{"id":31862,"date":"2021-10-12T22:00:00","date_gmt":"2021-10-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-12T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-12T22:00:00","slug":"el-templo-del-morbo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-templo-del-morbo\/","title":{"rendered":"El templo del morbo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31862\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana sali&oacute; de su agotador turno de urgencias a las 8 de la tarde del viernes. Hab&iacute;an sido 12 horas especialmente agitadas, pero ahora dispon&iacute;a por delante de un d&iacute;a y medio en los que disfrutar. Volver&iacute;a a entrar el domingo a las 8 de la ma&ntilde;ana. A sus 26 a&ntilde;os viv&iacute;a su interinidad, en aquel hospital de una peque&ntilde;a capital de provincia, como una oportunidad, tanto laboral como personal. Sin cargas familiares, su relaci&oacute;n con Jorge, su novio, empezaba a hac&eacute;rsele algo tediosa. &Eacute;l era algo conservador y ella buscaba algo m&aacute;s de acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Aprovechando que su novio no ven&iacute;a esa semana a verla decidi&oacute; quedar con Hans, un maduro al que hab&iacute;a conocido a trav&eacute;s de una p&aacute;gina de relatos er&oacute;ticos y con el que de vez en cuando quedaba. Le resultaba un tipo excitante, con &eacute;l el sexo era salvaje, duro, perverso, muy, muy morboso. Hac&iacute;a unas semanas que no se ve&iacute;an y Ana ten&iacute;a ganas de pasar un buen rato. Durante el turno de descanso en el hospital hab&iacute;an intercambiado varios mensajes y acordaron en verse sobre las 10 de la noche en una cervecer&iacute;a del centro.<\/p>\n<p>La joven m&eacute;dica lleg&oacute; a casa con intenci&oacute;n de ir directamente a la ducha. Se mov&iacute;a por las distintas estancias sin prestar atenci&oacute;n a que las ventanas estaban abiertas y con las cortinas descorridas. Se desnud&oacute; completamente en su dormitorio antes de salir hacia la cocina a beber. Tom&oacute; una botella del frigor&iacute;fico y bebi&oacute; a morro echando la cabeza hacia atr&aacute;s. El agua golpe&oacute; en sus labios y se derram&oacute; por la comisura. Un peque&ntilde;o hilo de agua descendi&oacute; por su barbilla, su cuello y pas&oacute; por el peque&ntilde;o valle que formaban sus tetas. Al contraste sus pezones se endurecieron.<\/p>\n<p>En ese momento fue consciente de la proximidad del edificio de enfrente y la posibilidad de ser vista por cualquiera de los vecinos. Incluso crey&oacute; ver un movimiento extra&ntilde;o tras una ventana. Imagin&oacute; a un vecino voyeur deleit&aacute;ndose con su desnudez. Alguna vez hab&iacute;a visto como la miraba alg&uacute;n vecino con el que se cruzaba en el portal. Esto hizo que se excitase, sinti&oacute; como su co&ntilde;o se empapaba de flujos calientes. A su edad, ten&iacute;a la libido extremadamente alta, se sent&iacute;a en su plenitud sexual y no estaba dispuesta a renunciar a su disfrute sexual. Con total descaro se acerc&oacute; a la ventana. Sin ning&uacute;n pudor luci&oacute; su desnudez mirando hacia la calle, exponiendo sus preciosas tetas de tama&ntilde;o peque&ntilde;o donde los pezones se retorc&iacute;an sobre s&iacute; mismos en claro s&iacute;ntoma de excitaci&oacute;n. Con un buen calent&oacute;n se fue a la ducha fantaseando que el vecino estar&iacute;a paje&aacute;ndose con la imagen de su cuerpo.<\/p>\n<p>Abri&oacute; el grifo de la ducha y se meti&oacute; debajo. Dej&oacute; que la cascada de agua mojase todo su cuerpo. Ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s sintiendo como su melena empapada llegaba hasta la mitad de su espalda. El agua ca&iacute;a por su parte trasera hasta la zona baja y sus gl&uacute;teos. Llev&oacute; sus manos hacia su culo y abri&eacute;ndolo un poco sinti&oacute; como el agua se introduc&iacute;a entre las nalgas produci&eacute;ndole un agradable cosquilleo en su ano. Por delante, la cortina de agua corr&iacute;a por todo su cuerpo. Descend&iacute;a por su cuello hasta llegar a sus pezones gordos de color marr&oacute;n muy oscuro. Algunas gotitas utilizaban el ap&eacute;ndice de su aureola como trampol&iacute;n saltando al vac&iacute;o del plato de ducha. El resto del agua cubr&iacute;a el resto del cuerpo, delimitando perfectamente su bella anatom&iacute;a.<\/p>\n<p>Ana sent&iacute;a como se le mojaban los labios vaginales reci&eacute;n rasurados apenas dos d&iacute;as antes, sin llegar a penetrarla. Pero la excitaci&oacute;n que le hab&iacute;a provocado la imaginaci&oacute;n del vecino mir&oacute;n hac&iacute;a que su cl&iacute;toris palpitase fuera de su capuch&oacute;n. Al roce con el agua no pudo evitar un gemido y una descarga el&eacute;ctrica por su columna vertebral. Casi sin darse cuenta llev&oacute; sus dedos hasta su rajita y comenz&oacute; a acariciarse. En su cabeza imaginaba que ese an&oacute;nimo vecino se masturbaba tras la ventana vi&eacute;ndola ducharse. Con una pierna levantada consigui&oacute; abrir su co&ntilde;o con dos dedos de la mano izquierda mientras con la derecha dirig&iacute;a el chorro de la ducha directamente al bot&oacute;n de su placer.