{"id":31805,"date":"2021-10-08T22:00:00","date_gmt":"2021-10-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-08T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-08T22:00:00","slug":"la-visita-conyugal-de-sofia-marian-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-visita-conyugal-de-sofia-marian-parte-1\/","title":{"rendered":"La visita conyugal de Sof\u00eda Marian (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31805\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ten&iacute;a varias semanas que Sof&iacute;a Marian no me visitaba en el departamento como era costumbre en nuestra clandestina y t&oacute;xica relaci&oacute;n. Por fin, despu&eacute;s de varias semanas de no vernos por compromisos laborales y de salud, seg&uacute;n ella. Quedamos en que pasar&iacute;a a mi departamento un fin de semana pr&oacute;ximo en el que ella descansar&iacute;a, por lo que yo emocionado por verla y con las ganas que le tra&iacute;a a esa g&uuml;era hermosa, me guarde para nuestro pr&oacute;ximo encuentro y poder continuar d&aacute;ndole lecciones de como coger a aquella hermosa chica de piel blanca como la porcelana.<\/p>\n<p>Fui por ella en el lugar acordado, entre la multitud de la gran ciudad veo que viene caminando, muy arreglada y sensual, su cabellera rubia suelta hacen que la identifique inmediatamente entre el mar de gente, de la mano de ella viene su hijo, un peque&ntilde;o de unos 4 a&ntilde;os de edad, mi primera impresi&oacute;n no lo voy a negar, fue un poco de desilusi&oacute;n ya que mi idea de pasar con ella esa tarde haci&eacute;ndole el amor no se ve&iacute;a viable, parec&iacute;a que no se iba a poder concretar una tarde de placer y sexo a su lado, despu&eacute;s de tantas semanas sin vernos tra&iacute;a el tanque lleno. Por otra parte me agradaba la idea de poder compartir con el ni&ntilde;o ya que deseaba que me viera como el padre que se supone que no cumpl&iacute;a su funci&oacute;n y eso me daba m&aacute;s puntos con ella.<\/p>\n<p>Al identificarnos a lo lejos los dos sonre&iacute;mos, yo de gusto de volverla a tener entre mis brazos y ella p&iacute;caramente como tratando de no delatar su doble vida. Nos saludamos como siempre en la calle con aquel misterio de su parte, beso en mejilla de amigos, el hola como estas ya abordando inmediatamente el auto. En el transcurso del viaje al departamento, platicamos de lo que hab&iacute;amos hecho en ese tiempo, reproches y reclamos de una y otra parte. Me coment&oacute; que esa tarde no hab&iacute;a podido dejar al ni&ntilde;o con su madre porque se hab&iacute;an peleado, como tratando de justificar que esa tarde no &iacute;bamos a poder tener una tarde sexual como siempre lo hac&iacute;amos cuando llegaba a mi departamento, le hice saber que no importaba que me agrada poder compartir con ambos.<\/p>\n<p>Por fin llegamos al departamento y yo me desviv&iacute;a por estar al lado de ella, entre abrazos y besos a esa hermosa mujer. Mientras al ni&ntilde;o tambi&eacute;n lo trataba de complacer para que no se sintiera a disgusto en nuestra zona de confort, ya que fuera de ese departamento era complicado demostrar mi sentir hacia ella por las distancias que guardaba fuera de esas cuatro paredes, su cuidado paranoico como si la siguieran en todo momento.<\/p>\n<p>Mientras dej&aacute;bamos al ni&ntilde;o viendo la TV nos dirigimos hacia el pasillo de las rec&aacute;maras donde ella insist&iacute;a en seguir discutiendo y culp&aacute;ndome a mi de que no nos vi&eacute;ramos m&aacute;s seguido, recriminando que quiz&aacute;s ya no me acordaba de ella porque andaba con alguna otra &ldquo;amiguita&rdquo;. La verdad es que aunque hubiera otra persona ocasional no pod&iacute;a sacarme de la cabeza aquella hermosa mujer, aun con su toxicidad, deseaba estar entre sus piernas. Y precisamente en ese momento que ten&iacute;amos no pod&iacute;a estar desperdiciando entre tantos reclamos, as&iacute; que la acorrale en el pasillo tratando de convencerla de que hab&iacute;a que disfrutar ese d&iacute;a, poni&eacute;ndose dura y complicada ella y mi amiguito juguet&oacute;n.