{"id":31860,"date":"2021-10-12T22:00:00","date_gmt":"2021-10-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-12T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-12T22:00:00","slug":"los-celos-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-celos-parte-i\/","title":{"rendered":"Los celos (Parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31860\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El encuentro.<\/p>\n<p>Eran las cinco de la tarde, hab&iacute;a estado deambulando por el paseo de Gracia, con el &uacute;nico objetivo de que llegara la hora acordada , hacia un mes que intentaba hablar con ella, sus respuestas siempre eran las mismas: &quot;no est&aacute;s preparado para escuchar &quot; , &quot;es demasiado pronto para que asimiles todo lo que te tengo que contar&quot;, por fin hab&iacute;a llegado el d&iacute;a, quedamos en nuestro bar preferido; al final de las Ramblas cerca de la estatua de Col&oacute;n se encontraba el Mar Mediterr&aacute;neo, con vistas a la playa de la Barceloneta. Llegu&eacute; antes de la hora cansado de caminar, una cerveza refrescaba mi garganta seca, rodeado de parejas achuch&aacute;ndose en las mesas, no hac&iacute;a otra cosa que mirar mi tel&eacute;fono, buscaba alg&uacute;n mensaje suyo anulando aquella cita.<\/p>\n<p>A pesar que hacia una tarde de verano, ten&iacute;a un frio extra&ntilde;o, y un estremecimiento recorr&iacute;a todo mi cuerpo, de vez en cuando miraba hacia la puerta deseando verla aparecer e intentaba recordarla como vest&iacute;a la &uacute;ltima vez, pero mi mente mezclaba im&aacute;genes de los cinco a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Carlos!<\/p>\n<p>Hab&iacute;a venido , su melena hab&iacute;a sufrido un dr&aacute;stico corte de pelo, se pod&iacute;a ver que una parte de su cuero cabelludo aparec&iacute;a rapado dejando una peque&ntilde;a cresta en la parte central, no se parec&iacute;a en nada a la Lola profesora de derecho en la universidad, un peque&ntilde;o collar de cuero negro le rodeaba su maravilloso y largo cuello, vest&iacute;a una mini falda junto a una camisa blanca, unos botines de tac&oacute;n que la hac&iacute;an m&aacute;s alta si cab&iacute;a, sus metro setenta y cinco, pod&iacute;an darle tranquilamente para ser una modelo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Lola! -Dije saliendo de mi letargo, una sonrisa c&oacute;mplice asomo en sus labios, dos besos en la mejilla sirvieron de excusa para poder sentir su rostro nuevamente, su perfume, su perfume hab&iacute;a cambiado, algo dentro de mi percibi&oacute; que era una completa desconocida. S&eacute; sent&oacute; en la silla cruzando sus piernas, mis ojos instintivamente recorrieron sus largas piernas, un bot&iacute;n se balance&oacute; durante un segundo como si con ello comenzar&aacute; a marcar el tiempo.<\/p>\n<p>-Bueno, aqu&iacute; estoy.- Parec&iacute;a que me estaba retando.- &iquest;Qu&eacute; quieres Carlos ?.- Se notaba cierta tensi&oacute;n en su postura, por mucho que hubiera cambiado sus tics eran los mismos, una mano se acarici&oacute; su oreja derecha signo de los nervios.<\/p>\n<p>Iba a hablar cuando apareci&oacute; el camarero, Lola le sonri&oacute;, aquella sonrisa la conoc&iacute;a muy bien, una sonrisa de: s&eacute; que te gusta lo que ves pero no se toca, el joven intent&oacute; disimular mirando de soslayo a quien cre&iacute;a que era su pareja.<\/p>\n<p>-Una cerveza negra, americana si puede ser, gracias.