{"id":32047,"date":"2021-10-19T22:00:00","date_gmt":"2021-10-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-19T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-19T22:00:00","slug":"los-celos-ii-vanesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-celos-ii-vanesa\/","title":{"rendered":"Los celos (II): Vanesa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32047\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eran las siete de la tarde, el sol comenzaba a caer alargando las sombras de los edificios, las mesas de alrededor hab&iacute;an cambiado varias veces de ocupantes, parec&iacute;a un poco m&aacute;s relajada pero siempre en guardia.<\/p>\n<p>&#8211; Jam&aacute;s me dijiste lo que sucedi&oacute; aquella noche.- Dije sin mirarla directamente, sab&iacute;a que era volver a azuzar el fuego.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Para qu&eacute;?, t&uacute; ten&iacute;as tu propia historia&#8230; como siempre.<\/p>\n<p>En eso ten&iacute;a raz&oacute;n, yo mismo me preguntaba y respond&iacute;a, no soportaba el hecho de haberla visto de aquella forma, despeinada, el r&iacute;mel corrido, todo aquello no hac&iacute;a m&aacute;s que encender mi mente, me levant&eacute; dispuesto a cualquier cosa, pero creo que en el fondo estaba cansado de luchar, me met&iacute; en la ducha para quitarme el olor a alcohol de la noche anterior, mi boca estaba espesa producto de la resaca, notaba como si mi cabeza fuera a estallar, abr&iacute; el botiqu&iacute;n buscando algo que pudiera quitar el martilleo constante de mis sienes.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as.- Lola estaba sentada en la cama con las piernas recogidas y su cabeza apoyada sobre sus rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, espero que lo pasaras bien.- una frase cargada de sarcasmo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y t&uacute;?, &iquest;lo pasaste bien?- Dijo mientras se levantaba de la cama, sin duda noto el tono de mi voz.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que ni siquiera te quitaste la ropa.- La conversaci&oacute;n se tensaba a cada palabra.<\/p>\n<p>&#8211; No, me tumb&eacute; sobre la cama y me qued&eacute; dormida.- pas&oacute; rozando mi cuerpo en direcci&oacute;n al lavabo. &#8211; Si no te sabe mal me quiero dar una ducha.<\/p>\n<p>&#8211; Supongo que no me vas a decir d&oacute;nde estuviste, &iquest;no?- El volumen de mi voz aumentaba por segundos; La segu&iacute; con la mirada hasta la puerta del lavabo.<\/p>\n<p>&#8211; D&eacute;jalo, hoy no tengo ganas de discutir.- Su voz se mezclaba con el ruido de la ducha.<\/p>\n<p>-&Oacute;sea, mi mujer se va un d&iacute;a entero&#8230; &iquest;es que acaso no puedo preguntar? &iquest;Soy tu marido? &iexcl;Joder!- Mi voz retumb&oacute; en el camarote, seguramente si pasaba alguien por el pasillo lo oir&iacute;a todo, pero me daba igual, Lola permaneci&oacute; en silencio hasta que sali&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, eres mi marido, pero estoy cansada de que controles mi vida, m&iacute;rate, no te reconozco Carlos, est&aacute;s haciendo que me vuelva loca, &iquest;c&oacute;mo puedes seguir con esto?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Con qu&eacute; Lola? &#8211; Sent&iacute;a como mis venas se iban hinchando.<\/p>\n<p>-&iexcl;Con tus malditos celos!, no te das cuenta del da&ntilde;o que me haces.- Lola era un mar de l&aacute;grimas, pero ni siquiera la ve&iacute;a, si aquella vez me hubiera contenido&#8230;<\/p>\n<p>Hubo unos segundos de silencio, nos mir&aacute;bamos sin decir nada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde has estado?- Mi voz son&oacute; amenazante, Lola estaba de pie mir&aacute;ndome sin creer lo que ve&iacute;a, las l&aacute;grimas le inundaban sus ojos, se las limpiaba con una mano mientras que con la otra sujetaba la toalla anudada por encima de sus pechos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; te est&aacute; pasando Carlos?