{"id":31879,"date":"2021-10-13T22:00:00","date_gmt":"2021-10-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-13T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-13T22:00:00","slug":"la-curiosidad-de-chat-noir-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-curiosidad-de-chat-noir-iv\/","title":{"rendered":"La curiosidad de Chat Noir (IV)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31879\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alya y Chat Noir se encuentran solos en la alcoba de la muchacha, y una mirada de complicidad en los dos, da a entender que van a pasar una noche muy interesante.<\/p>\n<p>Cap&iacute;tulo IV<\/p>\n<p>Chat Noir qued&oacute; impresionado en el acto, sintiendo c&oacute;mo su coraz&oacute;n palpitaba desenfrenado, incapaz de creer lo que estaba pasando. Pero conforme fue sintiendo el beso de Alya, disfrutando el tacto de sus labios, fue relaj&aacute;ndose poco a poco, empezando a disfrutar el beso y siguiendo las intenciones de la muchacha.<\/p>\n<p>Fueron algunos minutos en que los dos, con los ojos cerrados, estuvieron deleit&aacute;ndose con los labios del otro. Lentamente y sin dejar de besarse, sus cuerpos se reclinaron hacia la cama, hasta quedar acostados del todo mientras sus labios permanec&iacute;an enlazados en una danza que ambos disfrutaban, con sus mentes completamente en blanco, entregados a la sensaci&oacute;n de esa muestra de afecto.<\/p>\n<p>Impulsado por la emoci&oacute;n, Chat Noir abraz&oacute; a la joven y comenz&oacute; a mover sus manos, acariciando sus costados y espalda. Alya se percat&oacute; al instante y le correspondi&oacute; del mismo modo, envolviendo al chico gato con sus brazos y atray&eacute;ndolo hacia s&iacute; con fuerza; ambos en silencio, sin despegarse del beso.<\/p>\n<p>Sus corazones lat&iacute;an intensamente; la respiraci&oacute;n de ambos iba acelerando poco a poco, mientras los dos sent&iacute;an c&oacute;mo sub&iacute;a la temperatura de la habitaci&oacute;n. Iban perdiendo la pena, atrevi&eacute;ndose a tocar piernas, muslos y gluteos del otro sin apenas pudor ni reparo.<\/p>\n<p>Fue entonces que Alya, con desesperaci&oacute;n, busc&oacute; la forma de despojar a Chat Noir de su traje de superh&eacute;roe. Recorr&iacute;a con frenes&iacute; el cuerpo del muchacho, esperando hallar un bot&oacute;n, cremallera o cualquier pliegue de tela que le permitiera revelar la piel desnuda de su amante. El muchacho estaba perdido en la sensaci&oacute;n de placer y no se hab&iacute;a percatado de lo que hac&iacute;a Alya. Para &eacute;l, todo el mundo en ese momento se reduc&iacute;a a lo bien que se sent&iacute;a estar con su compa&ntilde;era de clase, a solas en su alcoba.<\/p>\n<p>Alya, sudorosa y con los labios brillando por el besuqueo, se separ&oacute; un instante de Chat Noir sin dejar de acariciarlo. &#8211; Aah&#8230; &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la cremallera de este traje, gatito? Aah&#8230; me est&aacute; empezando a estorbar para lo que quiero hacer -. Chat Noir, con la frente aperlada de sudor y jadeando levemente, mir&oacute; a su compa&ntilde;era a los ojos mientras sus manos acariciaban sus costados. &#8211; No hay cremallera, mademoiselle. Pero puedo&#8230; hacer esto -. Acto seguido, el chico cerr&oacute; sus ojos y, en medio de un destello verde que lo recorri&oacute; del cuello a los pies, qued&oacute; desnudo en el acto (a excepci&oacute;n de su antifaz y sus orejas de gato), ante la mirada sorprendida y notablemente excitada de Alya.