{"id":32504,"date":"2021-11-13T23:00:00","date_gmt":"2021-11-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-11-13T23:00:00","modified_gmt":"2021-11-13T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-tercera-etapa-10\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas. Tercera etapa (10)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"32504\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La amenaza de la mujer, por supuesto se mantuvo al d&iacute;a siguiente y a Sergio no le hac&iacute;a falta ninguna palabra para saber lo que ten&iacute;a que hacer. Despu&eacute;s de la universidad hizo la maleta dejando a cada uno que le preguntaba con una cara totalmente de estupor, igual que la suya&hellip;<\/p>\n<p>Su padre pens&oacute; que pod&iacute;a ser normal, ya ten&iacute;a cierta edad y necesitar&iacute;a independencia, aunque no se lo esperaba de una manera tan abrupta. Laura en cambio no entend&iacute;a que pod&iacute;a pasar, incluso le pregunt&oacute; si era su culpa, pero &eacute;l le repiti&oacute; una y otra vez que no, que todo estaba bien entre ellos. A su madre la vio en dos ocasiones y en una de ellas, Mari le lanz&oacute; tal mirada mientras apretaba los labios que prefer&iacute;a no haberla visto.<\/p>\n<p>Se despidi&oacute; en el sal&oacute;n aquella tarde, con la certeza de que pod&iacute;a ser la &uacute;ltima vez que viera a su progenitora, y lo peor de todo es que la recordar&iacute;a con aquella cara. Un rostro lleno de odio, de resentimiento&hellip; y sus maravillosos ojos azules con un gesto de decepci&oacute;n que no se pod&iacute;a sacar de la cabeza.<\/p>\n<p>La despedida fue r&aacute;pida, como todas deben serlo. Abri&oacute; la puerta de su casa y al cerrarla tras de s&iacute; con la maleta en mano, sinti&oacute; por primera vez en su vida lo que era la verdadera soledad. Estaba solo, en una ciudad que conoc&iacute;a muy bien, pero que ahora se le hac&iacute;a inmensa y desconocida. Parec&iacute;a que cada coche, cada persona, cada casa le mirase apiad&aacute;ndose de &eacute;l. &ldquo;Mira el pobre muchacho, que le han echado de casa&rdquo;.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; el m&oacute;vil, hab&iacute;a jugado la &uacute;nica baza que ten&iacute;a y casi era desesperada, pero no le quedaba otra. Aquella ma&ntilde;ana en clase, habl&oacute; con uno de sus amigos, no era de extrema confianza, pero ten&iacute;a cierta relaci&oacute;n con &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal, t&iacute;o? &mdash;son&oacute; la voz de Javi a trav&eacute;s del tel&eacute;fono m&oacute;vil.<\/p>\n<p>&mdash;Ya he hablado con mis padres y no hay vuelta atr&aacute;s, quieren que me independice.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vaya palo, macho! La verdad que lo sigo sin entender, no creo que sea para tanto que vayas a tu rollo en casa.<\/p>\n<p>Por supuesto la historia que Sergio cont&oacute; a su amigo no ten&iacute;a nada que ver con la real. &Uacute;nicamente se parec&iacute;a en que su madre tom&oacute; la decisi&oacute;n de que deb&iacute;a abandonar la casa, nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Ya ves&hellip; &mdash;cierta agon&iacute;a le entr&oacute; en el cuerpo y su voz se quebr&oacute;. Separ&oacute; el m&oacute;vil de su boca y apret&oacute; fuertemente los labios hasta formar una l&iacute;nea muy fina&mdash; Entonces, &iquest;sigue en pie lo de quedarme ah&iacute; unos d&iacute;as? Te prometo que no ser&aacute;n muchos. Seg&uacute;n encuentre algo me piro.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, no pasa nada. Lo &uacute;nico lo que te dije, solo hay una cama&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada, &mdash;ya se hab&iacute;a hecho a la idea&mdash; duermo en el suelo.<\/p>\n<p>&mdash;Me sabe mal, si quieres nos turnamos, no tengo problema. Incluso tengo un saco de dormir, es un poco inc&oacute;modo, pero mejor que la alfombra&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo, ya haces mucho dej&aacute;ndome sitio.