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; pues jam&aacute;s la hab&iacute;a visto tomar cerveza negra, dec&iacute;a que ten&iacute;a demasiado cuerpo.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?- Hab&iacute;a ensayado un mont&oacute;n de frases para decirle, pero en aquel momento la &uacute;nica que me vino a la mente fue esa.<\/p>\n<p>-Bien, &iquest;y t&uacute;?-Su mirada era fuerte, junto a su rasurada melena hac&iacute;a que me hundiera en mi silla.<\/p>\n<p>-Voy tirando&#8230; m&aacute;s o menos.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; quieres Carlos?-Dijo descruzando sus piernas para apoyarse en la mesa con los codos, me ten&iacute;a atrapado en el rinc&oacute;n del ring, no sab&iacute;a c&oacute;mo comenzar aquella conversaci&oacute;n, cada palabra era como un gancho de izquierda directamente a mi mand&iacute;bula.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute;? &iquest;C&oacute;mo?- Intente devolver el golpe.<\/p>\n<p>-Parece mentira que me preguntes, cuando esas mismas preguntas te las deber&iacute;as hacer a ti mismo.<\/p>\n<p>-No fui yo el que se fue.- Algo de mi luchaba por mantenerme de pie esperando la campana que diera el final del primer asalto.<\/p>\n<p>-No, tienes raz&oacute;n, pero s&iacute; que fuisteis el que me empuj&oacute; a hacerlo.<\/p>\n<p>-Yo jam&aacute;s&#8230; -El joven camarero dej&oacute; una cerveza negra acompa&ntilde;ada de unos frutos secos encima de la mesa, hecho una mirada furtiva, esta vez intentando ver los pechos de Lola, eso era otro de sus atributos, pechos grandes acompa&ntilde;ados de dos pezones negros rodeado de unas maravillosas aureolas, a su camisa blanca le faltaban tres botones por abotonar m&aacute;s a Dresde que olvidados, provocativa pero sin provocarlo, natural como la vida, desde la perspectiva del camarero podr&iacute;a ver parte de el sujetador o incluso con un poco de suerte algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Yo jam&aacute;s te empuj&eacute; a eso.- Dije una vez que el camarero nos devolvi&oacute; la privacidad.- Como puedes decir que te empuj&eacute; a que me abandonaras, no, no te excuses en eso.<\/p>\n<p>Mi rabia contenida comenzaba a salir, hab&iacute;a conseguido salir del rinc&oacute;n para llevar a mi contrincante de nuevo al centro del ring, se qued&oacute; mir&aacute;ndome durante unos segundos, &iexcl;Dios! como amaba esa mirada, neg&oacute; con la cabeza y de nuevo su sonrisa de desd&eacute;n hizo que temblara el suelo que pisaba, conoc&iacute;a esa sonrisa y no presagiaba nada bueno.<\/p>\n<p>&#8211; Ves, no est&aacute;s todav&iacute;a preparado y no s&eacute; si alguna vez lo estar&aacute;s, pero creo que hoy definitivamente tenemos que zanjar este asunto, despu&eacute;s cada uno se ir&aacute; por donde ha venido y continuar&aacute; con su vida, &iquest;est&aacute;s dispuesto a escuchar? &#8211; Aquello hab&iacute;an sido dos ganchos de izquierda seguidos a mi l&iacute;nea de flotaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro que estoy dispuesto a escuchar, siempre lo he hecho.- Intentaba zafarme de aquellos golpes.<\/p>\n<p>El comienzo.