{"id":31824,"date":"2021-10-09T22:00:00","date_gmt":"2021-10-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-09T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-09T22:00:00","slug":"el-jardin-de-la-vecina-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-jardin-de-la-vecina-ii\/","title":{"rendered":"El jard\u00edn de la vecina (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31824\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Saludos lectores. Luego de las dificultades que bueno, en realidad era dejadez; llega esta secuela. Por fin sabremos que sucede entre Paulie y Natasha despu&eacute;s de ser pillados por el vecino y sus actividades posteriores&hellip;<\/p>\n<p>Paulie y Natasha cogieron sus ropas y regresaron a la casa. Dentro, ambos se miraron con complicidad y un atisbo de inquietud.<\/p>\n<p>&ldquo;Espero que ese viejo crea que se imagin&oacute; todo, o le dir&aacute; a mi madre,&rdquo; especul&oacute; Paulie.<\/p>\n<p>&ldquo;No te preocupes. Si eso llegase a ocurrir, hablar&eacute; con tu madre y dir&eacute; que ha sido una confusi&oacute;n,&rdquo; dijo Natasha.<\/p>\n<p>En el fondo Paulie sab&iacute;a que las posibilidades de que el se&ntilde;or Harrison hablase a su madre eran m&iacute;nimas, pero no pod&iacute;a estar completamente seguro de ello.<\/p>\n<p>Como tem&iacute;a, el vecino llam&oacute; sin perder un segundo a su madre, y al llegar a casa se llev&oacute; una reprimenda de leyenda. Tal fue el alboroto que el chico no tuvo necesidad de llamar a Natasha para salir del marr&oacute;n, la mujer amablemente explic&oacute; a Selma que todo hab&iacute;a sido fruto de una confusi&oacute;n y que el se&ntilde;or Harrison imagin&oacute; algo que nunca podr&iacute;a ser cierto. La seguridad con la que Natasha hablaba convenci&oacute; a Selma y se disculp&oacute; con ella de inmediato, al igual que con Paulie, que pudo respirar con tranquilidad.<\/p>\n<p>A pesar de lo delicado y contradictorio de ambas versiones, Selma no guard&oacute; ninguna sospecha con su vecina, que se relaj&oacute; en casa con una buena copa de vino y Paulie se encerr&oacute; en su habitaci&oacute;n para evitar volver a hablar del asunto con su madre y despejar su mente despu&eacute;s de los acontecimientos que a&uacute;n le ten&iacute;an entre confundido e intrigado.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a no pod&iacute;a asimilar lo que hab&iacute;a ocurrido en el jard&iacute;n. Solo sab&iacute;a que era de lejos lo mejor que le hab&iacute;a pasado, incluso siendo tambi&eacute;n lo m&aacute;s demencial. Jam&aacute;s se le habr&iacute;a pasado por la cabeza que Natasha fuese una mujer con algo extra entre las piernas y no solo eso, lo que m&aacute;s anhelaba en esos momentos era repetir y cumplir la promesa que poco antes le hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>Sin embargo, no era la ocasi&oacute;n ideal pues no quer&iacute;a que su madre tuviese algo m&aacute;s que incrementase sus recelos y solo permaneci&oacute; inm&oacute;vil en su cama, contemplando el techo de la habitaci&oacute;n, el cual observaba con minuciosidad; la cual nunca hab&iacute;a tenido como en aquel momento en el que deseaba poner sus pensamientos y sentimientos en orden.<\/p>\n<p>Sentada en el sof&aacute;, Natasha suspiraba tranquilamente despu&eacute;s de una ma&ntilde;ana intensa. Naturalmente se sent&iacute;a muy atra&iacute;da a Paulie y no era menos cierto que juntos podr&iacute;an divertirse mucho, si bien pudo sentir que el chico fue muy sincero con esas palabras y, ansiaba un encuentro m&aacute;s apasionado y sin tener que preocuparse por vecinos entrometidos.