{"id":32065,"date":"2021-10-20T22:00:00","date_gmt":"2021-10-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-20T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-20T22:00:00","slug":"mia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mia\/","title":{"rendered":"M\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32065\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Y mientras a&uacute;n procesabas todo lo que estabas viviendo, el calor de tu cuerpo dejaba entre ver que la excitaci&oacute;n era parte de tu atuendo, te notaba distinta, despreocupada, inspirada y por momentos sin miedos, s&oacute;lo eras t&uacute;&#8230; S&iacute;&#8230; t&uacute;, disfrutando de lo nuevo, la que ante mis ojos se desnudaba, esa mujer que empezaba a descubrirse y que llenaba su cabeza de pensamiento obscenos, que esperaba atenta mis pasos para soltar el freno, que bailaba al ritmo de aquella danza, la misma que decid&iacute; que nos envolviera para aquel momento; me dejaste tomar el control de nuestros cuerpos, te di una peque&ntilde;a muestra de lo que trataba mi atrevimiento, te mostr&eacute; el olor del cuero que desde ese momento envolver&iacute;a tu cuerpo, un olor muy distinto al que acostumbraban tus recuerdos; me deleite viendo como ibas saciando poco a poco tus deseos, esos que nacieron en la oscuridad de tus pensamientos, s&eacute; que mucho de lo que viviste aquella noche, en alg&uacute;n momento fueron parte de las fantas&iacute;as de una mente sin recuerdos, pero que gritaban en silencio, en lo m&aacute;s profundo de tus anhelos.<\/p>\n<p>S&eacute; que no quer&iacute;as que me detuviera, sent&iacute; tu gozo cuando por primera vez tus pezones fueron v&iacute;ctimas de mi demencia, con aquellas pinzas que te entregaron dolor y placer, mi lengua solo era anestesia, una muy dulce pero tibia al final de cuentas, que recorr&iacute;a tus senos mientras de a poco perd&iacute;as la inocencia; tambi&eacute;n record&eacute; el sabor que prob&eacute; desde tu entrepierna, era intenso y no daba tregua, desbordabas en humedad y mi instinto animal me obligaba a beberla, decid&iacute; tomar la pinza que castigaba una de tus tetas, para atrapar con destreza tu cl&iacute;toris inflamado producto de como mis dedos lo apretaban sin clemencia, esbozaste un gemido cuando la pinza logro acomodarse en su alberca, te extasiaste al sentir como envolv&iacute;a tu carne sin ninguna gentileza, el brillo y la inflamaci&oacute;n de tu piel al descubierto, no eran m&aacute;s, que una invitaci&oacute;n a seguir lamiendo.<\/p>\n<p>Te ped&iacute; que te voltearas y te pusieras sobre tus brazos y piernas, observe por unos segundos y vi como en tu vagina a&uacute;n se sosten&iacute;a la pezonera, que segu&iacute;a haciendo su trabajo sin perder la firmeza, te ped&iacute; que abrieras lo m&aacute;s posibles tus piernas, quer&iacute;a observarte por completo y tal fue tu obediencia, que me mostraste incluso m&aacute;s de lo que mi cabeza esperaba como recompensa, fue en ese momento que tom&eacute; el l&aacute;tigo de tiras, y empec&eacute; a recorrer tu culo y tus piernas, lo deslice suavemente para que lo sintieras, empec&eacute; de a poco a castigar tu piel, tu alma y tu inocencia, con golpes que te calentaban m&aacute;s que cualquiera caricias que albergaras en tu cabeza, tus exclamaciones dejaban claro que el dolor se hacia tu amigo, apreciabas el ardor de tu piel con tus labios mordidos, quer&iacute;as m&aacute;s, lo expresaba en tu forma, en tu piel erizada y en tus gemidos, castigue con fuerza diferentes lugares de tu carne, y tal fue tu regocijo, que en ese momento mis ojos presenciaron como la cama se humedec&iacute;a de tus l&iacute;quidos, aquellos que de tu interior emanaban, estabas ardiendo, estabas en llamas, jam&aacute;s te hab&iacute;a visto a ese nivel excitada, el hilo transparente que un&iacute;a a tu cuerpo a la cama, era constante y en ning&uacute;n punto se cortaba.<\/p>\n<p>Realmente me di cuenta cuanto me deseabas, a m&iacute;, a m&iacute; locura, a mis juegos y a m&iacute; alma, luego de extasiarme durante algunos segundos disfrutando de tu calentura, segu&iacute; castigando tu cuerpo sin ning&uacute;n tipo de censura, azote tus nalgas, tus piernas y tu espalda, con golpes que se matizaban entre lo suave y lo rudo, el roce del cuero sobre tu piel inflamada, no era m&aacute;s que otro aliciente que te inspiraba a seguir mostrando que hab&iacute;as entendido, de que trataba mi juego y qu&eacute; har&iacute;as tu parte para hacerme sentir complacido, eras due&ntilde;a de una templanza admirable y una sangre caliente digna del animal salvaje que despertaste conmigo, estoy seguro que Afrodita debi&oacute; celebrarte con j&uacute;bilo aquella noche en el olimpo, tambi&eacute;n sab&iacute;a que era imposible que volvieras a ser la misma que atraves&oacute; conmigo esa puerta antes de desvestirnos.<\/p>\n<p>Decid&iacute; continuar con el castigo, tu vagina y tu ano fueron mis pr&oacute;ximos objetivos, les di golpes firmes para que supieran quien era su amo, a pesar de eso, te mantuviste firme y el brillo de tu vagina mojada me invitaban a seguir desencadenando mis locuras m&aacute;s acaloradas; te volte&eacute; y sobre la cama te tire, tus mejillas estaban rojas de tanto placer, me dec&iacute;an que el nivel de excitaci&oacute;n sub&iacute;a cada vez, no aguante mucho tiempo antes de que mi pene estuviera cerca de tu piel, todo lo vivido por esa noche me ten&iacute;a exaltado de placer, y fue as&iacute; como te saqu&eacute; el antifaz, para mirarnos fijos mientras de a poco penetraba en tu humedad, fueron pocos movimientos antes de que lograr&aacute;s acabar, con un gemido estruendoso que me hizo notar, que aquella noche la recordar&aacute;s como algo especial, porque te hice tan m&iacute;a, como ni t&uacute; te lo pod&iacute;as imaginar.<\/p>\n<p><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_bodytext_211016_102609_197.sdocx--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Y mientras a&uacute;n procesabas todo lo que estabas viviendo, el calor de tu cuerpo dejaba entre ver que la excitaci&oacute;n era parte de tu atuendo, te notaba distinta, despreocupada, inspirada y por momentos sin miedos, s&oacute;lo eras t&uacute;&#8230; S&iacute;&#8230; t&uacute;, disfrutando de lo nuevo, la que ante mis ojos se desnudaba, esa mujer que empezaba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19714,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32065","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19714"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32065"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32065\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}