<\/p>\n<p>&mdash;Vale, t&iacute;o. &iquest;Vienes ahora entonces? &mdash;Javi deb&iacute;a recoger un poco la cueva en la que se hab&iacute;a convertido su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, salgo ahora con el coche. M&aacute;ndame por mensaje el piso y la puerta, la residencia de estudiantes ya s&eacute; d&oacute;nde est&aacute;. &iquest;Suele haber sitio para aparcar?<\/p>\n<p>&mdash;A las noches algo m&aacute;s, pero no te creas que mucho, quiz&aacute; des un par de vueltas. Nos vemos ahora.<\/p>\n<p>&mdash;Nos vemos, Javi y&hellip; muchas gracias.<\/p>\n<p>Su amigo no se equivocaba, le cost&oacute; un mundo aparcar el coche y adem&aacute;s bien lejos de la residencia. Para cuando lleg&oacute;, el sol comenzaba a descender por el horizonte mientras en su mente la bofetada de su madre se repet&iacute;a una y otra vez.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te ha costado aparcar, no? &mdash;le coment&oacute; Javi nada m&aacute;s abrir la puerta. Sergio le asinti&oacute;&mdash;. Pasa, deja las cosas en la mesa.<\/p>\n<p>El espacio era reducido, una &uacute;nica habitaci&oacute;n para un estudiante, con un ba&ntilde;o personal, y una peque&ntilde;a estancia con escritorio, cama y armario, nada m&aacute;s. Todo muy austero, pero &iquest;de qu&eacute; se pod&iacute;a quejar? Tampoco ten&iacute;a dinero para un hotel, tal vez para un par de semanas, si le sumaba la comida y dem&aacute;s extras. Eso no era una salida, era un parche. Aunque bueno&hellip; estar en el cuarto de Javi era lo mismo, pero gratis.<\/p>\n<p>Pens&oacute; en llamar a Carmen, quiz&aacute; ella pudiera solucionar las cosas, pero por el momento quer&iacute;a dar un tiempo a que todo se enfriase, ya hablar&iacute;a con su t&iacute;a&hellip; era la &uacute;nica ayuda que le quedaba. Si hubiera vivido m&aacute;s cerca, seguramente la hubiera ido a buscar a su casa, sin embargo con tantos kil&oacute;metros de diferencia esperaba que su ayuda no fuera limitada.<\/p>\n<p>Charlaron un rato, aunque Javier no quiso incidir en el problema de su amigo, seguramente ya lo estaba pasando mal, mejor hablar de otras cosas. Pasaron el tiempo hasta la noche algo entretenidos, todo lo que pod&iacute;a un joven que le hab&iacute;an echado de casa y que no paraba de pensar en su madre. Aquel rostro de ira le persegu&iacute;a y no le dejaba tranquilo, se le hab&iacute;a roto el coraz&oacute;n y lo m&aacute;s seguro que tambi&eacute;n a Mari.<\/p>\n<p>Cuando la luz se apag&oacute;, los dos se acostaron, por primera vez en su vida Sergio lo hac&iacute;a dentro de un saco y para nada era c&oacute;modo. Javi se durmi&oacute; bastante r&aacute;pido, al contrario que su nuevo compa&ntilde;ero de habitaci&oacute;n, el cual no paraba de darle vueltas a todo.<\/p>\n<p>Con los ojos cerrados, la visi&oacute;n de Mari abofete&aacute;ndole casi era real, podr&iacute;a sentir el picor en su mejilla, la coloraci&oacute;n de la carne despu&eacute;s del golpe y sobre todo la decepci&oacute;n en el rostro de su madre. Pens&aacute;ndolo un poco m&aacute;s en fr&iacute;o, crey&oacute; llegar a la conclusi&oacute;n de que Mari igual no estaba decepcionada porque su hijo fuera un &ldquo;degenerado&rdquo; como le hab&iacute;a llamado. Estaba claro que eso no lo pod&iacute;a pensar, ya que ella hab&iacute;a disfrutado la noche en Madrid. Sab&iacute;a que aquellas &uacute;ltimas palabras que le escupi&oacute; eran las que hab&iacute;a estropeado todo, en especial, una de ellas &ldquo;celosa&rdquo;. Pod&iacute;a ser verdad, podr&iacute;a ser que su madre lo estuviera, sin embargo, el joven aprendi&oacute; una lecci&oacute;n, aunque fuera tarde, cuando una mujer se pone as&iacute;, es mejor mantenerse callado.<\/p>\n<p>Volvieron los &uacute;ltimos momentos en su casa, la cara de su padre, la incredulidad de su hermana y un paso m&aacute;s atr&aacute;s su madre, con un rostro realmente enfadado sin dedicarle ni siquiera un poco de afecto.<\/p>\n<p>Acab&oacute; por dormirse, mientras una l&aacute;grima ca&iacute;a por su rostro llegando hasta el saco de dormir que era su cama. Tuvo pesadillas y no pocas&hellip;, pero al final, la noche acab&oacute; y el sol apareci&oacute; por los resquicios de la ventana.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dale, Sergio! &iexcl;Arriba!