{"id":31780,"date":"2021-10-06T22:00:00","date_gmt":"2021-10-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-06T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-06T22:00:00","slug":"costumbre-italiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/costumbre-italiana\/","title":{"rendered":"Costumbre italiana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31780\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Otro s&aacute;bado, de verdad, era uno de esos d&iacute;as donde no tienes m&aacute;s deseos que estar en la cama, viendo televisi&oacute;n y aunque no les voy a negar que soy bien calientico y dispuesto. Ese d&iacute;a no me provocaba el sexo en lo absoluto. Ten&iacute;amos un acuerdo amistoso mi compa&ntilde;ero de apartamento y yo de andar cada uno por su lado y dormir juntos en la misma cama cuando se nos antojara amor de machos. &Eacute;l se hab&iacute;a ido a la playa con aquella novia que yo no soportaba, mientras yo ten&iacute;a otra de mis aburridas citas, con otro due&ntilde;o de otro inmenso yate, para otra vez, aburridamente lavarlo y hablar un poco de sencilleces propias de los tipos feos, arrogantes y mujeriegos que tradicionalmente son due&ntilde;os de tan codiciados veh&iacute;culos. No ten&iacute;a ni siquiera deseos de hacer ejercicios aquella ma&ntilde;ana, aunque hice la rutina matutina, o de lo contrario sab&iacute;a que el d&iacute;a me iba a saber completamente a mierda. Estir&eacute; mis m&uacute;sculos y me dispuse a comenzar el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Otro de los tantos soleados d&iacute;as de Miami y yo trabajando, bueno que se le va a hacer pensaba yo. Este es el extra para mis gustos y mi Bacard&iacute;. Dije sonriendo mientras parqueaba mi flamante Mustang en frente de la puerta de una &quot;modesta&quot; residencia de dos pisos.<\/p>\n<p>Por fin se abri&oacute; la puerta y apareci&oacute; un hombre de estatura baja y sin camisa, yo ingenuamente pregunt&eacute; en ingl&eacute;s:<\/p>\n<p>-&iquest;M&iacute;ster Ferrari?<\/p>\n<p>-R&oacute;mulo Valentino Ferrari un piacere, soy de Lombard&iacute;a Italia.<\/p>\n<p>Oh! mucho gusto Javier Garc&iacute;a y soy cubano.<\/p>\n<p>Pasa, sugiri&oacute; y clav&oacute; sus ojos azules en mi cara. &iquest;Habla espa&ntilde;ol? pregunt&eacute; yo, &iexcl;claro compadre!, dijo con acento cubano, &iquest;qui&eacute;n no habla espa&ntilde;ol en Miyami? y sonri&oacute;. Antes de que me preguntes Ferrari es un apellido bien com&uacute;n en Lombard&iacute;a y no tengo nada que ver con los autos. Yo contin&uacute;e la pl&aacute;tica agregando que su nombre hac&iacute;a referencia a los fundadores de Roma seg&uacute;n la leyenda R&oacute;mulo y Remo. Puso cara de asombro y asinti&oacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>And&aacute;bamos ya por el sombr&iacute;o y fresco pasillo de aquella belleza de casa. Mientras nos present&aacute;bamos pude notar que no era tan peque&ntilde;o sino exactamente de mi tama&ntilde;o. Su barba sin rasurar contrastaba perfectamente con aquellas italianas facciones y su deformada nariz roma; De su musculoso cuello pend&iacute;a una hermosa cadena de oro al parecer bien cara, con una graciosa medalla. Su piel estaba exquisitamente dorada por el sol y su pecho dibujaba deliciosamente un peque&ntilde;o callo de enroscados vellos oscuros como su pelo entre los fornidos pectorales. Su reducida cintura dejaba mucho que decir llevando shorts blancos de lino, que cubr&iacute;an lo que se supon&iacute;a que fueran unos velludos muslos, andaba por seguro descalzo. No pude husmear mucho m&aacute;s, porque su mirada y sus hermosos ojos azules se clavaban repetida e insistentemente en mi cara, mis ojos y mis gestos al hablar. Aunque el cuarent&oacute;n en si no era bonito, ten&iacute;a un feo atractivo. Por lo menos lucia mejor que los otros. Nos dirigimos al patio con