{"id":31878,"date":"2021-10-13T22:00:00","date_gmt":"2021-10-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-13T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-13T22:00:00","slug":"no-esperes-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/no-esperes-mas\/","title":{"rendered":"No esperes m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31878\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Saludos, lectores. A veces no basta con mirar, pero una invitaci&oacute;n puede marcar la diferencia.<\/p>\n<p>Perry se hallaba sentado en la escalinata frente a su casa. Llevaba un par de horas all&iacute; y quienes le ve&iacute;an no se explicaban como un joven con padres trabajadores y responsables ten&iacute;an a un vago in&uacute;til por hijo. No obstante, la verdadera raz&oacute;n de Perry para estar all&iacute; ten&iacute;a nombre, Sheela.<\/p>\n<p>Ella era su vecina. Un delicioso postre de chocolate de 27 a&ntilde;os, melena negra rizada abundante y generosas curvas de infarto. El joven se acomod&oacute; un mech&oacute;n de cabello rubio con gracia casi femenina y resopl&oacute; con un poco de impaciencia, su voluptuosa e impactante presencia era una dosis de adrenalina indispensable para sentirse bien en cualquier d&iacute;a y se estaba retrasando un poco m&aacute;s de lo habitual.<\/p>\n<p>Sin embargo, la larga espera valdr&iacute;a la pena pues a unas tres casas de distancia, un taxi se detuvo y de el baj&oacute; Sheela. Aunque estando lejos, Perry no pudo evitar suspirar y un leve cosquilleo invadi&oacute; su bajo vientre. La ex&oacute;tica cabellera negra de su deslumbrante vecina se mov&iacute;a por la suave brisa y caminando lenta y distinguidamente, recorri&oacute; el corto trecho hasta la puerta.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando el chico entr&oacute; en acci&oacute;n. Camin&oacute; por la acera como lo har&iacute;a cualquier persona en pleno atardecer y deseosa de disfrutar del aire fresco, pero al aproximarse a la casa de Sheela, dio un peque&ntilde;o rodeo y furtivamente se col&oacute; entre la verja y unos matorrales para a continuaci&oacute;n, agacharse por debajo del borde inferior de las ventanas y a gatear hasta la ventana de su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Con la adrenalina a flor de piel y el coraz&oacute;n martillando con fuerza en su pecho, Perry ech&oacute; un fugaz vistazo y all&iacute; estaba ella, desvisti&eacute;ndose tranquilamente en la intimidad de su habitaci&oacute;n y parte de la cortina que no cubr&iacute;a su ventana, el chico observ&oacute; con avidez el lento y sensual movimiento de Sheela al quitarse el top por encima de su cabeza, dejando sus enormes tetas al descubierto. Eran grandes y con aureolas oscuras coronadas por un par de pezones perforados. La respiraci&oacute;n del muchacho se aceler&oacute; y continu&oacute; espiando, oculto de las miradas de los dem&aacute;s vecinos gracias a los arbustos.<\/p>\n<p>Luego se deshizo de su pantal&oacute;n. Perry se mordi&oacute; los labios con lascivia al admirar las largas y torneadas piernas de esa diosa negra, cada una de ellas parec&iacute;a dos de las suyas juntas. Perfectas, impecables y tersas. Sheela se sent&oacute; por un instante y pas&oacute; sus manos de arriba hacia abajo, lentamente, tal como siempre lo hac&iacute;a. Solo faltaba deshacerse de sus bragas negras, diminutas y que se perd&iacute;an entre sus carnosas y poderosas nalgas.<\/p>\n<p>Tom&aacute;ndose un tiempo m&aacute;s, sus manos acariciaron su abdomen plano hasta llegar a su generoso busto, amasando sus senos y a pesar de no poder o&iacute;rla, intuy&oacute; que hab&iacute;a dejado escapar un gemido de placer al hacerlo. El propio Perry notaba que sus pantalones le molestaban y echando una r&aacute;pida y nerviosa mirada a su alrededor, baj&oacute; el cierre de la cremallera y liber&oacute; a su amigo de su encierro.