<\/p>\n<p>&#8211; Todo comenz&oacute; en la fiesta de cumplea&ntilde;os de tu padre; espero que ellos est&eacute;n bien, aquel d&iacute;a te comportaste como un cr&iacute;o de quince a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Me vino a la mente ese d&iacute;a, Lola llevaba un vestido blanco con sandalias de tac&oacute;n, hab&iacute;amos ido a la playa el d&iacute;a anterior y su piel estaba morena haciendo que resaltar&aacute; con el color de su vestido, nada m&aacute;s entrar en casa de mis padres pude percibir los ojos de mis cu&ntilde;ados clavados en ella, ella jam&aacute;s le daba importancia a esos detalles pero para m&iacute; era como si me la quisieran quitar y permanec&iacute;a atento a todos sus movimientos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; se supone que pas&oacute;? &#8211; Dije tragando saliva, de sobras sab&iacute;a lo que hab&iacute;a sucedido.<\/p>\n<p>-Todo el d&iacute;a estabas encima de m&iacute;, pod&iacute;a verlo en tus ojos, tus contestaciones a Paco y Xavier, son tus cu&ntilde;ados &iexcl;joder! -Lola hab&iacute;a vuelto a apoyarse en el respaldo de la silla, sus piernas volvieron a cruzarse d&aacute;ndome la oportunidad de adivinar el color blanco de su fino tanga.<\/p>\n<p>-&iquest;Te parece normal como te comportaste?- Dije imitando su postura.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Yo?, &iquest;qu&eacute; co&ntilde;o dices?, no pas&oacute; nada, a ver si por fin lo entiendes, si, me miraron, si, coqueteaban conmigo, pero por dios &iquest;Qu&eacute; crees que iba hacer yo? , &iquest;Foll&aacute;rmelos? &iquest;Eso es lo que crees?, creo que te dije mil veces que t&uacute; eras mi hombre, que jam&aacute;s pod&iacute;a existir otro, mil y mil veces m&aacute;s te digo que nunca hubo otro y ni siquiera lo busqu&eacute;.<\/p>\n<p>Necesitaba esa maldita campana, sentarme en mi rinc&oacute;n y que me pincharan los p&aacute;rpados inflamados de tantos golpes recibidos, no pod&iacute;a ver nada m&aacute;s que las im&aacute;genes de aquel d&iacute;a, todo comenz&oacute; ah&iacute;, estaba guardado en alg&uacute;n rinc&oacute;n de mi mente agazapado, sin dejarse ver, quiz&aacute;s fui yo mismo quien lo guard&oacute; bajo siete llaves para no culparme.<\/p>\n<p>-Si Carlos, ese d&iacute;a marc&oacute; nuestra ca&iacute;da al precipicio, &iquest;recuerdas c&oacute;mo te comportaste delante de tu familia?, nos tuvimos que ir antes por qu&eacute; la situaci&oacute;n se volviera violenta, tus padres siempre se portaron muy bien conmigo y no se merec&iacute;an el esc&aacute;ndalo que por culpa de los celos de su hijo est&aacute;bamos dando. Helena me llam&oacute; pregunt&aacute;ndome qu&eacute; diablos te pasaba, y no pude decirle que lo &uacute;nico que ten&iacute;as eran celos, me call&eacute; y te excus&eacute;, tuve que mentirle &iexcl;por Dios!, a tu propia hermana, mi amiga Carlos.- Lola giraba la botella sobre la mesa a la vez que hablaba fruto de la ansiedad que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Las im&aacute;genes de ese d&iacute;a golpearon mi cuerpo como latigazos, me enfrent&eacute; a mis cu&ntilde;ados e incluso increp&eacute; a mis hermanas que no comprend&iacute;an lo que me estaba pasando, le dije a Lola que nos fu&eacute;ramos, durante el trayecto permanecimos callados, recuerdo que las l&aacute;grimas de Lola mojaron su precioso vestido blanco mientras que yo lo &uacute;nico que hac&iacute;a era sujetar el volante con todas mis fuerzas, intentando no gritarle, controlando la ira, los quince minutos de trayecto se hicieron eternos, en ning&uacute;n momento pens&eacute; en ella, solo quer&iacute;a llegar a casa lo antes posible, suponiendo que all&iacute; era mi refugio, all&iacute; pasar&iacute;a p&aacute;gina y volver&iacute;amos a hablar como dos amantes olvidando el mundo exterior, pero no fue as&iacute;, Lola se encerr&oacute; en el cuarto pasando el pestillo, no &iacute;bamos a hablar, esa noche ser&iacute;a imposible entablar una conversaci&oacute;n que no incluyera insultos.