<\/p>\n<p>&#8211; A m&iacute; nada, &iquest;y a ti?, pero ya lo veo, igual tengo que preguntarles a los dos de ayer, seguramente con un par de cervezas me den detalles, &iquest;c&oacute;mo fue? &iquest;primero uno o ya directamente con los dos?- sent&iacute;a como escup&iacute;a las palabras intentando darle lo m&aacute;s fuerte posible, ni siquiera lo pensaba o tal vez dentro de m&iacute; hab&iacute;a algo que me empujaba, venganza, ira&#8230; celos.<\/p>\n<p>-Creo que ser&aacute; mejor que en Roma tom&eacute; un avi&oacute;n a Barcelona, no puedo seguir as&iacute;.- Lola tom&oacute; ropa limpia y volvi&oacute; a encerrarse en el lavabo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Si huye! despu&eacute;s dir&aacute;s que tambi&eacute;n me imagino las cosas, supongo que has quedado con ellos &iquest;No? -Hab&iacute;a perdido el control.<\/p>\n<p>Lola sali&oacute; hecha una furia y sin previo aviso me cruz&oacute; la cara, me mir&oacute; con los ojos enrojecidos y sali&oacute; del camarote haciendo que la puerta temblara del golpe.<\/p>\n<p>******************<\/p>\n<p>-&iquest;Mi propia historia?, te pasas un d&iacute;a entero sin aparecer, eran las tres de la madrugada Lola y t&uacute; no estabas por ning&uacute;n lado, &iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as que pensara? -Dije enderez&aacute;ndose en la silla.<\/p>\n<p>-Siempre pensando en ti&#8230; veo que no vas a cambiar nunca.<\/p>\n<p>Lola sac&oacute; su m&oacute;vil de uno de sus mini bolsillos para perderse durante unos segundos en el, aprovech&eacute; para poder mirarla sin ser descubierto, descubr&iacute; que unas mini argollas colgaban de su collar, no me gustaban pero ten&iacute;a que admitir que le esterilizaban su cuello, no me cre&iacute;a que se hubiera cortado de aquella manera su hermoso pelo, el color granate de sus u&ntilde;as hac&iacute;a juego con su pinta labios, continuaba en silencio repasando su m&oacute;vil aquello era la campana del primer asalto y sin duda ella iba ganando por muchos puntos, repas&eacute; su cuerpo deteni&eacute;ndose en aquellos maravillosos pechos igual que el joven camarero, pod&iacute;a entender que se sintiera atra&iacute;do por ella, echaba la vista atr&aacute;s record&aacute;ndola desnuda en la cama parec&iacute;a mentira que aquella mujer se hab&iacute;a entregado a m&iacute; sin condiciones.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que por hoy ya hemos tenido bastante, me tengo que ir, he quedado.- Dijo levantando la vista del tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>-No podemos dejarlo as&iacute;.-No pod&iacute;a dejar que se fuera de esa manera.<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; Carlos, no s&eacute; si vale la pena todo esto, simplemente nos vamos a hacer m&aacute;s da&ntilde;o y la verdad&#8230; -Lola se me qued&oacute; mirando mientras negaba con la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; Por favor, podemos quedar otro d&iacute;a, solo te pido un d&iacute;a m&aacute;s.- Le hab&iacute;a agarrado sus manos sin pensarlo, no me di cuenta en qu&eacute; momento lo hice, las ten&iacute;a fr&iacute;as como de costumbre, ese acto tan normal entre nosotros se volvi&oacute; en algo extra&ntilde;o, algo que nuestros cuerpos ten&iacute;an en la memoria pero no lo reconoc&iacute;a, era tocarla como si fuera la primera vez, Lola se qued&oacute; mirando nuestras manos; unas l&aacute;grimas asomaron en sus ojos por un segundo me vi vencedor.<\/p>\n<p>&#8211; Hablamos otro d&iacute;a, pero te llamo yo.- Volvi&oacute; a vestirse de aquella coraza, su voz son&oacute; autoritaria dejando claro que ser&iacute;a ella quien marcar&iacute;a los tiempos.