{"id":32073,"date":"2021-10-20T22:00:00","date_gmt":"2021-10-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-20T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-20T22:00:00","slug":"a-veces-sin-buscar-se-encuentra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/a-veces-sin-buscar-se-encuentra\/","title":{"rendered":"A veces&#8230; sin buscar, se encuentra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32073\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un d&iacute;a, como tantos otros, navegaba por esas p&aacute;ginas donde la gente se busca y donde, usualmente, se encuentran.<\/p>\n<p>De repente, me encontr&eacute; chateando con alguien interesante, con la esperanza de chocarme con una historia que me haga sentir vivo, que me saque de la rutina de todos los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Pas&eacute; mi foto -la mejor que tengo en mi computadora- sin demasiadas expectativas.<\/p>\n<p>Me llam&oacute; la atenci&oacute;n por la forma que ten&iacute;a de escribir acerca de ella misma, no s&eacute; c&oacute;mo explicarlo, pero era espont&aacute;nea y jovial. Sin embargo, dec&iacute;a tener veinte a&ntilde;os m&aacute;s que yo.<\/p>\n<p>Me pregunt&eacute; si ser&iacute;a un error, y me puse a charlar exclusivamente con ella.<\/p>\n<p>Lucrecia segu&iacute;a charlando, y segu&iacute;a levantando todas las barreras. Frente a la duda, la pregunta m&aacute;gica &quot;y por qu&eacute; no?&quot;, hay alguna raz&oacute;n para no encontrarnos?<\/p>\n<p>Todo fue rapid&iacute;simo. Nos intercambiamos tel&eacute;fonos, y seguimos por el whatsapp.<\/p>\n<p>La charla all&iacute; era m&aacute;s fluida. Siempre me gust&oacute; hablar con mujeres grandes: no tienen demasiadas dudas, ya saben lo que quieren, pero por sobre todas las cosas, tienen muy claro lo que no quieren. En esa primera charla, era tarde, y le dije &ldquo;venite&rdquo; y respondi&oacute; con evasivas, que sin ser un &ldquo;no, est&aacute;s loco&rdquo;, me dej&oacute; muy claro que a&uacute;n no era el momento.<\/p>\n<p>Sin embargo, al otro d&iacute;a volvimos a coincidir en el mensajero, y not&eacute; en su forma de escribir cierto rodeo como quien quiere decir algo, pero quiere ser suave, llev&aacute;ndome sobre el tema&#8230; as&iacute; que acort&eacute; el camino y pregunt&eacute; &ldquo;quer&eacute;s que vaya?&rdquo;, dale, me dijo&#8230; All&iacute; comenz&oacute; a funcionar mi cerebro a mil&#8230; ella se encontraba a sesenta kil&oacute;metros de mi ciudad, era media tarde, deb&iacute;a resolver tres o cuatro &ldquo;problemas&rdquo; para tener hasta la noche libre, pero nada fue obst&aacute;culo&#8230;<\/p>\n<p>El viaje fue largo, largu&iacute;simo&#8230; las preguntas m&aacute;s repetidas eran&#8230; y si no viene?, y si la foto tiene treinta a&ntilde;os? Y si me roban?, pero ya era tarde para esas cuestiones&#8230; lo m&aacute;s probable es que nos encontremos, nos gustemos, y nos mimemos un poco, me tranquilizaba.<\/p>\n<p>Llam&eacute; por tel&eacute;fono &ndash;ten&iacute;a su celular- y estaba ocupado. Me met&iacute; en un caf&eacute;, y tampoco estaba all&iacute;. Volv&iacute; a llamar, y ahora s&iacute; me contest&oacute; una voz amigable que me dec&iacute;a&#8230; &ldquo;vos est&aacute;s en la galer&iacute;a?, por qu&eacute; no levant&aacute;s la mirada hacia la calle?&rdquo;. All&iacute; la pude ver: una hermosa mujer salud&aacute;ndome, con una amplia sonrisa, y acus&aacute;ndome de ansioso, me estaba esperando y nos hab&iacute;amos desencontrado unos minutos.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a calor e ingresamos a un bar&#8230; me ped&iacute; una gaseosa con lim&oacute;n, y comenzamos a charlar, a mostrarnos los gustos, a simpatizarnos&#8230; me gustaba mucho, no s&oacute;lo f&iacute;sicamente (es bajita, delgada, bien proporcionada, lleva muy bien sus a&ntilde;os, con hidalgu&iacute;a), sino que adem&aacute;s, me gustaba la &ldquo;onda&rdquo; que se daba entre los dos, as&iacute; que despu&eacute;s de unos minutos de charla, la tom&eacute; de la mano y le dije muy claramente &ldquo;mir&aacute;, si seguimos charlando, nos vamos a hacer amigos, y yo no quiero eso, vine a buscar otra cosa&rdquo;. Se rio, y me re&iacute;, pero ambos sab&iacute;amos que estaba hablando en serio. As&iacute; que pagamos la cuenta, y se subi&oacute; a mi autom&oacute;vil.<\/p>\n<p>Ella intent&oacute; explicarme que ten&iacute;a un compromiso en un par de horas, y yo le dije que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema, que en alguna otra oportunidad podr&iacute;amos encontrarnos&#8230; pero sin embargo mis manos no estaban muy de acuerdo con mis dichos, y le tom&eacute; la cara y le bes&eacute; los labios, en un beso que fue muy bien correspondido.