<\/p>\n<p>-Sabes que fui yo la que hizo todo lo posible por arreglarlo.- Lola hab&iacute;a terminado su cerveza, levant&oacute; la mano al joven camarero pidiendo otra, el joven al ver su gesto asinti&oacute; con la cabeza, quise descubrir cierto brillo en sus ojos al ver que ten&iacute;a la oportunidad de volver a repasar a Lola de cerca.<\/p>\n<p>-S&iacute;, el crucero, el famoso crucero.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de aquel d&iacute;a estuvimos quince d&iacute;as sin hablarnos, hicimos por no coincidir, Lola se marchaba antes de que yo me levantara y volv&iacute;a justo para ducharse y acostarse, se pod&iacute;a notar en el ambiente que las cosas estaban empeorando, hasta que un domingo mientras tomaba un caf&eacute; escondido detr&aacute;s del peri&oacute;dico sin leer, sent&iacute; como puso dos pasajes de un crucero encima de la mesa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Lo quieres arreglar o te vas a dar por vencido? -Dijo al ver como sacaba la cabeza de detr&aacute;s del peri&oacute;dico.<\/p>\n<p>Ese momento hizo que un escalofr&iacute;o recorriera mi cuerpo, Lola mir&aacute;ndome con sus ojos llenos de ternura, su ligero pijama de verano dejaba ver su cuerpo casi desnudo, le sonre&iacute; asintiendo con la cabeza, se agach&oacute; y nuestras bocas se fundieron, necesitaba beber de sus labios eran como un manantial en mitad del desierto, me levant&eacute; y la cog&iacute; en brazos y la lleve a la cama, es verdad lo que dicen que el mejor polvo es el de una reconciliaci&oacute;n, la tumb&eacute; y durante unos segundos me qued&eacute; de pie mirando su cuerpo, redescubriendo, sus manos no tardaron en despojarse de su camiseta de las cuales salieron sus dos grandes pechos; &iexcl;Dios!, que visi&oacute;n me estaba regalando.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a besar sus piernas recorriendo con mi lengua toda su largura, una vez en la encrucijada sus piernas se abrieron como flor en primavera, pod&iacute;a oler su sexo, sent&iacute;a su llamada esperando mis labios, deslic&eacute; dos dedos entre el costado encontrando la humedad de su sexo, sus manos acariciaban mi pelo, jugando a hacer remolinos, volv&iacute; a besar cada cent&iacute;metro de sus piernas mientras mis dedos jugaban con la humedad de sus labios vaginales, pod&iacute;a sentir la agitada respiraci&oacute;n de Lola, ten&iacute;a los ojos cerrados a la vez que sus manos jugaban con sus pezones, su fino pantal&oacute;n descendi&oacute; a trav&eacute;s de sus piernas hasta sac&aacute;rselo por sus pies, no pude aguantar la visi&oacute;n de su vagina, el fino vello intentaba ocultar su cl&iacute;toris ya hinchado, decid&iacute; que era hora de beber de esa fuente, mi lengua comenz&oacute; a recorrer primero los labios mayores sin dejar de morder aquel bot&oacute;n, las piernas de Lola luchaban contra la lengua invasora, sus gemidos ya no eran disimulables, sent&iacute;a aquella humedad llenando mi lengua, fui subiendo, su ombligo, sus dos pezones su boca, Lola prob&oacute; sus propios fluidos.<\/p>\n<p>-F&oacute;llame ya&#8230;por favor. -Susurr&oacute; a mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>La humedad de su vagina hizo que entrar&aacute; en ella sin ning&uacute;n problema, fue puro amor, solo buscaba llenarla de mi, que recordara que yo era el &uacute;nico que pod&iacute;a amarla.