{"id":31777,"date":"2021-10-06T22:00:00","date_gmt":"2021-10-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-06T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-06T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-tercera-etapa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-tercera-etapa-2\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas. Tercera etapa (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31777\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Aparcaron en el parking del hotel, un suplemento gratuito y del todo pr&aacute;ctico. Sacaron sus dos maletas en silencio, teniendo la misma conversaci&oacute;n que hab&iacute;an tenido desde que Mari decidi&oacute; cerrar los ojos, ninguna.<\/p>\n<p>La mujer hab&iacute;a estado fantaseando sin parar, unas veces en la habitaci&oacute;n de Sergio, otras veces en la casa de Carmen, haci&eacute;ndole cosas indecentes al joven mientras su hermana estaba en otra habitaci&oacute;n. Curioso que se imaginara aquello, porque la realidad hab&iacute;a sido justamente la contraria. Ella en una habitaci&oacute;n borracha como una cuba y los otros dos en el cuarto gozando sin parar, pero eso&hellip; ella no lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>Sergio que hab&iacute;a estado tratando de concentrarse en conducir, lleg&oacute; m&aacute;s sereno de lo que se pod&iacute;a imaginar. Tuvo dos leves erecciones en todo el camino, pero nada que no pudiera ocultar, menos mal que su madre tampoco pon&iacute;a mucha atenci&oacute;n en mirarle.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; ambas maletas, la suya coloc&aacute;ndosela a la espalda y la de Mari arrastr&aacute;ndola por el suelo gracias a las dos peque&ntilde;as rueditas. La mujer le sigui&oacute; sin decir ninguna palabra, todav&iacute;a no ten&iacute;a ganas de hablar, le apetec&iacute;an otras cosas que no pod&iacute;a nombrar. Aunque de todos modos, tuvo que soltar la lengua por romper de una vez la tensi&oacute;n entre los dos, ya estaban fuera de casa, si algo se descontrolaba&hellip; no importaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Traes todo?<\/p>\n<p>&mdash;Mal momento para preguntar algo como eso, &iquest;no crees? &mdash;su hijo lo dijo ri&eacute;ndose ir&oacute;nicamente.<\/p>\n<p>&mdash;Era una pregunta, chico. Si lo prefieres no te hablo. &mdash;le devolvi&oacute; la sonrisa, se notaba m&aacute;s relajada.<\/p>\n<p>&mdash;No, que me encanta que me hables. Tengo todo, en el m&oacute;vil est&aacute;n las reservas y tambi&eacute;n las entradas. Mientras tengamos ahora los DNI para hacer la reserva con eso ya vale. &iquest;Lo tienes?<\/p>\n<p>&mdash;Exacto. O sea que no pierdas el m&oacute;vil, que no me apetece volverme ahora a casa.<\/p>\n<p>&mdash;Ni a m&iacute;. &mdash;ambos rieron sabiendo que aquella frase escond&iacute;a algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Subieron en ascensor llegando a la recepci&oacute;n del hotel, donde una mujer de mediana edad bien preparada y con un semblante de facciones lisas les esperaba. La mujer mostr&oacute; una sonrisa de dentadura perfecta digna de anuncio y salud&oacute; con buenas palabras a los dos nuevos invitados al hotel.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Me deja por favor un momento el m&oacute;vil? &mdash;la mujer no pod&iacute;a tener un tono de voz m&aacute;s dulce&mdash; Y los carnets de identidad, si son tan amables.<\/p>\n<p>Ambos buscaron en sus mochilas y los sacaron en un periquete. Mari se imagin&oacute; por un momento lo mal que se sentir&iacute;a al no tenerlo y las s&uacute;plicas que har&iacute;a a aquella guapa mujer para que la dejara quedarse en el hotel. Ni loca se marchar&iacute;a de vuelta a casa, ten&iacute;a que pasar el d&iacute;a con su hijo&hellip; &iexcl;Ah! Y ver tambi&eacute;n la funci&oacute;n de teatro, a eso hab&iacute;a ido &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&mdash;Ya est&aacute;. Por lo tanto, se quedan una &uacute;nica noche y la salida ser&aacute; ma&ntilde;ana a las doce.