<\/p>\n<p>Un grito descontrolado le hizo cerrar las piernas con la alcachofa de la ducha entre ellas, sintiendo como el chorro no dejaba de golpear su cl&iacute;toris y una marea de descargas el&eacute;ctricas la llevaban al &eacute;xtasis. Con su cuerpo inclinado hacia delante y una mano apoyada en la pared evit&oacute; caer cuando sus piernas comenzaron a temblar producto de un intenso orgasmo<\/p>\n<p>La temperatura, todav&iacute;a en aquella capital de provincia, permit&iacute;a vestir ropa ligera. Ana opt&oacute; por un pantal&oacute;n pirata negro, un top blanco que realzaba su moreno conseguido en la playa durante el mes de agosto y unas sandalias de tiras. Su melena suelta enmarcaba una preciosa cara de ni&ntilde;a buena poniendo de manifiesto que las apariencias siempre enga&ntilde;an. Un &uacute;ltimo vistazo a un espejo de cuerpo entero justo en la salida le hizo aumentar su autoestima. Se ve&iacute;a realmente sexy.<\/p>\n<p>Se dirigi&oacute; andando al centro de la ciudad donde hab&iacute;a quedado con Hans. El tipo era todo un personaje y con una imaginaci&oacute;n tremendamente morbosa. El hecho de quedar a pasar un buen rato no era otra cosa que una excusa para follar como aut&eacute;nticos animales. El t&iacute;o la pon&iacute;a muy cachonda. Alto, atractivo, con buena forma f&iacute;sica. Era todo lo contrario a su novio Jorge, mucho m&aacute;s conservador de mentalidad. Desde que se contactaron, Hans y ella, hab&iacute;an hablado mucho y quedado varias veces. El sexo entre ellos era realmente bueno y la chica sent&iacute;a una extra&ntilde;a atracci&oacute;n por esta relaci&oacute;n que ni siquiera se podr&iacute;a definir como de follamigos.<\/p>\n<p>Ana vio a Hans en la puerta del local donde empezar&iacute;an la noche. Con camisa blanca y pantal&oacute;n vaquero, que rellenaba a la perfecci&oacute;n con dos piernas fuertes y unas nalgas duras, estaba realmente atractivo. Sobre las 10:30 la pareja estaba sentada en un restaurante cenando algo ligero y liquidando una botella de Rioja. La conversaci&oacute;n se produjo de manera amena sobre distintos temas hasta que deriv&oacute; en los planes de esa noche:<\/p>\n<p>-como ten&iacute;a ganas de conocer a mis amigos hoy vamos a quedar con ellos<\/p>\n<p>-OK, perfecto. La verdad es que despu&eacute;s del turno en urgencias lo &uacute;ltimo que quiero es meterme en casa. Prefiero salir a beber y pas&aacute;rmelo bien, jajaja<\/p>\n<p>-No te prometo nada. -Le dijo Hans levantado la copa para brindar.<\/p>\n<p>-Contigo nunca me aburro -Ofreci&oacute; su copa Ana aceptando el brindis.<\/p>\n<p>La plaza del Carmen era un espacio rodeado por unos soportales bajos los cuales se encontraban distintos bares de copa. En el centro una estatua de la que tomaba el nombre el lugar. El bullicio a esa hora de la noche del viernes era abundante. Muchos grupos de distintas edades entraban y sal&iacute;an de los distintos garitos. Ellos, Ana y Hans, se dirigieron hacia una de las esquinas. All&iacute; se encontraba El Templo del Morbo, el garito de Kiko, uno de los amigos de Hans. A la chica el nombre del bar le pareci&oacute; raro hasta que al entrar se supo el por qu&eacute;:<\/p>\n<p>Que adelantas sabiendo mi nombre<\/p>\n<p>Cada noche tengo uno distinto<\/p>\n<p>Y siguiendo la voz de mi instinto me lanzo a buscar<\/p>\n<p>Imagino, preciosa, que un hombre<\/p>\n<p>Algo m&aacute;s, un amante discreto<\/p>\n<p>La joven reconoci&oacute; al instante la canci&oacute;n de Joaqu&iacute;n Sabina que sonaba y entendi&oacute; a que se deb&iacute;a el nombre del bar:<\/p>\n<p>-S&iacute;, Kiko es un ferviente admirador del genio Sabina. -Le contest&oacute; Hans a su acompa&ntilde;ante cuando le pregunt&oacute; por el gusto musical del garito.<\/p>\n<p>El local era un amplio espacio totalmente forrado de madera. Con un gran ventanal que daba a la plaza y un sof&aacute; sobre la otra. Sobre &eacute;ste un cuadro de publicidad retro de Coca-Cola. La decoraci&oacute;n era bastante noventera para el sofisticado gusto de la joven m&eacute;dica, pero entendi&oacute; que aquella noche el que marcaba el recorrido era Hans.<\/p>\n<p>El local estaba lleno de gente que sobrepasaba la treintena y en algunos casos la cuarentena, en cualquier caso, le pareci&oacute; un lugar atractivo para tener una noche animada. La pareja se dirigi&oacute; a una de las esquinas de la barra donde seg&uacute;n el hombre se mov&iacute;a lo mejor de aquel garito. Una vez all&iacute;, Hans comenz&oacute; con las presentaciones. Ana fue besando uno por uno a los tres amigos de su acompa&ntilde;ante.