{"id":31904,"date":"2021-10-14T22:00:00","date_gmt":"2021-10-14T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-14T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-14T22:00:00","slug":"la-abogada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-abogada\/","title":{"rendered":"La abogada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"31904\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El despacho estaba funcionando bien, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de su puesta en marcha.&nbsp; Hab&iacute;amos crecido y aunque segu&iacute;amos teniendo una dimensi&oacute;n reducida, en comparaci&oacute;n con otros despachos del sector, continu&aacute;bamos creciendo. Nuestros servicios jur&iacute;dicos estaban enfocados hacia empresas. Cont&aacute;bamos con grandes clientes, m&aacute;s propios de un gran bufete que de uno reducido como el nuestro.<\/p>\n<p>Como socio principal, ten&iacute;a que supervisar la selecci&oacute;n de las nuevas incorporaciones. Apost&aacute;bamos por abogados con poca experiencia que se pudieran hacer a nuestra forma de trabajar y que combinasen una buena base t&eacute;cnica con buenas habilidades para traer nuevos clientes.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos iniciado el proceso para incorporar a un nuevo profesional.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unas semanas de entrevistas con j&oacute;venes abogados interesados en formar parte de nuestra firma, mi equipo me present&oacute; a los m&aacute;s adecuados. Me presentaron cuatro. Tres chicos y una chica.<\/p>\n<p>Sobre el papel, los cuatro ten&iacute;an la experiencia, formaci&oacute;n y posterior especializaci&oacute;n que nos interesaba. Cada uno de ellos podr&iacute;a formar parte de nuestra firma.<\/p>\n<p>Me llam&oacute;, especialmente, la atenci&oacute;n, Marta, y no precisamente en positivo.<\/p>\n<p>La primera impresi&oacute;n al verla, fue descartarla, as&iacute; sin m&aacute;s. Recuerdo que nada m&aacute;s entrar en la sala y verla sentada tras la mesa de cristal, pens&eacute;, dios m&iacute;o que p&eacute;rdida de tiempo, &iexcl;me van a o&iacute;r!<\/p>\n<p>Cuando me acerqu&eacute; y ella se levant&oacute; para darme la mano, me esperaba una mano fr&iacute;a, fl&aacute;cida, como ca&iacute;da. Al contrario, me encontr&eacute; con una mano c&aacute;lida, con el apret&oacute;n en su justa medida, ni muerto ni estrujador.<\/p>\n<p>Mientras me sentaba, comenz&oacute; a instalarse en m&iacute; una sensaci&oacute;n de duda. No suelo equivocarme en mis primeras impresiones.<\/p>\n<p>Dediqu&eacute; unos minutos a explicarle nuestro origen, qui&eacute;nes &eacute;ramos y lo que hac&iacute;amos. Discurso que me sab&iacute;a de memoria y que podr&iacute;a recitar bajo el agua, a punto de ahogarme. Mientras le explicaba, la observaba de arriba abajo, aprovechando que la mesa era de cristal.<\/p>\n<p>Marta no era especialmente guapa. S&iacute; atractiva, a su manera. Era delgada, con la piel clara y estatura media, melena rubia a la altura de los hombros y alborotada, con unos grandes ojos azules. Vest&iacute;a muy alejada de nuestro estilo, con ropa holgada tipo ONG y con sandalias. Su experiencia de dos a&ntilde;os en pr&aacute;cticas la hab&iacute;a realizado en una conocida ONG.<\/p>\n<p>Mientras le explicaba, atend&iacute;a con sus ojos azules como platos. Ojos de los que me costaba desviar la atenci&oacute;n. Era como adentrarse en el mar y sentir como te va engullendo hacia sus profundidades.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de soltarle mi discurso, le pregunt&eacute; por qu&eacute; quer&iacute;a formar parte de nuestro equipo, como pre&aacute;mbulo de las siguientes preguntas.