{"id":32019,"date":"2021-10-18T22:00:00","date_gmt":"2021-10-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-18T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-18T22:00:00","slug":"la-inesperada-invitada-un-relato-de-mitologia-erotica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-inesperada-invitada-un-relato-de-mitologia-erotica\/","title":{"rendered":"La inesperada invitada. Un relato de mitolog\u00eda er\u00f3tica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32019\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La adaptaci&oacute;n er&oacute;tica de una de las historias de los mitos cl&aacute;sicos de la mitolog&iacute;a griega.<\/p>\n<p>La fiesta es grande y las personas se est&aacute;n divirtiendo, com&iacute;an y beb&iacute;an en cantidades, brindaban en honor a los novios, pero la celebraci&oacute;n iba m&aacute;s all&aacute; de festejar el amor de un hombre y una mujer porque esos peque&ntilde;os anillos de oro forjaban una alianza que evitar&iacute;a el choque de mucho hierro. La uni&oacute;n de los j&oacute;venes herederos es el contrato de paz entre las dos naciones, un acuerdo que acaba con la tensi&oacute;n constante y la sobra amenazante que ca&iacute;a sobre los ciudadanos, trayendo nuevas oportunidades de colaboraci&oacute;n y comercio. Por esa raz&oacute;n es que toda la aristocracia est&aacute; hoy aqu&iacute; presente, la dicha se siente en el aire, la alegr&iacute;a inunda los salones, r&iacute;os de vino y bandejas de comida son repartidos por los sirvientes y la melod&iacute;a de los instrumentos corona la c&aacute;lida noche.<\/p>\n<p>En medio de la juerga una mujer que llama la atenci&oacute;n de todos entra al sal&oacute;n, portadora de gran belleza camina con seguridad entre los invitados, viste un quit&oacute;n negro que lleva de una forma muy provocativa, dejando caer un prominente escote que revela sus hermosos pechos, con el lado abierto atado con una cuerda sobre la cadera, flojo, de forma tal que se aprecia su cintura y deja escapar su pierna en cada paso, sostenido en sus hombro por delicados prendedores de plata al igual que los adornados que sostienen su cabello oscuro y ondulado, que cae voluptuoso por su espalda hasta alcanzar su cadera. Hombres y mujeres la recorren con la vista por igual, desde los brazaletes que adornan sus finos brazos, hasta los collares tambi&eacute;n plateados que cuelgan de su cuello largo y terso.<\/p>\n<p>Se acerca a una de las mesas con comida para coger la manzana m&aacute;s roja del lugar, le da una lenta mordida abraz&aacute;ndola con sus labios, pero aun as&iacute; el jugo se escapa por la comisura de su boca y recorre su mejilla. Al mismo tiempo sus ojos del color del abismo, con la profundidad del cielo nocturno, se clavan directamente en los del novio en una mirada penetrante que &eacute;l puede sentir por el escalofr&iacute;o que recorre su espalda, su coraz&oacute;n que da un salto y sus palmas que se empapan, lo que provoca que la copa de bronce se le escurra entre los dedos y caiga al suelo derramando el &uacute;ltimo sorbo de vino. El sonido del metal vuelve a hacer marchar el tiempo que parec&iacute;a ralentizado por la llegada de la inesperada invitada, los sirvientes inmediatamente limpian, los m&uacute;sicos contin&uacute;an tocando y el fest&iacute;n retoma su alegr&iacute;a.<\/p>\n<p>Susurros saltan de o&iacute;do en o&iacute;do sobre la inesperada invitada, que se pasea por el lugar solitaria sin dar importancia a las docenas de ojos que la observan. Nobles de todas las estirpes se consultan curiosos sobre la identidad de la dama, al parecer nadie est&aacute; relacionado o la ha visto nunca. Su presencia imponente intimida hasta a los m&aacute;s atrevidos mujeriegos que ven este tipo de eventos sociales como su campo de caza, ni las arp&iacute;as m&aacute;s venenosas osan aproximarse con sus afilados comentarios para averiguar su procedencia. Los anfitriones se ponen intranquilos por la p&eacute;rdida de atenci&oacute;n sobre su descendencia empujan a los invitados a bailar, gritan hurras a los novios e incitan que el agasajo contin&uacute;e. Poco despu&eacute;s la extra&ntilde;a no est&aacute; m&aacute;s en la mente de los visitantes y todos sigue su curso.<\/p>\n<p>_________________<\/p>\n<p>La noche avanza con alegr&iacute;a, la joven heredera conversa con otras damas sobre su rol en la pol&iacute;tica y la influencia de su opini&oacute;n, su esposo aprovecha para tomar algo de aire en uno de los patios vac&iacute;os lejos de la m&uacute;sica, algo mareado por el alcohol al que el muchacho no est&aacute; acostumbrado. Apoyado sobre un cantero mira las estrellas refulgentes en el cielo despejado, sin mucha preocupaci&oacute;n en su mente habituado a una vida de comodidad y sin necesidades. Su meditaci&oacute;n es interrumpida por la dama de negro que se aproxima de frente, &eacute;l no sabe bien de donde sali&oacute;, pero a&uacute;n se encuentra algo confundido, ella se detiene a un palmo de &eacute;l y vuelve a asentar su poderosa mirada.