<\/p>\n<p>El primero era Miguel, un tipo de aspecto algo conservador, pero de mirada lasciva. Era un funcionario, atrapado en un matrimonio rutinario que hab&iacute;a salido esa noche con sus colegas de toda la vida. El segundo era Tony, en este caso las apariencias lo delataban. Era un hombre fuerte, no tan alto como Hans. Con el pelo muy corto, mirada profunda y cara angulosa. Ana no dir&iacute;a que era un tipo excesivamente guapo pero su atractivo era innegable. Su voz grave evidenciaba las horas de noche y excesos que hab&iacute;a vivido. Y es que durante 20 a&ntilde;os hab&iacute;a regentado un bar de copas en la zona, ahora se dedicaba a alquilar locales de su propiedad. El &uacute;ltimo era Kiko, el due&ntilde;o del bar. Llevaba 30 a&ntilde;os detr&aacute;s de la barra, hab&iacute;a tenido distintos garitos a lo largo de los a&ntilde;os. El tipo hab&iacute;a definido su est&eacute;tica en funci&oacute;n al avance de su alopecia de manera que ahora ten&iacute;a la cabeza afeitada para homogeneizar su calvicie, en cambio llevaba una barba bastante poblada lo que le confer&iacute;a un aspecto h&iacute;pster seg&uacute;n pens&oacute; Ana.<\/p>\n<p>La chica qued&oacute; rodeada por los cuatro amigos. Ten&iacute;a a Hans sentado en un banco alto justo a su espalda. A su izquierda, tras la barra, Kiko serv&iacute;a una ronda de chupitos de Jack Daniel&acute;s. A la derecha, Tony cruzaba miradas con ella apoyado sobre la pared y Miguel permanec&iacute;a frente a ella interesado en su profesi&oacute;n. Kiko reparti&oacute; los chupitos sobre la barra de madera y propuso un brindis por la Seguridad Social y sus profesionales:<\/p>\n<p>-Gracias. -Agradeci&oacute; Ana y choc&oacute; su peque&ntilde;o vaso con el del resto del grupo. Despu&eacute;s se lo bebi&oacute; de un trago. Apret&oacute; su cara cuando sinti&oacute; descender el l&iacute;quido por su es&oacute;fago calentando de manera excesiva su garganta.<\/p>\n<p>Kiko puso una ronda de gin t&oacute;nics antes de abandonarles para seguir atendiendo a otros clientes. Miguel se mostr&oacute; como un tipo con gracia a la hora de contar algunas an&eacute;cdotas propias en los hospitales. Su manera de narrarlas hac&iacute;a que todos se rieran a carcajadas. Lejos de ser un tipo aburrido como hab&iacute;a pensado Ana nada m&aacute;s conocerlo se mostraba bastante divertido para acabar siendo el centro de atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Los amigos comenzaron a contar distintas an&eacute;cdotas que hicieron que Ana riera a carcajadas mientras las rondas se iban sucediendo. De vez en cuando, Kiko aparec&iacute;a para ofrecer otro brindis de Jack Daniel&acute;s. La chica no supo calcular el tiempo que llevaban en aquel garito cuando Hans la atrajo hacia &eacute;l y comenz&oacute; a besarle el cuello. Ella ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s dando un peque&ntilde;o gemido de placer. El hombre le mordi&oacute; levemente el cuello y ella llev&oacute; su mano hacia la entrepierna de &eacute;l.<\/p>\n<p>En el bar no quedaba ning&uacute;n cliente, a excepci&oacute;n de ellos, y Kiko baj&oacute; la persiana met&aacute;lica del ventanal y de la puerta. Ana fue consciente de que aquello promet&iacute;a. Se hab&iacute;a quedado encerrada en un garito con cuatro maduros y mucho alcohol. La mujer se gir&oacute; de cara a su pareja y comenzaron a besarse apasionadamente. Sus lenguas se entrelazaban y sus labios se sellaban. Las manos de ella se aferraron a la nuca del hombre mientras las de &eacute;l recorr&iacute;an el cuerpo de la mujer. De repente otras manos comenzaron a acariciar el cuerpo de Ana. Ella contest&oacute; con un suspiro. Era Miguel el que se hab&iacute;a acercado por su espalda. Peg&oacute; su cuerpo al de la chica y lentamente fue metiendo sus manos bajo el top. En ese momento la mente de Ana estaba en blanco por la excitaci&oacute;n. Estaba siendo magreada por dos maduros ante la vista de otros dos. Se sent&iacute;a el objeto del deseo de aquellos tipos cuarentones morbosos.<\/p>\n<p>Las manos de Miguel alcanzaron su objetivo haciendo que Ana suspirase de placer. Sinti&oacute; como le pellizcaba los pezones endureci&eacute;ndolos. Gir&oacute; su cabeza en busca de la boca de Miguel. Este no lo dud&oacute; y la bes&oacute;. La m&eacute;dica se coloc&oacute; entre los dos hombres, Hans y su amigo, dejando la barra y a Kiko a su espalda y a Tony apoyado en la pared. Dirigi&oacute; sus manos a las entrepiernas de los dos tipos que la rodeaban. Sin esfuerzo sac&oacute; las pollas de estos. Alternando besos con uno y otro comenz&oacute; a masajear los miembros erectos de ambos. Lentamente fue tirando de la piel hacia atr&aacute;s consiguiendo descapullar las dos pollas:<\/p>\n<p>-Uuff vaya calent&oacute;n que tengo. -Dijo Ana antes de arrodillarse.<\/p>\n<p>Con las dos pollas a la altura de su cara y sin dejar de agarrarlas, se introdujo primero la de Hans, gorda, dura, con las venas marcadas y un capullo muy rojo en forma de bola. Despu&eacute;s se dirigi&oacute; a la otra. La de Miguel, algo m&aacute;s estrecha, m&aacute;s est&aacute;ndar. Lo mir&oacute; a los ojos, retir&oacute; la piel dejando el glande al descubierto antes de introduc&iacute;rsela lentamente en la boca:<\/p>\n<p>-Joder que boca tiene -Coment&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>Ana comenz&oacute; a mamar la polla de uno de los amigos de Hans ante la atenta mirada de los otros dos, Tony y Kiko. Su co&ntilde;o ard&iacute;a y se inundaba con gran cantidad de flujo caliente. Sent&iacute;a su cl&iacute;toris palpitar y la situaci&oacute;n la llevaba a una excitaci&oacute;n desconocida. Era la primera vez que se encontraba a punto de mantener sexo con cuatro t&iacute;os. Si lo hab&iacute;a fantaseado alguna vez, pero nunca lo hab&iacute;a hecho, ni siquiera comentado con nadie. Ella no dejaba de ser una ni&ntilde;a pija de ni&ntilde;a bien pero con una mente perversa para el sexo.