{"id":32152,"date":"2021-10-23T22:00:00","date_gmt":"2021-10-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-23T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-23T22:00:00","slug":"mi-primera-vez-con-testigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primera-vez-con-testigo\/","title":{"rendered":"Mi primera vez con testigo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32152\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No es que Lupita no fuera mi amiga pero, la realidad es que yo visitaba principalmente a Carmen su hermana. Por aquellos d&iacute;as, casi todos los viernes, nos reun&iacute;amos nos tom&aacute;bamos algunas cervezas. A veces muchas. Pero era amistad pura y simple. Lupita no siempre nos acompa&ntilde;aba pero esa noche la pas&oacute; con nosotros.<\/p>\n<p>El departamento de Carmen m&aacute;s bien era peque&ntilde;o pero la &uacute;nica rec&aacute;mara era muy grande y alargada con 2 camas matrimoniales situadas a extremos de la habitaci&oacute;n. Aquella noche yo no tom&eacute; tanto pero la verdad, no me sent&iacute;a bien para conducir. Carmen debi&oacute; notar algo porque me insisti&oacute; que me quedara a dormir. No era raro que lo hiciera, porque nos ten&iacute;amos confianza. Lupita andaba particularmente alegre y euf&oacute;rica esa noche porque estaba despechada al haber terminado con su novio una semana antes.<\/p>\n<p>Carmen y Lupita eran hermanas pero f&iacute;sicamente muy diferentes. Ambas ten&iacute;an cuerpos de buenas formas con cintura estrecha y trasero prominente pero lo &uacute;nico que ten&iacute;an en com&uacute;n. Carmen era una chaparrita morena intensa que gustaba de hacer ejercicio muy seriamente. Lupita, en cambio, era una chica alta, de piel api&ntilde;onada, cabello casta&ntilde;o claro muy rizado y ojos verdes. Mientras Carmen era muy abierta y sociable, Lupita era alegre pero siempre parec&iacute;a mantenerse en guardia. Para hacer la historia corta, yo me fui a mi cama habitual mientras Carmen se meti&oacute; en su cama al otro lado de la rec&aacute;mara. Ella y Lupita desde temprana hora se hab&iacute;an puesto sus pijamas de franela porque era el cambio de estaci&oacute;n al invierno aunque la verdad, todav&iacute;a hac&iacute;a suficiente calor como para que yo usara bermuda y playera. Con esa misma bermuda me hab&iacute;a metido a la cama mientras segu&iacute;a bromeando con las chicas.<\/p>\n<p>Lupita sali&oacute; de asearse del ba&ntilde;o y ah&iacute; empezaron las sorpresas ya que en vez de la blusa de franela de su pijama ven&iacute;a solamente con el pantal&oacute;n y una peque&ntilde;a playera interior de tirantes. Aunque le mir&eacute; de reojo, no pude evitar darme cuenta de que debajo de la blusa sus pechos resaltaban sin sost&eacute;n. Antes de que terminara de reflexionar, Carmen apag&oacute; la luz del cuarto y en medio de la penumbra pude distinguir que Lupita llegaba al otro lado de la cama donde yo me encontraba y con un r&aacute;pido movimiento se despoj&oacute; del pantal&oacute;n y se meti&oacute; bajo el cobertor. Est&aacute;bamos en la misma habitaci&oacute;n que Carmen y Lupita y yo nunca hab&iacute;amos coqueteado ni intercambiado indirectas. No dej&oacute; de llamar mi atenci&oacute;n que Carmen no pareci&oacute; decir nada ni se sorprendi&oacute; de que Lupita se metiera a la cama conmigo. Asum&iacute; que las condiciones eran completamente en contra y honestamente pens&eacute; en controlar cualquier impulso al respecto. Estuve despierto un rato pero no pas&oacute; mucho tiempo antes de que me quedara dormido bajo el efecto de las cervezas.<\/p>\n<p>Nunca sabr&eacute; la hora pero despert&eacute; en medio de la noche. La rodilla doblada de Lupita estaba en contacto con mi cadera. Lo que me hab&iacute;a despertado es que esa rodilla ten&iacute;a cierto movimiento r&iacute;tmico. Muy lento, muy leve. Fue entonces cuando me di cuenta de que mi mano estaba posada sobre la cara interna del muslo de esa misma pierna. Honestamente no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo tendr&iacute;a ah&iacute; ni c&oacute;mo hab&iacute;a llegado pero al tacto de su suave piel no pude evitar el impulso de hacer un poco m&aacute;s de ligera presi&oacute;n. Por un momento estuve a punto de retirar mi mano. No quer&iacute;a aprovecharme si Lupita estaba a&uacute;n dormida. Sin embargo, casi al mismo tiempo que estaba a punto de quitar mi mano, Lupita la tom&oacute; y la jal&oacute; suave y discretamente hacia arriba. Yo me gir&eacute; hacia ella y me acerqu&eacute; un poco. Cuando ella sinti&oacute; m&aacute;s cerca mi cara acerc&oacute; su boca a la m&iacute;a y comenzamos a besarnos sin decir palabra. En ese punto, era claro que ella estaba despierta y consintiendo mis avances, as&iacute; que llev&eacute; mi mano a su entrepierna. Completamente mojada. Descubr&iacute; que su panty era tan peque&ntilde;a que al estar tan mojada casi se met&iacute;a entre sus labios y al frotar la con mis dedos literalmente la tela de desplaz&oacute; para un lado.