<\/p>\n<p>El d&iacute;a transcurri&oacute; sin m&aacute;s sobresaltos y Paulie se qued&oacute; dormido. Cuando su madre fue a pedirle que le acompa&ntilde;ase a comprar algunas cosas, procur&oacute; no despertarle y con mucho cuidado cerr&oacute; la puerta. El chico despert&oacute; muy somnoliento y lentamente se incorpor&oacute; y fue a la cocina a por agua y algo de comer. Segu&iacute;a sin dejar de pensar en su hermosa vecina y el recuerdo de lo sucedido estaba muy n&iacute;tido en su mente, que no pod&iacute;a pensar en nada m&aacute;s por mucho que intentase.<\/p>\n<p>Deseaba estar junto a ella, sin embargo le preocupaba solo una cosa: la reacci&oacute;n de su madre y no quer&iacute;a dar a entender que lo dicho por el se&ntilde;or Harrison fuese cierto. O si quer&iacute;a? No todos los d&iacute;as se mudaba una mujer tan hermosa como Natasha y lo primero no ser&iacute;a creer que escond&iacute;a un secreto de unos 20 cm bajo sus bragas. Aquella idea le hizo esbozar una leve sonrisa pero exactamente, por incre&iacute;ble que fuese, era lo que le hab&iacute;a sucedido.<\/p>\n<p>Ni siquiera la televisi&oacute;n fue de ayuda en esos momentos. Solo ten&iacute;a una cosa en mente y se hallaba al frente de la calle. Al mismo tiempo que Paulie miraba la pantalla sin prestar atenci&oacute;n, Natasha miraba en direcci&oacute;n a su casa con una expresi&oacute;n tierna y ansiosa en su cara.<\/p>\n<p>&ldquo;Natasha&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Paulie&hellip;&rdquo; suspiraron ambos al un&iacute;sono sin que el otro lo supiese.<\/p>\n<p>El resto de la tarde transcurri&oacute; con una lentitud desesperante para ambos, sin embargo Paulie tuvo algo m&aacute;s que hacer que escapar y perderse en sus pensamientos cuando lleg&oacute; su madre a casa. Al menos ayudar a su madre a organizar las compras en sus respectivos lugares le vino como anillo al dedo para poder alejar a Natasha por un instante de su cabeza.<\/p>\n<p>No por mucho tiempo, claro est&aacute;. Antes de que madre e hijo se sentasen a cenar, el timbre de la puerta principal reson&oacute; con nitidez y Selma; algo desconcertada por esa visita, mir&oacute; a su hijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Esperabas a alguien?&rdquo; pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;No, claro que no,&rdquo; contest&oacute; Paulie.<\/p>\n<p>Levant&aacute;ndose de su silla, fue hasta el recibidor para ver quien estaba tocando el timbre y luego Paulie escuch&oacute; voces.<\/p>\n<p>&ldquo;Lamento venir a esta hora sin avisar, est&aacute; Paulie? Estoy en un aprieto y su ayuda ser&iacute;a muy &uacute;til,&rdquo; logr&oacute; escuchar el joven decir a Natasha luego de acercarse sigilosamente al recibidor.<\/p>\n<p>&ldquo;Si, est&aacute; comiendo. Ya le digo que estas aqu&iacute;,&rdquo; respondi&oacute; Selma y se dio vuelta.<\/p>\n<p>Selma encontr&oacute; a su hijo cerca y Paulie fue hasta la puerta y se detuvo frente a Natasha. La vecina vest&iacute;a pantalones y camisa, prendas normales pero que igualmente la hac&iacute;an ver muy atractiva. El muchacho carraspe&oacute; un poco y su madre regres&oacute; a la mesa, dej&aacute;ndolos solos.<\/p>\n<p>&ldquo;Todo bien?&rdquo; pudo decir Natasha con una leve sonrisa.<\/p>\n<p>&ldquo;Si, estoy bien&hellip;&rdquo; respondi&oacute; el chico y se miraron por varios segundos sin decir nada. Parec&iacute;an dos chiquillos cohibidos y no sab&iacute;an que decir o hacer.<\/p>\n<p>&ldquo;Me preguntaba si&hellip;&rdquo; comenz&oacute; a decir Natasha pero se contuvo, no quer&iacute;a dar un paso en falso.<\/p>\n<p>&ldquo;Si?