<\/p>\n<p>Durante un rato estuvo alternando la mamada entre la polla de Miguel y Hans hasta que este se coloc&oacute; ante ella:<\/p>\n<p>-Traga Ana, traga.<\/p>\n<p>La m&eacute;dica se centr&oacute; en la polla de su amigo. Le agarr&oacute; el tronco y comenz&oacute; a lamer desde sus huevos hasta el glande para despu&eacute;s introduc&iacute;rsela entera en la boca. El hombre sent&iacute;a como la lengua de Ana rodeaba su polla. Se la met&iacute;a hasta la campanilla para sacarla y volver a meterla. El tipo le agarr&oacute; la cabeza y comenz&oacute; a follarle la boca. La cabeza de la mujer iba y ven&iacute;a a lo largo del miembro de Hans. Mientras hac&iacute;a esto utilizaba una mano para pajearlo y con la otra se acariciaba su encharcado co&ntilde;o. Le estaba dando una magn&iacute;fica mamada a un maduro ante la mirada de otros tres. El morbo era demasiado.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; que Hans tensaba sus piernas en se&ntilde;al de que llegaba al orgasmo. Ella se agarr&oacute; al culo de &eacute;l que no le soltaba la cabeza:<\/p>\n<p>-Te vas a tragar mi leche, putita.<\/p>\n<p>La mujer no retir&oacute; en ning&uacute;n momento la cabeza y sigui&oacute; con la mamada, incluso cuando not&oacute; como el primer chorro de semen caliente golpeaba su campanilla. El hombre comenz&oacute; a gritar al sentir como se corr&iacute;a en la boca de la chica:<\/p>\n<p>-Joder, que guarra es. -Dijo Kiko viendo como Ana tragaba buena parte de la corrida de su amigo.<\/p>\n<p>El hombre sac&oacute; la polla de la boca de la mujer y termin&oacute; de eyacular contra la cara de &eacute;sta:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta como te la chupo, cabr&oacute;n? pregunt&oacute; lasciva ella.<\/p>\n<p>-Aahhggg, s&iacute; joder. Contest&oacute; derrotado &eacute;l.<\/p>\n<p>Ana se puso de pie con restos de semen sobre su mejilla. Kiko le ofreci&oacute; un chupito de whisky que la chica bebi&oacute; de un tir&oacute;n arrastrando el sabor a semen que le hab&iacute;a dejado Hans.<\/p>\n<p>Miguel, con una tremenda erecci&oacute;n y ya sin pantalones, la agarr&oacute; por la cintura y la llev&oacute; hasta el sof&aacute; de la pared frente a la barra. De camino le comi&oacute; la boca sin importarle que minutos antes su amigo se hubiera corrido. El hombre se sent&oacute; en el sof&aacute; con la polla mirando al techo:<\/p>\n<p>-Ven y termina lo que has provocado. -Le dijo el hombre en alusi&oacute;n a su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ana se desnud&oacute; en medio del bar tirando la ropa sin cuidado. El top fue a parar a una esquina, el sujetador cay&oacute; sobre la barra. El tanga totalmente mojado qued&oacute; enrollado junto al pantal&oacute;n pirata en el suelo. La visi&oacute;n del hombre que la esperaba era espectacular. Una chica joven de cuerpo definido por el crosfit, con tetas preciosas y pez&oacute;n gordo y oscuro, con el pubis rasurado. No lo era menos para los tres amigos a su espalda. Una melena descansaba a mitad de la espalda como pre&aacute;mbulo de un culo redondo y duro, totalmente blanco con un precioso lunar sobre la nalga derecha y unas piernas torneadas.<\/p>\n<p>La m&eacute;dica se dirigi&oacute; hacia el sof&aacute;. Se subi&oacute; de pie sobre el asiento y comenz&oacute; a bajar sobre el falo erecto de Miguel. Con los dedos coraz&oacute;n y anular de su mano derecha, la mujer separ&oacute; sus labios vaginales y se fue introduciendo la polla del hombre. Fue bajando lentamente haciendo que el tipo sintiese cada cent&iacute;metro dentro de ella. Por fin se dej&oacute; caer de golpe sobre los muslos de Miguel quedando empalada por la polla de &eacute;ste:<\/p>\n<p>-Ahhhh -gimi&oacute; el hombre -s&iacute; joder que co&ntilde;o m&aacute;s rico tiene joder.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta mi rajita? &iquest;Te gusta follarte a una jovencita como yo? Ana en un estado de excitaci&oacute;n morbosa desconocida se comportaba como la putita de aquellos maduros provoc&aacute;ndoles.<\/p>\n<p>El hombre la mir&oacute; y se abalanz&oacute; sobre sus tetas. Succion&oacute; los pezones tirando de ellos con los dientes y arrancando gritos de placer en la mujer. &Eacute;sta se apoy&oacute; en los hombres del tipo y comenz&oacute; una tremenda cabalgada entre gemidos y suspiros de ambos.<\/p>\n<p>-As&iacute; putita, as&iacute;. M&eacute;tela entera.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que sea una putita?<\/p>\n<p>Los efectos desinhibidores de la ingesta de alcohol hac&iacute;an que Ana se mostrase sin ning&uacute;n tipo de filtro. Estaba disfrutando de sus perversiones sexuales sin miedos. Se encontraba en medio de un bar encerrada con cuatro maduros y eso era algo que le excitaba hasta l&iacute;mites desconocidos. La mujer sigui&oacute; botando sobre Miguel sin percatarse que Tony se hab&iacute;a colocado a su lado ofreci&eacute;ndole la polla. Este calzaba una buena pieza.