<\/p>\n<p>Al salir del bar sent&iacute; un escalofr&iacute;o, mi cuerpo se negaba a dejarla ir, Lola se gir&oacute; para darme dos fr&iacute;os besos, sent&iacute;a que la perd&iacute;a definitivamente, ya estaba fuera de mi alcance, se me pas&oacute; por la cabeza preguntarle con quien hab&iacute;a quedado, pero aquello hubiera sido peor y quiz&aacute;s el detonante de otra situaci&oacute;n violenta, no pod&iacute;a permitir que una maldita frase hiciera que Lola se echar&aacute; atr&aacute;s y desapareciera definitivamente de mi vida.<\/p>\n<p>Se perdi&oacute; entre los transe&uacute;ntes, pod&iacute;a admirar sus caderas movi&eacute;ndose con libertad, mientras, me quedaba abandonado en mitad de la calle, vac&iacute;o, esa ser&iacute;a la palabra que definiera mi estado, me sent&iacute;a un fantasma buscando mi camino, decid&iacute; volver a mi peque&ntilde;o apartamento caminando, las Ramblas continuaba llena de turistas a cada cual m&aacute;s contento, ve&iacute;a sus caras llenas de alegr&iacute;a mientras un extra&ntilde;o fr&iacute;o invad&iacute;a mi cuerpo, yo no era nadie&#8230; simplemente nadie.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>Mi vida cambi&oacute; dr&aacute;sticamente con la separaci&oacute;n, dicen que hay varias etapas hasta poder superarla: la fase de la negaci&oacute;n y aislamiento, la fase de la ira, la depresi&oacute;n y aceptaci&oacute;n, creo que hice un c&oacute;ctel con todas ellas.<\/p>\n<p>En aquel camarote rompimos la cuerda que nos un&iacute;a, fui yo el que solt&oacute; amarras sin pensar que la corriente ser&iacute;a demasiado fuerte.<\/p>\n<p>Volvimos juntos desde Roma, encontramos pasajes pero en dos aviones diferentes, yo sal&iacute; a las doce mientras que Lola saldr&iacute;a dos horas m&aacute;s tarde, durante el vuelo mi cabeza no dejaba de darle vueltas a lo sucedido, &iquest;qu&eacute; hab&iacute;a pasado?, justo hac&iacute;a dos d&iacute;as que hab&iacute;an disfrutado de un d&iacute;a maravilloso en M&oacute;naco y al otro d&iacute;a no pod&iacute;amos ni vernos.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; sobre las tres de la tarde a casa, al entrar me derrumb&eacute;, tres d&iacute;as, solo hac&iacute;a tres d&iacute;as que hab&iacute;a salido de aquella casa sujetando a Lola por la cintura, sintiendo sus caderas moverse en mi mano e incluso me vino a la mente haberle dado un azote cari&ntilde;oso en ellas not&aacute;ndose firmes como piedras, sus treinta y cinco a&ntilde;os no hab&iacute;an hecho mella en su cuerpo, a pesar que ella dec&iacute;a que sus pechos comenzaban a caer, aunque para m&iacute; cada d&iacute;a estaban mejor.<\/p>\n<p>Lola no lleg&oacute; hasta las siete de la tarde, no quise preguntar por el retraso, pues yo calcul&eacute; que debiera haber llegado una hora antes, esa tarde cada uno estuvo a lo suyo, yo la miraba de reojo mientras ella deshac&iacute;a las maletas, el ambiente se pod&iacute;a cortar con un cuchillo, lleg&oacute; la noche sin haber probado bocado, cuando iba a entrar en el dormitorio Lola sali&oacute; con su almohada y sin decir nada entr&oacute; en la habitaci&oacute;n peque&ntilde;a, est&aacute; la ten&iacute;amos por si ven&iacute;a alguien y se ten&iacute;a que quedar a dormir, ni siquiera pregunt&eacute;, me dije a m&iacute; mismo que tal vez fuera mejor dormir separados esa noche, me sent&iacute;a indignado, no era posible que me tratara de aquella manera, hab&iacute;a sido ella la que provoc&oacute; todo aquello; &iquest;o es que acaso fui yo el que desapareci&oacute; todo un d&iacute;a? no, no era yo el que hab&iacute;a provocado aquella situaci&oacute;n, pas&eacute; una noche dando vueltas en la cama, parece mentira que aunque uno tenga la cama completamente para &eacute;l siempre guarde el espacio de su pareja, es como territorio prohibido que jam&aacute;s ocupa aun sabiendo que puede invadirlo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente la encontr&eacute; en la cocina, se pod&iacute;a notar que ella tampoco hab&iacute;a pasado una buena noche, llevaba su pijama de verano, su melena ca&iacute;a sobre su hombro derecho, sujetaba una taza de caf&eacute; mientras su mirada se perd&iacute;a dentro de esta, me quede mir&aacute;ndola desde la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; He hablado con Andr&eacute;s, ma&ntilde;ana me incorporo a la universidad.