vista a la bah&iacute;a y nos sentamos mientras me brindaba algunas golosinas italianas. &iexcl;Hoy es tu d&iacute;a de suerte! le o&iacute; decir; Seguro que s&iacute;, pens&eacute; yo, no s&eacute; c&oacute;mo voy a trabajar, mirando tan buen macho y con tan poca ropa. Puso sus manos en la nuca flexionando los m&uacute;sculos de sus brazos como a prop&oacute;sito entonces continu&oacute;: Hoy me levant&eacute; como nunca, con deseos de pasarle la mano a mi bote, as&iacute; que te voy a ayudar, y descuida que no te lo voy a descontar del cheque. Bueno, aunque sea lo voy a tener a mi lado mand&aacute;ndome y oyendo sus aburridas historias de mujeres, pens&eacute; yo. En realidad, tenia deseos de hacer algo diferente, continu&oacute;, as&iacute; que mientras mi esposa anda en uno de sus retiros espirituales, yo mand&eacute; a todos de vacaciones. Yo no hablaba para nada, solamente miraba sus brazos con deseo y su abdomen duro como una tabla. Aunque estemos solos, pens&eacute;, es demasiado bueno para ser real. Me olvid&eacute; de los asuntos sexuales y le dije: Bueno voy a comenzar, a lo que &eacute;l respondi&oacute;: presto ragazzo andiamo, y sali&oacute; disparado dej&aacute;ndome atr&aacute;s. Sus nalgas eran peque&ntilde;itas y respingadas, pero se ve&iacute;an deliciosas dentro del short. &iquest;No se va a cambiar?, coment&eacute; yo con una lejana esperanza de ver algo m&aacute;s, a lo que &eacute;l respondi&oacute; algo en italiano que yo realmente no entend&iacute;. Despu&eacute;s de 8 ininterrumpidas horas, donde paramos para comer nada m&aacute;s, y me saco literalmente el jugo, como yo supon&iacute;a, terminamos la faena. Yo estaba contento porque por el contrario a las antiguas experiencias, ni me habl&oacute; de mujeres, ni era feo ni arrogante, solo se dedic&oacute;, con su buen humor a hacer chistes y disfrutar lo que hac&iacute;a. Ahora s&iacute; que la fantas&iacute;a termin&oacute;, pens&eacute;, mientras recordaba su espalda sudada y sus brazos brillando a la luz del sol. Estaba sumido en mis pensamientos cuando rode&oacute; de pronto mi cuerpo con sus brazos y me bes&oacute; en las dos mejillas. &iexcl;Buen trabajo! le o&iacute; decir Es una costumbre italiana, me dijo, espero que no te ofendas. Para nada, le dije y mi bulto salto discretamente de la alegr&iacute;a. Te invito a un vino, me dijo y salt&oacute; del bote con energ&iacute;a como si no hubiera pasado 8 horas al lado m&iacute;o.<\/p>\n<p>Luego de bajar 2 botellas de vino y quien sabe que cantidad de fiambres de todo tipo, le insinu&eacute; que era hora de partir, alegando que estaba cansado y me dol&iacute;an un poco los m&uacute;sculos. Eso se te quita en mi tina ragazzo y con agua bien caliente, sugiri&oacute; &eacute;l; Venga, vamos a preparar un ba&ntilde;o para que te relajes, y me pas&oacute; el brazo por encima de mis hombros nuevamente, me has ca&iacute;do muy bien y trabajas muy duro dec&iacute;a mientras camin&aacute;bamos hacia adentro. Yo, siempre he sabido que los italianos son bien hospitalarios; Por eso me jur&eacute; respetar la ocasi&oacute;n y acept&eacute;, siempre pensando: No hay nada malo en que yo tome un ba&ntilde;o, en fin no tengo nada m&aacute;s que hacer. Mientras la tina se llenaba, me dio un tour por la casa, mostr&aacute;ndose as&iacute; orgulloso por la preciosa mini-mansi&oacute;n que pose&iacute;a. Para regresar nuevamente a la amplia habitaci&oacute;n con su lujoso ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Ponte c&oacute;modo y rel&aacute;jate.