<\/p>\n<p>Sheela se puso de pie y el chico supo que era el momento. Con parsimonia y delicadeza, la hermosa mujer baj&oacute; sus bragas despacio, y mientras contemplaba ese glorioso movimiento, emergi&oacute; de entre sus piernas una fl&aacute;cida polla negra. En ese estado, Perry calcul&oacute; que estaba alrededor de los 15 cm, m&aacute;s que la suya propia en su m&aacute;xima extensi&oacute;n. Las bragas cayeron a sus pies y con un r&aacute;pido movimiento, las lanz&oacute; al otro lado de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Aquel trozo de carne negra le hab&iacute;a impresionado desde el primer momento. No pudo contenerse m&aacute;s y una de sus manos fue hasta su rabo palpitante y pudo sentir que estaba bien lubricado el glande por todo el l&iacute;quido preseminal. Sheela, ignorando que &eacute;l estaba espi&aacute;ndola con mirada traviesa, se sent&oacute; en su cama y empez&oacute; a masturbar lentamente, como siempre hac&iacute;a despu&eacute;s de un largo d&iacute;a.<\/p>\n<p>Su polla comenz&oacute; a adquirir mayor tama&ntilde;o, tanto en extensi&oacute;n como en grosor. F&aacute;cilmente superaba los 22 cm y era tan gruesa como una lata de bebida energ&eacute;tica. En tanto una de sus manos trabajaba el manubrio, la otra masajeaba y pellizcaba una de sus tetas, al mismo tiempo Perry se regodeaba con ese magn&iacute;fico panorama, lamentando estar inc&oacute;modo en su posici&oacute;n y apenas mirar con detalle.<\/p>\n<p>Ella sigui&oacute; en lo suyo al igual que Perry, pero un par de cosas sucedieron. El chico se irgui&oacute; un poco, envalentonado por su exitosa observaci&oacute;n y asom&oacute; la cabeza un poco mas, sacando la lengua de lado mientras se pajeaba sin ning&uacute;n recato o precauci&oacute;n, dominado como estaba por la lujuria y la adrenalina de la situaci&oacute;n. Lo otro, Sheela comenz&oacute; a mirar hac&iacute;a la ventana y pudo ver el rostro semioculto de su joven vecino, en una mueca de goz&oacute; mientras le observaba con ojos llenos de &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Por un instante no hizo nada. Perry tampoco fue consciente de que hab&iacute;a sido pillado in fraganti y no ces&oacute; su fren&eacute;tico trabajo manual. Pero se sorprendi&oacute; cuando ella se puso de pie, con su m&aacute;stil negro bien duro y orgulloso y se acerc&oacute; a la ventana y la abri&oacute; de par en par; hall&aacute;ndole con una mano en su rabo, agachado y paralizado por el terror y la verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Sheela le miraba con gesto de estupefacci&oacute;n e incredulidad. Perry solo ve&iacute;a el enorme nabo ante &eacute;l, duro como roca y palpitante. Luego su mirada fue subiendo hasta encontrarse con sus ojos negros brillantes, que de inmediato se fijaron en su erecci&oacute;n, la evidente se&ntilde;al de su placer indebido.<\/p>\n<p>Ambos segu&iacute;an sin decir nada, incapaces de reaccionar. Un tercer sentimiento se apoder&oacute; de Perry casi de improviso, miedo. Su polla empez&oacute; a ponerse fl&aacute;cida y el p&aacute;nico se ech&oacute; sobre &eacute;l como una furiosa ola, mirando nuevamente a Sheela a la cara, descubri&oacute; desconcertado que ella sonre&iacute;a. Sonre&iacute;a?<\/p>\n<p>&ldquo;Vaya, vaya. Supongo que t&uacute; eres quien me ha estado espiando estos meses. Creo que la espera ha terminado para ti,&rdquo; dijo ella y asi&eacute;ndole de los brazos, le hizo levantarse y como si fuese una mu&ntilde;eca le introdujo a su habitaci&oacute;n y cerr&oacute; la ventana.<\/p>\n<p>Perry estaba sin habla. No sab&iacute;a qu&eacute; pasar&iacute;a pero Sheela no perdi&oacute; un segundo y comenz&oacute; a quitarle la ropa.