<\/p>\n<p>La besaba y recargaba mi cuerpo contra el suyo teni&eacute;ndola contra la pared, acariciaba su cuerpo bajo sus prendas tratando de ablandar su car&aacute;cter, poco a poco fue cediendo mientras hab&iacute;a metido manos entre su pantal&oacute;n y blusa, recorrido su cuerpo mientras la besaba ardientemente, ella aun poniendo poca resistencia y con sus reclamos ya d&eacute;biles, fue cediendo ante mis caricias.<\/p>\n<p>Cuando mi mano recorri&oacute; su cintura por la parte de frente de su pubis pude comprobar que ven&iacute;a preparada para nuestro encuentro, llevaba puesta una tanga de encaje que le hab&iacute;a obsequiado la &uacute;ltima vez que la nos vimos, ella no era adepta a usar ese tipo de prendas, pero al parecer iba preparada para esa &ldquo;visita conyugal&rdquo;, ella quer&iacute;a continuar con las lecciones de sexo que le daba a mi t&iacute;mida y misteriosa alumna.<\/p>\n<p>Mi mano dentro de su prenda &iacute;ntima acariciaba su blanco y bien cuidado monte de venus, mis dedos acariciaban los bordes de su panocha, sent&iacute; la humedad que ya emanaba como consecuencia de mis besos y caricias, ella ya solo se limitaba a gemir en silencio por la presencia del ni&ntilde;o en la sala. Se trataba de mover y cerrar las piernas como para evitar mi contacto m&aacute;s &iacute;ntimo, mientras mis dedos trataban de abarcar lo mejor que pudieran de ese rico bollito, sus labios de color rojo carm&iacute;n entre abiertos solo mostraban sus dos dientes superiores al momento de exhalar su cachonderia oculta, mientras yo continuaba con mis caricias y besos por donde pudiera.<\/p>\n<p>Yo no aguantaba las ganas de poseerla despu&eacute;s de la abstinencia en que me ten&iacute;a Sof&iacute;a Marian, sin miramientos y con el deseo a flor de piel, desabroche los botones de su pantal&oacute;n y al mismo tiempo yo abr&iacute; mi pantal&oacute;n con velocidad de ninja para que ella no pusiera objeci&oacute;n alguna, en ese momento a ambos se nos olvid&oacute; todo, mientras nos besamos y acariciamos recorriendo con mi boca el nacimiento de sus senos que a ella le gustaba mostrar discretamente. Baje un poco su pantal&oacute;n y junto con su tanga, al mismo tiempo que pon&iacute;a mi falo de piel canela y enrojecido de lo excitado que estaba, entre su blanca piel y sus labios vaginales color rosa, como si fuera un term&oacute;metro mi pene se posiciono entre sus labios, ambos &oacute;rganos estaban ardiendo, indicio de que ella tambi&eacute;n estaba deseosa de tener mi pinga dentro de su blanca y caliente conchita de mi conejita (aun le digo as&iacute;).<\/p>\n<p>Hice intentos de meter mi verga en su bollito, un poco complicado por estar parados y casi vestidos, ella solo resoplaba y gem&iacute;a levemente en mi o&iacute;do al sentir la presencia de mi glande tratando de abrir los pliegues de su vagina. Diciendo solo algunas pocas palabras. Y mi verga como si fuera un ariete medieval intentando abrir las puertas bloqueadas por la poca cordura que le quedaba. Con voz melosa y casi en silencio me refutaba:<\/p>\n<p>Sofia: Ahhh&hellip; ahhhh&hellip; nooo aqui nooo&hellip; ya ves como eres&#8230; No te importa lo que digo&hellip;<\/p>\n<p>Sofia: Ah&iacute; est&aacute; mi Kike&hellip; nos va a ver&hellip; ahhh.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a: Que malo eres &ldquo;cosita&rdquo;&#8230;<\/p>\n<p>Yo: Me pones as&iacute; conejita, en verdad no puedo dejar de pensar en ti g&uuml;era&hellip; No pidas que me detenga, no puedo ni quiero&hellip;Te extra&ntilde;o mucho.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a: Si, seguro has de estar viendo a tus &ldquo;amigas&rdquo;&#8230;<\/p>\n<p>Yo: No g&uuml;erita, en serio que no, eres la &uacute;nica&hellip; t&uacute; eres mi due&ntilde;a&hellip; y te quiero tener siempre as&iacute;. (Mientras mis intentos por penetrar segu&iacute;an y ya ten&iacute;a la punta del glande abriendo sus labios vaginales, arranc&aacute;ndole m&aacute;s suspiros).