<\/p>\n<p>Cruz&oacute; sus piernas sobre mi espalda haciendo que me fuera imposible salir de ella, no pod&iacute;a dejar de besarla sintiendo como nuestras respiraciones formaban un d&uacute;o, sus u&ntilde;as ara&ntilde;aban mi espalda convirtiendo el dolor en un placer extremo, me vine llen&aacute;ndola por completo, la l&aacute;grimas recorrieron su rostro.<\/p>\n<p>-No lo vuelvas a hacer, jam&aacute;s vuelvas a repetirlo, te amo, &iquest;entiendes? TE AMO.- Sus palabras sal&iacute;an entrecortadas.<\/p>\n<p>&#8211; Te lo prometo.- Fue lo &uacute;nico que pude decir, ten&iacute;a un nudo en mi garganta que me estaba ahogando, no me la merec&iacute;a, no me merec&iacute;a a aquella mujer.<\/p>\n<p>Pasamos un mes maravilloso, solo habl&aacute;bamos del crucero, de las excursiones que har&iacute;amos y de las que no, ella quer&iacute;a visitar Sicilia, siempre le gust&oacute; Italia, a m&iacute; la verdad es que no me importaba siempre y cuando estuviera con ella, compramos ropa para salir a cenar y ba&ntilde;adores nuevos a pesar de tener ba&ntilde;adores en abundancia; Es como un comienzo dijo Lola.<\/p>\n<p>El crucero era por el Mediterr&aacute;neo, la primera escala fue en M&oacute;naco, alquilamos un descapotable cosa que a Lola en un principio no le gust&oacute;, dec&iacute;a que le remov&iacute;a tanto el pelo que har&iacute;a que le entrara dolor de cabeza, pero a los pocos kil&oacute;metros se olvid&oacute; y disfrut&oacute; el aire entrando limpiamente en su cara, estaba preciosa &iexcl;Dios! , tengo la foto grabada, su melena al viento, el bronceado brillante de su piel y el tacto de su mano sobre mi pierna, reservamos en uno de los mejores restaurantes de M&oacute;naco olvidando que quiz&aacute;s nos tuvi&eacute;ramos que apretar el cintur&oacute;n una vez regresamos a Barcelona, pero todo val&iacute;a si era para unirnos.<\/p>\n<p>Todo cambi&oacute; al d&iacute;a siguiente, hab&iacute;amos vuelto muy tarde de M&oacute;naco, la verdad es que yo acab&eacute; reventado entre el exceso de bebida y que Lola se empe&ntilde;&oacute; en recorrer todo M&oacute;naco sin dejar hueco sin ver, a la ma&ntilde;ana siguiente me despert&eacute; solo en el camarote, una nota en la mesita.<\/p>\n<p>Estoy en la piscina, estabas tan a gusto durmiendo que me sab&iacute;a mal despertarte, si te levantas pronto desayunamos si no tranquilo.<\/p>\n<p>Te quiero.<\/p>\n<p>Al ver la nota mir&eacute; el reloj, eran las doce y media, me duch&eacute; y sal&iacute; a buscarla, el barco caminaba hacia el siguiente puerto, Sicilia, normalmente lleg&aacute;bamos a la noche, las excursiones comenzaban a las ocho de la ma&ntilde;ana, Lola llevaba un mes pensando en Sicilia quiz&aacute;s aquel crucero era por Sicilia, al llegar a la zona de piscinas comprob&eacute; que estaba a rebosar de gente, el calor hac&iacute;a que todo el mundo acudiera a la zona de aguas, mir&eacute; a mi alrededor busc&aacute;ndola, no la encontr&eacute; por ning&uacute;n sitio, maldec&iacute;a no haber cogido el m&oacute;vil, me dirig&iacute; a uno de los bares que hab&iacute;a, no s&eacute; el porqu&eacute; pero mi mente empezaba a dudar de Lola, intentaba vencer a esa voz que me dec&iacute;a cosas extra&ntilde;as e intentaba mirarlo de distinta manera, la suerte me acompa&ntilde;&oacute; pues al llegar una pareja dejo un hueco en la barra cosa que aprovech&eacute; para sentarme, despu&eacute;s de volver a repasar la piscina y alrededores buscando a mi mujer sin suerte decid&iacute; intentar dejar mis pensamientos a un lado, un