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a hablar y me sorprendi&oacute;. Su voz era alegre, din&aacute;mica, resuelta. Transmit&iacute;a optimismo y calidez. Conforme hablaba me sent&iacute;a como obnubilado y con m&aacute;s calor del habitual, como si en la sala hubiesen subido la temperatura. Lleg&oacute; un momento que ya no prestaba atenci&oacute;n a lo que dec&iacute;a, s&oacute;lo escuchaba la melod&iacute;a de su voz. As&iacute; fuimos pasando entre preguntas y respuestas. En un momento dado de la entrevista, mir&eacute; sus piernas a trav&eacute;s de la mesa de cristal. Sus piernas eran delgadas, incluso dir&iacute;a que huesudas, pero bonitas. Sent&iacute; como mi miembro comenzaba a moverse dentro de mi pantal&oacute;n. &iexcl;Estaba empezando a empalmarme! Me sonroj&eacute; levemente y levant&eacute; la mirada de sus piernas volviendo nuevamente a sus grandes ojos azules. Not&eacute; una leve sonrisa mientras Marta hablaba y como su mirada me hab&iacute;a acompa&ntilde;ado mientras sub&iacute;a de sus piernas a sus ojos. &iexcl;Me hab&iacute;a visto mir&aacute;ndoles las piernas!. &iexcl;No pod&iacute;a ser, como es posible que a mi edad y con mi experiencia me hubiera dejado llevar!<\/p>\n<p>El resto de la entrevista transcurri&oacute; con los papeles invertidos, atropelladamente y con ganas de finalizar, por mi parte, y con seguridad y autosuficiencia, por su parte.<\/p>\n<p>Marta, en breve te diremos alguna cosa.<\/p>\n<p>El resto de d&iacute;a transcurri&oacute; de forma fren&eacute;tica, de reuni&oacute;n en reuni&oacute;n, con llamadas y mails. Procuraba no pensar mucho en la entrevista con Marta, pero no pod&iacute;a dejar de hacerlo en esos breves instantes que pasaba de una cosa a otra. &iquest;Qu&eacute; me hab&iacute;a pasado? &iquest;Ser&eacute; gilipollas? &iquest;C&oacute;mo es posible que una ni&ntilde;ata me haya cogido mir&aacute;ndole las piernas? &iquest;Y qu&eacute; hac&iacute;a mir&aacute;ndolas? Estos eran mis pensamientos repetitivos en esos breves instantes.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a que tener la mente fr&iacute;a y ver las cosas con distancia, pero a la vez ten&iacute;a que tomar una decisi&oacute;n a lo largo del d&iacute;a para trasladarla al d&iacute;a siguiente al equipo.<\/p>\n<p>Por la noche y antes de acostarme, estuve sopesando los cuatro candidatos que hab&iacute;a entrevistado, pero no dejaba de flotar en mi cabeza el nombre de Marta continuamente.<\/p>\n<p>Acab&eacute; inclin&aacute;ndome por Marta, ten&iacute;a la experiencia, formaci&oacute;n y la capacidad para traer nuevos clientes. Lo que m&aacute;s destacaba en su candidatura era su personalidad y su potencial. Vest&iacute; mi decisi&oacute;n de objetividad pero en el fondo supe que no era mi cabeza qui&eacute;n decid&iacute;a.<\/p>\n<p>Una vez trasladada la decisi&oacute;n al equipo, se lo comunicaron a Marta. Se puso muy contenta, casi euf&oacute;rica, seg&uacute;n me trasladaron. C&oacute;mo nos urg&iacute;a, se incorpor&oacute; a la semana siguiente.<\/p>\n<p>En su primer d&iacute;a, conoci&oacute; a las diferentes personas que integraban la compa&ntilde;&iacute;a y por &uacute;ltimo se reuni&oacute; conmigo para darle la Bienvenida. Nos reunimos en mi despacho, en la mesa peque&ntilde;a y redonda para quitarle formalidad. Fue una reuni&oacute;n breve y en la que me mostr&eacute; distante y frio-me sent&iacute;a avergonzado por mi comportamiento en la entrevista que mantuvimos- pero cordial. Aprovech&eacute; para comentarle que tendr&iacute;a que cuidar un poco m&aacute;s su forma de vestir, que no &eacute;ramos una ONG. Asent&iacute;a y parece que tomaba nota de lo que le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Dado que yo era el primero y el &uacute;ltimo en salir de la oficina, al d&iacute;a siguiente y muy temprano, coincidimos los dos solos en el ascensor, subiendo hacia la oficina. Estaban cerr&aacute;ndose las puertas y una mano las interrumpi&oacute;, volvi&eacute;ndose a abrir. Apareci&oacute; Marta con un ce&ntilde;ido traje azul marino de rayas diplom&aacute;ticas y camisa blanca.