<\/p>\n<p>&mdash;Seguramente, nos iremos antes &mdash;matiz&oacute; Sergio aunque a su madre aquella frase no le gust&oacute;, prefer&iacute;a quedarse por siempre y eso que apenas hac&iacute;a unos minutos que hab&iacute;an llegado.<\/p>\n<p>&mdash;Aun as&iacute;, hasta esa hora la habitaci&oacute;n est&aacute; disponible para ustedes. El desayuno, comida y cena est&aacute;n incluidos. Si lo prefieren mientras adecentamos la habitaci&oacute;n, pueden ir a comer, el servicio de comidas acaba de comenzar. &mdash;ambos asintieron, ten&iacute;an hambre.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Las mochilas las dejamos aqu&iacute; o las llevamos al restaurante? &mdash;Mari se&ntilde;alaba ambas maletas ante los ojos marrones de la mujer.<\/p>\n<p>&mdash;No, tranquila. D&eacute;jemelas aqu&iacute; mismo, ahora llamo para que se las suban.<\/p>\n<p>&mdash;Muy amable. Por cierto, &uacute;ltima cosa &mdash;coment&oacute; Sergio ense&ntilde;ando el ticket que le hab&iacute;a expedido la m&aacute;quina del parking&mdash; el tema del aparcamiento, &iquest;c&oacute;mo hacemos?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, d&eacute;jeme un momento la tarjeta. &mdash;el joven se la tendi&oacute; y la mujer despu&eacute;s de meterla en un peque&ntilde;o aparato, sac&oacute; una nueva que le devolvi&oacute;&mdash; Aqu&iacute; esta. Con esta pueden entrar y salir cuando quieran, por supuesto de forma gratuita.<\/p>\n<p>&mdash;Perfecto.<\/p>\n<p>&mdash;Por &uacute;ltimo y lo m&aacute;s importante. &mdash;la mujer se levant&oacute; detr&aacute;s del mostrador y les alcanz&oacute; una llave magn&eacute;tica que Mari cogi&oacute;&mdash; Esta ser&aacute; su llave, habitaci&oacute;n 323, en el tercer piso, cuando lleguen all&iacute; tendr&aacute;n sus maletas. Espero que pasen una grata estancia en nuestro hotel, para cualquier cosa, aqu&iacute; me tienen, mi nombre es Raquel.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Muchas gracias! &mdash;dijeron al un&iacute;sono madre e hijo y se giraron en direcci&oacute;n al comedor.<\/p>\n<p>Entraron en una zona amplia, m&aacute;s larga que ancha, con mesas separadas a los lados y una gran barra al final con innumerables comidas. El viaje les hab&iacute;a dado hambre, tanta que devoraron varios platos mientras comentaban cada uno. Hablaron, eso es verdad, pero cualquiera que les escuchara no entender&iacute;a ni una palabra, ya que no paraban de engullir mientras conversaban.<\/p>\n<p>Acabaron llenos, Mari apenas pod&iacute;a ni con un caf&eacute; de sobremesa. Ten&iacute;an que descansar aunque tampoco ten&iacute;an mucho tiempo, Sergio hab&iacute;a pensado en algo para pasar la tarde y por una vez, no era sexual. El colorido restaurante del hotel se comenzaba a llenar cuando ellos se levantaban con destino a sus habitaciones.<\/p>\n<p>Cogieron el mismo ascensor que les hab&iacute;a llevado a la recepci&oacute;n y subieron al tercer piso. Mari dej&oacute; en manos de Sergio encontrar la habitaci&oacute;n, ella siempre fue p&eacute;sima buscando el coche en el parking de cualquier lugar, pasaba de intentarlo.<\/p>\n<p>Giraron en dos pasillos llenos de puertas y al final encontraron la habitaci&oacute;n 323. La madre sac&oacute; la llave de su bolsillo trasero y con ganas la puso en la ranura donde entraba a la perfecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una lucecita verde se encendi&oacute; al lado de la ranura y la puerta se abri&oacute; autom&aacute;ticamente. Por un momento la mujer, con su hijo a su espalda, dudo al entrar. Aquella habitaci&oacute;n estaba claro para qu&eacute; la quer&iacute;a, que intenciones guardaba en su mente y dar aquel &uacute;ltimo paso&hellip; &iquest;Estaba preparada?