<\/p>\n<p>Not&oacute; las manos de Javi moverse en su brazo derecho y comenz&oacute; a abrir los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;Ya puedes ducharte, y cuanto antes mejor, que si pillas un momento que se ducha mucha gente apenas cae agua.<\/p>\n<p>El joven se levant&oacute; sin ganas y con la misma preocupaci&oacute;n latente, deb&iacute;a buscar un sitio para dormir, no podr&iacute;a seguir all&iacute;. Aquella ma&ntilde;ana la enfoc&oacute; a ello, con la ayuda de su amigo por supuesto, ya que aunque Javi le hubiera prestado su habitaci&oacute;n, solo ser&iacute;a por un tiempo.<\/p>\n<p>Estuvo preguntando a varias personas y todo converg&iacute;a en la misma soluci&oacute;n, se tendr&iacute;a que alquilar un apartamento o una habitaci&oacute;n, quiz&aacute; algo compartido con otros estudiantes. Esa idea no era nada r&aacute;pida, quiz&aacute; la de compartir piso, pero las prisas no son buenas y a saber d&oacute;nde se acababa metiendo. Sin embargo, &iquest;qu&eacute; otras opciones le quedaban?<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de terminar su comida en el comedor de la universidad, con el pensamiento de su madre bien presente y recordando lo felices que fueron antes del incidente, le son&oacute; el m&oacute;vil.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;s? &mdash;era Javi que le escribi&oacute; un mensaje.<\/p>\n<p>&mdash;En el comedor. &iquest;Pues?<\/p>\n<p>&mdash;Ahora voy.<\/p>\n<p>Sergio esper&oacute; sentado mirando la televisi&oacute;n. Grupos de amigos jugaban a las cartas mientras &eacute;l se centraba en mirar el ins&iacute;pido partido de tenis que emit&iacute;an, con algo se ten&iacute;a que entretener para no pensar.<\/p>\n<p>Una mano le sac&oacute; de ese &ldquo;estupendo&rdquo; partido y se dio la vuelta con rapidez algo alarmado, la comida le hab&iacute;a dejado medio adormilado y aquello le pill&oacute; con las defensas bajas. Detr&aacute;s de &eacute;l, Javi apartaba una de las sillas para sentarse mientras que al otro lado de la mesa apareci&oacute; un joven que no conoc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, Javi, este es Marco. &iquest;Lo conoces? &mdash;neg&oacute; con la cabeza, pero le estir&oacute; la mano para presentarse. Ambos estrecharon palmas y el tercer joven prosigui&oacute; hablando&mdash; Nos conocemos de una optativa y de que vivimos los dos en la resi.<\/p>\n<p>Sergio escuch&oacute; con atenci&oacute;n a su amigo, esperaba ver la salida al final de este peque&ntilde;o t&uacute;nel en el que estaba. Todav&iacute;a no sab&iacute;a que pasar&iacute;a dentro de una semana y esa incertidumbre lo mataba. Aunque al menos, le hac&iacute;a no pensar en otra cosa que le importaba bastante m&aacute;s, la relaci&oacute;n con Mari.<\/p>\n<p>&mdash;No hab&iacute;a ca&iacute;do en esta posibilidad, pero es la &uacute;nica que he conseguido. Marco se va del piso. &mdash;el joven se estaba liando un cigarro que Sergio supon&iacute;a que conten&iacute;a marihuana&mdash; Y bueno se le ha ocurrido una idea, no es del todo descabellada.<\/p>\n<p>&mdash;Yo no tengo ganas de seguir aqu&iacute;, es una mierda. &mdash;la voz sonaba algo ida, estaba claro que el chico ya ten&iacute;a varios porros encima&mdash; Quiero volver a casa de mis padres, paso de ir a la lavander&iacute;a y todas esas mierdas. Pensaba que iba a aguantarlo, solo era un a&ntilde;o, pero no, ni de broma. De momento la responsabilidad no es lo m&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;Y eso&hellip; y yo&hellip; &iquest;D&oacute;nde enlazamos? &mdash;Sergio esperaba que no se le ocurriera hacer de sirviente al tipo por una habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;F&aacute;cil, yo me largo, pero el a&ntilde;o est&aacute; pagado. Mis padres me han dado la paliza con el tema pasta. Es sencillo, todo el a&ntilde;o han sido algo m&aacute;s de tres mil pavos. &mdash;lami&oacute; el papel del cigarro con habilidad y lo peg&oacute;&mdash; Ahora queda la mitad del curso, en julio deber&iacute;a largarme, por lo que si t&uacute; me das mil, arreglado.