- Dijo al descubrir mi presencia, en ning&uacute;n momento perdi&oacute; de vista su taza.<\/p>\n<p>&#8211; Las clases no comienzan hasta septiembre.<\/p>\n<p>&#8211; Dar&eacute; clases de refuerzo, esta tarde comienzo.- Se levant&oacute; de la mesa sin mirarme.<\/p>\n<p>Lola cada vez estaba m&aacute;s tiempo fuera de casa, yo comenc&eacute; a trabajar en mi peque&ntilde;a empresa de instalaciones, nos dedicamos a montar los riegos autom&aacute;ticos para jardines, la empresa la cre&oacute; mi padre que al jubilarse me la traspas&oacute;, no ten&iacute;amos trabajadores simplemente los contrataba cuando entraba faena, as&iacute; me evitaba las n&oacute;minas fijas, no es que ganara mucho dinero, pero no me pod&iacute;a quejar, mi mayor ingreso eran los mantenimientos, ten&iacute;a clientes a los cuales los trataba como amigos.<\/p>\n<p>Una tarde de s&aacute;bado Lola comenz&oacute; a arreglarse, llev&aacute;bamos un mes como dos desconocidos ocupando un mismo espacio, dos caras de la misma moneda condenados a no poder mirarse de frente.<\/p>\n<p>O&iacute;a el secador de pelo en el cuarto de ba&ntilde;o, he de reconocer que sent&iacute;&#8230; celos, si eran celos, no sab&iacute;a d&oacute;nde iba o peor a&uacute;n con qui&eacute;n, al rato apareci&oacute; en el comedor vestida con unos tejanos rotos que se pegaban a su cuerpo, un su&eacute;ter ancho que le ca&iacute;a sobre su hombro y sus zapatos rojos de tac&oacute;n, mis preferidos, intent&eacute; memorizar su cuerpo, parec&iacute;a una diosa.<\/p>\n<p>&#8211; Volver&eacute; tarde. -Su voz son&oacute; firme a la vez que cortante.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde vas? -Dije mir&aacute;ndola.<\/p>\n<p>&#8211; Ni lo sue&ntilde;es, ya se acabaron las explicaciones, no pienso justificarme m&aacute;s, estoy harta&#8230; piensa lo que quieras&#8230; me da lo mismo.<\/p>\n<p>No dio opci&oacute;n lo siguiente que escuch&eacute; fueron sus tacones antes de salir por la puerta de casa, se hizo el silencio, decid&iacute; bajar al taller, la casa se estaba empezado a caer sobre mi cabeza, ten&iacute;a el taller justo debajo simplemente sal&iacute;a del portal y entraba en el taller, levant&eacute; la persiana hasta la mitad de la puerta, pas&eacute; toda la tarde repasando el material, por mucho que lo intent&eacute; no pude concentrarme, mi mente giraba dando vueltas alrededor de Lola, se acumulaban las preguntas, a las nueve sub&iacute; a cenar, un poco de fiambre junto a tres cervezas, era como si mi est&oacute;mago se hubiera cerrado no permitiendo que ingiriera ning&uacute;n s&oacute;lido, a las doce decid&iacute; irme a la cama, intentar&iacute;a dormir tal vez fuera mejor dejar atr&aacute;s otro maldito d&iacute;a.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana o&iacute; ruidos en casa, supuse que Lola se hab&iacute;a levantado con ganas de hacer faena, me quede quieto escuchando sus pasos sin atreverme a salir, ten&iacute;a miedo de volver a enfrentarme a ella, dentro de m&iacute; una voz que me ped&iacute;a paz, al cabo de unos minutos decid&iacute; afrontar otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>Me quede parado, hab&iacute;an cajas en medio del pasillo, Lola iba de un lado para otro sin detenerse, llevaba sus mallas y una camiseta corta, pod&iacute;a ver aquel maravilloso ombligo que tantas veces me hab&iacute;a perdido en &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; haces Lola? -Dije una vez que vi fotos y objetos en aquellas cajas.