{"id":32239,"date":"2021-10-28T22:00:00","date_gmt":"2021-10-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-10-28T22:00:00","modified_gmt":"2021-10-28T22:00:00","slug":"las-bragas-azules-de-andrea-celeste-mi-guia-de-turista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-bragas-azules-de-andrea-celeste-mi-guia-de-turista\/","title":{"rendered":"Las bragas azules de Andrea Celeste: Mi gu\u00eda de turista"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32239\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando me retir&eacute; de la compa&ntilde;&iacute;a a mis 45 a&ntilde;os, una semana despu&eacute;s recib&iacute; la llamada de la secretaria del nuevo vicepresidente pregunt&aacute;ndome: -Mi jefe me ha pedido que le llame porque &eacute;l le quiere regalar un paquete de vacaciones a donde usted desee. -Aquello era tradici&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a y sin lugar a duda le dije que deseaba visitar algunos pa&iacute;ses de Suram&eacute;rica, pues ya hab&iacute;a visitado algunos pa&iacute;ses europeos y asi&aacute;ticos.<\/p>\n<p>Cuando le dije a un amigo de nombre &Aacute;ngel que visitar&iacute;a Argentina, Chile y Per&uacute;, &eacute;l me dijo lo siguiente: -Si va a Chile, no se vaya a perder a las bellas mujeres del Silencio. -Luego supe que era un sitio cibern&eacute;tico de citas con chicas de prepago y la verdad que, en mi estad&iacute;a de cinco d&iacute;as en Chile, pas&eacute; dos noches con dos diferentes chicas de alrededor de los 20 a&ntilde;os. Pero este relato no se trata de ellas, este relato se trata de la bella gu&iacute;a de turista de nombre Andrea, quien me llam&oacute; la atenci&oacute;n al ella recibirme al aeropuerto. Por un momento ella pens&oacute; que no hablaba espa&ntilde;ol y yo pens&eacute; que estaba en la Europa cauc&aacute;sica, pues esta mujer era rubia y de piel blanca. Una breve introducci&oacute;n y me llev&oacute; a mi hotel y me hizo saber que la siguiente ma&ntilde;ana me dar&iacute;a un recorrido por varios puntos de Santiago.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que habr&iacute;a algunos otros turistas, pero este servicio era individual o personalizado como ella me lo dijo. Y es de esta manera que comenzamos a compartir y a conocernos. Es por ello por lo que conozco que Andrea Celeste estaba casada y madre de una ni&ntilde;a de 7 a&ntilde;os. La edad no se lo pregunt&eacute;, pero estaba cerca de los 30 a&ntilde;os y ten&iacute;a 8 a&ntilde;os de casada. Su altura no pasaba del metro sesenta y cinco, de un peso de no m&aacute;s de 125 libras y su rostro juvenil era muy agradable y donde se le miraban unas pecas en sus p&oacute;mulos en esa carita bonita y alargada. Creo que su segundo nombre se deb&iacute;a al color de sus ojos, un azul claro y cuyas pesta&ntilde;as no s&eacute; s&iacute; eran postizas, pero est&eacute;ticamente le hac&iacute;an ver muy sensual. Cuando me recibi&oacute;, llevaba un pantal&oacute;n negro de vestir, con un chaleco del mismo color y s&iacute; en el momento no me llam&oacute; la atenci&oacute;n su cuerpo, si lo hizo con ese lindo rostro de una sonrisa perfectamente perlada.<\/p>\n<p>En el primer d&iacute;a compartimos el almuerzo en un restaurante muy elegante y quiz&aacute; por el vino la pl&aacute;tica se hizo muy personal o quiz&aacute; hasta &iacute;ntima. Ella se dio cuenta que yo era soltero y yo le hab&iacute;a preguntado s&iacute; alguno de sus clientes no se hab&iacute;a propasado dada su belleza y poder de atracci&oacute;n. Ella entre notas y sonrisas me cont&oacute; algunas an&eacute;cdotas y finalmente ella me cuestionaba esa pregunta. Le dije que yo consideraba que ella era una chica muy atractiva, que a muchos hombres podr&iacute;a hacer fantasear y que me parec&iacute;a inevitable que m&aacute;s de alguno no se habr&iacute;a propasado.