<\/p>\n<p>Frente a la muchacha, se revel&oacute; una viril anatom&iacute;a adolescente. De complexi&oacute;n liviana; atl&eacute;tico, mas no musculoso ni marcado; sin un solo vello en pecho; no se le notaba apenas grasa en el abdomen; espalda ancha y, la cereza del pastel, su miembro de unos buenos 18 cent&iacute;metros de envergadura; de grosor envidiable; rodeado de una peque&ntilde;a mata de vello rubio delicadamente recortado, completamente erecto, palpitando y apuntando directo hacia ella.<\/p>\n<p>Chat Noir, ruborizado, se llev&oacute; una mano al cabello y sonri&oacute; ligeramente apenado. &#8211; Y entonces&#8230; &iquest;qu&eacute; opina, mademoiselle? &#8211; dijo entornando sus ojos felinos hacia la joven, esperando no haberla decepcionado. &#8211; &iexcl;&iquest;Que qu&eacute; opino?! Que est&aacute;s como quieres, papacito &#8211; dijo Alya, notablemente sonrojada y con el coraz&oacute;n lati&eacute;ndole a mil.<\/p>\n<p>En un acto desenfrenado, se quit&oacute; su blusa para dormir, revelando un par de preciosos pechos morenos de buen tama&ntilde;o, cuyos pezones erectos se le insinuaban a Chat Noir. Alya procedi&oacute; a hacer lo mismo con su short.<\/p>\n<p>El joven se sorprendi&oacute; al darse cuenta que la muchacha dorm&iacute;a sin sost&eacute;n; y fue lo &uacute;nico que alcanz&oacute; a pensar, justo antes que Alya se abalanzara sobre &eacute;l, mont&aacute;ndolo cual vaquera sensual. Se lanz&oacute; nuevamente sobre los labios del muchacho y sujet&oacute; su cabeza con sus manos para besarlo desenfrenadamente, mientras ella se dejaba llevar por el deseo, moviendo sus caderas adelante y atr&aacute;s, frotando su intimidad, a&uacute;n cubierta por sus bragas, contra el miembro duro y palpitante de su amante.<\/p>\n<p>&#8211; Mmm&#8230; Gatito, est&aacute;s muy bien equipado. Ahh, me encanta &#8211; susurraba Alya, jade&aacute;ndole al o&iacute;do. Chat Noir, excit&aacute;ndose cada vez m&aacute;s, tom&oacute; a la chica de la cintura para seguir sus movimientos, mientras sent&iacute;a c&oacute;mo la intimidad de la joven iba empap&aacute;ndose cada vez m&aacute;s, humedeciendo su miembro en cada roce.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh, mademoiselle, eres tan&#8230; ahh, tan hermosa, ahh&#8230; &#8211; jadeaba el chico, viendo a su compa&ntilde;era mientras ella hac&iacute;a muecas de placer, boqueando y apretando los ojos. Al cabalgarlo, sus pechos se balanceaban hipn&oacute;ticamente, ambos colgando y meci&eacute;ndose adelante y atr&aacute;s. Chat Noir, cautivado por completo por sus exquisitos senos, estir&oacute; su rostro hacia el cuerpo de la joven para alcanzar esos tentadores melones con la lengua. En cuanto hizo contacto con el pez&oacute;n del pecho izquierdo, una corriente el&eacute;ctrica recorri&oacute; a Alya de la cabeza a los pies, surgiendo un gemido desde el fondo de la garganta, el cual tuvo que ahogar con sus manos para no ser escuchada por personas curiosas en casa.<\/p>\n<p>La muchacha, sin dejar de moverse, se lanz&oacute; sobre los labios de su amante para besarlo entre gemidos. &#8211; Mmm&#8230; no seas tan formal, mon petite. Ah, dime cosas sucias, mmm&#8230; Dime qu&eacute; te gusta de m&iacute;&#8230; Ahh, dime&#8230; c&oacute;mo se siente esto &#8211; sentenci&oacute; Alya a la vez que dirig&iacute;a una de sus manos al miembro de Chat Noir y lo sujetaba. El joven sinti&oacute; un escalofr&iacute;o muy estimulante al tacto de la chica; pero no termin&oacute; ah&iacute;.<\/p>\n<p>Con la otra mano, Alya apart&oacute; la empapada tela de sus bragas que se interpon&iacute;a en el camino, sin quit&aacute;rselas, y coloc&oacute; la punta del pene de Chat Noir entre los pliegues de su intimidad, brillando a causa de tanta humedad. El chico estaba de una pieza, con sus verdes ojos abiertos por completo, el coraz&oacute;n totalmente acelerado, admirando a la morena en todo su excitante esplendor, sintiendo c&oacute;mo su palpitante y grueso miembro era empapado por los fluidos de la muchacha.