<\/p>\n<p>&mdash;Pero&hellip; &mdash;Sergio mir&oacute; a Javi para buscar complicidad. Parec&iacute;a que el joven no le quisiera timar&mdash; no s&eacute; si tengo ese dinero. Tendr&iacute;a que mirar en el banco y eso&hellip; adem&aacute;s &iquest;as&iacute; de f&aacute;cil? &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;n si me ven y saben que no eres t&uacute;?<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada &mdash;salt&oacute; Javi a su lado&mdash;, nadie va a pasar lista ni mucho menos. Esto lo he visto alguna que otra vez, pero con hermanos, al final las habitaciones est&aacute;n muy solicitadas. Solamente te tienes que hacer pasar por Marco&hellip; Guti&eacute;rrez, &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;golpe&oacute; el cigarro contra la mesa para prensarlo y lo guard&oacute; en la sudadera&mdash; Te dejo una fotocopia del DNI por si acaso y ya. La cara no es muy parecida, pero tenemos el pelo similar, si dicen algo lo ense&ntilde;as y cumple f&aacute;cil.<\/p>\n<p>&mdash;Joder&hellip; pues&hellip; no es mala idea, pero a la vez parece un marr&oacute;n, por si me pillan digo.<\/p>\n<p>&mdash;No creo que pase &mdash;a&ntilde;adi&oacute; Javi que parec&iacute;a m&aacute;s convencido que Sergio&mdash; llevo aqu&iacute; tres a&ntilde;os y jam&aacute;s me han preguntado mi nombre. Tranquilo, cualquier cosa me tienes abajo, Marco vive en el cuarto, estoy a dos pisos de distancia.<\/p>\n<p>&mdash;Tampoco me queda otra&hellip; &mdash;Sergio agach&oacute; la cabeza haciendo cuentas metales sobre su dinero. Ten&iacute;a los mil euros, pero despu&eacute;s&hellip; se acab&oacute;. Deber&iacute;a volver a trabajar en el cine o en cualquier lugar, adem&aacute;s que la comida no estaba incluida. Aun as&iacute;, era mejor opci&oacute;n que cualquier otra&mdash; As&iacute; sea. No tengo m&aacute;s alternativa.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces&hellip; &iquest;Te tendr&iacute;a que haber pedido m&aacute;s pasta? &mdash;brome&oacute; Marco con unos ojos algo vidriosos. Los tres rieron porque eran bromas sinceras, a Sergio le cambi&oacute; la perspectiva, ya no parec&iacute;a que nadie le fuera a enga&ntilde;ar&mdash; Si te gusta ser independiente, estar&aacute;s bien. Lo &uacute;nico, no la l&iacute;es, ni hagas fiestas, que mi nombre estar&aacute; todav&iacute;a en el contrato. S&eacute; bueno.<\/p>\n<p>Sergio levant&oacute; la mano y chocaron palmas el uno con el otro, mientras Marco se levantaba con el cigarro en mano y buscando el mechero en la otra.<\/p>\n<p>&mdash;Muchas gracias, t&iacute;o, de verdad.<\/p>\n<p>&mdash;No es nada, los dos salimos ganando. &mdash;se despidi&oacute; con la mano de ambos&mdash; P&aacute;sate ma&ntilde;ana por la habitaci&oacute;n y hablamos de la tela, Javi sabe d&oacute;nde es. Nos vemos. &mdash;se par&oacute; un momento en seco como si olvidara algo importante y volvi&oacute; la vista&mdash; Sergio, al loro con la gente. Sobre todo cuidado con las t&iacute;as&hellip; en la planta hay alguna que otra que es un tanto especial&hellip; ya las conocer&aacute;s.<\/p>\n<p>El joven se march&oacute; arrastrando levemente los pies, al tiempo que Sergio sonre&iacute;a por sentirse con un techo donde cobijarse. Solo esperaba que todo saliera bien, no quer&iacute;a rebosar de felicidad, solo cuando hubiera logrado asentarse en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mir&oacute; a su amigo que a&uacute;n segu&iacute;a sentado junto a &eacute;l. Se alz&oacute; de hombros respondiendo que no ten&iacute;a ni idea de lo que hab&iacute;a comentado Marco en &uacute;ltimo lugar y el joven volvi&oacute; a mirar el aburrido partido que echaban en la tele. En voz alta, mientras Javi sonre&iacute;a reconfortado por volver a quedarse solo en la habitaci&oacute;n, Sergio medit&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; querr&aacute; decir con eso?<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>En mi perfil ten&eacute;is mi Twitter para que pod&aacute;is seguirme y tener m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La amenaza de la mujer, por supuesto se mantuvo al d&iacute;a siguiente y a Sergio no le hac&iacute;a falta ninguna palabra para saber lo que ten&iacute;a que hacer. 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