<\/p>\n<p>El hombre llam&oacute; su atenci&oacute;n y se miraron como llevaban haci&eacute;ndolo toda la noche. Con deseo y lujuria. La atracci&oacute;n que ejerc&iacute;a este amigo de Hans sobre ella era magn&eacute;tica. Esa pinta de canalla le hab&iacute;a disparado la libido desde que se presentaron. Ahora no dud&oacute; en meterse la polla del tipo hasta el fondo sin dejar de cabalgar a Miguel. Tras ella, Kiko y Hans observaban el tr&iacute;o que se montaban sus amigos con la joven m&eacute;dica. Tony estaba de pie en el asiento del sof&aacute; foll&aacute;ndole la boca:<\/p>\n<p>-Toma pija, c&oacute;meme la polla ni&ntilde;ata. -La defin&iacute;a Tony de manera insultante.<\/p>\n<p>La cara de ni&ntilde;a buena, y la pinta de pija, era algo que a los tipos como Tony le daban mucho morbo. Y Ana ten&iacute;a esa pinta de ni&ntilde;a bien con alma de puta viciosa. La chica agarraba la polla de Tony y le masturbaba al tiempo que no dejaba de mam&aacute;rsela con hambre. Le miraba a los ojos haciendo que el tipo se excitara a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando Miguel anunci&oacute; que se correr&iacute;a de inmediato, ella comenz&oacute; a palmearse el co&ntilde;o provoc&aacute;ndose espasmos de placer. Tony grit&oacute; para descargar varios chorros de semen en la boca de la chica. Miguel tambi&eacute;n grit&oacute; y se derram&oacute; en el co&ntilde;o. Ana grit&oacute; cuando el morbo de la mamada y la cabalgada le provocaron un tremendo orgasmo. El ruido de su entrepierna golpeando los muslos de Miguel era excitante. Mientras el movimiento de la polla de Tony hac&iacute;a que la corrida de este se le saliera por la comisura de los labios. A su vez, la mezcla de semen y flujo que sal&iacute;a de su co&ntilde;o pringaba los muslos de Miguel.<\/p>\n<p>Los hombres salieron del interior de la mujer que qued&oacute; exhausta en el sof&aacute;. Tumbada boca arriba, desnuda, se acariciaba las tetas intentando recuperar el aliento. Sent&iacute;a como lat&iacute;a su cl&iacute;toris por el orgasmo y como sus pezones segu&iacute;an endurecidos por el morbo de la situaci&oacute;n. Se encontraba totalmente expuesta a cuatro maduros desconocidos, en el bar de uno de ellos a altas horas de la madrugada cuando uno de ellos, Miguel, anunci&oacute; que se marchaba. Su mujer le esperaba.<\/p>\n<p>Ana se puso de pie y se acerc&oacute; a la barra. Sin ning&uacute;n pudor exhibi&oacute; su desnudez ante los tres maduros que quedaban. Hans le dio un beso y le ofreci&oacute; uno de los chupitos de Jack Daniel&acute;s que Kiko hab&iacute;a vuelto a servir. Se lo bebi&oacute; de un trago. Tony encendi&oacute; un porro de marihuana y tras darle una calada se lo ofreci&oacute; a la chica que no dud&oacute; en cogerlo entre sus dedos y llev&aacute;rselo a la boca. La m&eacute;dica se encontraba como en una nube.<\/p>\n<p>Kiko sali&oacute; de la barra y se acerc&oacute; por detr&aacute;s a ella. Con los primeros acordes de Aves de Paso de Sabina, Ana comenz&oacute; a moverse lentamente con el porro en la mano y los ojos cerrados. El due&ntilde;o del bar se peg&oacute; a ella y le acarici&oacute; el cuerpo desnudo:<\/p>\n<p>A las peligrosas rubias de bote<\/p>\n<p>Que en el relicario de sus escotes<\/p>\n<p>Perfumaron mi juventud<\/p>\n<p>Al milagro de los besos robados<\/p>\n<p>Que en el diccionario de mis pecados<\/p>\n<p>Guardaron su p&eacute;talo azul<\/p>\n<p>A la imp&uacute;dica ni&ntilde;era madura&hellip;<\/p>\n<p>El hombre busc&oacute; los labios de la chica y se mordieron las bocas. Ella comenz&oacute; a desnudarle mientras &eacute;l le com&iacute;a las tetas de manera lasciva. Poco a poco se fueron acercando al sof&aacute;:<\/p>\n<p>Al ni&ntilde;o que fui espabil&oacute;<\/p>\n<p>A la flor de lis de las peluqueras<\/p>\n<p>Que me trajo el tren de la primavera<\/p>\n<p>Y el tren<\/p>\n<p>Del invierno me arrebat&oacute;<\/p>\n<p>A las flores de un d&iacute;a<\/p>\n<p>Que no duraban<\/p>\n<p>Que no dol&iacute;an<\/p>\n<p>Que te besaban<\/p>\n<p>Que se perd&iacute;an<\/p>\n<p>Damas de noche<\/p>\n<p>Que en el asiento de atr&aacute;s de un coche<\/p>\n<p>No preguntaban<\/p>\n<p>Si las quer&iacute;as<\/p>\n<p>Aves de paso&hellip;<\/p>\n<p>Ana se sent&oacute; en el filo del sof&aacute; y baj&oacute; de un tir&oacute; el pantal&oacute;n de Kiko. Ante ella salt&oacute; como un resorte una polla de tama&ntilde;o desproporcionado:<\/p>\n<p>-Joder, vaya poll&oacute;n. Acert&oacute; a decir con los ojos muy abiertos.<\/p>\n<p>Desde la barra Hans y Tony rieron. La m&eacute;dica intentaba medir el calibre del miembro de Kiko abarc&aacute;ndolo con la mano. Le fue imposible. Le mir&oacute; con media sonrisa:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? &iquest;te vas a atrever con esta polla? -Preguntaba con orgullo machista el barman.<\/p>\n<p>-Por supuesto que puedo. -Contest&oacute; la mujer sin dudar.