&rdquo; inquiri&oacute; Paulie con expectaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Nuevamente sus miradas se cruzaron y por un instante la mujer vacil&oacute;. Pero no por mucho tiempo pues ya sab&iacute;a lo que quer&iacute;a, solo deb&iacute;a ir a por ello de una vez sin rodeos ni dudas.<\/p>\n<p>&ldquo;Qu&eacute;date conmigo esta noche.&rdquo;<\/p>\n<p>Aquellas palabras causaron un efecto inmediato tanto en Natasha como en Paulie. La mujer se sonroj&oacute; un poco luego de pronunciarlas y el chico no reaccion&oacute; ipso facto pero una sonrisa ilumin&oacute; su mirada y respiraba entrecortadamente.<\/p>\n<p>&ldquo;Que?&rdquo; dijo Paulie perplejo, estaba demasiado emocionado para dar el s&iacute; de inmediato y no pod&iacute;a creer que aquello no era producto de su loca imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Lo siento, no deb&iacute;&hellip; no importa&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Claro que si, es decir, si quiero estar contigo&hellip; pero mi madre&hellip;&rdquo; repuso Paulie con cierto pesar, el gran obst&aacute;culo.<\/p>\n<p>Natasha sonri&oacute; radiante al o&iacute;r parte de su respuesta, pero necesitaban una muy buena excusa.<\/p>\n<p>&ldquo;Decidle que vuelva, tengo una idea,&rdquo; indic&oacute; Natasha y Paulie fue a buscar a su madre.<\/p>\n<p>Regresando con su madre, Natasha us&oacute; su t&iacute;pica voz melosa y encantadora para pedir permiso a Selma e invitar a Paulie al cumplea&ntilde;os de una sobrina, despu&eacute;s de que arreglase un peque&ntilde;o fallo en el ordenador. Aunque tuvo algo de dudas y reservas (pues ignoraba que tan &ldquo;cercanos&quot; ya eran su hijo y la vecina), la mujer le asegur&oacute; que Paulie estar&iacute;a muy bien y que no se preocupase en absoluto. Prometiendo a su madre que &ldquo;se comportar&iacute;a debidamente&rdquo;, Selma no tuvo inconveniente alguno con esa invitaci&oacute;n que le hizo Natasha, adem&aacute;s podr&iacute;a relacionarse con otras personas de su edad, adem&aacute;s de los vagos del vecindario.<\/p>\n<p>Media hora m&aacute;s tarde, Paulie luc&iacute;a bien apuesto y listo para &ldquo;el cumplea&ntilde;os&rdquo;. Vest&iacute;a camisa de manga larga blanca y chaqueta negra m&aacute;s pantal&oacute;n negro y zapatos. Su madre le dedic&oacute; varios cumplidos y gui&ntilde;os, y respirando hondo; sali&oacute; de su casa y se encamin&oacute; hasta la casa de Natasha.<\/p>\n<p>Al verla se qued&oacute; sin palabras y completamente deslumbrado. Natasha estaba ante &eacute;l con un diminuto vestido rojo brillante que apenas le llegaba a la mitad de los muslos. Su escote abierto dejaba al descubierto gran parte de sus senos y los tacones a juego la hac&iacute;an ver sublime, su cabello pelirrojo estaba recogido y Paulie no pod&iacute;a creer que semejante belleza estuviese dispuesta a salir con alguien tan insignificante como &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Madre m&iacute;a&hellip; estas&hellip; estas incre&iacute;ble&hellip;&rdquo; pudo decir el chico al recuperar la capacidad de hablar.<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias. Tambi&eacute;n luces muy apuesto, Paulie,&rdquo; coment&oacute; ella y ambos sonrieron.<\/p>\n<p>Llev&aacute;ndola del brazo se subieron al Corvette y con un aceler&oacute;n se pusieron en marcha. Natasha disfrutaba la adrenalina de la velocidad y Paulie pudo darse cuenta de que a pesar de todo, ella era casi igual a &eacute;l en algunos aspectos. Despreocupada, misteriosa y siempre positiva. En par de ocasiones apart&oacute; la mirada del camino por fracciones de segundo para ver a Paulie, que no dejaba de sonre&iacute;r y sentirse el chico con m&aacute;s suerte del mundo.<\/p>\n<p>&ldquo;Y en donde ser&aacute; la fiesta?