado de pagar las deudas que no podemos pagar gan&aacute;ndose el papel de jefe de familia, y aunque aprecio que ha hecho mucho trabajo por nosotras tambi&eacute;n siento que no tuve ninguna otra opci&oacute;n para evitarlo, y que ahora mi vida est&aacute; completamente en su control. Puede ser exasperante pero hasta que llegue el momento de irme a la universidad el pr&oacute;ximo a&ntilde;o (la cual ser&aacute; pagada por el) no hay nada que pueda hacer m&aacute;s que obedecer y esperar.<\/p>\n<p>No pas&oacute; mucho tiempo despu&eacute;s de que se mud&oacute; para que me diera cuenta de la personalidad autoritaria de Ricardo. Mencion&eacute; antes que Amelia es tranquila y t&iacute;mida, pero yo soy todo lo contrario. Me encanta pasar el rato con mis amigas e ir a fiestas hasta tarde los fines de semana, beber cervezas, fumar y salir con los chicos m&aacute;s guapos de nuestra ciudad, que es bastante peque&ntilde;a, hasta que Ricardo se mud&oacute; y lo arruino.<\/p>\n<p>Mi madre se hab&iacute;a rendido desde hace mucho tiempo a hacerme llegar a casa a tiempo. Simplemente no dec&iacute;a nada y nunca me castigo, as&iacute; que cuando fui mayor de edad se me permiti&oacute; hacer lo que quisiera. Volv&iacute;a a casa borracha y cansada todo el tiempo, a veces despu&eacute;s del amanecer, y francamente mis notas en la escuela eran una mierda.<\/p>\n<p>Ricardo hab&iacute;a visto lo que suced&iacute;a un par de veces cuando estaban saliendo y no dijo nada, pero una vez que estaban comprometidos y se estaba preparando para mudarse, me llamo para una &#39;charla&#39;, en la que me dijo que muchas cosas iban a cambiar en &quot;esta casa&quot;, y mi estilo de vida iba a ser una de estas cosas. Acababa de entrar, y todav&iacute;a estaba un poco borracha, as&iacute; que solo dije &quot;s&iacute;, como sea&quot;, me fui a la cama y me olvid&eacute; de ello.<\/p>\n<p>Luego se mud&oacute;, y lo hice nuevamente: aparec&iacute; el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana justo cuando &eacute;l y mi mam&aacute; se estaban despertando. Fue a principios de primavera, y todo el mundo usaba ropa de verano. Llevaba un vestido de sin tirantes que acababa de comprar y apenas cubr&iacute;a mi cuerpo, y debido a que estaba demasiada borracha y cansada, tambi&eacute;n se me hab&iacute;a ca&iacute;do bastante hacia abajo de mis pechos. De todos modos, me tambale&eacute; y all&iacute; estaba Ricardo en la mesa de la cocina, ya vestido con pantalones vaqueros y su camiseta, bebiendo su caf&eacute; de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Se vio sorprendido al verme, como si no hubieran sabido que no estaba all&iacute;, y luego lo vi enojado. Esto me asust&oacute;, porque sab&iacute;a que &eacute;l ten&iacute;a un gran temperamento, y nunca hab&iacute;a estado enojado conmigo directamente, al menos no lo expresaba. No ten&iacute;a idea de c&oacute;mo se iba a comportar.<\/p>\n<p>Bueno, as&iacute; es como se comport&oacute;, y no es exagerado lo mucho que me sorprendi&oacute;. Me tambale&eacute; y me detuve brevemente, y nos miramos el uno al otro durante mucho tiempo, el tiempo suficiente para que obviamente se convirtiera en una prueba para ver qui&eacute;n iba a mirar hacia otro lado primero. Perd&iacute;, por supuesto, e inmediatamente me pregunt&oacute; si sab&iacute;a qu&eacute; hora era.<\/p>\n<p>Pens&eacute; por un momento, y respond&iacute; &quot;no&quot;, con una risa despreocupada. Realmente no ten&iacute;a ni idea. &quot;&iquest;es de ma&ntilde;ana?&quot; brome&eacute;, tratando de bajar la tensi&oacute;n. No funcion&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;. Son las ocho de la ma&ntilde;ana. &iquest;Qu&eacute; te hace pensar que esta es una hora aceptable para que las j&oacute;venes lleguen a su casa?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Supongo que no lo es?&quot; Le contest&eacute; ri&eacute;ndome nerviosa, fue un gran error.