{"id":32210,"date":"2021-10-27T22:00:00","date_gmt":"2021-10-27T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-27T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-27T22:00:00","slug":"gerardo-mi-uber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/gerardo-mi-uber\/","title":{"rendered":"Gerardo, mi Uber"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32210\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Definitivamente las casualidades existen. Gerardo vive en mi colonia, en 2019 tendr&iacute;a unos sus 26 a&ntilde;os, pero parec&iacute;a de m&aacute;s edad debido a las dificultades de la vida que le hab&iacute;a tocado experimentar. De 1.70 m, pelo y ojos negros, piel morena clara, de espalda y pecho anchos, de complexi&oacute;n fuerte sin necesidad de ir al gym, peque&ntilde;a barriga de &quot;h&eacute;tero&quot; y una cara ni bonita ni fea.<\/p>\n<p>A &eacute;l parec&iacute;a disgustarle el verme en el parqueo de la colonia cuando coincid&iacute;amos y lo comprendo, pues suelo caerle gordo de entrada a personas como &eacute;l porque soy muy serio y debido a mi timidez evito contacto con la gente, por lo que creen soy arrogante. De mi parte me gustaba ver como &eacute;l lavaba su carro rentado, pues trabaja con plataformas como en Uber e indriver, sol&iacute;a lavar su carro sin camisa, con esa eficiencia y rapidez con que la gente que trabaja con trabajo f&iacute;sico suele tener, me gustaba ver su espalda ancha y sudada mientras lavaba el techo de su hyundai elantra negro, como estiraba sus brazos para abarcarlo y como se le miraba su poco vello en las axilas, como se le marcaban los pectorales ligeramente y sus pezones redondos y rosados cuando estrujaba el estropajo para quitarle el exceso de agua.<\/p>\n<p>Una noche fui a un concierto de la sinf&oacute;nica, quiz&aacute;s por estos mis gustos clasistas suelo caer mal, y al salir no ten&iacute;a ganas de regresarme en bus, por lo que ped&iacute; un indriver, la primera oferta era de un hyundai elantra negro que estaba a unos 500 m y cuyo conductor, Gerardo, ten&iacute;a 4.8 de calificaci&oacute;n, dicha oferta la acept&eacute; sin prestar mucha atenci&oacute;n y cual no fue mi sorpresa que ese muchacho de aspecto fuerte de mi colonia que tanto me gustaba ver como lavaba su carro era mi ch&oacute;fer, dije:<\/p>\n<p>&quot;buenas noches, Gerardo&quot;, tratando de lucir tranquilo.<\/p>\n<p>&quot;buenas&quot; me dijo con una seriedad no hostil.<\/p>\n<p>Andaba puesta una camisa negra y jeans azules y al confirmar el destino, con una peque&ntilde;a sonrisa &eacute;l me interrumpi&oacute; y me dijo que ya lo sab&iacute;a. Al inicio del viaje &iacute;bamos en silencio hasta que en un redondel un motociclista de Uber eats se nos atraves&oacute; y Gerardo tuvo que frenar fuertemente para evitar golpearlo, como buen motorista le exclam&oacute; unas palabras altisonantes que yo tambi&eacute;n secund&eacute;, porque podr&eacute; ser muy serio, t&iacute;mido y de gustos refinados, pero cuando llega la hora puedo desplegar un arsenal de palabras floridas que puede ser la envidia de cualquier camionero.