&rdquo; pregunt&oacute; Paulie a su vecina.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya lo sabr&aacute;s&hellip;&rdquo; respondi&oacute; Natasha.<\/p>\n<p>Aparcando el coche, entraron en un famoso club gay de la ciudad. Natasha conoc&iacute;a al segurata y no perdieron el tiempo en la fila de la entrada. Paulie nunca antes hab&iacute;a estado en un club gay, pero San Francisco era famoso por ello. El ambiente era incre&iacute;ble, m&uacute;sica a todo dar y luces de colores, tanto que si las mirabas fijamente pod&iacute;as cegarte f&aacute;cilmente, y aquello daba origen a numerosas leyendas urbanas en la ciudad, las cuales siempre empezaban y terminaban en el mismo lugar.<\/p>\n<p>Natasha guio a Paulie en medio de todos los que bailaban y logrando hacerse un hueco, comenzaron a bailar sin control. La mayor&iacute;a saltaba y se mov&iacute;a libremente en la zona, pero la mujer cogi&oacute; las manos de su joven pareja y juntos empezaron a moverse sin seguir el ritmo de la m&uacute;sica. A nadie le importaba, todos iban a lo suyo y ellos no eran la excepci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pronto la m&uacute;sica cambi&oacute; y se hizo m&aacute;s sencillo bailar juntos, pues muchos fueron a por bebidas o simplemente a ligar, Natasha y Paulie bailaban pegados el uno del otro, mir&aacute;ndose fijamente sin decir nada&hellip; solo era eso. No parec&iacute;a que estuviesen en el club, rodeados por cientos de desconocidos bajo las luces del lugar, con una mirada cargada de morbo ella se acerc&oacute; despacio y fundieron sus labios en un beso largo y apasionado.<\/p>\n<p>Luego de varios minutos en los que estuvieron bes&aacute;ndose y acarici&aacute;ndose mutuamente, continuaron bailando hasta que cogiendo la mano de Paulie, Natasha lo guio hasta la barra a por bebidas. Volvieron a bailar con sus cuerpos abrazados y media hora despu&eacute;s, la mujer decidi&oacute; que era tiempo de ir a un lugar m&aacute;s tranquilo.<\/p>\n<p>A todo gas, el Corvette plateado recorr&iacute;a las calles y a Natasha no parec&iacute;a importarle mucho si una patrulla aparec&iacute;a a sus espaldas. Alej&aacute;ndose de los suburbios, ella condujo por alrededor de veinte minutos y Paulie no ten&iacute;a idea a donde ir&iacute;an o lo que Natasha pensaba. Ella guardaba silencio y miraba de reojo al chico con deseo.<\/p>\n<p>Finalmente se detuvo frente a un peque&ntilde;o motel para parejas. Mir&aacute;ndose por unos segundos, Paulie se sent&iacute;a algo ansioso pero aquello era lo que m&aacute;s deseaba, Natasha puso su mano sobre su muslo y movi&oacute; un poco la cabeza; se notaba nerviosa aunque trataba de mantenerse calmada y enfocada. Las palabras no eran necesarias, con solo mirarse pod&iacute;an saber lo que el otro pensaba y sab&iacute;an que lo de esa ma&ntilde;ana no hab&iacute;a sido un simple encuentro casual, algo m&aacute;s hab&iacute;a cambiado en ellos.<\/p>\n<p>Posando su suave mano en su mejilla, Natasha volvi&oacute; a besar al chico, que rode&oacute; el cuello de ella con sus brazos y continuaron as&iacute; hasta que se separaron, bajaron del coche y entraron al motel. Consiguiendo una habitaci&oacute;n, no perdieron tiempo y en menos de dos minutos ya estaban a solas, morre&aacute;ndose fuera de control y deshaci&eacute;ndose de la ropa, que quedaba dispersa por toda la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al borde de la cama, Natasha empuj&oacute; a Paulie sobre la cama y ella se subi&oacute; encima. Comenz&oacute; a besar, lamer y chupar su cuello y pecho, el chico suspir&oacute; de placer y enterr&oacute; una mano en su cabello, instando a Natasha a seguir. Su rabo empezaba a despertar y la ropa interior ya le incomodaba pero su sensual vecina continu&oacute; descendiendo por su abdomen hasta acercarse a su paquete.