<\/p>\n<p>Por un momento pens&eacute; que la hab&iacute;a incomodado, pero a la vez imaginaba que Andrea Celeste ya estuviera acostumbrada a este tipo de conversaciones y acercamientos. Este segundo d&iacute;a que nos ve&iacute;amos ella llevaba un vestido azul celeste al tono de sus dos hermosos ojos, un vestido que sin ser provocativo se le miraba muy sensual detallando su escultural cuerpo donde sobresal&iacute;an ese trasero que, sin ser exagerado, ten&iacute;a esa curva de las chicas delgadas con unos gl&uacute;teos redondos sensualmente pronunciados. Sus pechos pod&iacute;an pasar desapercibidos, t&iacute;picos de copa B como los de una adolescente en crecimiento.<\/p>\n<p>De alguna manera hab&iacute;amos desarrollado cierta confianza en ese par de d&iacute;as que hasta llegu&eacute; a pensar que yo le ca&iacute;a bien a esta chica y que de alguna manera yo le parec&iacute;a atractivo y no s&eacute; si era mi ego de hombre en el momento. Los d&iacute;as de sus servicios eran intercalado y hubo un d&iacute;a que no la vi. En mi cuarto d&iacute;a en Santiago quedamos que me llevar&iacute;a a la provincia, visitar algunos vi&ntilde;edos donde probar&iacute;amos algunos vinos acompa&ntilde;ados de algunos asados y a eso de las diez de la ma&ntilde;ana Andrea Celeste me esperaba en la recepci&oacute;n del hotel y esta vez llevaba unos pantalones vaqueros bien ajustados a su delgado cuerpo, donde lo &uacute;nico que sobresal&iacute;a era ese bonito y redondo trasero. Una blusa negra y un chaleco azul era su atuendo para internarnos en los alrededores de la ciudad. Esa vez tocamos ciertos temas &iacute;ntimos, entre ellos la fidelidad de pareja, y en lo que Andrea reconoci&oacute; que todos &eacute;ramos infieles en el pensamiento, pero que ella no ten&iacute;a el valor de tomar ese paso a la realidad. Quiz&aacute; aquello me dio un poco de confianza para ser abierto m&aacute;s con ella, aunque debo de admitir que Andrea siempre se abr&iacute;a a este tipo de pl&aacute;tica cuando est&aacute;bamos compartiendo una botella de vino. Pasamos un bonito d&iacute;a y a eso de las cinco de la tarde se terminar&iacute;a su servicio, pues mi vuelo para Buenos Aires estaba programado para el siguiente d&iacute;a en horas de la tarde y ser&iacute;a el servicio del hotel quien me llevar&iacute;a al aeropuerto. Realmente Andrea se me antojaba, pero no deseaba insultarla o hacerla sentir mal, pero tambi&eacute;n pensaba que no ten&iacute;a nada que perder, total esa tarde ser&iacute;a quiz&aacute; la &uacute;ltima vez que la ver&iacute;a. Cuando nos desped&iacute;amos fue cuando le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-Andrea&hellip; &iquest;quisieras cenar conmigo esta noche?<\/p>\n<p>-&iexcl;Lo siento Sr. Zena! Regularmente no salgo con ninguno de mis clientes que no tenga que ver con mi trabajo y, adem&aacute;s tengo algunas cosas que hacer esta noche.<\/p>\n<p>-Entiendo&hellip; en ese caso solo me resta decirte que me la pas&eacute; de lo lindo en tu pa&iacute;s y que el m&aacute;s bonito recuerdo que llevo de esta tierra, son esos dos bonitos ojos azules que de seguro me har&aacute;n vivir m&aacute;s de alguna fantas&iacute;a. -Ella hab&iacute;a sonre&iacute;do.