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; con los ojos abiertos y sin pesta&ntilde;ear. Su imagen era impresionante. Si me pareci&oacute; muy delgada y desgarbada bajo sus prendas tipo ONG, ahora era todo lo contrario. Su pantal&oacute;n estrecho marcaba unas bonitas caderas y piernas esbeltas. Su chaqueta defin&iacute;a una cintura estrecha y apuntaba unos bonitos pechos, en su justa medida, ni grandes ni peque&ntilde;os. Su cabello rubio ya no estaba alborotado, lo llevaba recogido y alisado con una cola. Estaba preciosa. Al verla y justo por un instante, sent&iacute; como mi miembro se acababa de despertar del madrug&oacute;n.<\/p>\n<p>Nos dimos los buenos d&iacute;as y subimos en silencio. Abr&iacute; la puerta y nos fuimos cada uno a nuestro lugar de trabajo.<\/p>\n<p>Pasaron las semanas y no supimos el uno del otro, aunque compart&iacute;amos las mismas instalaciones.<\/p>\n<p>Un viernes y ya tarde, hacia las nueve de la noche y despu&eacute;s de otro d&iacute;a de intenso trabajo, estaba recogiendo mi mesa para finalizar el d&iacute;a y como suelo hacer antes de irme, me acerqu&eacute; al ba&ntilde;o para asearme.<\/p>\n<p>En el camino hacia el ba&ntilde;o, pas&eacute; por la sala en la que los abogados m&aacute;s j&oacute;venes comparten espacio. La puerta de cristal de la sala estaba entreabierta y se pod&iacute;a escuchar una conversaci&oacute;n en voz baja. Me detuve justo en la entrada de la sala y sin que se me pudiera ver. La voz que escuchaba era de Marta.<\/p>\n<p>En el reflejo de la puerta de cristal, pod&iacute;a ver la imagen de Marta, sentada en su espacio en la larga mesa com&uacute;n, hablando por tel&eacute;fono. Su voz era c&aacute;lida y susurrante, parec&iacute;a no querer enterar a nadie de su conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>De pronto me entr&oacute; un morbo tremendo. Est&aacute;bamos los dos solos en el despacho, ella no sab&iacute;a que yo estaba all&iacute; y el tono de la voz que estaba escuchando era totalmente desconocido para m&iacute;.<\/p>\n<p>&iquest;Con qui&eacute;n estar&iacute;a hablando? &iquest;Ser&iacute;a su pareja? &iquest;Un amigo o amiga? Ni idea, pero ten&iacute;a que ser alguien muy cercano por el tono de la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Era un tono muy morboso y caliente.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; me har&iacute;as?&#8230; Huummm, &iquest;siii?, dec&iacute;a Marta mientras ve&iacute;a por el reflejo de la puerta que ten&iacute;a metida su mano dentro del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Menudo pedazo de puta, pens&eacute;, vaya con Martita&hellip; &iquest;Qui&eacute;n lo hubiera dicho? All&iacute;, en la oficina.<\/p>\n<p>Resguardado de ser visto, me entr&oacute; un calent&oacute;n tremendo. Met&iacute; mi mano dentro de mi pantal&oacute;n y acarici&eacute; mi polla, hasta que se puso totalmente tiesa.<\/p>\n<p>Yo me meter&iacute;a tu polla en mi boca, comenzando por tu capullo, acarici&aacute;ndolo con la lengua, con suaves lamidas en tu glande, sabore&aacute;ndolo, lamiendo luego el tronco de tu polla, suavemente, notando el sabor y el olor de tu piel. Luego ir&iacute;a a tus huevos, esos deliciosos huevos llenos de leche y me los meter&iacute;a en la boca. Hummm c&oacute;mo me gustaaan. Dec&iacute;a Marta, mientras su mano sub&iacute;a y bajaba dentro de su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Esto ya era demasiado, la conversaci&oacute;n me estaba poniendo muy caliente. Caliente, incluso, se quedar&iacute;a corto. Estaba ardiendo de deseo y aunque resguardado de su vista, en ese punto tampoco me hubiera importado que me hubiera visto. De perdidos al rio.