<\/p>\n<p>Con parsimonia y picard&iacute;a, la mujer le quit&oacute; el calzoncillo con su boca, dejando su polla salir. Natasha masaje&oacute; sus huevos y su cipote duro y caliente, Paulie volvi&oacute; a suspirar de satisfacci&oacute;n y anhelaba sentir los labios y la humedad de su boca alrededor de su rabo. Pasando la lengua por toda la extensi&oacute;n hasta llegar al glande, el chico gimi&oacute; y observ&oacute; como Natasha abri&oacute; la boca todo lo que pudo y sin ninguna dificultad engull&oacute; lentamente toda su polla, hasta la base.<\/p>\n<p>&ldquo;Oh joder, que bien se siente,&rdquo; murmur&oacute; Paulie con la mirada perdida y dejando caer la cabeza nuevamente en la almohada.<\/p>\n<p>Los segundos transcurrieron despacio y Natasha a&uacute;n segu&iacute;a con la nariz aplastada contra la pelvis de Paulie, teniendo arcadas y cubriendo con su saliva c&aacute;lida cada cent&iacute;metro de la polla de su joven vecino. Cuando ya no pudo m&aacute;s, se la sac&oacute; poco a poco de su boca, succionando y lamiendo el tronco al hacerlo, provocando m&aacute;s gemidos de puro &eacute;xtasis en Paulie. Natasha sonri&oacute; y besando el glande, volvi&oacute; a repetir el gesto. El chico tens&oacute; todo su cuerpo y sus manos se aferraron a las s&aacute;banas como si su vida dependiese de ello.<\/p>\n<p>Tosiendo y tratando de coger aliento, la mujer se la volvi&oacute; a sacar, la polla de Paulie brillaba cubierta de babas mezclada con su l&iacute;quido preseminal. Haciendo esa garganta profunda una vez m&aacute;s, el joven hizo un esfuerzo soberbio para no correrse como loco en ese momento. La lengua h&aacute;bil de Natasha recorri&oacute; el glande haciendo movimientos circulares para lamer el frenillo del chico con frenes&iacute;.<\/p>\n<p>Paulie jadeaba escandalosamente y sus nudillos estaban terriblemente blanco debido a la fuerza que empleaba para agarrar la s&aacute;bana de la cama. Natasha sub&iacute;a y bajaba con rapidez, chupando como pose&iacute;da el miembro de Paulie, que ya pon&iacute;a los ojos en blanco debido al enorme placer que sent&iacute;a. Pronto se enfoc&oacute; en succionar su glande y pajearle al mismo tiempo por un par de minutos hasta que consider&oacute; que estaba perfectamente lubricada.<\/p>\n<p>Incorpor&aacute;ndose y acerc&aacute;ndose a su tierno amante, volvieron a besarse y Natasha se acomod&oacute; sobre Paulie, con ambas piernas a los costados. El chico sent&iacute;a los huevos de ella en su abdomen y su rabo parcialmente erecto, con una mano Natasha gui&oacute; la polla de Paulie entre sus nalgas; el joven jade&oacute; al sentir el apretado esf&iacute;nter de Natasha contra su glande.<\/p>\n<p>&ldquo;Esta noche va a ser especial para los dos&hellip;&rdquo; Natasha musit&oacute; con una mirada cargada de amor y lujuria.<\/p>\n<p>&ldquo;Est&aacute;s segura?&rdquo; murmur&oacute; Paulie a punto de mojar por primera vez.<\/p>\n<p>&ldquo;Claro que s&iacute;, solo disfruta&hellip;&rdquo; dijo Natasha.<\/p>\n<p>Ambos corazones lat&iacute;an r&aacute;pido y apoyando las manos en la cintura de Natasha, Paulie punte&oacute; el cerrado orificio en varias ocasiones. Al tercer intento parte de su glande logr&oacute; vencer la resistencia y los dos amantes gimieron de &eacute;xtasis, lentamente su rabo se fue adentrando m&aacute;s y m&aacute;s hasta sentir como Natasha tembl&oacute; un poco al tragarse cada cent&iacute;metro de su miembro.