<\/p>\n<p>Me dijo que no buscaba sexo&#8230; que estaba buscando un compa&ntilde;ero, y estacion&eacute; mi auto al borde de la ruta&#8230; y la bes&eacute; con pasi&oacute;n, y me bes&oacute; con pasi&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Su mente, intuyo, era un infierno, entre entregarse y mantenerse en su negativa&#8230; pero cuando mi mano roz&oacute; su pecho, un gemido sali&oacute; de sus labios.<\/p>\n<p>Est&uacute;pido de m&iacute;, reci&eacute;n all&iacute; comprend&iacute; que Lucrecia deseaba ser acariciada, tanto como yo lo deseaba, y sus negativas l&oacute;gicas, eran porque no me conoc&iacute;a, porque hac&iacute;a quince minutos que me hab&iacute;a visto por primera vez, pero su cuerpo vibraba, y su piel ard&iacute;a&#8230; hasta que me dijo que siguiera el camino, y me llev&oacute; a un bosque, y entre dos &aacute;rboles enormes, estacionamos el auto.<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos mucho de la situaci&oacute;n, porque parec&iacute;amos dos adolescentes, en salida con auto robado a los padres, y en &ldquo;villa cari&ntilde;o&rdquo;, pero nos dese&aacute;bamos, y comenc&eacute; a acariciarla y a besarla, y comenz&oacute; a corresponderme&#8230; mis dedos frotaban su cl&iacute;toris, y su cuerpo se retorc&iacute;a de placer&#8230; las ropas desordenadas, mi mano acarici&aacute;ndola por completo, y mis dedos recibiendo la humedad de sus jugos, de sus mieles&#8230; mi boca recorr&iacute;a su boca, y mis dedos &ndash;primero uno, despu&eacute;s dos- penetr&aacute;ndola dulcemente, sin prisas.<\/p>\n<p>Sus gemidos iban en aumento, y mis caricias no dejaban de ser lentas, acompasadas, cuando su cuerpo se tens&oacute; todo, y su cara se transfigur&oacute;, en un gesto que no dejaba dudas: un suave orgasmo &ndash;acompa&ntilde;ado con un largo y dulce gemido- estaba recorriendo su cuerpo.<\/p>\n<p>Reci&eacute;n en ese momento, comenz&oacute; a acariciarme, y fue reci&eacute;n all&iacute; cuando comenc&eacute; a quitarle sus ropas&#8230; el sol ca&iacute;a, y la oscuridad estaba de nuestro lado, c&oacute;mplice, cuando nos pasamos al asiento de atr&aacute;s del autom&oacute;vil.<\/p>\n<p>Lucrecia se sent&oacute; arriba m&iacute;o&#8230; tom&oacute; mi miembro con su mano &ndash;estaba dur&iacute;simo y deseoso- y se lo apoy&oacute; en su abertura&#8230; dej&aacute;ndose caer dulcemente&#8230; apoy&oacute; sus manos en mis hombros, y comenz&oacute; a moverse r&iacute;tmicamente, empezando otra vez a gemir, disfrut&aacute;ndome cada palmo de mi piel&#8230;<\/p>\n<p>Saboreaba sus pechos en mi boca&#8230; mientras mis manos tomaban sus nalgas y las atra&iacute;a hasta m&iacute;&#8230; cuando me dijo algo al o&iacute;do, al sentir que mis dedos se acercaban a su culito: &ldquo;haceme lo que quieras&rdquo;&#8230;<\/p>\n<p>Hasta ese momento, estaba gozando de su cuerpo&#8230; sintiendo sensaciones ricas y sabrosas, pero sobre todo, gozando del placer que estaba d&aacute;ndole&#8230; estall&oacute; en sensaciones dos o tres veces m&aacute;s&#8230; cada vez con m&aacute;s gemidos, cada vez con m&aacute;s gritos&#8230; cada vez, con sus dedos recorriendo mi espalda&#8230;<\/p>\n<p>La tom&eacute; de la cintura&#8230; apoy&eacute; su espalda en el asiento&#8230; y comenc&eacute; a moverme con furia.<\/p>\n<p>Entraba y sal&iacute;a, sin detenerme&#8230; y cada movimiento m&iacute;o era acompa&ntilde;ado por gemidos y movimientos suyos&#8230; cada golpe de mi pelvis sobre su cuerpo, era acompa&ntilde;ado por una sonrisa joven, una llamarada de mujer, que cuando hace el amor rejuvenece treinta a&ntilde;os&#8230; y un nuevo orgasmo, con mis movimientos, cada vez m&aacute;s violentos, cada vez con m&aacute;s furia&#8230; hasta que apoy&oacute; sus manos en mis nalgas&#8230;<\/p>\n<p>Sent&iacute; un fuego que me recorr&iacute;a la espalda&#8230; una sensaci&oacute;n agradable, como de morir un poquito&#8230; el mundo se detuvo en un segundo infinito&#8230; me retir&eacute; de su interior, y tom&eacute; mi miembro con la mano&#8230; mi esperma cay&oacute; sobre su piel&#8230; y rio con ganas, con muchas ganas, de que vuelva a ocurrir, de volver a encontrarnos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Un d&iacute;a, como tantos otros, navegaba por esas p&aacute;ginas donde la gente se busca y donde, usualmente, se encuentran. De repente, me encontr&eacute; chateando con alguien interesante, con la esperanza de chocarme con una historia que me haga sentir vivo, que me saque de la rutina de todos los d&iacute;as. Pas&eacute; mi foto -la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19717,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32073","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19717"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32073"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32073\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}