{"id":32101,"date":"2021-10-21T22:00:00","date_gmt":"2021-10-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-21T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-21T22:00:00","slug":"la-senora-que-hace-el-aseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-senora-que-hace-el-aseo\/","title":{"rendered":"La se\u00f1ora que hace el aseo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32101\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi amigo Cornelio ya nos hab&iacute;a contado, tangencialmente, que a veces cog&iacute;a con su f&aacute;mula, quien ya tiene cuatro a&ntilde;os trabajando para &eacute;l.&nbsp; Una de las veces que est&aacute;bamos tomando varios amigos en su casa, a ra&iacute;z de que uno de los amigos coment&oacute; al salir del ba&ntilde;o. &ldquo;&iexcl;Pinche Cornelio, me apantallas! tu ba&ntilde;o y toda la casa est&aacute; muy limpia, &iquest;a qu&eacute; hora lo haces si vives solo?&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;En primer lugar, procuro no ensuciar tanto, y, aunque me encabrone mucho, tolero que algunos cuates vomiten cuando se emborrachan de m&aacute;s, como t&uacute; sabes&hellip; &ndash;contest&oacute; en clara alusi&oacute;n de que alguna vez eso ocurri&oacute; con quien le hab&iacute;a hecho la pregunta&ndash; En segundo lugar, tengo una gata muy diligente que hace el aseo.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, es gata de dos usos: es su sirvienta y su puta &ndash;se apur&oacute; a decir otro compa&ntilde;ero, recordando que alguna vez Cornelio hac&iacute;a comentarios sobre ello.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ay, g&uuml;ey! Si est&aacute; buena preg&uacute;ntale si puede &ldquo;dobletear&rdquo; &ndash;exigi&oacute; otro&ndash;, o dile que si tiene una hermana interesada en conseguir chamba &ndash;insisti&oacute;, y todos re&iacute;mos, a lo que siguieron frases consecutivas &ldquo;O dos hermanas&rdquo;; &ldquo;&iexcl;O tres, yo tambi&eacute;n quiero una as&iacute;!&rdquo; que provocaron carcajadas.<\/p>\n<p>&ndash;No, ya en serio, cu&eacute;ntanos c&oacute;mo es, c&oacute;mo la conseguiste y sobre todo, c&oacute;mo la convenciste &ndash;solicit&eacute; y siguieron las peticiones, cargadas de curiosidad y de morbo, pero con tono de seriedad.<\/p>\n<p>Cornelio, quien ya unas veces hab&iacute;a dejado ver que a veces cog&iacute;a con su sirvienta, acept&oacute; contarnos, pero nos ped&iacute;a discreci&oacute;n para que nada saliera de all&iacute;. Va el relato de c&oacute;mo ocurri&oacute;, pero en boca de Cornelio.<\/p>\n<p>Cuando me divorci&eacute; de Stella, consegu&iacute; un pr&eacute;stamo para comprar un departamento que encontr&eacute; como oferta entre los desahucios que hac&iacute;a una inmobiliaria a la que le trabajamos en la compa&ntilde;&iacute;a, y lo apart&eacute; para m&iacute;, evitando que saliera a remate y reitero: que conste que nada debe salir de esta casa, pues me puede afectar, y tambi&eacute;n a la muchacha que trabaja aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Pronto me hice cliente de una lavander&iacute;a y de una planchadur&iacute;a cercanas. En ellas pregunt&eacute; si conoc&iacute;an a una persona de confianza que quisiera hacerme el aseo de la casa dos o tres d&iacute;as a la semana. En &eacute;ste &uacute;ltimo negocio, atendido por una se&ntilde;ora muy agradable con la que de inmediato hab&iacute;a hecho migas cuando me mud&eacute;, me dijo &ldquo;No, pero d&eacute;jeme preguntarle a Rosi&rdquo;, su empleada.<\/p>\n<p>&ndash;Oye, Rosi, &iquest;tu hermana Mary ya encontr&oacute; el trabajo que buscaba? &ndash;grit&oacute; al abrir la puerta de la zona de trabajo.<\/p>\n<p>&ndash;No s&eacute;, se&ntilde;ora, pues s&oacute;lo quiere trabajar poco tiempo para atender a su familia. Quiz&aacute; no lo vaya a conseguir &ndash;alcanc&eacute; a escuchar.