<\/p>\n<p>Ella permaneci&oacute; inm&oacute;vil, acostumbrando su ojete y con sus manos acarici&oacute; el pecho y abdomen de Paulie, sus huevos descansaban sobre la pelvis del chico y su rabo estaba igual de duro que el de Paulie y con l&iacute;quido preseminal brillando en la punta del glande.<\/p>\n<p>&ldquo;Te gusta?&rdquo; dijo Natasha sonriendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Oh Dios&hellip; estas tan apretada&hellip; no s&eacute; si pueda aguantar por mucho&hellip;&rdquo; dijo el chico con voz entrecortada.<\/p>\n<p>&ldquo;D&eacute;jame todo a mi, mi querido Paulie. Esta noche ser&aacute; especial e inolvidable.&rdquo;<\/p>\n<p>Asintiendo y exhalando, el joven mantuvo las manos en la cintura de la mujer, que comenz&oacute; a moverse despacio. Natasha se detuvo cuando solo el glande estaba dentro de su culo y nuevamente se sent&oacute;, Paulie dej&oacute; escapar otro peque&ntilde;o gemido de gozo y ella sonri&oacute; complacida. Poco a poco fue movi&eacute;ndose con m&aacute;s ganas, al mismo tiempo pellizcaba las tetillas del chico, que se mord&iacute;a el labio inferior y su cara se contorsionaba en una mueca, tratando de no correrse demasiado pronto y gozar de lo que hab&iacute;a so&ntilde;ado muchas veces.<\/p>\n<p>El rabo de Natasha se balanceaba de arriba hacia abajo, completamente duro. El chico tuvo iniciativa y apoyando una mano en el culo de Natasha, le asestaba r&aacute;pidas nalgadas y al mismo tiempo la pajeaba a ritmo constante. Sus gemidos se mezclaban al un&iacute;sono y ella comenz&oacute; a moverse con mayor frenes&iacute;, a&ntilde;adiendo un alucinante movimiento circular que volvi&oacute; loco a Paulie.<\/p>\n<p>El chaval empez&oacute; a gemir y gritar con mayor intensidad y Natasha supo que por los espasmos que invad&iacute;an su cuerpo, el orgasmo estaba cercano. Su polla palpitaba con mayor frecuencia y sus test&iacute;culos se tensaban con la intensidad de la cabalgada, con un largo gemido el chico comenz&oacute; a correrse como un poseso dentro de Natasha, llen&aacute;ndola con abundante leche caliente y ella no dej&oacute; de moverse hasta que &eacute;l se relaj&oacute; un poco y el orgasmo disminuy&oacute;.<\/p>\n<p>Sin salirse, la mujer se ech&oacute; encima y acariciando el cabello sudoroso del joven, le bes&oacute; apasionadamente. Poco menos de diez minutos pero eso no importaba si se trataba de &eacute;l, su chico especial. Cuando su erecci&oacute;n perdi&oacute; intensidad, su rabo escap&oacute; del culo de Natasha con un ligero pop, y algo de lefa tambi&eacute;n sali&oacute; lentamente.<\/p>\n<p>Con una risita c&oacute;mplice, ella se acomod&oacute; y d&aacute;ndole la espalda; pas&oacute; una pierna a cada lado de Paulie, ofreci&eacute;ndole su perfecto culo. Ella volvi&oacute; a chuparle el miembro, en agradecimiento y para limpiar los restos de semen, Natasha daba fuertes succiones al glande sensible del chico, que ahogaba sus gemidos lamiendo el ojete palpitante de su chica, probando por primera vez su propio esperma. Luego chup&oacute; sus huevos cargados y por &uacute;ltimo su polla, caliente y tan dura como al principio. La acci&oacute;n era inminente y es que el chico deseaba volver a sentir a Natasha bien dentro de &eacute;l.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pasar varios minutos ahog&aacute;ndose con su polla y lubric&aacute;ndola con su saliva, Natasha se incorpor&oacute; y apoy&oacute; los pies de Paulie sobre sus hombros, era como una fiera salvaje abalanz&aacute;ndose sobre su presa. Aplast&aacute;ndolo contra el colch&oacute;n, las rodillas de Paulie estaban a ambos lados de su cabeza y ella encima, mir&aacute;ndole directamente a los ojos con esa chispa p&iacute;cara y lujuriosa.