camarero moreno con acento cubano me sirvi&oacute; una cerveza bien fr&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya iban tres las cervezas que hab&iacute;a tomado con el est&oacute;mago vac&iacute;o, la parte negativa de mi mente hab&iacute;a vencido, se me pasaron un mont&oacute;n de ideas la cual peor que la anterior, eran las dos cuando pude ver a Lola andando entre dos chicos, fue como un golpe en el est&oacute;mago, creo que incluso se nubl&oacute; mi vista, sent&iacute;a la botella en mi mano la cual apretaba y gracias a que no tengo la suficiente fuerza, sino hubiera estallado en mi mano, Lola me vio y por la cara que puso s&eacute; que adivinaba lo que estaba pasando por mi cabeza, se detuvo y algo les dijo a los chicos los cuales disimuladamente miraron en mi direcci&oacute;n , se despidi&oacute; de ellos y continu&oacute; en mi direcci&oacute;n, su cara intent&oacute; mostrar tranquilidad, pero bien sab&iacute;a que algo iba a pasar.<\/p>\n<p>&#8211; Por fin dormil&oacute;n.- Dijo lanz&aacute;ndose a besarme en la boca.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qui&eacute;nes son?- No pude reprimirme.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n?- Se notaba que estaba ganando tiempo mientras buscaba la respuesta.<\/p>\n<p>&#8211; Esos dos Lola.- Dije separ&aacute;ndola de m&iacute; con brusquedad.<\/p>\n<p>&#8211; No empieces Carlos.<\/p>\n<p>&#8211; No empiezo nada Lola, simplemente me gustar&iacute;a saber qui&eacute;nes son los dos tipos que se pasean con mi mujer, creo que es lo normal, &iquest;no crees? -Sent&iacute;a la presi&oacute;n de mi mano sobre el botell&iacute;n de cerveza; &iexcl;Dios! que ciego estaba.<\/p>\n<p>&#8211; Son Antonio y Pedro, &iquest;contento?, simplemente hemos coincidido en la zona de olas, nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Nada m&aacute;s?- No pude evitar el tono ir&oacute;nico.<\/p>\n<p>&#8211; Nada m&aacute;s, t&uacute; mismo, me voy a ba&ntilde;ar puedes hacer dos cosas, seguir con tu cerveza SOLO o venir conmigo y divertirnos.- Su cara reflejaba enfado y hast&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; De momento me tomar&eacute; la cerveza.- No quise dar mi brazo a torcer. &iexcl;Idiota!<\/p>\n<p>&#8211; Tu mismo.- Dijo dej&aacute;ndome en aquella maldita barra de bar, sus caderas se balanceaban como demostrando que era lo suficiente mujer como para no depender de m&iacute;.<\/p>\n<p>La perd&iacute; de vista pero en ese momento me dio igual, si el barco hubiera estado atracado habr&iacute;a salido corriendo sin mirar hacia atr&aacute;s, recorr&iacute; el barco toda la tarde a la vez que repasaba la conversaci&oacute;n con Lola, palabra por palabra, una parte de mi dec&iacute;a que hab&iacute;a hecho lo correcto mientras la otra parte dec&iacute;a que era un imb&eacute;cil; sobre las ocho decid&iacute; volver al camarote, me duchar&iacute;a y esperar&iacute;a a Lola.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Por fin! -Dijo Lola al verme entrar en el camarote, vest&iacute;a unos finos pantalones azul cielo, su camisa sin mangas dejaban ver el bronceado de sus brazos.<\/p>\n<p>&#8211; Hola.- Mis palabras eran heladas, todav&iacute;a mi orgullo dominaba mi mente. &iquest;Es que acaso me esperas?- Sent&iacute; que hab&iacute;a lanzado un golpe bajo.<\/p>\n<p>&#8211; No, la verdad es que no te esperaba, sabes&#8230; mejor si esta noche vamos por separado&#8230; &iquest;no crees?, total soy una guarra, pues no te preocupes quiz&aacute;s haga algo para que por lo menos puedas acertar. -Lola se levant&oacute;, recogi&oacute; sus zapatos de tac&oacute;n y un portazo sell&oacute; nuestra despedida.