<\/p>\n<p>-Usted sabe que no puedo salir con nadie&hellip; como le dije: uno puede fantasear, pero de all&iacute; a la realidad es algo que no me atrevo a hacer.<\/p>\n<p>-Te entiendo perfectamente. Tom&eacute; el valor pensando que desde hoy no te ver&eacute; jam&aacute;s y que esto solo podr&iacute;a quedar en el recuerdo sin que nadie sepa nada o salga lastimado.<\/p>\n<p>-Esto me da miedo&hellip; &iquest;Qu&eacute; le parece si tomamos el desayuno juntos a eso de las 9:00 a.m.?<\/p>\n<p>-Me parece bien&hellip; ma&ntilde;ana nos vemos.<\/p>\n<p>En ese momento supe que ella tambi&eacute;n lo quer&iacute;a y no s&eacute; si le hab&iacute;a sido infiel a su esposo anteriormente y quiz&aacute; se atrev&iacute;a conmigo por esa condici&oacute;n que ya nos volver&iacute;amos a ver. Le di en un sobre una gratificaci&oacute;n considerable y la cual no era con la atenci&oacute;n de comprarla, mas bien, siempre agradezco a la gente que me hace sentir bien o hace su trabajo bien. Me qued&eacute; con la ansiedad si en verdad Andrea Celeste llegar&iacute;a la siguiente ma&ntilde;ana, pues tambi&eacute;n se podr&iacute;a echar para atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Exactamente a la hora me llamaba recepci&oacute;n. Voy a su encuentro y Andrea Celeste lleva un vestido cuya falda llega unos diez cent&iacute;metros por sobre su rodilla de ese color alusivo a su nombre, zapatos del mismo color y unas medias oscuras que dan contraste y que hacen ver sensuales sus piernas. Me embriaga con su perfume cuando nos saludamos con un beso y pasamos al restaurante del hotel. Pl&aacute;tica trivial y un desayuno m&aacute;s que liviano. Creo que al igual que ella est&aacute;bamos con la tensi&oacute;n de c&oacute;mo pasar a mi habitaci&oacute;n, pues mi ansiedad era foll&aacute;rmela y no sab&iacute;a si est&aacute;bamos en verdad en la misma frecuencia. No sab&iacute;a como hacer de un lado la pl&aacute;tica e invitarla a subir a mi habitaci&oacute;n. Me fui a lo breve y directo:<\/p>\n<p>-&iquest;Pasamos a mi habitaci&oacute;n?<\/p>\n<p>-&iquest;Deber&iacute;a?<\/p>\n<p>-Quiz&aacute; para darle respuesta es pasar&hellip; &iquest;No crees?<\/p>\n<p>-Pasemos&hellip; aunque esto me pone s&uacute;per nerviosa.<\/p>\n<p>Subimos a mi piso y una vez entramos a la habitaci&oacute;n la tom&eacute; por la cintura desde su espalda y removiendo su rubia melena le di un beso a su cuello de piel blanca. Descubr&iacute; m&aacute;s pecas en su cuerpo, pues nunca me le hab&iacute;a acercado tanto. Me gustaba su perfume y como su piel reaccion&oacute; a esos besos. Se dio vuelta y nos dimos un beso prolongando donde saboreamos nuestras lenguas. Buscamos inmediatamente la cama y apresuradamente nos desvest&iacute;amos el uno al otro. Su vestido era f&aacute;cil de remover, pues solo consist&iacute;a en desabotonar la parte superior y bajar un cierre y cay&oacute; su vestido. No llevaba brassier y llevaba un bikini diminuto de un color azul marino. Yo me baj&eacute; los pantalones y mi falo hab&iacute;a reaccionado alegremente a la situaci&oacute;n. Usaba b&oacute;xer, pero mi falo los separaba de mi cuerpo por tal erecci&oacute;n. Andrea se acost&oacute; por sobre sus espaldas en la cama y pas&eacute; a removerle sus pantimedias. La dej&eacute; solo con sus bragas y me lanc&eacute; a comerle esas dos peque&ntilde;as tetas, las cuales por su tipo de cuerpo se manten&iacute;an en su lugar bastante s&oacute;lidas.