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora es tu turno de disfrutar&hellip; te har&eacute; gozar cada segundo&hellip;&rdquo; susurr&oacute; ella con deseo.<\/p>\n<p>Paulie sab&iacute;a que no era solo hablar, y su mirada llena de ansiedad fue una invitaci&oacute;n en toda regla. Natasha empez&oacute; a hacer presi&oacute;n en su retaguardia y poco a poco su rabo fue venciendo a tenue resistencia de su esf&iacute;nter, el chico jade&oacute; levemente pero Natasha sonri&oacute; y sigui&oacute; empujando e introduciendo su polla m&aacute;s adentro. El l&iacute;quido preseminal goteaba de su glande y ca&iacute;a en su bajo vientre, por reflejo el joven afloj&oacute; a&uacute;n m&aacute;s su resistencia y encaj&oacute; el resto de su rabo.<\/p>\n<p>Al sentir el contacto de su pelvis contra las nalgas de Paulie, ella suspir&oacute; triunfante y se mantuvo inm&oacute;vil por unos segundos para a continuaci&oacute;n moverse despacio. Pasando sus brazos alrededor de su cuello, la mujer apenas la sacaba y comenz&oacute; a mover su cuerpo al ritmo de la profunda penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Los amantes jadeaban sin cesar, el placer estaba aumentando y se reflejaba en sus rostros; Paulie sent&iacute;a ese enorme nabo aloj&aacute;ndose bien dentro de su ser y Natasha no cesaba de embestir corto y profundo, sus ojos clavados en los suyos y sus frentes la una contra la otra, ella se mov&iacute;a en perfecta sincron&iacute;a y los chillidos de placer del chico fueron en aumento, al igual que el goteo ininterrumpido de presemen en su vientre y pecho.<\/p>\n<p>&ldquo;Es esto lo que te pone, eh? Te mola que te folle&hellip;&rdquo; murmur&oacute; Natasha jadeante y por toda respuesta, gemidos de placer err&aacute;ticos de parte de Paulie, que cerr&oacute; los ojos y se entreg&oacute; por completo al goce de su amada vecina.<\/p>\n<p>Enterrando su rabo hasta los huevos, se tom&oacute; una peque&ntilde;a pausa y as&iacute; como estaban se morrearon brevemente y saliendo de su retaguardia, Natasha admir&oacute; cuan dilatado y palpitante estaba el ojete de Paulie. Ayud&aacute;ndole a ponerse de costado, se acost&oacute; detr&aacute;s y levant&oacute; su pierna derecha en el aire y puntuando, la polla de Natasha regres&oacute; a su verdadero hogar dentro del culo de su chaval. Esta vez sus embates fueron mas fren&eacute;ticos y fuertes, sus huevos chocaban sordamente contra su retaguardia y en poco tiempo ya el joven estaba empalmado y paje&aacute;ndose como loco, incrementando las sensaciones placenteras en su interior, que nublaban su juicio.<\/p>\n<p>Natasha estaba incansable y no ten&iacute;a problemas en mantener el paso, as&iacute; estuvieron por unos 10 minutos en los cuales Paulie volvi&oacute; a sentir el embriagante cosquilleo en sus test&iacute;culos y supo que ya se iba a correr. Haci&eacute;ndole saber, Natasha imprimi&oacute; un ritmo r&aacute;pido y profundo que le hizo ver estrellas a Paulie y en pocos segundos ya estaba corri&eacute;ndose nuevamente en medio de gritos de placer y espasmos incontrolables.<\/p>\n<p>Sin aliento, par&oacute; un par de minutos para besar y morder el cuello y oreja del chico, que sent&iacute;a un escalofr&iacute;o al notar la respiraci&oacute;n ruidosa y jadeante de su amante en la nuca. D&aacute;ndose vuelta, Paulie pas&oacute; una de sus piernas por debajo del cuerpo de Natasha y la otra por encima, quedando frente a frente una vez m&aacute;s. Rozando sus narices ella separ&oacute; un poco sus muslos para que su miembro hallase menor oposici&oacute;n.