<\/p>\n<p>Me abr&iacute; la bragueta del pantal&oacute;n y saque mi polla. Estaba totalmente erecta, con las venas sobresaliendo y como nunca las hab&iacute;a visto antes. Parec&iacute;a que iban a estallar. Me acarici&eacute; los huevos, sac&aacute;ndolos por la bragueta, luego me agarr&eacute; la polla con fuerza, notando como las venas todav&iacute;a sobresal&iacute;an m&aacute;s. Comenc&eacute; a realizar un movimiento suave de mi mano, con fuerza, de arriba hacia abajo.<\/p>\n<p>S&iacute;, cabr&oacute;n, f&oacute;llame, f&oacute;llame, m&aacute;s duro, m&eacute;teme toda esa polla dentro de m&iacute;, f&oacute;llame como a una puta. Dec&iacute;a Marta, recost&aacute;ndose sobre su asiento, elevando sus piernas, apoyando las rodillas en el canto de la mesa. Su movimiento con la mano era m&aacute;s fren&eacute;tico y se hab&iacute;a desabrochado el bot&oacute;n del pantal&oacute;n, dejando entrever el encaje de unas braguitas blancas-a juego con su camisa- sobre el que se hund&iacute;a su mano.<\/p>\n<p>Mi mano segu&iacute;a agarrando con fuerza mi polla pero el movimiento ya no era suave, era r&aacute;pido, fren&eacute;tico, al comp&aacute;s de su mano y su conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a muy excitado, m&aacute;s excitado de lo que he estado nunca. El morbo de la situaci&oacute;n era tremendo. Ver y escuchar a una Marta desconocida, como una leona en celo, era lo m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Si m&eacute;temela por el culo, quiero sentir como va entrando y penetr&aacute;ndome, como mi culo se va abriendo, siii, ahhh, m&aacute;s, m&eacute;temela m&aacute;s, m&aacute;s adentrooo. Segu&iacute;a diciendo Marta, mientras el ritmo del movimiento de su mano era mayor y su pantal&oacute;n se hab&iacute;a abierto totalmente hasta la altura de las ingl&eacute;s. Ahora sus bragas se ve&iacute;an totalmente y con la mano bajo ellas en un fren&eacute;tico movimiento de arriba hacia abajo y de dentro hacia fuera.<\/p>\n<p>En ese momento, yo estaba a punto de correrme. El morbo y la excitaci&oacute;n que me produc&iacute;a la situaci&oacute;n despertaba mis m&aacute;s bajos instintos: su voz, su lenguaje sucio y su imagen desinhibida reflejada en la puerta. Ya no aguantaba mucho m&aacute;s. Hab&iacute;a cerrado los ojos y estaba dej&aacute;ndome llevar.<\/p>\n<p>De pronto oigo, aaaggh y como si me hubieran presionado un bot&oacute;n, yo tambi&eacute;n me corro. Mi semen sale como un torrente y sin control, salpicando una peque&ntilde;a parte en el cristal de la puerta y el resto por el suelo.<\/p>\n<p>Una vez que tomo consciencia de la realidad, de lo peligroso de la situaci&oacute;n y del riesgo que estoy corriendo, me acerco r&aacute;pidamente al ba&ntilde;o sin hacer ruido, cojo unos cuantos papeles secamanos del dispensador y limpio r&aacute;pidamente el suelo. Veo en el reflejo de la puerta que Marta est&aacute; sentada, bien arreglada y tecleando en el ordenador.<\/p>\n<p>Me queda limpiar el cristal de la puerta, que es m&aacute;s complicado. Me agacho todo lo que puedo- casi estoy tumbado- y viendo en el reflejo de la puerta que Marta est&aacute; mirando la pantalla del ordenador, tecleando, levanto la mano para limpiar la mancha de semen en el cristal, con mucha suavidad, sin hacer ruido. Lo he conseguido. Retiro la mano y miro a Marta por el reflejo. Ahora no est&aacute; mirando la pantalla, ha desviado la vista y dir&iacute;a que mira hacia aqu&iacute;, pero no estoy seguro. Tampoco me voy a quedar para averiguarlo, me voy hacia mi despacho y espero un rato m&aacute;s. Un rato, en el que no paro de pensar lo est&uacute;pido que he sido, tranquiliz&aacute;ndome, a continuaci&oacute;n, al pensar que no me ha visto y que no ha pasado nada. As&iacute; en bucle hasta que a los quince minutos oigo un &ldquo;Buenas Noches&rdquo; lejano, a lo que yo tambi&eacute;n respondo &ldquo;Buenas Noches&rdquo;. Era Marta. Espero diez minutos m&aacute;s, por si acaso, y ahora s&iacute; me voy. Paso por la sala, la luz est&aacute; apagada, no hay nadie. Soy el &uacute;ltimo en salir.