{"id":31849,"date":"2021-10-11T22:00:00","date_gmt":"2021-10-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-11T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-11T22:00:00","slug":"dulce-sara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dulce-sara\/","title":{"rendered":"Dulce Sara"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31849\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era verano, uno de tantos, pero no para m&iacute;, era especial. Me encontraba en cuarto curso de la universidad. Hab&iacute;amos acabado los ex&aacute;menes y ya vendr&iacute;an las notas y las lamentaciones. Ahora no tocaba pensar e ellas, tocaba desconectar y disfrutar.<\/p>\n<p>Estaba euf&oacute;rico, excitado, ligero como una pluma. Como si hubiera perdido un mill&oacute;n de kilos de peso. Todo el universo parec&iacute;a estar a mi favor, me sent&iacute;a inmensamente feliz. La felicidad propia de los inconscientes.<\/p>\n<p>Por la noche ir&iacute;a con mis mejores amigos de &ldquo;La Facu&rdquo; a las fiestas de verano, de su ciudad, que estaban colindante con la m&iacute;a, a tiro de piedra.<\/p>\n<p>A pesar de que eran mis mejores amigos y nos llev&aacute;bamos realmente bien, con ellos me sent&iacute;a como el enanito del bosque. Yo, con mi estatura normal-incluso baja-y ellos, que jugaban al b&aacute;squet, entre los dos metros y el uno noventa. No era muy prometedor para ligar, porque siempre, las miradas se las llevaban ellos.<\/p>\n<p>Llegamos al centro neur&aacute;lgico de las fiestas, el gran espacio de tierra, rodeado de &aacute;rboles y vegetaci&oacute;n, acondicionado para los diferentes grupos que tocaban ese verano.<\/p>\n<p>Era una noche suavemente c&aacute;lida. Extra&ntilde;amente, no era bochornosa. El escaso aire que se desplazaba transportaba olor a cerveza, orines y polvo de arena en suspensi&oacute;n. En la b&oacute;veda del cielo oscuro retumbaba el sonido del &uacute;ltimo de la Fila: Me dices &quot;good bye&quot; en tu nota, tan ricamente&hellip;, creando una atm&oacute;sfera de enso&ntilde;aci&oacute;n m&aacute;gica.<\/p>\n<p>Llev&aacute;bamos un buen rato de pie bailando y escuchando la m&uacute;sica del concierto. Era hora de tomar algo y sentarnos para descansar un poco.<\/p>\n<p>Nos alejamos de la m&uacute;sica y fuimos hacia donde estaban las atracciones, bares y merenderos (en plan verbena). Por el camino, no encontramos a Sara y Rosa, dos conocidas de mis amigos, que me presentaron al instante, con un par de besos. Ambas eran de nuestra edad.<\/p>\n<p>Rosa, era morena y bastante m&aacute;s alta que yo. Con una personalidad, vitalista y arrolladora. Cabello oscuro, largo y liso -hasta la cintura-, pechos magn&iacute;ficos y amenazantes, bajo su ligero y ajustado su&eacute;ter blanco. Con tejanos ajustados, que marcaban unas preciosas caderas redondeadas, y zapatillas de deporte blancas. Estaba muy buena. Parec&iacute;a que ten&iacute;a muy buen rollo con mis amigos y estaba por ellos.<\/p>\n<p>Desde un principio, me llam&oacute; la atenci&oacute;n Sara. Era un pel&iacute;n m&aacute;s bajita que yo, lo cual ya me atrajo, ante tantos gigantes. Rubia y con media melena ligeramente ondulada, piel clara, ojos azules y pechos m&aacute;s bien peque&ntilde;os, bajo su ajustado polo azul marino. Vest&iacute;a tambi&eacute;n con tejanos azul oscuro, no tan ajustados como Rosa y zapatillas de deporte blancas. Sus pantalones marcaban una preciosa cintura estrecha y unas piernas delgadas. Su personalidad era m&aacute;s reservada y comedida que la de Rosa. Hablaba poco, sonre&iacute;a de vez en cuando y escuchaba mucho. Parec&iacute;a una mu&ntilde;eca.