<\/p>\n<p>Hab&iacute;a estado pensando toda la semana en la situaci&oacute;n, se hab&iacute;a dado cuenta de que ten&iacute;a sentimientos especiales hacia su hijo. El amor por Sergio hab&iacute;a roto la barrera maternal y se hab&iacute;a instalado en uno m&aacute;s carnal, comprob&aacute;ndolo de sobre manera en el coche. Se hab&iacute;a construido en su cabeza varias pel&iacute;culas para adultos donde ambos eran los protagonistas y cuando pusiera el primer pie en la habitaci&oacute;n 323 podr&iacute;an hacerse realidad.<\/p>\n<p>Levant&oacute; el pie derecho, entrando dentro del umbral que le separaba del pasillo y pis&oacute; con fuerza la moqueta del suelo. Hab&iacute;a traspasado la frontera m&aacute;s lejana, estaba donde quer&iacute;a, con quien quer&iacute;a e iba a hacer&hellip; lo que AMBOS quer&iacute;an.<\/p>\n<p>Tras de ella entr&oacute; el joven sin tanto remilgo, dio un paso r&aacute;pido y a su espalda cerraba la puerta con ganas haciendo que el vello de su madre se pusiera de punta. La mujer estaba atorada, del todo nerviosa y tambi&eacute;n&hellip; ansiosa, porque a partir de ese momento empezaba la cuenta atr&aacute;s.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n era simple, una formaci&oacute;n t&iacute;pica de todos los hoteles que estos dos hab&iacute;an visitado. Un peque&ntilde;o pasillo dejaba una puerta a la derecha donde estar&iacute;a el ba&ntilde;o y despu&eacute;s, daban directamente a la habitaci&oacute;n. La estancia la copaban colores amarillos y negros que se notaban como colof&oacute;n en las cortinas. La cama m&aacute;s amplia de lo que la mujer se imaginaba en las fotos era la gran protagonista del cuarto, con el armario delante y en la mitad de este, una tele de grandes dimensiones.<\/p>\n<p>Cada lado de la cama, ten&iacute;a unas luces individuales para uso personal y todo el cabecero de esta, lo envolv&iacute;a un mural de un emblem&aacute;tico edificio de la ciudad. Mari hac&iacute;a mucho que no pisaba un hotel y se sorprendi&oacute; de lo bien cuidado que ten&iacute;an todo. No se ve&iacute;a ni una mancha, ni un rastro de polvo, ni siquiera sinti&oacute; que se arrugase el edred&oacute;n de la cama cuando pos&oacute; su trasero en &eacute;l.<\/p>\n<p>Sergio directamente se dirigi&oacute; al armario, quer&iacute;a comprobar si las maletas estaban all&iacute;, ya que no las ve&iacute;a. Se imaginaba que no las hab&iacute;an robado, eso ser&iacute;a tan absurdo, pero&hellip; su mente le dec&iacute;a que tambi&eacute;n estaba all&iacute; por querer tener relaciones con su madre y eso tambi&eacute;n era absurdo. Menos mal que las maletas s&iacute; que estaban dentro.<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute; &mdash;llam&oacute; Sergio a su progenitora mientras abr&iacute;a una parte del armario&mdash;, han dejado aqu&iacute; las maletas.<\/p>\n<p>&mdash;S&aacute;came la m&iacute;a, por favor.<\/p>\n<p>El muchacho se la alcanz&oacute; y despu&eacute;s hizo lo mismo cogiendo la suya. Sentados cada uno en un lado de la cama, Mari abri&oacute; la cremallera dejando ante s&iacute; la ropa que hab&iacute;a escogido. &Uacute;ltimamente le gustaba llevar ropa m&aacute;s a la moda, se hab&iacute;a dado alg&uacute;n que otro capricho en cuanto a vestidos y no hab&iacute;a llevado ninguna de sus antiguas vestimentas al viaje. Incluso a un lado, en la zona donde hab&iacute;a colocado su ropa &iacute;ntima, estaba el sujetador que compr&oacute; junto con su hermana el verano anterior.