<\/p>\n<p>Espero que no me haya visto, seguro que no, son imaginaciones m&iacute;as, pienso, mientras bajo en el ascensor.<\/p>\n<p>La semana siguiente seguimos con nuestro d&iacute;a a d&iacute;a habitual. No dejaba de pensar en lo que hab&iacute;a visto y escuchado el viernes por la noche. Era una faceta desconocida de Marta y sinceramente, me hab&iacute;a encantado. La nueva Marta me calentaba y excitaba como nunca nadie lo hab&iacute;a hecho. No dejaba de pensar en ella.<\/p>\n<p>Esa misma semana, decid&iacute; dar un paso m&aacute;s. Ten&iacute;a un nuevo cliente, una gran empresa con la que ten&iacute;amos que hacer un excelente trabajo por su potencial, tanto en s&iacute; misma por su envergadura y el trabajo que nos podr&iacute;a aportar, como en el sector para introducirnos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la reuni&oacute;n con el cliente ten&iacute;amos que buscar y recopilar un conjunto amplio de informaci&oacute;n, alguna de la cual se me antojaba compleja. En este caso concreto, ped&iacute; a mi equipo que me asignar&aacute;n a Marta porque hab&iacute;a demostrado unas excelentes habilidades para localizar informaci&oacute;n tanto por medios on line como off line, a pesar del corto tiempo que contaba entre nosotros. Como era un hecho incuestionable, a nadie le extra&ntilde;o mi demanda.<\/p>\n<p>Me la asignaron pero no tuve ocasi&oacute;n de reunirme con ella hasta final de la semana. Marta ya me hab&iacute;a anticipado por mail que le hac&iacute;a mucha ilusi&oacute;n trabajar conmigo porque aprender&iacute;a mucho y que estaba a MI DISPOSICION para reunirnos y saber lo que ten&iacute;a que hacer.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a una alta carga de trabajo y no me era f&aacute;cil encontrar un hueco para reunirnos. Si me hubiera esforzado podr&iacute;a haberlo hecho, pero esper&eacute; hasta el final de la semana. Esper&eacute; hasta el viernes y hacia &uacute;ltima hora, donde podr&iacute;amos trabajar sin ser interrumpidos. Ya se sabe que los viernes la gente tiende a salir escopeteada.<\/p>\n<p>En este caso se daba la circunstancia que el lunes de la siguiente semana era fiesta, por lo que todos saldr&iacute;an antes, incluso los m&aacute;s trabajadores. Tambi&eacute;n es verdad que nuestros horarios no eran normales y no se caracterizaban por tener una hora de salida.<\/p>\n<p>Esper&eacute; hasta las ocho de la tarde. Antes me hab&iacute;a dado alguna vuelta por la oficina y vi que no iba quedando nadie.<\/p>\n<p>Cu&aacute;ndo me asegur&eacute; de que no quedaba nadie y que segu&iacute;a habiendo luz en la sala de los abogados j&oacute;venes, me acerque y mir&eacute; discretamente. Solo estaba Marta.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a mi despacho y la llame por tel&eacute;fono. Le ped&iacute; disculpas por las horas y por si estaba a punto de irse. Seguramente la estar&iacute;an esperando.<\/p>\n<p>Al contrario, me respondi&oacute;, estar&eacute; encantada de ponerme en marcha con este nuevo cliente. ME MOTIVA MUCHO aprender contigo, me dijo.<\/p>\n<p>No la hab&iacute;a visto en todo el d&iacute;a. Entr&oacute; en mi despacho. Segu&iacute;a con sus vestidos tipo traje ejecutivo, ce&ntilde;idos, y su pelo recogido con coleta. En esta ocasi&oacute;n su chaqueta era negra y su falda, ligeramente por encima de la rodilla, tambi&eacute;n negra. Combinaba con una camisa roja y unos zapatos de medio tac&oacute;n ancho.