<\/p>\n<p>Ese intercambio de palabras soeces quebr&oacute; el hielo y el resto del viaje transcurri&oacute; entre risas y chistes hasta que llegar a mi destino, me dijo que mi viaje era el &uacute;ltimo y que ir&iacute;a a descansar, a lo cual dije que estaba bien, le ayud&eacute; a parquear y le pagu&eacute; y me dispuse a despedirme y a caminar a mi casa, pero &eacute;l me retuvo y me pidi&oacute; ayuda para subir unos comprados hasta su casa a cambio de una cerveza, le dije que no tomaba pero que lo ayudar&iacute;a con mucho gusto, en este punto Gerardo ya me agradaba m&aacute;s all&aacute; de su apariencia y &eacute;l se miraba mucho m&aacute;s relajado hacia mi. Lo ayud&eacute; con un par de bolsas y not&eacute; que &eacute;l perfectamente las hubiera subido solo pues no eran muy pesadas. Me dijo que estaba viviendo con su hermano menor pero que no estaba esa semana en casa.<\/p>\n<p>Entramos y pusimos las bolsas sobre la mesa, sin dejar de hacer bromas y chistes, luego con esa su voz de macho me dice:<\/p>\n<p>&quot;quiere agua?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Si, por favor&quot;, me sirvi&oacute; un vaso con agua helada.<\/p>\n<p>Mientras la tomaba, &eacute;l se quit&oacute; la camisa y se desaboton&oacute; el jeans, le vi sus pectorales anchos, el escaso vello de su ombligo y el el&aacute;stico de su b&oacute;xer.<\/p>\n<p>&quot;si quiere puede quitarse la camisa, pues hace calor&quot; me dijo sin quitarme los ojos de encima.<\/p>\n<p>Me la quit&eacute; en silencio aceptando t&aacute;citamente su invitaci&oacute;n a quedarme y &eacute;l vio mi torso en silencio. Este momento supe que Gerardo era gay o al menos las pr&aacute;cticas gays no le eran ajenas. No nos dijimos nada en un rato, me le acerqu&eacute; y le dije que ten&iacute;a buen cuerpo &quot;gracias, igual usted&quot; me dijo, luego otro silencio y se me acerc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, sin tocarlo con ninguna parte de mi cuerpo lo bes&eacute; en la boca superficial y brevemente, como para tantear el terreno y para mi sorpresa no s&oacute;lo acept&oacute; mi beso sino que me lo devolvi&oacute; con m&aacute;s fuerza, m&aacute;s pasi&oacute;n y mientras met&iacute;a toda su lengua en mi boca apret&oacute; su bulto duro contra el m&iacute;o, te toqu&eacute; el trasero sobre la ropa y aunque no era grande, era muy duro, yo tambi&eacute;n estaba muy excitado y lo comenc&eacute; a besar en los pezones, ahora pod&iacute;a percibir ese olor de hombre joven proveniente de sus axilas, no soport&eacute; m&aacute;s y le levant&eacute; un brazo, el derecho, y vi esa axila peluda aparecer ante mi, yo sin pensarlo le pas&eacute; la lengua por todo ese jard&iacute;n de las delicias peludo y prob&eacute; ese sabor delicioso, &eacute;l estaba un poco at&oacute;nico, nunca pens&oacute; que esa parte de su cuerpo pod&iacute;a ser atractiva, me lo confi&oacute; otro d&iacute;a, le baj&eacute; ese brazo y le sub&iacute; el otro repitiendo el ritual anterior. Me emborrachaba ese su olor corporal, su olor a loci&oacute;n barata y como aceptaba d&oacute;cilmente todo lo que le hac&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;qu&eacute; rico&quot; me dijo cuando le pasaba la lengua en su axila por d&eacute;cima vez.<\/p>\n<p>Luego me empuj&oacute; y me puso contra pared y me bes&oacute; los pezones, luego me baj&oacute; el jeans y mi pene de 16 cm salt&oacute; grueso, venudo, cabez&oacute;n y palpitante y se lo trag&oacute; todo, sin chistar, sin remilgos mujeriles, sus mamadas eran torpes, al igual que sus besos pero con fuerza y pasi&oacute;n, se levant&oacute;, me vio penetrantemente, se baj&oacute; el jeans y dej&oacute; ver su b&oacute;xer blanco mojado y un bulto pugnando por salir, se lo baj&oacute; y salt&oacute; su pene de 16 cm, parado hacia arriba