<\/p>\n<p>Parti&oacute; y me desnud&eacute; r&aacute;pidamente, no pude evitar llevar el calzoncillo a mi nariz y olerlo varias veces que, para ese entonces, ol&iacute;a a puro macho, me met&iacute; en la tina, notando que mis hormonas se hab&iacute;an revuelto un poco y mi hermosa herramienta quedaba casi erecta. El agua caliente me relaj&oacute;, e hizo que mi erecci&oacute;n lejos de bajar, aumentara divinamente. Cerr&eacute; mis ojos y sin tocarme aun, comenc&eacute; a recorrer con mi pensamiento cada &aacute;pice de su cuerpo, e imagin&aacute;rmelo desnudo delante de m&iacute;. Luego de estar trabajando varias horas junto a &eacute;l, si hab&iacute;a tenido tiempo de chequear su bulto m&aacute;s de una vez y de veras no estaba nada mal; Comenc&eacute; a tocar mi glande muy suavemente hasta que un ruido repentino interrumpi&oacute; mi morboso sue&ntilde;o. Te acompa&ntilde;o, dijo mientras me ofrec&iacute;a otra copa de vino; Su cuerpo desnudo, parec&iacute;a el de Adonis en miniatura, su hermosa pinga era tan dorada como cada &aacute;pice de su cuerpo, estaba totalmente fl&aacute;cida y ca&iacute;a muy deliciosamente, con toda su piel cubriendo el prepucio y un buen par de huevos bien peludos adem&aacute;s de un incontrolable mont&oacute;n de vello p&uacute;bico. Sus muslos tambi&eacute;n estaban cubiertos de vello, como yo supuse al principio. &iquest;Puedo? pregunt&oacute;, y yo asent&iacute; con la cabeza, perdona, esto tambi&eacute;n es costumbre italiana, dijo &eacute;l entonces mientras se acomodaba, pude por fin apreciar aquel par de preciosas nalgas que ten&iacute;an el mismo color del resto del cuerpo, y luc&iacute;an redondas y bien formadas, justo como yo me las hab&iacute;a imaginado. &iquest;Estas m&aacute;s relajado? Pregunt&oacute; &eacute;l, algo dije yo, mientras jugaba con la espuma para disimular mi enorme erecci&oacute;n. A m&iacute; lo &uacute;nico que me relaja, en estos casos es un buen masaje dije yo ya con mayor descaro; Venga que le doy uno y extendi&oacute; su mano. Costumbre italiana pens&eacute; yo, aunque mis sospechas ya iban bien lejos. Me posicion&eacute; entre sus piernas, descaradamente, sin importarme mucho las costumbres que tuvieran los italianos de esta &eacute;poca. Los de la era Antigua eran bien morbosos, sexuales y depravados. Y me parece que esta tarde iba a terminar en algo parecido. Primero acarici&oacute; mi cuello, mientras yo comenzaba a gemir de placer, luego mis hombros para despu&eacute;s de jugar un rato con mis m&uacute;sculos, lo que sent&iacute; despu&eacute;s fue su enorme pinga por debajo del agua que chocaba con una de mis nalgas. Me acomode disimuladamente encima de ella, abriendo mis dos cachetes y acariciando el tronco con los mismos. &iquest;Te sientes mejor? pregunto a mi o&iacute;do, mientras el movimiento de sus manos me hac&iacute;a recostarme casi a su peludo pecho. Podemos terminar tu masaje en la cama, termin&oacute; dici&eacute;ndome.<\/p>\n<p>Nos salimos de la tina y nos miramos de cuerpo entero, por fin sin escr&uacute;pulos, ni disimulos. Tienes un cuerpo precioso, coment&oacute;. T&uacute; tambi&eacute;n dije yo mientras clavaba mi Mirada en aquella tremenda pinga que ten&iacute;a delante de m&iacute;, corri&oacute; su piel, dejando ver un hermoso glande a lo que me dec&iacute;a &iquest;te gusta? Mi respuesta fue arrodillarme en la alfombra y tragarme aquel delicioso pepperoni que me ofrec&iacute;an. Luego de saborear el gusto de un buen embutido italiano, me ayud&oacute; a incorporarme, mientras era &eacute;l quien se arrodillaba ahora. Jug&oacute; con mi glande y lami&oacute; delicadamente mi frenillo, chupaba como caramelo y hacia sonido con su boca al chupar mientras lamia mis bolas, les pasaba la lengua una y otra vez y yo entraba en un exquisito &eacute;xtasis. Eso me descontrol&oacute; bastante y sin pensarlo dos veces, met&iacute; mi pinga hasta su garganta y comenc&eacute; a bombearle la boca como si fuera su culo. Mis caderas iban y ven&iacute;an al mismo tiempo que mis manos jugaban con su pelo y le marcaban el ritmo que yo quer&iacute;a. Sus manos, no ten&iacute;an otra opci&oacute;n que jugar con mis nalgas y con mi hoyo que para ese entonces estaba al descubierto, luego de haber posicionado una de mis piernas en el borde de la tina. Por &uacute;ltimo, cuando comenc&eacute; a gemir m&aacute;s alto, entonces &eacute;l se apresur&oacute; en masturbar el tronco de mi pinga, mientras volv&iacute;a a chupar mi prepucio, esta vez en forma de c&iacute;rculos. No tard&eacute; en echarle una buena cantidad de leche totalmente liquida en su barbudo rostro, que corri&oacute; moj&aacute;ndole su lindo pecho.