<\/p>\n<p>\u2500Quer&iacute;a darle mis felicitaciones en persona mi se&ntilde;or. \u2500la melod&iacute;a de su voz invade por completo al mozo.<\/p>\n<p>\u2500Gra&#8230; gra&#8230; gracias. \u2500titubea al responder consumido por los nervios. \u2500Le agradezco su&#8230; su presencia. Disculpe que no la reconozca&#8230; que no sepa&#8230; quiero decir, bienvenida &iquest;Desde d&oacute;nde nos honra con su presencia?<\/p>\n<p>\u2500Bueno, siempre estuve presente en estos dos estados, sobre todo en sus relaciones. Por eso es que no pod&iacute;a faltar hoy y traerle mi obsequio.<\/p>\n<p>\u2500Ah, claro. Si. Tiene entonces parte en alguno de los acuerdos comerciales.<\/p>\n<p>\u2500Podr&iacute;a decirse que me gusta hacer negocios. Proveo cierto&#8230; servicio. \u2500la mujer se acerca mucho y toca al joven desde el pecho al hombro.<\/p>\n<p>\u2500T&uacute; quie&#8230; &iquest;Qui&eacute;n eres? \u2500&eacute;l tartamudea sin control mientras los nervios se apoderan de sus rodillas.<\/p>\n<p>\u2500Digamos que soy una hija de la noche. \u2500la dama le murmura al o&iacute;do dej&aacute;ndolo sentir su aliento.\u2500 Y vine a darle un regalo.<\/p>\n<p>La mujer se separa apenas para desprender su ropaje con un sutil movimiento, las telas se precipitan al suelo y ella completamente expuesta muestra su seductora figura al joven, quien poco acostumbrado a mujeres de tal belleza se paraliza sin poder reaccionar. Ella aprovecha que no puede resistirse para apoyar su cuerpo sobre &eacute;l, aprieta sus senos contra el pecho, recorre su cuello con la lengua hasta morder el l&oacute;bulo de su oreja izquierda, finalmente cuela su muslo entre las piernas de &eacute;l para confirmar lo que esperaba, una involuntaria erecci&oacute;n jovial, firme y poderosa lista para la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Empuja al jovenzuelo hacia una de las bancas de piedra, le arranca la ropa en el mismo movimiento para igualar la situaci&oacute;n. El chico cae sentado, ella de inmediato se posiciona sobre la banca, con una rodilla a cada lado de &eacute;l coge su pene y lo coloca en su vulva, dejando luego caer su peso para llevarlo a su interior. Ya sin voluntad el muchacho no opone m&aacute;s resistencia, disfruta como es montado por la sensual mujer con la que jam&aacute;s podr&iacute;a ni haber so&ntilde;ado, apenas puede tomarla de la cadera para acompa&ntilde;ar su movimiento cuando no puede resistir m&aacute;s y est&aacute; listo para venirse. Ella se arquea sobre &eacute;l para llevarlo al &eacute;xtasis y en ese momento despliega unas inmensas alas de plumas negras como el carb&oacute;n que reflejan la luz de la luna. El heredero libera su simiente obnubilado por lo que est&aacute; viendo, hipnotizado por la imagen sobrenatural que se yergue sobre si.<\/p>\n<p>En un parpadeo las alas ya no est&aacute;n, mientras sus piernas siguen temblando con los &uacute;ltimos resabios del breve acto, la mujer se incorpora con el fluido corriendo por la cara interna de sus muslos y al observar a su alrededor nota las miradas horrorizadas de los testigos, todos los invitados observan el acto de traici&oacute;n, la infidelidad pecaminosa e indudable a instantes de su compromiso, su prometida con l&aacute;grimas cayendo por sus mejillas y sus labios tiritando de la angustia, su madre negando con la cabeza muestra su desilusi&oacute;n, su suegro con la furia personificada toma a su hija del brazo y la arrastra fuera del lugar, su padre persigue al otro regente con explicaciones que sabe son in&uacute;tiles y las consecuencias inevitables.<\/p>\n<p>El joven se para de un salto y corre tratando de justificarse, sucio con las pruebas de la traici&oacute;n ni siquiera puede hablar con claridad, recorre el patio bajo el juicio de los comensales que saben que su est&uacute;pido flaqueo echar&aacute; en balde los avance diplom&aacute;ticos por lo que tanto esfuerzo hicieron. Aprovechando la confusi&oacute;n la mujer se viste y abandona el lugar con disimulo por una puerta trasera, orgullosa, con una sonrisa dibujada en su rostro.<\/p>\n<p>Afuera del lugar un hombre de imponente presencia, grandes m&uacute;sculos y aspecto rudo la espera sujetando un yelmo dorado.<\/p>\n<p>\u2500Ya veo por que no te invitan a las bodas. \u2500le dice a la mujer que acomoda los broches de su ropa. \u2500siempre encuentras la forma de sembrar la discordia.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Sembrar? No, s&oacute;lo me encargo de brotar la semilla de lo que ya estaba sembrado. \u2500replica con seguridad. \u2500Ahora no tienes que hacer nada m&aacute;s que esperar que d&eacute; frutos y es tu trabajo cosecharlos.<\/p>\n<p>\u2500Por eso eres mi favorita querida Eris.<\/p>\n<p>\u2500Ya lo s&eacute; Ares, que ser&iacute;a de ti sin m&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La adaptaci&oacute;n er&oacute;tica de una de las historias de los mitos cl&aacute;sicos de la mitolog&iacute;a griega. 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