<\/p>\n<p>Le ped&iacute; que se sentar&aacute; en la mesa redonda de trabajo donde estaba la carpeta con la informaci&oacute;n del cliente. Me acerqu&eacute; desde mi escritorio hasta la mesa. Cog&iacute; una silla y la acerqu&eacute; hacia donde estaba sentada, a unos dos palmos de distancia y como vi que ella no se hab&iacute;a puesto junto a la mesa, sino a una peque&ntilde;a distancia, yo tambi&eacute;n me puse igual que ella.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a presentarle el caso y la tipolog&iacute;a de nuestro cliente, apoy&aacute;ndome en la informaci&oacute;n que ten&iacute;a en la carpeta. Ella no dec&iacute;a nada, escuchaba muy atentamente.<\/p>\n<p>Mientras le hablaba, aprovechaba para mirarle sus piernas con la falda a media altura. Llevaba unas medias ligeramente oscuras que resaltaban sus preciosas y esbeltas piernas.<\/p>\n<p>Como no ve&iacute;a muy bien los informes que le estaba explicando, agarr&oacute; su silla y se acerc&oacute; m&aacute;s a m&iacute;, pr&aacute;cticamente tocando mi silla.<\/p>\n<p>Ahora adem&aacute;s de apreciar sus preciosas piernas, pod&iacute;a sentir el halo de calor que exhalaba su cuerpo, desde su cara a sus piernas. Con la cercan&iacute;a, su halo y el m&iacute;o estaban fundidos, como uno solo. Su olor corporal, pese a las horas y final del d&iacute;a, era limpio, ani&ntilde;ado, sin perfume, con una suave fragancia a jab&oacute;n.<\/p>\n<p>Acerc&oacute; su mano y su dedo hacia el documento para se&ntilde;alar una parte que no entend&iacute;a. Al hacer esto, paso su antebrazo sobre el m&iacute;o, dej&aacute;ndolo suavemente encima mientras se&ntilde;alaba el documento. Su piel era c&aacute;lida y suave. Su mano delicada, con la piel clara y lisa. Eran manos cuidadas y con u&ntilde;as grandes, que no largas, y sin pintar. Sent&iacute; como una descarga de electricidad cuando not&eacute; su antebrazo sobre el m&iacute;o, se me puso la piel de gallina y el bello de m&iacute; brazo y resto del cuerpo se eriz&oacute;.<\/p>\n<p>Se dio cuenta de mi reacci&oacute;n y me mir&oacute; a los ojos. Sus grandes ojos azules me miraron fijamente, sin verg&uuml;enza, sin pudor. Le devolv&iacute; la mirada del mismo modo, sin pudor alguno, con franqueza, como se miran los amantes. Mi reacci&oacute;n inmediata, como teledirigido por fuerzas ajenas, fue acercarme a su boca y besarla. Mi acercamiento fue suave, con mucha ternura y cari&ntilde;o. Su boca se abri&oacute; y recogi&oacute; mi lengua, tambi&eacute;n de forma suave y tierna. Sus labios jugaban con los m&iacute;os. Nuestras lenguas estaban encantadas de conocerse y quer&iacute;an ser una sola. La ternura y el cari&ntilde;o dio paso a la pasi&oacute;n. Nuestras lenguas segu&iacute;an un movimiento m&aacute;s fren&eacute;tico, devorador. Nos mord&iacute;amos suavemente los labios, como queri&eacute;ndonos comer.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a como el calor de su cuerpo hab&iacute;a aumentado, toda ella estaba m&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>Mientras segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos, baj&eacute; mi mano hasta su pierna. Introduje mi mano tocando su co&ntilde;o, sobre sus bragas. Se estremec&iacute;a mientras la tocaba. Su lengua se volvi&oacute; m&aacute;s fren&eacute;tica, con la mano me cog&iacute;a de la nuca, evitando que pudiera escaparme.<\/p>\n<p>Su co&ntilde;o estaba deliciosamente caliente. El algod&oacute;n de sus braguitas, h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Ladee uno de los lados de sus braguitas, dejando paso a mis dedos. Mis dedos &iacute;ndice y anular, se empaparon de inmediato al abrir sus labios menores e introducirse en su vagina. Con mis dedos dentro inicie un suave movimiento que acariciaba su pared superior, mientras mi pulgar acariciaba su cl&iacute;toris, totalmente excitado.