<\/p>\n<p>Sofia: Ahhh ahhhh&hellip; aqu&iacute; no, aqu&iacute; no &ldquo;cosita&rdquo;, no se puede aqu&iacute;, mejor v&aacute;monos a la recamara&hellip;<\/p>\n<p>Con la ropa medio colocada se dirigi&oacute; a la recamara mientras yo guarde a mi cabez&oacute;n todo jugoso por mis fluidos mezclados con los de la conchita de mi g&uuml;era. Fui a ver que el ni&ntilde;o siguiera entretenido con los juguetes y la TV y asegurar la puerta&hellip;<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; hacia la recamara donde ella ya se hab&iacute;a quitado la ropa quedando solo con el conjunto negro de tanga y bra negros que contrastaban con su blanca piel, meti&eacute;ndose entre las s&aacute;banas. Me quite la ropa lo m&aacute;s r&aacute;pido que pude, mientras sus ojos verdes segu&iacute;an mis pasos, dio unas palmadas a su lado de la cama para que me colocara a un lado de ella, camine con la verga bien parada, para esa ocasi&oacute;n tan esperada hab&iacute;a conseguido un lubricante que ten&iacute;a un efecto como si hirviera mi verga, el cual no dud&eacute; ni un minuto en untarme un poco en todo el tronco de mi ya ardiente falo con la intenci&oacute;n de que tambi&eacute;n lo sintiera en su interior.<\/p>\n<p>Entre en la cama para enfundarme dentro de las s&aacute;banas y para no enfriar los &aacute;nimos seguimos con nuestra sesi&oacute;n de besos y caricias, y me di a la tarea de quitarle el resto de sus prendas, de paso le unte un poco del lubricante en su panochita, ella era muy t&iacute;mida y recatada en el aspecto sexual hasta que nos conocimos, recuerdo de la primera vez con ella, no ten&iacute;a indicios de poder hacer algo por iniciativa propia, hab&iacute;a sido como hacer el amor a una mu&ntilde;eca inflable sin movimientos propios, pero poco a poco y de acuerdo a lo experimentado conmigo ella iba dando muestras de lo poco o mucho que aprend&iacute;a a mi lado. Al sentir el placer ofrecido por el lubricante me dice:<\/p>\n<p>Sof&iacute;a: Que me pusiste &ldquo;cosita&rdquo;. T&uacute; y tus inventos, &iquest;no te basta como me tienes ya?, sabes que no s&eacute; nada de eso.<\/p>\n<p>Yo: Disfruta vida m&iacute;a, te va a encantar, lo compr&eacute; pensando en ti.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a: Si seguro ya lo usaste con alguna &ldquo;amiguita&rdquo;&#8230;<\/p>\n<p>Casi ronroneando y con voz melosa me reclamaba ah&iacute; en la cama, de c&oacute;mo la hab&iacute;a convencido para estar nuevamente en la cama con ella desnuda y a punto de hacer el amor, cosa que no quise descubrir el secreto pero era obvio por los peque&ntilde;os detalles que hab&iacute;a notado, al usar esa peque&ntilde;a prenda interior solo para visitarme y su humedad la delataban.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que solo era cuesti&oacute;n de encender la flama de aquel material casi fr&iacute;o como el hielo, para convertirla en mi amante deseosa de verga.<\/p>\n<p>Ella frotaba mi falo delicadamente mientras yo acariciaba su panocha ya h&uacute;meda por sus fluidos y un poco de ayuda del lubricante. Me dediqu&eacute; a besar sus tetas blancas y de buen tama&ntilde;o, me encantaba saborear sus pechos blancos y al parecer a ella no le molestaba que yo mamara sus bubis, pasaba mi lengua alrededor de sus pezones color rosa. La acci&oacute;n estimulante del lubricante aunado con las caricias y besos hicieron que ya no guard&aacute;ramos m&aacute;s nuestros deseos reprimidos por la presencia de Kike, me coloque arriba de ella, su posici&oacute;n m&aacute;s natural y casi la &uacute;nica que conocida por ella (hasta que nos conocimos), la t&iacute;pica posici&oacute;n del misionero.<\/p>\n<p>Me abr&iacute; camino entre sus piernas hasta que mi verga tuvo libre acceso a aquella vulva estrecha, con las ganas acumuladas de varias semanas sin vernos, controle mi &iacute;mpetu para ir entrando poco a poco por su co&ntilde;ito del placer, ella solo suspiraba y se quejaba levemente al sentir el invasor deseado entrar en su delicada gruta mientras la miraba directo a esos bellos ojos verdes como queriendo poder leer su mente de todo lo que no sab&iacute;a de ella. La sensaci&oacute;n ardiente del lubricante nos proporcion&oacute; un placer extra.