<\/p>\n<p>Lupita empez&oacute; a mover sus caderas para dejarme saber que mis dedos eran bien recibidos. Pas&eacute; por detr&aacute;s de su cuello mi brazo libre para abrazarla. En medio de la oscuridad sent&iacute; sus piernas abiertas, su vientre plano y eso me excitaba m&aacute;s mientras mis dedos bailaban en la humedad de sus tibios labios. Mor&iacute;a por chupar sus pechos pero besaba delicioso como para dejar de hacerlo y tampoco quer&iacute;a hacer muchos movimientos para no despertar a Carmen. Enfrascado en esos menesteres estaba cuando meti&oacute; su mano por arriba de mi bermuda hasta que alcanzo mi verga con su mano y empu&ntilde;&aacute;ndola duro me dijo suavecito al o&iacute;do: &#8211; por favor entra&#8230;<\/p>\n<p>Como pudimos, en silencio, me ayud&oacute; hasta que entre los dos hicimos que mi ropa llegara hasta mis rodillas. Me puse encima de ella y sin hacer mucho caso de que ella a&uacute;n ten&iacute;a su panty puesta, enfile para penetrarla. Resbal&oacute; f&aacute;cilmente por lo mojada que ella estaba y lo duro que me hab&iacute;a puesto la situaci&oacute;n. Empezamos a movernos despacito mientras segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos. Hab&iacute;a que disfrutarlo. Segu&iacute; en eso cuando con el rabillo del ojo percib&iacute; movimiento en la cama de Carmen en medio de la penumbra. Puse un poco de atenci&oacute;n sin dejar la danza de nuestras caderas. Carmen segu&iacute;a en su cama sobre su costado y aunque parec&iacute;a dormida no dejaba de notar cierto movimiento. Hice un esfuerzo por discernir la inc&oacute;gnita. No pod&iacute;a ser otra cosa. Carmen estaba masturb&aacute;ndose mientras nos miraba a nosotros coger. Le dije a Lupita al o&iacute;do muy despacito: &#8211; nos est&aacute;n mirando &#8211;<\/p>\n<p>Lupita sin dejar de moverse, me tomo el trasero con ambas manos como para asegurarse de que no dejara de atenderla, al tiempo que me dijo: &#8211; t&uacute; sigue.<\/p>\n<p>No s&eacute; si era el alcohol o la novedad de la situaci&oacute;n pero disfrut&eacute; m&aacute;s a partir de ese momento. Por un momento pens&eacute; que Carmen se nos unir&iacute;a pero mientras pensaba eso, pude escuchar como ella dejaba escapar un leve quejido al tiempo que se estremec&iacute;a. En ese punto sent&iacute; tambi&eacute;n a Lupita empezar a moverse m&aacute;s fuerte y respirar diferente. Me apret&oacute; el trasero con m&aacute;s fuerza y casi instant&aacute;neo me vac&iacute;e dentro. Pude sentir como su vagina se desbordaba ante nuestros movimientos y nuestros fluidos. Seguimos sincronizados por unos momentos m&aacute;s hasta que ella se qued&oacute; quieta. Quise salirme para liberarla de mi peso pero ella me retuvo acariciando suavemente mi espalda y dej&aacute;ndose adentro mi miembro hasta que mi erecci&oacute;n desapareci&oacute; por completo y qued&eacute; paulatinamente afuera.<\/p>\n<p>Nos besamos un rato m&aacute;s mientras yo pude darme cuenta de que Carmen se hab&iacute;a quedado quieta en su cama, tal vez nuevamente dormida. Volvimos a dormirnos. A&uacute;n m&aacute;s extra&ntilde;a se volvi&oacute; la situaci&oacute;n porque nuestra amistad sigui&oacute; normal como era, como si no hubiese pasado nada esa noche. Nunca volvimos a tocar el tema. Con Lupita se volvi&oacute; a dar la oportunidad algunas veces m&aacute;s. Ocurri&oacute;. Cogimos y despu&eacute;s segu&iacute;amos como si nada pasara pero ninguna fue tan deliciosa como aquella noche en que Carmen nos miraba mientras cog&iacute;amos nosotros. Pasaron a&ntilde;os antes de que encontrara un c&oacute;mplice de verdad para volver a experimentar esa clase de sexo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 No es que Lupita no fuera mi amiga pero, la realidad es que yo visitaba principalmente a Carmen su hermana. Por aquellos d&iacute;as, casi todos los viernes, nos reun&iacute;amos nos tom&aacute;bamos algunas cervezas. A veces muchas. Pero era amistad pura y simple. Lupita no siempre nos acompa&ntilde;aba pero esa noche la pas&oacute; con nosotros. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4025,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32152","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-voyerismo"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}