<\/p>\n<p>Agarr&oacute; la polla con las dos manos, calcul&oacute; que deb&iacute;a medir m&aacute;s de 20 cent&iacute;metros. Tir&oacute; de la piel y liber&oacute; el glande. Escupi&oacute; sobre &eacute;l y comenz&oacute; a lamerlo con la lengua. Abri&oacute; la boca todo lo que pudo y apenas logr&oacute; meterse el capullo. Sent&iacute;a que le ocupaba toda la cavidad bucal. Mordi&oacute; el tronco de lado hasta llegar a los huevos. Despu&eacute;s comenz&oacute; a pajearle muy r&aacute;pido:<\/p>\n<p>-M&eacute;temela, cabr&oacute;n.-Dec&iacute;a Ana de manera provocativa mir&aacute;ndolo a los ojos.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; puta eres joder, con esa cara de ni&ntilde;a pija que tienes<\/p>\n<p>La m&eacute;dica ech&oacute; su cuerpo hacia atr&aacute;s, en el sof&aacute;, y se apoy&oacute; sobre sus codos. Abri&oacute; las piernas ofreciendo a Kiko una espectacular visi&oacute;n de su co&ntilde;o rasurado y abierto. Caliente. Comenz&oacute; a acariciarse y lubricarse la entrada ante la invasi&oacute;n de aquel monstruoso ariete erecto. El barman se arrodill&oacute; y roz&oacute; el glande sobre la raja de Ana. Se lubric&oacute; la polla con los flujos que manaban del co&ntilde;o y comenz&oacute; a penetrar a su clienta lentamente. Ella ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s y suspir&oacute; sintiendo como sus labios vaginales deban de s&iacute; para dar cabida a la tremenda polla del amigo de Hans.<\/p>\n<p>Ana arque&oacute; la espalda cuando Kiko le clav&oacute; toda la polla en el co&ntilde;o. Un grito desgarrador de la mujer fue el anuncio del primer puntazo:<\/p>\n<p>-Diooos, joder, que polla tienes cabr&oacute;n. Me vas a romper.<\/p>\n<p>-&iquest;Eso es lo que quieres, putita? &iquest;Quieres que te parta el co&ntilde;o a pollazos?<\/p>\n<p>-S&iacute;, cabr&oacute;n. Dame fuerte hijo de puta.<\/p>\n<p>Kiko comenz&oacute; a follarse a Ana sin compasi&oacute;n. A golpe de cadera impulsaba su polla hasta el fondo de la vagina. Su glande llegaba a la cerviz. La mujer nunca hab&iacute;a sentido una polla tan profunda. Se retorc&iacute;a entre gemidos y gritos. Kiko le levant&oacute; las piernas y las coloc&oacute; en sus hombros. Comenz&oacute; una penetraci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida. &Eacute;l bufaba con la respiraci&oacute;n entrecortada. Ella gritaba como una gata en celo sintiendo como aquel tipo le echaba el polvo m&aacute;s bestia de su vida. El hecho de hacerlo delante de dos t&iacute;os aumentaba el morbo.<\/p>\n<p>-Aaggg. S&iacute;. Dioooss. Joder. Dame fuerte cabr&oacute;n. Revi&eacute;ntame el co&ntilde;o joder.<\/p>\n<p>-Joder, como me gusta follarme a una pija viciosa. Toma polla hija de puta.<\/p>\n<p>Ana llev&oacute; una mano hasta su co&ntilde;o y comenz&oacute; a hacerse una paja con los ojos en blanco mientras Kiko aceleraba el ritmo de la follada. Ella anunci&oacute; que se iba a correr:<\/p>\n<p>-Me corro, me corro, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>El due&ntilde;o del bar comenz&oacute; a tensarse:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres leche, zorra?<\/p>\n<p>-S&iacute; cabr&oacute;n. Rell&eacute;name de leche, hijo de puta.<\/p>\n<p>Kiko grit&oacute; como un animal y le clav&oacute; la polla muy dentro mientras descargaba abundantes chorros de lefa en el interior de aquella joven desconocida. Ana sinti&oacute; una descarga el&eacute;ctrica que, desde su cerebro, descendi&oacute; por su columna hasta su co&ntilde;o y alcanz&oacute; un tremendo orgasmo sintiendo la leche caliente de aquel maduro desconocido. La polla del tipo segu&iacute;a percutiendo contra su vagina cuando inesperadamente sinti&oacute; que ten&iacute;a otro orgasmo:<\/p>\n<p>-Cabr&oacute;n, no le des tan fuerte que la vas a dejar muy abierta. -Tony hac&iacute;a comentarios sobre el tama&ntilde;o de la polla de su amigo.<\/p>\n<p>Cuando Ana pens&oacute; que todo hab&iacute;a terminado, Kiko dio un &uacute;ltimo puntazo muy fuerte provoc&aacute;ndole un nuevo escalofr&iacute;o que termin&oacute; en otro orgasmo. La chica qued&oacute; totalmente desmadejada sobre el sof&aacute;. Sus piernas le temblaban y no ten&iacute;a fuerzas para moverse. La mezcla de semen y flujo vaginal sal&iacute;a descontrolada de su co&ntilde;o como de un volc&aacute;n en erupci&oacute;n:<\/p>\n<p>Aves de paso<\/p>\n<p>Como pa&ntilde;uelos cura fracasos<\/p>\n<p>A Justine, a Marylin, a Jimena<\/p>\n<p>A la MataHari, a la Magdalena<\/p>\n<p>A F&aacute;tima y a Salom&eacute;<\/p>\n<p>A los ojos verdes como aceitunas<\/p>\n<p>Que robaban la luz de la luna de miel<\/p>\n<p>De un cuarto de hotel, dulce hotel<\/p>\n<p>A las flores de un d&iacute;a<\/p>\n<p>Kiko estaba tumbado en el suelo, con la polla aun palpitando despu&eacute;s de haber escupido la leche caliente de sus huevos. Sabina segu&iacute;a poniendo m&uacute;sica a aquel ambiente canalla que Ana estaba viviendo dentro de aquel Templo del Morbo.