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No puedo creerlo, Alya est&aacute; a punto de&#8230;&rdquo; &#8211; alcanz&oacute; a pasar la oraci&oacute;n por su mente, justo cuando la joven decidi&oacute; sentarse sobre &eacute;l, devorando hasta el &uacute;ltimo cent&iacute;metro del pene de Chat Noir, resbalando con facilidad a trav&eacute;s de su humectada y c&aacute;lida intimidad. Ambos cerraron los ojos y gimieron quedamente ante la sensaci&oacute;n que les daba la penetraci&oacute;n. Fue entonces que Alya comenz&oacute; a mover sus caderas para disfrute propio, ante los gestos de placer de Chat Noir.<\/p>\n<p>El muchacho estaba perdido en un &eacute;xtasis de placer. Sent&iacute;a en cada cent&iacute;metro de su miembro la estimulaci&oacute;n del sexo de Alya y c&oacute;mo lo empapaba con sus fluidos en cada vaiv&eacute;n de caderas. Dirigi&oacute; sus manos a la cintura de la joven para sujetarla, mientras que ella plantaba las suyas sobre el torso desnudo de Chat Noir, cerrando los ojos con fuerza y gimiendo en voz baja.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh&#8230; mademoiselle, ahh&#8230; eres tan&#8230; ahh&#8230; ardiente &#8211; le susurraba el muchacho a su amante, vi&eacute;ndola a los ojos mientras sus pechos se balanceaban adelante y atr&aacute;s con cada nueva embestida. Alya estaba concentrada &uacute;nicamente en las sensaciones que proven&iacute;an de su intimidad, con los ojos cerrados a la vez que apretaba los m&uacute;sculos de la pelvis, como queriendo exprimir el miembro de su amante. Esto no pas&oacute; desapercibido para el muchacho, que cerr&oacute; los ojos ante la sensaci&oacute;n y arque&oacute; un poco la espalda, haciendo un poco m&aacute;s profunda la penetraci&oacute;n. Ambos gimieron a la par y se rodearon mutuamente en un abrazo, mientras Chat Noir, espoleado por la excitaci&oacute;n, comenz&oacute; a mover sus caderas para controlar la penetraci&oacute;n; acci&oacute;n que Alya le agradeci&oacute;, bes&aacute;ndolo con deseo en los labios.<\/p>\n<p>&#8211; Mmm&hellip; eres un gatito muy malo, mon petite, mmm&hellip; &#8211; jadeaba en voz baja la muchacha al o&iacute;do de Chat Noir, a la vez que aprovechaba para lamer su oreja y darle ligeros mordiscos, completamente entregada al placer que le daba el miembro del muchacho en su intimidad. Sent&iacute;a c&oacute;mo la llenaba en su totalidad; c&oacute;mo los pliegues de su sexo se abr&iacute;an sin oponer resistencia ante el ariete de Chat Noir; c&oacute;mo emanaba fluidos sin cesar y c&oacute;mo con cada sent&oacute;n, una nueva corriente el&eacute;ctrica le recorr&iacute;a el cuerpo por todos lados, partiendo de su sexo y alcanzando hasta la punta de sus dedos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Uff, no puedo creerlo. Me estoy tirando a Chat Noir en mi propia cama. Ahh, no entiendo por qu&eacute; Ladybug desperdicia tremendo paquete que se carga este gatito malo. Mmm&rdquo; &#8211; pensaba Alya para sus adentros mientras besaba de lengua al muchacho, siendo correspondida por &eacute;ste con la misma pasi&oacute;n y deseo. &#8211; &ldquo;Ahh, si yo fuera Ladybug, as&iacute; acabar&iacute;amos cada d&iacute;a luego de combatir el mal, ahh, follando donde fuera, mmm&hellip; s&oacute;lo para sentir esto todos los d&iacute;as, ahh, &iexcl;ahh!&rdquo; &ndash; segu&iacute;a diciendo la muchacha para s&iacute; misma, a la vez que abrazaba a su felino amante.