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya me empezaba a preguntar hasta cuando te dar&iacute;a espect&aacute;culo.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Es-espera&hellip;&rdquo; titube&oacute; Perry pero sin hacer mucha resistencia cuando ella le baj&oacute; sus calzoncillos sin miramientos.<\/p>\n<p>&ldquo;Tendremos m&aacute;s tiempo para charlar&hellip;&rdquo; asegur&oacute; ella y le tumb&oacute; sobre la mullida cama.<\/p>\n<p>Desde su punto de vida admir&oacute; la belleza de Sheela y la poderosa herramienta entre sus piernas, que no hab&iacute;a perdido un &aacute;pice de su dureza. A&uacute;n ten&iacute;a algo m&aacute;s que decir.<\/p>\n<p>&ldquo;S-soy virgen&hellip;&rdquo; confes&oacute; Perry y no evit&oacute; sonrojarse un poco.<\/p>\n<p>A Sheela se le ilumin&oacute; el rostro con una gran sonrisa.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues eso si que es bueno saberlo,&rdquo; apunt&oacute; ella y sin dudar fue a por un bote de lubricante que estaba en su mesita de noche.<\/p>\n<p>Untando una buena cantidad en su mano, empez&oacute; a aplicarlo en su culo. Perry suspir&oacute; y se puso un poco ansioso, finalmente entregar&iacute;a su virginidad a su vecina, lo que hab&iacute;a fantaseado durante tanto tiempo iba a suceder. Tal vez no era como hubiese querido acercarse a ella, pero de todos modos ya no importaba. Sheela insert&oacute; un dedo primero, ayudando a dilatar el cerrado orificio de amor y no paraba de morderse los labios al escuchar los gemidos de Perry, luego un segundo y un tercer dedo, los mov&iacute;a en c&iacute;rculos y entraban y sal&iacute;an con mayor facilidad, aunque teniendo en cuenta a su enorme tranca, probablemente no ser&iacute;a suficiente pero deseaba hacerle jadear como nunca lo hab&iacute;a hecho hasta entonces.<\/p>\n<p>Frotando una razonable cantidad de lubricante en su rabo, se ve&iacute;a enorme, brillante e intimidante. Atrayendo su trasero al borde de la cama y separando sus piernas, Sheela se acerc&oacute; despacio y su glande roz&oacute; la ansiada retaguardia de Perry, que contuvo la respiraci&oacute;n y se mantuvo a la espera.<\/p>\n<p>&ldquo;Ve&hellip; despacio&hellip; por favor&hellip;&rdquo; pidi&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Prometo no haceros da&ntilde;o, pero quiz&aacute;s no pueda contenerme. Te quiero follar como gata salvaje&hellip;&rdquo; respondi&oacute; Sheela.<\/p>\n<p>Acariciando su pecho y abdomen, Sheela comenz&oacute; a hacer presi&oacute;n y Perry ahog&oacute; un grito en tanto su glande empezaba a abrirse camino dentro de su culo. El chico abri&oacute; la boca sin articular sonido y luego de un par de intentos, pod&iacute;a sentir la punta de su polla adentro.<\/p>\n<p>&ldquo;Buff&hellip; Dios&hellip; es muy grande!&rdquo; gimi&oacute; Perry con voz ahogada.<\/p>\n<p>&ldquo;Solo rel&aacute;jate cari&ntilde;o. Pronto la vas a gozar&hellip;&rdquo; le prometi&oacute; Sheela sin moverse, ayud&aacute;ndole a aclimatarse.<\/p>\n<p>Ella mov&iacute;a apenas su polla, sacando un poco de su glande para volver a met&eacute;rsela y repetir. As&iacute; lo hizo por un par de minutos y haciendo m&aacute;s presi&oacute;n, introdujo un poco m&aacute;s de su m&aacute;stil negro, Perry cerr&oacute; los ojos y apret&oacute; los dientes, sent&iacute;a como si su vida se resumiera en ese instante; cada vez notaba su culo lleno de carne y Sheela puso los ojos en blanco, consciente de la estrechez y calidez de su hasta entonces virgen agujero.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya va la mitad&hellip; que apretado estas. Vamos a gozar cada segundo&hellip;&rdquo; asegur&oacute; ella.