<\/p>\n<p>Creo que al igual que yo, esta chica tambi&eacute;n hab&iacute;a imaginado esta situaci&oacute;n. Gem&iacute;a suavemente cuando paseaba mi lengua por sus tetas y abdomen y de esa manera invad&iacute; su ombligo y pas&eacute; a besarle el sexo por sobre la tela de sus bragas. Se le miraba el hueco y c&oacute;mo se humedec&iacute;a a medida que le dedicaba tiempo en besarle su conchita. Pas&eacute; a quitarle sus bragas y de esta manera saborear su conchita bien mojada. Paseaba mi lengua por esa rajadura y me entreten&iacute;a haci&eacute;ndole c&iacute;rculos en su cl&iacute;toris. Esta mujer estaba tan excitada que en minutos me pidi&oacute; que la penetrara y en posici&oacute;n del misionero le he dejado ir mi verga hasta el fondo y despu&eacute;s de varios jadeos ella chocaba su concha contra mis huevos y luego gritando y clamando a Dios, dec&iacute;a que se corr&iacute;a. No par&eacute; mi embestida que quiz&aacute; hab&iacute;a durado un par de minutos y me corr&iacute; en su hueco vaginal y pod&iacute;a sentir esa vibraci&oacute;n de su vagina contray&eacute;ndose todav&iacute;a reaccionando a su orgasmo. En menos de diez minutos nos hab&iacute;amos corrido ambos. Cuando nos fuimos a limpiar de la primera corrida ella me dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tienes una pija grande! No te la pude mirar antes, pero s&iacute; que la sent&iacute; cuando la met&iacute;as.<\/p>\n<p>-&iquest;Te lastim&eacute;?<\/p>\n<p>-Me doli&oacute; cuando lleg&oacute; al fondo, pero luego sent&iacute; el placer de un orgasmo que me comenz&oacute; en el cl&iacute;toris y termin&oacute; como un orgasmo vaginal. No es com&uacute;n que se sienta as&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero si te gust&oacute;?<\/p>\n<p>-&iexcl;Me encant&oacute;! -me dijo.<\/p>\n<p>En ese momento supe que Andrea Celeste era abierta para hablar de su sexualidad y eso me dio la confianza para hablar de lo que para mi ya era un fetiche: el sexo anal. Ella me cont&oacute; que su primera experiencia sexual hab&iacute;a sido anal y que con su marido ten&iacute;a sexo anal por lo menos una vez al mes, pero me advirti&oacute; que el paquete de su marido no era tan grande como el m&iacute;o, pero que estaba dispuesta a intentarlo. Previo a invadirle ese precioso culo con los 22 cent&iacute;metros de mi falo, ella me dio una mamada incre&iacute;ble que, si no hubiese acabado minutos antes, me hubiera hecho acabar en minutos. Andrea ten&iacute;a una t&eacute;cnica deliciosa para mamar verga en lo que inclu&iacute;a un sacrificio de pr&aacute;cticamente met&eacute;rsela en el es&oacute;fago que parec&iacute;a se ahogaba.<\/p>\n<p>Hay veces que verdaderamente me admiran algunas chicas. Chicas petit que se dejan enterrar un buen palo y unas que no aguantan para nada. He tenido experiencias con chicas de gl&uacute;teos grandes y de buena altura que me han pedido desista en penetrarles el culo pues no aguantan y hubo una que literalmente no la pude penetrar. Su esf&iacute;nter se resisti&oacute; y apenas entraba lo expulsaba y la chica se quejaba del dolor. Y hay otras como Andrea Celeste, que uno no se puede imaginar foll&aacute;ndolas salvajemente el culo, pues aparentan ser delicadas y que no soportaran una buena embestida por el trasero. La verdad que sexualmente todos somos diferentes.