<\/p>\n<p>&quot;No&quot;. Se par&oacute; entonces, y camin&oacute; hacia m&iacute; para que tuviera que mover la cabeza hacia arriba para ver su cara. En realidad, fue algo muy intimidante, y perd&iacute; todo el sentido del humor que me daba el alcohol. Estaba en problemas. Mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a correr, era otro nivel sent&iacute; una extra&ntilde;a euforia. &iexcl;Finalmente a alguien le iba a importar si me jod&iacute;a la vida o no! Sab&iacute;a que mi madre se preocupaba por m&iacute; en su coraz&oacute;n, pero no lo suficiente como para tratar de mantenerme a raya. Aunque para ser justos, ella no era una persona tan fuerte como Ricardo, ni mental ni f&iacute;sicamente. Lo mir&eacute; sintiendo cierta medida de gratitud, a pesar de mi miedo al castigo. Pero sab&iacute;a que deber&iacute;a ser castigada y lo mir&eacute; a los ojos con alivio.<\/p>\n<p>&quot;Nunca m&aacute;s vas a volver a casa tan tarde&quot;, dijo, &quot;o temprano, m&aacute;s bien. Eres un miembro de mi casa, y yo lo proh&iacute;bo. &iquest;Est&aacute; claro? No me importa si tienes dieciocho a&ntilde;os o no. Mientras vivas aqu&iacute;, vives seg&uacute;n mis reglas, &iquest;claro?&quot;<\/p>\n<p>Tragu&eacute; saliva y asinti&oacute; con la cabeza. Todav&iacute;a estaba de pie tal vez a dos pulgadas de distancia, oblig&aacute;ndome a mirarlo, y de repente se acerc&oacute; detr&aacute;s de m&iacute; y me agarr&oacute; de la parte posterior de mi su&eacute;ter con su mano. &quot;Ahora vamos a subir a tu habitaci&oacute;n&quot;, dijo despu&eacute;s, y h&aacute;bilmente me gir&oacute; hacia las escaleras y comenzamos a caminar.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;A mi habitaci&oacute;n?&quot; Chill&eacute;, pero &eacute;l me ignor&oacute;, march&aacute;ndome. Llegamos r&aacute;pido, y en unos instantes est&aacute;bamos dentro, y &eacute;l hab&iacute;a cerrado la puerta detr&aacute;s de &eacute;l. Nos quedamos en silencio, mir&aacute;ndonos el uno al otro, y su mirada se mov&iacute;a de forma lenta por todo mi cuerpo. Mi est&oacute;mago comenz&oacute; a agitarse con ansiedad. &iquest;Qu&eacute; estaba haciendo? que yo pudiera recordar nunca me hab&iacute;a mirado as&iacute; antes. La mirada era malvada y perversamente lasciva, y me preguntaba qu&eacute; estaba pensando sobre mi<\/p>\n<p>Me enter&eacute; cuando se acerc&oacute; y agarr&oacute; la parte posterior de mi cuello y me empuj&oacute; boca abajo sobre mi cama, empuj&aacute;ndome hacia abajo con una pierna pesada extendida a trav&eacute;s de mis om&oacute;platos. Ni siquiera me molest&eacute; en empujarlo. Esa pierna ten&iacute;a casi el mismo peso que yo, y simplemente no hab&iacute;a manera de que pudiera escapar. Sin embargo, esto no me impidi&oacute; llorar, porque en el momento en que me hab&iacute;a puesto en posici&oacute;n, me di cuenta de lo que vendr&iacute;a, y sent&iacute; un gran miedo.<\/p>\n<p>&Eacute;l suavemente levant&oacute; el dobladillo de mi vestido de verano entonces y expuso mi cuerpo, que estaba cubierto s&oacute;lo por una tanga roja. &Eacute;l enganch&oacute; un dedo a trav&eacute;s en &eacute;l y tir&oacute; hacia abajo, dejando mi mitad inferior desnuda. Entonces, como marcando su territorio, su mano se col&oacute; debajo de mi vientre y se ahuec&oacute; entre mis piernas, d&aacute;ndome un suave apret&oacute;n all&iacute;. Jade&eacute; y empec&eacute; a llorar. De ninguna manera mi madre sab&iacute;a que esto estaba pasando, y yo no ten&iacute;a idea de c&oacute;mo detenerlo.<\/p>\n<p>&quot;Por favor, det&eacute;ngase&quot;, susurr&eacute;. &quot;&iexcl;Por favor, que pensar&iacute;a mi madre!&quot;<\/p>\n<p>&quot;Soy tu padrastro&quot;, susurr&oacute; de nuevo, apretando de nuevo. &quot;Tengo que mantenerte disciplinada&quot;. Con eso, me dio una horrible bofetada en el culo, que estaba seguro de que debi&oacute; dejar una marca roja, si no morada, luego dio otra, y otra, y otra, y otra, cada una tan dura como la primera, sin parar. Su &uacute;nica interrupci&oacute;n fue que en alg&uacute;n momento se dio cuenta de que estaba gritando demasiado fuerte, porque sac&oacute; un trapo de su bolsillo y me lo meti&oacute; en la boca para morderlo y detener mis gritos.