<\/p>\n<p>Solo la mitad? Ya cre&iacute;a que estaba casi toda y no ten&iacute;a certeza de poder soportar un poco m&aacute;s. Pero Sheela, a consciencia y pacientemente fue hundiendo cada vez m&aacute;s su rabo, deteni&eacute;ndose o sacando un poco a la m&iacute;nima se&ntilde;al de quejas de Perry. Llegando a la base de su miembro, el grosor amenazaba con evitar la completa posesi&oacute;n de su pervertido vecino, sin embargo metiendo y sacando parte de su polla, Sheela prepar&oacute; al chico para lo que ven&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Necesito que est&eacute;s bien relajado, o te va a doler&hellip;&rdquo; volvi&oacute; a recordarle.<\/p>\n<p>Sin darle tiempo a contestar, Sheela termin&oacute; de clavar su enorme tranca en su culo. Perry abri&oacute; los ojos de par en par al sentirse completamente invadido de polla negra, su esf&iacute;nter estir&aacute;ndose al m&aacute;ximo y la pelvis de su vecina chocando contra su trasero. Ella permaneci&oacute; inm&oacute;vil, ayudando a dilatar todo lo posible y provocando nuevas sensaciones en el muchacho que nada ten&iacute;an que ver con el dolor inicial de su desfloramiento.<\/p>\n<p>&ldquo;Joder&hellip; como nos vamos a divertir. Te dejare el culo como un t&uacute;nel&hellip;&rdquo; asegur&oacute; Sheela.<\/p>\n<p>Perry gimi&oacute; y se movi&oacute; un poco, intentado zafarse in&uacute;tilmente pero su vecina, sujetando bien sus piernas en el aire, empez&oacute; a mover lentamente su pollon. Se la sac&oacute; casi toda para enterr&aacute;rsela con la misma parsimonia, hasta los cojones. Su propia pinga se sacudi&oacute; apenas y adquiri&oacute; tama&ntilde;o y grosor, para satisfacci&oacute;n de Sheela, que sigui&oacute; empujando y sacando su miembro con movimientos r&iacute;tmicos y circulares a medida que aumentaba la velocidad de su estocada.<\/p>\n<p>&ldquo;Oh joder, buff&hellip; ah&hellip;&rdquo; jade&oacute; Perry aferr&aacute;ndose a la s&aacute;bana.<\/p>\n<p>&ldquo;Si, eso es beb&eacute;. Esto es lo que quer&iacute;as, ser follado por una polla de verdad&hellip;&rdquo; le dijo Sheela clavando su rabo hasta el fondo, sac&aacute;ndola a la mitad y con la misma fuerza se la dejaba ir bien adentro, estirando y conquistando todo su ser.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n del chico lat&iacute;a desbocado de deseo. Miraba a esa diosa negra ante &eacute;l, desnuda y en todo su esplendor, mientras le abr&iacute;a el ojete con su enorme herramienta. Arqueado su cuello hac&iacute;a atr&aacute;s, Perry dej&oacute; escapar un largo y agudo gemido de puro &eacute;xtasis en tanto sent&iacute;a sus entra&ntilde;as arder, su esf&iacute;nter vencido pero estrech&aacute;ndose alrededor de la polla de Sheela, como no queri&eacute;ndola lejos y la voluptuosa mujer ya bombeaba su retaguardia con fuerza y embates cortos; sus grandes y cargados huevos chocaban ruidosamente contra sus nalgas en un ciclo sinf&iacute;n en el que sus gemidos, los jadeos de ella y sus poderosas embestidas era lo &uacute;nico que exist&iacute;a en la habitaci&oacute;n, perfumada con su lujuria.<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s duro&hellip; m&aacute;s duro&hellip; follame duro&hellip;!&rdquo; Perry rog&oacute; a su hermosa vecina, que sonri&oacute; y meti&eacute;ndosela completa, apoy&oacute; una de sus potentes piernas sobre la cama, le hizo encorvarse hac&iacute;a arriba para levantar su culo, colocando una de sus piernas sobre su hombro y reanud&oacute; el coito.<\/p>\n<p>Ella sub&iacute;a y bajaba con intensidad. Sus test&iacute;culos se estrellaban duramente contra su trasero, de su polla medio morcillona ca&iacute;an gotas de precum que terminaban en su abdomen. Perry se sobreexcit&oacute; al tenerla cerca de &eacute;l, adoraba los gestos de placer que hac&iacute;a mientras le daba con todo, su cabello se agitaba constantemente con su vaiv&eacute;n incesante y el chico gem&iacute;a y ped&iacute;a m&aacute;s de su polla.