<\/p>\n<p>Me maldije mil veces, estuve por salir en su busca pero algo me detuvo, sab&iacute;a que una vez traspasaba la l&iacute;nea Lola necesitaba espacio para calmarse, aquella noche me duch&eacute; sinti&eacute;ndome culpable, decid&iacute; salir a cenar unas hamburguesas deseando cruzarme con ella, pero no hubo suerte y lo &uacute;nico que hice fue acompa&ntilde;ar mis hamburguesas con demasiadas cervezas, a las doce llegu&eacute; a mi camarote intentando que no se notar&aacute; el exceso de alcohol, ya estaba durmiendo con lo cual ese d&iacute;a todo estaba dicho, a la ma&ntilde;ana siguiente amanecer&iacute;amos en Sicilia, esperaba que nos volviera a unir.<\/p>\n<p>He decidido ir a Sicilia sola, creo que tienes muchas cosas en que pensar, nos vemos esta noche.<\/p>\n<p>Lola.<\/p>\n<p>Me quede de piedra, ni siquiera se hab&iacute;a despedido de mi, repet&iacute; las palabras de la nota una y otra vez en mi cabeza, descubr&iacute; la ausencia de &quot;te quiero&quot;, &iquest;qu&eacute; significaba eso?, mir&eacute; mi rostro reflejado en el espejo del camerino intentando no pensar, respir&eacute; hondo para relajarme pero lejos de eso mi cabeza decidi&oacute; lo contrario, me vino a la mente los dos j&oacute;venes que hab&iacute;a visto con ella , ten&iacute;a que encontrarlos, jam&aacute;s pens&eacute; que pod&iacute;an haber bajado solos, no necesariamente ten&iacute;an que acompa&ntilde;ar a mi mujer, por otro lado me ven&iacute;a la idea de que si la ve&iacute;an sola qui&eacute;n iba a dejar de intentar estar con ella, no estaba su marido y ten&iacute;an todo un d&iacute;a entero en una ciudad que no los conoc&iacute;a nadie, &iquest;qui&eacute;n podr&iacute;a negarse a ese juego?, sal&iacute; de mi camarote recorriendo cada rinc&oacute;n del barco, deseaba encontrarlos e incluso si los ve&iacute;a me tomar&iacute;a unas cervezas con ellos, sab&iacute;a que si los ve&iacute;a todos mis demonios desaparecer&iacute;an era mi &uacute;ltimo aliento, pr&aacute;cticamente el barco se hab&iacute;a vaciado quedando algunas familias y sobre todo gente mayor a la cual no le interesaba visitar Sicilia, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, decid&iacute; bajar a puerto caminar&iacute;a por las calles m&aacute;s tur&iacute;sticas y con un poco de suerte la encontrar&iacute;a, hablar&iacute;a con ella, no pod&iacute;a ser tan malo seguramente se har&iacute;a la dura pero al final ceder&iacute;a y todo quedar&iacute;a atr&aacute;s.<\/p>\n<p>A las diez estaba de vuelta, me hab&iacute;a pasado todo el d&iacute;a como un loco busc&aacute;ndola, un simple bocadillo hab&iacute;a sido todo lo que hab&iacute;a comido, al final decid&iacute; volver al barco y esperarla en el bar de la piscina, otra vez la cerveza me domin&oacute; y mi mente volvi&oacute; a jugarme una mala pasada, la ve&iacute;a acompa&ntilde;ada de aquellos j&oacute;venes, ri&eacute;ndose del pobre marido que se hab&iacute;a quedado en el barco como un simple cornudo, era imposible que no hubieran intentado llevarse a Lola a alg&uacute;n rinc&oacute;n donde no los pudieran ver, &iquest;y Lola ?, ella se hab&iacute;a hartado de &eacute;l, ya se lo hab&iacute;a dicho, era tonto si no lo hab&iacute;a entendido&quot; har&eacute; algo para que puedas acertar&quot;, ser&iacute;a una forma de vengarse de m&iacute;, unos cacahuetes