<\/p>\n<p>El trapo sab&iacute;a horrible y quer&iacute;a escupirlo, pero si lo hac&iacute;a ser&iacute;a peor para m&iacute;. Sus golpes estaban al borde de la brutalidad, y la crudeza de mi situaci&oacute;n me hundi&oacute;, y ning&uacute;n trapo me llego a importar con el tiempo. Estaba furiosa y en un momento oportuno, logr&eacute; romper con su agarre y correr a la habitaci&oacute;n de mi madre, donde ella estaba sentada en la cama leyendo.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Mam&aacute; dile que pare!&quot; Le grit&eacute;: &quot;Ricardo me est&aacute; dando unas putas nalgada, &iexcl;hazle PARAR! &iexcl;Tengo dieciocho a&ntilde;os y ni siquiera es mi puto padre!&quot;. Romp&iacute; a llorar y me derrumb&eacute; en la cama a su lado.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; la puerta abierta de nuevo detr&aacute;s de m&iacute; y Ricardo entr&oacute;, pero no dijo nada. Sent&iacute; que mi madre se acercaba y comenzaba a acariciar mi cabello. Se sinti&oacute; tan agradable y c&aacute;lido despu&eacute;s de la brutalidad de esas nalgadas que no dije nada, simplemente me acurruque cerca de ella y segu&iacute; llorando, esperando que &eacute;l dijera algo.<\/p>\n<p>Ella sigui&oacute; acariciando mi cabello, y &eacute;l permaneci&oacute; en silencio durante casi un minuto. Cuando alguien finalmente comenz&oacute; a hablar fue mi madre, y sus palabras me enfriaron la sangre. Ella dijo &quot;cari&ntilde;o, Ricardo est&aacute; a cargo de esta casa, y tienes que hacer lo que &eacute;l te dice que hagas, &iquest;de acuerdo? Eso incluye aceptar sus castigos cuando decide que los necesitas, &iquest;entiendes? Si crees que algo no es justo, todos podemos hablar de ello m&aacute;s tarde, pero no puedes decidir tus propios castigos. Ese es el trabajo de Ricardo, y quiero que lo haga. &iquest;De acuerdo?&quot;<\/p>\n<p>La mir&eacute; con horror, pero ella lo miraba, con esa mirada de ensue&ntilde;o y cari&ntilde;o en su rostro que solo puedo describir como amor. Amor que me estaba por enviar a los lobos. Bien. No respond&iacute; nada y luego sent&iacute; la mano de Ricardo en mi codo, me levant&oacute; y lo segu&iacute; mansamente por el pasillo sin mirar a mi madre de nuevo. Quer&iacute;a vomitar pero en su lugar lo segu&iacute; de nuevo a mi habitaci&oacute;n, me inclin&eacute; sobre la cama para &eacute;l de nuevo y volte&eacute; yo misma el vestido para que pudiera terminar lo que quer&iacute;a hacer.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; mientras me miraba hacer esto, y pronto lo sent&iacute; de pie muy cerca de m&iacute; una vez m&aacute;s. Esta vez corri&oacute; ambas manos por los lados de mi culo y muslos, luego &eacute;l separo mis pies para que se extendieran para &eacute;l, y me horroriz&oacute; al darse cuenta de que mi co&ntilde;o y culo estaban ah&iacute; mismo para que &eacute;l viera. Lo o&iacute; murmurar &quot;eso es, s&eacute; una buena chica y qu&eacute;date as&iacute;&quot; y luego el sonido de su cintur&oacute;n despeinando, y girando a trav&eacute;s de los bucles del cintur&oacute;n de sus pantalones vaqueros.<\/p>\n<p>Jade&eacute;, sintiendo no el cintur&oacute;n a trav&eacute;s de mi culo, sino sus dedos en mis labios vaginales, separ&aacute;ndolos suavemente sondeando dentro. Hace una hora habr&iacute;a gritado, o lo habr&iacute;a pateado y huido, pero ahora el recuerdo de la cara feliz y pac&iacute;fica de mi madre y su voz diciendo &quot;tienes que hacer lo que &eacute;l te dice&quot;, me mantuvo quieta. Tragu&eacute; duro y lo dej&eacute; continuar. &quot;Buena chica&quot;, repiti&oacute; suavemente, apoyando su otra mano sobre mi espalda. &quot;Pens&eacute; que podr&iacute;a llegar a hacer mojar, y fue as&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>No tuve respuesta a eso, porque era cierto, y porque, aunque era lo &uacute;ltimo que quer&iacute;a sentir, lo que fuera que estuviera haciendo con sus dedos se sent&iacute;a incre&iacute;ble, y sab&iacute;a que no pasar&iacute;a mucho tiempo antes de que me hiciera venir.