<\/p>\n<p>Chat Noir, habiendo perdido la pena y los escr&uacute;pulos, sujet&oacute; a la joven de sus posaderas ante la mirada asombrada y llena de morbo de ella y la gir&oacute; sobre la cama, dej&aacute;ndola postrada boca arriba y con las piernas abiertas por completo, estando Alya sudorosa, colorada de las mejillas y con la respiraci&oacute;n agitada. El muchacho entonces se coloc&oacute; encima de ella, apuntando su reluciente, empapado y palpitante miembro hacia la intimidad de la chica, que no quitaba sus ojos del mismo, vi&eacute;ndolo con deseo y apetito. &ndash; Hazlo gatito. Dame m&aacute;s de tu rico amiguito. Ahh, estoy deseosa de &eacute;l &ndash; dijo Alya, completamente fuera de s&iacute;, llevando una mano hasta su sexo y la otra a uno de sus pechos, toc&aacute;ndose con frenes&iacute;, jugando un poco rudo con su cl&iacute;toris y su pez&oacute;n. Chat Noir no pod&iacute;a resistirse ante semejante estampa que le regalaba la muchacha; entonces, dej&aacute;ndose llevar por sus instintos m&aacute;s b&aacute;sicos, se abalanz&oacute; sobre ella para besarla a la vez que introduc&iacute;a su pene de un golpe hasta el fondo de la intimidad de Alya. Ambos ahogaron un fuerte y profundo gemido mientras enlazaban sus lenguas, a la vez que chocaban sus sexos, empapando las s&aacute;banas y meciendo la cama.<\/p>\n<p>Fueron breves minutos que mantuvieron esa postura, sumidos ambos en las sensaciones que les daba la penetraci&oacute;n, perdidos entre los besos, jadeos y caricias. Hasta que lleg&oacute; el punto en que Chat Noir sinti&oacute; que no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s; estaba por alcanzar el orgasmo. &ndash; Ahh, mademoiselle, yo&hellip; ahh, creo que estoy a punto de&hellip; ahh&hellip; &#8211; el chico cerr&oacute; los ojos, tratando de retardar lo inevitable. &ndash; Uff, ahh, resiste gatito, ahh, quiero que te corras sobre m&iacute;, ahh, solo un poco m&aacute;s, ahh, un poco&hellip; ahh, &iexcl;ahh! &iexcl;AHH! &ndash; gimi&oacute; Alya en crescendo, hasta que, cerrando los ojos, aprision&oacute; al muchacho con brazos y piernas mientras todo su cuerpo se contra&iacute;a a la vez que, de su sexo, emanaban varios chorros de fluidos vaginales que fueron a impactar directamente en el vientre y entrepierna del joven. Chat Noir, en un &uacute;ltimo segundo de lucidez, alcanz&oacute; a sacar su miembro del co&ntilde;o de Alya, y a la par de su amante, no pudo resistirlo m&aacute;s y se corri&oacute; en abundantes chorros de semen que salpicaron a la muchacha en su vientre, pechos e incluso el rostro. La sensaci&oacute;n del orgasmo los mantuvo en esa postura, hasta que finalmente los dos se derrumbaron sobre la cama, jadeando mientras trataban de recuperar la respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Uff, quien dir&iacute;a que&hellip; ahh, hoy acabar&iacute;a probando lo que tienes tan guardado bajo esos apretados y sexys pantalones, Chat Noir &ndash; murmur&oacute; Alya, con una mirada de incredulidad, pero una sonrisa de satisfacci&oacute;n, mientras se recog&iacute;a el cabello del rostro. Se percat&oacute; en ese momento d&oacute;nde fue a parar toda la corrida de su amante, y juguetona, lo comenz&oacute; a recoger con sus dedos de entre sus pechos. &ndash; Ahh, Alya, quien&hellip; ahh, yo&hellip; wow, yo tampoco pude imaginar que, ahh, esta noche al llegar a tu casa&hellip; ahh, acabar&iacute;amos as&iacute; &ndash; susurr&oacute; el muchacho, resbalando sudor de su frente, teniendo la misma sonrisa de gozo y alegr&iacute;a que su compa&ntilde;era mientras su erecci&oacute;n disminu&iacute;a. La joven continuaba limpi&aacute;ndose con la mano el semen que le hab&iacute;a salpicado, llev&aacute;ndose los dedos embarrados a la boca para lamerlo, dirigiendo una mirada provocativa a Chat Noir en el proceso.