<\/p>\n<p>En esa t&iacute;pica posici&oacute;n casi llegamos al placer m&aacute;ximo, pero antes de terminar la tuve que convencer para probar una nueva posici&oacute;n para ella, la puse en posici&oacute;n de perrito, primero con todo y sabanas, pero era incomodo mantener las sabanas sobre mi mientras la tomaba de las caderas, terminaron resbalando de mi torso para quedar totalmente libres y ella empinada d&aacute;ndome la espalda, con esa hermosa vista de ver su blanco cuerpo contrastando con mi piel morena, la vista agradable de ver ese culito empinado para mi y mi erecto falo de color obscuro entrar entre su cadera blanca como la leche, la tuve as&iacute; por unos cuantos minutos bombeando en sus interior, mientras ella mord&iacute;a la almohada que ten&iacute;a en su cara y se agarraba fuertemente del colch&oacute;n y las sabanas, oprimiendo fuertemente sus manos al sentir mis embates en su interior. Sus gemidos silenciados como siempre.<\/p>\n<p>Agotada y apenada por esa nueva posici&oacute;n, se dej&oacute; caer totalmente sobre la cama boca abajo con la almohada bajo su cadera para poder levantar un poco sus gl&uacute;teos mientras yo continuaba con mis embates, ella t&iacute;midamente mov&iacute;a sus caderas al sentir mi verga en su interior, algo que ella no estaba acostumbrada a hacer, pero eso me indicaba que poco a poco ella iba abriendo su mente en nuestros encuentros sexuales.<\/p>\n<p>Con esa imagen de ella en posici&oacute;n sumisa pod&iacute;a ver su cabellera rubia agit&aacute;ndose al comp&aacute;s de su cabeza que volteaba de un lado a otro para poder morder diferentes puntos de la almohada o la sabana, y ver su delicado y blanco cuerpo con sus nalgas de piel tersa y blanca chocar contra mi pelvis, fue de lo m&aacute;s er&oacute;tico que hab&iacute;a so&ntilde;ado alguna vez vivir con ella.<\/p>\n<p>Mis ganas contenidas se vinieron en un torrente de leche, yo bufaba tomando sus blancas nalgas y ya rojas de tenerla sujetada de ella para no desacoplarse, mis bufidos se sincronizaban al momento de dar la embestida con mayor fuerza, hasta que exhale un gran gemido de placer, indicio de que mi venida l&aacute;ctea era inminente, ella solo mov&iacute;a sus caderas de lado a lado, queriendo exprimir mi verga, como pude en los &uacute;ltimos segundos, saque mi verga y mi leche sali&oacute; disparada sobre sus blancas nalgas y espalda, aun reponi&eacute;ndome de esa gran venida, me quede admirando su cuerpo mezclando mi blanco y espeso n&eacute;ctar sobre su piel.<\/p>\n<p>Ella solo volteo y sonri&oacute; satisfecha de aquel er&oacute;tico y sexual encuentro que ambos dese&aacute;bamos. En sus ojos verdes brillaban aun del placer que hab&iacute;amos podido extraer, esos encuentros eran fabulosos despu&eacute;s de tantos d&iacute;as de no vernos.<\/p>\n<p>Ca&iacute; rendido sobre su fr&aacute;gil cuerpo como el le&oacute;n macho que toma posesi&oacute;n de su hembra, recargando mi cara sobre aquella melena rubia y bes&aacute;ndonos tiernamente al sentir esa paz, que segu&iacute;a despu&eacute;s de aquella batalla sexual.<\/p>\n<p>Me repon&iacute;a a un costado de ella, entre besos y reclamos de parte de ella, porque seg&uacute;n ella quer&iacute;a hablar conmigo y venia enojada seg&uacute;n ella, yo segu&iacute;a acarici&aacute;ndola y refutando sus reclamos, yo quer&iacute;a seguir cogi&eacute;ndola, y ella tambi&eacute;n lo deseaba, pero dec&iacute;a estar agotada. De mi parte no le cre&iacute;a del todo, sab&iacute;a que esa conejita rubia necesitaba m&aacute;s de mi verga, as&iacute; que no quite el dedo del rengl&oacute;n&hellip; pero en eso Kike la llam&oacute;, &ldquo;&iexcl;mamaaa!&rdquo;.<\/p>\n<p>Ella sonriendo en complicidad por la situaci&oacute;n y dando entender que hasta ah&iacute; quedar&iacute;a el encuentro, se levant&oacute; de la cama y tom&oacute; una bata m&iacute;a, cubriendo su esbelto y blanco cuerpo para ir hacia la sala a atender el llamado de la bendici&oacute;n.<\/p>\n<p>Qued&aacute;ndome en la cama, reponi&eacute;ndome un poco de aquella sesi&oacute;n de sexo. Pero no iba a terminar as&iacute; esa tarde, as&iacute; que me puse otra bata y fui tras ella a la sala.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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