<\/p>\n<p>De ah&iacute; continuamos para la cama donde me puso boca abajo y termin&oacute; el trabajo de masajearme con aceites olorosos. Prendi&oacute; unas cuantas velas pues anochec&iacute;a y recorri&oacute; mi fornido cuerpo una y otra vez, hasta dejarme casi dormido y con mi fusil listo nuevamente para la siguiente batalla; Para terminar, roz&oacute; todo su cuerpo sobre el m&iacute;o y su hermosa pinga contra mi cerrado culo. Aunque yo hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo hab&iacute;a perdido mi virginidad en realidad no estaba muy acostumbrado a que me trastearan mucho por ah&iacute;. Bien val&iacute;a la pena probar aquello que me ofrec&iacute;a; As&iacute; que me relaj&eacute; y le abr&iacute; las piernas todo lo que pude. Tante&oacute; con sus dedos y advirti&oacute; por mi incomodidad que hab&iacute;a mucho que hacer ah&iacute;. Se retir&oacute; para regresar r&aacute;pidamente y yo ni me mov&iacute;. Segu&iacute;a tan excitado como antes y de veras deseaba que ese macho terminara conmigo como desease. Masaje&oacute; muy suavemente la entrada mientras besaba delicadamente mis nalgas, &iquest;Te duele? No, respond&iacute; yo y me volte&eacute; dejando mi culito al aire. Subi&oacute; mis piernas, sobre sus hombros y continu&oacute; masajeando con aquella crema hasta que comenc&eacute; a sentir un tremend&iacute;simo placer nunca antes experimentado. Me extra&ntilde;&oacute; mucho no haber sentido el dolor caracter&iacute;stico, propio de semejante acto; Pero atribu&iacute; propiedades milagrosas a la forma de usar su dedo y la crema que usaba. Se limpi&oacute; vigorosamente cuatro dedos, y advert&iacute; que aparentemente, jugaban dentro de m&iacute; segundos antes sin que yo apenas lo notase, me ofreci&oacute; un cond&oacute;n para que se lo colocara y me advirti&oacute;: Por mucho que sientas deseos, no te lubriques tu pinga con la misma crema. Me embisti&oacute; de forma tan delicada y deliciosa que desee que nunca se fuera de encima de m&iacute;; Rozaba su barba una y otra vez por mis mejillas y mi cuello. Volcando toda su masculinidad en su acto. Met&iacute;a su lengua en mi boca y me besaba con lujuria, para luego gemir y decir en italiano algo que parec&iacute;an palabrotas. Met&iacute;a su pinga y la sacaba una y otra vez con energ&iacute;a de adolescente. Varias veces me puso boca abajo para poder acostarse encima de mi espalda y acariciar mi cuello o decirme cosas sucias al o&iacute;do. Era una sensaci&oacute;n divina el sentirse pose&iacute;do por tan semejante ejemplar en una cama, su cuerpo sudado provocaba placer y morbo. Deseaba que el tiempo dejara de correr y que ese semental que me penetraba no terminara su faena, se sent&oacute; al borde de la cama y me puso encima de &eacute;l a horcajadas mientras yo me daba un tremendo placer. Ah&iacute; me bes&oacute; nuevamente y lami&oacute; mi pecho, mis tetillas y mis axilas. Tom&oacute; buen tiempo en lamer estas &uacute;ltimas, por eso me hizo suponer que gustaba de esa extra&ntilde;a fantas&iacute;a. Por &uacute;ltimo, lo empuje hacia atr&aacute;s para cabalgarle encima y hacerlo acabar de forma escandalosa y espectacular, mientras yo volv&iacute;a a venirme, esta vez encima de su abdomen.<\/p>\n<p>Quedamos exhaustos, me abraz&oacute; y me trajo contra si para que recostara la cabeza en su pecho resbaloso, sudado y delicioso; Jug&oacute; largo rato con mi cabello, mientras me preguntaba de mi familia y como hab&iacute;a llegado a este pa&iacute;s.