<\/p>\n<p>Dirigi&oacute; su mano hacia mi polla, la acarici&oacute; por encima del pantal&oacute;n, con frenes&iacute;, palpando, los huevos. Me abri&oacute; la cremallera e introdujo su mano, sac&aacute;ndola fuera. Dej&oacute; besarme y la mir&oacute;. Es como a m&iacute; me gustan, ni peque&ntilde;a ni muy grande pero bien ancha, me dijo.<\/p>\n<p>Agach&oacute; la cabeza y beso el capullo, mientras miraba hacia arriba, hacia mis ojos, con mirada lasciva. Me la voy a comer, me dijo.<\/p>\n<p>Se introdujo mi polla en su boca, recorri&eacute;ndola a lo largo con la lengua, con c&aacute;lidos y h&uacute;medos lametazos. Bajando hacia mis huevos y chup&aacute;ndolos con fruici&oacute;n, lascivamente. Comenz&oacute; a chupar, nuevamente, mi polla meti&eacute;ndosela todo lo que pudo dentro, iniciando un delicioso movimiento de arriba abajo, dej&aacute;ndola impregnada de su saliva.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos los dos muy excitados, ella chup&aacute;ndome la polla y yo introduciendo mis dedos en su vagina y masajeando su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>La retir&eacute; de mi polla y la sub&iacute; a la mesa, que se balance&oacute; ligeramente por el peso. La tumb&eacute;, retir&aacute;ndole la chaqueta y la camisa, baj&aacute;ndole la falda, qued&aacute;ndose en sujetador y bragas. Le retire el sujetador y baje sus bragas, dej&aacute;ndola totalmente desnuda. Contemple su cuerpo durante un instante fugaz, era hermoso, con unas tetas en su justa medida y unos pezones oscuros y totalmente excitados. Su co&ntilde;o estaba depilado y su vulva era adictiva e hipnotizante. Sus labios mayores ocultaban a los menore y dejaban ver solo una l&iacute;nea vertical.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a poseerla, devorarla, com&eacute;rmela dulcemente como si fuese un manjar.<\/p>\n<p>Con mis manos toqu&eacute; sus pechos, tiernos y firmes, masaje&aacute;ndolos suavemente, notando como sus pezones se excitaban, sobresaliendo y endureci&eacute;ndose.<\/p>\n<p>Acerqu&eacute; mi boca y lam&iacute; un pecho y luego otro, para despu&eacute;s recorrer con la punta de mi lengua sus pezones y ver como &eacute;stos respond&iacute;an con dureza ante la calidez de la punta de mi lengua. Recorr&iacute; el centro de su pecho, bajando por su abdomen y llegando a su ombligo, hundiendo mi lengua en &eacute;l. Segu&iacute; mi recorrido hasta llegar a su monte de venus y despu&eacute;s al inicio de su vulva. Abr&iacute; esos hermosos labios para introducirla dentro, lamiendo sus labios menores, de arriba hacia abajo, notando su piel blanda, flexible, h&uacute;meda y c&aacute;lida. Localic&eacute; r&aacute;pidamente su cl&iacute;toris, que sobresal&iacute;a, y jugu&eacute; con &eacute;l, rode&aacute;ndolo y presion&aacute;ndolo con la punta de la lengua, para introducirme en su vagina y notar todo el calor que desprend&iacute;a y lo mojada que estaba. No paraba de arquearse y jadear, cogi&eacute;ndome la cabeza con las dos manos y acer&aacute;ndola a su co&ntilde;o, buscando que mi lengua pudiera introducirse m&aacute;s adentro.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de su vagina y con la lengua me acerque recorriendo su piel hasta su culo. Lam&iacute; el contorno de su ano e introduje poco a poco mi lengua en su interior. Al principio no entraba pero conforme lo intentaba, se iba dilatando hasta que puede introducirla entera. Le encantaba mi lengua dentro de su culo, arque&aacute;ndose todav&iacute;a m&aacute;s y apret&aacute;ndome m&aacute;s mi cabeza con sus manos hacia adentro.<\/p>\n<p>Ya no aguantaba m&aacute;s y ella tampoco. F&oacute;llame como a una puta, me dec&iacute;a. Excit&aacute;ndome todav&iacute;a m&aacute;s y sacando mi lado m&aacute;s salvaje.