<\/p>\n<p>Meti&eacute;ndosela de golpe, reanud&oacute; la follada y esta vez era Paulie quien hac&iacute;a todo. Se mov&iacute;a con rapidez clav&aacute;ndose la deliciosa tranca de Natasha, las caderas del chico parec&iacute;an que se iban a zafar del resto de su cuerpo y luego de varios minutos en ese menester, la mujer daba peque&ntilde;as estocadas, hundi&eacute;ndola cada vez m&aacute;s profundo en su culo.<\/p>\n<p>A cuatro patas y con las dos almohadas bajo su cuerpo, Natasha le penetr&oacute; con elegante vaiv&eacute;n y ritmo acompasado, ayudando a que los dos disfrutasen. Lo que m&aacute;s enloquec&iacute;a al chico era sentir como esa polla entraba, y con la misma inercia de ese empuje, volv&iacute;a a salir. Era un vicio, un vicio embriagante que no estaba seguro de querer dejar, por otra parte y en la tenue luz de la habitaci&oacute;n, el cuerpo voluptuoso y firme de Natasha se ve&iacute;a sublime, como en un sue&ntilde;o muy picante.<\/p>\n<p>A todas estas, ya llevaban follando por m&aacute;s de media hora y Natasha continuaba embistiendo su retaguardia y asestando nalgadas, o apret&aacute;ndolas de tal manera que su mano quedaba marcada al rojo vivo en su piel, una se&ntilde;al externa de que era de su propiedad. El metesaca comenz&oacute; a ser m&aacute;s intenso y fuerte y Paulie pod&iacute;a intuir que su amada estaba acerc&aacute;ndose a su propio orgasmo.<\/p>\n<p>&Eacute;l tambi&eacute;n lo estaba, su polla se hab&iacute;a recobrado una vez m&aacute;s y aunque presionada entre su pelvis y la almohada, sent&iacute;a el calor de su sexo y la humedad de su propio l&iacute;quido preseminal. Natasha hundi&oacute; sus manos en sus nalgas, y lo embisti&oacute; con vigor, ambos aullaban de &eacute;xtasis y en un instante glorioso en el cual los dos cerraron los ojos y gritaron con tal intensidad que todos en lugar les oyeron, se corrieron en medio de gemidos y frases vulgares.<\/p>\n<p>Chorro tras chorro, los huevos de Natasha continuaron hinch&aacute;ndose y descargando su dulce n&eacute;ctar dentro de Paulie, que ya hab&iacute;a estallado en la almohada y jadeaba complacido por la experiencia. Cuando solt&oacute; el &uacute;ltimo trallazo de lefa, Natasha se desplom&oacute; encima de Paulie, exhausta pero aliviada. Sus senos se aplastaron contra la espalda sudorosa del chico y rodeando su torso con ambos brazos, sus cuerpos se fundieron en uno y ella bes&oacute; tiernamente su mejilla.<\/p>\n<p>Estuvieron abrazados de esa manera por espacio de 10 minutos, mientras recuperaban energ&iacute;as y el sentido de la realidad. Aquella habitaci&oacute;n ten&iacute;a el inconfundible aroma de sexo y sudor mezclados, finalmente el miembro de Natasha sali&oacute; del culo de Paulie al perder rigidez y ella se acost&oacute; boca arriba, atrayendo a Paulie a su lado. A&uacute;n la respiraci&oacute;n de ambos era irregular y ella solo acariciaba el cabello mojado de su querido e insaciable vecino.<\/p>\n<p>&ldquo;Fue maravilloso&hellip;&rdquo; murmur&oacute; Paulie al cabo de un rato.<\/p>\n<p>&ldquo;Tambi&eacute;n lo disfrute&hellip; te amo Paulie&hellip;&rdquo; dijo Natasha, y al contrario de su anterior encuentro, ya lo ten&iacute;a claro.<\/p>\n<p>&ldquo;Yo tambi&eacute;n te amo,&rdquo; admiti&oacute; el chico, abraz&aacute;ndose con m&aacute;s ganas a ella mientras se quedaban profundamente dormidos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Saludos lectores. Luego de las dificultades que bueno, en realidad era dejadez; llega esta secuela. Por fin sabremos que sucede entre Paulie y Natasha despu&eacute;s de ser pillados por el vecino y sus actividades posteriores&hellip; Paulie y Natasha cogieron sus ropas y regresaron a la casa. 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