<\/p>\n<p>Desear&iacute;a que te quedaras conmigo esta noche, pero tengo que salir a una cena muy importante y aunque no quiero ser descort&eacute;s, te debes ir. No te preocupes, le dije. Creo que ha sido bastante por hoy, adem&aacute;s, de veras no me esperaba tanta diversi&oacute;n yo soy de los que hace su trabajo y se va. Una sola pregunta &iquest;Qu&eacute; clase de crema usaste para que no me doliera? A esa es a la que yo llamo la poci&oacute;n m&aacute;gica para v&iacute;rgenes, y aunque yo s&eacute; que t&uacute; no lo eras del todo, creo que funcion&oacute; muy bien. Es un lubricante que contiene lidoca&iacute;na por lo que te advert&iacute; que no te masturbaras con &eacute;l, porque te quita la sensibilidad del pene. Me dispuse a bajarme de la cama mientras o&iacute;a su voz que me dec&iacute;a: Voy a mi oficina a preparar tu cheque, te puedes dar una ducha aqu&iacute;, este es uno de los cuartos de hu&eacute;spedes, ah&iacute; dentro del closet de su ba&ntilde;o podr&aacute;s encontrar toallas, y lo que te haga falta. Ese mueble de la derecha tiene ropa interior de hombre y en el closet hay camisetas limpias, eres mi hu&eacute;sped as&iacute; que usa lo que desees sin pena.<\/p>\n<p>-Ferrari yo no podr&iacute;a, esto es demasiada gentileza.<\/p>\n<p>-Ll&aacute;mame R&oacute;mulo, acabamos de hacer el amor; Para m&iacute; no es nada, pero por favor no te vayas con la ropa sucia.<\/p>\n<p>Tom&eacute; ropa limpia como me hab&iacute;a indicado &eacute;l y met&iacute; la m&iacute;a en una bolsa.<\/p>\n<p>Ya casi en la entrada principal, me ofreci&oacute; el cheque en un sobre cerrado y solo me dijo aqu&iacute; esta lo convenido. Yo me desped&iacute; cort&eacute;smente, dando innumerables gracias por el buen rato que hab&iacute;amos pasado juntos. &iexcl;Te juro que esto no estaba planeado! me dijo. La persona que te recomend&oacute; habl&oacute; muy bien de ti y me asegur&oacute; que eras muy eficiente, agradable y jovial. Aclarando que eras todo un hombrecito y que no usara frescuras contigo. Yo, por mi parte no pude resistir la tentaci&oacute;n de tenerte desnudo en mi tina y masajear ese atl&eacute;tico y lindo cuerpo. La mayor&iacute;a de esas costumbres Italianas me las he inventado yo para poder poseerte.<\/p>\n<p>Me ruboric&eacute; por tantos halagos y solo pregunt&eacute; qui&eacute;n me hab&iacute;a recomendado, a lo que &eacute;l r&aacute;pidamente respondi&oacute;. No debo dec&iacute;rtelo, una persona que me conoce muy bien, pero preferimos mantener el anonimato por conveniencia mutua, como contigo, verdad? y me gui&ntilde;&oacute; un ojo, dici&eacute;ndome, cuando te necesite, no voy a dudar en llamarte. Yo asent&iacute; con la cabeza. Al llegar a mi carro, record&eacute; que por cuestiones de seguridad, deb&iacute;a abrir el sobre antes de partir. Tanta generosidad de su parte me inspiraba desconfianza. Bien podr&iacute;a haberse sentido pagado con la diversi&oacute;n que hab&iacute;amos tenido, y retribuirme con menos o nada. Mis pensamientos cambiaron, cuando al abrir el sobre encontr&eacute; un cheque con la suma acordada, y un hermoso billete de cien d&oacute;lares nuevecito. La nota dec&iacute;a<\/p>\n<p>&ldquo;Il divertimento no e mai gratuito, personalizzato italiano&rdquo;<\/p>\n<p>&quot;La diversi&oacute;n, nunca es gratis, costumbre italiana&quot;.<\/p>\n<p>S&iacute;gueme aqu&iacute; para m&aacute;s historias&hellip;<\/p>\n<p>Siempre tuyo<\/p>\n<p>ThWarlock<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Otro s&aacute;bado, de verdad, era uno de esos d&iacute;as donde no tienes m&aacute;s deseos que estar en la cama, viendo televisi&oacute;n y aunque no les voy a negar que soy bien calientico y dispuesto. Ese d&iacute;a no me provocaba el sexo en lo absoluto. 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