cabez&oacute;n y con poco vello p&uacute;bico y proced&iacute; a mamarlo, luego sus huevos lampi&ntilde;os y luego el espacio entre el ano y los huevos, era impresionante ver ese hombre parado, con sus magistrales piernas peludas o&iacute;rlo gemir en el tope del placer, le di vuelta y le abr&iacute; esos dos gl&uacute;teos duros y su hoyo apareci&oacute; ante mi, con poco vello, cerradito, pens&eacute; que ese hoyo hab&iacute;a tenido poco tr&aacute;fico, lo que endur&oacute; m&aacute;s mi pene, luego mi lengua procedi&oacute; a lubricarlo, &eacute;l segu&iacute;a en silencio aceptando mi homenaje, luego de un rato y sin preguntar, me levant&eacute; y as&iacute; como est&aacute;bamos parados, lo penetr&eacute;, Gerardo gimi&oacute; quedamente pero lo sujet&eacute; de sus brazos y lo puse contra la pared, lo lubriqu&eacute; de nuevo y le dije al o&iacute;do &quot;rel&aacute;jate&quot; mientras lo penetraba, era una delicia sentir como esos m&uacute;sculos anales ced&iacute;an ante mi pene, ellos apretaban fuerte, ya con mis 16 cm de carne dentro lo bombe&eacute; fuerte, &eacute;l estaba con las palmas siempre sobre la pared, piernas abiertas, su espalda ancha sudada y pujando ante cada metida, yo estaba a punto de terminar pero le daba con todas mis fuerzas, pensaba que no quer&iacute;a terminar as&iacute; de r&aacute;pido, que quer&iacute;a m&aacute;s de ese hombre, en eso &eacute;l tens&oacute; la espalda, y gimi&oacute; pesadamente y empec&eacute; a sentir como su ano se contra&iacute;a r&iacute;tmica y repetidamente en mi pene y vi como de &eacute;l ca&iacute;a al suelo esa leche espesa y abundantemente, en eso se movi&oacute; y mi pene a punto de estallar se sali&oacute; de su ano de hombre, entend&iacute; que no pod&iacute;a quedarme as&iacute; y proced&iacute; a masturbarme, Gerardo se acerc&oacute; y me empez&oacute; a besar mientras me tocaba los pezones y termin&eacute; sobre su pubis y su pene medio fl&aacute;cido aun goteando semen&#8230;<\/p>\n<p>Nos separamos los 2 jadeantes, sudados, goteando ambos leche, recuperamos un poco el aliento y con una media sonrisa me dice con esa su voz de macho de barrio.<\/p>\n<p>&quot;se ducha conmigo?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;claro&quot; le dije.<\/p>\n<p>Ya en la ducha fuimos m&aacute;s cari&ntilde;osos, m&aacute;s abrazos, m&aacute;s besos, m&aacute;s bromas, enjabonamiento de espalda mutua, a&uacute;n m&aacute;s bromas. Nos secamos, le ayud&eacute; a limpiar el desorden de nuestra lujuria y me vest&iacute; y ya para despedirme me dijo:<\/p>\n<p>&quot;a ver cuando viene otra vez&quot;.<\/p>\n<p>&quot;usted diga y yo vengo&quot;.<\/p>\n<p>Le di un abrazo, que me devolvi&oacute; con esa sencillez con que abraza un hombre sencillo y me fui.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente en la ma&ntilde;ana, lo vi en el parqueo, lavando su Elantra negro, sin camisa, estrujando el mismo estropajo del exceso de agua y con esa sonrisa de hombre y como si fuera su amigo de toda la vida me dio los buenos d&iacute;as, lo salud&eacute; y charlamos unos 5 minutos de alguna tonter&iacute;a que ya no recuerdo.<\/p>\n<p>Luego me fui pensando que adem&aacute;s de un sexo rico tal vez hab&iacute;a ganado un amigo, aunque en mi cabeza qued&oacute; resonando sus &uacute;ltimas palabras al despedirse:<\/p>\n<p>&quot;A la pr&oacute;xima a usted le toca&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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