<\/p>\n<p>Cuando me la presentaron, lo primero que capt&oacute; mi atenci&oacute;n fue su aroma al besarla. Entorno a su cara flotaba una fragancia muy femenina, suave y delicada que se introdujo desde mi nariz hasta mi entrepierna. Se me eriz&oacute; el bello del cuerpo y not&eacute; el suave y breve despertar de mi miembro. Lo segundo, fueron sus grandes ojos azules que parec&iacute;an querer comerse el mundo con una curiosidad infinita.<\/p>\n<p>Como &eacute;ramos unos caballeros, las invitamos a sentarse con nosotros y tomar algo. Cosa que aceptaron al instante. Rosa con una en&eacute;rgica aceptaci&oacute;n -&iexcl;Venga Vamos! Y Rosa en su estilo, con una leve sonrisa, movimiento afirmativo de su cabeza y una mirada entre t&iacute;mida y melosa, dirigida especialmente para m&iacute;.<\/p>\n<p>Por supuesto, me mov&iacute; r&aacute;pido y me sent&eacute; al lado de Sara en el alargado banco. Nos trajeron cervezas y algo para picar, distribuy&eacute;ndolo en la larga mesa, t&iacute;pica de un merendero.<\/p>\n<p>Sara estaba junto a m&iacute;. Nuestras piernas a escasos dos cent&iacute;metros de distancia. Pod&iacute;a sentir el reconfortante calor que desprend&iacute;a todo su cuerpo y el embriagador aroma suave y femenino de su perfume, combinado con el caleidoscopio arom&aacute;tico del ambiente: fritura, churros, cerveza y el inevitable polvo en suspensi&oacute;n de la arena del suelo. Parec&iacute;a como si todos estos aromas, mezclados, se hubieran confabulado, creando una c&aacute;psula espacio-temporal que nos aislaba de los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Mientras habl&aacute;bamos y nos conoc&iacute;amos, se mostraba m&aacute;s abierta y risue&ntilde;a, desplazando su arqueado cuerpo, sobre el banco, al comp&aacute;s de sus carcajadas. Sus brazos eran finos y delicados, con unas peque&ntilde;as y huesudas manos, que acompa&ntilde;aban sus palabras como alegres mariposas en el aire. Mientras hablaba, aprovechaba para mirarla con todo detalle y detenimiento, aislado de todo lo dem&aacute;s. Su nariz recta y peque&ntilde;a, con los labios finos y una discreta barbilla. Su cara con forma de coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Miraba como sus peque&ntilde;os pechos, bajo su polo azul marino, marcaban sus pezones cuando se desplazaba, sobre el banco, hacia adelante y hacia atr&aacute;s en sus sonoras carcajadas-parec&iacute;a que se encontraba muy c&oacute;moda-. Observaba sus delgadas piernas, cruzadas una encima de la otra y esa preciosa &ldquo;y griega&rdquo; fruto de la intersecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a en una burbuja de enso&ntilde;aci&oacute;n placentera mientras la miraba y escuchaba su voz suave, alegre y m&aacute;s aguda cuando se re&iacute;a. Mientras en mi cabeza segu&iacute;a retumbando, de fondo, la canci&oacute;n del &uacute;ltimo de la fila, en un continuo sin fin.<\/p>\n<p>Sin darme cuenta, me hab&iacute;a tomado dos cervezas y sent&iacute;a ganas de ir al lavabo. Le dije a Sara que iba al ba&ntilde;o y que volv&iacute;a enseguida.<\/p>\n<p>Me levante notando un leve mareo conforme me incorporaba, que pas&oacute; nada m&aacute;s ponerme a andar en direcci&oacute;n a la barra, donde pregunt&eacute; al camarero por el ba&ntilde;o. Al fondo a la derecha, me dijo con una media sonrisa. &iquest;Qu&eacute; fondo? Pregunt&eacute; yo -si est&aacute;bamos al aire libre-. All&iacute;, me indic&oacute; con la mano y con un gesto m&aacute;s serio.<\/p>\n<p>El lavabo estaba en un lateral del establecimiento. Era de uso com&uacute;n tanto para chicas como para chicos.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; r&aacute;pidamente para acabar cuanto antes y volver con Sara.