<\/p>\n<p>&ldquo;Si&hellip; oh si joder&hellip; eres m&iacute;o perra!&rdquo; chill&oacute; con voz jadeante Sheela, que hac&iacute;a movimientos de rotaci&oacute;n para enviar mayores oleadas de placer a Perry, que no cab&iacute;a en s&iacute; por la intrusi&oacute;n anal y el enorme &eacute;xtasis que le estaba brindando.<\/p>\n<p>Hundi&eacute;ndosela hasta el est&oacute;mago, Sheela le dio un largo y h&uacute;medo beso a Perry que le quit&oacute; el poco aliento que ten&iacute;a. Ambos jadearon al un&iacute;sono sin dejar de mirarse, ella le gui&ntilde;&oacute; el ojo y sin sac&aacute;rsela, lo levant&oacute; de la cama y ella se dej&oacute; caer de espaldas con un ligero crujido que le hizo dejar escapar una risita.<\/p>\n<p>Encima de ella y aun enculado, Perry se puso a comerle las tetas como un poseso. Las chupaba, lam&iacute;a y mord&iacute;a sin ning&uacute;n reparo, arranc&aacute;ndole gemidos de placer a Sheela, que acariciaba su cabello y le instaba a gozar de su cuerpo. El muchacho tir&oacute; de los aros en sus pezones, succionaba una teta como un beb&eacute; que anhelaba su leche y masajeaba la otra con su mano. Finalmente ella pos&oacute; sus manos sobre sus nalgas y las estruj&oacute; con fuerza, asestando varias nalgadas que resonaron en el silencio y le dejaron sus gl&uacute;teos al rojo y ardiendo.<\/p>\n<p>Sheela comenz&oacute; a moverse nuevamente a un ritmo fren&eacute;tico. Su polla entraba y sal&iacute;a sin parar, sus huevos sub&iacute;an y bajaban con impunidad, golpeando su retaguardia y los gemidos de Perry se transformaron en gritos de placer que con seguridad eran escuchados por los vecinos&hellip; y quien pod&iacute;a decir si sus padres no los hab&iacute;an escuchado. Pero ya nada importaba, lo que hab&iacute;a fantaseado durante tanto tiempo era ya una realidad y se entreg&oacute; por completo a los sensuales y carnosos labios de su vecina, en un beso salvaje y fren&eacute;tico en tanto ella segu&iacute;a penetr&aacute;ndolo sin pausa.<\/p>\n<p>Aquello se prolong&oacute; por muchos minutos, sus cuerpos abrazados estaban cubiertos de sudor. Sheela comenz&oacute; a gru&ntilde;ir y a convulsionarse, su orgasmo se acercaba y Perry ansiaba cada gota de su leche, la cual hab&iacute;a orde&ntilde;ado con su culo y ahora era el momento de obtener el premio mayor.<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor&hellip; c&oacute;rrete en mi culo&hellip; dame toda tu leche!!&rdquo; pidi&oacute; Perry a su viril y hermosa amante.<\/p>\n<p>&ldquo;Te voy a llenar con mi leche, te har&eacute; mi perra!&rdquo; gimi&oacute; Sheela.<\/p>\n<p>Abrazando su cintura, la mujer clav&oacute; su polla hasta el fondo, mientras sus test&iacute;culos se tensaban e hinchaban, para descargar chorros y m&aacute;s chorros de lefa caliente y espesa. Al mismo tiempo, Perry no pudo seguir conteni&eacute;ndose con grandes gemidos, descarg&oacute; su propia corrida entre sus cuerpos en tanto su culo era llenado hasta el tope de semen. Cuando su orgasmo disminuy&oacute;, Perry cerr&oacute; los ojos y suspir&oacute; apoyando la cara en una de los senos de Sheela, que puso su mano sobre su cabeza esbozando una sonrisa p&iacute;cara.<\/p>\n<p>&ldquo;Nada mal para un mir&oacute;n pervertido&hellip;&rdquo; coment&oacute; ella en voz baja y le propin&oacute; otra nalgada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>0 Saludos, lectores. A veces no basta con mirar, pero una invitaci&oacute;n puede marcar la diferencia. Perry se hallaba sentado en la escalinata frente a su casa. Llevaba un par de horas all&iacute; y quienes le ve&iacute;an no se explicaban como un joven con padres trabajadores y responsables ten&iacute;an a un vago in&uacute;til por hijo. 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