<\/p>\n<p>Lo mir&oacute; pensando en s&iacute; deber&iacute;a pon&eacute;rselo, le hac&iacute;a un busto tremendamente bello y sus pechos se quedaban de la mejor manera posible. Era id&eacute;ntico al de su hermana, aunque en diferentes colores y recordaba c&oacute;mo hab&iacute;a insistido para que se lo probase. Se rio por dentro recordando la conversaci&oacute;n y estirando la mano, lo sac&oacute; de la maleta para dejarlo colocado en la cama, se lo pondr&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras rebuscaba entre todas las prendas que ponerse, las vivas im&aacute;genes que relacionaba con ese sujetador le vinieron a la memoria. Ella en la casa de su hermana, borracha como nunca, en la misma habitaci&oacute;n de su hijo. Sergio le hab&iacute;a visto con aquel conjunto, casi desnuda, con su piel ardiente debido al alcohol y un pensamiento rugi&oacute; en su cerebro, &ldquo;&iquest;le gust&oacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a aprovechar para darme una ducha, vengo sudado del viaje.<\/p>\n<p>La voz de su hijo la interrumpi&oacute; los pensamientos, estaba tan sumergida en su mente que gir&oacute; de forma brusca la cabeza para mirarle. Estaba al otro lado de la cama, tan lejos y la vez tan cerca, en el lugar donde sol&iacute;a estar su marido. Sin embargo, Dani no estaba, solo Sergio.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, cari&ntilde;o, quiz&aacute; haga lo mismo, aunque tampoco estoy muy sudada. Si no es ahora me duchar&eacute; antes de dormir.<\/p>\n<p>Sergio que hab&iacute;a cogido un vaquero y una camiseta junto a la ropa interior se levant&oacute; hacia el ba&ntilde;o. Con estas prendas, trat&oacute; de taparse la peque&ntilde;a elevaci&oacute;n de su entrepierna. Sin llegar a estar del todo dura, su pene hab&iacute;a reclamado sangre desde el mismo momento en el que arranc&oacute; el coche y a cada instante, solicitaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>En ning&uacute;n momento dej&oacute; de pensar en Mari, simplemente ella se hab&iacute;a implementado en su cerebro como un par&aacute;sito. Aunque estar&iacute;a mejor decir que estaba directamente pegada en su imaginaci&oacute;n. En los tantos momentos de silencio, la situaci&oacute;n se volv&iacute;a realmente cr&iacute;tica, su mente se convert&iacute;a en un verdadero coche de carreras y por aquella carretera flu&iacute;an im&aacute;genes que pr&aacute;cticamente cobraban vida.<\/p>\n<p>Se adentr&oacute; en el ba&ntilde;o, cerrando la puerta tras de s&iacute; y encontrado un momento de respiro para su desenfrenado cuerpo. Cada porci&oacute;n de m&uacute;sculo le vibraba de una forma diferente, todo de forma disonante creando la sensaci&oacute;n de que en cualquier momento se pod&iacute;a derretir. Nunca hab&iacute;a sentido la expresi&oacute;n &ldquo;estar hecho un flan&rdquo; tan real.<\/p>\n<p>Se quit&oacute; la ropa con calma, sent&iacute;a que el momento hab&iacute;a llegado, estaban en el lugar preciso para que sucediera lo que ambos quer&iacute;an, sab&iacute;a que algo pasaba, solo ten&iacute;a que esperar el momento. No pod&iacute;a imaginar cu&aacute;l ser&iacute;a el detonante, pero no se sent&iacute;a capacitado para dar el paso, cre&iacute;a que si tuviera que decir algo la lengua se le trabar&iacute;a. Las palabras no eran una opci&oacute;n, pero &iquest;sus gestos? Quiz&aacute; quedar&iacute;a m&aacute;s como un simio cachondo que como una adolescente.