<\/p>\n<p>&ndash;A ver, ven y cu&eacute;ntale al se&ntilde;or las condiciones que ella pide.<\/p>\n<p>La empleada sali&oacute; a la recepci&oacute;n de clientes y me cont&oacute; qu&eacute; era lo que su hermana requer&iacute;a: llegar despu&eacute;s de dejar a su hija peque&ntilde;a en el k&iacute;nder, y salir a tiempo para recogerla. Es decir, s&oacute;lo pod&iacute;a trabajar tres horas al d&iacute;a, por eso no consegu&iacute;a trabajo. En cambio, a m&iacute; me pareci&oacute; muy adecuado a mis necesidades y le ped&iacute; los datos para contactarla. Despu&eacute;s que habl&eacute; por tel&eacute;fono con Mary, quedamos en que yo ir&iacute;a a su casa para hablar con ella. As&iacute; podr&iacute;a darme una idea de saber c&oacute;mo y d&oacute;nde viv&iacute;a: Era en una colonia cercana, en una casa de inter&eacute;s social que pagaba su &ldquo;esposo&rdquo;, y como &eacute;ste ten&iacute;a otra familia s&oacute;lo iba a verla eventualmente para darle el gasto (y supongo que un poco de amor), pero que ese dinero no le alcanzaba, por ello necesitaba el trabajo.<\/p>\n<p>Mary se embaraz&oacute; joven y en ese entonces ten&iacute;a alrededor de 26 a&ntilde;os. Su complexi&oacute;n tend&iacute;a a la gordura, pero diariamente caminaba y corr&iacute;a durante una hora para no subir de peso. No era muy agraciada con su rostro, m&aacute;s all&aacute; de lo que la edad le regalaba, pero ten&iacute;a unas tetas normales, copa B, y en sus nalgas estaba su mejor atractivo. Cuando la vi no me emocion&eacute; ni me interes&eacute; en m&aacute;s, se trataba de una relaci&oacute;n laboral.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, Mary quer&iacute;a que sus dos hijos, el mayor ya en primaria, siguieran estudiando m&aacute;s all&aacute; de la secundaria que era la educaci&oacute;n que ella ten&iacute;a y sab&iacute;a que su presencia en la casa era importante para lograrlo. Me pareci&oacute; muy franca y con gran visi&oacute;n sobre lo que deseaba para sus cr&iacute;os, ello me cautiv&oacute;, y comenz&oacute; a trabajar conmigo. Yo le pagaba el equivalente, por hora trabajada, lo mismo que un profesor cobraba para regularizar alumnos en clases particulares. Muy poco, vi&eacute;ndolo como profesor, pero mucho si lo viera una sirvienta, por lo que ella qued&oacute; encantada con mi propuesta y desde entonces me hace el quehacer. Incluso pronto le di llave para entrar y quitarme la molestia de estar presente cuando llegaba y cuando se iba.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n llegu&eacute; a caerle bien porque en Navidad y el d&iacute;a del ni&ntilde;o no faltaba que yo adquiriera regalos para sus hijos, adem&aacute;s de que peri&oacute;dicamente les regalaba libros que compraba exprofeso para cuando los tra&iacute;a al departamento, en vacaciones escolares porque Mary no pod&iacute;a dejarlos solos en su casa. Yo le aumentaba el sueldo cuando a m&iacute; me lo aumentaban, y, salvo el seguro social, yo le pagaba las dem&aacute;s prestaciones que marca la ley. Eso le gener&oacute; fidelidad a su trabajo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de trabajar conmigo, vino la pandemia. La mand&eacute; a confinarse a su casa y le ped&iacute; que siguiera todas las indicaciones que la Secretar&iacute;a de Salud marcaba y le pagaba el mes por adelantado, hasta que ella asegur&oacute; que s&iacute; pod&iacute;a continuar con el trabajo. Sin embargo, para asegurarme de que se expusieran lo menos posible, yo iba a recogerlos cuando una de sus hermanas no se pod&iacute;a quedar con los ni&ntilde;os.