<\/p>\n<p>Su toque envi&oacute; un estremecimiento a trav&eacute;s de mi cuerpo, una extra&ntilde;a mezcla de rechazo y deleite que le hizo detenerse en lo que estaba haciendo y dar una nalgueada suave con una risa. &quot;Oh, no&quot;, dijo &quot;esto reci&eacute;n est&aacute; empezando&quot;.<\/p>\n<p>Pronto agarr&oacute; su cintur&oacute;n y marc&oacute; unas l&iacute;neas rojas en mi culo, dejando mi co&ntilde;o mojado. Grit&eacute; y chirri&eacute; e incluso grit&eacute; un par de veces, pero &eacute;l no par&oacute; hasta que me qued&eacute; sin energ&iacute;a y solo gem&iacute; en la colcha.<\/p>\n<p>Finalmente se detuvo, y me permiti&oacute; colapsar y descansar as&iacute; por un tiempo mientras lloraba.<\/p>\n<p>Mis pies todav&iacute;a estaban extendidos en el suelo mientras sent&iacute; que dos manos grandes y fuertes me agarraban la cintura y me volteaban para que yo estuviera acostada debajo de &eacute;l en la cama, mientras miraba hacia sus ojos. Me miraba con una expresi&oacute;n que me resultaba dif&iacute;cil de leer. Ya no estaba enojado, pero tampoco hab&iacute;a afecto. Estaba inspeccionando mi cuerpo, pero lo hac&iacute;a de una manera fr&iacute;a, como si buscara cualquier indicio f&iacute;sico de desaf&iacute;o restante para ser borrado a mano o cintur&oacute;n. Podr&iacute;a haberle asegurado que no hab&iacute;a ninguno, pero mi apariencia parec&iacute;a dec&iacute;rselo porque al final luego de estar mir&aacute;ndome a los ojos por un tiempo, se desabroch&oacute; los pantalones y liber&oacute; una gran erecci&oacute;n, y sin decir una palabra la meti&oacute; en mi co&ntilde;o de una vez.<\/p>\n<p>Mi cuerpo estaba apretado contra el suyo, y mientras descansaba mis pies sobre sus hombros, de repente sent&iacute; que me estaba derritiendo de placer. Dios, se sinti&oacute; muy bien. Constantemente la met&iacute;a y sacaba y con cada golpe se sumerg&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s en las profundidades de mi cuerpo. Con una mano en cada pierna, se introdujo en m&iacute; durante una larga y constante serie de suaves embestidas y cuando me puso el pulgar en mi cl&iacute;toris, me llevo a un lento y duradero orgasmo, el m&aacute;s intenso de toda mi vida.<\/p>\n<p>Yo esperaba que &eacute;l se viniera tambi&eacute;n, como mi novio de aquel entonces siempre lo hizo justo despu&eacute;s de m&iacute;, pero en su lugar sigui&oacute; adelante, quitando su pulgar de mi tierno cl&iacute;toris y colocando ambos pulgares a cada lado de la abertura de mi ano presionando contra &eacute;l mientras me embest&iacute;a una y otra vez, gru&ntilde;endo y gimiendo de vez en cuando, nunca mir&aacute;ndome a la cara. Si lo hubiera hecho, me habr&iacute;a visto sacudir la cabeza horrorizada ante la idea de que podr&iacute;a querer quitarme la virginidad anal.<\/p>\n<p>&quot;Es su derecho&quot;, pens&eacute;, sintiendo que una sensaci&oacute;n recorr&iacute;a mi espina dorsal y recorriendo con la mirada sus poderosos y bien musculados brazos. Volvi&oacute; a poner sus manos en mi cintura y apret&oacute; con fuerza mientras aumentaba su ritmo. Su pene estaba muy duro y pod&iacute;a sentir que me estiraba y me tensaba, por no decir que me dol&iacute;a bastante. *Es su derecho*, repet&iacute; en silencio, concentr&aacute;ndome en mantener una respiraci&oacute;n profunda y regular, al ritmo de sus largas y duras embestidas, y trat&eacute; de relajar mis caderas para permitirle un control total. Respondi&oacute; acerc&aacute;ndome, de nuevo al borde de la cama, e inclin&aacute;ndose para darme un r&aacute;pido beso.