<\/p>\n<p>No estaba mal, pens&eacute;, para ser el ba&ntilde;o de un chiringuito. Era relativamente espacioso y estaba limpio. Como iba a tardar poco no me molest&eacute; en cerrar del todo y dej&eacute; la puerta entreabierta.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi pene del pantal&oacute;n, que todav&iacute;a segu&iacute;a morcill&oacute;n, fruto de la excitaci&oacute;n que me hab&iacute;a provocado Sara y dispuesto a rematar la faena.<\/p>\n<p>Estaba a punto de iniciar mi descarga, cuando oigo:<\/p>\n<p>-Se puedeee.<\/p>\n<p>Era la voz de Sara. Gir&eacute; la cabeza, un poco cortado y con mi pene en la mano.<\/p>\n<p>-Si claro, es para chicos y chicas.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a que decir.<\/p>\n<p>-Me han entrado ganas a m&iacute; tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Ri&eacute;ndose como una ni&ntilde;a peque&ntilde;a haciendo una travesura.<\/p>\n<p>-Esp&eacute;rate un momento que enseguida acabo y te lo dejo.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a cortado.<\/p>\n<p>-Si quieres te ayudo.<\/p>\n<p>Con voz sol&iacute;cita y de buena samaritana.<\/p>\n<p>Sin esperar mi respuesta, se acerc&oacute; y se puso detr&aacute;s de m&iacute; apoyando sus pechos y su pelvis, sobre mi espalda y gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>Mis ojos se abrieron como platos, mientras notaba el calor y la presi&oacute;n de sus peque&ntilde;os pechos sobre mi espalda, y su pelvis acopl&aacute;ndose en mis gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>Mi reacci&oacute;n fue inmediata. Mi pene dej&oacute; su estado morcill&oacute;n. Se puso euf&oacute;rico, encantado de sentir su contacto.<\/p>\n<p>Su mano se introdujo en mi camiseta blanca, acarici&oacute; mi pecho, pellizc&aacute;ndome con sus peque&ntilde;os y delicados dedos, mis diminutos y oscuros pezones, totalmente erectos. Su palma se desliz&oacute; suavemente por mi abdomen, pasando por mi pubis, acariciando el ensortijado bello negro, recre&aacute;ndose en &eacute;l.<\/p>\n<p>Agarr&oacute; mi polla, totalmente empalmada, mientras miraba como su mano la mec&iacute;a con suavidad y su dedo acariciaba la peque&ntilde;a sonrisa de mi glande.<\/p>\n<p>Me gir&eacute; totalmente, mir&aacute;ndola a los ojos. Esos preciosos ojos azules, que en principio me parecieron de infinita curiosidad y ahora contemplaba plenos de sabidur&iacute;a y lujuria. Sus manos se dirigieron a mi culo, clavando sus dedos como garfios y acerc&aacute;ndome hacia ella, presionando mi polla contra su cuerpo. Sus labios esbozaron una sonrisa p&iacute;cara, mientras me miraba expectante, esperando mi reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sent&iacute; un torbellino de calor partiendo de mi entrepierna recorriendo todo mi cuerpo. Mis labios, encendidos de pasi&oacute;n, se incrustaron en los suyos, con desesperaci&oacute;n. Nuestras lenguas luchaban para abrirse camino, buscando rincones h&uacute;medos desconocidos, en una apasionada y devoradora batalla.<\/p>\n<p>Mis manos se posaron en su culo, agarr&aacute;ndolo con fuerza, situ&aacute;ndose en su parte baja. Mis dedos recorr&iacute;an la costura de su pantal&oacute;n, en su entrepierna, adivinando el c&aacute;lido tesoro que se ocultaba en su interior. Los m&uacute;sculos de todo su cuerpo estaban en tensi&oacute;n, estremeci&eacute;ndose de placer. Su lengua, ahora, m&aacute;s c&aacute;lida se retiraba del fragor de la batalla, concedi&eacute;ndome una tregua.<\/p>\n<p>Retir&eacute; mis manos de su culo, sac&aacute;ndole el polo y alborotando su cabello al sac&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Desabroch&eacute; el bot&oacute;n de su pantal&oacute;n, baj&aacute;ndoselo y retir&aacute;ndoselo. Mientras ella se dejaba hacer.