<\/p>\n<p>Como hay varios d&iacute;as en los que no voy a trabajar a la oficina, por cuestiones de la pandemia, coincid&iacute; varias veces con las ma&ntilde;anas de alguno de los dos d&iacute;as que Mary hac&iacute;a el quehacer de mi casa. Comenzamos a platicar, principalmente de las ocupaciones de sus hermanos y lo que ella esperaba para su familia. Despu&eacute;s, ya con m&aacute;s confianza, me dijo que la due&ntilde;a de la planchadur&iacute;a la ten&iacute;a como empleada ante el seguro, como si ella fuera quien laborara all&iacute; para que ella y los ni&ntilde;os estuvieran asegurados, porque su hermana Rosi ya ten&iacute;a el seguro por parte de su marido.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n me enter&eacute;, por ella, que su &ldquo;esposo&rdquo; hab&iacute;a registrado con su apellido a sus hijos, responsabilidad que me caus&oacute; simpat&iacute;a por su pareja, pero nunca he sabido si &ldquo;la otra familia&rdquo; del se&ntilde;or sabe de la existencia de esta relaci&oacute;n con Mary.<\/p>\n<p>&ndash;Entonces el marido tuyo s&oacute;lo va a darte el gasto&#8230; &ndash;dije socarronamente subrayando el &ldquo;s&oacute;lo&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, aunque tambi&eacute;n se queda en la noche&hellip; &ndash;afirm&oacute; dejando impl&iacute;cita la relaci&oacute;n sexual y al continuar hablando la dej&oacute; expl&iacute;cita&ndash;, pero al segundo embarazo, ped&iacute; que me ligaran, porque no quer&iacute;a que me metiera &ldquo;otro gol&rdquo; &ndash;dijo sonriendo&ndash;. Aunque eso no se lo dije a mi marido y le sigo poniendo cond&oacute;n, como me sugiri&oacute; la doctora del seguro.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y te es suficiente con esas pocas visitas conyugales? &ndash;pregunt&eacute; al sentir las feromonas que ella desplegaba.<\/p>\n<p>&ndash;Pues con eso debo conformarme, porque si ando con otro me quedo sin su apoyo econ&oacute;mico &ndash;confes&oacute; sonroj&aacute;ndose.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, eso est&aacute; bien pensado &ndash;asent&iacute;&ndash;, pero &iquest;lo har&iacute;as si &eacute;l no se diera cuenta? &ndash;pregunt&eacute; pasando el dorso de mi mano sobre la suya.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ay, ya tengo que ir con mis hijos! &ndash;exclam&oacute; retir&aacute;ndose de inmediato y tom&oacute; su bolso para marcharse &ndash;, es que mi hermana tiene que atender un asunto y me pidi&oacute; que llegara a tiempo. Adi&oacute;s.<\/p>\n<p>Al retirarse de improviso, me dej&oacute; sin saber si se hab&iacute;a molestado o si podr&iacute;a haber algo m&aacute;s y simplemente hab&iacute;a coincidido con la hora de su partida. A las dos semanas volvimos a coincidir, sin sus hijos, y quise salir de la duda.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Me dejas tomarte una foto para estrenar mi c&aacute;mara? &ndash;le pregunt&eacute;, mostr&aacute;ndole la c&aacute;mara que hab&iacute;a adquirido cuando la luz del piloto avis&oacute; que la bater&iacute;a estaba cargada.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, pero &iquest;por qu&eacute; conmigo y no con una de las amigas que a veces vienen a verlo? &ndash;me espet&oacute; a bocajarro.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qui&eacute;n te ha contado eso? &ndash;pregunt&eacute; suponiendo que mi vecina, la voyeur del 104, hab&iacute;a &ldquo;soltado la sopa&rdquo; y a ella se lo habr&iacute;a contado alguna de las otras dom&eacute;sticas que atend&iacute;an en el edificio.<\/p>\n<p>&ndash;Nadie, pero a veces me he encontrado algunas prendas de mujer, o en la basura de los ba&ntilde;os cosas que usan las mujeres y condones usados&hellip; &ndash;dijo en tono acusador y record&eacute; el &ldquo;esc&aacute;ndalo watergate&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ah, caray!, &iquest;ahora debo explicarte por qu&eacute; tu foto y no las de ellas? &ndash;exclam&eacute;&ndash;. A ellas se las tomo desnudas, o me las env&iacute;an como les guste que las vea, y t&uacute; nunca las podr&aacute;s ver porque s&eacute; cuidar la confidencialidad &ndash;conclu&iacute; en tono de indignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;Perd&oacute;n, no se enoje, no era mi intenci&oacute;n molestarlo &ndash;dijo en tono apenado.