<\/p>\n<p>&#8211; Hace un momento lo pens&eacute; &uacute;nicamente, pero creo que no puedo mentirte Chat Noir &ndash; mencion&oacute; Alya, relamiendo la corrida que quedaba en sus dedos. El chico cuidadosamente se quit&oacute; de encima de la muchacha y se recost&oacute; a su lado, quit&aacute;ndose el cabello que ca&iacute;a sobre su frente y normalizando su respiraci&oacute;n, dirigi&eacute;ndole una mirada curiosa a la joven. &ndash; S&eacute; que no soy Ladybug, y nunca podr&iacute;a serlo. As&iacute; como s&eacute; lo que sientes por ella, y eso&hellip; &iquest;c&oacute;mo dec&iacute;rtelo? Chat Noir, me encant&oacute; lo que hicimos esta noche. He fantaseado mucho tiempo con poder follar contigo. Pero no quiero que esto signifique que quiero interponerme entre Ladybug y t&uacute;. Digo&hellip; &#8211; Alya ten&iacute;a muchas cosas en mente y no sab&iacute;a cu&aacute;l de todas era la m&aacute;s importante a discutir. &ndash; Diablos. Vaya que esta es una p&eacute;sima conversaci&oacute;n post-sexo, &iquest;verdad? &ndash; Se llev&oacute; las manos al rostro, a&uacute;n pegajosas, para cubrir su bochorno por no saber expresarse apropiadamente.<\/p>\n<p>&#8211; Alya, mademoiselle, no tienes de qu&eacute; apenarte. Yo tuve la curiosidad en primer lugar. Yo quise venir aqu&iacute; esta noche y&hellip; creo que, en el fondo, ambos quer&iacute;amos saber qu&eacute; pod&iacute;a pasar. Y, &iquest;te soy sincero? Tambi&eacute;n me encant&oacute; lo que acaba de pasar &ndash; le respondi&oacute; Chat Noir con una actitud tranquila, rematando con un toque satisfactorio la &uacute;ltima oraci&oacute;n y esbozando una sonrisa de complicidad. La muchacha lo mir&oacute; a los ojos y le sonri&oacute; del mismo modo. Extendi&oacute; su mano y le ofreci&oacute; a Chat Noir su me&ntilde;ique en se&ntilde;al de promesa. &#8211; &iquest;Amigos&hellip; con derechos? &ndash; dijo Alya. El joven encontr&oacute; simp&aacute;tica la aclaraci&oacute;n. &Eacute;l ve&iacute;a a su compa&ntilde;era de ese modo; como una amiga. Pero no quitaba el hecho que lograra despertar sus instintos b&aacute;sicos con su mera presencia y actitud.<\/p>\n<p>&ndash; Amigos con derechos, mademoiselle. En las buenas y en las malas &ndash; Chat Noir correspondi&oacute; a la promesa de me&ntilde;ique, ambos sonriendo de forma simp&aacute;tica y agradable. &ndash; Creo que eso me gusta m&aacute;s de lo que te imaginas, gatito &ndash; dijo Alya, girando y coloc&aacute;ndose encima del muchacho. &ndash; Y de mi cuenta corre, como promesa, que Ladybug te d&eacute; una oportunidad en todo sentido &ndash; se inclin&oacute; sobre el joven y sujet&oacute; su rostro para besarlo sensualmente en los labios. &ndash; Esto que acabo de probar hoy es demasiado bueno como para qued&aacute;rmelo para m&iacute; sola. &iquest;Qui&eacute;n dice? Tal vez hasta logremos animarla a que hagamos algo&hellip; entre los tres &ndash; susurr&oacute; la muchacha en el o&iacute;do de su amante, antes de entregarse los dos nuevamente a un episodio de besos que fueron subiendo de tono conforme pasaban los minutos.<\/p>\n<p>Ya era justo que estos dos se dieran un gusto a solas. &iquest;No creen?<\/p>\n<p>Espero que este cap&iacute;tulo centrado totalmente en el desahogo sexual de los personajes sea de su agrado. Mi intenci&oacute;n es continuar con esta historia e ir introduciendo m&aacute;s personajes, situaciones diferentes y si, muchos encuentros sexuales. As&iacute; que los animo que me compartan en los comentarios sus opiniones, sugerencias, y qu&eacute; quisieran ver en futuros episodios.<\/p>\n<p>&iexcl;Saludos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Alya y Chat Noir se encuentran solos en la alcoba de la muchacha, y una mirada de complicidad en los dos, da a entender que van a pasar una noche muy interesante. Cap&iacute;tulo IV Chat Noir qued&oacute; impresionado en el acto, sintiendo c&oacute;mo su coraz&oacute;n palpitaba desenfrenado, incapaz de creer lo que estaba pasando. 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