<\/p>\n<p>&quot;Buena chica&quot;, susurr&oacute;, frotando mis pechos y luego bes&aacute;ndolos suavemente, manteniendo el empuje, &quot;esa es mi chica&quot;. De repente, se retir&oacute; y me levant&oacute; en brazos como si fuera un beb&eacute;, y me coloc&oacute; en el centro de la cama, con la cabeza apoyada en las almohadas, como si fuera su mujer, y me abri&oacute; las piernas. Se arrodill&oacute; a mi lado y me dio un r&aacute;pido y sorprendente lamet&oacute;n en el cl&iacute;toris antes de colocarse encima de m&iacute;, cubri&eacute;ndome por completo con su enorme cuerpo.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s, con una precisi&oacute;n perfecta, me penetr&oacute; de un duro y r&aacute;pido empuj&oacute;n y esta vez ambos gemimos con fuerza. Su verga estaba tan dura y ardiente que me sent&iacute; como si pudiera estar follando con un hierro candente, y por reflejo envolv&iacute; mis piernas alrededor de &eacute;l, o hasta donde pod&iacute;an llegar, para atraerlo a&uacute;n m&aacute;s cerca. Pronto nuestros cuerpos se movieron juntos como si fuesen uno solo, y casi me levant&eacute; de la cama por la fuerza de sus embestidas. Nunca en mi vida hab&iacute;a sentido tanta fuerza f&iacute;sica, y la sent&iacute; fluir en mi propio cuerpo, a trav&eacute;s de todo mi cuerpo, y por un breve momento sent&iacute; que era yo la que era fuerte, y que era la poderosa, y que era libre. Nunca antes hab&iacute;a sentido tal sensaci&oacute;n de adrenalina y, sin embargo, nunca antes me hab&iacute;a sentido tan segura y protegida.<\/p>\n<p>Pronto algo cambi&oacute; en Ricardo, y sent&iacute; que sus m&uacute;sculos empezaban a cerrarse a mi alrededor, y entonces me sent&iacute; peque&ntilde;a y d&eacute;bil de nuevo, atrapada una vez m&aacute;s como una tortuga en su caparaz&oacute;n. &quot;Oh, mierda, preciosa&quot;, murmur&oacute;, y un &quot;oh, mierda, oh, Dios&#8230;&quot; Me solt&oacute;, me dej&oacute; caer en la cama, y se puso de rodillas y sac&oacute; su verga de m&iacute; justo a tiempo para lanzar un pegajoso y blanco semen por todo mi delgado cuerpo.<\/p>\n<p>Cuando abri&oacute; los ojos yo no me hab&iacute;a movido. Me mir&oacute; con satisfacci&oacute;n y sonri&oacute;, pasando sus dedos por mis muslos, y luego subiendo para dar a mis pechos un cari&ntilde;oso apret&oacute;n, luego se recost&oacute; a mi lado y se qued&oacute; callado durante alg&uacute;n tiempo.<\/p>\n<p>&quot;Ahora, hija&quot;, dijo al final, poniendo una mano sobre mi cosa, &quot;la pr&oacute;xima vez que te vea falt&aacute;ndole el respeto a mi autoridad en esta casa, tienes unos cuantos recuerdos que te ayudar&aacute;n a acordarte lo que pasara, &iquest;verdad?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;&quot;, susurr&eacute;, con un nudo en la garganta.<\/p>\n<p>&quot;Bien. Sabes que, por supuesto, no me importar&aacute; record&aacute;rtelo todas las veces que lo necesites&quot;. Se rio por eso. &quot;Pero cr&eacute;eme&quot;, a&ntilde;adi&oacute; &quot;los castigos no van a ser m&aacute;s suaves. &iquest;Lo has entendido?&quot;<\/p>\n<p>Asent&iacute; con la cabeza. &quot;S&iacute;, Se&ntilde;or&quot;, me esforc&eacute;.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; y me pellizc&oacute; el pez&oacute;n, luego se levant&oacute;. &quot;L&iacute;mpiate&quot;, dijo, lanz&aacute;ndome una caja de pa&ntilde;uelos. &quot;Tu madre est&aacute; terminando de cocinar&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>13 El nuevo esposo de mi madre, Ricardo, es uno de esos hombres que son feos pero sexys, algo as&iacute; como un hombre de las cavernas. No est&aacute; sucio ni nada, solo es grande y musculoso, con barba, un corte de pelo rapado y una tendencia a caminar sin camiseta cuando estamos en casa. Adem&aacute;s, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13764,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31557","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13764"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31557"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31557\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}