<\/p>\n<p>La chica no supo calcular cu&aacute;nto tiempo estuvo relajada sobre el sof&aacute; cuando se levant&oacute; para ir al ba&ntilde;o. De nuevo se pase&oacute; desnuda ante la mirada de los tres maduros, a estas alturas tambi&eacute;n sin nada de ropas, camino de los servicios. A la vuelta se sent&oacute; en el banco alto donde se hab&iacute;a sentado Hans al llegar. Tras la barra Kiko la miraba a los ojos. Ella le pidi&oacute; un vaso de agua. Ten&iacute;a la boca seca. Junto a ella, Tony aspiraba un par de rayas de coca para seguir la fiesta. Ella declin&oacute; la invitaci&oacute;n y fue el barman quien aprovech&oacute; el regalo.<\/p>\n<p>A Ana le result&oacute; curioso que su amigo Hans apenas hubiese intervenido en aquella org&iacute;a. Solamente al principio de la noche se la hab&iacute;a chupado pero desde entonces se hab&iacute;a dedicado a ejercer de voyeur. A&uacute;n as&iacute;, la chica no le dijo nada. Supon&iacute;a que le tendr&iacute;a preparada alguna sorpresa final.<\/p>\n<p>Una nueva ronda de gin t&oacute;nics sirvi&oacute; para que Ana recuperase fuerzas antes de que Tony, el tipo cuyo aspecto de canalla hac&iacute;a que su libido se disparase a&uacute;n m&aacute;s volviese a la carga. Se acerc&oacute; a la m&eacute;dica por detr&aacute;s y acarici&oacute; sus nalgas. Ella las ech&oacute; hacia atr&aacute;s haciendo que saliesen un poco del banco alto en el que estaba sentada. El hombre acarici&oacute; las nalgas redondas de Ana que, sin poder evitarlo, comenz&oacute; a sentir como su co&ntilde;o se volv&iacute;a a lubricar con el flujo vaginal. Inclin&aacute;ndose sobre la barra permiti&oacute; a Tony colocar su polla en la entrada de su vagina. Sin preliminares, el hombre se la clav&oacute; de golpe hasta el fondo del co&ntilde;o:<\/p>\n<p>-Aayy, cabr&oacute;n &#8211; Se quej&oacute; la mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;No quieres que te la meta? Susurr&oacute; con su voz grave Tony al o&iacute;do de Ana.<\/p>\n<p>-Hasta el fondo, hijo de puta. -Contest&oacute; ella girando la cabeza.<\/p>\n<p>Ese fue la se&ntilde;al para que otro de los amigos de Hans se la follara aquella noche. Contra la barra del bar de Kiko, Tony se agarr&oacute; a las caderas de Ana y comenz&oacute; a bombear sin descanso hasta que con un grito se corri&oacute; dentro de la mujer. Ella se agarraba la barra de madera mientras cada empuj&oacute;n de Tony hac&iacute;a que se levantase, teniendo incluso que ponerse de puntillas para seguir pegada al suelo. Un nuevo grito de ambos y otro orgasmo les invad&iacute;a. La m&eacute;dica ten&iacute;a el cuerpo sobre la barra para evitar caerse ya que sus piernas no le sosten&iacute;an. Sus pezones volv&iacute;an a estar erectos por el roce contra la madera del mostrador. Sus tetas ard&iacute;an y aparec&iacute;an con ara&ntilde;azos. Por sus muslos resbalaba la &uacute;ltima corrida, esta de Tony. Era el tercer t&iacute;o que se le corr&iacute;a en el co&ntilde;o esta noche.<\/p>\n<p>Eran las cinco de la ma&ntilde;ana cuando Ana, Hans y Kiko sal&iacute;an del Templo del Morbo. Tony les hab&iacute;a abandonado media hora antes. Pese a que la chica llevaba despierta desde las 7 de la ma&ntilde;ana, una hora antes de entrar en el turno de urgencias, la m&eacute;dica se sent&iacute;a con ganas de m&aacute;s. Kiko les propuso tomar la &uacute;ltima en su casa. Una buhardilla a dos calles de su bar. Con Ana agarrada a los culos de los dos maduros recorrieron la calle totalmente vac&iacute;a hasta el edificio donde viv&iacute;a el barman.<\/p>\n<p>En una estancia sencilla, un sal&oacute;n con cocina americana, Hans comenz&oacute; a preparar unas copas, mientras Kiko prepar&oacute; unas rayas. Sus invitados volvieron a declinar su invitaci&oacute;n y &eacute;l solo se meti&oacute; toda la dosis. Ana le mir&oacute; a los ojos. Le pareci&oacute; un tipo muy interesante, con muchas horas de noche y un ritmo de vida apasionante. Aquel aspecto de h&iacute;pster cuarent&oacute;n, y la tremenda polla que calzaba, le resultaba muy morboso a la chica.<\/p>\n<p>Hans reparti&oacute; las copas. Dieron un par de tragos. Luego, Ana se gir&oacute; hacia Kiko y juntaron sus bocas. Se besaron apasionadamente mientras se iban desnudando mutuamente. Hans, lo hac&iacute;a pausadamente en un sof&aacute; junto a ellos. Viendo como su chica buscaba ansiosa la polla de su amigo. Kiko qued&oacute; tumbado con una tremenda erecci&oacute;n. Arrodillada entre sus piernas sobre el asiento del sof&aacute;, estaba Ana tambi&eacute;n desnuda. Agarrando la polla y tirando de la piel hacia abajo comenz&oacute; a comerse el poll&oacute;n del due&ntilde;o de la casa. Con un incesante movimiento de cabeza arrancaba suspiros al hombre. De vez en cuando hac&iacute;a rozar el capullo del t&iacute;o lleno de babas por sus pezones. Fue entonces cuando Hans se coloc&oacute; tras ella y la agarr&oacute; por las caderas:<\/p>\n<p>-Mmmm, ya no te pod&iacute;as resistir m&aacute;s, &iquest;no? Pregunt&oacute; Ana a Hans.