<\/p>\n<p>&#8211; Me voy Carlos.- Dijo deteni&eacute;ndose.- Creo que ser&aacute; mejor que nos demos un tiempo.- Su voz estaba rota.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; quieres decir?- Sab&iacute;a perfectamente lo que quer&iacute;a decir; me abandonaba.<\/p>\n<p>&#8211; Carlos&#8230; me voy, no puedo m&aacute;s&#8230; lo intent&eacute; con todas mis fuerzas.<\/p>\n<p>&#8211; Podemos hablarlo.- Dije sujet&aacute;ndola por la cintura, coloqu&eacute; mi cuerpo delante de ella oblig&aacute;ndola a mirarme a los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; No&#8230; Creo que es mejor darnos tiempo y reflexionar, necesito mi espacio para pensar si de verdad sigo queri&eacute;ndote, y aqu&iacute; me es imposible&#8230; tanto t&uacute; como yo lo sabemos.- Su voz temblaba, mientras que sus ojos se hac&iacute;an los huidizos.<\/p>\n<p>Lola bes&oacute; dulcemente mis labios, intent&eacute; aferrarme pero ella se separ&oacute; de m&iacute; si darme tiempo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde iras?<\/p>\n<p>&#8211; Estar&eacute; en casa de Cristina, luego&#8230; no se ya ver&eacute;.- Ese &quot;ya ver&eacute;&quot; me hel&oacute; la sangre, &quot;ya ver&eacute; &quot;&iquest;qu&eacute; significaba?- Viene a buscarme en dos horas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tan pronto?, yo podr&iacute;a haberte llevado.<\/p>\n<p>&#8211; Es mejor as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me llamar&aacute;s? &#8211; no me di cuenta que la estaba perdiendo, que ese d&iacute;a ser&iacute;a el &uacute;ltimo que la viera salir de casa.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que acabar de meter algunas cosas.- Dijo sin contestar mi pregunta.- Cristina llegar&aacute; pronto y a&uacute;n me queda por empaquetar.<\/p>\n<p>Creo que fueron las dos horas m&aacute;s cortas de mi vida, cada vez que met&iacute;a una prenda en la maleta era como si se llevar&aacute; un trozo de mi vida, unos pantalones negros de vestir que compramos juntos el a&ntilde;o anterior, una camiseta comprada en Ibiza hac&iacute;a dos a&ntilde;os, la cual se pon&iacute;a muchas noches para calentarme, era tan corta que sus pechos asomaban por debajo haciendo que me pusiera a mil, ve&iacute;a como Lola intentaba no llorar mientras met&iacute;a sus cosas, le era tan dif&iacute;cil como a m&iacute;, eran diez a&ntilde;os los que estaba guardando, diez a&ntilde;os de una vida compartida.<\/p>\n<p>&#8211; Hola Carlos.- Cristina entr&oacute; en casa con cara de circunstancia, sabiendo que era un momento dif&iacute;cil, nos conoc&iacute;amos bien, Cristina era la mejor amiga de Lola, hab&iacute;an estudiado en la misma universidad, Cristina ejerc&iacute;a de abogada en una ONG, su car&aacute;cter siempre fue liberal, siendo una activista de derechos humanos, pelirroja y una cara inundada de pecas acompa&ntilde;ado de dos maravillosos pechos, incluso m&aacute;s grandes que los de Lola, siempre sonriente a pesar de las desgracias que ve&iacute;a todos los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Les ayud&eacute; a cargar el viejo todoterreno de Cristina mientras Lola intentaba esquivar mis ojos; lleg&oacute; el momento de la partida.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me llamar&aacute;s?- Volv&iacute; a preguntar luchando con el nudo de mi garganta.<\/p>\n<p>&#8211; Ya hablaremos Carlos. -Dijo a trav&eacute;s de la ventanilla.<\/p>\n<p>Cuando perd&iacute; de vista el todo terreno me invadi&oacute; el miedo, no sab&iacute;a lo que era estar sin ella hasta ese momento.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a casa sinti&eacute;ndome solo, los cajones del armario estaban vac&iacute;os, tres fotos que siempre estaban en el tocador hab&iacute;an desaparecido en alguna de aquellas cajas, me tumb&eacute; en la cama sintiendo las l&aacute;grimas correr por mis mejillas.