acompa&ntilde;aban a las cervezas, mi est&oacute;mago estaba vac&iacute;o pr&aacute;cticamente no hab&iacute;a comido nada en todo el d&iacute;a pero me era imposible poder tragar, quiz&aacute;s ni siquiera hubieran salido del barco, pod&iacute;an haber pasado el d&iacute;a all&iacute; mismo, pero no era posible lo hab&iacute;a revisado por completo, a no ser&#8230; que estuvieran en un camarote, ser&iacute;a una manera de disfrutar con ella, nadie los pod&iacute;a ver y yo seguramente habr&iacute;a bajado, Lola sab&iacute;a que no me quedar&iacute;a encerrado en el barco, m&aacute;s sabiendo que ella no estaba, abr&iacute;an pedido comida para poder continuar disfrutando de ella, era una oportunidad demasiado buena para los dos, podr&iacute;a con ellos de sobras, otra cerveza y otra, mientras imaginaba escenarios, un hotel de mala muerte, escondidos en alg&uacute;n jacuzzi, todo eran im&aacute;genes que me her&iacute;an en lo m&aacute;s profundo de mi ser, a las tres de la ma&ntilde;ana consegu&iacute; llegar a mi camarote, la cabeza me daba vueltas, necesitaba bajarme de aquel barco, una parte de mi segu&iacute;a culp&aacute;ndome de lo sucedido estaba dispuesto a pedir perd&oacute;n por ser un imb&eacute;cil que no se merec&iacute;a a su mujer, ella era mucho mejor que yo, todo lo sucedido hab&iacute;a pasado por no poder ser un hombre, al abrir la puerta encontr&eacute; el camarote vac&iacute;o, no hab&iacute;a rastro de Lola, lo revise mirando en el lavabo sin &eacute;xito, &iquest;d&oacute;nde estaba?, eran las tres de la madrugada hac&iacute;a mucho tiempo que todo el mundo hab&iacute;a embarcado no era posible que se hubiera quedado en tierra, me hund&iacute; en aquel camarote &quot;me ha abandonado&quot;. Lola se hab&iacute;a ido, ni siquiera lo hab&iacute;a intentado, podr&iacute;amos haber hablado seguro que lo hubi&eacute;ramos solucionado, pero quiz&aacute;s eso era lo que ella no quer&iacute;a, seguramente esos dos j&oacute;venes le daban m&aacute;s que yo, tonto de m&iacute;, me hab&iacute;a dejado convencer por una mujer, yo no le importaba, simplemente era un don nadie, s&iacute;, era eso, lo ten&iacute;a todo planeado, humillarme, ese era el objetivo de ese maldito crucero.<\/p>\n<p>No recuerdo a qu&eacute; hora me qued&eacute; dormido hecho un ovillo sobre la cama, abr&iacute; los ojos y not&eacute; a Lola durmiendo a mi lado, todav&iacute;a llevaba la misma ropa, su r&iacute;mel estaba corrido y hab&iacute;a restos de su pintalabios en la almohada.<\/p>\n<p>No la despert&eacute;, quer&iacute;a contemplarla sin ser visto, necesitaba verla sin tener que discutir, pero la duda me invadi&oacute; &iquest;d&oacute;nde ha estado toda la noche?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>El encuentro. Eran las cinco de la tarde, hab&iacute;a estado deambulando por el paseo de Gracia, con el &uacute;nico objetivo de que llegara la hora acordada , hacia un mes que intentaba hablar con ella, sus respuestas siempre eran las mismas: &quot;no est&aacute;s preparado para escuchar &quot; , &quot;es demasiado pronto para que asimiles todo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19644,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-31860","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31860","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19644"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31860"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31860\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}