<\/p>\n<p>La ten&iacute;a frente a m&iacute; con su liviano y trasparente sujetador blanco que mostraba parcialmente sus peque&ntilde;os y preciosos pechos, con unos pezones m&aacute;s oscuros y tiesos de lo que imaginaba. Sus bragas, a juego con su sujetador, dibujaban la silueta de su sexo, con una peque&ntilde;a y alargada mancha de humedad.<\/p>\n<p>Baj&eacute; sus bragas y retir&eacute; su sujetador, poco a poco, con delicadeza, mientras miraba y memorizaba las partes, de su cuerpo, que iba descubriendo.<\/p>\n<p>No estaba depilada pero si arreglada. Ten&iacute;a el bello corto y rubio, con forma triangular, dejando al descubierto la preciosa l&iacute;nea vertical que dejaba paso al interior de su sexo.<\/p>\n<p>Sus pechos, aunque peque&ntilde;os, estaban totalmente erguidos, con sus oscuros pezones y una peque&ntilde;a areola al su alrededor.<\/p>\n<p>All&iacute; esta yo, con la polla tiesa saliendo de mi bragueta y ella totalmente desnuda.<\/p>\n<p>Me sac&oacute; la camiseta, desabroch&aacute;ndome, a continuaci&oacute;n, mi pantal&oacute;n que me quit&eacute; yo mismo.<\/p>\n<p>Los dos est&aacute;bamos desnudos, uno frente a otro. Su mirada recorr&iacute;a mi cuerpo con lascivia, centr&aacute;ndose en mi polla erecta.<\/p>\n<p>Se agach&oacute;, situando su cara frente a m&iacute; polla y con sus manos sobre mis caderas, se la introdujo ligeramente, hasta el glande. Lo lami&oacute;, con lametones circulares, deleit&aacute;ndose en la suavidad de su piel, mientras mis primeras gotas sal&iacute;an t&iacute;midamente y eran absorbidas por su c&aacute;lida boca. Mis manos sobre su cabeza, la empujaban para iniciar un movimiento m&aacute;s profundo. Se la introdujo entera y comenz&oacute; un fren&eacute;tico movimiento hacia arriba y hacia abajo que era acompasado por mis manos. Su boca estaba totalmente llena de mi polla, con sus labios rode&aacute;ndola y desplaz&aacute;ndose a lo largo de ella.<\/p>\n<p>Me encontraba tan excitado viendo como me la chupaba y el placer que me proporcionaba, que sent&iacute;a estar a punto de correrme.<\/p>\n<p>Retir&eacute; su cabeza, sacando su c&aacute;lida boca de mi polla, dejando un hilillo de saliva que colgaba y un&iacute;a su labio con mi capullo. Me mir&oacute; a los ojos, con sorpresa y extra&ntilde;ada, como si le hubiera quitado su juguete preferido.<\/p>\n<p>La incorpor&eacute;, haci&eacute;ndola girar sobre s&iacute; misma, desplaz&aacute;ndola hacia la pila del lavabo, donde se inclin&oacute;, apoyando sus manos.<\/p>\n<p>Tal como estaba, de espaldas a m&iacute;, inclinada y apoyada sobre el frio metal, me mostraba un culo prieto, precioso, con su co&ntilde;o ligeramente abierto. Introduje mis dedos en &eacute;l, notando lo mojado que estaba, y en su vagina, masaje&aacute;ndola. Estaba encharcada.<\/p>\n<p>No puede evitar saborear sus l&iacute;quidos. Me llev&eacute; los dedos a la boca, cerr&eacute; los ojos y me deleit&eacute; con su aroma y sabor. Sab&iacute;an a ella.<\/p>\n<p>No aguantaba m&aacute;s, sent&iacute;a un deseo irrefrenable de penetrarla, de introducirme en su co&ntilde;o, de sentir todo su calor alrededor de mi polla. De reventarlo, tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>De pronto un rayo de lucidez vino a mi mente. &iexcl;No tengo preservativo!<\/p>\n<p>-Sara, lo siento pero no tengo preservativo. No sab&iacute;a que lo iba a necesitar. &iquest;Qu&eacute; hacemos?<\/p>\n<p>-No te preocupes, m&eacute;temela igual, quiero sentirte sin &eacute;l.<\/p>\n<p>Y no me dijo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Introduje mi polla dentro de su co&ntilde;o, de golpe y con mucha facilidad, estaba muy lubricada. Al notarla entrar de golpe, no pudo evitar soltar un gemido de placer.