<\/p>\n<p>La primera semana despu&eacute;s que Lola abandon&oacute; la casa pas&oacute; entre pensamientos de culpa, comenc&eacute; a trabajar cosa que me ayud&oacute;, hac&iacute;a que mi mente se distrajera, aunque no dejaba de mirar el m&oacute;vil cada dos por tres, deseaba encontrar una llamada perdida o un mensaje, cualquier cosa.<\/p>\n<p>Llego el mes sin noticias de Lola, dos o tres veces estuve por ser yo el que llamara, pero Lola hab&iacute;a dicho que nos ten&iacute;amos que dar tiempo as&iacute; que me convenc&iacute;a a m&iacute; mismo de desistir en llamar, aunque esa situaci&oacute;n me estaba matando, cada d&iacute;a beb&iacute;a m&aacute;s, y lo peor era que pr&aacute;cticamente no com&iacute;a, alg&uacute;n que otro bocadillo era mi men&uacute; diario.<\/p>\n<p>Un domingo llam&oacute; mi hermana Helena, estuve a punto de no cogerlo, me daba miedo enfrentarme al hecho de tener que explicar lo sucedido por Lola, pero decid&iacute; avanzar.<\/p>\n<p>&#8211; Hola hermano &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Bien y vosotros.- El tono de mi voz no pas&oacute; desapercibido para ella.<\/p>\n<p>&#8211; Se lo vuestro Carlos y lo siento mucho.- Helena era muy amiga de Lola, a veces cre&iacute;a que las hermanas eran ellas, seguramente habr&iacute;an hablado.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&#8230; si&#8230; no se Helena&#8230; -No sab&iacute;a qu&eacute; decir, hablar con alguien de nosotros no resultaba f&aacute;cil, me ven&iacute;an un torrente de emociones que hac&iacute;an que me ahogara.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes que ser fuerte, no te hundas y t&oacute;malo como una oportunidad para pensar y recapacitar.- Incluso mi hermana me acusaba de ser yo el culpable.- Xavier se junta este s&aacute;bado con sus amigos, me ha dicho que podr&iacute;as ir con ellos para despejarte, &iquest;c&oacute;mo lo ves?<\/p>\n<p>-No se Helena, no s&eacute; si&#8230;<\/p>\n<p>-Vamos, y as&iacute; me lo vigilas.- Dijo con tono cari&ntilde;oso. -Hazme el favor, le digo que pasen a buscarte &iquest;s&iacute;?<\/p>\n<p>-Helena&#8230; no s&eacute;. -No sab&iacute;a c&oacute;mo salir de aquella conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Estate preparado sobre las diez.- No se dio por vencida.- Te quiero Carlos. -Dijo despu&eacute;s de un inc&oacute;modo silencio.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n Helena.- Eso es lo que tiene la familia, me di cuenta que despu&eacute;s de haberles hecho da&ntilde;o con mis comportamiento segu&iacute;an a mi lado.<\/p>\n<p>A las diez son&oacute; el timbre de casa, cog&iacute; una fina americana y sal&iacute; por la puerta despu&eacute;s de haberme asegurado que la bater&iacute;a de mi m&oacute;vil estaba completa, Xavier y yo no es que fu&eacute;ramos muy amigos pero lo suficiente para entendernos sin hablar, al salir de casa me estaba esperando de pie fumando un cigarro, yo hac&iacute;a dos a&ntilde;os que no fumaba pero no me molestaba el humo del tabaco.<\/p>\n<p>-Hola Carlos. -Dijo al verme.- Siento lo de&#8230; ya sabes.- Se le notaba que no sab&iacute;a c&oacute;mo afrontar la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-No te preocupes Xavier, gracias &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n tus amigos? -Dije comprobando que ven&iacute;a solo.<\/p>\n<p>-He quedado con ellos en un bar.- Dijo lanzando su colilla.- Vamos sube que si no estos est&aacute;n borrachos cuando lleguemos.<\/p>\n<p>Durante el trayecto permanecimos callados, Xavier no sab&iacute;a qu&eacute; decir, seguramente mi hermana le hab&iacute;a obligado a recogerme como si fuera un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, fuimos hasta el barrio g&oacute;tico, cosa que hizo el aparcar una misi&oacute;n imposible, el g&oacute;tico es un laberinto de calles estrechas que la mayor&iacute;a son peatonales con lo cual nos desplazamos hasta pr&aacute;cticamente el paseo mar&iacute;timo, all&iacute; no se lo pens&oacute; dos veces y lo aparc&oacute; en un parking al lado de la playa.