<\/p>\n<p>&ndash;No te preocupes, tendr&eacute; m&aacute;s cuidado cuando alguna borracha deje sus pantaletas olvidadas &ndash;dije y guard&eacute; la c&aacute;mara en el estuche donde la hab&iacute;a desempacado.<\/p>\n<p>Ella mir&oacute; con desconsuelo mi molestia y vi&eacute;ndome a los ojos, esbozando tenuemente una sonrisa me dijo.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Entonces ya no quiere tom&aacute;rmela? &ndash;pregunt&oacute; manteni&eacute;ndome la vista y poniendo su mano sobre la m&iacute;a que cerraba el estuche&ndash;, aunque no sea como se las toma a ellas&hellip; &ndash;concluy&oacute; cambiando la sonrisa por un gesto anhelante de que cambiara de opini&oacute;n, y reson&oacute; en m&iacute; la acotaci&oacute;n &uacute;ltima que hizo.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Claro, te estaba pidiendo que la encueraras! &ndash;exclam&oacute; uno de los contertulios.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, as&iacute; lo entend&iacute; y volv&iacute; a sentir el olor de mujer que quiere coger &ndash;dijo Cornelio con solemnidad.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y qu&eacute; hiciste? &ndash;exigi&oacute; otro amigo para que Cornelio continuara y todos mantuvimos un silencio atento.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; y sin dejar de verla empec&eacute; a sacar la c&aacute;mara. Ella resbal&oacute; su mano, subi&eacute;ndola por mi antebrazo y lentamente la retir&oacute; para permitirme movilidad en las manos, continu&oacute; con su mirada fija, pero volvi&oacute; a sonre&iacute;rme.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;C&oacute;mo quieres que te la tome? &ndash;pregunt&eacute; volteando a ver d&oacute;nde hab&iacute;a una iluminaci&oacute;n adecuada, pero, antes de que le aclarara si de pie o sentada, ella me contest&oacute; cambiando al tuteo y en tono gravemente cachondo:<\/p>\n<p>&ndash;Como t&uacute; quieras y las que quieras&hellip; &ndash;dijo abriendo un poco los brazos aproxim&aacute;ndose a m&iacute; y su olor de hembra me dobleg&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>La abrac&eacute; y le di un beso que ella correspondi&oacute; con cierta torpeza, pero al apretarla un poco para sentir sus tetas en mi pecho, le met&iacute; la lengua que me trenz&oacute; con la suya y las hicimos navegar en nuestras cavidades bucales, recorriendo dentadura y paladar.<\/p>\n<p>Continuamos bes&aacute;ndonos y, de las caricias tiernas, pasamos al manoseo sobre la ropa, luego bajo la vestimenta, pero pronto nos estorb&oacute; todo y nos desnudamos mutuamente. Nos fuimos a la rec&aacute;mara y comenzamos a coger; adem&aacute;s, ninguno de los dos ca&iacute;mos en cuenta que deb&iacute;amos cerrar las cortinas.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ja, ja, ja! &iexcl;Pinche agasajo que se ha de haber dado la vecina del 104!, ja, ja, ja &ndash;exclam&oacute; otro.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y las fotos&hellip;? &ndash;pregunt&oacute; alguien que &ldquo;quer&iacute;a pruebas&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;&Eacute;sas nunca las ver&aacute;n, ni las de ella ni de las otras. &iquest;Qu&eacute; tal si reconocen a alguien? No, no me gustar&iacute;a que alguno me dijera &ldquo;cu&ntilde;ado&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;Entonces, ahora te habla de t&uacute; &ndash;concluy&oacute; otro.<\/p>\n<p>&ndash;No, s&oacute;lo cuando cogemos, o intercambiamos ternuras. Ella es muy profesional&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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