<\/p>\n<p>-Este es mi momento<\/p>\n<p>El hombre coloc&oacute; su polla en la entrada de la raja de la joven m&eacute;dica. De un golpe se la incrust&oacute;. En ese momento, la mujer se trag&oacute; la polla de Kiko entera con el empuj&oacute;n. Con la boca llena, gimi&oacute; y se prepar&oacute; para recibir una buena follada. El hombre bombeaba con fuerza agarrado a ella que segu&iacute;a comi&eacute;ndose la polla del otro. Antes de correrse Hans par&oacute;. Ana gate&oacute; por el cuerpo de Kiko hasta ofrecerle sus tetas. El tipo no dud&oacute; en morderlas y ella roz&oacute; su co&ntilde;o por la polla de &eacute;l. Con habilidad consigui&oacute; encaj&aacute;rsela. Se incorpor&oacute; apoy&aacute;ndose en el pecho del tipo. Con un golpe de cadera el hombre se la calz&oacute; hasta el fondo. Ana grit&oacute; al sentirse otra vez ocupada por aquel impresionante trozo de carne.<\/p>\n<p>-Aaay, joder, cabr&oacute;n me vas a dar de s&iacute; el co&ntilde;o<\/p>\n<p>Lentamente comenz&oacute; a cabalgar al hombre, marcando el ritmo. Disfrutando de cada cent&iacute;metro de polla que inundaba su vagina en su totalidad con los ojos cerrados se agarr&oacute; las tetas y comenz&oacute; a gemir de manera descontrolada. Fue entonces cuando Hans le dio la sorpresa. El hombre se acomod&oacute; tras de ella y la inclin&oacute; sobre el pecho de Kiko. Llev&oacute; los dedos a su ano y con un gel lubricante comenz&oacute; a dilatarlo:<\/p>\n<p>-&iquest;Eso es lo que quer&iacute;as no cabr&oacute;n? Te reservabas para darme por culo.<\/p>\n<p>-Siempre hay que saber esperar. Y esta es mi recompensa.<\/p>\n<p>Hans coloc&oacute; su mano sobre uno de los hombros de la mujer que con sus manos se abr&iacute;a las nalgas para facilitar el acceso. El hombre coloc&oacute; el glande en la entrada del ano y comenz&oacute; a ejercer fuerza. Sinti&oacute; como poco a poco el anillo del esf&iacute;nter daba de s&iacute; para permitir la enculada:<\/p>\n<p>-Aaahhh, joder me vais a abrir en dos.<\/p>\n<p>Era la primera vez que Ana iba a hacer una doble penetraci&oacute;n. Kiko segu&iacute;a quieto dejando que fuera ella quien se moviera a su ritmo. Hans logr&oacute; penetrarla totalmente. Su polla se abri&oacute; paso en el recto de ella. Pod&iacute;a sentir el latir de la polla de su amigo separadas apenas por una fina membrana. Ana respiraba entrecortada cuando los dos amigos sincronizaron sus movimientos. Gritaba cada vez que la polla de Hans se le incrustaba en el culo. Se sent&iacute;a usada por aquellos dos tipos maduros y eso le excitaba. Kiko le apretaba las tetas y Hans se agarraba a sus caderas. La m&eacute;dica sudaba y se sent&iacute;a ocupada como nunca. Por fin los dos tipos sincronizaron sus movimientos de manera que cuando uno entraba el otro sal&iacute;a, esto provocaba estragos en la libido de la chica.<\/p>\n<p>Las pollas se cruzaban en un punto indeterminado del interior de la mujer pudiendo sentir como los dos glandes chocaban entre ellos y produciendo un placer indescriptible en los tres.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de 15 minutos, Ana anunci&oacute; que se iba a correr de gusto. La incomodidad inicial se hab&iacute;a transformado en un extra&ntilde;o y placentero dolor que no quer&iacute;a que acabase. El primero en correrse fue Kiko que apretando las tetas de ella inund&oacute; el co&ntilde;o de leche por segunda vez esta noche. Con un grito animal, Ana fue la segunda en alcanzar un intenso orgasmo. Lo que aceler&oacute; el de Hans que termin&oacute; vertiendo una gran cantidad de leche en el culo de la m&eacute;dica. Los tres cayeron derrotados sobre el sof&aacute;<\/p>\n<p>Un insoportable calor despert&oacute; a Ana. Con un terrible dolor de cabeza y la lengua pastosa se encontraba descolocada. No lograba reconocer nada, no sab&iacute;a donde se encontraba. Por la rendija de una persiana mal cerrada entraban los rayos de luz. Por un momento temi&oacute; llegar tarde al trabajo. Mir&oacute; a su alrededor y vio a Kiko desnudo a su lado. En el suelo estaba Hans tambi&eacute;n desnudo. Por supuesto ella tambi&eacute;n lo estaba. Un extra&ntilde;o olor a alcohol, semen y sexo cargaba el ambiente de aquella habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por fin su mente empez&oacute; a colocarla en situaci&oacute;n. Record&oacute; flashes de la noche anterior. Demasiado whisky y demasiado sexo. Sent&iacute;a que le dol&iacute;a el co&ntilde;o y el culo. Record&oacute; que Hans la hab&iacute;a sodomizado y que el poll&oacute;n del due&ntilde;o de la casa se la hab&iacute;a follado dos veces. Adem&aacute;s de otras tantas los otros dos amigos de estos. Busc&oacute; un reloj por la casa. Encontr&oacute; su m&oacute;vil tirado por el suelo. Al desbloquearlo vio que eran las 6 de la tarde. Se sent&iacute;a resacosa. La cabeza le daba vueltas y le retumbaba todo. Como pudo fue recogiendo su ropa y se fue vistiendo. Sin hacer ruido sali&oacute; de la casa. No sab&iacute;a d&oacute;nde se encontraba, pero buscar&iacute;a un taxi que le llevase a su casa. Necesitaba seguir durmiendo que en 14 horas deb&iacute;a incorporarse al turno de urgencias del hospital donde trabajaba. Ya se despedir&iacute;a de Hans por mensaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Ana sali&oacute; de su agotador turno de urgencias a las 8 de la tarde del viernes. 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