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndose al espejo vio su cuerpo desnudo, en un estado perfecto que no necesitaba casi ni ejercicio, cosa que estaba seguro de que con el tiempo cambiar&iacute;a. Ahora estaba delgado y fibroso, con un pelo alborotado marca de la casa. No pose&iacute;a ning&uacute;n pelo en el torso, d&aacute;ndole a&uacute;n m&aacute;s sensaci&oacute;n de juventud, &ldquo;espero que a mam&aacute; le guste&hellip;&rdquo; salt&oacute; en su mente como un resorte. Casi todos los pensamientos eran en torno a la mujer que le hab&iacute;a tra&iacute;do a este mundo y que ahora estaba a una pared de distancia, sentada en la cama que compartir&iacute;an esa noche.<\/p>\n<p>Ech&oacute; un vistazo ligeramente m&aacute;s abajo, el espejo le reflej&oacute; lo que ya sab&iacute;a, con un leve pensamiento su pene se hab&iacute;a puesto en una buena erecci&oacute;n, que coronaba un glande al rojo vivo. Resopl&oacute; sacando sus manos del fr&iacute;o m&aacute;rmol del lavabo y cogi&oacute; su tremenda herramienta con su mano diestra.<\/p>\n<p>La movi&oacute; en una ocasi&oacute;n, dejando todo el prepucio al aire y tocando con sus dedos los pelos que rodeaban la base. &ldquo;Me los tengo que quitar&rdquo; se dijo sabiendo que apenas ten&iacute;a unos cuantos que no dejaban totalmente calva la zona.<\/p>\n<p>Resopl&oacute; de nuevo con fuerza dejando todav&iacute;a su mano rodeando su dur&iacute;simo tronco, anduvo hasta la ducha y accion&oacute; el agua caliente que comenzaba a caer. Mientras el ruido del agua envolv&iacute;a el ba&ntilde;o, escuch&oacute; algo m&aacute;s, un ruido venido de una persona. Quiz&aacute; hubiera sido su madre, igual se hab&iacute;a tropezado o se hab&iacute;a asustado con algo, hab&iacute;a sido un leve sonido que apenas se o&iacute;a, como un susurro en el interior del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sin darle mayor importancia entr&oacute; tras la mampara de cristal trasparente, pensando en que si su madre entraba le podr&iacute;a ver desnudo sin problema y sobre todo, con un pene como el acero en su mano.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a calmarse, darse un momento de serenidad y ten&iacute;a muy claro lo que ten&iacute;a que hacer. Introdujo primero la cabeza bajo el chorro que se calent&oacute; con suma rapidez. El pelo comenz&oacute; a mojarse y despu&eacute;s con lentitud meti&oacute; el cuerpo para calarse totalmente. La ducha siempre le relajaba, siempre le dejaba con una paz interior sublime, como si estuviera en el vientre materno. &ldquo;Mam&aacute;&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Involuntariamente su mano descendi&oacute; de nuevo donde su herramienta comenzaba a gritar por un poco de placer. Deb&iacute;a dar un poco de rienda suelta a su pene y soltar algo de &ldquo;lastre&rdquo;, que significaba bajar su nivel de lujuria.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a esperar m&aacute;s, no deb&iacute;a demorarse mucho en la ducha, ser&iacute;a demasiado llamativo. Estaba claro con quien pasar&iacute;a el buen rato que se iba a dar bajo el agua. Durante la &uacute;ltima semana solo hab&iacute;a habido una mujer en su mente, ni siquiera su t&iacute;a logr&oacute; interponerse entre Mari y &eacute;l. Imagin&oacute; cada postura, cada situaci&oacute;n, se hab&iacute;a montado innumerables escenas dignas del mejor director de cine para adultos.<\/p>\n<p>Ahora con el pene bien aferrado entre sus dedos, hizo el primer movimiento hacia atr&aacute;s. El glande volvi&oacute; a salir, rojo como bien lo hab&iacute;a visto en el espejo. El agua ca&iacute;a hasta su miembro viril mientras su mano lo mov&iacute;a primero con lentitud y despu&eacute;s m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>El placer lleg&oacute; enseguida, incluso antes que cuando lo hac&iacute;a en casa. Solo pensar que estaban en un hotel los dos solos le hac&iacute;a sentir un picor en los genitales que le desbordaba. Siempre se hab&iacute;a imaginado que aquello era la producci&oacute;n incesante de espermatozoides y&hellip; podr&iacute;a serlo, porque sus eyaculaciones cada vez eran m&aacute;s abundantes.