<\/p>\n<p>-No s&eacute; qu&eacute; decir Carlos&#8230;- Dijo Xavier una vez salimos a la calle.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo, yo soy el que me tengo que disculpar, creo que me pas&eacute; de la raya.- Dije d&aacute;ndole una palmada en la espalda. -Bueno &iquest;y qui&eacute;nes son tus amigos? -Intente romper el hielo.<\/p>\n<p>-Pedro y Manuel, los dos se&#8230; &#8211; Se qued&oacute; cortado.<\/p>\n<p>-&iquest;Separados? -Acab&eacute; la frase.<\/p>\n<p>-Te juro que no es lo que parece, los conozco desde el colegio y ha dado la casualidad.- El pobre se hab&iacute;a metido en un jard&iacute;n y no sab&iacute;a c&oacute;mo salir.<\/p>\n<p>-Tranquilo.- Dije sonriendo falsamente.- no pasa nada, adem&aacute;s no nos hemos separado, simplemente nos hemos dado un poco de espacio.- Eso era lo que me dec&iacute;a todo el tiempo &quot;solo un poco de espacio&quot;.<\/p>\n<p>A medida que nos metemos en el G&oacute;tico me envolv&iacute;an los recuerdos, Lola y yo sol&iacute;amos pasear por ese barrio, ella siempre dec&iacute;a que la transportaba a la Edad Media, sus calles, fachadas y p&oacute;rticos hac&iacute;an que te sintieras viajar en el tiempo, muchas noches de verano sol&iacute;amos acudir al Timbalet, un bar de copas que dispon&iacute;a de una terraza interior, sobre el suelo pon&iacute;an alfombras con un mar de cojines, pod&iacute;as pasarte horas enteras oyendo Jazz, horas enteras&#8230; horas enteras&#8230; en aquel momento hubiera dado cualquier cosa por diez minutos con ella, me parec&iacute;a una pesadilla caminar por aquellas calles sin ella, en cada rinc&oacute;n de la calle, amagada en la oscuridad, esperaba que apareciera de entre las sombras; me sonriera y volvi&eacute;ramos a casa cogidos de la mano, pero en vez de eso solo encontr&eacute; un vac&iacute;o que amenazaba con estrangularme.<\/p>\n<p>Algunas noches despu&eacute;s de salir del Timbalet algo bebidos and&aacute;bamos abrazados sinti&eacute;ndonos como si fu&eacute;ramos uno, Lola le excitaba aquellas calles llenas de recovecos, lugares escondidos donde nos dej&aacute;bamos ir, alguna vez alguna pareja hab&iacute;a tenido la misma idea descubri&eacute;ndonos semidesnudos, en esas situaciones no se cortaba e incluso creo que la sub&iacute;a de tono, despu&eacute;s nos &iacute;bamos riendo de la cara que hab&iacute;an puesto los tortolitos al descubrirnos, en aquel momento sent&iacute;a como si alguien me estuviera apretando el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Xavier guiaba la marcha sin decir nada, sent&iacute; un vuelco en el coraz&oacute;n al pasar por delante del Timbalet, inconscientemente mir&eacute; hacia el interior, la estaba buscando, por un momento cre&iacute; que pod&iacute;a estar all&iacute;, la barra del bar estaba completa, tambi&eacute;n pod&iacute;a estar en la terraza, pero era imposible Lola jam&aacute;s ir&iacute;a a ese lugar sin mi, era nuestro templo, no era posible&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Eran las siete de la tarde, el sol comenzaba a caer alargando las sombras de los edificios, las mesas de alrededor hab&iacute;an cambiado varias veces de ocupantes, parec&iacute;a un poco m&aacute;s relajada pero siempre en guardia. &#8211; Jam&aacute;s me dijiste lo que sucedi&oacute; aquella noche.- Dije sin mirarla directamente, sab&iacute;a que era volver a azuzar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19644,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32047","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19644"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32047"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32047\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}