<\/p>\n<p>Abri&oacute; m&aacute;s sus piernas, favoreciendo que la follara en esa posici&oacute;n. Mi polla comenz&oacute; un fren&eacute;tico movimiento de entrada y salida, acompa&ntilde;ado de sus gemidos y del chapoteo del interior de su co&ntilde;o en cada una de mis embestidas. Sus m&uacute;sculos internos presionaban mi polla, recogi&eacute;ndola y estruj&aacute;ndola, acompa&ntilde;&aacute;ndola en su movimiento e incrementando el placer que sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Me inclin&eacute; m&aacute;s sobre ella, masajeando sus tetas con mis manos mientras segu&iacute;a penetr&aacute;ndola, mordisqueando su cuello y l&oacute;bulos de su orejas. Se estremec&iacute;a con estos suaves mordisquitos, especialmente en sus l&oacute;bulos.<\/p>\n<p>Gem&iacute;a a cada una de mis embestidas. Me ped&iacute;a m&aacute;s, que no parara, que le diera m&aacute;s fuerte, m&aacute;s adentro. Hab&iacute;a sacado su parte m&aacute;s salvaje y descontrolada, desconocida para m&iacute;, hasta ese momento y que me gustaba tanto o m&aacute;s que la que ya conoc&iacute;a. Las dos me encantaban, la delicada y la salvaje.<\/p>\n<p>Los dos nos dej&aacute;bamos llevar, desenfrenados, fren&eacute;ticos, como animales salvajes, en nuestro deseo de follarnos y proporcionarnos el m&aacute;ximo placer, con entrega, sin ego&iacute;smo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de largas y enormes embestidas, mezcladas con gemidos y gru&ntilde;idos, por ambas partes, nos corrimos a la vez. Me pareci&oacute; expulsar todo el semen del mundo y que este recorr&iacute;a todas sus entra&ntilde;as, inund&aacute;ndola, ahog&aacute;ndola de placer. Mi polla notaba lo ardiente que estaba su co&ntilde;o y la humedad que la impregnaba con su desenfrenado orgasmo.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; apoyado encima de ella, totalmente relajado y feliz, bes&aacute;ndole en el cuello, con cari&ntilde;osos y apasionados besos, tambi&eacute;n, en su boca. Est&aacute;bamos sudorosos y deb&iacute;amos desprender un olor salvaje y a puro sexo. Sin embargo, su olor me sigui&oacute; pareciendo delicado y embriagador.<\/p>\n<p>No recompusimos y nos vestimos, saliendo del ba&ntilde;o y en direcci&oacute;n a la mesa donde se encontraban nuestros amigos.<\/p>\n<p>Al vernos llegar los dos juntos, como si no hubiera pasado nada:<\/p>\n<p>-&iquest;Pero d&oacute;nde os hab&iacute;ais metido? &iexcl;Est&aacute;bamos a punto de llamar a la polic&iacute;a! y todos se echaron a re&iacute;r a la vez, jajaja&hellip;<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; cabrones!, pens&eacute;, y sonre&iacute;. Los apreciaba un mont&oacute;n.<\/p>\n<p>Observ&eacute; como Rosa, le dirigi&oacute; una sonrisa y mirada c&oacute;mplice a Sara.<\/p>\n<p>Nos sentamos en el banco. Mis amigos continuaban con la animada conversaci&oacute;n que manten&iacute;an antes de levantarnos.<\/p>\n<p>Rosa, a diferencia, comenz&oacute; a conversar con Elena y mientras hablaban, yo la miraba embobado, embelesado, a la vez que por mi mente discurr&iacute;an las im&aacute;genes de nosotros dos, proporcion&aacute;ndonos placer como animales salvajes, con pasi&oacute;n y al vez con ternura, unos instantes antes. En ese momento no pod&iacute;a ser m&aacute;s feliz.<\/p>\n<p>En ese momento, fui consciente, me hab&iacute;a enamorado de Sara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Era verano, uno de tantos, pero no para m&iacute;, era especial. Me encontraba en cuarto curso de la universidad. 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