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la mamada, la misma Andrea tomo posici&oacute;n de perrito y me dej&oacute; a disposici&oacute;n su culito. Desde ese &aacute;ngulo en cuatro me dejaba ver esos dos ricos orificios. Pod&iacute;a ver que estaba excitada de haberme mamado la pija, como le dec&iacute;a ella, pues su conchita estaba mojada y se escurr&iacute;an jugos vaginales. Yo me hinqu&eacute; para una vez m&aacute;s chuparle esa conchita rosadita totalmente depilada y luego sub&iacute; a chuparle el ojete. Ella me dijo: &iexcl;Me vas a volver loca con lo que haces! -Para qu&eacute; me lo dijo, pues aquella faena de comerle el culo a esta chica me llev&oacute; unos quince minutos donde Andrea gem&iacute;a de placer y me contraminaba el culo para sentir la presi&oacute;n de mi lengua en su ojete. Antes de penetrarle su ojete, le met&iacute; la verga en su reducida conchita y llenarme de sus jugos vaginales y hacer m&aacute;s f&aacute;cil la penetraci&oacute;n anal.<\/p>\n<p>Ella me hab&iacute;a hablado de que le gustaba el dolor al principio de la penetraci&oacute;n, que eso le excitaba mucho, pero aun as&iacute; me advirti&oacute; que fuera con cuidado, pues tambi&eacute;n dec&iacute;a que mi verga era mucho m&aacute;s gruesa y mucho m&aacute;s larga de las que hab&iacute;a tenido. Su anillo se abri&oacute; f&aacute;cilmente, sent&iacute; la presi&oacute;n de su ojete y el calor de sus entra&ntilde;as. Mi verga se desliz&oacute; deliciosamente por ese canal y literalmente veo que con mucha facilidad mis 22 cent&iacute;metros han penetrado. Ella solo exclam&oacute; una peque&ntilde;a frase: &iexcl;Carajo&hellip; que rico se siente tu enorme pija! &ndash; Andrea nunca me habl&oacute; de que era org&aacute;smica analmente, pero despu&eacute;s de quince minutos de hacerle un &ldquo;rimming&rdquo;, creo que estaba a punto de correrse analmente. Le penetr&eacute; el culo con un taladreo incesante que parec&iacute;a de sexo duro de una pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica, pues Andrea Celeste lo alent&oacute; de esa manera provoc&aacute;ndome con sus palabras soeces y que me sorprendi&oacute; pues nunca me imagin&eacute; que en la cama usara un lenguaje as&iacute;: &iexcl;Qui&eacute;brame el culo cari&ntilde;o! &iexcl;R&oacute;mpemelo que me vas hacer acabar! &iexcl;Dame as&iacute;&hellip; as&iacute;&hellip; no pares&hellip; estrella esas bolas en mi conchita! &iexcl;Dame pija cari&ntilde;o&hellip; que rica se siente tu pija! &ndash; Cosas as&iacute; y de un de repente se fue en contra de la cama y cuando yo tambi&eacute;n estaba a punto de correrme. Los dos jade&aacute;bamos de placer y nuestra respiraci&oacute;n distorsionada tom&oacute; algunos minutos en encontrar de nuevo la compostura. De verdad, &iexcl;que rica culeada le di a esta bonita mujer! -No me lo cre&iacute;a, pues siendo tan flaca y c&oacute;mo se sent&iacute;a su culo de apretado, como lo hab&iacute;a aguantado.<\/p>\n<p>No fuimos a ba&ntilde;ar y volvimos a hacer otro anal, pues tal parece que Andrea Celeste le gusta que la enculen y porque ella me dijo que aquella aventura no cre&iacute;a que sucediera otra vez con un hombre que, seg&uacute;n ella, era dotado y con mucha experiencia en el sexo. Cogimos alrededor de tres horas y finalmente nos despedimos y Andrea me permiti&oacute; conservar esas diminutas bragas azul marino y me recuerdo de esta experiencia pues hace poco como en algunas otras ocasiones me pongo a ver todos esos recuerdos que tengo guardado en mis gabinetes, y que es muy dif&iacute;cil recordar el nombre de la chica que llevaba esas bragas cuando son docenas de calzones que conservo. Las bragas azules de Andrea Celeste las distingo, simplemente porque son las &uacute;nicas bragas de ese color en mi gabinete.<\/p>\n<p>Tonyzena21@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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