<\/p>\n<p>Puso a trabajar a su cabeza como siempre. Su madre en la cama, su madre contra la c&oacute;moda, su madre en el suelo&hellip; cualquier lugar era ideal. Incluso la recepci&oacute;n del hotel le valdr&iacute;a mientras la tan amable jovencita les miraba perplejos como perpetuaban el mayor pecado.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; con la &uacute;ltima cosa que le vino a la mente, su madre entrando en el ba&ntilde;o, desnuda. Con su piel resplandeciente y sus curvas bien proporcionadas caminando hasta su posici&oacute;n. No habr&iacute;a besos, ni siquiera roces, porque no ten&iacute;a tiempo, Sergio sent&iacute;a el calor atray&eacute;ndole al infierno.<\/p>\n<p>Mari se agachaba, le ped&iacute;a con palabras obscenas hacerle una felaci&oacute;n &ldquo;&iquest;te chupo la polla?&rdquo;. Sergio trat&oacute; de dar m&aacute;s forma a la pel&iacute;cula, pero era demasiado complicado, el semen trataba de tirar la puerta abajo y salir disparado.<\/p>\n<p>No pudo imaginarse dici&eacute;ndola que s&iacute;, solo se vio tal cual estaba, con un ritmo furioso dando buenas sacudidas a su miembro erecto. Aunque su mente segu&iacute;a bien activa, tanto que casi cruzaba a la realidad, superponiendo de rodillas una imagen de su madre mientras trataba de terminar como mejor pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a escuchar algo, esta vez no fue un sonido, solo una palabra. Quiz&aacute; fruto de su mente atorada por tanto placer que manaba de su cuerpo. Era la voz de su madre, que en su imagen proyectada en el suelo de la ducha dec&iacute;a de forma sensual, &ldquo;hijo&hellip;&rdquo;. Aquel sonido parec&iacute;a derretirse en los propios labios de la mujer que desencadenaba un placer acorde del que ten&iacute;a Sergio.<\/p>\n<p>Solo una pregunta pas&oacute; por la mente del joven que ya no encontraba vuelta atr&aacute;s a todo el placer que iba a salir. &ldquo;&iquest;Me lo he imaginado o ha sido real?&rdquo; No hab&iacute;a tiempo para responder. Su espalda se tens&oacute; y apret&oacute; los dientes dibujando una mueca de placer absoluto al tiempo que deten&iacute;a el movimiento de su brazo.<\/p>\n<p>Los chorros cayeron sobre el suelo de la ducha, perdiendo su gran espesor al mezclarse con dificultad con el agua que ca&iacute;a desde la zona superior. Las piernas le temblaron y al tiempo que el semen se disipaba por las ca&ntilde;er&iacute;as, Sergio recuperaba la cordura que tambi&eacute;n hab&iacute;a perdido.<\/p>\n<p>El sonido de la ducha le fue tranquilizando el coraz&oacute;n que parec&iacute;a portar un terremoto, se pudo calmar poco a poco terminando con la ducha m&aacute;s pausadamente. La palabra que hab&iacute;a escuchado la olvid&oacute; al momento, pensado que su mente se hab&iacute;a desbordado por completo. Aunque no hab&iacute;a reparado en una cosa, la imagen proyectada de su madre hab&iacute;a sido borrada sin culminar sobre ella&hellip; aunque tampoco le importaba, el placer hab&iacute;a sido ol&iacute;mpico.<\/p>\n<p>Mientras Sergio terminaba con el jab&oacute;n y se depilaba la zona p&uacute;bica al mil&iacute;metro, pensaba en otras cosas que no ten&iacute;an nada que ver con Mari. Todo cosas banales, gracias a la masturbaci&oacute;n pod&iacute;a hacer a un lado a la mujer. Sin embargo, habr&iacute;a vuelto a su mente con suma rapidez la mujer que le dio a luz, de haber sabido lo que pasaba a una pared de distancia.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Aparcaron en el parking del hotel, un suplemento gratuito y del todo pr&aacute;ctico. 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