<\/p>\n<p>Le di la vuelta sobre la mesa, coloc&aacute;ndola boca abajo y baj&aacute;ndola para que pudiera sostenerse con sus piernas sobre el suelo, mostr&aacute;ndome su culo, con las piernas abiertas. La visi&oacute;n era espectacular. Su culo abierto y ella tumbada sobre la mesa. Me acerqu&eacute; al escritorio para coger un cond&oacute;n y pon&eacute;rmelo. Ella que me vio me dijo que no, que prefer&iacute;a sentir toda mi polla sin cond&oacute;n, que no me preocupase, estaba tomando anticonceptivos.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a la espectacular visi&oacute;n de su culo y piernas abiertas, esper&aacute;ndome. Me frot&eacute; la polla con la mano para ponerla m&aacute;s dura, mientras le acariciaba el co&ntilde;o e introduc&iacute;a mis dedos en &eacute;l. Estaba totalmente encharcado. Una vez estuvo a punto, se la introduje de golpe, con fuerza, todo lo adentro que pude, hasta notar que la punta de mi polla chocaba contra el fondo de su vagina que estaba totalmente dilatada, entrando con facilidad. Se estremeci&oacute; y tembl&oacute; y mientras se agarraba con las manos en la mesa, me dec&iacute;a, m&aacute;s, m&aacute;s adentro, quiero que me rompas el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a con movimientos de entrada, todo lo m&aacute;s fuerte que pod&iacute;a, y salida. Nuestras pelvis chocaban salvajemente. Mis huevos danzaban en el aire. Se estremec&iacute;a y jadeaba desenfrenadamente. M&aacute;s, m&aacute;s, r&oacute;mpeme, me dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Seguimos esta salvaje entrada y salida, hasta que ya no pude m&aacute;s. Me voy a correr, le dije. C&oacute;rrete, quiero toda tu leche dentro, yo tambi&eacute;n estoy a punto de correrme.<\/p>\n<p>Nos corrimos a la vez, aaagggh.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; totalmente relajada, con las manos y su pecho sobre la mesa y las piernas totalmente abiertas, mientras mi semen bajaba hacia su culo. Lo recog&iacute; con mis dedos y se lo introduje en la boca. Los chup&oacute; con lascivia. Introduje mis dedos en su vagina y los impregn&eacute; de su orgasmo y mi semen, llev&aacute;ndomelos a mi boca y sabore&aacute;ndolos. El sabor de su sexo y el m&iacute;o. Era una mezcla de sabor agrio y dulce. Un sabor adictivo.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a ella, tal como estaba tumbada sobre la mesa, la bese en el cuello, en la boca y nos quedamos uno al lado del otro.<\/p>\n<p>Comenzamos a vestirnos y arreglarnos para salir de la oficina. La semana pasada te vi paje&aacute;ndote mientras me mirabas y escuchabas, Me dijo.<\/p>\n<p>Pensaba que no te hab&iacute;as dado cuenta.<\/p>\n<p>Claro que me di cuenta, desde el principio. Estaba hablando con un amigo pero colgu&eacute; enseguida. Lo que viste y o&iacute;ste, lo hice para ti. Sab&iacute;a que te gustaba desde que tuvimos la primera entrevista, pero desde entonces no me volviste a mirar y esa era mi venganza. Quer&iacute;a que volvieses a pensar en m&iacute; como cuando me miraste las piernas, que tambi&eacute;n lo vi.<\/p>\n<p>No re&iacute;mos a carcajada suelta. La bes&eacute; en la boca con un cari&ntilde;o y ternura enormes. Nos acabamos de arreglar y salimos de la oficina.<\/p>\n<p>Han pasado varios a&ntilde;os y actualmente Marta sigue formando parte del equipo del despacho. Es una profesional reputada en el sector y en su especialidad, y aunque cada uno tenemos nuestras vidas paralelas, somos amantes y disfrutamos del sexo con toda su intensidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 El despacho estaba funcionando bien, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de su puesta en marcha.&nbsp; Hab&iacute;amos crecido y aunque segu&iacute;amos teniendo una dimensi&oacute;n reducida, en comparaci&oacute;n con otros despachos del sector, continu&aacute;bamos creciendo. Nuestros servicios jur&iacute;dicos estaban enfocados hacia empresas. 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